©Julio
Mauricio Pacheco Polanco
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SafeCreative
Escritor y Pensador
Libre
Arequipa,
Perú
02 de febrero
de 2026
El siguiente opúsculo, como debe serlo, se basa en hechos reales que no
deben ser negados en la historia. No es un escrito apocalíptico, es un juicio a
la cultura de los pueblos y, una defensa de la verdad. No es literatura
adornada, son párrafos directos que son de dominio público, compartidos a
puertas cerradas. Que sea ahora publicado, es porque es su momento, con el caso
Epstein, la élite por parte de quienes dominan el mundo y, no una defensa sino,
una acusación a eso que ustedes llaman Homo Sapiens, su evolución, dentro de
verdades que permanecen en el tiempo, entre prácticas que hipócritamente
querrán escandalizar a los lectores, si esté escrito testimonie aquí lo que es
el ser humano, con la autoridad propia del que estudia y piensa sin
restricciones, cuestionando lo incuestionable, dentro del compromiso con la
verdad, más allá del discurso de la ética, una utopía que no es coherente, con
lo que es el ser humano.
Aprende Abram, esta niña de 4 años tiene las manos muy pequeñas,
necesarias para entrar en la vulva, traspasar las paredes vaginales, con sus
pequeños dedos, largos y uñas afiladas, hallará el embrión que está dentro del
útero, luego hará una limpieza general, vendrá el sangrado, le llamamos
menstruum. Ya es una mujer, es menarca, acaba de menstruar. De aquí en
adelante, podrá tener sexo indiscriminadamente y, cuando decida, podrá ser
madre. Sabe cómo cuidarse, cómo evitar quedar embarazada. Un día serás un gran
patriarca, inventarás todas las religiones y tendrás numerosa descendencia,
mientras tanto, podrás disfrutar de las cientos de mujeres que te pertenecen. No
eres el primer hombre que accede al saber ancestral y milenario de las mujeres;
nosotras sabemos cuándo resultaremos embarazadas, dentro de nuestro útero,
sentimos cuando el huevito se agita con fuerza, es el llamado de nuestra
naturaleza, si en ese día tenemos sexo, sabemos que resultaremos embarazadas,
tú tienes otra libertad, sabes lo que sabemos las mujeres inclusive desde muy
niñas.
Abram se cambió de nombre y se hizo llamar Abraham y, es padre de las
religiones abrahámicas: el judaísmo, el islam y, el cristianismo. Abraham supo
de nuestra soledad en el Cosmos, de nuestras interrogantes, del querer saber
por qué vivimos, si hay un ser superior. Abraham tuvo numerosa descendencia y,
respondió a esas preguntas con una sabiduría retorcida: revelaciones, diálogos
con dios, de algo tuvo que vivir para mantener a su inmensa cantidad de mujeres
e hijos: cobrar el diezmo.
Inventar dioses es una costumbre muy remota, convencional, para imponer
sistemas y, necesaria para órdenes corruptos con control mental.
Todos tenemos el don de escribir. Los textos sagrados fueron escritos
por eruditos hombres que sacaron ventaja de la ignorancia de las demás
personas. Inventarse al diablo, satanás como ángel adversario o, demonios, era
una forma de explicar lo que se delimitó como bueno o malo. En ese entonces,
quien ejercía el poder, determinaba quien estaba con dios y, quien en los
caminos del diablo. Naturalmente, ambos no existen, los primeros patriarcas, percataron
las voces interiores que siglos después serían nombradas por Sócrates como
daimones o genios interiores. Sólo hubo una manera de controlar a las personas:
ser dueños de sus almas y, desde lo más profundo de sus palabras, dominarles
con algo llamado, conciencia, si es que el poder siempre se ejerce así desde
tiempos inmemoriales: endemoniados o, locos, delincuentes, chivos expiatorios,
todo en nombre del poder, ejercido desde el alma de las personas.
