domingo, 31 de diciembre de 2023

LA MUCHACHA QUE QUERÍA SER UNA MILF



 



Julio, sigue vendiendo libros. Escribía como es mi costumbre, hasta que sentí escalofríos, sabía a quién se refería, era un tipo que fue famoso como escritor en su momento, alguien a quien llegué a conocer para saber de su verdad. No me gusta que me nombres por mi primer nombre, eso sólo lo hacen las mujeres que quieren algo serio conmigo y yo, no quiero nada serio con ninguna mujer, lo mío es escribir. Mauricio, entonces, sigue vendiendo libros. A dónde quieres llegar con todo esto, él tenía un trabajo para salir adelante, fue catedrático, otra cosa fuera que se metiera con una mujer que, en vez de hacerlo surgir, le celara hasta con las alumnas. Mauricio, sabes bien que él era mujeriego. No hay nada de nuevo en ello, muchas parejas que conoces, no se amaron, se unieron por un embarazo no deseado, para luego terminar separados y con juicios por alimentos, no es el primer caso de un mujeriego que ahora estaría dispuesto a reventarse los huevos con una bomba, en mala hora le hizo el amor a una mujer que apareció en su vida para hacerlo mierda. ¿Y cómo sabes que no se amaron? Bueno, entonces, bonita filosofía es esa del amor, míralos a ambos y al muchacho que está de por medio, ¿ya está en la universidad? Julio, son caros los estudios universitarios. Que no me llames por mi primer nombre, ¿no puede trabajar el muchacho?, muchos surgieron de la nada sin el respaldo de un padre y una madre. Las leyes son las leyes. Claro, sólo cuando se les mete entre ceja y ceja, como a la mujer del escritor, ¿sabes que ella le armaba unas escenas de celos que parecían extraídas de una película de cine? Ah, verdad, por esa razón perdió su trabajo. ¿Es ironía tu comentario? Diré más bien que no está bien eso de que los mujeriegos como ese escritor, anden haciéndole el amor a cuanta muchacha se le entregue, al menos debía usar el preservativo, ¿no te parece? ¿Y si ella se lo quitó?, hay muchas mujeres que aprietan los labios vaginales para extraer el condón. ¿Me quieres decir que ustedes los hombres son como animalitos que botan la leche dentro de nosotras las mujeres, sin pensar en las consecuencias? ¿Y la pastilla del día siguiente? ¿Nos consideras asesinas? Existe el cáncer del útero, ¿te explico cómo una mujer de 31 años puede tenerlo? ¡Pero qué bárbaro!, ¿lo tuyo es hacer menstruar a las mujeres? Es la regla, la norma, lo periódico. ¿Y por qué tendría que ser así? Entonces te respondo con tus comentarios: vende libros. Eh, sí, tiene una biblioteca interesante, le compré la vez pasada un par de libros que eran rarezas con conocimientos que pocas personas tienen. ¿Tiene?, tuvo una biblioteca interesante, ahora no le queda nada de ella, salvo una salud mental destrozada; al principio pensé que estaba loco, hasta que me relató su historia, esa mujer sólo quería destruirlo. ¡Ya, Mauricio, era una arpía que sólo odia a los mujeriegos!, ¿contento, Julio?

