sábado, 10 de marzo de 2018

LAS BANDERAS QUE ONDEAN SON BLANCAS







Los héroes están muertos
-nos hemos quedado solos, apenas sentimos incertidumbre, nada más-
Los héroes han muerto.
-esa bandera flamea con orgullo en mi pecho en medio del celeste cielo-
Recuerda que unos tras otros fuimos cayendo
Que las calles se fueron llenando de gente extraña para las que ahora somos extraños
Esos libros ahora no dicen nada
-un hombre camina en manos y pies en su Plaza-
¿Debemos conocer la derrota de todas las formas posibles?
-lo dicen con frescura, podemos hacer el amor de a dos contigo
Y sé que no mienten porque así fue-
Porque para otros las orgías son conocimiento superado
-¿no vi al hombre con el pantalón abajo bañado en sangre en medio de lo oscuro?-
-miraba como quien mira al cielo nocturno sin saber qué hacer-
-de lo que conozco, con sinceridad, sé qué no repetiría jamás-
La muchacha me sonrió con amor cuando bajó de su auto
-no, no es que lo haya sexualizado todo, otra cosa es que sepa qué es la vida-
Pero tampoco haría el amor con cualquier muchacha
-eso tampoco lo repetiría, me excitan las muy bellas-
Los héroes están muertos
Sin embargo no hay nada qué temer
-las guerras vencidas han dejado en mi rastro banderas blancas-
-de los que estamos en pie, la soledad nos llena-
Un billete en mi billetera es una muchacha para amar
-¿cerveza, drogas, viajes?, descarto de inmediato eso-
Un tabaco para prender después de haber amado
-desnudo camino hasta servirme un vaso con KR-
-no soy un macho solo por hacerle el amor a todas las mujeres que me dicen sí-
-soy un ser humano feliz, pero ya no me interesa si soy entendido-
Y entonces escribo
Para los que aún no saben dónde está la vida
Para los que hayan pasado por lo mismo que yo he pasado.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


No hay comentarios:

MANIFIESTO EN CONTRA DE LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO Y XI JINPING, PERPETRADOS CONTRA PERÚ Y EL MUNDO

Cuando hubo el huayco aquí en Arequipa, un fenómeno inusual, empecé a gritar, porque lo vi frente a mis ojos, acusé a China y al HAARP. Er...