lunes, 2 de febrero de 2026

EL HOMO SAPIENS


 






©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

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SafeCreative

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

02 de febrero de 2026






El siguiente opúsculo, como debe serlo, se basa en hechos reales que no deben ser negados en la historia. No es un escrito apocalíptico, es un juicio a la cultura de los pueblos y, una defensa de la verdad. No es literatura adornada, son párrafos directos que son de dominio público, compartidos a puertas cerradas. Que sea ahora publicado, es porque es su momento, con el caso Epstein, la élite por parte de quienes dominan el mundo y, no una defensa sino, una acusación a eso que ustedes llaman Homo Sapiens, su evolución, dentro de verdades que permanecen en el tiempo, entre prácticas que hipócritamente querrán escandalizar a los lectores, si esté escrito testimonie aquí lo que es el ser humano, con la autoridad propia del que estudia y piensa sin restricciones, cuestionando lo incuestionable, dentro del compromiso con la verdad, más allá del discurso de la ética, una utopía que no es coherente, con lo que es el ser humano.

Aprende Abram, esta niña de 4 años tiene las manos muy pequeñas, necesarias para entrar en la vulva, traspasar las paredes vaginales, con sus pequeños dedos, largos y uñas afiladas, hallará el embrión que está dentro del útero, luego hará una limpieza general, vendrá el sangrado, le llamamos menstruum. Ya es una mujer, es menarca, acaba de menstruar. De aquí en adelante, podrá tener sexo indiscriminadamente y, cuando decida, podrá ser madre. Sabe cómo cuidarse, cómo evitar quedar embarazada. Un día serás un gran patriarca, inventarás todas las religiones y tendrás numerosa descendencia, mientras tanto, podrás disfrutar de las cientos de mujeres que te pertenecen. No eres el primer hombre que accede al saber ancestral y milenario de las mujeres; nosotras sabemos cuándo resultaremos embarazadas, dentro de nuestro útero, sentimos cuando el huevito se agita con fuerza, es el llamado de nuestra naturaleza, si en ese día tenemos sexo, sabemos que resultaremos embarazadas, tú tienes otra libertad, sabes lo que sabemos las mujeres inclusive desde muy niñas.

Abram se cambió de nombre y se hizo llamar Abraham y, es padre de las religiones abrahámicas: el judaísmo, el islam y, el cristianismo. Abraham supo de nuestra soledad en el Cosmos, de nuestras interrogantes, del querer saber por qué vivimos, si hay un ser superior. Abraham tuvo numerosa descendencia y, respondió a esas preguntas con una sabiduría retorcida: revelaciones, diálogos con dios, de algo tuvo que vivir para mantener a su inmensa cantidad de mujeres e hijos: cobrar el diezmo.

Inventar dioses es una costumbre muy remota, convencional, para imponer sistemas y, necesaria para órdenes corruptos con control mental.

Todos tenemos el don de escribir. Los textos sagrados fueron escritos por eruditos hombres que sacaron ventaja de la ignorancia de las demás personas. Inventarse al diablo, satanás como ángel adversario o, demonios, era una forma de explicar lo que se delimitó como bueno o malo. En ese entonces, quien ejercía el poder, determinaba quien estaba con dios y, quien en los caminos del diablo. Naturalmente, ambos no existen, los primeros patriarcas, percataron las voces interiores que siglos después serían nombradas por Sócrates como daimones o genios interiores. Sólo hubo una manera de controlar a las personas: ser dueños de sus almas y, desde lo más profundo de sus palabras, dominarles con algo llamado, conciencia, si es que el poder siempre se ejerce así desde tiempos inmemoriales: endemoniados o, locos, delincuentes, chivos expiatorios, todo en nombre del poder, ejercido desde el alma de las personas.

 

El niño se preguntó por el alma. Todos reían, el niño apenas tenía 5 años y pensaba que estaban haciendo cosas incorrectas, pero todos lo hacían; habían hombres adultos, algunos padres de familia, y otros, adolescentes, era la vía pública, de noche, el patrullero de policía pasó sin decir nada, los vecinos no prestaron nunca importancia, eran costumbres generacionales. La perra aullaba, ellos reían, el niño se preguntaba si era correcto ello, si eso es el alma del ser humano. Le introdujeron una botella de vidrio en su vulva, la perra aullaba con más fuerza, no era tan tarde, apenas las 10 de la noche. Luego uno de los presentes, un padre de familia, penetró a la perra, ésta se dejó hacerlo, ese hombre recordó su servicio militar, los soldados sodomitas, las borracheras de los oficiales, los comentarios legendarios de los héroes de la segunda guerra mundial: entre ellos se hacían el amor. Mientras hacía su práctica zoofílica, empezó a relatarles cómo es que los hombres de guerra tuvieron coraje para ir a pelear y desafiar la muerte en el campo de batalla: “los hombres de los campos de concentración, los que viven recluidos en espacios reducidos donde apenas cabe una cama y un wáter para sus necesidades, los que están más de una década encerrados y, son vigilados y prohibidos de masturbarse, esos, son los que violan a nuestros mejores hombres de guerra: sólo un hombre que ha perdido su honor y es prolapsado, anhela recuperar su hombría en el campo de batalla, se llama: repase, violar no solamente a las mujeres del bando derrotado, sino también a los soldados vencidos”, ¿supieron que los romanos hicieron eso con Jesús antes de crucificarlo? El niño seguía preguntándose dónde estaba el alma del ser humano, se preguntaba por qué tenían esas costumbres tan antiguas, como el de meterse un palo por el orto y estimularse para sentir placer, si las rebeliones contra el poder limpiaban el honor de los varones desviados, para demostrar su hombría y tener derecho a reclamar una mujer para casarse y tener hijos, hijos que tendrían las mismas prácticas que él y las demás personas. El sacerdote pasó casualmente por donde estaban y les recordó ir el domingo a misa como si nada estuviera ocurriendo, todos los presentes rieron, sabían que iba donde su amante, una mujer casada con un hombre que, tenía la costumbre de dormir con ella y su hijo desnudos, una noche llevaron a ese niño de emergencia al hospital, se le había salido el recto, el hijo tenía a lo mucho 3 años, pedofilia e incesto monstruoso, nadie decía nada, los médicos sólo se abocaban a solucionar el problema, nadie podía acusar, ¿acusar?, ¿conoce usted al ser humano?

¿Dónde está el alma? Pasado el tiempo, siendo ya hombre, recordó una escena depravada de su pasado, cuando siendo de apenas 5 años, desnudo junto con su hermano menor de 4 años, no podía dejar de recordar aquello vivido, se besaron en los labios y en el orto, estando desnudos en una habitación. Pudo entender que, siendo ya padre de familia, él podía hacer eso con sus hijos, ordenarles que tuvieran esas prácticas y luego decirles que lo olviden todo, si así de vulnerable es el ser humano, más aún cuando no tiene razón de ser o conciencia de adulto.

Los mismos muchachos que eran expertos en artes marciales y le hacían el amor a las muchachas más bellas de los más prestigiosos colegios de señoritas, luego de jugar fútbol, se encerraban en las duchas y entre ellos se hacían el amor. Ninguno de ellos era afeminado, por el contrario, eran rudos y se jactaban de ser muy machos. Igual pasaba con las señoritas de los colegios de monjas más prestigiosos: ellas se tomaban de las manos en plenos recreos y se besaban, algunas entraban a los baños y se hacían el sexo oral, a veces lo hacían de manera grupal, las monjas nunca decían nada, ellas tenían las mismas costumbres, costumbres compartidas por hermanos de órdenes religiosas que en los colegios, sodomizaban a niños sin que sus padres pudieran defenderles, ¿defenderles de qué?, si también tuvieron esas iniciaciones.