El escritor se levantó para servirse una Coca Cola helada, pensó en la frase: “calladitas se ven más bonitas”. ¿Es que no se puede conversar con ustedes las mujeres? Si me invitas unas cervezas, conversamos de la putamadre. Olvídalo, no bebo. Eres un aburrido de mierda, me lo habían advertido, ¡oh, sí, claro, Julio Mauricio no mezcla las drogas con el sexo! Sinceramente, no me atraen las sensaciones psicodélicas juntas con el sexo, para ser exacto, no me atrae la psicodelia. Pero cariño, te vas hasta el extremo, sólo pedí unas cervezas para dialogar como esperas, muy bien. Es que no necesito de cervezas para dialogar bien. Tú lo único que necesitas es cambiar de muchacha cada vez que puedas, o irte de putas cada vez que tengas mucho dinero, entonces qué, ¿pasas de largo conmigo también? Qué sigue después, contarte mis traumas de mi niñez. ¡Bah, no tienes por qué ser tan dramático! ¿Pero no es así?, mira a los bebedores, siempre se quejan de algo y, cuando tienen pareja, se quejan con ella de todo lo duro que han tenido que pasar, digamos, para ser, poetas. Es que es duro el destino de las personas, Julio Mauricio, con alguien hay que aliviar las penas. Sí, con las putas, ¿sabes que ellas no hablan? Dirás que no hablan como yo, al menos conmigo puedes dialogar sobre estas cosas, ellas no llevan una vida interesante, te lo dijeron antes que empezaras a tirarte más de dos mil putas y volverte en el ser depravado que eres cuando haces el amor. Lo que he hecho contigo lo ibas a hacer tarde o temprano, normalmente lo hacen pasados los 30 años. Vales un carajo, a lo mucho sirvo para un relato, ¿eso me quieres decir? Sí, afirmó, Mauricio, y estoy esperando algo nuevo de ti, que no sea por cierto un embarazo no deseado que sé con quién y dónde, se soluciona eso. Ya veo, soy la mujerzuela que has usado para tu nueva película de pornostar. Espera, fue tu deseo, eso de mostrarte semidesnuda desde las redes sociales no es normal, sólo te propuse grabar unos videos, lo demás es esto, no te obligué a nada. Vaya, nunca pensé que la vida de las MILF fuera así. Ahora te sientes una MILF. ¿Crees que me haga millonaria con estos videos? Mira, la vida de las MILFS como de los escritores es igual, es puro arte, no se vive de esto, sólo promoverás masturbaciones compulsivas en adolescentes y hombres, hasta que aparezca una nueva muchacha para el cine porno, en todo hay competencia, mi estimada, o no has notado el universo de mujeres que existe con sus videos XXX, encima de ser muy bellas. ¿Quieres decirme que no soy la mejor?, ¡pero si di lo mejor de mí! En el sexo, querida, nunca todo es suficiente. Así se resume tu sabiduría de pornostar y escritor, ¿es que acaso quieres hacer cosas aberrantes conmigo? No es necesario ni tampoco lo pensé, primero porque no hay nada que hagas que no se haya hecho antes y, esta generación hasta sabe qué es un espéculo y cómo hacer que una mujer alcance su orgasmo. ¡Sí!, es impresionante, no eres el mejor amante que he tenido, pero es cierto lo que dices, ¡ahora todos los muchachos de veinte años saben hacer el amor muy bien! Como que no quedó ningún solo secreto en el sexo de ustedes las mujeres para con nosotros. ¿Y el amor, Julio? La puta que parió a todos y generó este caos, ¡que no me llames Julio!, es como una pesadilla para mí. ¿Pero qué tiene que te nombren por Julio?, es un nombre tan bonito. Claro, bonito para lo oficial, porque apenas uno se empareja de manera formal, dejan de llamarlo por el acostumbrado segundo nombre, para llamarlo por el primero. Entonces, ¿vas a seguir escribiendo mientras me sigo tocando y te veo escribir? Hemos hecho el amor todo el fin de semana, lo que tú quieres es otra cosa. Te has cansado de mí, te has cansado de hacerme el amor a como se te ha dado la gana, ¿ahora qué?, soy otra hazaña tuya con video incluido, ¿eso es lo que soy para ti? Para mí eres sólo una pregunta. ¿Dime, amor, cuál es esa pregunta? Ja, me dices amor, qué falsa suena esa palabra en tu boca, pero bueno, se lo dices a todos, estás en la edad en la que las mujeres nos dicen a nosotros los hombres, mi amor. ¿Pero tiene algo de malo decir, mi amor? Cuando es una expresión gastada sí. Al grano, qué interrogante soy para ti. No, mejor olvídalo, no tiene importancia, no es trascendente saber quién te hizo tan puta, como para haberte iniciado en el sexo y ahora, estés haciendo el amor con toda la ciudad. Tampoco exageres, Mauricio, no he hecho el amor con toda la ciudad, pero, ¿debo interpretar eso como una señal de que sientes celos?, ahora resulta que soy tuya, que te pertenezco, pero qué lindo que te pones Julio, cuando hablas así. Veo que no tienes remedio, llevas el diálogo hacia tus temas relevantes, cuando en realidad lo que deseo es pasarme toda la tarde escribiendo, porque veo, cumpliste tu promesa. A qué te refieres. A lo que dijiste al hombre que te ama tanto y ahora debe estar hecho mierda. No entiendo de qué hablas Julio Mauricio. Hablo de que estás acostándote con todos los hombres que puedas, son esas pequeñas venganzas de las muchachas que aún pueden acostarse con toda la ciudad. ¿Dices, aún?, ¿de dónde sacas eso que amenacé a un hombre, con acostarme con todos los hombres de la ciudad, sólo para provocar celos? Parece que estás olvidando que ésta es otra generación, no hay más misterios en las mujeres para nosotros los varones. ¡Entonces me has usado!, me estás tratando como a una puta. Deja ese tono de lamentación y no intentes llorar, que eso te deja en ridículo, hemos subido el video a un canal donde todos están preguntando por ti. ¡A ver, a ver! Mejor olvídalo, dejaron de ver el video hace media hora, parece que otra muchacha mejor que tú, está subiendo sus videos a las páginas XXX. No, no, no, ¡no puede ser así de mierda el mundo! Pero si lo sabes bien, entre ustedes se hacen solas la competencia. ¡Dejaron de ver mi video!, se detuvo en las mil doscientas tres visitas, ¿y todo para recibir unos sucios billetes que no alcanzarán mas que para cubrir mis gastos de fin de semana? Bueno, al menos puedes afirmar que ganas dinero con el sudor de tu vagina. Pero cómo se atreven a comentar que estoy en algo. ¿Te han dicho que, para una doncella, hay siempre una princesa y, que para una princesa siempre habrá una reina y así otras reinas más bellas? ¡Tanto para nada! No lo creo, puedes verte alcanzando el orgasmo. Ya sé, ahora entiendo, debo cambiar de hombre, quizás eres tú el problema, debo hacer el amor con hombres más rudos y salvajes. Entiendo, has empezado tu carrera de pornostar, eres toda una MILF, ahora quieres competir con todas las muchachas que hacen el amor hasta llegar a un Gang Bang, donde te harán el amor hasta 50 hombres. ¿Sabes que ustedes los hombres son una purita mierda? Qué, qué estás haciendo. Provocando una menstruación, Julio Mauricio, de esto no se puede vivir. ¿Y de la venta de libros? ¡Vete al carajo, poeta de mierda! Qué, ¿te vas así nomás sin unas horitas más de sexo continuo? ¡Me voy a meter de monja, no me busques más! Bueno, no es mala idea que te metas de monja, al menos los obispos dan todo a sus preferidas, pero hasta en los conventos tendrás competencia y, no te busco yo, eres todo lo que has buscado, y a ver ahora cómo me libro de esas sábanas manchadas en sangre que veo, querías que vendiera libros como el escritor ese, ¿o pensabas que iba a vender a diferencia del catedrático que enloqueció, mis propios libros?

