miércoles, 18 de marzo de 2020

LO QUE MÁS NECESITA EL MUNDO AHORA ES AMOR






Dice el hombre sencillo como el hombre fuerte y el poderoso
Que el mundo era muy bello y no lo sabíamos
Las banalidades estaban en todas partes para hacerles caso
Se jugaba al amor y los corazones eran rotos
Se vendían hígados de fetos de 8 meses a miles de dólares
Y las protestas politizadas gritaban Caos para llegar al poder
Y hacer lo que todos hicieron: robarle al pueblo que tiene hambre
¿En eso nos habíamos convertido?
Un hombre en su laboratorio inventaba enfermedades
El examen de Elisa daba de cada 100 personas 80 resultados falsos
Y en el mercado negro las armas eran traficadas desde Presidentes a mercenarios
Llegó el hombre a pensar que Pablo Escobar era un buen hombre
Y que el Che Guevara era un líder a pesar de ser una máquina de matar
O que las revoluciones debían ser sangrientas
Y las ilusiones de los que no tienen nada eran compradas a la fuerza
Mientras que los niños eran devorados por buitres para las fotografías
Y las bombas nucleares eran orgullo de guerras
Fue primero un animal que un bebé por nacer
Y fue de igual manera un muchacho sodomizado como una muchacha violada
Y a la gente eso le era indiferente
Fue primero el kínder, después la escuela y la universidad y el trabajo
Y nadie sabía qué era la vida
Lucraban con las pensiones de los ancianos las AFP
Y los hombres emigraban en busca de un mejor destino lejos de casa
El color de la piel decía quién era superior sino un título de nobleza
La soberbia y los oprimidos auténticos, los que tienen hambre
Y ahora están desamparados en esta pandemia
¿Las cárceles fueron la solución cuando la vida no valía nada?
Quién violó al niño que lloró y ahora es homosexual
Qué sacerdotes ofendieron a Nuestro Señor delante del Cristo
¿Se mintió demasiado en nombre del dinero?
¿Y de qué vale ahora el dinero si estamos en cuarentena mundial?
¿Alcanzarán las cámaras de oxígeno para los 8,000 millones de habitantes?
La felicidad era eso: una mañana para volver a empezar
Pero nadie era feliz a pesar de ello
Y el amor que fue buscado no era hallado
Las juventudes confundidas no tenían respuestas
Y los catedráticos enseñaban a ser corruptos
¿Las buenas voluntades?
Por fin puedo decir que el mundo está de acuerdo
Yo que pensé que nunca nos pondríamos de acuerdo
El mundo tiene una razón para estar ahora unido
Y las voces se llenan de esperanza a pesar de todo
¿Podrá cambiar el vil totalmente en este trance?
¿El criterio de consciencia iluminará a los que se pelean por las herencias?
¿Los hijos que dejaron a sus ancianos padres volverán con ellos?
Decían que era la Ley de la vida: partir y condenarlos a la soledad
También decían que había que ser competitivo porque no había otra opción
Te escribo a ti que estás lleno de odio y deseas la muerte a las personas
¿Recapacitarás y entenderás que solo el amor te puede salvar?
Porque lo que más necesita el mundo ahora, ¡es amor!

