¿Fue una juventud perdida?, quizá
debí aceptar el título de arquitecto, quizás debí llamar a un contador
inescrupuloso para comprar boletas por internet y tener así un negocio tapadero
para blanquear dinero del mercado negro y luego hacerlo legal con las boletas y
facturas ilegales, quizá de esa forma tendría dinero en paraísos fiscales con
testaferros y ser rico, millonario, para así no pasar estos trances o apuros al
momento de lidiar con mis erecciones o ceder a la tentación de ver diariamente
los videos porno donde las muchachas más bellas me repiten lo mismo: el sexo es
una necesidad, así sea interracial, sin hacer caso de las preferencias porno
para las mujeres donde, sus fantasías radiquen en relaciones lésbicas donde
ellas mismas se tratan como objetos sexuales, metiéndose de todo por el orto,
la boca o la vagina, sin temor a quedar dañadas por prolapsos producidos por un
brazo introducido por las partes mencionadas. Ser una buena persona, practicar
El Bien, tener Valores como lo declarara en la Comisaria donde vivo luego de
denunciar la compra venta de drogas que destruyen a las juventudes o, sentarme
todas las mañanas en la puerta de mi apartamento, con mi jarra con 3 litros con
agua, para recordar a todo aquel que pase el despreciable sabor de la cerveza o
el whisky, si acaso el alcohol es el generador de la mayor incidencia de
violencia familiar en la ciudad, porque un hombre ebrio conduciendo un auto es
más que un peligro común, o como me dijeran en el psiquiátrico a mis 27 años: “Mauricio,
con el alcohol se empieza todo, absolutamente todo”. Porque en su momento,
cuando tuve el proyecto para llevar adelante la revista multidisciplinaria en
la universidad, ignoraba la presión de cerca de 30,000 estudiantes ya adheridos
para causas donde solo podían acatar, obedecer, sin considerar algún principio
ético o, cuando me entrevistara con el Rector de la universidad y me viera la
cara de tonto y nunca me hablara con sinceridad, sobre la corrupción que allí
había, los exámenes vendidos, los catedráticos dictando materias sin
conocimiento, entregando solo separatas sin dictar clases para rendir exámenes
a finales de semestre evaluando respuestas sobre conocimientos ignorados,
aprendidos sobre la marcha sin que nadie pudiera quejarse porque la amenaza te
la daban desde el primer semestre: “no te metas con la cátedra o en una semana
te aburrimos y te hacemos abandonar esta universidad y alegamos que estás loco,
terminando en un psiquiátrico sin defensa alguna”, porque tampoco me habló
sobre la venta de títulos profesionales o la trata de blancas dentro de la
misma universidad, del consumo y venta de drogas o que las universidades
públicas fueran de izquierda, mejor dicho: Marxistas, Maoístas y Leninistas,
como lo era esta. “Valores”, soy pobre y no tengo vicios, no me agradan las
drogas ni el alcohol, ¿podría ser el nuevo “Capo”, no lo cree?, pero tengo
valores y por eso mismo vengo a declarar ante usted señorita policía, ya el
Comandante tiene una hora aproximada de declaraciones mías grabadas en su celular
cuando me entrevistara con él a propia voluntad.
5,000 páginas en formato A4, con
fecha 27 de abril de este año. Esperar hasta esa fecha para saber si sería
publicado. ¿No debe un Escritor defender en vida lo escrito por él? Cómo no
recordar la tergiversación de las luchas de otros autores después de su muerte.
el Técnico Superior me había dicho bien claro: “hicimos caso a su llamado, el
patrullero llegó a los pocos minutos para sancionar las faltas contra las
normas de buena urbanidad, ¿eran 8 venezolanos con una muchacha haciendo
escándalo en plena vía pública, ingiriendo alcohol?, usted fue educado al
pedirles que se retirasen y, cuando le dijeron de manera avezada que éste era
su barrio y le provocaron con oprobios o agravios verbales en la frentera de su
casa por un reclamo justo, sea tal vez porque están tratando de adueñarse de la
zona donde usted vive; la próxima vez no
se exponga, llámenos de manera anónima para detenerlos por las faltas cometidas
y ver requisitorias o antecedentes penales antes de llevarlos donde El Juez".
5,000 páginas donde reitero mi rechazo a lo malo del sistema, haciendo una
Resistencia en nombre de la paz y tranquilidad y el derecho a poder hacer mi
vida, porque si bien, en el amor no creo, fui privado del derecho a creer en
las relaciones estables, fieles, desde las que pudiera tener un hogar con hijos
y un trabajo decente.
¿Debí transar con el sistema o
hacerme el vivo y tener fortunas ilegales desde los Paraísos Fiscales?, ¿debí
transar en la universidad para ser publicado y reconocido desde ésta?
La respuesta es NO. Volví a coger
el sueño, soñaba haciendo el amor con 3 diferentes muchachas.
Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados
para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

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