viernes, 11 de enero de 2019

NO CAMBIAR NUNCA






Este mundo es de Dios, por tanto, ámalo
Respétalo, cuídalo, valóralo,
Disfruta de él como un bien preciado
Porque llegado el momento, serás compensado
Hasta que comprendas la magnitud de la vida,
Cuando reconozcas el rostro de Cristo en el hombre bueno
Cuando tu corazón calmo cante feliz contemplando el todo.
Porque podrás escoger qué pensar
Y así atraer bendiciones, obviando tragedias o desgracias,
El Mal solo puede hacerte daño si te acercas a él
El Bien por contrario es una práctica espontánea
Que se manifiesta cuando has perdonado
Y solo habrás perdonado, cuando te sientas amado
En tu ciudad o donde estés
Porque aquel que El Bien practica
Recibe en sus ojos bondades desde el amanecer, hasta el anochecer.
Recuerda, tú tienes libertad para elegir
No dejes que nada te cambie
No permitas que el dolor te gane
No dejes entrar en ti la amargura ni la envidia,
A veces tener poco es tener la gloria
Mucho dinero puede ocasionar problemas, amistades interesadas
Amores que no sin sinceros,
Lo necesario basta para dar las gracias
Y saber apreciar todo lo que está en nuestro entorno
Porque así es la voluntad de Nuestro Señor
Cuando propuso que seamos felices
En esta vida.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco







jueves, 10 de enero de 2019

LO QUE NO TE DIJERON DE LA PÁGINA EN BLANCO






Porque es agradable sentir el sonido de las teclas como si se tratara de la verdadera melodía. A veces hay pausas y otras veces un compás inédito donde los ritmos solo saben seducir el alma, la inteligencia, las emociones, lo que más te parezca, pero en realidad no estoy escribiendo con tal fin este relato. Tengo muchas cosas en mente como muchas personas, más allá de cualquier consigna o dogma, doctrina o pensamiento donde se imponga el pensamiento de otra persona, nada me alejaría tanto de la literatura como tan  infame propósito. Porque no es suficiente tener las cosas en claro, saber hacia dónde va el mundo o cómo son las personas, si es que detrás de cada frontera hay muchas maneras diferentes de entender la vida o las leyes se basen en experiencias que para algunas personas sean necesarias y para otras, inevitables aprendizajes para poder vivir, así sea en silencio o soledad, lejano a las mentiras o las eurekas que entiendo, son manifestaciones del ego o de mentes perturbadas por un mundo perturbado en el que el ser humano tiene menos valor que el dinero. Porque no creo ser el único que piense o filosofe sobre cuestiones que se olvidan por presiones diarias u órdenes donde la libertad no existe. Puedo decir de las páginas en blanco muchas cosas como todos: una realidad alterna desde la que se expíen nuestros más horrendos temores o, una fantasía donde la vida debió ser como la mayoría quiso; así, hay autores para cada edad o preferencia, como de igual forma, hay discursos para unos y otros, sin importar si sean sinceros o no, que en estos 47 años  me es muy normal ver otorgar reconocimientos convenidos, porque a los escritores les da miedo quedarse fuera de las librerías, los círculos donde algo deben decir, lo que sea, pero algo que les haga sentirse presentes, que les haga sentir que existen, así sea por unos breves años, meses, semanas o para la foto que será archivada en ese álbum que sirva para las otras noches, cuando se es nadie, cuando se hurga en la memoria de todos y el hombre se enfrente al aborrecido “yo”, ese tan odiado yo, que es consecuencia de obediencias que solo sirvieron para llenar un espacio llamado: identidad o, dicho de otra forma: pienso lo que él piensa, porque yo no pienso o lo que pienso es demasiado tonto como para que me sienta aceptado como alguien que piensa por sí mismo. Y sin embargo, las preguntas siguen allí, entre un pedazo de pan, una taza con té, una mujer para amar o una mujer para dejar, un tabaco que marca el espacio de los que pueden tener un espacio sin que nadie les moleste o, un tema de conversación desde una ebriedad en la que se concluye lo tan poco inteligente que se es. Y te ganará la vida, porque en menos  que te des cuenta, empezarás a abortar o a aceptar que tienes responsabilidades, que nada se sabe cuando los niños se empiezan a hacer preguntas o, cuando te das cuenta que si estás frente a la página  en blanco y no tienes nada qué escribir, es porque tu aburrimiento solo te lleva hacia un profundo yo vacío que te aterra, porque sabes que no hay nada dentro de ti, nada, salvo eurekas o discursos que otros ya dijeron hace siglos, soportando la frustración de saber que no hay aporte o contribución con tu literatura, si es que ahora estés bebiendo o consumiendo drogas, para pensar lo que te revele al menos una frase que nadie antes haya escrito, una visión que supere la mejor de las ficciones o, el trauma de haber leído miles de libros y sepas, ello te impida escribir un párrafo de pocas líneas, si es que te estás empezando a fijar en tu gramática, en cómo se te leería en otros idiomas si es que piensas bobamente que vivirás de la literatura y, que serás un éxito en muchos países de muchas lenguas diferentes. Porque un libro de 1,000 páginas son muchas horas que bien pueden ser usadas para tener sexo, para cantar canciones o bailar o reír con tus mujeres, (si es que tienes mujeres), o con tus amigos, (si es que tienes amigos), o con el descanso de un largo día de trabajo donde al ver ese libro de 1,000 páginas, no te importe si el autor diga algo entendible sino, te induzca ese esfuerzo, digámosle, intelectual, para dormirte de aburrimiento. Pero para los escritores el aburrimiento es otra cosa, es el encuentro con la voz interior, sea con luchas sociales de las que aún no se ha desengañado, o tal vez con la historia aún no escrita que debería decirnos de otra manera qué es el ser humano, descifrado, comprendido por fin, muy distante de la palabra: enfermedad, algo tan cotidiano de lo cual hace siglos no salimos. Pero no, el aburrimiento te derrota y vas tras un libro, piensas en algo que te parece interesante, una anécdota que sí sea extraordinaria, algo que sane el alma por unos minutos, que le haga sonreír al lector o al que escribe, un momento de paz en medio de batallas constantes donde la vida no era como la creíamos cuando éramos niños. Pero no, te rindes finalmente y borras todo lo que has escrito, sales a la calle y te mientes una vez más, vas al recital de poesía con el libro que con tu propio dinero has impreso y lees, lees algo que no sabes entender ni tú mismo para sentenciar que es arte, que el arte va más allá de lo inteligible y que por eso somos humanos, sabios, diferentes a los animales, porque podemos usar la palabra de muchas maneras, si es que ya es suficiente con tener la palabra, sin reparar que La Palabra es un acto sagrado, una invitación al futuro que se pierde segundo a segundo. Y entonces te das cuenta que no tienes nada qué decir, que te has repetido como miles de autores, que contigo la literatura no ha ayudado a evolucionar al ser humano y solo sientes la necesidad de ir al baño y excretar todo lo que has comido durante el día, si es que ese alimento ha sido placentero, si es que puedes hablar de la paz sin conocerla, si es que ese tecleo melodioso en la noche te sea agradable cuando estás frente a tu aburrimiento y la página en blanco, mejor dicho, si es que lo que escribas haya valido la pena el tiempo invertido, si acaso es mejor hacer el amor, bailar, viajar, o eso que tú prefieres que es beber y drogarse, sin que necesariamente sea una generalización sino, un hábito aprendido, para no sentirte solo, ante ti mismo.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

ENSAYO SOBRE LO COTIDIANO BAJO UN CIELO GRIS






El músico me dijo: “el Sol no sale para todos”
La muchacha me dijo que hacía 4 meses no comía
Le dije que la entendía, pero que 4 meses era imposible, que eso era muerte por inanición
Ella se enfadó y me dijo que era un sordo, que había dicho 4 días
Pasé de largo mientras escuché que volvía a decirle lo mismo que me dijo a mí a otras personas
Un billete de lotería esperado todos los días sin salir premiado
Un anciano en un restaurante haciendo gestos sin que nadie entienda qué quiere
Creo que pedía dinero, pero no hablaba, solo hacía gestos
Lo vi salir llevándose una bolsa que estaba en el pasillo de ingreso
Creo que ambos no sabíamos si había algo de valor en esa bolsa
Un muchacho sonriendo mientras hace publicidad para un restaurante
Para llamar a comensales, una mujer que se puso a barrer mientras yo almorzaba
En un restaurante de clase media alta,
Le llamé educadamente la atención, ¿es que nadie entiende qué es la educación?
Un orgasmo en un hotel con una muchacha que tiene pareja hace 7 años
Yo pensé que su trabajo era por necesidad, su pareja trabaja en la mejor mina
Terminé por no entender nada, porque ella estudiaba en la universidad
Igual tuve mi orgasmo y me marché sin decirle nada, era otra muchacha
De quien nunca sabría su verdadero nombre.
Una mujer regresando cansada a su casa después de un  largo día
El rostro abatido, el amor, el sexo, los hijos, todo lo que esto significa
Gastos, obligaciones, recibos, cuentas, deudas, conseguir el dinero
Un tipo queriendo agarrarse a golpes con otro, un mal golpe, alguien lesionado
De por vida, demandas judiciales, juicios, cárcel, ser proscrito de por vida
La foto de un hombre en las redes sociales que es buscado por no pasar la pensión
A sus dos menores hijos y, las mujeres contra los hombres antes del amor
O después del amor, alguien que no quiere aceptar que la vida no es fácil
Que en medio de esta competencia hay apellidos tradicionales a los cuales se les
Debe favores desde hace décadas o, un día de libertad para los abatidos que saben
No lo tendrán o, un proyecto arquitectónico concluido magistralmente
Para quien peleó toda su vida y por fin logró lo que sus catedráticos no lograron,
Un muchacho leyendo porfiadamente en la Biblioteca sin desmayo porque
No pudo con los rigores del todos contra todos en la universidad,
Un auto con el motor malogrado que es usado como taxi para ganarse la vida
El silencio para llevar la fiesta en paz o, las historias de cada quien
Algunos mintiendo, otros diciendo la verdad para nadie
Pero la mayoría mintiendo por costumbre, por hábito
Y todos los estresados usando como chivos expiatorios a los políticos
Con razón, diría yo, pero sin ver la paja en su propio ojo.
Una tarde que amenaza con llover para los que viven en la periferia de la ciudad
Para los que saben otra vez lo perderán todo,
Una semana de vacaciones en la playa con niños y promesas de intentar ser felices
Alguien leyendo este escrito sin entender cómo llegué hasta aquí
Un amigo a punto de explotar por su carga familiar
Otro que se ha arrepentido de estar casado
Mi madre cortándole el cabello a mi padre con casi 50 años de casados
Y el quebranto de mi promesa de no volver a tomar KR Limón,
Porque hasta para los libres el día tiene que ser evadido
Después de todos los rituales, cuando la soledad es escribir
Lo que uno entiende, es la vida, en una ciudad, donde se deben guardar las buenas maneras
Las buenas formas, sin levantar la voz
Con un 02.22 % de inflación anual, recordando a un amigo judío cuando me dijera
A pesar de todo, Mauricio, aquí hay libertad y paz, esto no es Jerusalén
No nos caen misiles todos los días,
Y la lluvia que se viene.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...