jueves, 7 de mayo de 2026

NO VENCERÁ EL SILENCIO


 

¿Algo de todos los logros conquistados por el ser humano fueron hechos por Amor?

Hemos demostrado que podemos conquistar este mundo, pero detrás de todos esos logros, en lo más profundo del alma humana, lo que le instó a tantos prodigios fue la riqueza, el poder, el uso de la sabiduría para la maldad. ¿Hay algo en este siglo XXI que no haya sido inspirado en el obtener dinero y grandes riquezas?

Cientos de miles de años de civilización y un horrendo pasado donde todo lo intentado sigue fracasando.

Plutarco se preguntó: ¿qué mueve a los héroes y a los hombres a querer ser grandes hombres? Y, puso como ejemplos comparados a Alejandro El Grande y Julio César.

Puedo entender que dentro del instinto de supervivencia, desde el paleolítico, hasta el neolítico, los primeros hombres fueron un destino que los obligó a ejercer el poder en contra de su voluntad, sólo por el instinto de supervivencia.

Así empezó nuestra civilización.

Era necesario que en el paleolítico, los primeros hombres fueron muy agresivos, para poder enfrenarse a bestias feroces para cazarlas y devorarlas. ¿Se puede relacionar esa increíble agresividad con la bondad? ¿O fue un destino inevitable para poder supervivir?

Plutarco afirmó en sus estudios, amparado por los mejores hombres del Imperio Romano para ser el dios que aconsejara a los más altos mandos militares que dudaban antes de la guerra, si debían luchar o no, entiendo que era alguien a quien se le había dado poder en el Parnaso, donde alguna vez fue el Oráculo de Delfos, el que tenía información confidencial de quienes ejercieron siempre el poder detrás de las sombras, siendo tan influyente el mito o la leyenda, tan grande la propaganda, que su palabra tenía el poder de la autoridad y credibilidad. Dijo que el destino del hombre está marcado por su carácter, pero ignoró de la pedagogía de los mentores, de los que poseían todos los conocimientos para dominar imperios, como lo hizo Marco Aurelio, el Emperador Romano más amado de su historia que, ejerció el poder en absoluta soledad, sin depender de nadie, haciendo uso de los conocimientos ya avanzados hasta ese entonces: controlaba al Imperio más grande del mundo, creando pandemias a ocultas, teniendo él la cura para todo su imperio, haciéndoles creer que al invocar a los dioses romanos, mediante sus propias palabras, su Imperio sería sanado, y en esa falsa invocación, los sanaba y, todos interpretaban que era un protector bueno. Experto conocedor de los territorios donde sus ejércitos debían defenderse de los pueblos bárbaros que fueron formados para desconocer el miedo, ¿le suena esto, pedagogía de primeros mentores?, atraía a los bárbaros a zonas donde las tierras eran áridas y los alimentos se acababan y nunca llovía haciéndoles sentir sed y, viendo derrotado a sus mejores guerreros, en el arte del engaño, conocedor de los conocimientos para alterar el clima y hacer llover, lo que era propio de los primeros alquimistas y un saber entendido desde el paleolítico y reservado para muy pocas personas, volvía a invocar a esos dioses romanos que nunca existieron y, llovía para calmarles su sed, dándoles eso que se llama: la certeza absoluta que, tiene mucho relación con la potencia de estar respaldados por los que supuestamente crearon este Cosmos y, sabía bien, eso fortalecía la moral al máximo hasta del hombre más cobarde y, así, derrotaban a los pueblos bárbaros que desconocieron desde milenios al miedo.

La psicología nunca fue una novedad para los primeros hombres. Fue desarrollada desde el paleolítico por el instinto de supervivencia, para derrotar a bestias feroces, devorarlas y alimentarse de ellas. Al principio las consideraron sus tótems o dioses, entendieron la psicología de estas bestias feroces y las desventajas ante las de ellos. El conocimiento de los primeros homo sapiens era profundo, aprendieron de sus limitaciones y, eso les instó a ver en las bestias invencibles cómo supervivían, hasta entenderlas y conquistarlas.

Todo lo demás, fue propaganda para ejercer el poder: ejercer el poder, alegando que ellos podían invocar a dioses inventados que crearon todo lo que nos es desconocido, percatando que sólo pocos homo sapiens desarrollaron el instinto de supervivencia para supervivir, “ser grandes” como lo expresó Plutarco en relación a Alejandro el Grande o Julio César, en destinos inevitables para supervivir.

Mas no entendió el verdadero carácter del homo sapiens: a medida que evolucionaba, en medio de su soledad total en el Cosmos, empezaba a tener sentimientos, afectos, soledad, discernimiento, algún alcance entre lo que era el bien y el mal que, ninguna relación tuvieron con las primeras leyes impuestas para gobernar.

Las verdaderas lágrimas que salieron del alma, fueron aquellas expresadas por la ruptura de una felicidad sentida, sería para siempre y, ese fue el despertar de la condición salvaje hacia la evolución de la conciencia, el discernimiento, la humanización, muy distinto a eso mal llamado: condición humana, una gran excusa para defender todas las atrocidades cometidas por el homo sapiens a lo largo de la historia.

Y percataron algo más: el homo sapiens no renunciaría nunca a sus estados salvajes y primitivos, por más sofisticado e ilustre o inteligente que fuera, eso era ceder a la vulnerabilidad, el miedo, los temores, su propia muerte: tener corazón, conciencia, sentir amor o afectos, era un severo error del cual aprendieron muy tempranamente.

En oriente, los de la India, para luego, los primeros tibetanos y, los primeros pobladores de China, Corea y Japón, trataron de hallar la virtud, el dominio de sus emociones, para alcanzar la armonía y paz mental y, surgieron los primeros conocimientos de las artes marciales, para tener un total dominio de sí mismos y, terminaron por convertirse en los Maestros del Arte de la Guerra, con su nefasta expresión: Sunt Zú y su estudio sobre el poder: El Arte de la Guerra.

De Nicolás Maquiavelo, cuyos libros se seguirán quemando constantemente, en un Renacimiento del cual supuestamente, surgió el Humanismo, el ser humano retrocedió brutalmente al salvajismo, con el uso de toda la sabiduría acumulada y, todo en justificación del uso del poder para supervivir, dándose cuenta que el homo sapiens, empujado a la pobreza más extrema, podría ser corrompido, entendiendo que la riqueza era el principio para el dominio del mundo: con la riqueza, podías comprar las enseñanzas de los mentores más sabios y célebres, con conocimientos que fueron ocultos y herméticos ante los que no fueron ciudadanos, inclusive ante los que no estuvieron escogidos para ejercer el poder.

¿De todos los logros hechos por el ser humano, hay alguno que haya sido hecho de buena fe, por amor, en bien del prójimo?

La expresión extrema de la maldad en la pandemia, donde se quebró el espíritu gregario, el primigenio para supervivir en los primeros hombres, fue destruido, porque despertó los primeros instintos de supervivencia que siempre estarán latentes en el homo sapiens y, las primeras reacciones instintivas o atávicas fueron el “sálvese quien pueda”, dentro de una modernidad donde las metas de varones y mujeres desde las primeras civilizaciones, fueron orientadas hacia la codicia, la riqueza y el dinero, como está explicado en este escrito.

