Sé que estoy totalmente solo en mi enfrentamiento contra los Amos del
Mundo y eso me expone una vez más ante una nueva vulneración de Derechos Humanos
de la cual esta vez no sobreviviré.
Sé que estamos solos en el Cosmos y mi lucha ante la adversidad extrema,
es ignorada.
¿Quiénes son los Poetas que defienden hasta las últimas consecuencias la
libertad de expresión en un mundo silenciado, donde los Amos del Mundo están demostrando
no ser seres humanos?
¿Vale más el dinero que la vida humana?
Mi única defensa es La Palabra y sé, actualmente todos los que defienden
la ética y la dignidad humana en este siglo XXI han sido compradas.
Corrupción generalizada. Normalización de la muerte. Desamparo de una
humanidad entera que es fácil de corromper cuando es empujada ante la más dura
pobreza.
Y sólo tengo 54 años ante quienes tienen el conocimiento que es muy
milenario y puedo entender mi seria desventaja.
Cada vez son menos las personas que contestan a mis llamadas. No tengo
protección alguna y sé, el mundo tampoco.
Sinceramente, me niego a ser doblegado, a creer en esas enfermedades inventadas
y en la muerte, pero en estos últimos años, hasta ahora, soy testigo de muertes de
inocentes, donde ninguna institución en el mundo protege al ser humano, donde
me niego a transar con la corrupción y el sistema y, no sólo estoy viendo el
saqueo y exterminación de Perú, un país que será inhabitable en pocas décadas,
con el consentimiento de quienes creen que la valía se mide por la cantidad de
dinero que se tiene y, ése es el destino para toda LATAM, sin que nadie pueda
hacer nada.
En un Perú donde impunemente se ha cometido un fraude electoral si es
que ha dejado de ser una República Democrática, Soberana e Independiente, donde
nadie ama al Perú, donde todas las potencias del mundo se lo están repartiendo
sin que podamos hacer nada, para dejar estériles de por vida nuestras tierras
sin que sirvan de cultivo para nuestro pan llevar e inclusive para tener agua
para el consumo humano, si ése es el destino de toda LATAM o LatinoAmérica, perplejo soy testigo del silencio y la impotencia del
pueblo que nada puede hacer.
Que mientras Donald Trump y Xi Jinping se están repartiendo el mundo
junto con los hombres más poderosos del mundo y la humanidad prefiere cerrar los
ojos, alzo la voz visceralmente ante lo que se nos viene, a saber que nadie
hace caso, sólo hay indiferencia y censura.
Si he denunciado públicamente qué es el Juramento del Partido Comunista
Chino, basado en el sacrificio de todo en nombre de eso llamado: “salvar a la
humanidad”, así implique, sacrificar a familiares muy cercanos bajo pena de
muerte.
Si he soportado lo que no pueden soportar los mejores cuerpos militares de élite, entrenados para las peores torturas de guerra en el campo de batalla, para
doblegarlos tanto física como mentalmente y no supervivieron, si sé, ahora estoy más solo que
nunca y, siempre escribí: “no vine a este mundo a escribir sobre penas o
tristezas sino a celebrar la vida y el amor” y, me hallo ante esta encrucijada
sin salida.
Si lo he negado todo por haber hallado la falsedad y el error, con fines
de control social y mental. Si he luchado por mantener la soberanía de mis
pensamientos y mi libertad, promoviendo la paz y la buena convivencia y, sé el
alcance de las nuevas tecnologías que, en este siglo XXI, son mínimas ante el
conocimiento que es muy milenario y supera a los alcances que asombran al mundo
entero en este momento.
Si sé del escarmiento pagado injustamente, impuesto a las últimas voces que defendieron la integridad
humana y, el silencio impuesto por siglos ante sus reclamos por la humanidad entera y veo, la humanidad entera entrará por
siglos en el silencio y la esclavitud perpetua.
Si sé que todas mis luchas siempre fueron derrotadas, pero dentro de mi
instinto de supervivencia, propio del ser humano, persisto a consecuencia de
perder mi vida y que esto sea silenciado.
¡Lanzo mi grito humano a todos los tiempos sin miedo alguno!, porque
esto ya lo he vivido antes y superviví inclusive derrotando al mismo destino,
algo que para mí no existe y es otra imposición total.
Si contemplo una humanidad secuestrada y enfrentada y, una vez más, en
contra de mi voluntad, estoy escribiendo lo que pensé, no escribiría nunca más.
Si sé que no habrá lugar en este mundo donde pueda refugiarme, por
defender los derechos humanos, la libertad de expresión y la lucha contra la
corrupción y la humanización y sé, los crueles castigos infringidos a todos
aquellos que defendieron la causa humana en todo lo largo de la historia.
Si sé que no hay nadie a quien orar, si sé que no hay puerta a cual
tocar para unir fuerzas.
Si sé que con las altas tecnologías actuales, continentes enteros pueden
desaparecer y los medios de comunicación y redes sociales desinformarán.
¡Lanzo mi grito humano!
En contra de la deshumanización, el secuestro de una humanidad entera,
si también sé, hay un grupo de hombres que están llegando a los límites de su
paciencia y sólo les basta apretar un botón en un simple ordenador, para que
todas las grandes potencias y Wall Street, colapsen, hasta hacerles ver que sus
crueldades están llegando al límite no permitido.
¡Lanzo mi grito humano más allá de mis escritos que serán vulnerados y
alterados si esta vez no supervivo!
Porque si soy silenciado definitivamente, como el único hombre solitario que alcanzó la consciencia de qué significa ser un ser humano y civilizado y, se enfrenta ante los Amos del Mundo que no nos ven como seres humanos, el botón será apretado por los que están por encima de las maldades de la élite mundial y se oponen hace mucho tiempo a su culto al dinero y, en la defensa del ser humano, estos hombres de saber muy superior al actual, y que representan a Las Fuerzas del Bien, no dudarán en apretarlo y, el colapso será total en todo el mundo, al hecho de estar convencido: las largas meditaciones y reflexiones sobre las infamias cometidas, nunca han servido de nada, si realmente me sigo cuestionando: ¿hasta los más hiperinteligentes son seres humanos?, ¿tienen corazón, consciencia, alma?
Y todos sabemos, estamos solos en el Cosmos y, en mi voz solitaria:
¡Lanzo el grito por la humanidad con más fuerza!, en mi esperanza que el ser
humano evolucione hacia la bondad, cooperación y unión, en un mundo, donde los
niños, ya no tienen futuro y, el amor, murió.
©Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor y Pensador Libre
Arequipa, Perú
17 de mayo de 2026
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