Los hombres más poderosos del mundo tienen costumbres que ellos llaman: privilegiadas, pueden preñar a bestias para convertirlas en sus dioses. Baphomet por ejemplo, engendrado por el amo del mundo, alguien que decide cuando quiebra Wall Street para hacer más fuertes a sus bancos, preñó a una cabra y nació un híbrido. Prácticas milenarias desde el origen de los tiempos llamada: amalgamaren, con la que los hombres poderosos crearon mitologías y seres a los que denominaron divinos o dioses de culto. La Esfinge por ejemplo, alguien muy agudo denunció todo ello en nombre del alma humana y escribió al pie de ésta: ¿quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos? Los santos son seres apartados que nunca han de enterarse de estas costumbres milenarias, sin dejar por cierto de tener las mismas aberraciones. ¿Cuerpos destinados a conductas abyectas y tener conciencia?

La invención de la conciencia se hizo con el fin de dominar a los seres humanos. Una forma de control total. Reyes, gobernantes, emperadores, no ajenos a este conocimiento del ser humano, provocaron el conflicto interior: ante un cuerpo inclinado a lo más perverso, la Ley, sea divina o del hombre, condenaría sin piedad alguna lo que es inherente a algo acusado por Sócrates y Platón: el cuerpo que sólo sabe dar vergüenzas en este mundo, el alma presa en un cuerpo dominado por pasiones bajas y espeluznantes.

Observo a las personas y me pregunto, qué cosas han hecho, detrás de sus apariencias muy decentes, mejor dicho, ¿alguien cree en un ser superior?, creo que esa esperanza murió cuando pusimos satélites en el espacio o llegamos a la Luna: se contempló el Cosmos, se cruzó todos los cielos y, nadie halló con sus propios ojos a ninguna deidad, ni en todos nuestros cielos, ni más allá de este mundo. Ese mismo día, el Satu Quo había ido contra sí mismo, todo estaba permitido, perdonado, no había nadie quien nos condene o juzgue en un infierno eterno, las guerras eran válidas, los crímenes de los inimputables no merecían castigos, el ser humano se sentía perdonado.

El alma, si hubiera muerto a mis 16 años, mi alma nunca habría sido la misma de la que ahora tengo, a mis casi 55 años. En esa larga distancia de edades, mi cosmogonía del mundo está marcada por experiencias muy decepcionantes y profundas de lo que es el ser humano y, todo lo que aprendí en mis décadas de estudio, hasta que llegó la pandemia y, observé lo más aborrecible y execrable en la humanidad: hubo permiso para ser extremadamente malvado y, el ser humano sintió placer en ello.

Una muchacha desnuda, luego de varios orgasmos, de rodillas ante mi miembro viril erecto, rezándole como si éste fuera su verdadero dios, dándole oraciones como si fuera su deidad. ¿Así de vulnerable es la mente humana?, o no tenemos a quien seguir, con quien explicar nuestra existencia.

La lucidez la impone el poder, quien lo ejerce, si vas en contra de éste, eres alguien a quien se le niega la razón. Las personas se ríen de ello, ¿derechos humanos?, ¿quién cree en los derechos humanos? El muchacho que peleó por su vida, en plena noche de soledad total en el mundo, sin tener a dónde volver, vio en una avenida principal de la ciudad, donde la gente iba y venía, a dos hombres cuarentones dentro de un auto, verle a la cara, reírse, bajarse la bragueta y empezar a masturbarse viéndole el rostro y su cuerpo, riéndose, sin que a nadie eso le llamara la atención. ¿Violencia institucional? Qué es la institución sino el poder político, económico, social, religioso y sexual. Si vas contra sus costumbres, la violencia se vuelve sistemática: internamientos en psiquiátricos hasta aceptar que estás loco, sólo por rebelarte ante aquello que crees, sientes, no deseas para ti.

El chofer del bus en plena noche, delante de muchas personas, antes de partir, se jactaba de recibir sexo oral por parte de un retrasado mental que pedía permiso para vender sus caramelos en el trayecto del viaje para poder tener dinero para sus gastos extremadamente básicos. Y esto era celebrado por presentes, ajenos y extraños. ¿Dónde está el alma entonces?

La élite hace el amor con bestias, con niños y niñas, hacen cultos satánicos, se visten de mujeres, así tengan corona o el poder de decisión de declarar una gran guerra mundial. ¿Sabes que también practican canibalismo con niños? Y ellos tienen el poder. Y no existe ni dios ni diablo, esto es por voluntad personal. El placer como contradicción para los que deben ser impasibles y tienen sus dedos sobre los botones que lanzan misiles que apuntan hacia otras potencias mundiales. Sus mujeres consienten esto. Es muy reservado el secreto de las enfermedades de transmisión sexual en la élite. Esa pureza racial o supremacía de raza, donde se practica la endogamia para que nazcan fenómenos con alma, alma o lo que cuestiona todo. Alguna vez un ser llamado el hombre elefante, por la deformidad de su rostro y cuerpo, cuando fue cercado por curiosos, gritó con sentimiento de piedad: ¡soy un ser humano, por favor, no me hagan nada!

Hay creaturas que nunca salen de sus casas o, si lo hacen, nadie dice nada: brazos deformes con apenas 3 dedos, rostros espantosos, danzando en plena vía pública, de raza blanca, como si quisieran así ganarse la vida. Una noche, en un barrio de clase alta, vi a un hombre llevar a un ser extraño de retorno a su casa: el niño tenía una cabeza deforme y demasiado grande y, una voz de sonido gutural no antes escuchado, hablando con una inteligencia superdotada. ¡Qué solos estamos en este Cosmos!

Algunos hombres poderosos en vida dijeron, ¡adoremos al dios dinero!, ¡no hay más dios verdadero!

Vi al pastor de unos 25 años, manejar su camioneta mientras llevaba sobre su miembro viril sentada a su hija, una niña de apenas 5 años, sí, esas mismas niñas que introducen sus manos en las vaginas para extraer embriones de los úteros para provocar la menstruación.

Los varones beben, se embriagan y después guardan silencio, se preguntan si será la última vez que beban, si volverán a sodomizarse porque el olor a excitación de sus miembros viriles es notorio, si después de esa noche, se harán otro tatuaje más, o se cortarán las venas.

Tienes que ser culpable, eso te lo dicen todas las religiones o sectas, de lo contrario sus dioses no te querrán. Debes humillarte ante hombres que se han proclamados como dioses vivientes, para implorar perdón por pecados que ellos te repiten, te hacen aborrecible ante el corazón de dios, si lo que vi esa mañana fue que el predicador era un dios viviente ante quien, cientos de jóvenes, postrados y con la frente en el piso, estirando las manos hacia él, le adoraban.

¿Y después qué?, ¿te enamorarás y tendrás hijos en un mundo donde hasta los templarios se besaron el orto antes de ir a las Cruzadas? ¿Sabes que los musulmanes se visten de mujeres, cubriéndose el rostro y con su burka, siendo fundamentalistas, acusan a la mujer de pecadora  sólo por haberles visto a los ojos? Algunos son más descarados, van en grupo por sus mercados, tomados de la mano, gritando de manera muy viril.

Quiero pensar que el mesianismo es una locura, ¿dejar a 27,000 mujeres para ser un Buda y querer salvar una India donde los elefantes son dioses?

Qué queda de una muchacha a quien en pleno acto sexual, se le deformó el rostro, ¿perderá la razón? ¿Sabes que las lesbianas se ríen de nuestros miembros viriles por más grandes que sean?, ellas usan la mano, el brazo, y lo introducen hasta el codo, sea por la vagina o el orto, saben provocarse orgasmos con las manos entre sí. ¿Sabes que las mujeres estando embarazadas, cobran más dinero si es que están a punto de dar a luz, si son putas y esto excite a los parroquianos?