Bueno, al menos se fue menstruando, pensó el escritor, quien se cuidó de usar preservativos y de que ella tomara la pastilla del día siguiente, en algo tenía razón, no en que ella fuera una hazaña para mi gran fama de mujeriego, sino en que me daría material para escribir un buen relato, al cual, nombraré, a ver, cómo, ¡ah, ya sé!: Historia de una Milf. ¡Espera, pero ella aún no ha parido!, no puede ser una mujer madura que, siendo madre, sea sexualmente atractiva para nosotros los varones, porque encima es veinteañera, a lo poco está llegando a los treinta años, sabré hacer el amor, pero veo que sé muy poco de videos porno, al hecho de tener varios videos míos grabados y que circulan entre mis amistades. Bueno, siempre se aprende algo nuevo en el sexo, lo aburrido sería decir: del sexo no tengo ya nada qué aprender. Y sí, se marchó, no es mi problema, espero que encuentre lo que busca, porque lo mío es escribir, así no se vendan mis libros, por más que haya escrito muchos temas relacionados con el sexo y las relaciones de pareja, pero, ¿qué es lo que les gusta leer entonces hoy en día a los lectores? ¿Usted lo sabe, estimado lector?, ¿usted sabe qué quiere de la vida?, bah, no es necesario que lo responda, creo que pocas personas supimos desde adolescentes, qué quisimos hacer con nuestras vidas, no es una pregunta dable entonces.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa Perú

31 de diciembre de 2023

LOS HOMBRES Y LA HISTORIA



 


Pude haber tomado un bus o haber viajado con mi hermano en su Chevrolet al balneario, para contemplar el último atardecer, para apearme en el parapeto del Malecón Ratti y ver cómo cambia de color el inmenso mar a partir de las 3 de la tarde, hasta entradas las horas cercanas de la noche, donde si hay  suerte, el cielo se torne rojo ante el agradable ver de un horizonte que contempló a muchas generaciones, para luego, regresar a casa, donde pasé mi infancia, si es que fuera preciso darme un duchazo, preguntándome por esos años cuando bajaba con toda la familia, si ahora no podamos mi hermano y yo, por no poder dejar solos a mi padre y madre en la casa de Arequipa, mientras se esté festejando el año nuevo en El Puerto Bravo de Mollendo, mi padre tiene cierta dificultad para caminar y, sería muy fatigante para él, subir las gradas de la casa para llegar a los dormitorios o, dar caminatas sobre la arena, porque al hecho de tener casi 81 años, tiene contextura gruesa y pasa de los 100kg, para lo que fuera su talla en su momento, 1,88 m, si me corresponda hablar de él, por estar bajo mi cuidado, como mi madre, bajo el cuidado de mi hermano, si ellos estén por ello disfrutando de muy buena salud, pero con los achaques propios de quienes pasan de los ochenta años. Creo que muchas cosas cambian con el tiempo, como el que muchos adultos mayores ya no estén con nosotros, algo ante lo cual me cueste mucho creerlo, si precise, sea un verano que no baje a mi terruño, sin que de pronto esto lo vea como algo necesario. Hay momentos en la vida de todo hombre en que se termina uno por convertir en el padre de su propio padre, donde uno renuncia a placeres que para otros pueden ser importantes, como pasar año nuevo en un balneario, ir a un concierto que se realice en la playa, estar hasta el amanecer mientras el cielo se aclara, hasta ver desde lo lejano, donde empieza Mejía, el balneario más cercano, donde están las familias más pudientes del Sur de Perú, hasta la primera playa donde, con los pies descalzos, humedecidos por el agua del mar, pisando arena que se puede hundir con los dedos, vea montañas de nubes bajas, las mismas que se pueden apreciar desde la quebrada de guerreros, la carretera sinuosa que está entre montañas llamadas: La Cordillera Costeña, cuya máxima altura es de un kilómetro y tiene una cruz enorme desde donde se puede ver a Mollendo como una ciudad en maqueta, si en el ver desde el auto, éstas nubes se abran para empezar a sentir el olor a la humedad o, el que emiten las fábricas de pescado, si al llegar a casa, la casa de mis padres, se sienta el olor típico de las casas de costa, que están frente al mar, un cierto tufo en el aire donde es inevitable sentir cierto olor al cual uno se acostumbra si es que ha nacido en Mollendo, ese olor a humedad.

Recuerdo que cuando llegaba el verano, siendo yo niño, eran forzadas las salidas al parque por las noches, para recibir la brisa reconfortante, si es normal ver a las personas, desde los balaustres de sus jardines, con ropa ligera, pasar la noche dialogando hasta el amanecer, porque no se puede dormir con tanto calor, por más ventiladores que se tenga en cada habitación, en esa derrota de no poder conciliar el sueño, ni ante las camas del algodón más fresco que se tenga, porque en el intentar acomodarse en la cama, el rostro rendido parecía rebotar de la almohada que, inmediatamente se ponía como una brasa y, entonces, es habitual que uno se dé duchas frescas, para mitigar el sopor de los 30 grados de temperatura que si bien, para otras personas de otras latitudes, es una temperatura tolerable, para nosotros, era sólo un recuerdo que en los parques principales, que empiezan desde esa larga avenida donde se puede apreciar de día, el horizonte y el mar, la invitación a tener conversaciones con amigos que llegaban desde otras partes del Perú o del mundo, se convertían en motivos para aparecer al encuentro y saber de las novedades, consumiendo bebidas bien heladas, sean helados o cremoladas, que viene a ser hielo batido con zumos de frutas, hasta las cervezas “al polo”, para calmar tanta calentura no precisamente del amor, si en estos meses, es cotidiano el contemplar a manera de costumbre, el cuerpo de las muchachas, en pequeñas prendas de vestir o ropas de baño, pasear por las calles, ante apremiantes erecciones de quienes las deseamos y se considere esto como algo jocoso o motivo de risa, si el verano y los amantes que no son de la costa, los enfrente a experiencias asmáticas a las cuales deberán acostumbrarse, entre ese hacer el amor, sea en las mismas playas, algo ante lo cual ya no se puede poner control o, en las habitaciones de hotel u hospedajes, en los que se hace el amor emanando gotas gruesas de sudor, para terminar en las duchas, lugar común, como lo son los platos con los frutos del mar, sobre todo los preparados con el pescado y esos mariscos que huelen a sexo de mujer, si el verano tenga aroma a mujer, en el recato de ellas de saber ser bien higiénicas, para no pasar por vergüenzas ante las visitas a sus casas que rápidamente percaten: “aquí viven muchachas con hongos vaginales”, si los aromas sean claros, notorios, con una atmósfera limpia, sin más olor que a mar salado, sin el smog de las grandes ciudades, sólo aire limpio.