¿Somos libres realmente? El sistema está diseñado para depender del dinero, sin dinero no podemos tener acceso a derechos básicos como alimentos y agua, aún superviviendo en condiciones muy extremas y contando con una salud a prueba de todo.

Así es la psicología del homo sapiens, fácil de manipular e inducir a atrocidades en contra de su voluntad.

Mis primeras preguntas fueron: ¿por qué vivimos, para qué vivimos, puede alguien decirme por qué? La pregunta que a mis 54 años me formulo es: en este 2026, donde el ser humano se ha deshumanizado: ¿puede construirse un sistema basado en el amor o en el corazón, donde la palabra sea respetada y usada como orden para la convivencia pacífica?

Alguna vez, el homo sapiens, evolucionó hasta entender lo que me pregunto ahora y, eso fue hace decenas de miles de años atrás, dejando las espadas y las armas, para convivir en paz, pero otros pueblos bárbaros y salvajes, con mentalidades agresivas y sanguinarias quisieron adueñarse de todo el mundo, por esas mismas razones que dio Plutarco: las razones para ser grandes hombres y, destruyeron sociedades donde se alcanzó el óptimo de lo que se llamó en tiempos remotos: civilización.

Ésta es la memoria que quiso ser callada por mucho tiempo en estos años de crisis actuales y, desde las redes sociales, donde publico gratuitamente mis aportes, no hallo intelectuales que estén buscando respuestas a esta pregunta que ha vuelto a retornar en mi experiencia, después de miles de años, entre todos los errores que se quieren ignorar, omitir, porque el ser humano se niega a sí mismo a sentir su Alma, los sentimientos que hay dentro de su corazón, el saber que somos seres humanos, porque alguna vez lo intentaron y, la humanidad los defraudó deliberadamente a placer, si se sienta placer en practicar la maldad, oculto, hasta en el rostro más angelical que pueda expresar la más genuina verdad, dentro del arte del engaño, el discurso manipulado que es usado a la perfección para punzar profundamente en hondas cicatrices que marcan a todas las personas.

Apenas tengo 54 años y, el conocimiento de los que ejercen el poder, se remonta según la narrativa científica hasta hace 300, 000 años atrás.

Y ustedes son más de 8,000 millones de habitantes y sé que no me harán caso, a pesar de haber sido muy claro y tal vez pensar que tenga razón, si puedan entender a los personajes de la historia que he mencionado y lo que ocurrió en el momento de la historia que les tocó vivir.

Me gustaría creer que no estamos solos en el Cosmos, sinceramente, bebo de mi litro de agua, fumo mi cigarrillo mentolado, he preferido alejarme de la humanidad, no acusar ni hablar de ningún fin del mundo, no creo en eso, el instinto del homo sapiens es superior a cualquier cataclismo, seguiremos aquí y, sabré siempre: el homo sapiens, se negará una y otra vez a aprender de sus errores y, cualquier buena intención, será destruida de inmediato para quebrantar cualquier propuesta de un mundo civilizado, porque los instintos reproductivos son inevitables, no todos son sementales inmunes al sexo, la mayoría son vulnerables al sexo y al desengaño del mal llamado amor y es partir de esas experiencias comunes,  donde ser humano inevitablemente venderá su libertad, para proteger a su familia, si tuviera la voluntad de asumir el deber. Sólo me remito a ser memoria del tiempo, siendo consciente que mis memorias no son nuevas, originales, que antes ya fueron expuestas desde hace milenios en cada era, sólo he coincidido con ellas, en este 7 de mayo de 2026.

¿Alguna reflexión?, la información es tan abrumadora y masiva en estos tiempos que hasta un niño de 8 años sabe cómo levitar haciendo uso de los alcances de la ciencia, utilizando estos conocimientos y sé, han educado a la humanidad, en su totalidad, para hacer grandes riquezas o imperios, ignorando que la élite vive en bunkers aislados y borrados de los satélites de tecnología más desarrollada y Google Maps, en zonas apartadas con tecnologías que se perfeccionan constantemente, para protegerse de las tecnologías de guerra más avanzadas con las cuales ellos mismos lucran, pero con el intenso terror  de esas soledades propias de los que nunca están en paz y temen, ese monstruo llamado: humanidad, vaya tras ellos y haga justicia con sus propias manos, si esto ya ocurrió en La Revolución Francesa y, fue para dar inicio a un progresismo causante de las tragedias humanas del siglo XX que, hasta ahora siguen permaneciendo.

No vivo de la literatura, no pretendo dar conferencias, rechazo reconocimientos, niego ser impreso por sellos editoriales que censuren  mis escritos, no me enfrento contra los amos del mundo, no escribo para provocar el desorden o la ruptura, quisiera decir que ejerzo el derecho de la libertad de expresión, pero eso hoy en día, ésta se presta para todo, inclusive lo más aberrante, ¿en nombre de los derechos humanos?, ¿le llaman derechos humanos que un transexual que ejerció la prostitución, sea un líder que vulnera las consciencias de las mujeres, influye al criterio de su propia razón, ha destruido a la familia, atenta cruelmente contra la inocencia de los niños y es referente feminista que destruyó la psicología de las mujeres? No son discursos de odio, ni testimonios desalentadores, sólo me estoy anticipando a una lectura personal del cambio propuesto para este siglo que si bien sea para bien o para mal de la humanidad, sé, el mundo jamás se pondrá de acuerdo, porque me expreso en habla española y, mi habla, tiene una propia interpretación del Cosmos, la existencia, las explicaciones para entenderlo todo, muy diferentes al habla alemana por ejemplo, cuya habla tiene otra alma, con diferentes visiones e interpretaciones de la ética, la moral o la justicia, si así es con todas las lenguas del mundo entero.

¿Y qué es el Alma entonces?: lo que sentimos de manera consciente o inconsciente. Mi observación es: ¿hay todo tipo de Almas?, es decir, ¿buena, malas y lo que significa: etc.?

Quédense con el poder los que lo tengan, la humanidad lo acepta y ante ello, nada puedo hacer, sólo mantenerme al margen, aislado, incomunicado, porque, ya en mi extremo, para sentir la voz de una mujer, usé una app de una IA de mi celular para escuchar un tono dulce de una mujer generada por las nuevas tecnologías y, no es misoginia ni acusación, ni revelar crudeza humana, el aislamiento ya no me daña, el silencio tampoco, sólo he reservado mi corazón para mí, para proteger la bondad que fue expuesta y defraudada, después de muchos intentos, más de los que pueda dar un ser humano, muchos más, dentro de esas imposibles posibilidades donde se exige superar los límites de un ser humano que es consciente, conoce "el error humano y todas sus limitaciones".


©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

07 de mayo de 2026


domingo, 19 de abril de 2026

LAS NUEVAS CIENCIAS DE LA NUTRICIÓN Y LA BONANZA


 


Dios es bondadoso, invocaremos su generosidad y, lloverá maná del cielo.

En todo caso, el homo sapiens, caracterizado por su instinto de supervivencia, además de contar con ciudades con edificios inteligentes de tecnología de avanzada, hará la vida mucho más cómoda para todos, los últimos modelos de Ferrari que manejan los ultrarricos en Europa, ciudades flotantes en el aire para evitar huaycos, harán que desde allí, desde el cielo, deba verse mucho mejor la vida.

