viernes, 24 de julio de 2026

EL ESCRITOR ANTI-NIHILISTA QUE ESCRIBRE DESDE EL PRESENTE, PARA EL PRESENTE





 EL ESCRITOR ANTI-NIHILISTA QUE ESCRIBRE DESDE EL PRESENTE, PARA EL PRESENTE

 

JULIO MAURICIO

PACHECO POLANCO

 

AREQUIPA, PERÚ

 

24 de julio de 2026

 

 

 

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

24 de julio de 2026

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cómo le decía que no podía articular el habla si las fuertes drogas enervantes me impedían hablar. Ella me preguntó si estaba bajo el efecto de la cocaína, no sé por qué me hacía esa pregunta, porque sabía que hacía campaña contra las drogas. Esas costumbres de la ciudad: juntar a un varón y a una mujer para que se casen. Ella era rubia, en los noventas      del pasado siglo, no existían las rubias en Arequipa, contestataria, muchacha a quien llamaba todas las noches para saber si era correspondido.

Esa mañana, un mes después, al visitarla, la encontré con un tipo alto, de contextura gruesa, que le comentaba que le había llamado a las 11 de la noche. Sabía que  significaba eso, llamar a esa hora es pedir sexo. El tipo me vio y entendió que debía marcharse, me quedé a solas con ella, estábamos en la escuela donde estudiaba la rubia. Entonces le encaré: “¡te llamo siempre yo y, resulta que llamas a otros tipos y, encima a las 11 de la noche!, ¿sabes que no sé qué significa eso?, ¡me has decepcionado, nunca fuiste lo que pensé!”.  Me retiré de la escuela donde ella estudiaba y salí furioso. En el camino, encontré al tipo que tenía mi estatura, el mismo tipo que estuvo con la rubia hasta antes que llegara yo y, le dije: “¡no quiero tus sobras!”, mientras él se quedaba atónito, expresando un rostro como quien dice: “eres un tonto, te la estoy dejando”.

En esos años, el amor me fue esquivo: besos, caricias, para nunca más volver a verlas. Era simplemente un gusto, haber conocido al poeta rebelde cuya soledad era sólo comparable con los miles de libros que leía desde las bibliotecas, desde que se dio cuenta, no había un par para poder dialogar.

El amor no fue pues precisamente una experiencia a conocer en esos tiempos, si sería increíblemente décadas después, de la manera menos esperada.

Mis primeros trabajos fueron en fábricas, luego de abandonos en contra de mi voluntad de escuelas universitarias; los obreros y los ingenieros concluyeron conmigo dos cosas: “no sirve de nada leer tanto, has leído demasiado a tus cortos 21 años y, demuestras que no sirve de nada leer tanto”, o: “¿de dónde has salido?, ¿quién es tu padre y tu madre?”, para finalizar: “nadie nace sabiendo”.

No tenía ni salud, ni tampoco amigos, sólo un padre ausente, criado con serios prejuicios y, una madre que encontró una realidad donde ya no era autónoma, independiente, rebelada contra el mundo. La solución fue simple: “me entregaron a los psicólogos y psiquiatras”, nunca quisieron asumir todos sus errores.

¿Es fácil poder sobrevivir en un entorno donde todo lo tuve en contra?, si los especialistas de la salud mental me decían siempre: “nadie te está oprimiendo, todo lo estás imaginando tú”.

Eran esos años noventa desde los que en Perú se empezó a aplicar la política de hacer abandonar los trabajos a partir del tercer mes. ¿Sueños, metas, casa propia, auto, pareja, familia, amor?, todo eso era frustrado. La gente había enfermado con el gobierno cavernícola de Alan García Pérez, un presidente que demostró, ser un buen orador y erudito, y que eso no es lo que se requiere para gobernar un país. Se requiere experiencia con resultados.

¿Qué podía hacer a las 3 de la tarde cuando ya no soportaba más mi soledad, sentado desde las bancas de los parques?, sabiendo que el resto se había unido por esa misma razón a grupos donde acataban órdenes, para no padecer lo que padecía yo: tener un pensamiento crítico que me conllevaría a internamientos psiquiátricos.

