jueves, 7 de mayo de 2026

NO VENCERÁ EL SILENCIO


 

¿Algo de todos los logros conquistados por el ser humano fueron hechos por Amor?

Hemos demostrado que podemos conquistar este mundo, pero detrás de todos esos logros, en lo más profundo del alma humana, lo que le instó a tantos prodigios fue la riqueza, el poder, el uso de la sabiduría para la maldad. ¿Hay algo en este siglo XXI que no haya sido inspirado en el obtener dinero y grandes riquezas?

Cientos de miles de años de civilización y un horrendo pasado donde todo lo intentado sigue fracasando.

Plutarco se preguntó: ¿qué mueve a los héroes y a los hombres a querer ser grandes hombres? Y, puso como ejemplos comparados a Alejandro El Grande y Julio César.

Puedo entender que dentro del instinto de supervivencia, desde el paleolítico, hasta el neolítico, los primeros hombres fueron un destino que los obligó a ejercer el poder en contra de su voluntad, sólo por el instinto de supervivencia.

Así empezó nuestra civilización.

Era necesario que en el paleolítico, los primeros hombres fueron muy agresivos, para poder enfrenarse a bestias feroces para cazarlas y devorarlas. ¿Se puede relacionar esa increíble agresividad con la bondad? ¿O fue un destino inevitable para poder supervivir?

Plutarco afirmó en sus estudios, amparado por los mejores hombres del Imperio Romano para ser el dios que aconsejara a los más altos mandos militares que dudaban antes de la guerra, si debían luchar o no, entiendo que era alguien a quien se le había dado poder en el Parnaso, donde alguna vez fue el Oráculo de Delfos, el que tenía información confidencial de quienes ejercieron siempre el poder detrás de las sombras, siendo tan influyente el mito o la leyenda, tan grande la propaganda, que su palabra tenía el poder de la autoridad y credibilidad. Dijo que el destino del hombre está marcado por su carácter, pero ignoró de la pedagogía de los mentores, de los que poseían todos los conocimientos para dominar imperios, como lo hizo Marco Aurelio, el Emperador Romano más amado de su historia que, ejerció el poder en absoluta soledad, sin depender de nadie, haciendo uso de los conocimientos ya avanzados hasta ese entonces: controlaba al Imperio más grande del mundo, creando pandemias a ocultas, teniendo él la cura para todo su imperio, haciéndoles creer que al invocar a los dioses romanos, mediante sus propias palabras, su Imperio sería sanado, y en esa falsa invocación, los sanaba y, todos interpretaban que era un protector bueno. Experto conocedor de los territorios donde sus ejércitos debían defenderse de los pueblos bárbaros que fueron formados para desconocer el miedo, ¿le suena esto, pedagogía de primeros mentores?, atraía a los bárbaros a zonas donde las tierras eran áridas y los alimentos se acababan y nunca llovía haciéndoles sentir sed y, viendo derrotado a sus mejores guerreros, en el arte del engaño, conocedor de los conocimientos para alterar el clima y hacer llover, lo que era propio de los primeros alquimistas y un saber entendido desde el paleolítico y reservado para muy pocas personas, volvía a invocar a esos dioses romanos que nunca existieron y, llovía para calmarles su sed, dándoles eso que se llama: la certeza absoluta que, tiene mucho relación con la potencia de estar respaldados por los que supuestamente crearon este Cosmos y, sabía bien, eso fortalecía la moral al máximo hasta del hombre más cobarde y, así, derrotaban a los pueblos bárbaros que desconocieron desde milenios al miedo.

La psicología nunca fue una novedad para los primeros hombres. Fue desarrollada desde el paleolítico por el instinto de supervivencia, para derrotar a bestias feroces, devorarlas y alimentarse de ellas. Al principio las consideraron sus tótems o dioses, entendieron la psicología de estas bestias feroces y las desventajas ante las de ellos. El conocimiento de los primeros homo sapiens era profundo, aprendieron de sus limitaciones y, eso les instó a ver en las bestias invencibles cómo supervivían, hasta entenderlas y conquistarlas.

Todo lo demás, fue propaganda para ejercer el poder: ejercer el poder, alegando que ellos podían invocar a dioses inventados que crearon todo lo que nos es desconocido, percatando que sólo pocos homo sapiens desarrollaron el instinto de supervivencia para supervivir, “ser grandes” como lo expresó Plutarco en relación a Alejandro el Grande o Julio César, en destinos inevitables para supervivir.

Mas no entendió el verdadero carácter del homo sapiens: a medida que evolucionaba, en medio de su soledad total en el Cosmos, empezaba a tener sentimientos, afectos, soledad, discernimiento, algún alcance entre lo que era el bien y el mal que, ninguna relación tuvieron con las primeras leyes impuestas para gobernar.

