domingo, 26 de abril de 2020

EL CHAT EN CUARENTENA DE PERÚ






Los primeros días fue como un shock para todas las personas del planeta, creo que hasta ahora millones no logran recuperarse, más aún cuando sabemos que los hábitos de todos deben cambiar, desde ya no contar con bares para ir a beber, ( es curioso, me llamó la atención una noticia donde los varones salieron a las calles a hacer cola para comprar cervezas, la policía los hizo regresar a sus casas, ¿así de destruido está el hombre que en plena pandemia donde pude morir, sale a la calle para hacer colas con el fin de comprar cervezas?), tampoco discotecas, mucho menos restaurantes, conciertos, estadios donde se juegue fútbol o sea razón para que se hacinen las personas, incluyendo iglesias sea cual fuera el culto. El mundo cambió y parece que nadie se está dando cuenta. No sirve de mucho tener algunos millones en los paraísos fiscales, si lo necesario es tener alimentos para la semana, estar bien de salud, contar con agua y luz, una pequeña casa dónde estar, y que se cuente con una bodega cercana como un carro de basura que pase 3 veces por semana. El dinero no servía ya para nada, valía lo mismo tener 100 millones de dólares que apenas 100 dólares, solo valía el necesario para poder tener qué comer. ¿Los viajes por el mundo en primera clase, sean desde aviones o cruceros?, todo eso estaba prohibido, las fronteras están cerradas y lo estarán por muchos meses hasta que la pandemia esté resuelta. Medité en los adictos a alguna droga, en cómo la estaban pasando, en sí de verdad es cierto eso que la marihuana  es saludable, no, no lo creo, los que consumen marihuana han debido y deben pasar angustias muy fuertes porque la policía y el ejército está por todas partes, y de esto hablo también con la cocaína, las drogas que en su momento destruyeron hogares, familias, vidas, futuros, y que mueven fuertes cantidades de dinero para el Crimen Organizado, podían ser prescindibles, desestimadas, no consideradas como esenciales para la vida, sí más bien como vicios que en este momento enferman a millones de consumidores.
La soledad era pasar la tarde como ahora escribiendo en plena pandemia, donde más de 200 países están entre la vida y la muerte, con cerca de 3 millones de personas infectadas y miles de muertes diarias desde diferentes partes del mundo. La soledad era y es, sentarse a escribir, y  evitar conversar con alguien. Hay mucho estrés y cualquier palabra puede ser malinterpretada y usada en contra de uno. Pero no fue fácil llegar a disfrutar de mi silencio, silencio al cual estoy acostumbrado por décadas, silencio que en este trance tuvo que enfrentarse con el miedo a morir, cosa que lo hizo muy diferente.
Pensé en que quizás en los chats de Perú hallaría gente con ánimos de querer conversar, mas solo hallé lo de siempre, mujeres amargadas o lesbianas y, bastante gay que se ofrecía para tener sexo en plena pandemia, dispuestos a trasgredir el Toque de Queda o la Inamovilidad Social ordenada por el Estado Peruano. Solo querían tener sexo con quien fuera, así fueran extraños de un chat, donde abundan los gays y, están enfermos de una lujuria que va más allá de la salud o el peligro de este virus. Eso era lo que más llamaba la atención: tener sexo con gente a la cual no se le miraba la cara y, tenerlo cuanto antes previa cita para un hotel de mala muerte.
¿Tener sexo sin reparar en la pandemia o lo que ordena La Ley? ¿Es esta la comunidad LGTB que lucha por sus derechos desde el lenguaje inclusivo hasta la Ideología de Género?. Eran gays que desde el chat querían tener sexo con gente extraña que también era gay y con quienes quedaban en citas sin importarles el contagio del virus.
No diré más nada, usted mismo saque sus conclusiones. Así, no se puede, salvar al mundo. Después no me acusen de homofóbico, los hechos son los descritos y ustedes lo saben muy bien.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