No supe bien contra qué me rebelé en los noventas, si en mi lema: ¡Sí se puede!, estaba gritándole a la ciudad que el miedo no existía y lo alguna vez dicho en las universidades, sí se podía lograr si existía la determinación de hacerlo.

Esa década terminó con internamientos psiquiátricos a nivel global. Los jóvenes que no pudieron ser rescatados con el prozac o los neurolépticos, los conocí en esos manicomios considerados como el infierno en mi juventud.

¿El infierno?, eso lo viví muchas veces sin que lo eligiera. Si induces a alguien al suicidio y se fracasa una y otra vez, ¿qué medidas se debe tomar ante alguien que resiste con tanta furia o fuerza? ¿Volverlo homosexual usando drogas para destruirlo totalmente? 5,000 muchachas de la vida alegre serían apenas una evasión que duraría poco: el mundo sería quebrado en el 2020 y, el infierno sería mayor, ante la decepción de confirmar, ¿a quién debo defender, si el mundo conspira contra sí mismo? ¿Compromiso desde la literatura?

Había noches en que deseaba no despertar. No se podía respirar. 15 minutos sin aliento, hasta cerrar los ojos y sentir que mandaba a la mierda un mundo que estaba bajo las garras de un mercado chino que hizo lo que le dio la gana con el Perú.

Despertaba al día siguiente y la soledad seguía presente, como la muerte y la desesperanza. No habría Facebook porque había terrorismo allí, tampoco prendía la televisión porque era más terrorismo, le gritaba a mi padre que apagara la radio porque los locutores estaban metiendo terror con noticias falsas, pero mi padre insistía, al hecho de saber que era propaganda comunista. Serias discusiones ante un adulto mayor de formación comunista que juramentó sacrificarlo todo, inclusive a su propio hijo, con el lema : “salvar a la humanidad”,  juramento ante el Partido Comunista del Perú, un juramento que carecía de validez porque él apenas podía estar en pie y por Ley, depende de mí desde esos entonces.

¿Y dónde quedaron las mujeres que fueron mías? Creo que entendí la naturaleza humana en su más cruda expresión: “cuando el Estado da total libertad para practicar el mal, las personas lo hacen con todas sus fuerzas”. ¿De qué compromiso se habló entonces en relación a la literatura con el ser humano?

Estaba claro, escribía para ser la memoria ante las atrocidades ocurridas en esos años. Perú se había vuelto un país muy malvado, porque le dieron libertad desde el poder y, eso destruyó muchos hogares que hasta ahora no saben cómo explicar todo lo que hicieron.

Cómo fue la dulzura en mi vida: placer, placer, orgasmos y orgasmos. No, no conocí la dulzura nunca, sólo hedonismo. Y no es que estuviera blindado todo el tiempo ante la dulzura, era una ciudad donde algo estuvo roto desde siempre, donde el amor era una interrogante constante sin garantías de estar viviéndolo.

No quise formar parte del mundo que me rodeaba, los trabajos que tuve no me duraban mucho, ahí todos estaban contra todos, ¿amistades en los trabajos?, eso nunca existió, ¿de qué Pedagogía del Oprimido, escribió Paul Freire?, me preguntaba constantemente. No conocía con toda su brutalidad y deshumanismo al Comunismo, esto recién lo aprendería en el 2020.

¡Sí se puede!, e irónicamente, defendía la Constitución de 1993, ¿Derechos Humanos?, si ante mi sorpresa, en Perú, la gente se burla de los Derechos Humanos desde siempre, haciendo espíritu de cuerpo cada vez que ven, hay una nueva víctima a quien hacer daño. ¿Estas personas cambian con el pasar del tiempo?, no, hay una anomalía en el ADN del ser humano: boicotear y sentir placer al hacer daño, inclusive a quien le protege.

Entonces, ¿existió realmente el Humanismo?, ¿o es sólo una idea escrita en los libros, para hacernos creer que el alma aún existe?