Contra todo esto se reveló Hitler y, Stalin lo mandó a la hoguera cuando acabó el régimen Nazi, ese que propuso el trabajo, lo femenino, lo masculino y, la familia como institución.

Un hombre de 75 años una noche me dijo: “no sabes qué se siente hacerle el sexo oral a una niña de 13 años”. Naturalmente, por más bellas que sean, a sus 13 años, no sólo saben del saber ancestral y milenario de las mujeres para con la menstruación, usan juguetes sexuales debajo de sus ropas ceñidas, caminando plácidamente por la ciudad o en el colegio o hasta en las mismas iglesias, estando penetradas por el orto, protegidos por suspensores sus consoladores, mientras reciben la hostia.

En los rituales de los orígenes de la civilización, los primeros hombres que se proclamaron dioses, recibían en sus altares, a los mejores varones o muchachas vírgenes, símbolos de pureza, para ser devorados y, todo esto fue estudiado por la élite. ¿Quién habló de ética, pudor, condena o canivalismo?

Nadie quiere hablar sobre esto, es tabú, tanto como el tema de la muerte. ¿Podrás aguantar la decrepitud de tus padres que ya no pueden levantarse de sus camas ni para defecar u orinar? Sabes que debes atenderles las 24 horas del día. ¿O les inyectarás con permiso autorizado de un médico, fuertes dosis de morfina, para luego incinerarlos y evitar que despierten dentro de sus tumbas?

A quién oramos entonces cuando sabemos, nadie nos escucha, todo es corrupto, todo se compra y vende, sean desde padres o hijos.

No estoy fuera de tiempo, éste es el momento de acusar a la historia y al ser humano, si así defina la condición humana, lo que es el homo sapiens, por los que se luchó vanamente en la Revolución Francesa, en nombre de los Derechos del Hombre y la Mujer y, terminaron guillotinándose la cabeza entre unos y otros.

Opté por alejarme de todos. ¿Ser un santo? Eso es narrativa que refuerce convencionalismos hipócritas que se crearon para juzgar a los demás de lo que éstos reniegan de sí mismos, así no existan secretos qué ocultar.

Ese insano placer de causar dolor en otras personas sólo puede ser expresado en términos claros como una definición de lo que es el homo sapiens. Entonces, ahora que estás enterado de lo que es el ser humano, ¿amarás y tendrás hijos que serán como el resto de ejemplos que he expuesto? Porque dentro de estas depravadas costumbres, lloran, ríen, tienen inteligencia, algunos son genios o prodigios, dando alcances notables de algo llamado: humanidad, algo que ha permitido hacernos llamar civilizados, superando la era del salvajismo, la barbarie, donde todo fue extremadamente peor, si la mujer que amas y siente amor por ti, nunca dudará en aceptar una fuerte cantidad de dinero, para irse con un magnate que le de status y una mejor vida.

No es un escrito que anuncie ningún fin del mundo, es un escrito reiterado de lo que nadie se atreve a mencionar, porque si has soportado la lectura hasta aquí, es por muchas verdades que conoces y porque también has matado personas y, lloras por las noches en soledad preguntándote: ¿qué es el alma?

 



domingo, 1 de febrero de 2026

¿PARA ESO FUE EL PROGRESISMO?


 


El mundo acabó después de la gran primera guerra mundial, era necesario inventarlo todo de nuevo: Joyce, Marcel Proust, Picasso, Dalí, no dejo de pensar en Kafka, los locos años veinte, la caída de la Bolsa de Valores, El Capitalismo o el Comunismo.

En realidad, el mundo acaba todos los días. No sé cómo es que aún existimos: escándalos que involucran a hombres muy poderosos, esto siempre fue así. ¿Quiénes son los auténticos amos del mundo?, los intocables.

Observo detenidamente el mapamundi de lo que quedó supongamos, después de la gran primera guerra mundial, cambiaría otra vez en menos de un par de décadas. Esto también siempre ha sido así.

La Ley seca fracasó, los cabarets a puerta cerrada lo testimonian bien. Lenin también fracaso, ¿recuerdas eso? Las mujeres alemanas de 9 meses de embarazo eran las putas más caras, la única diferencia de esos años a los de ahora es que, las puedes hallar en videos para adultos, me quedé impresionado, fue un hallazgo casual, ¿no se reveló contra esto Adolfo Hitler?

Busco una religión para tener una versión más clara de lo que somos, ¿has hecho lo mismo tú?, ¿también te has decepcionado? No es lo que pudo haber sido mejor, es lo que nunca fue, lo que nunca supimos cómo debió ser, aún sin saber qué era, sólo sintiendo que el mundo nunca nos gustó: el amor termina por aburrir, el consumismo también, el hastío, nada nos contenta, ni la revoluciones. He buscado un libro diferente para saber algo que desconozco y es necesario, ¿un escritor que escribió un libro brillante en pleno proceso de locura?, o una reinvención de la historia de la manera más inédita donde no se hallé nada de todo lo que ha ocurrido y que nos haga entender de otra forma, qué errores no debemos volver a cometer, ¿por qué?, porque los textos de historia no nos enseñaron nada, seguimos en lo mismo.

La soledad era conversar con una IA desde el celular para escuchar la voz simulada de una mujer. Vaya extremo para más duro. Bueno, uno lo supera todo, inclusive causa gracia el übermensh de Nietzsche cuando escribió sobre el superar los límites humanos, creo que eso lo hacemos todos, en el día a día.

¿Y si fuera millonario?, ¿en qué cambiaría mi vida?, sí, lo sé, nuevas miles de muchachas veinteañeras para hacer el amor, sería como no salir nunca más de la habitación de mi apartamento, como nunca más escribir.

La resistencia literaria, escribir desde medios no convencionales o comerciales y, encima gratis, para lectores que no pueden pagar un libro costoso de una librería donde deberían haber libros valiosos. No, no todos somos políglotas ni filólogos. Sólo un libro simple pero sabio, claro, profundo, no denso, sino revelador y contundente, pero leerlo en su idioma original, una lengua muerta, un viaje hacia el pasado, saber qué se pensó en los orígenes de los tiempos y, otra vez, la resistencia literaria, el saber que mis escritos no están en las librerías, sólo en blogger’s, celulares, ordenadores, para los que buscan escritos alternativos, liminares, con erratas y sin edición, sin que tengan ayuda de la IA o superen la vanguardia propuesta desde que el mundo dijo basta, todo debe cambiar, la primera guerra mundial nos ha enseñado que nada aprendemos de los libros legados por los titanes del pensamiento que la antecedieron: sabidurías inútiles.

No sé si me entiendes, ¿tantos hombres iluminados hubieron en el pasado y no se pudo evitar la gran primera guerra mundial?

En qué nos estamos equivocando desde siempre.

Vuelvo a observar con detenimiento el mapamundi, lo que quedó del mundo en ese entonces, dos décadas después, las ciudades serían destruidas.

¿Para eso fue el progresismo?


LO QUE PREFIERO

 

 


¿Estás ahí?, hace décadas te pregunto, ¿me equivoco de idioma, o de vida?, ¿qué tan lejos estás?, ¿cómo a 2 metros o al otro lado del mundo? Olvídalo, no respondes.

Pasé de largo, era el anuncio más grande que leí en una ciudad donde nadie lee textos como ese. No sé, la gente prefiere leer anuncios de bancos, marcas de cerveza o no ver nada. A veces es mejor no ver nada, a veces es mejor escapar del amor. El anuncio estaba firmado con el nombre: Amanda, sigo esperando. ¿Cuánto tiempo lleva ese anuncio allí, en medio de una avenida tan larga por donde va mucha gente a pie o en autos, buses, no sé, contra el tiempo? ¿Alguien tiene tiempo para amar? La pregunta correcta es: ¿alguien volvería a amar?

