LA ÚLTIMA VOLUNTAD DEL AMO DE AMÉRICA
JULIO MAURICIO
PACHECO POLANCO
23 de julio de 2026
AREQUIPA, PERÚ
Cuando quede silencio, teniendo tantas verdades qué decir, lo que nos
pasa a todos, en ese momento entenderás por qué empecé a escribir este libro
así.
No se puede dialogar con personas que no son libres, ellas tienen
prohibiciones serias. Marcas un número tras otro en el celular, nadie contesta,
no es personal: en un mundo de esclavos, está prohibido hablar con los que
conquistaron su libertad.
Abro un libro y luego lo cierro, sé que no fue escrito por el autor. Apago
los medios de comunicación, los apago todos, incluyendo las redes sociales o
las IA, el que es dueño de Hispanoamérica da órdenes desde allí: cuando sales a
caminar por las calles de la ciudad, sabes, todo le pertenece, incluyendo el
alma de la gente que camina y no se cuestiona desde hace cuántas generaciones
vive en esclavitud.
Cansancio de sentir lo inútil que es todo. ¿Despertar a las demás
personas de su condición? Te preguntarán de inmediato: ¿tú nos darás trabajo,
casa, autos, mujeres fáciles o un perro que cuesta mucho alimentar?, ¿nos darás
alcohol o drogas para evadirnos?
-las mejores marcas de cerveza ahora no contienen nada de alcohol
-no hay con quien dialogar
-las mujeres se entregan a los secuaces del amo sin dudarlo, es más
fácil para ellas ser putas, a ser mártires
Prendo un cigarrillo, estoy bajo el efecto de fuertes calmantes ahora,
estoy escribiendo para existir en algún lugar de este mundo.
Es toda una vida sin amistades. Una vida donde de pronto la gente empezó
a morir masivamente y nadie dijo nada. Una vida donde sé, los terremotos son
constantes en el mundo. Están alterando el clima sólo por el disfrute de ver
sufrir a muchas personas. Quien hizo las reglas del mundo, se aseguró quedar
impune, el mundo decidió y aceptó, sin haber sopesado las pérdidas: un
apartamento para solitarios, dinero digital para consumir drogas y evadirse,
deprimirse y ver las redes sociales, ir a trabajar y renunciar al mes porque se
sensualizan y, saben, eso les conllevará a una depresión mayor.
¿Estudiar en universidades donde saben, nada aprenderán?, salvo el
querer permanecer el mayor tiempo posible en ellas, para no padecer la soledad.
2026, julio, un año donde los celulares son mal vistos, la gente
prefiere diálogos presenciales, ¿el sexo?, lo tuvieron tanto que ya les aburre.
No, no, para nada hay la intención de tener pareja, saben que eso es una causa
perdida. La felicidad es una hormona que hace mucho daño, luego de haberla
experimentado en su clímax total, saben que la descompensación en el organismo
será mortal, como un cortarse las venas, tomar todas las pastillas que el
psiquiatra ha recetado o, volver a consumir drogas cada vez más fuertes, para sentir
que todo va a estar bien, hasta morir de un infarto, si no hay otra salida: o
morir en este instante, o tener la esperanza de al menos, estar vivo por unas
horas más.
Un apartamento para familias unipersonales y, esto es global. ¿Quieres
socializar?, debes saber que hasta el que manda obedece también, nadie quiere
ser un apestado o un paria. Él ofrece las mejores bebidas y drogas, hay una
condición: aretes, tatuajes, cortes de cabello, deviaciones sexuales.
Cuando todo siempre estuvo perdido, nada importa, todo lo aceptan, es
normal verse perdidos en un mundo donde todos hace tiempo repiten: “vivir con propósito,
con sentido, pero, ¿quién carajos se cree eso?”.
Entonces se acuerdan de mí, de mi resistencia, de la censura que se me
impone a nivel global, del poder que ejerce el amo del mundo sobre mí: una
extrema soledad en la que llego a fumar una cajetilla de cigarrillos tras otra
cajetilla de cigarrillos en menos de una noche: alguien que no quiere
pertenecerle.
Buenos autos, buenas muchachas para amar, pero mucha impotencia sexual,
mucha frigidez en las mujeres. Las putas pasaron de moda, la policía recibe la
orden de seguir a los hedonistas. ¿Vamos todos solos por la ciudad entonces?,
diré que por el mundo. No, volver a tomar el celular es un atentado contra la
salud mental, es como querer suicidarse.
¿Preñaste a una mujer? El sexo está prohibido desde que los padres de la
anterior generación, enloquecieron cuando te trajeron a este mundo, el amor fue
pues un mito que hoy nadie está dispuesto a creer.
Es una guerra entre quien aguanta más, o él o yo, porque lo he
descubierto y sé, no ha dejado nada al azar, me refiero al dueño de América y,
no estoy hablando de Donald Trump, tampoco de los Grupos de Poder que tienen
permiso de él para poder al menos tener cierto status.
Hay un lugar donde las personas hablan con naturalidad sobre estos
temas: los manicomios.
Los políticos están haciendo felatios a los secuaces del amo para seguir
contando con algunos privilegios, así sea por unos contados meses.
