miércoles, 14 de enero de 2026

COMO FUIMOS ALGUNA VEZ EN EL TIEMPO

Sin darme cuenta, fui perdiendo mis amistades, creo que el mundo cambia a las personas, cambia mejor dicho a las mujeres que amé, si debo ser claro, algunas veces me encuentro después de mucho tiempo con ellas y, siento que aquellos recuerdos detenidos en el tiempo no fueron más fuertes que la vida misma o el presente. No la juventud, sino la actitud, la mentalidad, otros intereses, otras palabras, vivencias que las marcaron también, espera, en qué parte de mi vida me quedé contigo, en qué momento te perdí para que dejaras de ser a quien quise, ¿eres realmente tú?, o eres la noche donde me extrañaste y no estuve y eso motivó que todo cambiara. Porque siempre algo se quiebra por dentro en cada uno de nosotros, perdemos como cuando un año se marcha y sabemos, el entusiasmo de un volver a empezar arrastra mucha historia, que las cábalas son emociones de un momento que se derrumban cuando la realidad vuelve con toda su fuerza. Es entonces cuando me doy cuenta que fui yo y todo el mundo por no haber estado cuando más me necesitaste. ¿Fueron mis palabras tan dulces que prefieres no escucharme otra vez para mantenerme detenido en el recuerdo? Es como un pasillo que nunca termina o, es como un lugar sin tiempo donde estamos presos como para no destruir la magia de lo que fue muy bello, más allá del placer, lo sentido, lo que une almas, lo sublime cuando los días están estropeados ante el amor que ya no está. También tuve reclamos muy mortales ante la misma muerte por ausencias muy legítimas, como aquella noche en que encerrado en mi habitación, no concebí el fin del mundo sin mujeres y llorase por saber que perdí la felicidad ante el encuentro con la parca. Si estoy en pie, es porque supe apartarme de todo aquello donde la nada gana los pensamientos de las personas, esa misma nada que se relaciona con el sin sentido, la falta de razón para seguir aquí, o el propósito perdido o destruido. Escribir es una forma de recuperar el sentido, la razón que lo explica todo o el mismo propósito. Eso es escribir para mí. Si tú o todas están dentro de mis escritos, es la mejor venganza que pueda tener ante aquello que los años nos arrebatan para ser memoria muerta, entre días fatigosos o insoportables cuando nos damos cuenta qué significa ser un adulto. ¿Fue una canción la que te resucitó?, o una frase escrita en mis primeros poemas lo que te recordó por qué empezaste este largo camino sin saber hacia dónde ha de concluir. La certeza es saber que lo lograremos, no importa cuánto tardemos en ese sueño que sólo es importante para ti o para mí. Total, hay millones de escritores, millones de amores retratados en el corazón hablando, hablando cada vez con mejores palabras, siempre mejoradas cuando la noche es asfixiante y no se desea volver a despertar. Buscas entonces ese poema donde me sentí invencible y era más real que ahora. Entonces como que todo vuelve a tener sentido, la fuerza visceral estrella los puños contra el piso entre lágrimas que nadie ve, si Julio Mauricio es liminar, si él está en constante tránsito hacia algo que no se sabe qué es y, no tiene miedo, si así sea la vida en este siglo XXI, si vea su perseverancia en seguir escribiendo como a sus 17 años, entonces, ¿por qué rendirme?, pensarás después cuando nos volvamos a encontrar y al verme a los ojos, sepas que sigo siendo el mismo, con las mismas palabras, sólo que ahora son más profundas, con mucha más gravedad, con mucha más fuerza como fue en un inicio, cuando empecé a escribir, soñando un mundo diferente, como cuando formaste parte de ese sueño y, eso me dio suficientes razones para no detenerme, como lo sigo haciendo hasta ahora, en medio de muchas más incertidumbres, como si al contemplar lo que fuimos, volviera a sentir que fuimos todo lo existente en algún tramo del camino y ese sea suficiente como para seguir siendo un rebelde, contestatario y nihilista, ante todo aquello que sé, nunca podré cambiar, como lo pensaron los anteriores escritores, como lo piensan todos, tú y yo, antes de volver a la noche y recordar esas esperanzas desvanecidas o volver a esa misma canción, tratar de pensar en algo conciliador para con uno mismo y rogar para que en nuestros sueños, al menos nos encontremos de la manera como fuimos alguna vez, en el tiempo.

No hay comentarios:

MANIFIESTO EN CONTRA DE LOS CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO Y XI JINPING, PERPETRADOS CONTRA PERÚ Y EL MUNDO

Cuando hubo el huayco aquí en Arequipa, un fenómeno inusual, empecé a gritar, porque lo vi frente a mis ojos, acusé a China y al HAARP. Er...