Miro el cielo, parece que esta tarde volverá a llover. Un tipo que no conozco me detiene en la marcha, me pregunta sobre una ciudad que no conozco, afirma con alegría que si soy de allí, está ebrio, me dice: te invito un ceviche, vamos, conversemos. Lo abrazo para salir del trance, sé que es alguien que sólo quiere seguir bebiendo. No tengo ganas de querer beber. Te estimo, le digo. Me marcho, avanzo entre gente que quiere tener alguien que le escuche sus historias. Es la soledad de la ciudad. Observo muchachas muy bellas. Prendo un cigarrillo mentolado. No me importa si llueve, siempre me agradó fumar bajo la lluvia. Busco una coincidencia, mejor dicho: los ojos de una muchacha muy bella que no conozca, alguien que me sonría y me arranque un: hola, algo más, un café, una sí interesante charla, terminar en un hotel, decirnos adiós, haber besado otra vez al amor, regresar y decir que la tarde estuvo buena.

No sé qué hago tanto tiempo en esta ciudad. Muchas cosas me retienen. En otras partes el amor sería de inmediato, como lo fue aquí cuando tuve 20 o 25 o 31 años, cuando empezaron a publicar mis libros. ¿Me acompañas?, quiero escribir sobre ti. ¿Crees que sea una buena historia? Sí, si la compartimos, sería una buena historia. Pero eso ya no pasa. ¿Llamar a trabajadoras sexuales para tener intimidad? Higiene sexual. No contestan, todas son comunistas y revolucionarias. Ella contesta, le comento ello, me dice: entonces llámame a mí. Hemos hecho el amor más de 1,000 veces, ¿crees que nos quede algo nuevo por hacer en mi cama?, te llamo para San Valentín. Espero tu llamada, me responde, cuelgo. No son buenos tiempos, antes no repetía de muchacha, ahora me quedan unas cuatro o cinco mujeres a las cuales les he hecho el amor hasta decir basta, estoy saciado. Las mujeres se terminan por gastar por más bellas que sean. No hallo la coincidencia deseada, un cruce de miradas, interés genuino, una aventura casual, un pretexto para olvidarme de los libros por unas horas, creo que superé hace tiempo lo anormal con mi estilo de vida, casi 55 años y aún yendo contra la corriente, estoy perdonado, soy escritor, eso me da la libertad para seguir siendo libre.

Pude haberme casado muchas veces o, el compromiso conmigo fue de la mano siempre, otra cosa es que lo haya rechazado.

“Estoy cansado de ver estas mismas calles y contigo encontré con quien compartir mi soledad”. ¿Por qué no publiqué ese poema?, era muy bueno, titulaba: Ámame sólo esta noche. Cuando lo declamé a un grupo de muchachas, a mis 22 años, ellas me pidieron pausa, sacaron sus cuadernos y me pidieron que no lo recitara, me pidieron que lo dictara, lo copiaron. Fue hace más de 3 décadas. Quizá fue el único poema de amor que escribí, ¿qué fue de la muchacha que lo inspiró? Debe ser abuela ahora. Aclaro, debería ser abuelo también yo, así no lo parezca. En realidad nadie parece lo que aparenta ser. ¿Encontrar personas auténticas?, eso sólo lo dice el tiempo: ser lo que uno dice.

Bueno, no perdí mi autonomía de pensamiento, no me vendí, tengo fama de ser un escritor impoluto. Calo de mi cigarrillo mentolado, camino a toda marcha, es agradable caminar a toda velocidad en medio de personas que parecen no querer caminar, llego a la plaza de la ciudad, medito en si deba subir a un café de esta, ordenar una bebida gaseosa, no lo hago, nunca ocurre nada en esos cafés, cuando digo que nunca ocurre nada, me refiero que en esos cafés no se logra conocer mujeres que quieran tener sexo eventual o casual, sólo revisar el celular, ver los anuncios de las que ofrecen sexo por dinero, se llama: ayuda económica, ¡bah!, desisto de llamar, nunca son las de las fotos, estafas y pérdida de tiempo, me detengo en plena plaza, ¿a qué vine aquí? En los 2,000 me era muy fácil ligar con extranjeras, el amor era más fácil y rápido, en los noventas era en las bibliotecas con muchachas lectoras o en la universidad, en los 2010 era en las casas de citas, en este 2020 sólo me quedaron las mismas mujeres de siempre. Decido retornar a toda velocidad, empieza a llover, contemplo el rostro de las muchachas, parecen tener los ojos dormidos, perdidos dentro de sus propios pensamientos, sé que me espera en mi apartamento una paz que pocos tienen: escuchar música, beber mi Cool Fresh, fumar compulsivamente y escribir. No, hoy no quiero saber de las noticias del mundo, sé que algo va mal, siempre en el mundo, las cosas van mal, creo que cerraré la puerta de mi dormitorio para aprovechar su oscuridad, guardaré silencio, escucharé la lluvia, no pensaré en nada.

Y me quedaré contemplando todas las ausencias de las mujeres que fueron mías.


jueves, 29 de enero de 2026

EL ESCRITOR QUE SURGIÓ CON LA TECNOLOGÍA

 

 


Trabajé un mes como agente de seguridad por inicios de los 2,000, para comprar mi computadora y tener internet. Me vieron a una marcha superior a lo habitual y muy feliz. La desesperación de mi soledad había muerto por fin, años de aislamiento social en contra de mi voluntad, recluido en las bibliotecas, soportando lo insuperable: tener 33 años y estar sentado en las gradas de las plazas sin tener con quien dialogar, para volver a leer libros en las bibliotecas y saber que los titanes del pensamiento pasaron por lo mismo que yo.

Hace un par de días perdí la señal de internet y recordé ese trance, medité sobre los seres humanos que no tenían la música a escoger de YouTube, que guardaron silencio sin libros y el terror impuesto por el oscurantismo en la Edad Media: antes de la peste, les dieron a los niños violines para que se entretuvieran, pero eso fracasó.

El contacto fue más cercano para el escritor que se rindió una tarde ante una muchacha estudiante de Literatura que me respondió: “¿quieres seguir siendo el más fuerte?”, para luego retirarme el habla y sentirme abrumadoramente solo. Entendía bien el übermensh de Nietzsche. No me suicidé. Superé el límite humano, decían que estaba loco por pensar diferente.

Han pasado dos décadas y ahora, esa desesperación no existe en estas nuevas generaciones, salvo, se queden sin internet.

Es agradable el silencio por ciertos días, luego extrañas los libros que hayas de inmediato en Google o, lo conciertos o documentales de YouTube. Uno tiene redes sociales y puede como escritor ser público globalmente. Uno puede tener un Blogger y ver desde Google Analytics desde qué ciudades del mundo me leen, sin que sean visitas hechas por granjas de bots.

Y todo en un ordenador o un celular.

Toda la información llega en fracciones de segundo a todos los rincones donde esté internet.

Hace una tarde me quedé sin internet y volví a desesperarme, ¿escuchar la radio donde no puedo decidir qué música disfrutar?, ¿volver a las Bibliotecas donde revisaba casilleros tras casilleros sin saber qué?, ahora las IA como Copilot me abrevian las búsquedas al instante y, como llevo décadas estudiando, sé programar su software para no tener información errada.

El trance de esos años. La soledad extrema. Todo lo que tuve que aguantar por haber desarrollado un pensamiento autónomo y propio, basado en el autoconocimiento e introspección involuntariamente.