Se preguntarán cómo es que llegó este tipo a tener tanto poder. Sé quién
le dio tanta autoridad, quien es el que lo blinda tanto, no, no es una entidad
demoniaca ni sobrenatural, es alguien que me esperó hace muchas décadas y sé
que quiere hablar conmigo, no porque yo sea un ser liminar, alguien que aguantó
todo y su único valor es La Palabra, porque sé, está entrando en el estado de
pánico que siente todo el mundo y ya no aguanta más, (¿eso es algo que no
pensabas sentir nunca, de acuerdo?). Cambio de mandatarios en Perú, 5 años de
bonanza para finalmente el que ejerza el poder en el 2031, reciba un país que
será desfalcado desde los sistemas digitales. ¿Han estudiado lo que pasó en la
caída de la Bolsa de Valores en los años veinte, cuando en USA todos fueron
felices y, de la noche a la mañana lo perdieron todo?). La humanidad sabe a qué
está expuesta y decidió sólo vivir el presente: drogas superpotentes para estar
erectos durante meses enteros sin parar de hacer el amor con muchachas que,
consumen LSD para ser multiorgásmicas. Claro que sé, el sexo es la mejor
evasión para todo: en el monitor de la habitación del hotel, mientras las
parejas hacen el amor, me ven escribiendo y sienten pánico y el orgasmo a la
vez: es una emoción adictiva que no se conoció antes en el organismo del ser
humano. Saben de mi extrema soledad y leen mis escritos en cafés, plazas
públicas y colectivos universitarios, los más rebeldes de pensamiento, no de
hechos o palabras, en sus borracheras vociferan: ¡Que le den el Nobel a Pacheco
Polanco y nos libere a todos!
Veo sus rostros, sus amables saludos, es tácito el pensamiento: ¿Y ahora
qué nos harán?
Me convertí en silencio por voluntad propia. Hasta hace una media hora,
estuve recostado en mi cama y recordé que declaré: “¡escribo para existir!”, “así
ejerzo mi libertad”, mientras en el mundo, las personas no encuentran al dios
verdadero, recorren ciudad tras ciudad, cultura tras cultura, el dinero ha
dejado de tener valor, algo más debe haber, porque la muerte está normalizada,
lo que realmente importa no es hallado, ni en Oriente o Cabo de Hornos u
Occidente. Lo peor que le pueda pasar a una persona es estar metida en la
política, es mejor seguir obedeciendo, piensan, pero, ¿existir?, si el que
existe vive aislado desde que era niño y, su resistencia, más que respeto,
inspira espanto y sensaciones tenebrosas extremas.
Leen los diarios en contra de su voluntad, ven las noticias de igual
manera, les obligan a entrar a las redes sociales, la orden es: “estén atentos
a lo que les ordenaré hacer, el que desobedezca, será como Julio Mauricio” y,
es enloquecedor lo que dicen estos medios, pero es preferible estar locos a
llevar el destino del escritor quien sabe de nosotros y sigue ejerciendo el
pensamiento libre en su defensa, “ganarse el derecho propio para habernos
descubierto”, porque Kafka no logró ello nunca, al menos el sí y, nos observa sabiendo
que hemos enfermado todos, sin remedio para ser lo que fuimos antes.
¿Mucha resiliencia, mucha empatía? No quiero rebelarme ante esto, las
veces que lo hice, me dejaron muy solo en el mundo, (esta es una constante
todos los días en mí, superar límites humanos, sólo por saber que es la única
manera que tengo para defenderme de personas que están dispuestas a hacerme
mierda, así se les parta el alma en el acto de hacerlo).
Todo es falso, la gente lo sabe, no hay terremotos, no hay guerras, no
hay conflictos sociales, no hay terrorismo urbano, pero es la narrativa
impuesta y eso es como si se viviera la ficción como una gran verdad que nadie
debe cuestionar, ¿o quieres ser, Julio Mauricio Pacheco Polanco?
Después de todo, expresé mis emociones y grité desde las palabras
escritas. ¿El silencio de los demás los hizo cómplices de esto?, o son personas
con mucho poder que guardan silencio ante algo que sólo yo puedo escribir.
¿Y cuando todo sea borrado?, seguramente para esos entonces el placer
tenga otras formas de expresión, si aún se tenga derechos, no libertades, sino,
derechos, para sentir placer, sea de la manera en que sea, permitida, impuesta,
ordenada, porque si no sientes placer de esa manera, puedes ir preso o terminar
internado en un psiquiátrico.
Los desiertos en las carreteras, no siempre son emociones que duran para
toda la vida.
Vivir en lo alto de una montaña, es cierto, hace a uno sentir que puede
verlo todo desde lo alto, pero el mundo llama, la gravedad o magnetismo de las
personas convence. Dentro de todo esto, he renunciado a predicar o salvar lo
que no puedo salvar, conozco al dueño de América, él lo permitió y, sin saber,
lo expuse ante todo el mundo, para volver a ser censurado: ¿Su intención?:
reforzar la esperanza que alguien resiste desde la autonomía de pensamiento,
alguien que ya se acostumbró a la soledad extrema, alguien que sabe, el amor no
es la respuesta, tampoco sus escritos, ¿la razón?: eso vende, atrapa y, ése es
su mejor juego.
Algo está destruido irreparablemente dentro de todas las personas y
nadie quiere sanar, porque ello implicaría volver a tener sentimientos y, el
mundo ya no quiere volver a llorar sin parar. Ha decidido ser indolente,
renunciaron a tener alma, para no sufrir más.
Éste es el presente, 23 de julio de 2026. Quizá sea el único que aún
queda, escribiendo desde el presente, para el presente, mientras comparto
gratis mis escritos para que los estudiantes embriagados, los compartan en
fotocopias o PDF desde sus celulares, porque la resistencia tiene su encanto,
como la ontogramática o el ser un estadista cultural que vive con $100 y no
anhela ser ultrarico como el amo de América, si tiene 82 años y esté por partir
de este mundo, dentro de todas sus renuncias, cumpliendo Su Palabra: haberse
dejado conocer, sólo por haber sido consecuente yo, justo cuando destruyó a
todo el continente, sí así fue la apuesta hecha sobre mi persona y, el mundo
entero lo supo, sin que nadie hiciera nada, absolutamente nada.
23 de julio de 2026
Arequipa, Perú
©Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor y Pensador Libre