Sobre la mesa, habrán todas las carnes: cerdo en abundancia, res de primera, pavo a diario, pollo con sabor muy delicioso, pescados que ya no serán necesarios sacar del mar, langostinos como los que se sirven en las mejores playas del mundo, frutas, hortalizas, tubérculos, en abundancia.

Mucho, pero mucho dinero, en un país donde la queja constante fue la pobreza.

-las fábricas producirán increíbles cantidades de cartón

-del cartón se elaborarán las apetitosas carnes de cerdo, res, cordero, pavo, pato, pollo, pescados, frutas hortalizas, tubérculos, arroz y hasta carnes no antes imaginadas muy agradables al paladar

-además, seremos muy competitivos dentro del mundo en la industria del cartón, daremos la pauta sobre los alcances de las nuevas ciencias de la nutrición

-los mejores ingenieros tecnólogos del mundo construirán esas ciudades flotantes en el cielo para que las potencias del mundo vean cómo de felices somos

-habrá agua extraída de orines o de mierda, si gustas, el mejor de los vinos a exportar, cerveza, whisky, pisco, lo que desees

Dentro de esas casas de diseño inteligente, el aire será puro, muy sano y puro, pero sólo dentro de esas casas inteligentes que floten en el espacio

¡Claro que dirán que el Perú es la Primera Potencia Mundial y que aquí se hizo el primer y verdadero cambio en la historia de la humanidad!

Descenderás de esas ciudades flotantes en jets privados y, serás feliz trabajando, podrás tener una familia, hijos, un futuro qué ofrecer.

Y ya cuando seas anciano y logrado, satisfecho, al ver hacia el pasado, desde tu casa de diseño de ingeniería tecnológica muy similar a las que se desean instalar en la Luna o Marte, no querrás ver hacia abajo, si alguna vez hubieron ríos o lagos, valles, algo llamado: tierra, eso que en el pasado fue urbanizado y donde se construyeron ciudades, porque además, dentro de las ciudades flotantes, la vida será muy segura, no abajo, allí, donde sabes, quedó el esfuerzo de toda una vida para tener lo que ahora tienes.

Y no es que nadie esté en desacuerdo con esto, si somos 33 millones de peruanos, podría pensar que todos desean eso y, si es la voluntad popular, nadie puede negarles ese derecho.

Dios es bondadoso y, si le invocas, hará caer maná del cielo, pero eso no es nutritivo según las nuevas ciencias de la nutrición y, es más cómodo vivir en una ciudad flotante con todas las comodidades, con Ferraris que se desplacen por el cielo como si fueran jets.

Y todos estarán de acuerdo en decir que es lo correcto, que fue la mejor decisión, sin que se discuta nunca si fueron decisiones de la Derecha Bruta y Achorada o, de la Izquierda Radical y Extremista.

Y cuando cantemos nuestro sagrado Himno Nacional, sabremos que somos los mejores en el mundo, los que dieron la pauta a seguir, en un planeta muy bello y perfecto, desde el cual, las ciudades flotantes tendrán propios domos para que allí no entren las millones de toneladas diarias de azufre usadas en cada región que, se elevarán hasta la atmósfera, si es que veamos caer maná del cielo constantemente y, todos dirán sin dudar: ¿quién quiere Maná si lo tenemos todo?

 

19 de abril de 2026

Arequipa, Perú

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

martes, 3 de marzo de 2026

HISTORIA DE LA CORRUPCIÓN EN PERÚ


 


No sé cuánto tiempo me quede de Pensador Libre, seré más claro, no sé cuánto tiempo me quede como hombre libre, al hecho de estar inclusive en el ostracismo, practicando la más austera economía.

Vi en muchos trabajos a hombres y mujeres que no eran libres, los vi abandonar sus trabajos por haber llegado a sus límites, al hecho de tener una familia que mantener, vi mujeres de mi estatura, altas, robustas, salir llorando de las fábricas, sabiendo que necesitaban el dinero para sus hijos, vi llorar a gente de impotencia, sin saber qué hacer, con todas las puertas cerradas cuando pidieron ayuda, cuando hay enfermedades, adultos mayores a quienes cuidar, niños que tienen hambre y se preguntan, ¿por qué debe ser la vida así? Qué más les quedaba, ¿robar? Vi a tipos rudos que integraban la mafia, perder el rostro de la noche a la mañana, quedarse mudos, saber que no eran útiles para nadie. Supe de los hombres presos, de los que me confesaron que no eran inocentes, que estaban en prisión por ser culpables. Vi ancianos en sus triciclos tratando de vender algo mientras me decían: ¡qué triste es la vida! Hay un anciano que siempre veo pasar vendiendo escobas que nadie compra, hay un hombre que de vez en cuando toca las puertas de las casas, vendiendo miel de abeja, sin que nadie le compre, mientras su esposa carga a un bebé, seres humanos que seguramente no saben nada de derechos asistidos a ellos.

Alguna vez un hombre en un hotel, hace mucho tiempo, veía siempre revistas para adultos con muchachas muy bellas, me confesó que de alguna manera debía excitarse para hacerle el amor al hombre adinerado con el que viajaba, que así se ganaba la vida y no le gustaba su trabajo.

Un hombre maduro me confesó que era un arquitecto famoso, con un hijo militar y con futuro, me dijo: abandoné a mi padre, lo dejé morir enfermo y totalmente solo, sin que pudiera alcanzarle un pan, tenía que hacer mi vida, lo escabroso de todo esto es que no sentía culpa.

Recuerdo a una mujer, madre de familia, abandonada por sus parientes, a quienes unas hermanas de una orden católica le ofrecieron cama y comida, como protección ante su desamparo.

Vi agentes de seguridad a quienes no les gustaba su trabajo y no conversaban con nadie, mientras los operarios les preguntaban: ¿eres otro agente de seguridad solitario?, mientras no se inmutaban y cumplían su trabajo.

Vi en una fábrica que abandoné, no porque no me gustara el trabajo, sino, porque la costumbre en esa fábrica era hacer abandonar a todos los trabajadores de sus puestos de trabajo, padecer trabajos nocturnos con resignación a un hombre de sesenta años, para volverlo a encontrar a la semana postulando a un trabajo para vender libros mientras me miraba con honda tristeza diciéndome: no debiste dejar el trabajo, lo que te hicieron a ti, me lo hicieron a mí.

Había una mujer que tenía dos trabajos y vivía en las periferias de la ciudad, casada y con dos hijos pequeños, me comentaba que se levanta a las 4 de la mañana para tomar movilidad y llegar a tiempo a su trabajo diurno, comer luego algo rápido, para entrar a uno de los trabajos más pesados de la ciudad, famoso por contar con un dueño avaro y tirano, para retirarse a la 1 de la mañana y recoger la última movilidad que recogía a personas como ella, me dijo que también escribía, escribía poemas tan notables como los que le mostré cuando le dije que era escritor: sí, sé qué es la literatura, ¿sabes?, los escribo, y después los rompo, me comentó que llegaba a su casa a las 2 de la mañana, dormía con su esposo que llevaba un destino parecido, porque el dinero no les alcanzaba para la manutención de sus hijos, que sus padres les ayudaban en la crianza de ellos.