Debe parecer muy extraño para las personas de Mollendo que, al retornar a lo que llamamos: nuestra “Tierra Santa”, nos encontremos con profesores que no nos reconozcan, con personas que ya no están con nosotros, si en las romerías al cementerio, no demos crédito que tal o cual persona no esté aquí más, con uno, que, en comentarios amenos, se les recuerde con pláticas relacionadas con esas anécdotas que propiciaron las “chapas” o apodos con los que se reconocen a los lugareños, si se pueda saber más de una persona por su chapa que por sus nombres, que bien puede uno preguntar por alguien sin que se dé razón de tal persona, pero al mencionarse su chapa, de inmediato, los ojos iluminados, se aviven y, se den todas las razones habidas y por haber.

Porque aquí en Arequipa es mediodía y es probable que comamos carne de cerdo al horno, acompañándose con bebidas refrescantes que si bien, el clima aquí está con resolana, es decir, con cierto calor agradable, pero con nubes en el cielo, los ánimos para celebrar el año que viene, sean alistando las maletas para enrumbarse a caletas que existen en todo el litoral de la provincia de Islay, donde queda mi terruño, o la provincia de Camaná, si es que aquí sea normal que una familia tenga hasta 3 autos, lo cual facilite poder llevar lo necesario para acampar en una de esas caletas, donde seguramente se preparará algo en una parrilla portátil, con guitarra de madera en mano, en plena fogata, si es que se cante canciones del recuerdo, o se comenten sobre lo bueno, malo y feo del año 2023 que se va, en las promesas y votos que el 2024 sea un buen año, si para mí, signifique mis 20 años de ser escritor de manera oficial, porque en el mes de junio del año entrante, se conmemorarán las dos décadas de haber sido publicado por mis amigos de ese entonces, mi ópera prima, un poemario épico titulado: El Viejo Libro del Cuero de Mamut, libro que tardó muchos años en salir de una imprenta, si es que lo empezara a escribir desde 1989, para finalizarlo con un poema que fue muy conocido, titulado: El Impulso de mi Corazón, para una tarde inesperada, cuando había agotado todo intento de ser publicado, un amigo de ese entonces, dentro de los claustros de la Escuela de Literatura de la universidad, quien tenía una revista que repartía gratuitamente, donde hubieron poemas, cuentos y artículos de los muchachos de mi generación, me diera la novedad que querían publicar esos poemas que tardaron 15 años en salir de mi libro artesanal, para de manera oficial, estuviera en físico, si pocos años después, los muchachos se las ingeniaron para publicar de manera artesanal sus propios libros, para venderlos, desestimando así el rigor que para ser un escritor publicado de manera oficial, debía uno que pasar obligatoriamente por una imprenta, si desde el año de 1990, paseaba con mi poemario, con las páginas cocidas entre sí, con mis poemas escritos con una Remington, y con una portada y contraportada, donde no había imagen alguna, salvo mis nombres completos y el título del poemario, algo que sorprendió amenamente a muchos de esa generación, por habérseme ocurrido de manera original, tener mi propio libro que, llevándolo a todas partes, se convertía en el ritual de mi presentación, por ser conocido como: el muchacho de los poemas, si me preguntaban: ¿y tienes ejemplares para venderlos?, ante lo que respondía, no he escrito para vivir de mis poemas, despertando risas celebratorias ante las normales ocurrencias que siempre tuve y que fui perdiendo, hasta convertirme en lo más cercano que hay en relación a ser un adulto serio, pero de buen decir.

Que si una cosa lleve a otra, sea necesario explicar su razón: empecé a escribir frente al mar, si por ello, el atardecer, sin importar la estación del año, sea una ceremonia para mí, en relación a mis  escritos, si mis primeros gritos escritos ante lo inconmensurable de la soledad, fueran frente al mar, por querer instintivamente tener a mi alcance respuestas al por qué vivimos, para qué vivimos, si a mis 52 años, dentro de mis largos y detenidos estudios, la historia del ser humano y el encuentro con ésta, se ha dado siempre sin que alguien haya resuelto estas preguntas elementales, base o punto de partida para todos los que estamos y estuvieron aquí, antes de empezar a comprometerse con el mundo y la vida, que si bien es cierto, hay todo tipo de personajes, como los que tienen apodos o chapas en el balneario donde nací, entiendo a mi edad, los que entraron a las páginas de la historia, a expensas de morir sin haberlo decidido, son en su mayoría, aquellos que estuvieron en circunstancias obligadas que no eligieron y los enfrentó contra situaciones donde debían tomar decisiones que sin saberlo, los introducía en esos gruesos libros que estudié en mi juventud, sin haber entendido que uno no busca protagonismo ante ciertos hechos, que la historia se sucede y recoge a los que estuvieron presentes en su entorno, si eso es lo que somos: instrumentos de causas obligadas, donde conocer la gloria, no era precisamente un mito, leyenda o cuento.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