Los privilegiados, los que hacen realmente lo que les gusta hacer: el poeta me dijo una vez: “todos queremos escribir obras maestras insuperables, pero nos encontramos ante la página en blanco y, nos damos cuenta que somos superficiales, no nos ha pasado nada, ¡no tenemos nada sobre qué escribir!”.

La profundidad en La Palabra, ¿Quiénes somos los que hemos llegado hasta lo más hondo de cada palabra?

El retornar a la universidad para volver a leerlo todo de nuevo, después más de una década, me encontró con muchachos y muchachas que no leían mucho, sólo querían disfrutar al máximo su juventud y, me lo testimoniaban al verme sentado en unas gradas de ingreso a una Facultad donde se estudia Filosofía y Literatura. Me preguntaba si realmente estudiaban esas profesiones por vocación, si querían ser filósofos o escritores de verdad. “Julio Mauricio, no sabemos ni francés o alemán, cómo entendemos a los pensadores clásicos, no sabemos ni griego o latín, mucho menos inglés para leer los clásicos necesarios”.

Evocaría esos años, cuando se hacía Filosofía a gritos en esa misma puerta, desde la que se reunían los catedráticos que entre sí se llevaban guerra, sólo para encontrar la comunión conmigo, el poeta que era intenso y podía entenderles.

“¿Has entendido todo lo que te confesamos?, porque sabemos, cuando te sientes a escribir, nos recordarás y esperamos, seas fiel a todo aquello que intentamos expresar con nuestras palabras y, no logramos definir, esperamos que tú si puedas usar las palabras correctas para romper el silencio que nos hemos impuesto nosotros”.

Si algo está bien, si hubiera una solución para al menos una sola persona en este mundo, si alguien lograra salvarse de lo que mata al ser humano de verdad: la insatisfacción, Era volver a los libros, tertuliar y dialogar para exponer nuestras apreciaciones en relación a cómo fue el pasado, las luchas por el poder o la libertad. Creo que en realidad sólo promovía el derecho a existir.

“Si un escritor ha logrado demostrar que se existe, teniendo todo en su contra, se ha avanzado gigantescamente dentro de la historia humana”.

Lo diré de esta manera: no se escribe por fama ni gloria, se escribe para hacer un manifiesto a la libertad, al yo interior que se potencia en su propia palabra, para ejercer la libertad y el derecho a estar aquí. ¿Es un privilegio poder ser escritor en este 2026, cuando a todos les reescriben sus libros?

Qué era pues ser un escritor marginal, outsider, alguien que es disidente de los sellos editoriales que mercantilizan la obra del autor y la mutilan o editan. Diré que es lo que soy. ¿Hay alguna lección de vida en todo esto? Sí, no rendirse, perseverar hasta con todos los errores ortográficos posibles, llegado el momento, la soledad deja de afectar, los amigos dejan de ser necesarios, el celular se convierte en un artefacto inútil, ya no se necesita a nadie más, a sabiendas que habrán horas supremas donde no se pueda soportar los extremos propios del aislamiento, pero cuando sabes que los has superado toda tu vida, nada hay que temer, salvo el tener la paciencia hasta que pasen esas horas supremas o de la muerte.

¿Vivir con $100? Para los frívolos y superficiales, esto puede ser una vergüenza, para la mayoría de personas es una respuesta necesaria y escasa nunca antes dicha en Perú, mucho menos, declararlas desde un medio de comunicación. ¿Recuperar la fe? ¿Todos los poetas son de izquierda? ¿Por esa razón se vendieron a la Ideología de Género, sacrificando a sus alumnos o hijos? Hasta ahora me sigo preguntando: ¿todos evolucionaron hasta la cualidad de Homo Sapiens?

Mientras tanto, alguien desde el Ojo que lo ve todo, ha tomado otros planes para la humanidad o este lado del mundo, mientras escribo de manera independiente, sin querer involucrarse más, los libros que busqué los escribo ahora yo, si esto siempre fue así, porque textos densos y nihilistas que deprimen, no deseo leerlos. Me convertí en el Samurái que guardó silencio por 7 años mientras escribía, para finalmente decirle a la humanidad: esto es lo único que puedo enseñarles, todo lo demás, son sólo palabras que ustedes las van a interpretar a su manera, mi silencio dijo más y desde allí, se leyeron ustedes demasiado bien.