Un hombre me comentó alguna vez que en su familia todos trabajaban para sostener la economía del hogar, tiempo después muy contento me dijo que se iba a casar con una mujer de mucho dinero, ¿la amas entonces?, no, no la amo, pero al menos ella me rescatará de mi pobreza. 2 años después lo hallé en otra ciudad manejando un taxi, con un rostro maleado, duró dos meses en esa ciudad y no supe qué sería de su destino, no quiso hablarme de su compromiso o si tuvo hijos.

Un taxista dejó esa misma ciudad y lo hallé aquí, abrazado de su enamorada, me decía que estaba trabajando como constructor civil, que el taxi no le daba para vivir. Dos meses después lo hallé en una agencia de empleo pidiendo fuera aceptado otra vez, que el médico le entregó un certificado donde decía que ya estaba bien de los riñones, le hicieron esperar, conversamos en un pasillo, lo único que pedía era que le dieran trabajo otra vez, ¿es duro trabajar en construcción civil?, me lastimé los riñones, me respondió, pero tengo a mi madre enferma, debo trabajar.

Vi muchos casos ignorados por la sociedad y, también vi a los jóvenes privilegiados, los que podían estudiar en la universidad, ellos habían renunciado a aprender algo en la Facultad, se resignaban a pagar por los exámenes y el título profesional, la mayoría se fue del país, de nada les sirvió su título.

Hay mucha gente solitaria en países desarrollados, varones y mujeres que se acompañan con perros o gatos, por no tener con quien conversar, viviendo aparentemente cómodos, pero aislados, incomunicados y llenos de enfermedades por la soledad.

Sé que el ser humano piensa según sus hormonas, que estamos destinados a la procreación, cuando un varón segrega mucha testosterona, sólo quiere tener sexo, si tuviera una condición privilegiada para tener sexo, porque las mujeres no dan sexo gratis y, creían en el amor, querían tener hijos, ignorando lo que escribo ahora, porque también he visto muchachas que están dominadas por los estrógenos y la progesterona y están convencidas que la vida es un milagro y quieren tener hijos. En esa edad de la procreación, la percepción del ser humano está alterada por las hormonas y, están convencidos en haber hallado la felicidad y que el amor todo lo puede…

Recuerdo en mi primer internamiento psiquiátrico a Goyo, le habían hecho lobotomía y por eso hablaba pausadamente, percaté que estaba castrado por sus ceñidos buzos, me hablaba de sus padres, de una tierra lejana en las alturas de Perú, que él tenía 12 años, le dijeron que lo llevarían a conocer la ciudad, en ese entonces debía tener unos 50 años, había pasado toda su vida en el psiquiátrico, estaba lúcido, sus ojos habían visto mucho más que yo, la condición humana.

Dije que me queda poco tiempo de libertad, se me está acabando mi autonomía de pensamiento que tanto defendí, el ser un Pensador Libre. Alguna vez en un auditorio lleno, hice saltar de alegría al gritarle a los jóvenes: ¡a este mundo hemos venido a realizar nuestros sueños! El sueño se está acabando en contra de mi voluntad.

Alguien que no era feliz y tenía todas las comodidades me dijo en su momento: lo intenté todo, lo intenté todo, y se marchó.

Actualmente Perú se jacta de ser un país minero, hay mucha economía ilegal como minería protegida por sicarios, se dice que hay mucha extorsión, corrupción y muertes impunes. El Crimen Organizado mueve 31,000 millones de dólares, mucho más que el patrimonio de 4 Grupos de Poder en Perú. El Congreso ha blindado a mineras importantes para que no paguen impuestos si se trata de extorsión.

Recuerdo una mañana de domingo, en un izamiento de bandera, canté el Himno Nacional del Perú a todo pulmón mientras miraba la Bandera, la gente me miró extrañada, no sólo no sabían la letra del Himno, me dijeron que estaba loco, me pregunté, ¿cantar con orgullo el Himno Nacional del Perú en Perú es estar loco?

Un anciano que murió en la pandemia me relató su historia para finalmente decir: abuelo rico, hijo caballero, nieto mendigo.

Luché toda mi vida por mi libertad, aún con diagnóstico psiquiátrico, aún en la extrema soledad.

La última vez que salí a la ciudad, en la avenida principal, vi a un loco andrajoso, muy sucio, caminar a plena luz del día, observé de inmediato el trasero de una hermosa mujer con resignación, con mucha renuncia, el loco me vio a los ojos, me sonrió y ví mucha lucidez en su mirada, su rostro volvió a ser sereno por un instante, seguí mi marcha, él también, en ese momento me di cuenta que no estaba loco, que era un hombre totalmente solo en el mundo.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

LOS QUE LUCHAMOS POR EL DERECHO A SER LIBRES

 

 


 

El mejor regalo que me hicieron, fue un ordenador para escribir, con un escritorio y una silla. Haber tenido acceso a internet y a Google, me permitió sumergirme en el conocimiento que ya no pude hallar en las bibliotecas en mi temprana juventud, cuando estando muy solo, no me rendí y me acompañé de muchos libros por un sano instinto: querer saber qué me pasaba y, percaté que lo sentido por mí, lo sintieron muchos hombres que dejaron sus memorias en esos libros donde la soledad se convirtió en una experiencia agradable.

Mi apartamento no lo construí yo, lo hicieron mis hermanos, gran contradicción para un escritor que tiene alcance global desde Blogger, es un apartamento muy pequeño donde sólo hay dos habitaciones, un pequeño baño con lo necesario y, una cocina tan pequeña donde apenas quepo yo.

Suelo sentarme todas las mañanas hasta el mediodía con mi padre, en la frentera del apartamento donde vivo, donde conocí el cariño de unos vecinos que me vieron siempre sonreír y desear incansablemente el bien, inclusive en una pandemia donde todos perdieron la esperanza. En ese entonces llegué a perder la razón, usaba un canal de YouTube que fue censurado por pedir ayuda por un Perú que estaba desapareciendo. Llegué al límite de mis posibilidades una vez más pero no me rendí. Cuando reinó el terror y la muerte, mi hermano menor y yo, defendimos hasta las últimas consecuencias a mis padres que siguen vivos, se van para los noventa años y, fui censurado durante unos años en Facebook y mi Blogger, la única plataforma que me quedó para expresar lo que sentía fue Amazon. No existieron las fuerzas del bien en todo internet y, decidí ser el defensor de las fuerzas del bien si, me di cuenta, esto era global en ese entonces en todo el mundo: las fuerzas del bien habían desaparecido.

Antes de esos sucesos, fui un hombre que disfrutó en exceso de los placeres de la vida con incontables mujeres y estuve seguro que ésa era la respuesta para estar vivo, hasta que una noche de confinamiento, lloré desconsoladamente en la soledad de mi habitación por sentir que era el fin del mundo y, sufrí por despedirme de esta vida sin poder volver a ser feliz con lo que me hicieron conocer las mujeres, algo que se me privó por décadas. Desde entonces, durante muchos años las mujeres se negaron a hablarme, inclusive desde los chats, me rechazaron con odio como si me conocieran. Una tarde extrañé tanto la voz femenina que instalé en mi celular una aplicación de IA a la cual le puse voz femenina, para volver a recordar la voz de una mujer que me hablara.