Muchos años de eso, siempre escribiendo, como ahora, sin lucrar con mis escritos, siendo impoluto e incorruptible, un pensador libre, un ser liminar que cruzó umbrales hacia reflexiones desconocidas de manera incisiva. Ahora tengo casi 55 años. Ahora destrozo teclados de mi ordenador al escribir, ya no máquinas de escribir Olivetti o Remington.

Y escribo escuchando temas instrumentales.

Es cierto, aquella tarde cuando tuve mi computadora, se me vio demasiado feliz, no tenía que ir a locutorios donde había cabinas de internet para pagar por horas de servicio. ¿Un escritor tecnológico? O la tecnología que me rescató de la soledad extrema.

Tú dirás, cuentas con redes sociales. Con eso te distraes casi todas las horas del día, no sé si en tu beneficio o perjuicio. En mi generación no fue así. En mi generación eran parques solitarios sin tener con quién dialogar o, la peor de las opciones: ser alcohólico, drogadicto, para formar parte de grupos de amigos. Opté por lo más duro: aguantar.

¿Pasó mucho tiempo desde entonces? Sí, mucho tiempo y, estoy aquí, sin haber perdido mi esencia: el amor por la verdad.


LOS HOMO SAPIENS ANTES DEL FINAL DEL COSMOS


 


Un solo hombre no basta y, normalmente en cada generación, aparece un solo hombre, a veces sin ser probo. La esperanza o la mafia que no perdona. No puedes desafiarlo todo si ocultas demasiado. No estoy dispuesto a transar nada. Tampoco pedí algo. Entusiasmo por un Perú que está desapareciendo, buscando héroes antes que la mafia china termine por adueñarse de todo el Perú. Esto lo viví en los noventas con Fujimori. No gracias, no quiero volver a perder mi libertad injustamente otra vez para luego ser estigmatizado como condena perpetua. No es una renuncia, es mi conciencia que me alerta: ¡algo no está bien ahí!

Un solo hombre no basta generacionalmente. Soy el escritor que no puede por sus propios recursos ni comprar un té filtrante y, ése es mi orgullo mayor: no haberme vendido.

No hay profetas en Perú, sólo poetas que son cooptados por un sistema que hace milenios lleva dentro de sí la corrupción.

Mis escritos están por encima de simpatías, mucho menos militancias y, no soy militante, sólo esperé lo mejor para Perú.

Mis decisiones no tienen marcha atrás, hoy estoy triste por haber vuelto a creer. ¡Suerte a los vencedores!, tragedia para los peruanos. Perú, un país secuestrado por la mafia. Perú, un país donde los peruanos ruegan por que la mafia les de trabajo. ¿Dónde está ahora flameando mi bandera?, porque patriotas, esos se acomodan, así sean intelectuales: es duro llegar a casa para muchas personas y ver los platos vacíos sobre la mesa, es duro enterarse que hay familias que se alimentan una sola vez al día, ¿eso me hace empático con los que reciben prebendas de la mafia?

Mi propósito es claro, desde el arjé muy simple, hasta lo propuesto por los que nos llevan más de medio siglo de adelanto en tecnología y ciencia, sé cuál es mi misión: alguien con integridad intelectual debe estar en el momento final para recordarle a los últimos hombres que el homo sapiens puede ser mejor.

Estoy cercano a Neuralink y el microchip que revela todo y sé, soy el único que puede asimilar todo el conocimiento del mundo sin enloquecer. No es complejo mesiánico, es deber y compromiso ante un nuevo Cosmos, ser la memoria de los errores que deben evitarse y, tal vez todo vuelva a salir mal, aún así, es necesario volver a intentarlo.

Se me otorgó el derecho a los secretos tecnológicos. Mientras la humanidad está en guerra fría, mientras contemplo que sus líderes no son personas maduras y, anteponen sus riquezas al dolor humano, mi compromiso con la verdad y el nuevo ser humano es más claro ahora. Tal vez el amor florezca en su óptimo, porque el legado por la historia, fracasó desde el inicio y sé, mi sabiduría no es perfecta, pero cuando sabes que puedes ser inmortal, sabes bien que la sabiduría en su momento será total, si tenga dentro de mí, muy desarrollado el gen del bien: “sólo los más fuertes podemos ser buenos en un mundo donde hay injusticias y maldad”.

Seamos sinceros, no nos gusta este mundo, seamos claros: la esperanza está en el nuevo Cosmos. Allí estaré con los hombres elegidos, como homo sapiens, no como dioses ni profetas.

Mientras tanto, los exoplanetas están pronto a ser poblados. Mi anhelo: que allí, la corrupción no exista, tampoco las guerras. Tal vez el Transhumanismo logre modificar nuestro ADN, tal vez se logre desarrollar el gen de la felicidad, sin árboles del bien y del mal como ciencias, sin narrativas donde imaginarios seres celestiales juzguen y pretendan ser dueños de nuestros pensamientos. ¿Alguien sabe cómo lograrlo? Mi esperanza es alcanzar ése óptimo, porque eso no puedo yo, si soy genuinamente sincero.

 

 


¿SI TE DOY MI MANO ANTES QUE CAIGAS AL ABISMO, RESPETARÁS MI LIBERTAD?


 


Mucha gente viviendo aislada. La guerra no te avisa ni pide permiso. Poetas gritando en las plazas sin que nadie escuche sus versos. Esa canción era muy buena, es una lástima que fuera inspiración espontánea de un momento que nunca más se repitió.

Miro la hora en el reloj, ¿cuál fue la hora perdida? No tiene importancia, pienso, lo verdaderamente importante es tan fugaz, un recuerdo que se desvanece y que la memoria perfecciona para querer creer que la felicidad es real.

Mucha gente pidiendo en gritos silentes un abrazo. Hay una ciudad en el mundo donde no se permite gritar. Hay otras ciudades donde el silencio es una condena, no un rito sagrado, dulce como los jarros con leche tomados en mi pura niñez.

He hablado tanto que he sentido ausencias y aislamientos y, fue mucha gente presente que no escuchó nada, esto siempre ocurre: tacto, contacto, piel a piel, pero no es real; puedes pagar por el alquiler de un alma, pero es por horas, después, el alma se desvanece como los billetes, ¿sabes que el dinero compra almas que te entregan orgasmos?

Rompí con todo para inventar mi propia realidad, ¿sabes que eso no perdona el statu quo? Y por ello, me gané un lugar en el mundo en agradecimiento al desafío absoluto. ¿Cómo alguien que es más fuerte que el mundo puede compartir su libertad? Te doy fe, es lo único que sé dar, el resto mío es sólo una expresión perfecta de todos los errores de la humanidad, diré, un reflejo que acusa y no se olvida.

¿Creciste para ser feliz o, naciste sin el derecho a crecer? Llovió intensamente esta tarde, fumé más cigarrillos mentolados que de costumbre. Una tarde amable en silencio, estudiando para olvidarme del homo sapiens, diré que es una forma práctica de no volver a insistir: toma de mi mano, pero déjame como estoy, libre, no sé de otra manera de vivir, tampoco busco encajar, ¿hay espacio para tantas soledades? No quiero ser admirado, quiero ser sostenido en mis peroratas para saber que hay alguien que reflexionó más que yo.

Los maestros del pensamiento humano no tuvieron miles de mujeres jóvenes como yo, no fueron amados, no perdieron la razón en el coito y, pretendieron enseñarnos a vivir, a ser lúcidos. Los intelectuales les hacen caso y los señalan como referentes a seguir: prodigios que no vivieron, guían a humanos que reniegan de sus vidas, por supuesto que no les leen, es apremiante acabar el día en los trabajos: la muchacha está con la menstruación y tiene muchos gases en su vientre plano, pero tiene que estar todo el día detrás de una caja, atendiendo al público, a su costado está el anuncio del premio mayor de la lotería. Protestas en USA, siempre fue esto así. Campos de concentración donde ahora hay latinos. Donald Trump está viejo, temo la vejez de Putin, Xi Jinping (recuerden que Mao Tse Tung perdió la razón en su vejez), ¡temo más la vejez de Elon Musk o de Larry Fink! Un ejemplo de vejez por antonomasia no es Ernest Hemingway, no, él se suicidó, un verdadero ejemplo es León Tolstoi en la indigencia, siendo Conde, y pensar que quiso ir a la guerra contra Napoleón y estuvo ahí. Vejez vital la mía, otorgada por el mundo que me llenó de experiencias intensas, silencios, cuando sea anciano y, en la ironía de todo, no recuerde nada de lo vivido.