El niño se preguntó por el alma. Todos reían, el niño apenas tenía 5
años y pensaba que estaban haciendo cosas incorrectas, pero todos lo hacían;
habían hombres adultos, algunos padres de familia, y otros, adolescentes, era
la vía pública, de noche, el patrullero de policía pasó sin decir nada, los
vecinos no prestaron nunca importancia, eran costumbres generacionales. La
perra aullaba, ellos reían, el niño se preguntaba si era correcto ello, si eso
es el alma del ser humano. Le introdujeron una botella de vidrio en su vulva,
la perra aullaba con más fuerza, no era tan tarde, apenas las 10 de la noche. Luego
uno de los presentes, un padre de familia, penetró a la perra, ésta se dejó
hacerlo, ese hombre recordó su servicio militar, los soldados sodomitas, las borracheras
de los oficiales, los comentarios legendarios de los héroes de la segunda
guerra mundial: entre ellos se hacían el amor. Mientras hacía su práctica
zoofílica, empezó a relatarles cómo es que los hombres de guerra tuvieron
coraje para ir a pelear y desafiar la muerte en el campo de batalla: “los
hombres de los campos de concentración, los que viven recluidos en espacios
reducidos donde apenas cabe una cama y un wáter para sus necesidades, los que están
más de una década encerrados y, son vigilados y prohibidos de masturbarse,
esos, son los que violan a nuestros mejores hombres de guerra: sólo un hombre
que ha perdido su honor y es prolapsado, anhela recuperar su hombría en el
campo de batalla, se llama: repase, violar no solamente a las mujeres del bando
derrotado, sino también a los soldados vencidos”, ¿supieron que los romanos
hicieron eso con Jesús antes de crucificarlo? El niño seguía preguntándose
dónde estaba el alma del ser humano, se preguntaba por qué tenían esas
costumbres tan antiguas, como el de meterse un palo por el orto y estimularse
para sentir placer, si las rebeliones contra el poder limpiaban el honor de los
varones desviados, para demostrar su hombría y tener derecho a reclamar una
mujer para casarse y tener hijos, hijos que tendrían las mismas prácticas que
él y las demás personas. El sacerdote pasó casualmente por donde estaban y les
recordó ir el domingo a misa como si nada estuviera ocurriendo, todos los
presentes rieron, sabían que iba donde su amante, una mujer casada con un
hombre que, tenía la costumbre de dormir con ella y su hijo desnudos, una noche
llevaron a ese niño de emergencia al hospital, se le había salido el recto, el
hijo tenía a lo mucho 3 años, pedofilia e incesto monstruoso, nadie decía nada,
los médicos sólo se abocaban a solucionar el problema, nadie podía acusar,
¿acusar?, ¿conoce usted al ser humano?
¿Dónde está el alma? Pasado el tiempo, siendo ya hombre, recordó una
escena depravada de su pasado, cuando siendo de apenas 5 años, desnudo junto
con su hermano menor de 4 años, no podía dejar de recordar aquello vivido, se
besaron en los labios y en el orto, estando desnudos en una habitación. Pudo entender
que, siendo ya padre de familia, él podía hacer eso con sus hijos, ordenarles
que tuvieran esas prácticas y luego decirles que lo olviden todo, si así de
vulnerable es el ser humano, más aún cuando no tiene razón de ser o conciencia
de adulto.
Los mismos muchachos que eran expertos en artes marciales y le hacían el
amor a las muchachas más bellas de los más prestigiosos colegios de señoritas,
luego de jugar fútbol, se encerraban en las duchas y entre ellos se hacían el
amor. Ninguno de ellos era afeminado, por el contrario, eran rudos y se
jactaban de ser muy machos. Igual pasaba con las señoritas de los colegios de
monjas más prestigiosos: ellas se tomaban de las manos en plenos recreos y se
besaban, algunas entraban a los baños y se hacían el sexo oral, a veces lo
hacían de manera grupal, las monjas nunca decían nada, ellas tenían las mismas
costumbres, costumbres compartidas por hermanos de órdenes religiosas que en
los colegios, sodomizaban a niños sin que sus padres pudieran defenderles,
¿defenderles de qué?, si también tuvieron esas iniciaciones.
