Era tan fácil decir te amo
Tan fácil como sentirse atrapado
por un relámpago y ser feliz.
-¿creías en todo lo que se te
decía?-
En el amanecer temblaban las
piernas
-tenías que correr kilómetros y kilómetros
para sentir la tranquilidad-
Los ojos de la bestia los hallaste
una tarde en un espejo sin darte cuenta que eras tú.
Porque cuando el cielo se abrió
para mí tuve ganas de escribir un poema distinto.
-ellas y ellos pertenecían a otra
tribu; yo solo tenía mi máquina de escribir y mis escritos-
La noche del amigo eran unas
cartas donde no había que demostrar nada-algo raro-
Una noche fui hasta el final de
la ciudad sin que nadie pudiera detenerme
-fue una noche de soledad e
intensas revelaciones, mas ya lo he olvidado-
5 horas en el terminal terrestre
eran segundos que ansiaba pasaran más rápido
-el amor debía ser algo menos
sentir que la vida se me era arrebatada-
¿Puedes amar sin hacer daño?,
¿puedes ser amado sin dañar a nadie?
Debería pensar mejor en todas las
trasgresiones-lo que está prohibido-
No hay otra forma de sobrevivir:
o sacarles la mierda a los demás o, terminar siendo sodomita.
Prefiero la franqueza del
silencio que me rodea, hay una sabiduría reconfortante allí
-me decía qué haría yo si te
encontraba sentada en las piernas de otro hombre-
Buscabas un tonto solo para que
te recogiera a altas horas de la noche de tus fiestas
-supongo que siempre hay un tonto
que ignora cómo es el sexo a cualquier edad-
Apagué el tabaco y te dije: “¿me
hablas en serio?, porque una cosa es que sea atento
Y otra que tenga que aguantar tu
forma puta de ser”.
Al retornar a casa nos
preguntamos si el milagro volvería
-cuando tienes una agenda de
números a llamar en cualquier momento, ves distante el milagro-
¿Alguna vez tendré que dejar de
usar el celular en estos casos?
Él se acercó al par de muchachas
y les dijo al oído: soy gay
-la discoteca estaba llena de personas
que bailaban solas-
Ellas bailaron con él con
cierto amor, mucho placer-envidia-
-horas después las vi besándose
mientras él se marchaba con sus guardaespaldas-
Un par de años después sabría que
no mentía.
5 horas sin ningún reclamo u
obligación para sonreír
Esperando que ella llegara para
que se deshiciera el nudo en mi garganta
-no, no volveré a llamar a nadie
por solo sentirme solo-
¿No es mejor llamar a una puta
que me hará feliz?
-ellas conocen mis apetitos y se
saben de memoria lo que quiero en la cama-
No pagué el precio de los
demás-ron, marihuana y bisexualidad para tener amigos-
Tú decides tener la mente
abierta, nadie te obliga
Porque sé que a media noche solo
se habla de la Guerra del Pacífico,
Que los vírgenes hablan de
maricas
Y los que hacen el amor, hacen
solo eso, el amor, sin perder el tiempo en otras cosas
-lo has sexualizado todo, me dijo
mientras calábamos nuestros tabacos-
Y tal vez tenga razón el amigo,
pero la cima de la montaña ya fue mía
Los días cuando eran necesarios
conocer la furia están en mi piel entre guerras y
Una voz que llenaba toda la Plaza
de Armas y hacía vibrar a todos los presentes
-¿no buscan todos el Nirvana?-
¿Cuál es el propósito de esta
vida?
-nadie puede responder
completamente a esta pregunta, solo hay alcances o teorías-
“Si por mí fuera, nos hacemos una
choza en la punta de un cerro y nos
dedicamos a hacer el amor todo el tiempo”.
-la vida, es otro Poeta que
escribe sobre la vida-
No sabía que todos los escritores
pasábamos por ese ritual en esta ciudad
-¿buscas una sensación diferente?,
me alcanzaba un porro de marihuana-
Ella me dijo después: si hubiera
sabido que te pones mal fumando hierba no te daba nada
No es eso, olvídalo, no me gusta
lo que estoy sintiendo
¿Y con el alcohol, cómo te
sientes?
Vacío, le respondí. ¿Hay algo que
te llene de verdad?
Sí, el sexo. ¿Y siempre fue así?
-mis pupilas se dilataron y sentí
que ella me hablaba desde muy lejos-
No quiero esta forma de locura,
le contesté,
¿Y eres fiel? Sí, soy fiel hasta que
las cagues.
-hasta que las cague, pensó
mientras sus labios se secaban como dos gajos de naranja-
Pero si siempre las cagamos
todos.
Descuida, le dije, sé qué hacer
en esos momentos.
Y no le mentía-en realidad no
estaba tan solo, quizá erraba de personas o muchachas-
La verdad que ya no me queda
mucha gente por conocer en la ciudad
Quizá por eso escribo sobre otras
formas de amar
Estoy inventado lo que nunca
sucedió.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados
para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

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