domingo, 28 de abril de 2019

LOS AMANTES QUE NO CREEN EN EL HILO ROJO DEL DESTINO





No, de nada valdría decirte que te amo
Ambos sabemos que lo olvidaremos en un par de horas
¿No es mejor evitar decirse adiós?
Mira, alguna vez le pedí a los astros un amor
Y el silencio de las calles me hizo sentir muy, demasiado solo
Prendo este tabaco en memoria de las muchachas que no pude rescatar
Apenas dentro de todo estaba mi lucha
Y solo podía conmigo
¿Puedes entenderme entonces si me marcho y no te busque más?
Yo podría ser la última parada
Esa estación donde los días perfectos nos tientan para quedarnos allí para siempre
¿Puedes sentir la intensidad de mi afecto?
En realidad no necesito saberlo todo de ti
El ritual se consuma con dos cuerpos entregándose
Y esto pocas personas lo han de entender
Hay tanta gente deseando pertenecer a alguien
¿Soy una respuesta donde no las hay?
Puedes ser o puedo ser lo peor para ti
¿Una razón para odiarlo todo?
He visto las caídas atroces de los que amaron sin medir las entregas
¿Nos hemos equivocado tanto cuando nada ha sido esclarecido, no?
Supongo que tal vez quiera llamarte por la noche
Cuando me sienta abatido y sin fuerza
Y lo más probable es que tampoco quieras contestar
El miedo es eso que nos obliga a borrar números de nuestro celular
El miedo a estropearlo todo y destruirse mutuamente
Apenas no hemos dicho nada y hemos sido felices
¿Qué secreto nuestro puede tener la historia?
Tus ojos son como mis ojos y no hemos llorado
Tampoco creo que lo hagamos
Hemos sido extasiados por el placer
Calaré un poco de este tabaco mientras te vea vestirte
Porque al dejar este hotel, me esperará un largo día
Y no le temeré, me has sanado como no puedas imaginarlo
Y con la certeza de no volverte a ver
Seguiré mi camino, sin que nos una nada
Porque eso es lo que hemos elegido.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


No hay comentarios:

MANIFIESTO EN CONTRA DE LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO Y XI JINPING, PERPETRADOS CONTRA PERÚ Y EL MUNDO

Cuando hubo el huayco aquí en Arequipa, un fenómeno inusual, empecé a gritar, porque lo vi frente a mis ojos, acusé a China y al HAARP. Er...