 

jueves, 23 de julio de 2026

LA ÚLTIMA VOLUNTAD DEL AMO DE AMÉRICA

 




LA ÚLTIMA VOLUNTAD DEL  AMO DE AMÉRICA

 

JULIO MAURICIO

PACHECO POLANCO

 

23 de julio de 2026

 

AREQUIPA, PERÚ

 

 

 

Cuando quede silencio, teniendo tantas verdades qué decir, lo que nos pasa a todos, en ese momento entenderás por qué empecé a escribir este libro así.

No se puede dialogar con personas que no son libres, ellas tienen prohibiciones serias. Marcas un número tras otro en el celular, nadie contesta, no es personal: en un mundo de esclavos, está prohibido hablar con los que conquistaron su libertad.

Abro un libro y luego lo cierro, sé que no fue escrito por el autor. Apago los medios de comunicación, los apago todos, incluyendo las redes sociales o las IA, el que es dueño de Hispanoamérica da órdenes desde allí: cuando sales a caminar por las calles de la ciudad, sabes, todo le pertenece, incluyendo el alma de la gente que camina y no se cuestiona desde hace cuántas generaciones vive en esclavitud.

Cansancio de sentir lo inútil que es todo. ¿Despertar a las demás personas de su condición? Te preguntarán de inmediato: ¿tú nos darás trabajo, casa, autos, mujeres fáciles o un perro que cuesta mucho alimentar?, ¿nos darás alcohol o drogas para evadirnos?

-las mejores marcas de cerveza ahora no contienen nada de alcohol

-no hay con quien dialogar

-las mujeres se entregan a los secuaces del amo sin dudarlo, es más fácil para ellas ser putas, a ser mártires

Prendo un cigarrillo, estoy bajo el efecto de fuertes calmantes ahora, estoy escribiendo para existir en algún lugar de este mundo.

Es toda una vida sin amistades. Una vida donde de pronto la gente empezó a morir masivamente y nadie dijo nada. Una vida donde sé, los terremotos son constantes en el mundo. Están alterando el clima sólo por el disfrute de ver sufrir a muchas personas. Quien hizo las reglas del mundo, se aseguró quedar impune, el mundo decidió y aceptó, sin haber sopesado las pérdidas: un apartamento para solitarios, dinero digital para consumir drogas y evadirse, deprimirse y ver las redes sociales, ir a trabajar y renunciar al mes porque se sensualizan y, saben, eso les conllevará a una depresión mayor.

¿Estudiar en universidades donde saben, nada aprenderán?, salvo el querer permanecer el mayor tiempo posible en ellas, para no padecer la soledad.

2026, julio, un año donde los celulares son mal vistos, la gente prefiere diálogos presenciales, ¿el sexo?, lo tuvieron tanto que ya les aburre. No, no, para nada hay la intención de tener pareja, saben que eso es una causa perdida. La felicidad es una hormona que hace mucho daño, luego de haberla experimentado en su clímax total, saben que la descompensación en el organismo será mortal, como un cortarse las venas, tomar todas las pastillas que el psiquiatra ha recetado o, volver a consumir drogas cada vez más fuertes, para sentir que todo va a estar bien, hasta morir de un infarto, si no hay otra salida: o morir en este instante, o tener la esperanza de al menos, estar vivo por unas horas más.

Un apartamento para familias unipersonales y, esto es global. ¿Quieres socializar?, debes saber que hasta el que manda obedece también, nadie quiere ser un apestado o un paria. Él ofrece las mejores bebidas y drogas, hay una condición: aretes, tatuajes, cortes de cabello, deviaciones sexuales.

Cuando todo siempre estuvo perdido, nada importa, todo lo aceptan, es normal verse perdidos en un mundo donde todos hace tiempo repiten: “vivir con propósito, con sentido, pero, ¿quién carajos se cree eso?”.