Los hombres más poderosos del mundo tienen costumbres que ellos llaman:
privilegiadas, pueden preñar a bestias para convertirlas en sus dioses. Baphomet
por ejemplo, engendrado por el amo del mundo, alguien que decide cuando quiebra
Wall Street para hacer más fuertes a sus bancos, preñó a una cabra y nació un
híbrido. Prácticas milenarias desde el origen de los tiempos llamada:
amalgamaren, con la que los hombres poderosos crearon mitologías y seres a los
que denominaron divinos o dioses de culto. La Esfinge por ejemplo, alguien muy
agudo denunció todo ello en nombre del alma humana y escribió al pie de ésta:
¿quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos? Los santos son seres apartados
que nunca han de enterarse de estas costumbres milenarias, sin dejar por cierto
de tener las mismas aberraciones. ¿Cuerpos destinados a conductas abyectas y
tener conciencia?
La invención de la conciencia se hizo con el fin de dominar a los seres
humanos. Una forma de control total. Reyes, gobernantes, emperadores, no ajenos
a este conocimiento del ser humano, provocaron el conflicto interior: ante un
cuerpo inclinado a lo más perverso, la Ley, sea divina o del hombre, condenaría
sin piedad alguna lo que es inherente a algo acusado por Sócrates y Platón: el
cuerpo que sólo sabe dar vergüenzas en este mundo, el alma presa en un cuerpo
dominado por pasiones bajas y espeluznantes.
Observo a las personas y me pregunto, qué cosas han hecho, detrás de sus
apariencias muy decentes, mejor dicho, ¿alguien cree en un ser superior?, creo
que esa esperanza murió cuando pusimos satélites en el espacio o llegamos a la
Luna: se contempló el Cosmos, se cruzó todos los cielos y, nadie halló con sus
propios ojos a ninguna deidad, ni en todos nuestros cielos, ni más allá de este
mundo. Ese mismo día, el Satu Quo había ido contra sí mismo, todo estaba
permitido, perdonado, no había nadie quien nos condene o juzgue en un infierno
eterno, las guerras eran válidas, los crímenes de los inimputables no merecían
castigos, el ser humano se sentía perdonado.
El alma, si hubiera muerto a mis 16 años, mi alma nunca habría sido la
misma de la que ahora tengo, a mis casi 55 años. En esa larga distancia de edades,
mi cosmogonía del mundo está marcada por experiencias muy decepcionantes y
profundas de lo que es el ser humano y, todo lo que aprendí en mis décadas de
estudio, hasta que llegó la pandemia y, observé lo más aborrecible y execrable
en la humanidad: hubo permiso para ser extremadamente malvado y, el ser humano
sintió placer en ello.
Una muchacha desnuda, luego de varios orgasmos, de rodillas ante mi
miembro viril erecto, rezándole como si éste fuera su verdadero dios, dándole
oraciones como si fuera su deidad. ¿Así de vulnerable es la mente humana?, o no
tenemos a quien seguir, con quien explicar nuestra existencia.
La lucidez la impone el poder, quien lo ejerce, si vas en contra de
éste, eres alguien a quien se le niega la razón. Las personas se ríen de ello,
¿derechos humanos?, ¿quién cree en los derechos humanos? El muchacho que peleó
por su vida, en plena noche de soledad total en el mundo, sin tener a dónde
volver, vio en una avenida principal de la ciudad, donde la gente iba y venía,
a dos hombres cuarentones dentro de un auto, verle a la cara, reírse, bajarse
la bragueta y empezar a masturbarse viéndole el rostro y su cuerpo, riéndose,
sin que a nadie eso le llamara la atención. ¿Violencia institucional? Qué es la
institución sino el poder político, económico, social, religioso y sexual. Si vas
contra sus costumbres, la violencia se vuelve sistemática: internamientos en
psiquiátricos hasta aceptar que estás loco, sólo por rebelarte ante aquello que
crees, sientes, no deseas para ti.