Las verdaderas lágrimas que salieron del alma, fueron aquellas expresadas por la ruptura de una felicidad sentida, sería para siempre y, ese fue el despertar de la condición salvaje hacia la evolución de la conciencia, el discernimiento, la humanización, muy distinto a eso mal llamado: condición humana, una gran excusa para defender todas las atrocidades cometidas por el homo sapiens a lo largo de la historia.

Y percataron algo más: el homo sapiens no renunciaría nunca a sus estados salvajes y primitivos, por más sofisticado e ilustre o inteligente que fuera, eso era ceder a la vulnerabilidad, el miedo, los temores, su propia muerte: tener corazón, conciencia, sentir amor o afectos, era un severo error del cual aprendieron muy tempranamente.

En oriente, los de la India, para luego, los primeros tibetanos y, los primeros pobladores de China, Corea y Japón, trataron de hallar la virtud, el dominio de sus emociones, para alcanzar la armonía y paz mental y, surgieron los primeros conocimientos de las artes marciales, para tener un total dominio de sí mismos y, terminaron por convertirse en los Maestros del Arte de la Guerra, con su nefasta expresión: Sunt Zú y su estudio sobre el poder: El Arte de la Guerra.

De Nicolás Maquiavelo, cuyos libros se seguirán quemando constantemente, en un Renacimiento del cual supuestamente, surgió el Humanismo, el ser humano retrocedió brutalmente al salvajismo, con el uso de toda la sabiduría acumulada y, todo en justificación del uso del poder para supervivir, dándose cuenta que el homo sapiens, empujado a la pobreza más extrema, podría ser corrompido, entendiendo que la riqueza era el principio para el dominio del mundo: con la riqueza, podías comprar las enseñanzas de los mentores más sabios y célebres, con conocimientos que fueron ocultos y herméticos ante los que no fueron ciudadanos, inclusive ante los que no estuvieron escogidos para ejercer el poder.

¿De todos los logros hechos por el ser humano, hay alguno que haya sido hecho de buena fe, por amor, en bien del prójimo?

La expresión extrema de la maldad en la pandemia, donde se quebró el espíritu gregario, el primigenio para supervivir en los primeros hombres, fue destruido, porque despertó los primeros instintos de supervivencia que siempre estarán latentes en el homo sapiens y, las primeras reacciones instintivas o atávicas fueron el “sálvese quien pueda”, dentro de una modernidad donde las metas de varones y mujeres desde las primeras civilizaciones, fueron orientadas hacia la codicia, la riqueza y el dinero, como está explicado en este escrito.

¿Somos libres realmente? El sistema está diseñado para depender del dinero, sin dinero no podemos tener acceso a derechos básicos como alimentos y agua, aún superviviendo en condiciones muy extremas y contando con una salud a prueba de todo.

Así es la psicología del homo sapiens, fácil de manipular e inducir a atrocidades en contra de su voluntad.

Mis primeras preguntas fueron: ¿por qué vivimos, para qué vivimos, puede alguien decirme por qué? La pregunta que a mis 54 años me formulo es: en este 2026, donde el ser humano se ha deshumanizado: ¿puede construirse un sistema basado en el amor o en el corazón, donde la palabra sea respetada y usada como orden para la convivencia pacífica?

Alguna vez, el homo sapiens, evolucionó hasta entender lo que me pregunto ahora y, eso fue hace decenas de miles de años atrás, dejando las espadas y las armas, para convivir en paz, pero otros pueblos bárbaros y salvajes, con mentalidades agresivas y sanguinarias quisieron adueñarse de todo el mundo, por esas mismas razones que dio Plutarco: las razones para ser grandes hombres y, destruyeron sociedades donde se alcanzó el óptimo de lo que se llamó en tiempos remotos: civilización.

Ésta es la memoria que quiso ser callada por mucho tiempo en estos años de crisis actuales y, desde las redes sociales, donde publico gratuitamente mis aportes, no hallo intelectuales que estén buscando respuestas a esta pregunta que ha vuelto a retornar en mi experiencia, después de miles de años, entre todos los errores que se quieren ignorar, omitir, porque el ser humano se niega a sí mismo a sentir su Alma, los sentimientos que hay dentro de su corazón, el saber que somos seres humanos, porque alguna vez lo intentaron y, la humanidad los defraudó deliberadamente a placer, si se sienta placer en practicar la maldad, oculto, hasta en el rostro más angelical que pueda expresar la más genuina verdad, dentro del arte del engaño, el discurso manipulado que es usado a la perfección para punzar profundamente en hondas cicatrices que marcan a todas las personas.