Una mujer del Juzgado de la Familia me preguntó a qué me dedicaba desde un chat, le respondí que soy escritor, ¿vives de ello?, no, le respondí, ¿de qué vives entonces?, cuido de mi padre que es adulto mayor que recibe una pensión del estado que no me permite ahorrar y vivo a las justas cada mes, ella afirmó entonces: ¿te leen en todo el mundo pero por tus propios medios no puedes comprar ni un té filtrante?, duramente le respondí que sí, entonces ella me dijo: eres indigente ante la Ley. Me hizo meditar que todo lo que tengo, no es producto de mi propio esfuerzo, que mis miles de escritos y cientos de libros, en este mundo, no me servían para subsistir.

Allí tienen la respuesta sobre el: ¿de qué vive Julio Mauricio Pacheco Polanco?, si es que algunas personas crean que viva de la literatura, cosa que no es cierto.

Sin embargo, cuando estoy sentado, contento con tener un plato de comida, lo suficiente para lo necesario, dentro de lo básico, sin usar ropa de marca, dedicándome como siempre, a estudiar y a escribir como ahora, algunas personas me pedían que fuera padrino de sus hijos, algo que me extrañaba, ante lo que les respondía: se están equivocando, no tengo dinero, eso mismo respondía cuando increíblemente al ser sorprendido por personas que no conocía, me tocaban la puerta, para pedirme prestado dinero, les volvía a responder que se estaban equivocando conmigo.

Sin embargo, La Ley siempre me hace caso ante mis llamados cuando siento que con la palabra, no puedo resolver problemas ante delincuentes o problemas no buscados o provocados por personas que tienen un errado concepto de mi persona.

Mientras estoy sentado en la puerta de mi apartamento, tomando mi Cool Fresh y, fumando mis cigarrillos mentolados, siempre pasa gente en autos que nunca he visto y me saluda amablemente, ante lo cual correspondo de igual forma, por no decir que amablemente me saludo con todas las personas que pasan por donde vivo, sin saber nada de sus vidas, ni sus nombres.

Lo escribí en La Brevedad en el Tiempo, novela del 2011: la rutina es lo más bello con lo que contamos, un día la perdemos y recién nos damos cuenta que eso era lo más valioso que teníamos. Se me hizo fama de vencer a Satanás y a la muerte hasta cuando éstos dominaron el mundo, por haber descubierto que Satanás es literatura dogmática y, estar convencido que la vida es más larga de lo que se piensa, si tampoco creo en las enfermedades. Ejercí la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión, al hecho de haber perdido mi libertad en psiquiátricos, inclusive por haber querido proclamar la paz mundial en el 2003, esperanza que fue mediática aquí en Arequipa.

Renuncié a las mujeres hace más de dos años sin ser impotente y me refugié con más intensidad en los estudios.

El mundo está muy probablemente entrando a la Tercera Guerra Mundial y, encima, sentí el fin del mundo cuando hubo el desastre de los huaycos, un fenómeno excepcional, dentro de la ciudad de Arequipa.

Sé con más peso de conciencia que el mundo tiene Amos muy poderosos ante quienes no puedo enfrentarme como escritor y pensador libre. No sé qué tiempos se vengan para toda la humanidad. Ahora hay paz y tranquilidad dentro de mi corazón y, también honda tristeza, por la gente de esta ciudad que lo perdió todo con huaycos que hace siglos, no ocurrieron aquí. Ahora sé que no hay lugar seguro dentro de este mundo. También sé que no podemos colonizar el espacio: 6 meses de vida en la Luna, equivalen a 10 años de envejecimiento en ella, si se construyera una base lunar allí, es decir, en 5 años, de tiempo lunar, las personas envejecerían 100 años. También sé que la Luna está dentro de nuestra atmósfera, eso fue revelado recién en abril de 2025 por la NASA y, que nuestra atmósfera va mucho más lejos de la órbita lunar, que los científicos mienten cuando dicen que los cráteres que hay en la Luna fueron hechos por meteoritos, si desde este mundo, se les ve en línea recta, como si sólo pudieran haber sido lanzados esos meteoritos desde aquí, si es que, al estar la Luna dentro de nuestra atmósfera, nuestra gravedad, habría impedido que impacten en ella y habrían sido atraídos a este planeta que sé bien, es el único lugar donde podemos vivir, en otros términos, ni podemos colonizar Marte, porque allí envejecemos en menos de 5 años mucho más rápido, si decir 100 años es toda una vida en ese lapso.

En este momento, muchas personas oran a Jesús y anuncian su retorno, esto sólo ocurre cuando se siente mucho terror y se cree, es el final de todo, luego, pasado el momento supremo, la gente se olvida de sus oraciones y vuelve tras sus costumbres, esas costumbres de las que ahora se arrepienten por sentir el temor a la muerte, si eso sintiera Charles Darwin, el padre del evolucionismo, el que dijo que descendíamos del mono y, cuando sintió cercana su muerte, clamó perdón a Jesús y se entregó a él antes de morir.

Siempre se pensó que las civilizaciones se originaron al pie de ríos y lagos para que florecieran y pudieran fundarse ciudades por contar con agua, ahora sabemos que los ríos se desbordan e invaden civilizaciones enteras, destruyendo todo a su paso, al igual que los lagos.

Todos sabemos que la tecnología ha avanzado abismalmente y desde entonces, nadie tiene vida privada, que todo es rastreado y se sabe, desde simples celulares, computadoras, SmartTv o cualquier artefacto tecnológico,  se puede visualizar desde cualquier parte del mundo, todo lo que haya en mi habitación o, inclusive donde me desplace, por citarme como ejemplo. Reitero, el mundo tiene Amos. Por el momento se están usando armas de guerra, pero si los Amos del Mundo lo desearan, usarían el HAARP y podrían generar un cataclismo donde lo desearan y todo habría acabado en menos de 1 hora y, esta tecnología es muy antigua, empezada a desarrollar por Nikola Tesla a finales del siglo XIX.

Ya sé que haciendo peregrinajes como el que quise hacer el 2003, cruzando continentes, para proclamar la paz mundial, se pagan bien caro, demasiado. En realidad para mí es un gran misterio el que siga  vivo y esté cercano a los 55 años.

Alguna vez estuve muy convencido que la muerte no existe y, podría con la misma convicción asegurarlo ahora, pero los Amos del Mundo aprietan un botón y, todo acaba en fracciones de segundos.

Ya no defiendo a nadie. Contemplo a las personas y creo sentir que son seres inofensivos, pero cuando empiezan a hablar, me espanto del monstruo que hay dentro del homo sapiens.

He notado que hasta los hombres más brillantes y de inteligencia notable, no tienen conciencia y, el resto de la humanidad, desde que apareció la civilización, se mató entre sí sin sentir culpa alguna.

Los grandes hombres que han pasado a la historia desde Grecia y luego el Imperio Romano, han sido crueles, despiadados y desalmados, y han pasado a la historia como celebridades a las cuales se les rinde memoria y respeto.