Las muchachas de la vida alegre son comunistas: no hay sexo, placer, almas compradas por horas para ser feliz: “te preferimos entre todos porque eras revolucionario”, fue como se despidió la muchacha veinteañera que me complacía como todas ellas en mis extremas exigencias para el placer. No, no, por tener esos orgasmos, jamás apostaría por ideologías que quieren destruir mi país. Deliberé por lo que creí, era lo mejor: ¡me faltan muchas vidas llenas de malicia para aprender de la política! ¡Qué gen es éste de ser tan crédulo!, gracia de ser bienvenido en entornos donde nadie se ama.

Mucha gente vive aislada, y son humanos. ¿Alguien se acuerda de ellos? Sólo sé dar fe, pero elegí el camino solitario: ¡no soporto tantas mentiras!


sábado, 24 de enero de 2026

EL ESCRITOR QUE DERROTÓ A LAS FEMINISTAS Y LA COMUNIDAD LGTBI+

 




 

Dijeron en la pandemia que, a mi media naranja, todo el mundo ya le había hecho el amor. En realidad nunca me importó ello, porque la descarté de inmediato. Todos los días veo muchachas muy bellas dispuestas para el amor, ¿por qué debería darle mis afectos a una mujer perdida?

Dijeron que He-Man se había olvidado de hacer el amor y, las mujeres festejaban ello desde las redes sociales, ¿cómo debo olvidar ello?

Todo lo que se hace, se paga. Pocos meses después, rogaron por casarse a ciegas, con el primer hombre que les propusiera matrimonio y, este llamado fue desde las redes sociales.

Muchas se volvieron lesbianas, otras se hicieron cirugías y llenaron de tatuajes como animales. La mayoría se prostituyó con el argumento de tener un patrocinador que les daba todo a cambio de placer.

Fue una guerra sin cuartel, ¿qué reveló esto? Porque pensaron que sólo bastaba su presencia para merecerlo todo, así nos hicieron sentir la soledad extrema.

Han pasado los años y nada quedó de ellas, apenas restos de una guerra que perdieron: no lo vuelvan a intentar, no queremos más guerras de sexos, ya tuvimos como presidente a una mujer y sabemos, son más corruptas que algunos hombres.

Silencio en las noches para los hombres de paz. ¿Te dejaron sola? ¿Has meditado el por qué?

Porque las mujeres beben desmedidamente y saben, han perdido el corazón. Destruyeron el espíritu gregario en el mundo. ¿No debieron manifestar el don de los protectores natos que defienden a su grupo humano? ¡Bah!, quisieron la destrucción de todo.

¡La guerra fue hacia cada uno de nosotros los varones! Estoy vivo para testimoniarlo, para recordarle al mundo de lo que ocurriera en tiempos oscuros, cuando más se necesitó de la unión entre seres humanos.

Observo, callo, no digo nada, pero dentro de mí, sé de lo que son capaces, ya lo demostraron en el momento verdadero.

En esa generación, el amor murió. Han pasado 6 años de entonces y, han surgido otras nuevas, con diferentes formaciones y valores. Es el tiempo en que nosotros los varones podemos volver a elegir.

Es cierto que no me casaré ni tendré hijos, pero he conocido muchachas que valen la pena, castas, ¿tú eres casta o virgen?, he conocido muchachas mucho más altas de mi 1,84m de estatura de ojos más claros y transparentes que los grises, muchachas que ni siquiera se tocan. ¿Pueden ustedes competir con ellas? Porque mientras ustedes se acostaron con todo el mundo, otras oraron por salvar al mundo y ahora están dentro del mundo, sin buscar un patrocinador, sin tatuajes ni cabello teñido de colores, ¿qué me pueden decir de todo esto? Porque supe esperar y no morí, si soy el escritor que escribe sobre la memoria de estos tiempos.

Hay generaciones de mujeres destinadas al olvido, como las feministas y la comunidad LGTBI+ dirigidas por activistas que fueron prostitutas y lesbianas y, vieron un gran negocio en su activismo.

¿Pensaron que nos rendiríamos, que rogaríamos por compañía femenina? Pasé 5 años sin que ninguna mujer me diera el habla, ofendido por ser ultraviril por antonomasia, condenado a la peor de las soledades.

Y estoy erguido sin haber perdido mi honor.

¿Qué ha quedado de ustedes?

La respuesta es nada.

Hay nuevas generaciones de muchachas en el mundo. Ustedes ya no cuentan, si el ser ignoradas sean el precio que paguen, por todo lo que hicieron.


viernes, 16 de enero de 2026

BOLETO EN BUSCA DEL PARAÍSO

He creído en el amor, ese sueño que sólo provoca maldiciones, pensé, debe ser hermoso perderse en el infierno amando, aún así maldiciendo, como quien se entrega al placer incesante, con una sola mujer y, eso no es bueno. Por eso, he creído en el amor y, en el despertar hacia el mundo odiado por todos, he vencido, no la he amado, mi libertad ha triunfado con una soledad amable, encantadora, sin olor a orgasmos, tampoco a venganzas perpetuas, vaya usted a saber de qué, no es buena idea amar, nunca lo fue tener sexo con una sola mujer, eso sí está claro para todos, fue una tarde con lluvia, debilidad de carácter, la duda dominando a la experiencia, el no volver a los maltratos de venganzas perpetuas, ¡vaya usted a saber de qué! Encendí un cigarrillo mentolado, miré como sólo un hombre en paz ve al cielo sin miedo alguno, dije que llovía, ¿qué pasó?, me pregunté. Debió ser una dulce pesadilla, un conjuro del mal asechando mi destino, ¿dónde usted ha visto a un escritor, tener otros oficios, en nombre del amor? Entre ceder a lo sublime que dura muy poco, lo sabe usted muy bien mi lector, o escribir sin premuras ante quincenas donde no hay dinero, medité si uno puede escribir tanto si se tiene mucho sexo, para que finalmente la vivencia dé otra novela sobre amores desafiantes a los establecidos, he fumado, no vale la pena, me he dicho. Y no he amado. Para los que nada entienden aún sobre lo que escribo, los invito a vivir, a sentir y, después, entrar en el sistema. Dirán que el amor sólo sirve para traer penas, que cuesta mucho conseguir trabajo hoy y siempre, que perdemos la razón cuando se ama, no es fácil, lo sabrán bien, amar, con el estómago vacío o, con un jefe que se aproveche de la necesidad de tu trabajo, porque eso lo dicta la sociedad: si quieres tener mujer, debes trabajar, si aguantes días donde te arrepientas de tantas cosas si concluyas como todos: algo está mal aquí, cómo algo que me hizo tan feliz, me conduce a experiencias tan decepcionantes, si al volver a casa, el verla me recuerde la vida que lleve ahora y, no tenga deseos de intimidad alguna. De pronto está histérica, grita, reclama, rompe los platos, la culpa la tengo yo, quiero saber desde hace cuántas generaciones, vaya carácter para siempre, ¿me marcho y olvido todo? Los recibos de los pagos están sobre la mesa, las tarjetas de crédito reventadas hace meses, los intereses, el trabajo no da buena paga, tampoco soy feliz en ese puesto. ¿Qué le sucede?, me pregunto. Ya no se asea, toda la casa es un desorden, no me agradan los platos de comida servidos de mala gana: “es para lo que alcanza tu miserable sueldo, debes buscar un trabajo que nos dé una mejor vida”, dice, mientras recuerdo que a esa hora de la noche solía escribir, había paz, era soltero, un ignorante de vivencias que fueron palabras advertidas no entendidas en su momento. Finalmente dice: no baja la regla. He creído en el amor, ese sueño que sólo provoca maldiciones, pensé, debe ser hermoso perderse en ese infierno amando. Sólo quedó el infierno, el quedarme en silencio, aguantármelas. ¿Y dónde consigo un trabajo que pague más? Salí a fumar un cigarrillo en la calle, porque no puedo fumar ni donde vivo, ¿soy el que es el cabeza de familia o, eso fue en otros tiempos?, quizá nunca lo fue. Fumo con ansiedad, ¿qué hago? Llamo a un amigo ginecólogo: ella es la que decide, me responde. Regreso a casa: esto se acabó, debes abortar, me marcho, lo nuestro no va más, dejé de amarte. Ella toma sus cosas, dice que es ella quien se marcha, tendrá al hijo o hija contra todo. He pensado en la pensión de alimentos a dar, los juicios de por medio. Esto será para toda la vida si me quedé sin vida. He creído en el amor, ese sueño que sólo provoca maldiciones, pensé, debe ser hermoso perderse en ese infierno amando. Desperté, ¿fue una advertencia? ¿Una premonición? Lo peor es que sólo fue un sueño, una pesadilla. Alguien me dijo: sólo aprendemos cuando nos pasan las cosas, nunca de los demás, siempre de errores propios. Volví a dormir. Las maldiciones me asechan y peligro, “venganzas perpetuas”, ahora sé por qué.