31 de diciembre de 2023

sábado, 30 de diciembre de 2023

JÓVENES POR SIEMPRE



 


¿Por qué? Ella me miró sin perturbo alguno. ¿Hablas en serio, Mauricio?, recuerda que, si nosotras no trabajáramos en esto, estarías condenado a asumir relaciones de pareja, con hijos incluidos y, sabemos y, tú sabes bien, eso no es lo que buscas en la vida. Entendí que a ambos nos gustaba lo mismo: el placer por el placer, no el tener hijos, mucho menos creer en los vínculos afectivos que, para mí, no existen entre un varón y una mujer, salvo sea si son completamente inocentes y, no saben qué es el amor. ¿Estás pensando otra vez en la mujer indicada? Contemplé sus senos de adolescente, su buen derrier, el deseo inmediato de hacerla mía en todas las poses que desee y que ella, sumisa y complaciente, las haría para mí goce, recordé en ese instante a una muchacha muy bella con quien compartía en un café en el centro de la ciudad, ella llevaba una pulsera por cuyo nombre pregunté: se llaman: “esclavas”, espera, puedo interpretarlo de manera literal, sé que hay regalos que significan algo, como un anillo, un arete, pero llamar a una pulsera, ¿esclava?, ella probó el café mirando a través de la puerta, el pasar de las personas, parecía estar tranquila, relajada, contenta con su forma de ser, hasta que me preguntó: Mauricio, ¿qué es lo que quieres de mí?, ¿hacer el amor?, ¿me has citado sólo para enterarte que soy la esclava sexual de un hombre que no conoces y me deja hacer libremente el amor con quien desee?

¿Por qué no hueles a sexo?, cuando entré a tu departamento, salía un hombre que no llevaba precisamente un rostro feliz, ¿no se supone que te visitamos los que hemos aguantado varios días de no masturbarnos, hasta tener el miembro viril muy grande, para luego llamarte, concertar una cita y luego hacerte el amor? Mauricio, ¿no te cansas de hacer preguntas?, supongo que eso siempre te dicen todas las mujeres que has conocido. Es cierto, no puedo con mis preguntas, pero no puedo evitar el querer saber por qué no huele tu apartamento a él,  ni siquiera hueles a sexo, está demás decirte que el olor de los orgasmos de nosotros los varones es muy fuerte. No preguntes por la impotencia de algunos varones que se conforman con tocar mi cuerpo y morder mis pezones. Vamos que ni siquiera te estimuló el Punto G, así no huelas a orgasmos, el olor del Punto G sí es notorio.

Ella podía tener orgasmos y no emanar ningún olor, era una trabajadora sexual que sabía bien su oficio, que gozaba de muy buena salud y se hacía lavados vaginales apenas se despertaba, sabía que los úteros que huelen fuerte, espantan a los clientes más refinados. Tú eres un problema para mí, Mauricio, porque tú hueles fuerte, así no alcances el orgasmo, naturalmente que ese olor, más allá de tu testosterona de hombre cincuentón, es porque has tenido miles de mujeres, digamos que se impregnó en tu cuerpo el olor a miles de vaginas que alcanzaron el orgasmo.

Nos recostamos sobre la cama para hacer un preliminar de pocos segundos, donde ella, echada boca abajo, se dejaba penetrar por una erección inmediata mía, para ser prolapsada por el ano, un ano que no olía tampoco a nada. Sé que las trabajadoras sexuales se preparan para el sexo contranatura, si así, se evitan enfermedades de transmisión sexual, escribiré con propiedad, sacarle la mierda a una mujer, mientras se le hace el sexo anal, no es nada agradable. Ella se echó a reír a la par que me decía: ¡sacarle la mierda a alguien!, buena manera de definir esa expresión tan propia de hombres que se van a agarrar a golpes. Creo que son costumbres romanas, ellos hacían un repase sodomita con los que iban a ser crucificados, es una costumbre que se mantiene hasta ahora, ¿te imaginas a un integrante del F.B.I. o a un coronel del ejército norteamericano, penetrando a un coronel, digamos ruso, sodomizándolo hasta sacarle la mierda? Y se hacen llamar tipos rudos. Mauricio, no deberías revelar los secretos de los hombres más rudos del mundo, mejor te pones el preservativo.

Con ella es fácil hacer el amor, no necesito de un sexo oral para estimularme, como me sucede con nuevas mujeres a conocer, dicho sea, con propiedad, trabajadoras sexuales, ella, ya hizo todo lo que quise con su boca y mi miembro viril. Miré la hora en la pantalla del celular, era una hora exacta el servicio. No me vas a interrumpir cuando esté entrando en el trance de mi orgasmo. Mauricio, si tú nunca llegas al orgasmo, ¿has olvidado que ya eres un cincuentón que tiene la eyaculación tardía?, tú sólo alcanzas el orgasmo en una noche entera, con sexo continuo y sin preservativo. Pensé en todos los de mi generación, a ellos no les gusta hacer el amor con preservativo, creo que debe ser porque al momento de ponerles el preservativo, sienten que se va a perder el deseo de penetrarlas totalmente a las mujeres. El sexo no debería ser para la procreación. Nada tan excitante como el sentir que uno va a botar su esperma dentro del útero de una mujer. Podemos inducir la menstruación, Mauricio, tú has escrito bastante sobre ello. ¿Eh?, sí, pero también hay riesgos o el temor a contraer una enfermedad de transmisión sexual, nadie quiere ser tachado para con las mujeres y el sexo y, tener una enfermedad del amor es estar condenado a no tener sexo por un buen tiempo, digamos, hasta que uno esté curado. ¿No será más bien, Mauricio, que ustedes disfrutan más al momento de botar el esperma dentro de nuestro útero, porque les excita mucho el hecho de preñarnos?, tranquilo, soy madre soltera, tengo todas las mañas para no quedar embarazada, no quiero perder mi libertad de tener sexo con todos los hombres que quiera, a cambio de criar una creatura más, no tener dinero y, encima, estar en líos con abogados, con hombres que deban pasarme pensión de alimentos, si gano más como puta, sin necesitar de ningún hombre y, teniendo todo el sexo que se me de la gana, ganando dinero encima.