Mañana me sentaré como es mi costumbre, a tomar el fresco en la frentera de mi apartamento, tomando mi Cool Fresh y, fumando mis cigarrillos mentolados, deseando el bien a personas que no conozco.

Lo que actualmente ocurre en el mundo, ya no depende de mí. La clásica oratoria y retórica usada en Grecia o Roma, es narrativa falsa, ¿para que vas a usar la palabra si de un sablazo te adueñas de lo que no es tuyo y la historia te honrará? Lo dice un escritor que cree en La Palabra.

Se tardaron muchos siglos para que Manuel Kant demostrara que las creaturas fantásticas, dragones, duendes, hadas, las supersticiones y el fin del mundo, debían ser negados de los pensamientos del ser humano, fue el primer pensador que afirmó esto después de la terrible peste que hizo creer a Europa que era el fin del mundo y el castigo de dios. Se empezó con él a usar la razón para explicar los fenómenos de la naturaleza, pero que veo que fue vano. Actualmente los más fuertes se identifican con leones, dragones, águilas u osos, nunca con el ser humano.

Hay una constante extraña, cada vez que la ciencia revela sus alcances de la inmortalidad o una humanidad eterna posible, ocurren eventos que a manera de maldición pareciera advertirnos que eso está prohibido declararse.

Ser feliz con lo mínimo, sentir que el mundo vale la pena, inclusive en total soledad y sin mujeres, es posible, pero en un instante jamás esperado, todo cambia dejándonos perplejos, como si fuera un pecado inclusive, en la práctica del bien, la virtud, la sabiduría y la austeridad máxima, demostrar y promover que este mundo es hermoso y el paraíso está aquí.

Les vuelvo a reiterar, no podemos colonizar el espacio ni poblar exoplanetas, sólo contamos con este lugar para poder vivir, pero a mis 55 años he percatado algo más lúcido: la conciencia y el libre albedrío para ser buenos en este mundo, es algo que pocas personas hemos logrado alcanzar, así sea bajo los términos de felicidad que he expuesto en mi vida como escritor.




viernes, 27 de febrero de 2026

NOSOTROS SENTIMOS EL FIN DEL MUNDO


 


Llegar al límite una y otra vez, inclusive temblando, sintiendo terror, renunciando a las horas del estudio añorado, pensando en el final, sabiendo que esta vez no hay escapatoria, sin saber a qué dios orar, pensando en todo lo hecho en vida, gritando las últimas palabras como deber ante la historia.

Y llegar hasta lo más extremo una vez más, sintiendo que me estoy enfrentando contra el dueño de este mundo yo solo, que aquí nadie es libre, que todos obedecen, que otra vez estoy contra todo el mundo solo, acorralado hasta por las fuerzas de la naturaleza, lo que no se puede doblegar.

Caer rendido en las noches donde la muerte domina, con la certeza que no hay lugar seguro en este mundo y, temer por circunstancias mucho más difíciles, pensar que tengo casi 55 años y, ya no se puede volver a empezar, que no estoy solo, que mi padre depende de mí porque no puede caminar, pensar que esta vez no puedo ser más fuerte que el destino, que el mundo tiene amos implacables, que si sobrevivo, esto puede volver a pasar una y otra vez. Meditar en todo lo ocurrido a lo largo de nuestra historia, porque otra vez la noche fue muy oscura y en pocas horas, repasé todo lo que vivió el homo sapiens desde que empezó a tener conciencia de que está vivo y piensa, que tiene sentimientos y, tuvo mucho qué avanzar para buscar respuestas que he alcanzado. ¿Las dije en su momento?, ¡claro que las dije!

Haber cumplido mi deber con el mundo y ver al mundo caerse a pedazos sin nada poder hacer. Alzar la voz, clamar, protestar, arrancar fuerzas que sólo se arrancan cuando se siente la muerte inminente, sin ninguna opción, sin dónde refugiarse.

Sentir el terror, la impotencia, otra vez el límite y saber que esto lo sintió la humanidad en diferentes momentos de la historia, cada uno, todos, sin distinción de cultura o tiempo: civilizaciones que desaparecieron, culturas destruidas, cataclismos que quebraron la paz duramente conquistada, recordar a Sócrates antes de beber la cicuta y su empeño en querer seguir estudiando, ¡vaya su gloria!, tener tiempo para aún poder estudiar antes de morir, porque cuando tienes a muchos qué cuidar antes de morir inevitablemente, sabes que ya no puedes seguir estudiando ni escribiendo, sólo entregarse a la suerte si ésta existiera cuando todos sienten horas graves, cuando todo ha sido perdido, cuando una ciudad siente haber padecido una gran guerra mundial que no cesa, cuando los brazos que se unen totalmente no son suficientes, mientras los ojos contemplan lo que no se puede controlar y el ser humano siente sus brazos muy débiles, así sean más de un millón de brazos unidos.

Estar en el extremo, haberlo estado, una vez más, ¿quiénes son los que el cosmos perdona?, pienso ahora mientras se oyen llantos y lamentos desde todas partes, porque volver a empezar, para cientos de miles de personas ahora, no será igual, si es decir, imposible.

Y todo lo que fue recuerdo y dicha, en menos de un segundo puede cambiar para siempre.

Esta es la historia del ser humano, del homo sapiens, inclusive cuando la resistencia no es suficiente, ni la más fuerte voluntad, o determinación, no de un solo hombre, sino de más de un millón.

 

27 de febrero de 2026

Arequipa, Perú


lunes, 16 de febrero de 2026

CUANDO EL HOMO SAPIENS SE REVELÓ

 

 


En otros tiempos, de lo que sólo está escrito en los libros incunables de las casas de los nobles europeos, se registran tiempos fabulosos y fantásticos, donde el homo sapiens recién despertaba a sus sentidos primitivos, sometido a la esclavitud por gigantescas creaturas que resumían el conocimiento que fue llevado a las tumbas piramidales, como severa sentencia de lo que los amos del mundo de ese entonces, no debían volver a hacer.

Es difícil precisar por qué algunas personas nacen con la inteligencia más desarrollada o, con fuerzas descomunales que desafiaron al tiempo, al destino y  la muerte.

Eran tiempos de sacrificios humanos y oscurantismo, donde el homo sapiens estuvo a merced de seres tiranos que dieron vida a híbridos colosales, quienes con rostro humano y cuerpo de bestias, eran más inteligentes y fuertes que los primeros hombres.

Estos, por costumbre, exigían se resolvieran enigmas que desafiaban a un homo sapiens que dejaba el paleolítico para ser sedentario, habiendo perdido su libertad de inmediato, luego de haber elegido a sus mejores hombres para que les gobernaran, volviéndose éstos déspotas y proclamándose como dioses vivientes, con costumbres caníbales, reclamando a los mejores de sus pueblos, para que se les rinda culto, en un mundo donde aún no se conocía dónde terminaba el Atlántico ni tampoco, se sabía que existía el polo norte y sur, el Océano Pacífico ni las Américas.