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


LO QUE PENSAMOS LOS 8,000 MILLONES DE HABITANTES EN ESTA PANDEMIA






¡Oh, muchacha que fueron todas las muchachas!
Fueron el amor cuando me sentí muy solo y triste
Cuando no sabía qué era la vida
Y en plena entrega, me enseñaron lo que ahora debo escribir
Y más allá del placer, fueron las horas compartidas
Los encuentros que ahora no pueden ser
Porque ahora, en este momento mundial
Hay millones de personas solitarias que anhelan amor
El amor que tanto necesito y que está en mis pensamientos
Y fue la felicidad, como el llanto
Como el gritar piedad por la muchacha endiosada
O el esperar un día entero por la locura de los celos
O el olvidar leyendo en el desamor para luego conocer a todas
Y llevarme lo más preciado que ahora pocos tienen
Un cigarrillo, una taza con café
Y los orgasmos que ya no están a mi alcance
Ya no puedo llamar para elegir la muchacha para la semana
Y no e de ser el único hombre que sienta lo mismo
O no han de ser las mismas muchachas felices que disfrutaron tanto
Dime pues mi Señor, dónde descansan ahora los momentos de dicha
Qué debemos aprender de todo esto
En estos días de reflexión cuando entre menstruaciones
Y leyes pro aborto, la vida está en peligro para todos
Y fue la mujer contra el hombre
El feminismo, el machismo
El Patriarcado y el Matriarcado
Los feminicidios y la violencia callejera
Las drogas y el alcohol que destruyeron muchos sueños
La corrupción y los días que eran dejados ir sin saber cuán valiosos son
¡Oh minuto preciado de estar vivos!
Dime mi Señor en este milagro que debemos reflexionar
En esta cuarentena planetaria
¿Cuánto debemos meditar para que comprendamos qué es la  Paz?
¿Volveremos tras las armas después de esta pandemia?
¿Las fronteras y el dinero dominarán las ambiciones del hombre?
¿Los ultra ricos se humanizarán ante los que no tienen nada?
Quién se acordó del destino de los olvidados
Ahora que somos como un solo ser
¿Cantaremos felices cuando el miedo haya sido vencido?
Cómo nos miraremos cuando este trance haya finalizado
¡No hay silencio, no hay más silencio!
¡Los corazones palpitan con fuerza a esta hora!
Sea desde donde sea, en cualquier pueblo alejado o la urbe más grande
Todos somos iguales y sabemos que nos necesitamos
¿Aprenderemos a ser sabios para saber escucharte mi Señor?
Cuántos días más necesitaremos para entender que éste es tu Paraíso
Y nos escuchas y lo sabemos
¿Nuestras acciones nos reivindicarán?
¿Dejaremos de ser necios?
Porque el momento ha llegado para ser sabios
Las horas nos entregan reflexiones que fueron escritas hace siglos
Y no quisimos atender
¡Ah, experiencia que ahora es de todos!
8,000 millones de personas sentimos lo mismo
Después que pase esto
Las respuestas serán de tu agrado, ¡ésa es mi Fe!