El chofer del bus en plena noche, delante de muchas personas, antes de
partir, se jactaba de recibir sexo oral por parte de un retrasado mental que
pedía permiso para vender sus caramelos en el trayecto del viaje para poder
tener dinero para sus gastos extremadamente básicos. Y esto era celebrado por
presentes, ajenos y extraños. ¿Dónde está el alma entonces?
La élite hace el amor con bestias, con niños y niñas, hacen cultos
satánicos, se visten de mujeres, así tengan corona o el poder de decisión de
declarar una gran guerra mundial. ¿Sabes que también practican canibalismo con
niños? Y ellos tienen el poder. Y no existe ni dios ni diablo, esto es por
voluntad personal. El placer como contradicción para los que deben ser
impasibles y tienen sus dedos sobre los botones que lanzan misiles que apuntan
hacia otras potencias mundiales. Sus mujeres consienten esto. Es muy reservado
el secreto de las enfermedades de transmisión sexual en la élite. Esa pureza
racial o supremacía de raza, donde se practica la endogamia para que nazcan
fenómenos con alma, alma o lo que cuestiona todo. Alguna vez un ser llamado el
hombre elefante, por la deformidad de su rostro y cuerpo, cuando fue cercado
por curiosos, gritó con sentimiento de piedad: ¡soy un ser humano, por favor,
no me hagan nada!
Hay creaturas que nunca salen de sus casas o, si lo hacen, nadie dice
nada: brazos deformes con apenas 3 dedos, rostros espantosos, danzando en plena
vía pública, de raza blanca, como si quisieran así ganarse la vida. Una noche,
en un barrio de clase alta, vi a un hombre llevar a un ser extraño de retorno a
su casa: el niño tenía una cabeza deforme y demasiado grande y, una voz de
sonido gutural no antes escuchado, hablando con una inteligencia superdotada.
¡Qué solos estamos en este Cosmos!
Algunos hombres poderosos en vida dijeron, ¡adoremos al dios dinero!,
¡no hay más dios verdadero!
Vi al pastor de unos 25 años, manejar su camioneta mientras llevaba
sobre su miembro viril sentada a su hija, una niña de apenas 5 años, sí, esas
mismas niñas que introducen sus manos en las vaginas para extraer embriones de
los úteros para provocar la menstruación.
Los varones beben, se embriagan y después guardan silencio, se preguntan
si será la última vez que beban, si volverán a sodomizarse porque el olor a
excitación de sus miembros viriles es notorio, si después de esa noche, se
harán otro tatuaje más, o se cortarán las venas.
Tienes que ser culpable, eso te lo dicen todas las religiones o sectas,
de lo contrario sus dioses no te querrán. Debes humillarte ante hombres que se
han proclamados como dioses vivientes, para implorar perdón por pecados que
ellos te repiten, te hacen aborrecible ante el corazón de dios, si lo que vi
esa mañana fue que el predicador era un dios viviente ante quien, cientos de
jóvenes, postrados y con la frente en el piso, estirando las manos hacia él, le
adoraban.
¿Y después qué?, ¿te enamorarás y tendrás hijos en un mundo donde hasta
los templarios se besaron el orto antes de ir a las Cruzadas? ¿Sabes que los
musulmanes se visten de mujeres, cubriéndose el rostro y con su burka, siendo fundamentalistas,
acusan a la mujer de pecadora sólo por
haberles visto a los ojos? Algunos son más descarados, van en grupo por sus
mercados, tomados de la mano, gritando de manera muy viril.
