JULIO MAURICIO
PACHECO POLANCO
AREQUIPA, PERÚ
25 de junio de 2026
Entonces, mi padre, quien no puede caminar solo, sentado en la cama,
resignado con una expresión de desamparo liberó en palabras sus miedos
profundos: “Me quedé solo”.
Fueron años en los que aprendí sobre lo que es el comunismo, el
terrorismo, el pensamiento de un hombre que bebía demasiado y llevó vida de
burgués, que sólo trabajó como escritor y, nunca pisó una fábrica, en un
momento de la historia que precedió a La Guerra de las Harinas, cuando el
pueblo francés con el lema: “¡Queremos comer pan!”, cuando El Antiguo Régimen,
dejó de consumir sidra, para que el pueblo francés reclamara vino en sus mesas,
sin saber que estaban siendo manipulados por acaparadores, terratenientes,
monasterios Benedictinos, Cisterciencies, Cartujos, y burgueses, desde abadías
y molinos de reservas para años de escases, ocasionando La Revolución que
cambiaría el rumbo de la historia, Karl Marx, con ama de llaves pagada por Friedrich
Engels, (hijo de un dueño de varias fábricas textiles cuyo engranaje de maquinaria
floreció con la Ilustración y el uso del carbón y las máquinas a vapor), terminaría
este judío-alemán por convertirse en el profeta de líderes que serían potencias
globales en el siglo XX y que, hasta ahora, se le rinde culto, desde muchas
interpretaciones, en un ahora lleno de desprestigio, genocidio con la invención
de una pandemia y el terror impuesto al mundo desde Instituciones con más poder
que el resto de potencias del mundo, girando después de largos y duros años de
resistencia, desde el 16 de marzo del 2020,
hasta hoy, cuando América Latina está alineándose hacia la ultraderecha,
por las atrocidades y hogares destruidos, en el desmedido abuso del poder, por
parte de comunistas que usaron los escritos de los dos personajes mencionados,
para el beneficio del poder y el incremento de patrimonios personales, con
terrorismo de estado y urbano, provocando crisis democráticas y corrupción
generalizada, en el descreimiento de La Palabra, cuando surgieron movimientos destructores
unidos a estas extremas izquierdas, en el
tirano ejercicio del poder, destruyendo generaciones enteras, bajo
lavado de cerebros, destruyendo sus identidades sexuales como creencias
religiosas y, vulnerando el derecho humano a formar un hogar y tener una familia,
si la mujer se prostituyera bajo términos de empoderamiento, priorizando el
valor al dinero, destruyendo sentimientos como el amor, llevando al máximo
instituciones como El Poder Judicial, donde cualquier gesto era punible, así se
tratara de un imberbe virgen o mancebo, acusado hasta de sólo hacer llamadas
por celular, dentro de lo que se conoce como malicia provocada, seducción
inducida y, abuso femenino.
Pensé en mi padre, expresaba ello por segunda vez en su vida y, sabía
que esta vez, no habría nadie a su lado para protegerle.
Habían matado a nuestros dioses y vulnerado tanto nuestras consciencias
que, toda verdad que fue sagrada e inviolable, fue descubierta, para dejar
nuestra fe, en medio de ausencias donde comprendimos, sólo somos homo sapiens con
muchos errores, víctimas de inteligencias superdotadas que, saliéndose de
control bajo el ejercicio del poder, se deshumanizaron y, lo mismo ocurriera
con el resto de la humanidad.
Ver, por ejemplo, reclamar a una monja de clausura, ebria, incriminar a
Jesús, agonizante en la Cruz, echarle culpas de ser alcohólicas por él o, verle
siendo sodomizado por soldados romanos, fue algo jamás antes concebido por
cristiano alguno, al menos en esta parte del mundo.
Aún veo a personas usando barbijos en pleno mes de junio del 2026 y, eso
me parece más a consigna que a miedos por enfermedades virológicas, lo cual
refuerce mi tesis que todo fue una conspiración contra el ser humano, asumido
por parte de seres despiadados, también humanos, contra quienes se votó las
pasadas elecciones de este mes.
