Melodías que deberían calmar los corazones más enfurecidos, son
acompañadas con prostitutas y bastante alcohol, dicen, son bienvenidas a los nobles, esos guerreros que
han matado mucha gente y ríe fuerte en burla de los que fueron derrotados
Los niños pícaros y taimados dicen, cuando sean grandes, querrán ser
como ellos, mientras juegan con espadas y anhelan sentir el fragor del campo de
guerra, donde ellos están decididos a matar sea por dinero o por una Reina
Oro, esclavas y coronas, piedras preciosas y nuevos territorios para imperios
que desaparecerán pronto
Suave es la piel de las muchachas vírgenes que se entregan a esos
sementales que tienen en su mirada el excitante aprendizaje de ser un Homo
Sapiens
Aquí no hay espacio para los santos ni los pensadores que buscan la
verdad, se celebra el asesinato, el saqueo, la avaricia, la conquista de
pueblos que querían vivir en paz, mientras en copas de oro hurtadas de
culturas, donde sus dioses han muerto, beben hasta el hartazgo y afirman:
¡Nuestro dios es el mejor!
¿Quién se atrevió a hablar de Ética o el bien? A los leones ellos que
estorban, ¡corrupción y muerte!, gritan los nuevos reyes
Desde entonces, el ser humano procede así y la voluntad de un hombre
bueno nada puede ante ello, el buenismo es castigado y acusado de cobardía, los
brazos firmes y llenos de marcas sangrantes han probado del poder y ahora
quieren más, no hay horizonte que se les pueda negar
Ésta es nuestra historia y si no conoces el patrón de los hechos, no
conoces al ser humano
Naturalmente que los guerreros invencibles y sus dioses también morirán
¡A eso ustedes le llaman: humanismo!
Pero si son incapaces de sentir culpa alguna, ¿ahora entienden el por
qué vamos solos en nuestras oraciones en el tiempo?
Me aparto a los desiertos o en mi propio apartamento, al menos sus dioses
ni sus demonios moran aquí, sólo los observo y escribo como testigo de lo que
es el más piadoso como el más infame
No hay comentarios:
Publicar un comentario