viernes, 21 de septiembre de 2018

LAS OTRAS MALDICIONES PARA LOS AMANTES







Te doy las gracias, has desordenado mi mundo
No sé en qué palabras decirlo
Yo era un hombre que creía en muchas cosas
Entre otras, en mi literatura.
Mira que esto de levantarse y no tenerte a mi lado
Es de por sí todo un reto
Porque en las habitaciones pareces estar aún presente
Y si por duda alguna te queda
Si fue esto un sueño o una experiencia inevitable
Algo que no debió escribirse
Solo puedo darte las gracias
A pesar de sentirme sin ti
Solo, como solo se siente solo uno ante la ausencia de la amada,
Yo que era un Poeta que sobre otras cosas escribía
Ahora extraño el momento de la cena
De los largos temas de conversación que eran continuados
Al momento de hacernos el amor
Como cuando veía en tus ojos todo lo que busqué.
¡Ah, de estas horas donde algo parece ir a la deriva y no soy yo!
¡Ah, de este desorden donde todo se mueve de un lado para otro!
¿Sabes qué?, lo peor quizá sea que me quede un sabor a felicidad
Esa certeza que esto fue único como cuando nada más importó
El dejarlo todo sin arrepentirse
La entrega que todos negamos, la caricia donde supe para qué vivo
Tus labios que no se volverán a repetir
El caos en tu cabellera después del amor
Las marcas en tu piel repitiéndome: te amo, te amo.
¿Puede ser esto mejor o peor?
Ya no hay marcha atrás
Solo un corazón que agradecido ahora otro camino debe empezar,
De todas formas, los días que pasan
Me dicen con claridad que la vida es buena
Y lo fue mejor a tu lado, muchacha de algunos veinte abriles
Cuando me dijiste:
“No son malditos los que nunca han amado,
No son malditos los que han de amar,
Las maldiciones son otras cosas,
Yo te he dejado otra verdad
Si es que debamos volver a hablar, sobre el amor”.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


No hay comentarios:

MANIFIESTO EN CONTRA DE LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO Y XI JINPING, PERPETRADOS CONTRA PERÚ Y EL MUNDO

Cuando hubo el huayco aquí en Arequipa, un fenómeno inusual, empecé a gritar, porque lo vi frente a mis ojos, acusé a China y al HAARP. Er...