Ese tema recurrente de prostituirse. Aquella tarde, cuando no quise saber más de ella, porque hallé un melanoma en su monte de Venus, luego de haberla seducido por dos noches seguidas, hasta derrotarla y poder por fin desnudarla, al recriminarle que quiso contagiarme algo, le dejé bien en claro que se fuera de mi apartamento, que no le iba a hacer el amor, que se buscara mejor un hombre al cual ella le pagara por hacerle el amor. Ella se puso la ropa de inmediato y con una mano de su brazo extendido, se apoyó de manera beligerante, al marco de la puerta de mi habitación, para decirme desenfadadamente: ¡puedo más bien cobrar!, ¡puedo tener todos los hombres que desee y cobrarles encima! Ella hablaba de tener sexo y vivir de su cuerpo, de poder ejercer el meretricio sin necesitarme. ¿Quieres ser puta?, le pregunté. ¡Puedo ser puta sin pedirle permiso a ningún hombre! Vaya manera de haberme evitado un contagio de melanoma, pero ella lo dejaba claro, podía ser puta si lo deseaba, en esto, nadie tenía autoridad sobre su cuerpo, a sus 25 años, dejaba bien en claro que no estaba para pagarle a los hombres para que le hicieran el amor, que ella más bien, estaba en condiciones de cobrar por placer, placer que ella también sentiría. Como quieras, pero debes recordar que a mí me pagan por hacerle el amor a algunas mujeres que siendo guapas, me pagan para que me vaya, ¿no es lo mismo con nosotros los varones con las trabajadoras sexuales?, pagarles para que se vayan.

Eran mis años de obstinación en permanecer soltero, no quería quedarme al lado de una sola mujer, quería saber de todas las mujeres posibles, digamos que son costumbres que nunca perdemos los varones solteros, Un Hombre Soltero, una novela que reventó los celos de hombres casados y el ardiente deseo de las muchachas y mujeres que rinden culto al miembro viril. Porque he visto a hombres octogenarios pagar en sus ochenta años inclusive, para que las mujeres se vayan. ¿Nuevas formas de soledad para mis lectores?

¿Cómo lo logras?, me preguntó un compañero de clases cuando vio algunos videos de pornostar que tengo, desde mi celular. Creo que no es lograr nada, es simplemente haberse curado del amor o, ser escritor y, por tanto, tener un lugar dónde liberar todo lo que inútilmente se dialoga con la pareja.

Es tedioso describir todo lo que hago con las mujeres que son mías, sin tener la necesidad de regalarles pulseras o esclavas, sé que les encanta ser dominadas en la cama, ser tratadas como verdaderas putas, maltratarles sus vaginas, someterlas como si fueran mis esclavas, sobre ello escribí bastantes libros y escritos desde este Blogger. Creo que hacer el amor es la mejor manera de evadir una pelea callejera donde uno tenga problemas con la Ley después y, pierda su habitual tranquilidad. Siempre me pregunto, por qué los hombres de mi generación y los muchachos que, andamos solos, se gastan fuertes cantidades de dinero, en drogas, sea el alcohol, por ejemplo, cuando el dinero podría ser destinado para tener sexo desenfrenado. Son asuntos de cada quien, lo sé, me remito a lo mío y punto, no puedo aconsejar a las demás personas sobre el cómo podrían ser felices.

Una hora de sexo, donde el tiempo desaparece, algo que me parece muy poco, una experiencia injusta por saber que sólo de eso debería tratarse la vida, hacer el amor sin temer embarazarlas a ellas, sin tener que lidiar con muchachas decentes y sus sexos, donde la amenaza es inevitable: para ellas es un peso fuerte el hacerse un aborto. Creo que las putas tienen el alma de hierro y, creo, me han contagiado su manera de sentir, del no enamorarme de ninguna mujer, de verlas sólo como objetos de placer, si es que cada vez que veo pasar a una mujer o muchacha peligrosa, sé, ellas podrían resultar embarazadas de mí, porque están endiabladamente muy sexys y, sé, dejarán que eyacule dentro de ellas, si lo que están buscando es una pareja estable y, ser madres cuanto antes posible, porque a mi entender, eso las hace mujeres completas, así se viva sólo con la pensión de alimentos que mande el padre de su hijo, o hijos, si es que algunas mujeres vieron en los hijos que tuvieron un gran negocio: atrapar a los hombres más pudientes, para que les pasen fuertes sumas de dinero por pensión de alimentos, mientras ellas ya cruzaron la línea de los abortos y, empiezan a tener sexo indiscriminado con cuanto varón sano se les antoje.

Una hora de sexo, una vez más se chorreó varias veces sin emanar ningún olor. Es una profesional para sus veintitantos años, mucho conocimiento, mucha sabiduría para las artes de los lechos. Pasé mis dedos por su sexo ardiendo en altas temperaturas, estaba muy viscoso, ella era igual que yo, podíamos parar en el instante el placer, bastaba una hora, para qué más, ni yo tenía dinero suficiente para pagarle por todas las horas que debería hacerle el amor y, ni ella debía complacerme como una esclava de a gratis, sus celulares no dejaban de sonar, otros hombres solteros las esperaban para hacer el amor fuera de su apartamento que daba a la calle.