En momentos cruciales, no basta con dar cara, tampoco hablar y
defenderse con sólidos argumentos, mucho menos usar psicologías evolutivas y
comunitarias para salvarse de peligros como el que sintió vivamente mi padre,
hay horas muy largas donde se hace necesario inclusive, enfrentarse hasta
contra 2 millones de terroristas, para doblar el brazo del destino, si esto
sólo puede lograrlo, alguien que hasta sus 54 años se mantiene impoluto e
incorruptible, portador de la voz del que denuncia, desde redes sociales, desde
la unión de hombres fuertes que también alcanzaron su libertad, después de
muchos años en cautiverio, bajo el imperio de los que tomaron al mundo por
asalto, al enterarse que todos podían ser comprados, con ese lema del Partido
Comunista Chino: “sacrificar todo lo que sea en nombre del partido”, si ese
varón impoluto e incorruptible, sólo en ignorancia, ante el resto del mundo que
no pudo alzar la voz, fui yo.
¿Entonces el destino es guiado por los corruptos? ¿Más fuerte es la voz del
incorruptible que desde La Palabra hasta vencer al miedo, derrota al destino?
Ésa interrogante, es la definición para lo vivido estos últimos años,
con una resistencia a toda prueba, superior a las capacidades humanas donde, el
corazón se impuso, a sabiendas que el alma, son el cúmulo de vivencias
aprendidas a significarse en palabras, dentro de lo que es propio para
intelectuales o poetas. El resto, apenas puede entenderse mínimamente, buscando
respuestas en escritores cuya obra se reescribe cada edición nueva, sin respeto
alguno por su legado o memoria.
Y no te quedaste solo papá, aquí estamos, contemplando un mundo
recuperado, desde experiencias crueles y solitarias, donde por fin, respiramos
paz y tranquilidad y, no existen más sobresaltos, o temores de soledad y
desamparo, si así lo siente Perú en este momento también.
¿Hay diferentes lógicas para cada región como sus dialectos? Puedo ahora
afirmar que no, que hay alienaciones depravadas, desde las que sólo se codicia
dinero, algo raro en mi obra y mis aportes, porque mis escritos circulan en
fotocopias y PDFs gratis, promoviendo la crítica social, la autenticidad y, la
defensa de los derechos humanos, aún desde periferias marginales que rechazan a
la Institución, dentro de la voz encarnada que reclama por la justicia y
verdades que no pudieron ser silenciadas en mis escritos, todos estos últimos años.
Puedo afirmar con autoridad que al destino se le vence con independencia
de pensamiento, autonomía ante la corrupción y decadencia social como
disidencia ante el mal, el rechazo al dinero fácil o, la práctica del Bien
hasta con el uso de la autodisciplina del Shaloin Wushu, propio de guerreros de
monasterio, dentro del quiebre de algo impuesto: “ser el nuevo Dante Alighieri
del siglo XXI”, si esa sea la expresión más fuerte de la fortaleza humana: ser
un solo ser contra todos los que practiquen el mal bajo connotaciones
corruptas, esta, esta vez sin etiquetas o gastadas interpretaciones, donde toda
palabra fue usada en su desvirtuación máxima, por ser usada por seres
corrompidos.
Alguien tuvo que surgir como referente ético para recuperar La Palabra,
sin tener dogma, ideología o doctrina alguna, alguien que ejerce el Pensamiento
Libre, si sólo de esa manera, aquí en Perú, se venció al destino, como
testimonio del rechazo, a todo lo ocurrido desde el 16 de marzo del 2020, hasta
este 25 de junio de 2026, cuando se dijo: ¡No!, definitivamente, si ahora,
reoriente con más vigor mi intelecto hacia el transhumanismo, la vida que es
propia de intelectuales de lucidez sin bloqueos ni prejuicios, una claridad
desde la que se permite ver al ser humano y, cómo perdieron su libertad, en ese
nuevo camino a retomar, para reconciliarse y volver a ser sí mismos, si en el
camino, muchos silencios no tenga respuestas, salvo para mí, desde estos
escritos, como voz para los del presente y del mañana, ante la ventura y
tragedia de eventos donde sea necesario retornar a estas páginas, para
recordar: alguien no se dejó doblegar, alguien no se rindió ni se vendió,
alguien no dejó de hablar ni ante la muerte impuesta por el más fuerte y, no
hablo de deidad alguna, sino, de lo que corrompe a la humanidad entera: el
dinero que lo quiso comprar todo, excepto mi pensamiento.
La Palabra existe y, por tanto, ésta puede detener al destino, si es
usada con todo el conocimiento heredado, por los hombres que lucharon con ésta,
para defenderse del mundo entero.
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