Suele suceder que a
veces el amor enferma
Desvirtúa los propósitos cuando la felicidad nos dice
claramente qué debemos hacer.
Otras conductas seguramente se encargan de destruirlo todo
¿No es infiel la muchacha que no fue amada como fue su
esperanza?
¿Qué hombre se marchó con otra mujer cuando vio el final de
su relación?
Cuando tocas el alma de otra persona, debes tener cuidado
Estás tocando una historia que aún no ha terminado
Una historia que se escribe día a día y, puede no tener un
final feliz,
Yo supongo que hay caminos extraviados para muchas personas
Que las muchachas cantan constantemente lo que les ha pasado
Que el pianista que se quedó sin palabras, a través de sus
melodías busca una razón
O la calma de la noche es algo que pocas personas pueden
entender,
Me pregunto entonces, ¿quién inocula el virus del desamor?
¿Es el desprecio o maltratos donde se pierde la autoestima?
¿Odios donde se reclaman a la amada lo que el mundo hizo de
cada quien?
Suele suceder que las personas se olvidaron de ser anormales
Y cuando amaron, quisieron ser todo lo que nunca fueron
¿Será esa la razón de los fracasos escritos en los libros?
¿O es esa la soledad del Filósofo que prefiere ver las
estrellas a las demás muchachas?
Y es que en medio de tanta confusión, la mayoría se pierde
en medio del mundo
Solo por una caricia, una palabra de amor que parezca de
verdad
O tal vez una atención donde el mundo por un momento fue
ideal.
¡Ah, cuando ya no quedan más pecados!, qué se le puede pedir
al día
¿Una rosa extraviada que no pudo ser sostenida en la mano
que pretendía?
O palabras hirientes donde segundo a segundo lo porfiado se
acaba.
De mi sabiduría, apenas puedo decir, que pocos se salvaron
Y en mis escritos, las verdades que no fueron halladas
brillan para las noches oscuras
Y retengo el tiempo y mis palabras, alguien sin duda las
necesita
Porque los que estuvieron al pie de la Luna supieron que sus
errores los condenaron.
Insanas personas están en todas partes
Y yo no puedo salvar a todas las muchachas
Apenas a las que entran en mi mundo, si acaso entiendan que
soy el tiempo
Todo el entorno de una época, donde se buscó afanosamente
Lo que entendí, cuando vi nacer el Sol y, otro poema
escribí.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

No hay comentarios:
Publicar un comentario