jueves, 31 de enero de 2019

CUANDO SE ESCRIBE UN POEMA






El muchacho no sabía qué hacer
Ella partía y nadie dio una razón entendible
El océano como es siempre, solo sabía escuchar
¿Había solución a todo?
Miles de preguntas y 18 años por cumplir
Los libros no respondían nada
Una ciudad y otra
Alguien viajaba para olvidar
Si uno es bueno o malo
Solo eso lo saben los santos
¿Un milagro pedido en la noche?
¿Una Luna fría que estará lejos toda la vida?
No hubo pecho en el cual llorar
Las calles ya no fueron más las mismas
Que en esa se cantó una canción a todo pulmón
Que en ese hotel se rio a más no poder mientras se amó
El muchacho no sabía qué hacer
Los sabios le dejaron en soledad
Sabían que no todas las respuestas son para todos
Él tendría que hallar las suyas
Y ella partía
Y nadie daba una razón coherente
Un amigo suyo se volvió alcohólico, otro gay
Y su mejor amiga se fue de trabajadora sexual
¿Entender al mundo?
Porque frente al mar solo había un movimiento incesante de olas
¿Todo esto tiene sentido?
Un corazón sangró por primera vez
La hora de las melodías ausentes le dejaron el eco de sus pensamientos
¿Hay alguien allí?
Se preguntó
Puesto que el muchacho que aún no se hizo hombre
Que no sabía aún de las tardes de los responsables
De los hombres serios e impasibles
De las mujeres cocinando así no les guste cocinar
Del hambriento que no tiene  monedas en los bolsillos
De los niños que empiezan a temer al futuro
Escribió, el muchacho escribió, frente al mar
He hizo un poema
Para interrogar: ¿Por qué?
No lo sabía, pero en él estaba la voz del mundo
Y así es siempre, cuando se escribe, un poema.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco



miércoles, 30 de enero de 2019

SI TÚ FUERAS UN HOMBRE






Lo siento nena
Yo no ordené este mundo
Entregué mi mente muchas veces
¿No es la mente lo que más entrega todo varón?
¿Por qué me pides entonces todo de mí?
Si sabes que esto no tiene solución
Y que antes que nuestros corazones canten victoria
Ya la guerra había sido declarada hace tiempo
Y me dices que no tengo sentimientos
Que el amor no tiene porqué ser una exclusividad de ustedes las mujeres
¿No me he visto perdido cuando he cedido al amor?
Me pides demasiado
He nacido libre y de la esclavitud de ustedes he probado
Ahora estoy tranquilo
Con un tabaco mentolado
Y un zumo de piña,
¿Qué más puede pedir un varón sino ser feliz?
¿Vi a hombre alguno ser feliz amando?
Porque te diré que la forma de amar que tienes solo sabe hacer daño
Y me odiarás por decirlo de esta forma
Pero las respuestas las diste hace tiempo
Y yo no estoy de acuerdo
Porque en el primer beso que no esperé
En otra noche lloré delante de todos diciendo Te Amo
Y creo que nunca entendieron nada
Porque en las noches del arrepentimiento
Conocí juegos donde no se debía jugar
Y así, me dices, si yo fuera una mujer
Tal vez entendería tu forma de amar
Pero tus reglas van en contra de mi felicidad
Si tan solo replantearas la forma de amar
Porque no solo se trata de sexo
A pesar que sienta que es 100% sexo
Yo no levanté todas mis banderas para declarar ninguna guerra
¿No hay algo enfermo en eso que entiendes tú por amor?
Déjame en la vereda de los libres
Que hay amantes que solo quieren placer
Porque del dolor ya probé
Muchas veces, mientras me reclamaste amor
Y convencido, supe qué no debía volver a entregar
Si acaso debía alejarme, porque
¿No es la mente lo único que puede entregar un varón?
Si acaso nuestra mente es todo
Y en intensos gritos no has estado
Cuando te necesité de verdad
Si es que a eso tú llamas: amor.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco



HACER EL AMOR CON LA MUCHACHA PELIRROJA






Sí, me gusta que me hagas reír mientras hacemos el amor
Y me gusta que rías a carcajada limpia
Y que en ningún momento hablemos del amor
Sino que más bien solo hagamos el amor.
Me gusta que me hagas sentir vivo
Que te entregues a pesar de saber que no nos volveremos a ver
Me gusta que me quites el preservativo solo para volver a hacerme el felatio
Que quieras que te domine
Y te domine
Y te dejes dominar
Que me pidas que te maltrate
Y cuando te maltrate me digas basta, trátame con amor
Me gusta que quieras que alcance mis orgasmos
Mientras tú los estás alcanzando
Que en la posición de la esposa
Te esmeres en hacerme feliz
Y lo des todo,
Porque me has hecho cantar
Gritar a todo pulmón en plena posesión
Y tu mirada ha cambiado a pesar de haberte dicho que no debes ilusionarte conmigo
Mientras he tomado tu larga cabellera roja
Y he visto cómo he dejado las marcas de mis uñas en tu muy blanca piel
Porque he golpeado con furia ese derrier
Cuando me pediste que lo acariciara
Y te dije que ante las muchachas más bellas nunca he tenido piedad
Y quizá todo se pueda resumir en el sexo
De estos días donde no repito de mujer
Porque cuando te vi satisfecha
Paré en seco y me quité el preservativo para pedirte que te echarás sobre mí
Solo para saber si podías resistirte a mí
Y me gustó que tuvieras por fin miedo
Porque tuve que poner una almohada sobre mi sexo muy crecido y duro
Para que por fin perdieras el temor a mandarlo todo al carajo
Y descansaras sobre mi cuerpo
Para decirte: esto es hacer el amor
Lo anterior fue sexo
Y así, me dejaste partir, como yo a ti
Porque ambos sabemos que somos libres
Y así es nuestra felicidad.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco



HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...