domingo, 27 de mayo de 2018

ESTE DÍA NO SERÁ PARA SIEMPRE




Para leer un poema debes entender que El Poeta
Solo usará palabras sobre las cuales tenga autoridad.
Nadie puede escribir sobre las experiencias vitales si no conoce el extremo
Ni nadie que no haya estado allí podrá escribir con claridad sobre ello.
Para cada Poeta por tanto habrá palabras propias según su experiencia
No es lo que haya leído para ser un Poeta erudito
Es lo que en la vivencia haya recogido para sus versos escritos,
Pocos Poetas podrán escribir sobre La Estrella de David
Y pocos Poetas podrán escribir con conocimiento sobre la Libertad.
¿Alguien dijo amor? ¡Bah!, palabra mediocre para los que somos mundanos
¿Alguien dijo dinero? ¡Bah!, ¿y después qué?
¿Recuerdas cómo eras antes del amor?
¿Cómo eres ahora que todas las muchachas que puedas elegir, son tuyas?
Para leer un poema, El Poeta ha entendido que no tienen que leer su biografía
El Poeta ha entendido al lector y, escribe para recordarle que la vida puede ser distinta
Que los caminos pueden ser vencidos
Más aún cuando se está contra todo
Así, pocos podrán escribir con autoridad sobre la soledad total en el mundo
Mas sí muchos podrán entender desde su proporción dicho verso.
¿Dijeron Sexo?, experiencia común que es inevitable para todos
¿De preferencias?, tú como lector escoges a qué Poeta leer
Yo solo te puedo hablar de muchachas ninfómanas y horas de felicidad plenas
¿Saber quién eres dentro del mundo?, ¡ah!, he escrito algo que te atormenta
Porque pocas personas se alcanzaron dentro de este mundo
Pocos llegaron a saber con exactitud quién hay dentro de ellos.
Lo que llene tu corazón será lo que entiendas de este poema
Así, unas palabras te conmoverán, otras te serán indiferentes y otras
Nunca las comprenderás o en su momento las has de entender.
¡Plenitud!, es tan breve la plenitud que solo puede ser medida con la vida
¿Sinceridad?, ¿pueden todos escribir con sinceridad?
¡Cuidado!, ésta la pierden muchos en el camino por un billete sucio
Porque mientras unos buscan los verdaderos libros, otros leen los equivocados.
Yo te diría que compres el que defina totalmente al amor como nadie lo ha hecho
El que sepa cómo sanar el alma para siempre
O el que te enseñe sin ficciones cuál es el camino para llegar al Cielo,
Los demás libros generalmente son experiencias amargas de otros escritores,
Recuerda, siempre habrá una excusa para decir: no tuve otra opción.
¿Tiempo?, es lo que te has tomado en leerme
Y si valió la pena o alegría, eso lo sé yo y tú buscador lector
Porque el Tiempo es lo único que no podremos retener,
Todo lo demás, cuando seas astuto, lo podrás comprar con honores
Así sea una mentira del tamaño de la Historia del ser humano.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco





jueves, 24 de mayo de 2018

JÚPITER, EL UNICORNIO Y, ¿A QUIÉN LE IMPORTA SI AMSTRONG LLEGÓ A LA LUNA?






