No, no tenía por qué ser tan miserable y escribir sobre cómo
es el mundo
-esos poemas que repasaba en la Biblioteca cuando los
buscaba tenían esa finalidad-
Sé que el mundo es duro, difícil y que en este momento
alguien se está suicidando
¿Entonces por qué alentar con escritos enfermos lo que vemos
todos los días en un poema?
Les hicieron tanta apología a los poetas malditos
Lo ideal es encontrar un libro donde la vida sea diferente a
lo cotidiano
No sé, como si de pronto recordásemos el primer beso y todas
sus emociones
La primera vez que se hizo el amor o los atardeceres donde
las preguntas eran otras.
Darle un sorbo a mi KR desde la quietud de mi entorno es lo
buscado por muchos
Porque al abrir el libro, no esperaba versos que me
recordasen las mismas mierdas de siempre
El arte debía tener una función diferente a las horas donde
solo nos quedaba llorar
Porque la palabra revelaba lo que sentía el autor y su
contexto, su tiempo, la historia
Y yo no buscaba libros para atormentarme con literaturas
desesperanzadoras
Buscaba realidades donde el conocimiento alentara a seguir
leyendo.
-entonces se preguntan mis lectores, por qué me empeño en
escribir de esta manera-
Yo he visto desde el amanecer misterios que no puedo
explicar
O el genio que me alumbra me hace entender que otras
visiones me llenan.
¿El amor debía ser enfermo?, no lo creo, por ello era
necesario escribirlo de otra forma,
¿La Libertad?, ya llegarían con el tiempo los años del rigor
y el compromiso
-resulta pues mis estimados lectores que todos pasamos por
los mismos rituales-
Orarle a un santo, llorar cuando flamea la bandera de uno,
querer salvar al mundo
Después de todo, en los psiquiátricos conocí a las
verdaderas personas
-tanta historia en esas habitaciones donde me supe humano o
se me preparó para serlo-
Que al fin y al cabo, no es muy difícil entenderse si es que
hay tiempo para reflexionar
Que las crisis de las 11:00 de la noche no son carencia de
mujeres en ese momento
¡Es el buen plato de comida que solía prepararme siempre a
esa hora!
Que es bien rara nuestra forma de ser: quizá seamos una
consciencia atrapada en un cuerpo
-ya es momento de comprar la cocina para prepararme mis
caldos de pollo-
Que a media noche, si es que es después de hacer el amor, no
está demás
Satisfacer el paladar, o en todo caso, distraerse cocinando,
como si se escribiera un poema.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

No hay comentarios:
Publicar un comentario