Quiero pensar que el mesianismo es una locura, ¿dejar a 27,000 mujeres
para ser un Buda y querer salvar una India donde los elefantes son dioses?
Qué queda de una muchacha a quien en pleno acto sexual, se le deformó el
rostro, ¿perderá la razón? ¿Sabes que las lesbianas se ríen de nuestros
miembros viriles por más grandes que sean?, ellas usan la mano, el brazo, y lo
introducen hasta el codo, sea por la vagina o el orto, saben provocarse
orgasmos con las manos entre sí. ¿Sabes que las mujeres estando embarazadas,
cobran más dinero si es que están a punto de dar a luz, si son putas y esto
excite a los parroquianos?
Contra todo esto se reveló Hitler y, Stalin lo mandó a la hoguera cuando
acabó el régimen Nazi, ese que propuso el trabajo, lo femenino, lo masculino y,
la familia como institución.
Un hombre de 75 años una noche me dijo: “no sabes qué se siente hacerle
el sexo oral a una niña de 13 años”. Naturalmente, por más bellas que sean, a
sus 13 años, no sólo saben del saber ancestral y milenario de las mujeres para
con la menstruación, usan juguetes sexuales debajo de sus ropas ceñidas,
caminando plácidamente por la ciudad o en el colegio o hasta en las mismas
iglesias, estando penetradas por el orto, protegidos por suspensores sus
consoladores, mientras reciben la hostia.
En los rituales de los orígenes de la civilización, los primeros hombres
que se proclamaron dioses, recibían en sus altares, a los mejores varones o
muchachas vírgenes, símbolos de pureza, para ser devorados y, todo esto fue
estudiado por la élite. ¿Quién habló de ética, pudor, condena o canivalismo?
Nadie quiere hablar sobre esto, es tabú, tanto como el tema de la
muerte. ¿Podrás aguantar la decrepitud de tus padres que ya no pueden
levantarse de sus camas ni para defecar u orinar? Sabes que debes atenderles
las 24 horas del día. ¿O les inyectarás con permiso autorizado de un médico,
fuertes dosis de morfina, para luego incinerarlos y evitar que despierten
dentro de sus tumbas?
A quién oramos entonces cuando sabemos, nadie nos escucha, todo es
corrupto, todo se compra y vende, sean desde padres o hijos.
No estoy fuera de tiempo, éste es el momento de acusar a la historia y
al ser humano, si así defina la condición humana, lo que es el homo sapiens,
por los que se luchó vanamente en la Revolución Francesa, en nombre de los
Derechos del Hombre y la Mujer y, terminaron guillotinándose la cabeza entre
unos y otros.
Opté por alejarme de todos. ¿Ser un santo? Eso es narrativa que refuerce
convencionalismos hipócritas que se crearon para juzgar a los demás de lo que éstos
reniegan de sí mismos, así no existan secretos qué ocultar.
Ese insano placer de causar dolor en otras personas sólo puede ser
expresado en términos claros como una definición de lo que es el homo sapiens. Entonces,
ahora que estás enterado de lo que es el ser humano, ¿amarás y tendrás hijos
que serán como el resto de ejemplos que he expuesto? Porque dentro de estas
depravadas costumbres, lloran, ríen, tienen inteligencia, algunos son genios o
prodigios, dando alcances notables de algo llamado: humanidad, algo que ha
permitido hacernos llamar civilizados, superando la era del salvajismo, la
barbarie, donde todo fue extremadamente peor, si la mujer que amas y siente
amor por ti, nunca dudará en aceptar una fuerte cantidad de dinero, para irse
con un magnate que le de status y una mejor vida.
No es un escrito que anuncie ningún fin del mundo, es un escrito
reiterado de lo que nadie se atreve a mencionar, porque si has soportado la
lectura hasta aquí, es por muchas verdades que conoces y porque también has
matado personas y, lloras por las noches en soledad preguntándote: ¿qué es el
alma?




