
Estimado muchacho lector, el mundo sólo te hará caso si le convences y, en este afán, no es que se tome de manera personal las cosas contigo, llevar décadas estudiando y escribiendo, es algo que pocas personas logran, más aún en un medio donde la corrupción es un mal lacerante y las juventudes buscan los caminos rápidos para la vida fácil.
No es que uno sea un destino y le sea favorable la suerte para poder dedicarse de lleno a una pasión que pocas personas estiman sensata. Lo primero es insertarse al sistema, trabajar, tener un hogar, hijos y ser alguien de bien, nadie te juzgará por ello, por el contrario, serás felicitado y honrado. ¿Quién pretende ser escritor si cada día que pasa, en el mundo, las cosas que ocurren demandan una postura?
De hace pocos contados años, nadie quería ser poeta por ser considerado ello, una terrible maldición, ¿ser poeta en Perú?, si lo lógico es ser minero artesanal y vivir del oro que se extrae de las costas y alturas del país.
Nunca un poema, así sea de lucha social, podrá seducir a una muchacha, en comparación con unos cuántos gramos de oro, porque lo quieras aceptar, ésa es la realidad, los poemas no dan de comer, el oro sí y, los poemarios son un registro, ahora, ideológico, donde lo que debieron ser cantares, se volvieron panfletos doctrinarios que nada tienen que ver con el arte, eso estuvo bien para el siglo pasado con Jean-Paul Sartre quien declaró ser un militante, creo que fue eso nada más, jamás filósofo, la sabiduría no tiene por qué estar sometida a los intereses de un partido político.
Aquí en Perú, confundieron poesía con un presidente incapaz y corrupto que casi hace desaparecer nuestro país. No, no es fácil alzar la voz, cuando tu propio pueblo se desangra por mucho dinero y nadie escribe sobre ello.
Reclamar un lugar en la historia como escritor, eso es algo que sólo el tiempo rara vez hace caso. No te va agradar estar sometido al ostracismo, el no tener mujer con quién dialogar por muchos años o, al momento de haber conocido el amor, hayas encontrado la realidad de todos los peruanos: el amor no existe en Perú, aquí sólo existen vidas dedicadas al sistema, trabajar para vivir, ese sueño de la familia donde los padres crecen con los hijos, es algo que no se da aquí, de algo hay que vivir, sé de tantos hombres que embarazaron a la madre de sus hijos y viven en otras ciudades, trabajando lejos del hogar, para poder mantener a su mujer e hijos.
La vida es así aquí.
Aún teniendo todas las comodidades, sabrás de personas que trabajan más de 12 horas diarias, para quienes la vida es sólo trabajo.
Más allá de todo eso, estos son otros tiempos, la era de la izquierda y la derecha fue desplazada por los grandes mercados de los Nuevos Imperios. A mirar a Asia y China, a mirar a Europa y Rusia, a mirar América en USA. Y sabes que no puedes hacer nada.
Los libros apenas te ayudan a tener una idea clara sobre la vida, si fueran de literatura, te despiertan el apetito del conocimiento y, el deseo de hablar como un escritor, es decir, con sabiduría. El resto de libros, deberían conducirte a Space X o Silicon Valley, no hay otro norte al menos para este 2026. Eso es tener las ideas claras. Si un libro no te esclarece la realidad, estás perdiendo el tiempo, no puede un poeta mentirte ni exhortarte a causas que están desfasadas y pertenecen al siglo pasado.
Este es otro mundo, con otra narrativa, donde los Colosos imponen su poder, sin que las organizaciones del mundo puedan hacer algo.
Decir que hemos vuelto a La Lay de la Selva es ser agitador e incendiario. Dime pues muchacho lector, ¿por qué debería llamarte a revelarte contra ello si los grandes líderes políticos sólo quieren llegar al poder para robar, a pleno consenso de los que votaremos por ellos?
Quizá sea el final de una era, la democracia como institución entrando a su etapa final, algunos más osados comentan sobre el retorno a las monarquías absolutas sin ser muy exagerados, sino, mira a Xi Jinping o a Vladimir Putin.
Y sin embargo son amados en sus tierras de origen, algo que no ocurre con Donald Trump que, desde la misma USA, los norteamericanos son fieles a su tradición y protestan masivamente contra él, mientras sus ojos ven en Irán una manera de solucionar lo que en su momento fue una revolución islámica, y ahora es una dictadura donde hasta sus mismos oficiales alzan la bandera de los que se han cansado del Ayatola y su corrupción.
Soy pues ese pensador libre que transitó entre las revistas fotocopiadas y los Blogggers, entre el papel que tenían impresos, poemas y cuentos que se repartían gratis en Arequipa y, ahora, esa comunidad de blogueros que siguen escribiendo si han pasado muchas décadas desde entonces, muchos años de estudio, miles de escritos, novelas intensas, una pasión donde intenté lo más que pude, mantenerme al margen, si es que eso me convierta en un escritor liminar, alguien que escribe por placer y está satisfecho con sus horas de estudio y, sus largas y dulces noches de escritura sin cesar.
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