Entonces se acuerdan de mí, de mi resistencia, de la censura que se me impone a nivel global, del poder que ejerce el amo del mundo sobre mí: una extrema soledad en la que llego a fumar una cajetilla de cigarrillos tras otra cajetilla de cigarrillos en menos de una noche: alguien que no quiere pertenecerle.

Buenos autos, buenas muchachas para amar, pero mucha impotencia sexual, mucha frigidez en las mujeres. Las putas pasaron de moda, la policía recibe la orden de seguir a los hedonistas. ¿Vamos todos solos por la ciudad entonces?, diré que por el mundo. No, volver a tomar el celular es un atentado contra la salud mental, es como querer suicidarse.

¿Preñaste a una mujer? El sexo está prohibido desde que los padres de la anterior generación, enloquecieron cuando te trajeron a este mundo, el amor fue pues un mito que hoy nadie está dispuesto a creer.

Es una guerra entre quien aguanta más, o él o yo, porque lo he descubierto y sé, no ha dejado nada al azar, me refiero al dueño de América y, no estoy hablando de Donald Trump, tampoco de los Grupos de Poder que tienen permiso de él para poder al menos tener cierto status.

Hay un lugar donde las personas hablan con naturalidad sobre estos temas: los manicomios.

Los políticos están haciendo felatios a los secuaces del amo para seguir contando con algunos privilegios, así sea por unos contados meses.

Se preguntarán cómo es que llegó este tipo a tener tanto poder. Sé quién le dio tanta autoridad, quien es el que lo blinda tanto, no, no es una entidad demoniaca ni sobrenatural, es alguien que me esperó hace muchas décadas y sé que quiere hablar conmigo, no porque yo sea un ser liminar, alguien que aguantó todo y su único valor es La Palabra, porque sé, está entrando en el estado de pánico que siente todo el mundo y ya no aguanta más, (¿eso es algo que no pensabas sentir nunca, de acuerdo?). Cambio de mandatarios en Perú, 5 años de bonanza para finalmente el que ejerza el poder en el 2031, reciba un país que será desfalcado desde los sistemas digitales. ¿Han estudiado lo que pasó en la caída de la Bolsa de Valores en los años veinte, cuando en USA todos fueron felices y, de la noche a la mañana lo perdieron todo?). La humanidad sabe a qué está expuesta y decidió sólo vivir el presente: drogas superpotentes para estar erectos durante meses enteros sin parar de hacer el amor con muchachas que, consumen LSD para ser multiorgásmicas. Claro que sé, el sexo es la mejor evasión para todo: en el monitor de la habitación del hotel, mientras las parejas hacen el amor, me ven escribiendo y sienten pánico y el orgasmo a la vez: es una emoción adictiva que no se conoció antes en el organismo del ser humano. Saben de mi extrema soledad y leen mis escritos en cafés, plazas públicas y colectivos universitarios, los más rebeldes de pensamiento, no de hechos o palabras, en sus borracheras vociferan: ¡Que le den el Nobel a Pacheco Polanco y nos libere a todos!

Veo sus rostros, sus amables saludos, es tácito el pensamiento: ¿Y ahora qué nos harán?

Me convertí en silencio por voluntad propia. Hasta hace una media hora, estuve recostado en mi cama y recordé que declaré: “¡escribo para existir!”, “así ejerzo mi libertad”, mientras en el mundo, las personas no encuentran al dios verdadero, recorren ciudad tras ciudad, cultura tras cultura, el dinero ha dejado de tener valor, algo más debe haber, porque la muerte está normalizada, lo que realmente importa no es hallado, ni en Oriente o Cabo de Hornos u Occidente. Lo peor que le pueda pasar a una persona es estar metida en la política, es mejor seguir obedeciendo, piensan, pero, ¿existir?, si el que existe vive aislado desde que era niño y, su resistencia, más que respeto, inspira espanto y sensaciones tenebrosas extremas.

