Tú y yo no nacimos para llorar,
Sin embargo hemos llorado.
¡Vencer, vencer!, ¿no era frecuente pronunciarlo cuando
éramos jóvenes?
¡El sueño, el sueño!, ¿no sentíamos que lo podíamos todo?
Y nos preguntamos, en qué hemos malgastado tanto nuestro
tiempo
Y nos hemos visto en sociedad al costado de otros
Y al darnos cuenta de nuestra talla
La vida se ha convertido en un presente constante
Donde preferimos no pensar en nada.
El dinero, tomar consciencia del dinero
-si yo fuera millonario, tendría 1000 mujeres con miles de
hijos-
Cuando nos damos cuenta cuál es el camino para ser felices
Nos estrellamos contra limitaciones y una conformidad
Desde donde el pan servido a la mesa
Y las cuentas pagadas, lo sean todo, ni una sorpresa más
Ni notarios, ni la policía, ni los bancos.
Tú y yo fuimos esperanzas elevadas a lo mejor
Apenas unos niños que merecíamos todo
¿Cuesta tanto entender que unos son mejores que otros?
No me pregunten cómo los exitosos te convencieron para que
te conformes
No me pregunten de las decisiones y el destino
Del peso de los apellidos o la historia antes que naciéramos
Al fin y al cabo, sigo siendo el sueño del cual me adueñé
Que antes de ser concebido, mis padres querían lo que yo
quisiera
Pero el amor no es algo común
Y no todos los niños nacen con un destino a conquistar,
Porque tú y yo
No nacimos para llorar
Y hemos llorado desconsoladamente,
Alguien te dirá que es el aprendizaje necesario para ser más
humanos
Otros, que la vida es así y que ante ello nada podemos
hacer.
Seguramente tú, al igual que yo
Soñamos con la inocencia propia de los que creen todo
posible
Y en su momento, nos hemos sentidos los reyes del mundo,
¿Alguien me puede decir en qué momento esto no fue así para
todos?
¡Perseverar!, ¡Insistir contra todo!
Yo que pude haber acabado como los locos en las calles
Escribo ahora para decirte
Que a pesar de las adversidades de las que sé mucho
Y de las experiencias donde ya no hay más salida
En algún lugar del mundo sigo escribiendo
Como si 46 años no fueran nada
O el sueño, el sueño fuera algo iluso
Si es que te recuerdo que es posible
Es posible llegar a la noche a pesar de los malos momentos
O las pesadillas increíbles que nos son comunes en cualquier
día,
Porque si bien, todos quisimos algo alguna vez
Por mi senda estamos los que insistimos
A pesar de todo, muy a pesar
Como el mejor de los poemas,
Como el mejor de los anhelos
Donde estamos todos.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

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