Apenas tengo 54 años y, el conocimiento de los que ejercen el poder, se remonta según la narrativa científica hasta hace 300, 000 años atrás.

Y ustedes son más de 8,000 millones de habitantes y sé que no me harán caso, a pesar de haber sido muy claro y tal vez pensar que tenga razón, si puedan entender a los personajes de la historia que he mencionado y lo que ocurrió en el momento de la historia que les tocó vivir.

Me gustaría creer que no estamos solos en el Cosmos, sinceramente, bebo de mi litro de agua, fumo mi cigarrillo mentolado, he preferido alejarme de la humanidad, no acusar ni hablar de ningún fin del mundo, no creo en eso, el instinto del homo sapiens es superior a cualquier cataclismo, seguiremos aquí y, sabré siempre: el homo sapiens, se negará una y otra vez a aprender de sus errores y, cualquier buena intención, será destruida de inmediato para quebrantar cualquier propuesta de un mundo civilizado, porque los instintos reproductivos son inevitables, no todos son sementales inmunes al sexo, la mayoría son vulnerables al sexo y al desengaño del mal llamado amor y es partir de esas experiencias comunes,  donde ser humano inevitablemente venderá su libertad, para proteger a su familia, si tuviera la voluntad de asumir el deber. Sólo me remito a ser memoria del tiempo, siendo consciente que mis memorias no son nuevas, originales, que antes ya fueron expuestas desde hace milenios en cada era, sólo he coincidido con ellas, en este 7 de mayo de 2026.

¿Alguna reflexión?, la información es tan abrumadora y masiva en estos tiempos que hasta un niño de 8 años sabe cómo levitar haciendo uso de los alcances de la ciencia, utilizando estos conocimientos y sé, han educado a la humanidad, en su totalidad, para hacer grandes riquezas o imperios, ignorando que la élite vive en bunkers aislados y borrados de los satélites de tecnología más desarrollada y Google Maps, en zonas apartadas con tecnologías que se perfeccionan constantemente, para protegerse de las tecnologías de guerra más avanzadas con las cuales ellos mismos lucran, pero con el intenso terror  de esas soledades propias de los que nunca están en paz y temen, ese monstruo llamado: humanidad, vaya tras ellos y haga justicia con sus propias manos, si esto ya ocurrió en La Revolución Francesa y, fue para dar inicio a un progresismo causante de las tragedias humanas del siglo XX que, hasta ahora siguen permaneciendo.

No vivo de la literatura, no pretendo dar conferencias, rechazo reconocimientos, niego ser impreso por sellos editoriales que censuren  mis escritos, no me enfrento contra los amos del mundo, no escribo para provocar el desorden o la ruptura, quisiera decir que ejerzo el derecho de la libertad de expresión, pero eso hoy en día, ésta se presta para todo, inclusive lo más aberrante, ¿en nombre de los derechos humanos?, ¿le llaman derechos humanos que un transexual que ejerció la prostitución, sea un líder que vulnera las consciencias de las mujeres, influye al criterio de su propia razón, ha destruido a la familia, atenta cruelmente contra la inocencia de los niños y es referente feminista que destruyó la psicología de las mujeres? No son discursos de odio, ni testimonios desalentadores, sólo me estoy anticipando a una lectura personal del cambio propuesto para este siglo que si bien sea para bien o para mal de la humanidad, sé, el mundo jamás se pondrá de acuerdo, porque me expreso en habla española y, mi habla, tiene una propia interpretación del Cosmos, la existencia, las explicaciones para entenderlo todo, muy diferentes al habla alemana por ejemplo, cuya habla tiene otra alma, con diferentes visiones e interpretaciones de la ética, la moral o la justicia, si así es con todas las lenguas del mundo entero.

¿Y qué es el Alma entonces?: lo que sentimos de manera consciente o inconsciente. Mi observación es: ¿hay todo tipo de Almas?, es decir, ¿buena, malas y lo que significa: etc.?

Quédense con el poder los que lo tengan, la humanidad lo acepta y ante ello, nada puedo hacer, sólo mantenerme al margen, aislado, incomunicado, porque, ya en mi extremo, para sentir la voz de una mujer, usé una app de una IA de mi celular para escuchar un tono dulce de una mujer generada por las nuevas tecnologías y, no es misoginia ni acusación, ni revelar crudeza humana, el aislamiento ya no me daña, el silencio tampoco, sólo he reservado mi corazón para mí, para proteger la bondad que fue expuesta y defraudada, después de muchos intentos, más de los que pueda dar un ser humano, muchos más, dentro de esas imposibles posibilidades donde se exige superar los límites de un ser humano que es consciente, conoce "el error humano y todas sus limitaciones".


©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

07 de mayo de 2026


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