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

sábado, 14 de marzo de 2020

DUELOS DE AMOR Y OTROS HONGOS Y BACTERIAS pag17,18,19,20,21 NOVELA





Y es así que debo retroceder unas horas en esta novela para volver a la mujer fatal que aún rumiaba sus penas de amor con el hombre que le hizo entender que ella era imprescindible en los lechos, para entrar al apartamento que compartía con su hermano, si es que debo puntualizar que eran los hermanos del poeta de 18 años que, majadero, se hizo pagar el alquiler de un mini apartamento, no con lo poco que ganaba su hermano mayor que era el obrero a quien le habían  agarrado a patadas y dejado los dos ojos morados por sus conductas desviadas en la fábrica, sino con el dinero de la dama que se las ingeniaba siempre para sacar dinero a sus viejos amantes, esos hombres canos y con poco cabello que urgidos de amor, accedían a los pedidos de ella, solo para sentir la alegría que da el sexo y sentirse vivos, así se sintieran perdidamente enamorados de ella, a quien por cierto, acostumbraron compartirla, por ser una mujer que sabía complacerles en todo tipo de detalles propios del placer y las angustias cuando no se tiene con quien conversar a pesar de tener mucho dinero y, la soledad los termina por enloquecer y hacer temer por impulsos donde pudiesen quitarse la vida, vidas trajinadas de hombres solitarios que se dedicaron a trabajar desde muy jóvenes y tuvieron pocas oportunidades para el amor o para conocer mujeres excepcionalmente bellas cuyo arte radicaba en el saber hacer un buen uso de su vagina como trasero, y tener el diálogo que les recordase por qué se debe seguir vivo, cuando el dinero no puede comprar eso que  está al alcance de los jóvenes como el poeta de 18 años, cuando se ignoraba lo valioso que es la juventud, lo bello que es un  rostro donde la gracia libre de arrugas y vivencias, convierten a las jovencitas o muchachos en el centro de atención de los que andan a la caza de placeres. Entonces lo vio allí y no le hizo pregunta alguna, no le pregunto por qué razón se había agarrado a golpes. En una reacción rápida como las que devuelven el alma al cuerpo después de una gran confusión, se acercó a su hermano para abrazarle y decirle: no es tu culpa, está bien, ya pasó, ¿te pongo tu inyección? El hombre olía a masturbación, había estado viendo unos videos porno en la computadora y su olor era a esperma mezclado con materia, pus para ser preciso. Dejó el bolso sobre el sofá para sacar del botiquín del baño la descartable que rápidamente llenó de penicilina para dejarla sobre la mesa y con unas gasas y antisépticos, limpiar ese miembro viril lleno de protuberancias mayores que el acné, llenas de pus, limpiándolas con cuidado, hasta tenerlo listo y pincharle con la jeringa. El hombre lloró y dijo que era una mierda todo, que no quería que le pasara eso al hermano  menor de ellos, pero él nunca escuchaba, estaba tan imbuido en sus aspiraciones tontas de ser poeta, en sus lecturas, en los recitales donde acudía cada fin de semana donde se embriagaba a más no poder, exponiéndose a cualquier tipo de contagio. Ella lo recordó de sus años mozos, cuando fue un hombre de mundo, de aspecto varonil irresistible para las muchachas que se le metían entre los ojos y  a las cuales les hacía el amor sin mucho cuidado, muchachas que se embarazaron de él con el único requisito de tener el apellido de ese semental que ahora tenía sífilis y ya no servía para el amor. Ya no soy el de antes, mira en lo que he venido a dar, echó a llorar desconsoladamente como un niño a pesar de tener casi 30 años, ¿qué es el amor sin salud, hermana, dime, qué es el amor sin salud? Ella no contestó, le revisó las costillas para saber si tenía rota alguna, cortó unas rodajas de tomate para ponerle en sus ojos morados y decirle, mejor descansa, hoy fue un día de mierda para todos, pero él, él tiene lo que yo no tengo, tiene una mujer que le es fiel con 3 lindos niños varones, ¿no merece que lo vuelva homosexual?, ¿sigues pensando en él?, pero veo que es tu obsesión, apenas es un muchacho que  se hizo hombre de la noche a la mañana y que a sus  21 años tiene la vida desgraciada, tan desgraciada como las nuestras, pero tiene  hijos, ¿sabes que sus hijos son muy lindos?, uno de ellos es una promesa para el fútbol, ella le frotó del mentón y le dijo: tus hijos también son hermosos, hermosos, hermosos, refunfuñó entonces, ¡si son criados por otros hombres!, ¡sabe Dios qué les habrán hecho ya!, ¡no me dejan verlos!, ¿sabes lo que eso significa para mí?, cuando tengo días libres y paso por ellos al colegio para entregarles dulces me rechazan, se avergüenzan de mí, me niegan delante de sus compañeros de clases y dicen que soy un loco muy peligroso de quien deben apartarse, bueno fuera que todo quedara allí, sus mismos padrastros salen y los defienden como su yo fuera un monstruo, de qué me sirve tener hijos si no puedo acercarme a ellos sin temer a que llamen a la policía y les haga pasar por momentos que sé para ellos serán imperdonables, y claro, tuve muchas mujeres que solo quisieron tener un hijo varón de mí, pero ahora ninguna me llama, ninguna quiere saber de mí, ¿sabes que cuando las llamo ni siquiera contestan?, apagan el celular y es allí cuando me siento el hombre más miserable y solitario del mundo, ellas no quieren nada de mí, qué rápido se olvidaron del amor que sintieron por mí, ¡qué rápido!, pero no, él tiene una linda esposa que  se saca la mugre por sus 3 hijos y le es fiel y no lo dejará a pesar que los vecinos me comentan que está aburrida, que ya no puede más con las labores del hogar, pero lo espera, ¿sabes qué significa eso para un hombre?, ¿sabes qué significa para un obrero como yo, haber pasado por un día de mierda y al llegar a casa tener una mujer que siempre está esperando por uno?, ¡mira las llagas de mis pies!, cada día sangran más, este daño que me hicieron es imperdonable, me quitaron lo que más amaba, las mujeres, y más aún, los hijos que ellas me dieron, qué puedo esperar de la vida ahora que estoy viejo, con sífilis y sin posibilidad alguna de volver a ser amado, ¡ya no habrá mujer para mí!, ¿entiendes eso, hermana?, pero no, mira al tonto, nuestro hermano menor que cree saberlo todo de la vida y echando a perder lo más valioso que pueda tener un ser humano: su salud, deja de pensar en ello, piensas en muchas cosas a la vez, mientras esté viva, no estarás solo, te acompañaré como lo sigo haciendo hasta ahora, sabes que odio a los hombres y por ninguno de ellos te dejaría, hermano, ¿lo dices en serio?, ¿lo dices en serio hermanita?, porque yo ya no soporto más este infierno, ya no soporto el tener que verme en el espejo y saber que el amor murió para mí definitivamente, ¡el amor!, pensando en bobadas, tuviste tantas mujeres y aún sigues creyendo el amor, no te esperances en lo que la vida se encargó de enseñarte no vale la pena, ¿pero, y el sexo?, ¡tengo 30 años y estoy condenado a masturbaciones donde boto esperma con pus!, lo mío ya no es vida, es un suplicio, ¿no se merece una vida desgraciada él también? Entonces ella con un rostro diferente al que puso cuando estuvo en mi apartamento, un rostro sereno y hermoso, le dio el amén diciéndole, claro que se lo merece, él no es más que tú, por qué pues tendría que ser feliz mientras tú sufres, sabiendo ambos que eres mejor que él y toda su familia, ¿me ayudarás entonces hermana a desgraciarle la vida?, mira lo que me hizo, me agarró a golpes dentro de la fábrica, lo volviste a hacer, ¿y por qué no debería hacerlo una y otra vez?, ¡ese culo debe ser perforado!, ¡quiero su desgracia ahora y ya! Remontarse a los odios gratuitos es algo que puede servir para explicar parte de la historia de muchas personas, familias enteras o biografías ocultas de personas célebres que pasaron a la historia solo por el afán de derrotar a alguien, ¿ego?, quien sepa precisarlo, que escriba un libro sobre ello, lo cierto era que le odió desde que pisó la fábrica hacia un año y empezó a laborar como todos los obreros que recién empiezan su trabajo, dialogando con afabilidad, una afabilidad propia de un hombre de 20 años que está esperando a su tercer hijo varón y es sumamente feliz, algo que no fue perdonado por el agresor a quien vio de inmediato como el ejemplo claro de los hombres que son capaces de esforzarse hasta el extremo por sus hijos y esposa, ¿decir que uno es feliz no es exponerse ante un mundo donde pocas personas pueden serlo? Hermana, lo tenía asimilado, pensé que podía vivir con esto, que mi resignación debía ser asumida con madurez, pero de pronto ella empezó a aparecer con las viandas de comida, los niños de piel rosada, rebosantes de salud, diciéndole: ¡papá, te amamos, eres el mejor papá de mundo!, ¿entonces, yo que creía que por fin había alcanzado mi paz, por qué debía ver a un muchacho de 20 años ser tratado con tanto amor?, ¡el amor que debió ser para mí!, ¿entiendes eso, hermana? ¿Cuántos días de licencia médica te dieron? 3, mientras tanto él seguirá laborando, ¿sabes?, he pensado en cómo destruirle su vida. Se hará como  tú lo digas, mientras tanto descansa, ven, iremos a la cama, debemos dormir, ya  es tarde, en el camino he  recibido un par de llamadas de esos viejos panzones magnates que  necesitan de mi amor, debo sacarles dinero para que te trate un buen médico y para pasarle la pensión a nuestro hermano menor que se cree poeta. Me gustaría ser como tú, es decir, fuerte, invencible, a veces pienso que no ha nacido el hombre que te haga sufrir. Ella lo miró a los ojos, le cambió de rodajas de tomate y de la mano lo llevó a la cama donde ambos dormían juntos. Se quedaron con la ropa que llevaban puesta, ella apagó la luz y entonces recordó el día en que esa mujer rubia de ojos claros apareció en la vida de su hermano para apartarlo de todas sus mujeres y sumirlo en la peor de las soledades, hasta macharse y dejarle una sífilis que no podía ser curada, una enfermedad del amor crónica que debía ser atendida por ella todas las noches con inyectables de penicilina, luego de regresar a la casa, con el olor a sexo de hombres cincuentones, hombres que estaban enamorados perdidamente de ella y que solo servían para sacarles dinero, dinero que era ahorrado con severidad por ella en el banco, para esos años cuando dejara de ser una mujer hermosa, una mujer que despertara pasiones que llevara a la quiebra a esos cincuentones que trabajan duro pensando en todo momento en ella, solo para recibir de sus atenciones, para tener orgasmos precoces y conversar horas de horas sobre temas que ella sabía escuchar, fingiendo un interés que era correspondido con la generosidad sin límite de ellos. Siempre pensó que su hermano debía dejar ese trabajo de obrero, pero cuando lo hizo, tuvo que internarlo en un sanatorio mental porque empezó a mutilarse los brazos, haciéndose cortes que eran producto de una severa depresión por la falta de amor de una mujer de verdad, por su abuso con el porno por tener un miembro viril que ya no servía para nada, porque el psiquiatra le advirtió que no debía pasar mucho tiempo solo, que debía tener una ocupación en donde mantuviera la mente ocupada, lejos de las mujeres que al verlas, le provocaban crisis y arranques suicidas por su inutilidad como hombre, de por vida. Desde entonces ella decidió dormir a su lado, no como su mujer, sino como la debió quedarse a su lado, así sea solo para darle calor corporal por las noches y no despertara como un hombre desesperado, condenado a la soledad.


Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...