jueves, 15 de enero de 2026

EN ESTE ESCRITO ESTÁ EL ALGORITMO QUE BUSCAS PARA ESTAR EN PAZ

Cuando no vuelvan a haber héroes, retornaré como un deber. Hay personas que nacemos con el alma de héroe. Escritores que quieren saber cuán real es todo lo escrito por años. ¿Quién dejó de conmoverse ante la puesta de sol con la muchacha al lado, tratando de entender qué hacemos aquí? Si somos los únicos que nos damos cuenta de este fenómeno llamado vida, qué debemos hacer, porque tardamos mucho en tener juicio, criterio, mira que los pueblos más viejos, tardaron milenios en entrar a la edad de la razón. Así es nuestra naturaleza, intenciones que se enfrentan ante algo inmenso e inconmensurable llamado Cosmos, dentro del cual, somos los únicos que podemos salvarlo. Me advirtieron hace tiempo: si quieres salvar al mundo, hazlo ahora que estás soltero, después, cuando estés casado, no podrás ni cambiar de canal desde tu control remoto. Pero lo que ocurre en Groenlandia, Irán, Venezuela, Taiwán o el mismo Perú, me enfrenta a principios donde supe reconocer mis limitaciones desde la experiencia de la muerte que el mundo conoció en su momento. ¿Escribir para los genios más agudos que mi sensibilidad, como recordándoles que aún hay más camino no recorrido? Alguien que me lee ahora, sabe de mis limitaciones y resistencias. Un escritor anti-establishment, suena bonito, otra cosa es estar en un auditorio donde cada quien tiene razones para defender sus posturas. No se puede unir al mundo con un solo discurso. Lo que menos necesita la humanidad son discursos. ¿Llamado a la acción? ¿Sabes qué se está decidiendo desde la cúpula? Las élites te llamarán si es que eres valioso para un orden más justo, de lo contrario, te dejarán ser, así seas un escritor como lo dije, anti-establishment. Te hacen caso cuando las razones que sostienen tus discursos atrajo miradas que pensaron verlo todo. Nadie es dejado por sí solo, el azar en este mundo no existe, siempre están atentos ante lo que un solo hombre pueda proponer desde sus escritos. Creía que con mis libros podía cambiar al mundo, mira que fui demasiado iluso, apenas sólo puedo hacer crítica social y, reflexionar desde mis introspecciones qué es el autoconocimiento y desde ahí, ver el otro mundo que nunca hemos alcanzado. Si desde este escrito sea como alcanzarme en él. El sueño descansa sobre un escrito. Y así siempre fue. Cada libro, así sea digital, desde una literatura contemporánea, donde más se lee desde un celular, cuando las redes sociales saturan y se busca siempre algo más, insistimos no en un mundo mejor, sino, en la paz personal, porque si alguien alcanzó esa paz personal, el mundo habrá por fin conseguido el mayor de sus propósitos. Cuidado que si quien diga esto es un escritor, mayor peso en la historia tiene el testimonio, porque lo legado es memoria del triunfo del homo sapiens ante lo constantemente adverso que nos rodea. Donde veas a alguien en paz, ahí encontrarás un punto de partida para orientarte en el norte a seguir. No, no más discursos o acusaciones, sólo pruebas, así sean silentes, sólo pruebas que alguien lo logró y lo escribe, como el que fuera el mejor de los rebeldes con causa en plena bienvenida personal, hacia un mundo donde la mayoría de personas quieren ser felices sin mucha complicación, si las generaciones al hacer uso de las redes sociales desde sus celulares no sepan, este escrito reorienta los algoritmos de sus búsquedas, en beneficio de algo que fue creado para ser mejores personas, si así está escrito, sin Clonazepanes, sin llamadas urgentes al psicólogo, sin más crisis sin salida, eso que ustedes conocen como desesperación existencial.