Leen los diarios en contra de su voluntad, ven las noticias de igual manera, les obligan a entrar a las redes sociales, la orden es: “estén atentos a lo que les ordenaré hacer, el que desobedezca, será como Julio Mauricio” y, es enloquecedor lo que dicen estos medios, pero es preferible estar locos a llevar el destino del escritor quien sabe de nosotros y sigue ejerciendo el pensamiento libre en su defensa, “ganarse el derecho propio para habernos descubierto”, porque Kafka no logró ello nunca, al menos el sí y, nos observa sabiendo que hemos enfermado todos, sin remedio para ser lo que fuimos antes.

¿Mucha resiliencia, mucha empatía? No quiero rebelarme ante esto, las veces que lo hice, me dejaron muy solo en el mundo, (esta es una constante todos los días en mí, superar límites humanos, sólo por saber que es la única manera que tengo para defenderme de personas que están dispuestas a hacerme mierda, así se les parta el alma en el acto de hacerlo).

Todo es falso, la gente lo sabe, no hay terremotos, no hay guerras, no hay conflictos sociales, no hay terrorismo urbano, pero es la narrativa impuesta y eso es como si se viviera la ficción como una gran verdad que nadie debe cuestionar, ¿o quieres ser, Julio Mauricio Pacheco Polanco?

Después de todo, expresé mis emociones y grité desde las palabras escritas. ¿El silencio de los demás los hizo cómplices de esto?, o son personas con mucho poder que guardan silencio ante algo que sólo yo puedo escribir.

¿Y cuando todo sea borrado?, seguramente para esos entonces el placer tenga otras formas de expresión, si aún se tenga derechos, no libertades, sino, derechos, para sentir placer, sea de la manera en que sea, permitida, impuesta, ordenada, porque si no sientes placer de esa manera, puedes ir preso o terminar internado en un psiquiátrico.

Los desiertos en las carreteras, no siempre son emociones que duran para toda la vida.

Vivir en lo alto de una montaña, es cierto, hace a uno sentir que puede verlo todo desde lo alto, pero el mundo llama, la gravedad o magnetismo de las personas convence. Dentro de todo esto, he renunciado a predicar o salvar lo que no puedo salvar, conozco al dueño de América, él lo permitió y, sin saber, lo expuse ante todo el mundo, para volver a ser censurado: ¿Su intención?: reforzar la esperanza que alguien resiste desde la autonomía de pensamiento, alguien que ya se acostumbró a la soledad extrema, alguien que sabe, el amor no es la respuesta, tampoco sus escritos, ¿la razón?: eso vende, atrapa y, ése es su mejor juego.

Algo está destruido irreparablemente dentro de todas las personas y nadie quiere sanar, porque ello implicaría volver a tener sentimientos y, el mundo ya no quiere volver a llorar sin parar. Ha decidido ser indolente, renunciaron a tener alma, para no sufrir más.

Éste es el presente, 23 de julio de 2026. Quizá sea el único que aún queda, escribiendo desde el presente, para el presente, mientras comparto gratis mis escritos para que los estudiantes embriagados, los compartan en fotocopias o PDF desde sus celulares, porque la resistencia tiene su encanto, como la ontogramática o el ser un estadista cultural que vive con $100 y no anhela ser ultrarico como el amo de América, si tiene 82 años y esté por partir de este mundo, dentro de todas sus renuncias, cumpliendo Su Palabra: haberse dejado conocer, sólo por haber sido consecuente yo, justo cuando destruyó a todo el continente, sí así fue la apuesta hecha sobre mi persona y, el mundo entero lo supo, sin que nadie hiciera nada, absolutamente nada.

 

23 de julio de 2026

Arequipa, Perú

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre 

¿QUIÉNES SON LOS CIBERDELINCUENTES QUE ESTÁN DETRÁS DEL TERRORISMO SÍSMICO Y CLIMÁTICO?

  ¿QUIÉNES SON LOS CIBERDELINCUENTES QUE ESTÁN DETRÁS DEL TERRORISMO SÍSMICO Y CLIMÁTICO?   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO   AREQU...