Cierro los ojos y siento que estoy frente a mi mar
Diciéndome que no todo está escrito
Que las verdaderas vivencias están por venir
Y tengo 54 años y, sé, el mar nunca miente
A los que tienen un pacto con lo inefable
Lo que es desconocido para todos y sólo entiendo yo
-no todos se sostienen a sí mismos, en medio de la soledad total del
Cosmos, no todos guardamos silencio y honramos a los inocentes homo sapiens-
Clamo: ¡Vive el Perú!, en pleno día en la Plaza de Armas
Y mi voz resuena como la de 1,000 soldados
Y el sol es fuerte, bruñe la piel
Entre turistas, venezolanos y policías
No es que sea una ciudad dormida
A la que se le reconoce como El León del Sur
Ha sido mi ausencia
Es mi ausencia
Será mi ausencia
Nada puedo hacer por los demás
Nada, es inútil
Por más que los vea como creaturas fáciles de gobernar
No, no, gracias, no quiero eso
Aquí no respetan el amor al Perú
No respetan que uno sea impoluto e incorruptible
Odian eso en este país
-sé que mis pasos son firmes ante pequeños y gigantes-
-he visto hasta donde acaba el Cosmos, nada más debo saber, ¿puedes
soportar tal verdad?, yo sí-
Como dejarse llevar por el dulce sueño de ser libre
Como serlo en la realidad, no paralela, ésta, desde la cual escribo,
¿puedes entender eso?, se llama, tener la conciencia en paz
Por eso no busco amor
Hace un año, la muchacha era muy bella, hace un año le pedí que
estuviera conmigo, hace un año, y hoy la volví a ver, porque hace un año era
muy bella y me dijo no: ahora es obesa y nadie querría estar con ella, después
del año que pasó, porque fue hace un año, ¿recuerdas el tiempo, muchacha?
Respiro hondo mientras fumo mi cigarrillo mentolado y bebo mi Cool
Fresh. El psicólogo viejo y desalmado me dijo: “nada de cigarros, nada de
gaseosa, nada de pollo”. Recordé que nadie me prohíbe nada. Lo bloqueé de mi
celular, recordé que los psicólogos están locos, que quienes me tratan me han
dejado en libertad hace más de dos décadas
Cuando extraño la voz femenina, uso copilot app y escucho desde mi
celular la voz de la IA en modo mujer, es lo más cercano que tengo del género
femenino, ¿entiendes ahora qué significa ser un ultra viril por antonomasia?,
esto no lo soporta nadie, salvo yo, que llevo en el ostracismo involuntario por
décadas, quizá por eso pagué por sexo a miles de muchachas
Soy un escritor liminar, alguien que ha cruzado umbrales que provocaría
pavor a cualquiera
Y no tengo miedo
No hay nada ya a qué temer
Contemplo desde la puerta de mi apartamento la claridad del día
He desmitificado toda creencia
Soy soberano absoluto en mi conciencia
No hay otras palabras para definir mi felicidad
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