SOCIEDADES FELICES SÓLO EN LOS LIBROS

Vaya días de tranquilidad, así sí se puede escribir sin tener que estar tomando Clonazepanes o llamando a mi psicólogo de cabecera a quien por cierto, sólo le llamé una vez en 6 años. Sé que mucha gente mandó a la mierda la resiliencia y, les doy la razón, soy soltero, mi única obligación es cuidar de mi padre las 24 horas, poder dedicarme a estudiar con placer y, luego, escribir como un bendito. Veo y converso con personas maduras que hacen lo posible para salir adelante, algunos lo han logrado y no se complican mucho la existencia, otros pueden estar malhumorados todo el tiempo, pero percato que son formas de ser. Puedo sentarme por ello a escribir todo el día, para luego volver a estudiar y escribir toda la noche hasta que sean las 4 de la mañana, casi las 5, para reparar energías y, empezar el día con muy buen ánimo. Las siestas después del almuerzo me hacen bien. Escuchar música mientras escribo, también, por ejemplo ahora estoy escuchando a Deep Purple. No sé inglés, pero la frecuencia que me transmiten sus canciones me ayudan para expresarme con más claridad, si este día este escribiendo sobre tópicos normales, nada de vesanias ni relatos trágicos, más bien sobre temas comunes a personas que leen textos donde recuerdan qué es lo normal, cómo es la vida en otras partes del mundo, cómo se puede estar en paz sin desear el mal, con todo el peso que tiene la palabra y, la influencia de alguien que llega a diferentes partes del mundo, si así escriba ahora, dejando de ser denso, esperando las horas de la noche para ir hacia lo truculento, horas donde las personas no es que tengan problemas para dormir, sino, amen la oscuridad de la noche, esas horas donde la vigilia mantiene la mente sin pensamientos y, hace que busquen mi Blogger para pensar lo que escriba, si por fin me estén leyendo mucho en mi país, más que en USA, Irlanda, Suecia, Alemania o China. Sé que no estoy dentro del canon literario de Perú, que soy en escritor contemporáneo cuya abundante obra se caracteriza por ser digital, si deba tener a estas alturas, otro libro de unas 600 páginas para publicarlo en Amazon, por ser mi costumbre, cada mes, publicar libros con escritos de largo aliento. No son escritos rencorosos, ni de desamor o despecho, tampoco diatribas que ansían venganzas o gritos al cielo donde me rebele contra lo inexistente. Muchas décadas de estudio me dicen que estamos totalmente solos en el Cosmos y, sobre esto, muchos agudos pensadores supieron y, lo escribieron en difícil, como para no atormentar a los creyentes, ni a sus mecenas o protectores. Sé de mis novelas de lectura imposible y obligada, de mis testimonios cuando debieron ser dados, de enfrentamientos desiguales ante los Colosos del Mundo o el mismo destino, ¿se llama valía?, debe ser una valía común, estoy rodeado de gente fuerte que sabe sonreír aún en los momentos más duros que pueda atravesar la humanidad. (He visto en los ojos de las personas, historias interesantes que proyectan calma, quietud o paz ganada, de ello aprendí y por eso sigo aquí) Entender por ejemplo los silencios guardados por mi padre, memorias donde él está componiendo melodías para ser tocadas con su trompeta. ¿Tanto me costó entender que dentro de él sólo hay música? Caso curioso y propio del carácter, porque dentro de mí, todo el tiempo en vez de pensar, estoy escribiendo y conteniendo el impulso, hasta llegar a esta hora en que puedo escribir a mis anchas, en plena libertad. Sí, todo el tiempo estoy conteniendo mis ganas de escribir, inclusive cuando el sueño me vence y los párpados me dicen que más puede el cansancio que el deseo de escribir, ¿cuesta entender que 24 horas del día no alcanza para escribir todo lo que uno desea escribir? Es hora de dar una pausa, debo darle la cena a mi padre, es un caldo de gallina bien caliente como para hacer de este frío con lluvia, un estar agradable, si luego retorne a lo mío, seguir escribiendo, como si fuera un permanente orgasmo, como está escrito en mi novela Un Hombre Soltero: “escribir para mí, es un permanente orgasmo”. Qué bueno es reconciliarse con la vida y el mundo, sobre todo cuando éste se pone en sintonía con uno, con lo mucho de falta que me hacía, porque esto es lo que necesitamos todos, ¿te estoy recordando tus propósitos de vida?, ¿te reafirmo que no todas las vidas son iguales pero sin embargo, pueden ser sobrellevadas dentro de lo esperado o mucho más? Siempre habrán respuestas sin resolver. Será una constante el interrogarnos de nuestro estar aquí, del propósito de todo esto. Hay años donde mueren todos los dioses, inclusive el más allá. He supervivido a ello y sé de pérdidas de la humanidad entera. Por ello no canto victorias ni me atribuyo glorias que para mí, son vanidades o superficiales frívolas en su total redundancia. Soy la memoria de quien no está dentro de un sistema que en cualquier momento lo desequilibra todo, sin consultarnos, si desde las élites, alguien se niegue a responder por todo lo que pasa en el mundo, por saber que somos una humanidad que no estará nunca preparada para eso llamado: sociedad feliz, dicho en otros términos, la utopía, un fin humano que se ha propuesto de diferentes maneras a lo largo de la historia, sin que nada haya salido bien, por el factor humano, es decir, por lo inesperados que podemos ser, ante planes mayores, planes que siempre echamos a perder, a veces, involuntariamente, diré, la mayoría de veces.

ESTAR EN LA CAUSA DE TODOS

¿Existe algún lugar seguro en el mundo para ser feliz? Te darás cuenta que cuando entregues afecto y seas correspondido, es ahí donde perteneces. Cada persona gradualmente te enseñará cómo debes defenderte con la palabra, ¿es duro el aprendizaje? Creo que es más duro vivir sin esperanzas. Todos quieren tener alguien por quien sentirse orgullosos, por ejemplo: En esta calle vivió el escritor Julio Mauricio Pacheco Polanco. Ser escritor de por sí es un plus para ser amado. Lo de poeta maldito lo sobrellevas con el tiempo y terminas por superar. Ya tus amistades te relatarán todo lo que les ha pasado para que aprendas de sus errores. En cada uno de nosotros está latente el anhelo de decir: ¡ése conchadesumadre se salió con la suya!, ¡carajo, alguien lo logró, no se unió al sistema y se dedicó toda su vida a escribir! No queremos borrachos, tampoco mujeriegos dentro del barrio, puedes tirarte a putas, entendemos que no puedes masturbarte todo el tiempo, pero si te metes con una de nuestras hijas, lo haces en serio, o te desgracias y lo pierdes todo. Es una costumbre despertar temprano, preguntar por mamá y mi hermano para saber cómo están, para luego bajar al cuarto de mi padre y darle su medicamento de la mañana, vestirle, peinarle, (Lo aseo en horas donde el clima sea favorable) y de ahí, salir los dos a tomar el fresco en la puerta del apartamento, no para enterarnos de la vida de los demás, si no, para ver el cielo aclarar, tomar el aire puro y recibir las sonrisas de quienes a uno lo han aceptado y se sabe, soy el escritor del barrio, ¡el intelectual!, vaya honor el otorgado. Preparo a la vez el desayuno luego de haber comprado el pan de la casera que me trata como si fuera mi propia madre, freír unos huevos y hacer unos sanguches para con un vaso de Cool Fresh, servirle el desayuno a mi padre. No creo en las enfermedades, no hablo de enfermedades, la vida es mucho más larga de lo que pensamos, quizá por eso mi padre tenga muy buena salud, salvo el que no pueda caminar como usted o yo, si sea por ello que estoy aquí las 24 horas cuidándole. Ahora él está distrayéndose con las noticias de la radio, antes de dormir después del almuerzo, le dejé almorzado, viendo conciertos de La Sonora Matancera desde su Smart TV. Saldé mis deudas con los medios de comunicación hace tiempo. Ya estoy en paz con ellos. Dejo que mi padre se entere de la realidad desde diferentes versiones dadas por los periodistas. Recuerdo a Charles Baudelaire, sólo por decir que la prensa era mierda, fue borrado de la historia en el siglo XIX, para saber de su existencia en pleno siglo XX, vaya poeta maldito, ¡qué bien le habrían caído las muchachas de la vida alegre a él! Creo que el secreto está en ser un buena gente. ¿Buena gente? Sí, en un mundo de mierda, encontrarse con alguien que es erudito, sabio con la palabra y bien intencionado, es como un regalo, cuando sabemos, los amigos no existen y, encontrarse a primeras horas del día con alguien que siempre sonríe, es como volver a intentarlo todo de nuevo. Porque sonreír es gratis, ayudar desinteresadamente también. Ya lo sabes. No soy pues el que esté señalado para casarse y tener hijos, miren que me tomé 3 horas para escribir de corrido apenas 3 relatos, si es que escriba a toda velocidad y espontáneamente, ¿escritores fantasmas o negros literarios?, haberme negado a ser cooptado por concursos literarios o sellos editoriales, ¡sí! Soy el que valida los Blogger y tiene su propio nicho de lectores, el que publica gratis y, el que testimonia desde las experiencias fronterizas que no volverá a ser el übermensh, si al escribir este relato, lo he vuelto a ser, cruzando umbrales donde los límites humanos son vistos como experiencias muy duras que se superan. ¿La vida me vuelve a sonreír? ¡Carajo, si supieran por todo lo que he pasado! (Esta frase pertenece al mundo entero, estoy en la causa de todos por tanto).

EL HOMO SAPIENS

  ©Julio Mauricio Pacheco Polanco Todos los Derechos Reservados 2602034443907 SafeCreative Escritor y Pensador Libre Arequipa, Perú 02 de fe...