El mundo me da la mano y no me doy cuenta. Es que llevo días difíciles
siempre y es normal que el estrés que arrastro, me genere mucho descreimiento
en todo. Vaya, no pensé que gente desconocida, estuviera atenta a estar de mi
lado.
Lo que no hace un ser querido, lo hace un extraño que sí sabe valorar el
esfuerzo. Entonces, a seguir adelante. He tomado mis decisiones, no hacer caso
a las malintenciones de quien ya no puede ser rescatado. Lo he intentado por 6
años, las 24 horas seguidas, no hay agradecimiento, sólo muy malos ratos a toda
hora del día y la noche y mucha amargura, esto me deja un descreimiento de
todas las personas y el rechazo a tener pareja e hijos, las lecciones severas
que se me dan, sé que no son normales, porque veo a hombres y mujeres mucho más
jóvenes que yo, haciendo su vida normal, como si eso fuera muy ajeno a las
enseñanzas que recibo por parte de quien cuido hace años.
Debo estar equivocándome muy seriamente, porque las personas que
observo, llevan la vida sin mucha complicación, haciendo ver que ésta es más
fácil de lo que uno piensa.
En realidad estoy lleno de estrés. No hago vida nocturna con muchachas
de la vida alegre, ni salgo de mi apartamento para hacer vida social, si es que
dentro de mis contactos en el celular, sólo tenga a personas enfermas que
mienten, desean el mal a otras personas y, sean fracasadas en la vida.
Pensé que las cosas me estaban saliendo mal. Acabo de tomar un
Clonazepam, en serio que se me somete a un estrés muy fuerte e intenso. Lo que
me alivia y da sentido es el escribir y, he decidido ser sincero a partir de
ahora con todo lo que escriba.
¿Vivir de la literatura? Dudo mucho de ello. Rechacé hace poco estar en
La Feria Internacional del Libro de Lima, por haber percatado que el editor que
quiso llevarme, me difamó desde hace tiempo desde las mismas redes sociales. No
me presté para esa trampa donde iba a ser agredido gratuitamente por personas
que no conozco. Prefiero estar en Blogger y expresar lo que siento desde aquí. Es
un buen lugar para decir qué es lo que siento, si es que sea un escritor profundamente fecundo o prolífico que escribe de esta manera desde la pubertad.
No es que esté alentando a las demás personas a dedicarse a la
literatura. No lo hagan. Llevo casi 55 años en este mundo y no he ganado un
solo billete por la venta de mis libros.
¿Cuántos textos escritos de miles de páginas tengo en Amazon? En realidad,
ninguno se vendió, al hecho de ser finalistas dos extensas novelas en El Premio
Nacional de Literatura del 2024. Entonces, ¿por qué alentar a los que recién
empiezan a vivir, a ser escritores?, eso sería un acto muy malvado de mi parte
y, no estoy dispuesto a fomentar un arte que a mi edad, no me ha dado ni una
casa, ni auto, ni familia que pueda sostener.
¿Puede haber tenido otro destino? Sí, pero no pude elegir otro destino,
no tuve alternativa, sólo puedo dedicarme a la literatura, a ningún otro
oficio, porque lo he intentado muchas veces y no es que no haya puesto lo mejor
de mí, siempre que quise dejar la literatura y encontrar el camino de los que
han prosperado, mis limitaciones me han enfrentado a infiernos donde he
enloquecido.
Diré pues que soy un escritor que escribe porque no tiene otra
alternativa. Y así estoy hasta ahora, muchas décadas dentro de una sociedad donde
me ha quedado el margen: un escritor marginal, un ser liminar, alguien que es
sincero hasta en sus peores momentos y no está dispuesto a mentirle a sus
lectores sobre cómo es el destino de los que fueron obligados a escribir libros
de miles de páginas, para no terminar en manicomios donde hay seres que no
pueden ni articular la palabra y saben muy bien, qué realidad viven.
Escribo por supervivencia, por tener paz en mi interior y, por saber que
hay personas en otras partes del mundo que sienten mis rabias, desencuentros
con la vida y con destinos tampoco elegidos.
Soy como ustedes, de carne y hueso, humano, y soy el que no volverá a
querer ser el übermensh, ¿por qué razón?, porque mi larga experiencia me dice:
no salves un mundo que no desea ser salvado, mantente aparte, si puedes, en un
lugar donde puedas escribir, si es que he hallado ese lugar, desde donde puedo
ver un cielo que es agradable y donde mi equilibrio está en cerrar bien la
puerta de mi habitación y sólo escribir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario