viernes, 1 de junio de 2018

AFORISMO SOBRE LA BELLEZA


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La muchacha ha roto su espejo y mientras llora maldice
“¿Cómo si me repitió que yo era la más bella pudo serme infiel?”
¡Ah, nadie esperó más de dos abriles entre las fiebres del amor y el deseo!
Es terrible saberse con 15 años y luego con 20
Las muchachas lo entienden así
Porque una mujer interesante sabe que eso no es suficiente para retenernos
¡Hemos dado tantas veces personalidad a las muchachas amadas!
Unos labios rosados y sin enfermedades siempre vencerán
Ágiles los cuerpos el amor es más intenso
¿No es la malicia lo que menos buscamos en las muchachas los varones?
Esas perversiones de las iniciadas son propias de las inolvidables.
Fueron los juramentos para el amor
Y es el sexo una invitación constante de lo cotidiano.
Las fotos en las paredes son vagos recuerdos de apogeos
Donde los pretendientes decían cosas sinceras,
¿Cuál fue el último hombre que te llevó a la cama y carecía de ternura?
En otros lechos los amantes se saben libres
¡Los dramas son dejados para los inexpertos!
Detrás de una muchacha siempre hay otra
¿Por qué porfiar en una sola cuando hay más mujeres que hombres en este mundo?
¿Negarás el amor a quien anhele un tiempo en tu vida?
La muchacha ha roto su espejo
Llora y está llena de maldiciones,
Recién ha descubierto que no era la más bella
Que es una lid de todas contra todas
Que cada muchacha quiere ser reconocida como la más bella,
Y en esto he dicho una verdad constante, a lo largo del tiempo.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


LAS ENSEÑANZAS DEL HOMBRE QUE VENCIÓ POR SIEMPRE



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Me dicen que usted tiene respuestas para todo.
-Eso es lo que dicen en todo el mundo-
Hay tardes donde todo parece morir para siempre
Tardes donde nos sentimos derrotados y perdidos
¿Puede maestro darme una respuesta a lo que padezco?
Una montaña donde todo es soledad es difícil para muchos
-¿Qué puede decirte un hombre que dejó las ciudades cosmopolitas?-
Dicen que usted es el hombre más fuerte, que nada pudo derrotarlo
-eso es cierto, pero no has venido donde mí para ser igual, ¿no?-
¿Por qué me dice eso maestro?
-porque la gente necesita ser débil para excusar sus culpas-
Es cierto, yo tengo mis culpas y no quiero afrontarlas,
Mas, mi fuerza interior la he perdido maestro
-solo hay una fuerza que nos hace invencibles y es el amor-
-¿has sido traicionado?-
¿No debía ser el amor para siempre?
-todos quisimos una vez de verdad y quisimos amar solo a una persona-
Temo que nunca más ame, temo que ya nada vuelva a ser igual
No me siento digno de volver a ser amado, maestro
-no hay nada qué temer, que quien se aparta de tu vida te hace más sabio-
¿Y para qué me ha de servir esa sabiduría, maestro si ya no soy feliz ni fuerte?
-precisamente para eso, para que aprendas recién qué es la felicidad y la fortaleza-
¿Cómo puede decirme eso?, es muy rudo, parece que me equivoqué al buscarlo
-no me has buscado a mí, has buscado mis palabras que son éstas,
Todos somos palabras que otros hombres ya antes las han dicho,
¿buscabas felicidad y fortaleza?, nada nuevo puedo decirte
Porque mi vida no es tu vida, mas dentro de los lugares comunes
Tantos y tantas como tú me han buscado siempre por lo mismo
Por la felicidad y la fortaleza, por su secreto-
Lo sé, por eso le he buscado, pero no me responde como esperaba, maestro.
-la respuesta soy yo, cada persona es una respuesta,
La fortaleza soy yo y, la felicidad también,
Necesitamos alguien que nos lo recuerde, así sea desde una montaña solitaria,
Puedes retornar  satisfecho, que el amor no acaba en un amor
Y todo lo que deba suceder sucederá y,
Cuando el momento es muy difícil, las oraciones tienen mi nombre
Porque la respuesta soy yo-
¿Y será siempre así, maestro?
Muchas y muchos han retornado e impasible siempre me encuentran-
¿Puedo saber su misterio, maestro?
-sí, me entregué a la vida dejando de lado los miedos para siempre
Por eso, cuando retornan, entienden que hay más caminos aún por recorrer-
¿Volveré entonces donde usted, maestro?
-no, cuando el ser humano se llena de vida ya no vuelve,
Tú solo recién has empezado y eso es bueno,
Ése es el misterio de la felicidad y la fortaleza,
El secreto de los que aman sin miedo a perder su lugar dentro del mundo-
Habla como si todo fuera sencillo, maestro.
-Es que en realidad todo es sencillo y, es eso lo que primero debes aprender-.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco





ÉTICA DE UNA MASTER CANDY


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¿La volverás a llamar? Sus ojos estaban más claros que de costumbre. Dialogábamos luego de haber hecho el amor. No. Sabes que no me gusta insistir, que quien quiere se dá tiempo sacándolo de donde sea. Mauricio, pero en qué estabas pensando, tú no eres de esos hombres que pierden el tiempo cortejando a una mujer, a ti se te para en segundos e inmediatamente quieres hacer el amor, si no te hacen caso, siempre me llamas y, no solo a mí, sino a todas las que te complacemos cada vez que alguna muchacha se te hace la interesante. ¿Sí, no?, por eso las llamo siempre, qué será, al menos no puedo quejarme que me falten atenciones. ¿Pero querido, cuándo vas a entender que nosotras somos las únicas que nunca te diremos No? ¿Y de eso te ríes?, te causa gracia mis desventuras en el amor, ¿no te apena verme afligido? ¡Ya, deja de hacerte la víctima que eso no te va! Cierto, mejor cuéntame esa vez que quisiste tirarte a Guillermo Dávila, El Nacho. Ah, fue en Lima hace años, pero no podía hacerlo a pesar de tener las bragas muy mojadas. Por qué. Porque estaba saliendo con una amiga, cómo le iba a hacer eso a mi amiga. La verdad que ni pude soportar la risa en ese momento, estaba haciendo el amor con una master Candy y me resultó con clases de ética. La voltee para darle en cucharita. Podía ver claramente sobre su piel muy blanca las marcas rojas de mis uñas de hacía unas horas atrás cuando habíamos empezado a hacer el amor. Uno de estos días a ver si no me desgracio al apretarle tanto el cráneo cuando la penetro y se me revienta en mis manos su cabeza.
Eres un ingrato, solo me llamas cuando te cansas de las otras muchachas. Bueno, es sabio variar de mujeres en la cama, ¿no? Sí, pero eres un sinvergüenza, alguien incorregible, tú nunca te enamorarás, mejor dicho, nunca sabrás lo que es el amor. En ese momento me puse serio, me acomodé mejor detrás de ella y la penetré hasta el útero. Por qué lo dices preguntaba intrigado. Porque Mauricio, tú solo quieres vaginas, nada más, nunca se te ha cruzado por la mente si de pronto una tenga sentimientos. Bueno, yo sí tengo sentimientos, si te refieres a eso, otra cosa es que éstos estén muy escondidos dentro de mí, a que no me sientes como yo a ti, ¿sientes lo que yo siento cuando te hago el amor? Solo siento tus 100 kg de peso sobre mí. Y no te gusta. Si no me gustara no vendría. Por eso no demoraste nada esta vez. ¡Pero si eres un desesperado!, te conozco, si no estoy en 40 minutos tocándote la puerta, llamas a otra o te sales en busca de amor con la primera que te diga sí. Debo reconocer que esta vez llegaste más antes de lo que pensaba, siempre demorabas unos 10 minutos, a veces más. Mauricio, a nadie le gusta que le dejen con las ganas, ¿sabes que me has dejado con las ganas muchas veces? Tampoco te quejes que no te falta nunca quien te complazca. Hice una pausa mientras la acomodaba de manera invertida debajo de mí para que me hiciera el sexo oral mientras hundía mi cabeza en esa belleza adorable: su vientre totalmente blanco, libre de bellos, con un sexo rubio y un derrier que era sujetado con mis manos mientras me preguntaba si había algo más hermoso en la vida que ello: hacer el amor. La recosté boca abajo luego sobre el lecho mientras acariciaba con ternura y con ganas sus piernas bien formadas y perfectas hasta llegar a sus muslos y llenarme los ojos con su derrier azul, no blanco sino azul, pensaba que se me había pasado la mano al darle palmotadas fuertes en ese trasero blanco, mío. ¿Sabes que en eso nos parecemos? En qué, me preguntó ella, complacida que me deleitara con su cuerpo tocándolo. En que ni tú ni yo ni las demás nunca nos enamoraremos, que nacimos con esa diferencia, lo nuestra es solo gula. ¿Entonces qué, no la llamarás? Ya me aburre hablar sobre ello, no está en mi estadio de vida. ¿Y la otra? Ah, pues ella lo tomó con calma, no se hizo problemas, mas nunca se sabe con las mujeres, si todo fluye de la manera en que está fluyendo, pues encantado, pero si de pronto noto alguna negativa o rechazo, sabes que para nada me complicaré la vida, que agarraré mi celular y borraré su número y haré como que nada ha pasado. ¿Y por eso has borrado a la otra pobre muchacha? Pues en esta semana he borrado a varias. ¡Qué será!, qué será qué. Que qué será si es que un día te conviertes no en un Escritor famoso, porque ya lo eres, sino, en un Escritor que empiece a vivir de sus escritos. Nos reímos a la vez. La puse en cuatro sobre la cama mientras me ponía en pie para penetrarla. Ya sabes, si eso ocurre, cada ciudad serán mínimo 20 muchachas para ser feliz, ¿creo que de eso se trata la vida, no? Sí Mauricio, pero eso pocos lo entienden.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

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Julio Mauricio Pacheco Polanco


HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...