Cómo decirle que sea feliz si el equilibrio está lleno de
misterio
Un día de pronto te descubres en el silencio de tu
habitación
Y sabes que ya no necesitas buscar más nada
Que todo está resuelto, que siempre hay una muchacha a quién
llamar
O que tal vez te puedas enamorar sin miedo alguno
-la oscuridad solo sirve para revelar la paz interior-
De guerras sabe ella más que yo
-¿podría decirte que te cuides?-
Un trasero perfecto de los difíciles de olvidar
Un trasero perfecto como los muchos que conozco y disfruto
Un trasero perfecto de los que son para mí al momento de
hacerle el amor a una mujer
-y quizá sea ese tu temor, que no seas la única, entre
sudores y placer-
¿Te preparaste para la cita donde se define el amor?
Todas las artes encierran un ritual del que nos preocupamos
todos
-debes ser inolvidable pensamos tanto varón como mujer-
Pero el placer para los mundanos es cosa de todos los días
Y eso pequeña lo sabes bien, por eso temes,
No porque seas muy bella y tu poder no alcance a todos
-un ingenuo solo te aburriría en la cama-
Hemos recorrido tantos cuerpos que ya no sabemos qué es el
amor
Entonces, cómo decirte que seas feliz
Que el misterio te alcance sin que nadie sepa de ti
O que en las noches donde por fin no puedas pensar en nada
Tus senos extrañen todos los besos y caricias
No de mí, sino de los que fuimos todos
-¿recuerdas las canciones que te cantaba cuando hacíamos el
amor?-
Solo sé que tú sabes que yo recuerdo, no que tú recuerdes
Y eso te llena así mi nombre te suene a algo de horas que
fueron mucho
Y se gastó en el trayecto de los orgasmos.
La paz será la ciudad donde las rutas acaben
Donde la cama sea por fin todo lo que fue renunciando
Pero eso no lo puede explicar nadie
Llega cuando menos lo esperas
Cuando menos lo esperas.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

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