Oiga, usted viene siempre aquí, creo conocerlo
-soy Escritor, quizá por eso me reconozca-
¡Es cierto!, usted es el Escritor que no es leído en Perú
pero sí leído en otros países
Siempre viene a fumar sus tabacos, se sienta en una banca y
se apea a la barra
¿Busca algo?
-creo que lo mismo que todos los presentes, nada, solo pasar
el tiempo-
¿Y es cierto que solo hace el amor con putas muy bellas y
nunca se enamora?
Tiene fama de hacerle el amor a las muchachas más
insaciables en la cama
-eso no cuenta para nada, deme mi gaseosa con cubos de hielo
por favor-
Pero es que su vida es de película, usted ha hecho cosas
increíbles
¡Hasta ahora no entiendo por qué no tiene éxito como
Escritor!
-la vida no es para entenderla, tampoco todo tiene
respuesta, si pudiera contestarle ello
Creo que tampoco usted estaría detrás de una barra
sirviéndome una gaseosa-
Me comentan que lleva la vida de un preso, que solo sale
para hacer el amor
Que se pasa todo el día encerrado en su habitación
escribiendo hasta el amanecer
-mucha gente hace eso en las fábricas y mucha gente
enloquece sin hacer nada-
Las muchachas de la ciudad no lo quieren porque comentan que
usted es incapaz de amar
-ellas también son incapaces de amar, no entiendo el
comentario-
Disculpe que insista, pero, ¿usted pensó que sería así su
vida?
-hago lo único que sé hacer: hacer el amor con putas y
escribir-
Pero y el amor, ¿nunca ha pensado en el amor?
-pienso en ello todo el tiempo aunque no lo crea, pero tengo
razones para no amar-
¿Tuvo malas experiencias?
-diré lo contrario, tengo buenas experiencias, pero no lo va
a entender-
¿Qué quiere decir con que no lo voy a entender, cree que no
sé nada sobre el amor?
-creo que usted está ahora trabajando por amor como lo hace
su amada-
¿Y tiene algo de malo ello?
-no, en lo absoluto, pero entre hacer lo que usted hace y
tener este estilo de vida
Prefiero el mío y los encierros o las putas-
¿Pero hacer el amor con putas no es lo último para un
hombre?
Calé de mi tabaco, acomodé unos cubos de hielo dentro del
vaso con gaseosa
Le miré a los ojos al hombre de la barra y dejando ir unas
volutas sentencié:
-alguna vez quise ser como ustedes, es decir, llevar una
vida normal
Pero extrañaba el escribir desde donde estuviera,
Yo no pretendo trabajar para tener una sola mujer
No pretendo trabajar mejor dicho para tener un hogar
Tampoco es tan malo como usted dice el hacer el amor con
putas
Y sí, a veces extraño la compañía femenina
Es decir, eso que usted llama como amor
Pero entre estar aquí, sentado libremente, consumiendo mi
gaseosa con mi tabaco
Y estar detrás de una barra, amando a una sola mujer
Prefiero el escribir, porque, ¿ninguna muchacha me va a
consentir que
Le haga el amor a todas las muchachas que desee, no?-
Evita usted entonces los problemas de pareja
-evito más bien que me digan qué debo hacer con mi vida.-
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

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