domingo, 16 de noviembre de 2025

LAS ORACIONES A UNO MISMO



 

Dedicado a mi oficio

Nada puedo hacer mas que redactar lo que acontece

En alguna ciudad alguien se halló

Y no lo confiesa

Más allá de las desconocidas montañas

Donde los ríos son aguas cristalinas con sabores deleitosos

Abren las manos poderosas los cielos

-allí sólo hay espacio para pocas personas en el tiempo-

-en un abrir y cerrar de ojos he sonreído, sé de los anatemas de los que estoy libre-

-hace tiempo alguien propuso las horas, en mi estudio de escritor hay más bien otras palabras para quienes aún desconocen lo que en mi azar dueño soy-

Tardes de cielos rojos para los que ignoran los preciados conocimientos donde se contempla el silencio y la magia de ver entrar la noche

-¿y si la ciudad es una cárcel y mi hábitat sea lo salvaje?-

-reza la leyenda que soy el escritor que domina bestias con los ojos de quien ha desafiado miedos milenarios donde pocos sin pecado han accedido-

No hay oración para este estar, porque tampoco existe dios alguno y, eso sólo pocos pueden soportar y entender

-sólo palabras que han ido más allá de todo lo escrito, buscando en el alma de otras lenguas, significados superiores que llenen la conciencia con gratas imágenes donde el océano que está en el espacio, proponga certezas que derroten los cansancios y, esperanzas de días nuevos, para la quietud de las furias interiores, esas viejas oraciones que he redescubierto y otros vivirán después-

¿Hay palabra mía que deba ser pronunciada a manera de invocación para que el milagro sueñe en los pechos de los agitados y encaminados a los momentos ceremoniosos, esos que sabemos, duran poco pero encierran la felicidad ajena?

Un libro lleno de hechizos me ha convertido en el genio que alumbra con sus ojos donde hay oscuridad, propia de quienes moramos en el umbral que temen los demás, cuyo bien mayor es algo parecido a la gloria pero sin la vanidad que esta encierra, la que se parece a la bondad de los primeros niños, los dedos que tocaron estrellas sin saberlo, en genuinas curiosidades que despertaron la mirada hacia lo curioso y extraño

-dime la patria llamada paz, exclama la muchacha cansada de placeres donde se cansó de bregar-

-¿los orgasmos pierden interés cuando todo se ha gozado y contra el tiempo, los vientres reclaman lo que natura les domina?-

Mis brazos dominantes prefieren apartarse de lechos que auguran esclavitud y pesares comunes, ¿es humano responder con un no cuando todos dicen sí sin saber por qué lo hacen?

-dentro de los océanos y el mar más bravo, hallé algo delicado pero necesario y acuñado como lo primero, ¿son las voces rumiantes que me repiten lo mismo sin que la humanidad pueda romper sus maldiciones?-

Circulares recorridos, presagian noches veloces y días sin esperanzas, como un altar abandonado y hecho viejo con las centurias, propios de eras ya vencidas, ¿reinó allí dios invencible que también supo que hasta lo eterno se acaba? Abiertas las paredes que son vírgenes por naturaleza, desdibujan al miedo para develar la luz original que debió ser conocido mucho antes

Seres de semblante angelical pero de genio maligno, secuestraron humanos sin hacerles felices. Egoísmos de necios que por torpezas propias del homo sapiens, coronados en sus alturas, dicen qué es correcto e incorrecto, hasta que alguien descubra el misterio y los deje en la evidencia de lo ridículo e inservible

-no corrió así temeroso el que prometía lo más hermoso sin ser cumplido-

Templos envejecidos por fes cansadas por vidas incontables sólo han sabido inspirar libros con preguntas dolorosas. Aquí hace tiempo no existe nadie, como si se viera el pasado reciente, como si hubiera sido hace poco, en el retorno de lo que engaña y proclama verdades que no tienen sentido ante la condición humana

¡Culpables!, ¡culpables!, culpables los felices en condena de los que se dejaron llevar por el frenesí del mundo que hace fiesta cada vez que alguien ha perdido

Mis brazos apartan de estos conocimientos para estar en la otra vera

El Cosmos es demasiado infinito y hermoso como para perder el tiempo entre quienes rumian sus penas y maldades, ¡Y yo no quiero saber de esas miserias!

 


No hay comentarios:

MANIFIESTO EN CONTRA DE LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO Y XI JINPING, PERPETRADOS CONTRA PERÚ Y EL MUNDO

Cuando hubo el huayco aquí en Arequipa, un fenómeno inusual, empecé a gritar, porque lo vi frente a mis ojos, acusé a China y al HAARP. Er...