Te llamo como siempre, me despedí luego de haberme vestido y peinado en su baño, echándome un poco de agua al rostro. Afuera, en la calle, prendí un cigarrillo mentolado, recordé en ese momento que hacía un mes atrás, hubo matrimonio comunitario por donde vivo.

Caminé con total libertad hasta casualmente, encontrarme con una conocida que radica en París, está demás escribir que nos emocionamos mucho, hacía 10 años que no nos veíamos. No le dije que los años habían pasado de golpe por ella, que sus ojos verdes brillaban, pero las arrugas en su rostro la alejaron mucho de la muchacha que conocí en la universidad, la que aún no tenía 20 años, porque después de haber mandado ambos a la mierda a París, me preguntó: ¿y qué te cuentas Mauricio?

¿Les dije que el olor de los orgasmos de ella no huele nada?, ¿también les dije que nunca logro eyacular yo? Pues vengo precisamente de hacer el amor con una veinteañera. Ella respiró con fuerza, cambió de expresión, me expresó con total rechazo que no estaba para comentarios machistas, que no le interesaba para nada saber que yo había superado las dos mil muchachas y, sin querer volver a abrazarme ni darme un beso, se despidió dándome la mano, para luego olerla sin pudor alguno e irse sin que supiera cómo reaccionar yo. Me preguntó qué te cuentas, qué debía decirle, ¿que había escrito decenas de libros sobre sexo, o que venía precisamente de hacer el amor con una muchacha?

Algo no cuadraba aquí, una era feliz y la otra quería ser feliz, pero su consciencia estaba tan parametrada que, le impedía ser feliz de la única manera en que somos felices los que nos hemos quedado jóvenes por siempre, los que nunca llegamos a la solemnidad de ser adultos, así sea yo un cincuentón incorregible.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

30 de diciembre de 2023

EL GENIO QUE PRACTICA EL NO INTERVENCIONISMO



 



Estimado lector, no creas que eres el único que no entiende nada de lo escrito, digámoslo así, por los gigantes del pensamiento, ¿que por algo son titanes que cruzaron umbrales donde antes, el pensamiento no conoció definiciones más cercanas a lo que somos como homo sapiens?, ¿o se les reconoce sus obras sólo por sus biografías?, vaya que eso de las biografías son algo espantoso para cualquiera, dirán mis lectores, pero, ¿no es el destino común de las personas, el llevar un sino difícil?, entonces, qué los hace diferentes de los demás, esos gigantes del pensamiento, ¿su lucidez para entender aquello que sentimos y no fue explicado con las palabras más simples? En realidad, lo que más queremos, es entendernos, porque los especialistas de la salud mental a lo mucho, dan sólo pastillas, que hacen a algunos bien y a otros, los seda demasiado, entonces, sin salirme de la linealidad del escrito, qué los hizo célebres: ¿una sola idea?, ¿una sola palabra que representó toda una vida de brega constante, en la expresión de las más encarnizadas de las obstinaciones?, o están dentro de los grandes del pensamiento y acción humana, por haber sido genios de presencia tan notable que, era imposible serles indiferentes, mucho menos ignorarles, porque para mis lectores que tengan mucho mundo, no faltará aquel que tenga dentro de sus recuerdos en estos momentos de lectura, la evocación de alguien a quien no se le puede olvidar, por haber tenido la característica de ser notablemente diferente. Llevar a los límites del pensamiento a las demás personas, por ejemplo, es una experiencia donde se sufre la tolerancia de aquello que va más allá de lo que se considera normal, de aquello que pueda ser soportado con el rigor de quienes están acostumbrados a enfrentar obstáculos diarios con éxitos cotidianos, pero, hallar de pronto a personas que parecieran estar vibrando desde otras dimensiones, si así fueran las características de los genios y mesías que tuvimos, nos hace reflexionar sobre si en realidad, la mayoría de seres humanos pertenecemos a una sola familia y, estos genios que aparecen eventualmente, a los cuales no se les puede ignorar, se les termine por considerar no como especiales sino, como seres de otra especie o una familia original, quizás a esos primeros patriarcas que lo preguntaron todo y, tuvieron que forzosamente vivir centurias, para alcanzar su edad de la razón y, salir de vesanias increíbles, hasta llegar a ser guías de pueblos enteros donde ellos, vieron el reflejo de su madurez en pobladores de culturas que les recordaron sus años de inconsciencia.

Cuando un genio madura, decimos, el homo sapiens y su familia entera ha despertado a otra realidad, otra forma de entender la realidad, con nuevas respuestas, en momentos donde las que se cuentan, han perdido toda credibilidad, por haber en conjunto la humanidad, también alcanzado ese grado de madurez que, guiados por la palabra clara y simple de sus intelectuales, abren todos los ojos hacia un mundo donde los propósitos son sólo el ser felices. Si así fuera la mejor de las locuras que precede a la más acertada de las lucideces, oportunas al tiempo en que les toque vivir.

Así, escribo en nombre de los escritos originales, esos incunables donde no se ha alterado la versión original de lo que fuera de puño y letra, el legado de aquellos titanes quienes, acertaron lo que es de interés para la humanidad entera, antes que sus obras cayeran en manos de mediocres personas que, reescribieron sus obras, hasta hacerlas de nulo entendimiento, si en el entorpecimiento de la evolución humana, los precarios de talento que siempre existirán, jamás tolerarán que un solo hombre haya dado con tantas verdades en tan poco tiempo, digamos unas cuantas décadas de vida, en ese mirar hacia el pasado, para el querer saber qué somos.