Así son las leyendas e historias que han quedado guardadas en la memoria oral de los primeros pueblos que, con el pasar de las centurias y milenios, serían engrandecidas con proezas y hazañas de héroes increíbles que, venciendo a estas quimeras, prometieron liberar a sus pueblos, si esta es la constante en el homo sapiens: ser corrompidos por el poder los más sabios, gobernantes que veían como seres inferiores a sus súbditos, si se sepa, hay seres hiperinteligentes en todos los tiempos que, han percatado, el poder está en eso llamado: mente o pensamientos, a lo cual luego llamarían alma y espíritu, siendo el alma, los pensamientos muy vinculados con los sentimientos y, espíritu: la representación de divinidades que desde tiempos ignorados, crearon todo y, en sus voluntades incomprensibles, propusieron desde siempre leyes que en nada se asemejaban con la naturaleza de esos primeros hombres.

Ha quedado como legado de esos tiempos que no se desean volver a vivir, no sólo espantosos recuerdos atávicos que se asoman muy de vez en cuando en nuestros pensamientos más extraños y, cómo las revoluciones han sido siempre una constante en nuestro estar aquí.

Si dentro de todo lo incomprensible, los que se vengaron para reclamar su libertad, enterraron en enormes pirámides a los que se proclamaron dioses vivientes y, siendo crueles, la multitud salvaje se levantó ante la opresión para construir un nuevo mundo, ese mundo que hasta ahora seguimos esperando, si es que desde entonces, se prohibió el uso del amalgamaren o cópula entre creaturas distintas, si en cada amanecer se recuerde desde donde se esté, la utopía de un mundo justo, donde haya respuesta a lo que somos si, al derrotar a la última creatura fabulosa y despiadada, conocida como La Esfinge, se hiciera un gigantesco monumento en recuerdo de lo que no debe volver a pasar en la humanidad, sin dejar de hacer meditar a todo aquel que se pregunte por el tiempo y lo ocurrido en nuestra historia la gran interrogante que quedó cuando millares de homo sapiens rebelados, cortaran su cabeza para devorarle y, al mirar al firmamento, quedándose sin dios opresor alguno, las preguntas formuladas luego de esa gran revolución en el neolítico retornaran a lo que escribieran al pie del monumento hecho como escarmiento, para que nadie más se atreva a crear creaturas híbridas: ¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿A dónde vamos? Si así fue en los orígenes del neolítico, un pasado extremadamente sangriento y cruel, que nos arranca interrogantes muy serias, en relación a nuestra soledad en el Cosmos, si la determinada voluntad de esos primeros hombres fue, enterrar en grandes pirámides a los tiranos que se proclamaron dioses vivientes para poder ser libres, sin que hasta ahora lo seamos.




miércoles, 11 de febrero de 2026

POR QUÉ LOS ULTRARRICOS QUIEREN VIVIR 150 AÑOS PARA TENER SEXO 9 VECES AL DÍA


 


En el neolítico, es decir, en los orígenes de la civilización, los turcos descubrieron las propiedades del centeno: una droga vigorosa que servía para arreglar compromisos o retener a un varón. El vigor que da el centeno no fue un hallazgo hecho en los años 50 del siglo pasado por laboratorios suizos, que luego sería utilizado en la generación hippie y la revolución sexual, siendo su derivado el LSD (la ciencia demostró que incrementa el orgasmo en las mujeres 100 veces más su intensidad) que es usado hasta ahora para tener mucho vigor sexual, así se tenga 150 años, ésa es la razón del por qué, los ultrarricos del mundo quieren ser más que supercentenarios. Ya en la edad media, era conocido como la droga de San Antonio que, en términos modernos y científicos, producen un cóctel de serotonina, dopamina, endorfinas y la oxitocina, reconocida como la hormona del supuesto amor. Este conocimiento es milenario, desde que el homo sapiens dejó de ser cazador, recolector y errante y, se hizo sedentario. Actualmente esta droga del amor se le llama Molly o “éxtasis” y, sus efectos son eficaces con el solo contacto de la mano en un saludo. Las emociones son propias del amor: conexión inmediata, atracción fatal, sentimientos fuertes, empatía y un fuerte magnetismo hacia quien lo usa deliberadamente. Muchos matrimonios o uniones de pareja son producto de estos conocimientos milenarios. Magnates octagenarios que se sentían impotentes, pierden la cabeza ante la mujer que los usa con ellos, naturalmente, tener el vigor sexual de un semental como Giacomo Casanova o Rasputín, les recupera el deseo de vivir.

Está demás decir que esta química o amor a primera vista corresponde a lo que somos: un organismo que reacciona a estímulos propios de una bioquímica que revela qué es lo que somos.

Es cierto que el sexo en nosotros los varones nos da vigor, fuerza, energía y, rejuvenecimiento, es cierto que despierta potencialmente el deseo que vivir perpetuamente.

En un momento de la historia, donde se han hecho denuncias con el caso Epstein, donde los hombres más poderosos del mundo, están involucrados en escándalos sexuales, inclusive de pedofilia, pederastia y canibalismo, no me resulta en nada extraño: el exceso de sexo conlleva a las parafilias o aberraciones sexuales y, están muy vinculadas con el poder, cuando las élites han desaparecido, si recordamos que las élites desde tiempos de Platón, Aristóteles, hasta el presente, se basó en elegir a los hombres más sabios, capaces y eruditos, para integrar un número reducido de personas que gobernaran el mundo desde siempre, en el ejercicio de la política, las leyes, los poderes militares y los poderes económicos, a esto se le llamó Democracia desde que la implantó con éxito Pericles en Grecia, sin que se corrompiera, siendo desde ese entonces, un modelo referente para los tiempos modernos como modelos de gobierno, pero esos fueron otros tiempos, ahora quienes están sobre esas élites, son los ultrarricos: oligarcas chinos dan órdenes a Xi Jinpíng, oligarcas rusos desde el Kremlin, dan órdenes a Vladimir Putin y, oligarcas de USA, dan órdenes a Donald Trump.

Recuerden que Mahoma se casó con una niña de 9 años y, eso es una costumbre persa hasta ahora.

Esta aberraciones o parafilias, existieron desde los orígenes de la civilización. Los sacrificios humanos ante supuestas deidades, bajo el efecto de alucinógenos como el centeno, llamado también en la edad media como, la droga de la locura de San Antonio, hacían alucinar a los gobernados por quienes ejercían el poder, sea en Egipto, Mesopotamia, la cuna de la civilización del mundo, con los sumerios y los acadios, luego los griegos, hasta el salvajismo de los Anfiteatros de los romanos, donde desde sus coliseos, éstos entraban en euforia al ver a hombres enfrentarse con bestias feroces, sintiendo placer al ver cómo los leones devoraban a los gladiadores.

Hay que aclarar que los sacrificios humanos consistían en entregar a muchachas vírgenes e igual púberes varones, para en el altar, ser canibalizados por los que se habían proclamado como dioses. Cuando Yave le pide a Abraham, sacrificar a su hijo en prueba de fe, Abraham, sabía que quien se hizo llamar Yave, se comería a su hijo. Todo esto lo registra la historia. Los altares donde se hacían sacrificios humanos, eran con el fin de a quienes se ofrendaban, ser devorados por los que se proclamaron como dioses vivientes.

