No viejo, olvídalo, esa mujer nos
odia a todos nosotros, es retadora y provoca impotencia, a mí particularmente
solo me agradó la primera vez que hice el amor con ella, las demás veces pensé
que pude haber hecho el amor con otras muchachas, es más, pensé que podía ser
rescatada, pero anda metida en drogas y alcohol y no es precisamente el tipo de
mujer que uno desea para compartir momentos agradables. Ya, Júpiter, es que tú
no tienes esos excesos, pero en ello te doy la razón, no es una buena compañía,
pero, ¿ella?, qué me puedes decir de ella. ¡Ah, pues te la recomiendo!, es muy
sumisa y sabe todas las poses para hacer el amor además de ser aguantadora, a
mí me aguanta hasta 2 horas y mira que hay mujeres que con solo 15 minutos se
conforman, pero ella se deja someter a todos mis caprichos. ¿Pero ella bebe? Bueno,
sí, le gusta beber con sus amigos, pero conmigo ella sabe que no es necesario
beber para hacer el amor, me cuesta entender cómo me soporta tanto, siempre me
dice que no tengo paciencia, pero es que cada vez que entra a mi apartamento se
me erecta al segundo y, cuando la ayudo a subir las gradas, la empujo de la
parte de su sexo y éste bota fuego, se excita de solo pisar mi territorio, sabe
que no me gustan los preliminares y que apenas estemos desnudos la
penetraré. ¿Entonces me la recomiendas
para esta noche?, mira que tengo dos
cervezas guardadas en la nevera y me siento muy solo y no quiero volver a
llamar a la otra. ¡Claro que te la recomiendo!, es una buena amante, cuando le
hago el amor a veces tengo ganas de matarla en pleno acto sexual, me despierta
una pasión que ella deja llevarla, no en vano estuve con ella para casi un año
y medio y, nunca me reclamó que en todo ese lapso le hiciera el amor a todas
las muchachas que yo deseara, ella solo accedió a ser mi esclava, mi sumisa, la
que de manera incondicional estuvo siempre cuando la llamé a cualquier hora del
día o la noche, siempre esperando mi llamada. ¿Entonces puedo hacerle el amor? Claro,
Semental, tú sabes que yo no amo a nadie, que lo mío es solo placer, pero ten
cuidado, el sexo que ella da es adictivo, mira que fue la que duró más tiempo
en mi vida, en otros términos, no jode, te deja vivir y te da buen sexo, mira
que no es cualquier mujer, es muy bella y ha hecho perder la cabeza a
militares, médicos, empresarios, ¿de dónde crees que ha sacado dinero para
comprarse todos los autos que tiene? Entonces la llamaré. ¡Hazlo!, es buenísima compañera para la cama, nunca me
dice No, quizá sea por eso que la llame siempre de vez en cuando, aunque con
esto de haber muchas muchachas en la ciudad hace que me cueste mucho por
decidirme en volver a hacer el amor con ella. Sí, pero me comentan que a todas
les has prometido matrimonio, mira que te has acostado hasta con las hermanas
colombianas por las que muchos han perdido la razón y ahora están en
bancarrota. Ha, te refieres a ellas, bueno, son un par de angelitos que han
sabido complacerme y, sí, no solo a ellas o a ella les he prometido matrimonio,
pero ya me conocen, saben que cuando hago el amor, lo siento de verdad y, llego
a pensar que con ellas me quedaré para toda la vida, pero luego aparece otra y
otra y es cuando me pregunto, ¿por qué no fui millonario para hacerles el amor
a todas? ¿Entonces ni una pizca de celos? Nada, Semental, en lo absoluto, sería
egoísta de mi parte, yo no me aferro a ninguna mujer y eso espero de ellas, es
toda tuya, sé feliz como lo he sido yo con ella y las demás. Okey, la llamaré.
Prendí un tabaco, éramos otra vez
hermanos de leche y, ellas, las muchachas que sabían que el amor tiene otras
etapas en la vida de nosotros, donde somos incapaces de sentir celos y, mucho
menos, desear estar con una sola.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados
para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

No hay comentarios:
Publicar un comentario