CUANDO UN POEMA SE ENFRENTA CONTRA LOS MALES QUE LACERAN EL MUNDO Y ALGUNOS SE SIENTEN MUY ALUDIDOS






Hacía más de un mes que no entraba a mi Blogger para escribir, lo consideré innecesario porque la gente andaba más preocupada en cómo salir de esta pandemia que en mis escritos dejados hasta ese momento que se basaban en mis experiencias mundanas con muchachas de 20 u algo más años de edad.
No, no pueden venir, en mi apartamento hay un adulto mayor y no puedo exponerlo por culpa de ustedes que tienen furores uterinos y que les vale nada la cuarentena y quieren hacer el amor. Medité en ese momento que ellas habían estado haciendo el amor todo el tiempo de cuarentena ordenado por el Gobierno, que probablemente estaban infectadas o eran asintomáticas. En suma, me había quedado sin muchachas para hacer el amor, cosa que por cierto no me afectó en lo más mínimo, primero estaba la salud de mi familia y yo. No eran días precisamente para darle rienda suelta a los apetitos de la carne.
Entonces pensé en que sería bueno escribir un poema partiendo de todo lo que habíamos pasado el planeta entero, recordando los buenos votos para un mundo distinto, diferente, donde no existiera el mal, no hubieran jóvenes drogándose ni bebiendo, ni mucho menos, hogares o familias destruidas por el alcohol o las drogas.
La economía había afectado a todo el planeta y pensaba en las riquezas corruptas de aquellas personas que todos rechazamos, de nada ahora les servía su dinero, la pandemia mataba a todos sin distinción alguna, sea de clase, raza o condición económica. Era bueno pues acusar a los corruptos para hacerles ver que el dinero mal habido que tienen no los libró de la muerte.
Pensé también en los padres de familia temerosos, (hablo de padres de familia, no de hombres o mujeres que no tienen hijos e ignoran qué es ser padre de familia), por llevar a sus hijos a los colegios para que les enseñen que a pesar de sus cortos 6 años de edad, no podían afirmar si es que eran hombres o mujeres, que eso era algo que nada tenía que ver con sus penes o vaginas y que serían bien orientados por un transexual para cualquier tipo de duda. Creo que millones de personas meditaron bastante sobre ello y algunos pidieron perdón, arrepintiéndose por sus maldades. Debo recordarles que en plena pandemia han muerto decenas de miles de personas en todo el mundo y que las ciudades más importantes del mundo tienen las calles vacías, en pleno silencio, aterrorizadas con la muerte que les asecha. Entonces pensé en quienes promueven el aborto, no hicieron nada, esas muchachas que salían a las calles a promover el aborto mientras causaban desórdenes y destruían el patrimonio de las ciudades, con cientos de millones de dólares donados por ONG’S, nada, nada habían hecho por salvar al mundo, más bien se habían escondido en sus casas para pelear por sus vidas, olvidándose del lema: NiUnaMenos, peleando más bien por sus vidas, olvidándose que pelearon semanas antes por el derecho a matar a las vidas que llevaran en sus vientres, porque no vi a ningún colectivo que se ofreciera para ayudar a los médicos, al menos, limpiando los pisos y baños, de los hospitales, donde el virus estaba infectando a todos. Pensé si habría ayudado en algo el Lenguaje Inclusivo en este momento para comunicarnos entre personas, pacientes, médicos, policías, personal del ejército y demás personas que batallaron y siguen batallando contra la muerte, creo que el lenguaje inclusivo solo habría generado más caos o desorden, no habría ayudado en nada y, medité que quienes lo promovieron, fueron personas llenas de odio, egoístas y desadaptadas, rencorosas, que solo querían la incomunicación total de las personas, considerando que se utilizó la palabra para comunicarse y salvar a las personas desde las llamadas que se hacían segundo a segundo a los números dados por el Estado, con el fin de brindar ayuda.
Y es cierto, no hubo quejas por parte de las mujeres que reclamaban por las violaciones en las calles a plena noche porque salieran en minifalda, no tenían cómo, hay Toque de Queda, es decir, está prohibido salir a partir de las 6 de la tarde hasta las 5 de la mañana, razón por la cual, no hay bebedores ni drogadictos en las calles, mucho menos abusadores sexuales que se aprovecharan de indefensas señoritas que salían antes a media noche en minifaldas por la ciudad.
Y entre otras cosas, me felicité por no haberme casado, por no haber tenido hijos, por estar solo, por no tener pareja, y por ser libre, porque las noticias revelaban los conflictos de pareja entre hombres y mujeres que ya no se soportaban y tenían que guardar cuarentena bajo un mismo techo por Ley. Es ventajoso ser soltero y sin hijos en plena pandemia, pensé.
Y escribí algo sobre todo esto.
 Está demás decir que parte de esto exasperó e inquietó a quienes defienden todo lo podrido de este mundo que en su momento, la gente clamando, oró, para enmendarse y cambiar. Pero no deja de ser una anécdota. La pandemia continua, yo sigo quedándome en casa, que esto durará sabe Dios cuántos meses, o años, tal vez.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

MUNDO, RECUERDA QUE LA MUERTE JUZGA AHORA






En el día de los justos proclamo
Si queremos un mundo mejor
No queremos drogas ni alcohol
No queremos corrupción
No queremos gente mala en este mundo
¡El Hombre es Hombre y la Mujer es Mujer!
No queremos Ideología de Género
No queremos Lenguaje Inclusivo
No queremos mujeres reclamando su Derecho a Abortar
No queremos Crimen Organizado
Ni trata de blancas ni Tráfico de Órganos
Que el mundo que deba esperarnos después de esta pandemia
Sea un mundo para hombres justos
Debo recordarles que aún no hay vacuna
Y no sabemos cuánto tiempo más dure el esperarla
Ni menos si será efectiva
Ya que cada país tiene su propia cepa del virus
Así que mediten bien sus errores
Disciernan en qué es lo que quieren para el mundo que nos espera
Porque si vamos a volver a lo mismo
Después de haber pasado por el temor a la muerte inminente
Solo me quedará decirles que son animales
Jamás humanos, indignos de la vida y una nueva oportunidad.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...