Que por qué me dicen Júpiter, pues es una larga historia que a lo mucho, arrastra a mi leyenda para el caso el que la veinteañera en mención en vez de recordar mi nombre, Mauricio, pronunciara: Júpiter.
A los pocos minutos, la puse en cuatro sobre la cama. Era una mujer excepcional, una mujer que disfrutaba al máximo con el sexo, una mujer sobre la cual al montarla, apoyé mi mano que sujetaba su larga cabellera, sobre la cama, para que descansaran mis 100 kilos de peso, mientras entraba y salía de ella por ambos lados. Ella solo gemía de placer, era una muchacha que superaba a todas las mujeres que conozco, una mujer que apenas era penetrada ya sentía orgasmos constantes, alguien a quien golpeaba con mi miembro viril en la vejiga para rematar en velocidades impredecibles martillazos furiosos contra ese útero que la declaraba mujer, hembra, alguien que me hizo entender que me importa un carajo si es que el hombre ha llegado a la Luna o si la Tierra es Plana.
Una hora de sexo con ella era pedirle poco a la vida y, la vida es ella, así no se dé cuenta.
¿Un unicornio?, no te entiendo, que soy bisexual, ya, no veo nada de malo en que una mujer sea bisexual, me parece saludable si es que lo disfrutas bien. Esas veces en que hice el amor con dos veinteañeras a la vez me hizo evocarla haciendo el amor con otra muchacha y su pareja. Lo decía con mucha naturalidad: ¿dónde conoces ese tipo de mujeres?, Mauricio, que son raras, escasas, por no decir que en este universo de personas que cohabitan en esta ciudad, las mujeres o son frígidas o vomitan cuando hacen un felatio. Así que eso significa “unicornio”, es decir, otra muchacha para tener relaciones en la intimidad con un hombre.
¿Sabes que a tus 20 años de edad les llevas una ventaja considerable a las demás mujeres de esta ciudad?, por qué, me preguntó ella, porque hace unos años atrás, una mujer muy bella, de 38 años me confesó que recién a esa edad lo había hecho, es decir, que con su esposo nunca se atrevió a succionársela, que cuando se separó de él, recién empezó a hacerlo con todos los hombres que conocía y que para ella el sexo era un goce donde ya todo estaba permitido. Y así son la mayoría de mujeres no solo en esta ciudad, sino en buena parte del mundo. Ésa es tu diferencia y excepcionalidad, no le temes a nada, eres multiorgásmica y te dá igual si soy yo u otro hombre el que te posea. Contemplaba ese derrier demasiado poderoso, sus senos en las plazas feministas habrían enloquecido a cualquier machista que habría caído rendido ante sus reclamos sin poder pensar algo siquiera.
No, lo pensé, no puedo presentarle a mis amigas para que una de ellas sea su unicornio, a no ser que ella quisiera hacer el amor conmigo y conmigo se estableciera esa relación que a mis 46 años donde ya había hecho tríos con muchas veinteañeras, recién me enteraba del significado de lo que canta Pablo Milanés: “Mi unicornio azul”
Le pedí que pusiera desde el celular los temas de Roberto Carlos para cantarle Cama y Mesa, Cóncavo y Convexo. Hacer el amor con ella es una experiencia propia de los que hemos llegado a otras latitudes donde podemos afirmar que eso es sabiduría, la Filosofía verdadera que los sodomitas tercamente porfían en erradamente enseñar cuando hablamos del conocimiento.
Yo que sé de cientos de mujeres, yo que las he tenido a mi regalada gana, no he conocido a mujer tan sexy, capaz de hacerme olvidar esos pensamientos malsanos donde dude de si el hombre llegó a la Luna o si acaso Dios hizo esta Tierra Plana. Hay algo que rescatar en todo esto: Júpiter era derrotado por una veinteañera a la cual mordía con locura, hundiéndole mis uñas en sus brazos, tratando de medirme en el daño que le podría ocasionar, perdiendo el control cuando comprendía que eso ella pedía al gemir como el placer demanda. Porque mis manos se estrellaban contra esas nalgas donde triunfaba, no sé si yo, o ella, o tal vez el amor, o lo que dure el amor, que aquí nada tienen que ver los sentimientos infantiles de los celos, que cuando ella reía porque le comentaba que de pura cólera, al hacer el amor con otra muchacha que no era sexy, eyaculé en 15  minutos  porque en realidad deseaba hacer el amor con ella, si acaso, el paraíso es hacerle el amor años de años sin cesar, sin nunca eyacular, sintiendo sus infinitos orgasmos mientras la hago mía.
No, no recibo nada de nadie, ni tabacos, ni bebidas, así sea agua, mucho menos comidas, así sea de alguna reina o princesa o la miss universo, lo siento, no puedo compartir contigo la botella de agua que pruebas. Volveré y lo sabes de la misma manera en que yo sé lo inútil que es preguntarse si Amstrong  pisó la Luna.
¿Me presentarás a una de tus amigas para que sea el unicornio de mi pareja y yo?
Ella sabía que lo escribiría. Que para el amor, las historias nunca acaban.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

sábado, 12 de mayo de 2018

DECÍA UN NOMBRE EN ESE LIBRO, FUE HACE TANTO TIEMPO






Estilo, ¿lo compran, lo venden?
Cuando no recuerdas a nadie
Cuando lo que escribes te pertenece
-un solo gesto, una palabra que se anticipa a lo que piensas-
No, juraron que el amor no podía ser de esa forma
-¿quiénes sabían más para decirlo todo sin esperar su aparición?-
Frente al espejo solo te puedes ver a ti y, eso no lo soportas ahora
-al principio era un sueño y dudoso no lo creías aún-
Sabías bien que los libros estarán allí para nadie
Y no es que seas tan importante
-cada línea escrita es otro autor, otro escritor, tienes que reconocerlo, fue un buen intento-
¿Y dónde está el discurso?
-tal vez nos sirva de cortina de humo en su momento-
Porque estás que te mueres de miedo
Has descubierto en ti lo que veías en los demás
Y el camino que te prometieron se acabó
-eso no te dijeron cuando te hicieron creer como a todos-
Mira que te veo en el Sky Room donde solo ladran perros
-está bien, aceptemos que también eres humano, que un día de estos ya no la cuentas-
Te espero la noche cuando en el extremo digas no a un vaso con licor
Cuando el amor no sea una ficción mal escrita
O la hora donde nadie se acuerde de tu nombre
-las bancas en esta ciudad fueron hechas para eso-
Mira que la ciudad sigue creciendo
Y esto se va llenando de autores –como en todo el mundo-
Porque el día que te odien no es importante
Es el día en que termines odiándote a ti mismo
Entonces querrás hablar de tus errores
Pero esas son las horas del silencio
-así han escrito todos aquí esperando tu mea culpa-
Dirás que las mentiras son necesarias
Vestido en traje a rayas y con muchas pastillas y todos los aplausos
-porque en ese momento algo terrible ocurrirá en el Gobierno-
Y esta vez sabrás que no es ficción
Que la manipulación es mayor
Mientras dices algo que no es cierto para lectores que lo saben bien
-afuera solo quieren beber y consumir drogas-
Naturalmente yo no estaré presente
Mis obligaciones son reales
-no sé mentirme, tampoco sé mentir a los demás-
Yo estoy en otro lado muy lejos
Escribiendo lo que te prohibieron, lo que borras renglones a renglones en tu PC
Descuida, te dejarán beber y drogarte, quizá te alcancen una muchacha para el amor
Dirás que no pudiste elegir –sentenciando así tu desechable sabiduría-
Total, las bancas te esperarán a toda hora en cualquier ciudad
-podemos evadir todo, menos lo que quisimos hacer-
Yo no borro renglones mientras escribo
Estilo, ¿se compra, se vende?
Descuida, también puedes ser un renegado, está permitido.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


EL HOMO SAPIENS

  ©Julio Mauricio Pacheco Polanco Todos los Derechos Reservados 2602034443907 SafeCreative Escritor y Pensador Libre Arequipa, Perú 02 de fe...