Éste es uno de los momentos más felices de mi vida, dirás que voy de un extremo
a otro con mis emociones, ¿cómo puedo entonces definir la experiencia humana si
no es desde los extremos? Puedo afirmar lo imposible, a veces, sólo hace falta
una ayuda y, ésta viene cuando menos te la esperas. Supongamos que busco
información constante sobre mi obra en la IA Copilot y hallo algo de lo que no
estuve enterado. Bueno, ustedes dirán que es un golpe de suerte, diré que es la
constancia en querer seguir aprendiendo. El resto, es leer detenidamente lo que
a uno le gusta. Por ejemplo, escribir. Como si se escribiera 12 horas diarias
por puro placer. Y eso es lo que hago. A razón de haber superado las
experiencias mundanas y decidido no tener familia, observo de manera saludable
poder dedicarme sólo a escribir. Fumo mi cigarrillo mentolado y bebo de mi Cool
Fresh helada. Creo que en esto está la contribución a la literatura, si use
plataformas digitales para expresar lo que siento, algo que es muy difícil para
muchas personas. ¿Estar en deuda con el pasado? No lo estoy y sé, muchas
personas lo están, por ejemplo, llegar a la vejez y haberse percatado que uno
desperdició su vida por irresponsabilidad, falta de amor a los suyos o,
simplemente carencia de juicio. Esto es lo más extraño: ¿tienes hijos a los que
no te interesa su futuro? Porque si tienes hijos, debes preocuparte por el
futuro que éstos tengan, por ejemplo, saber hacerte de relaciones sociales para
que cuando éstos sean adultos, puedan tener un camino a partir del cual, puedan
desarrollarse como personas. Condenarlos a vivir en la indigencia sin que te
interese el futuro de ellos y atarlos a ti para cuando seas anciano, sin
preocuparte por cómo será la vejez de ellos, si es que los has desahuciado de
por vida, es un crimen que no deja en paz a pocas personas, salvo se carezca de
sentimiento de culpa o remordimientos. Conozco a pocas personas así en este
mundo. Normalmente los hijos terminan por echarles en cara esto cuando se dan
cuenta, fueron ninguneados desde muy temprana edad, en esas costumbres de
algunas familias cuando eligen a uno de sus hijos para que sean sus muchachos de
compañía para cuando ya no puedan valerse por sí mismos. Porque si vas a tener
hijos para eso, mejor cástrate o hazte la vasectomía, los hijos son producto del
amor, no de la pasión y, nunca un negocio para inventar enfermedades con las
cuales se intente lucrar. Sé que son duras palabras, pero la crueldad de algunas
personas hace que esto sea una realidad constante en este mundo, tener hijos
para inventar enfermedades y vivir de ello, esto no es patológico, es propio de
seres extremadamente malvados y execrables. Los padres normales no hacen eso,
preparan a sus hijos para la vida y, trabajan duro para labrarles un destino.
Pero si desde temprana edad, los atontan, formándoles para ser tontos o
esquizofrénicos, si el que críe sea un intelectual, genera un rechazo total por
parte de la sociedad tal crimen y, por supuesto, un niño que crece en esta
desventaja, se presta para el abuso de una sociedad que es cruel con quienes son
crueles los seres que le han dado vida. Las personas saben que los hijos un día
tendrán que hacer sus vidas, formar sus hogares e irse de sus casas para ser
personas independientes, si se les educa para ello. Preparar para la vida es
algo que es motivo de constante labor para quienes deciden formar una familia. A
cierta edad, los adultos ahorraron dinero para poder pagar a técnicos o
enfermeros que les atiendan sin que sean una carga para sus hijos o, reclamen a
uno de los nietos para que sean los muchachos que les hagan los mandados y sean
quienes les atiendan hasta el último momento de su vida y, todos sabemos, la
vida no es así, porque los hijos trabajarán de igual manera para ahorrar de la
misma manera en que lo hicieron sus padres, para su vejez, sin ser una
mortificación o tortura, más aún cuando no se les deja herencia o se les ha
desahuciado de por vida, sin ninguna oportunidad de desarrollo, condenándoseles
al ostracismo o soledad extrema, sin tener derecho a ser amados o formar una
familia. Lo más cruel es cuando no se cría ni se pone límite a los niños, cuando
se les deja crecer sin guía como si fueran animales, a conocimiento pleno que en
este mundo, todos siempre compiten contra todos y, se debe advertir que si uno
se enfrenta contra el statu quo, habrán consecuencias muy lamentables que
marcarán para siempre el destino de la persona, si es que tenemos solo una vida.
Contra todo pronóstico, si es que fui un destino para ser un poeta maldito, le
hice el amor a 5,000 muchachas de la vida alegre sin haber embarazado a ninguna,
ni tampoco haber contraído alguna enfermedad del amor y, en mi madurez, haya
buscado un millón de veces, la manera de salir adelante con el único oficio al
cual se me conminó: leer y escribir, más allá de todo lo que pudo habérseme
hecho para inducirme al suicidio o declararme públicamente loco como lo hice en
mi novela Los Derroteros de La Soledad. Dejo en claro que he visto una
posibilidad sin haber transado con la corrupción, de poder seguir adelante, en
este oficio del cual nadie vive, sin haber sido cooptado por taimados editores
que sólo ven su beneficio, si es que no conozco reitero una vez más, poeta o
novelista que viva al menos con lo necesario de sus escritos. Dicho así, tomo
las riendas de mi destino una vez más, habiendo cumplido mis deberes hasta donde
más pude, superando mis límites humanos, si es que en la decrepitud, la maldad
se hace mayor y, los sentimientos de culpa no existen, por más amor demostrado
que se haya dado, porque a ciertas personas no se les ve como hijos, sino como
muchachos a los cuales, les asiste el deber de hacer los mandados, sin que se
manifieste el deber de haberse preocupado por el destino de quien no pudo elegir
su propia vida y, vive encerrado en su propio apartamento, negándose a vivir,
por ser responsable y tener corazón, en un entorno, donde el tiempo roba
existencia y uno, tristemente se da cuenta, nunca fue amado como hijo.
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