
Es mejor apartarnos, así suceden las mejores experiencias de esta vida. No supe si habló en serio o quiso saber si la amé. No, no quiero saber si estás dispuesto a luchar por mí, no soy la única mujer que deba amarte.
Llorar sin entender las razones es como ser feliz otra vez sin darnos cuenta. Nos apartamos cuando se entregó todo, cuando sabemos, no dejamos de crecer para cuando el amor nos pregunte si estamos preparados, el amor verdadero.
¿El amor verdadero?, la muchacha reía mientras reclamó el sexo con más intensidad, Julio Mauricio, estamos viviendo algo hermoso, esto es raro, por qué perder el tiempo preguntándonos si es amor.
Cada lecho tiene un aprendizaje cuando son muchas muchachas quienes se entregaron allí. Ella golpeó la vieja cama y exclamó: ¡esta cama! Luego hicimos el amor como un acto de rebeldía ante la vida. ¿Hay mejor manera de protestar ante todo aquello rechazado y repudiable?
No, no soy la mujer ante quien quieras renunciar a tu libertad, sólo tómame, escúchame un momento si tienes tiempo, ¿sabes si soy feliz así?, y si te respondo pidiéndote toda una noche de intimidad. Estás buscando algo inútilmente, un día lo tendrás todo claro, en ese momento sabrás entender ese misterio llamado placer: los hombres sólo quieren eyacular.
Caminar plácidamente bajo la lluvia, pensando cómo será mi siguiente escrito, es el mejor gracias a las miles de muchachas sobre quienes escribí sin ser retenido. ¿Un embarazo no deseado? Nunca supe de eso y, si pasó, tuvo su solución. Julio Mauricio, hay hombres destinados a no casarse nunca, eres uno de ellos. ¿Y la soledad?, le pregunté. Te quejas por bobadas, respondió ella, un día la sentirás sin prestarle la importancia de este momento donde preguntas por ella, a nadie le importa la soledad mi querido escritor, sólo los débiles se quejan de ésta.
Prender un cigarrillo mentolado sin llevar a cuestas más preocupaciones, sólo pensar en escribir. La lluvia dice muchas cosas sobre esto si miro a todas partes y no halle gente por donde esté. Botas para la lluvia, calles con pocos autos, pasos apresurados, habitaciones donde otras personas descansan, otros ni sueñan, desesperanzas, malditas horas, desencuentros con la vida. Sólo estoy pensando en escribir. ¿Quién gana y quién pierde en algo llamado vida de quien no tenemos ninguna idea clara? ¿Vine a este mundo sólo para hacerle el amor a muchachas insaciables? ¿Y mi conciencia social? A otros no les va bien, lo sé, lo viví, lo observé, conocí esos destinos donde el camino se terminó hace mucho tiempo. Uno deja de ser interesante cuando se casa y tiene hijos, así uno termine separado o divorciado, igual pasa con las mujeres.
Todo se soluciona con un buen orgasmo y, todo se acaba con el mejor de los orgasmos: una mujer embarazada, ¡cómo cambia la vida desde entonces!
Disculpe muchacha desconocida, ¿la puedo besar?, es tan hermosa usted. ¡Claro!, béseme, también necesito ello. No, la vida es así hasta cierta edad. ¿Estás aprovechando tus mejores años?
Tengo buenas razones para escribir hasta el día siguiente, pero también quiero caminar hasta quedarme sin fuerzas. En otras tardes de lluvia hubo compañía de muchachas haciendo más interesante la vida. Lo quiero saber todo de ti, me dijo la muchacha de ojos muy verdes. Soy mis poemas, le respondí. Entonces sé el poema inacabable para ser eternamente jóvenes.
Las canas y las arrugas atraen seños escritor. La muchacha de ojos pardos después de decirlo, me besó y me pidió hacer el amor. Retornaré a Europa en unos días, quiero ser feliz contigo. La llevé a mi apartamento de inmediato y de pronto se echó a llorar, estaba hablando en serio, quería ser feliz conmigo y estaba a pocos días de retornar a Europa.
Nada es perfecto, una tarde de lluvia en libertad no lo es todo, en casa me espera mi padre con una demencia senil agravada. Recordé; nadie se la lleva de a fácil en este mundo.
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