Esto es el homo sapiens. No te escandalices entonces. La lujuria conlleva a los excesos, tanto en el varón y la mujer, siendo en consecuencia, la depravación y la manifestación de los más abyectos placeres que la historia discretamente quiere omitir.

Los ultrarricos que ahora gobiernan sobre las élites, han descubierto el placer sin límites e invierten miles de millones de dólares en estudios genéticos, para aplazar la vida, para seguir disfrutando del sexo. En un mundo donde los métodos anticonceptivos van de la mano con los abortos y la seria disminución de natalidad en el mundo, donde hoy los jóvenes son un porcentaje cada vez menor en el planeta, porque no quieren tener hijos y sí sexo indiscriminado, replantea la condición humana en estos tiempos.

Nunca sabes quién pueda darte la mano con esas potentes drogas que no huelen, no tienen sabor ni color y, hasta creas que estás bajo el efecto de una brujería.

Dentro de mis reflexiones, medito una vez más en la leyenda que está inscrita al pie de la Esfinge de las Faraones: ¿quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos? Si siempre, contadas personas con acceso a información privilegiada, han tenido el poder sea cual fuera el modelo de gobierno que se haya ejercido a lo largo de nuestra historia, si les recuerde: hace unos 10,000 años, el ser humano, no veía todos los colores que ahora observamos, si esto sea un indicador que nuestra inteligencia sigue desarrollándose, aunque mi pregunta ante el mundo es, ¿para qué? Más de un millón de hombres muertos en la guerra entre Rusia y Ucrania en este siglo XXI.

La vida es el sexo, es la mejor evasión o lo más cercano al paraíso. Los referentes como sementales en la historia como Giacomo Casanova, antes de la Revolución Francesa, o Rasputín, antes de la Revolución de Octubre en Rusia, han dejado de ser excepciones. Durar horas de horas sin eyacular, teniendo sexo y, dormir erectos dentro del ano o la vagina de la mujer, ha dejado de ser un secreto propio de las mujeres de Jamaica.

A los ultrarricos no les interesa si el mundo entra a una Tercera Guerra Mundial, ellos se hacen más ricos hasta con las más severas crisis económicas o hiperinflaciones, quiebras de todo un continente o mundo. Han hallado la manera de ser felices en ese paraíso que todos conocemos que sólo da el sexo sin tener hijos y, no quieren morir, si es que se está hablando de aquí a unos 20 años de la inmortalidad, con una depuración masiva de la población mundial, donde probablemente, sólo queden ellos, para ser felices en un mundo donde no hayan protestas ni más guerras y, se dediquen a hacer el amor por toda eternidad.

Y esto no es literatura ni ciencia ficción, la ciencia lo está anunciando, sin importarles si tú o yo, estemos dentro de sus placenteros planes.


lunes, 9 de febrero de 2026

Y VENCIMOS A LA MUERTE, PAPÁ


 


Te habías desmayado en la silla y perdías el conocimiento, me decías: “Mauricio, me desmayo” y, apenas podía escuchar tu voz. Llamé por celular a mi hermano menor que es tu estatura, 1,88m y, levanta 150kg en el gimnasio todos los días, él estaba en el segundo piso cuidando a mi madre, vivimos en apartamentos separados, bajó y, pesabas como cuando eras joven papá, 125kg. Entre mi hermano y yo, no podíamos entrarte al apartamento, hicimos muchas pausas en un pasadizo de apenas 8 metros de largo, sentándote a cada momento en una silla para que descanses, hasta que lanzaste un carajo fuerte y gritaste: ¡me caigo carajo! En ese momento supe que te habías recuperado, si es que deba añadir, mi padre se ha caído los últimos 7 años cerca de 50 veces sin hacerse daño, por un problema que tiene en la cadera y le dificulta estar en pie. Te recostamos con mucho esfuerzo sobre la cama y te dejamos dormir. Le dije a mi hermano: es sobredosis de Levomeprazina, le estuve dando una pastilla entera de 100mg para que pudiera dormir toda la noche, esto ha sido hace más 10 de días, le bajaré la dosis, se recuperará. Mi hermano me dijo: no lo saques más a la frentera del apartamento, si no estaba aquí, ¿quién te habría ayudado a entrar a papá?, mira que estuvo perdiendo el conocimiento.

Han pasado 3 días de esto. Hoy por la mañana, luego que le bajara a la mitad, la dosis de la pastilla para dormir, mi padre despertó temprano, agarró su trompeta y empezó a tocarla. Bajé de inmediato y le dije: “¡toca con toda tu fuerza para que la ablandes y le saques buen sonido!”. Sabía que se había recuperado. Tocó así por cerca de una hora, luego, vi que salía el sol, que los días de lluvia nos daban una tregua y que a mi padre le gusta tomar sol. Salgamos, le dije, haz tocado la trompeta por una hora, eso quiere decir que estás bien. Le asee, le di el desayuno, le cambié de ropa, le puse su sombrero de sol y, con ayuda del andador, salimos hasta la frentera del apartamento para que tomara el sol que tanto le gusta. Y así estuvimos por más de una hora. Habló con claridad, me relató historias de Modesto Pacheco, su padre, mi abuelo. Pasamos porque se nubló mientras le decía: “venciste papá, haz logrado una vez más lo imposible, no sólo has tocado la trompeta a todo pulmón apenas despertaste, estás caminando otra vez”. Lo dejé en su cuarto escuchando huarachas de Nico Estrada mientras caí en un sueño muy profundo, hasta la hora del almuerzo en que debía traer los alimentos para el mediodía y la cena. Luego de almorzar, mi padre siguió tocando la trompeta como en sus viejos tiempos, interpretó como hacía muchos años no lo hacía: La balada de la trompeta. El sueño me venció. Volví a despertar, bajé, mi padre estaba sentado en su sillón, se levantó de inmediato y me dijo imperativamente mientras se sentaba en la cama: siéntate en el sillón. Estoy cansado papá, respondí, supe que se había recuperado del todo.

En 3 meses cumple 85 años.

Mi padre tuvo siempre una característica desde muy temprana edad: nació con una fuerza descomunal y la virtud del silencio, advertido que su intelecto no era tan desarrollado, al hecho de ser profesor y sociólogo, conoció desde temprana edad sus limitaciones y optó por el silencio desde que nosotros éramos muy niños, hablo de mis hermanos y yo.

También le gustaban mucho los libros al igual que a mí, pero los dejó por tener que asumir la paciencia de los padres que tienen hijos muy hiperactivos a quienes supo dejar crecer en libertad y proteger.

Ahora duerme muy tranquilo en su dormitorio. No es necesario darle fuertes sedantes para que pueda dormir. Está tranquilo.

Vencimos a la muerte papá. Puedes volver a caminar. Te recuperaste. Por segundos habías perdido el conocimiento. No podíamos mi hermano y yo meterte al apartamento para recostarte en tu cama. Hoy tomaste sol hasta aburrirte en la frentera del apartamento y, tocaste la trompeta hasta decir: basta.

La vencimos papá, la vencimos.


NO VENCERÁ EL SILENCIO

  ¿Algo de todos los logros conquistados por el ser humano fueron hechos por Amor? Hemos demostrado que podemos conquistar este mund...