Así, en ciertas civilizaciones, se les rinde culto a estos genios que siendo considerados como sagrados, desde su naturaleza verbal, hasta su comprensión de este todo que nos rodea, vieran con tristeza sus soledades inevitables, por ser voces que enloquecieron a quienes intentaron acompañarles, para luego alejarse de estos genios cuyos pensamientos y hechos eran comparables a manantiales que nunca cesan y, contemplando las maravillas de sus dones y talentos, iban de ciudad en ciudad, a manera de profetas que siendo ignorantes de su condición y la investidura que se les otorgaba por su nobleza, en sus pesares, necesarios ante los que integran la inteligencia desde donde se toma las decisiones, para gobernar pueblos, les dejaran ser, con el objetivo que llegaran a alcanzar su ser, para poder tener claro el verbo, en el mejor de los hallazgos: haber ordenado los pensamientos que prometían nuevas verdades que presentidas, aún no se habían esclarecido dentro de estos genios a quienes, se les conceden privilegios en la fe que así puedan hacernos avanzar en este proceso llamado: homo sapiens, si en la condición de hombres sabios, todos contemplamos con tristeza, los derroteros que ha tomado la humanidad, cada vez que se ha propuesto revoluciones, en nombre del bien del ser humano y, las consecuencias han sido desastrosas y dañinas como los dicen las páginas de nuestra historia.

De estas vejatorias venganzas, en la vulneración a la memoria de sus obras, quede en evidencia las fes defraudadas por parte de quienes les creyeron y, al ver el fracaso del alcance de verdades que se aplicaron en el nombre de un mundo mejor, esos textos donde algún genio propuso un mundo diferente, por el bien de los jóvenes lectores, se alteraron hasta hacerlos de imposible entendimiento, por saberlos peligrosos y de poder susceptible ante los más jóvenes que, al tener sus obras a su alcance, se tema, vuelvan a querer intentar lo que con suma lucidez, fue escrito hace centurias y, sólo sirvió para desencadenar grandes guerras mundiales, como tragedias comunes desde donde pareciera, las nuevas verdades que promueven las grandes revoluciones o cambios dentro del curso desconocido de la humanidad, sólo empeoraron la realidad con cifras cuantiosas de muertes, desde el origen de lo que fue propuesto por el bien de todos los seres humanos.

Si en este casi 2024, podría afirmarse que las verdades pueden ser sugeridas por las redes sociales, para influenciar en una sola verdad homogénea, desde las tendencias que agraden más a aquellos jóvenes que celebran ocurrencias que son éxitos al tener millones de seguidores, revele una vez más, qué es lo que más le gusta a la gente, dejando en evidencia una psicología para el absoluto, donde quede claro qué somos como seres humanos, qué temores tenemos, qué nos alegra, qué nos aburre, qué nos entristece, qué nos hace felices, si alguien tuviera hoy en día el coraje de hablar sobre la estupidez, dentro de entornos donde humanizados, despreciamos a los más talentosos, en contextos donde el compararse es un acto doloroso, porque no todos tenemos dones o talentos superdotados que, nos hagan pensar, los que los posean, podrían terminar por dominarnos, ante inteligencias tan desarrolladas, como voluntades tan fuertes, donde sea inminente el desquicio de estos genios que, al llegar a alcanzar su ser, pierdan el control dentro de sus acciones y, al contemplar al ser humano, se vean tentados a ceder a los peligrosos caminos del ejercicio que otorga el poder, cuando todos hemos aprendido que el poder corrompe y es una fuerza que se desboca sin poder frenarla, hasta el caos mismo donde se estrelle estrepitosamente.

Si en el ejercicio de las voluntades más fuertes, al hallar el genio, la lucidez dentro de lo que fuera su pensamiento desorganizado y un verbo enloquecedor, al elegir su ser de la bondad, comprenda que cada uno de nosotros es una causa que genera efectos y, en la sentencia máxima del saber humano, comprende el genio que todo acto bueno, puede desencadenar en tragedias humanas, en la renuncia de aceptar la negación de su propia voluntad de existir, a lo que en algunas partes del mundo se denomine como el no ser, o negarse a sí mismos, para no ocasionar daños irreparables a otras personas, dentro de la absoluta consciencia de saber el poder que tienen las palabras, convenga bien decir que todo lo que se ha intentado proponer en bien del ser humano, ha fracasado, nuestros ojos se orienten hacia los desprotegidos y oprimidos, si al verles con suma objetividad, se sienta sana envidia de verles en ignorancias propias de los felices, los que integran paraísos terrenales que, sin saberlo, son respuestas notorias ante culturas civilizadas donde las personas andan enfermas de cultura y conocimiento, en la mayor de las contradicciones de la evolución humana.

Así, en lo que sea bueno o malo para el ser humano, quede la abnegación de los que renunciamos al poder y la participación dentro del mundo, para abrazar nuevas causas que, en las buenas intenciones de proponer un mundo mejor, estos genios comprendan, desde la seria desventaja que hay entre los demás hacia ellos, se terminen por apartar del resto humano, para seguir desarrollando su aventura por el saber, dentro de sus propias cosmogonías o introspecciones, si en ello hallen felicidad, explicándose de esta manera a los sabios que vivan en alejadas montañas, si así su poder de influencia sea mayor, como su magnetismo y misterio, dentro del insaciable apetito por el conocimiento y la lucha constante a estar junto con las demás personas, dentro de un mundo donde saben, participar con el resto de las personas en las decisiones necesarias para salvar al mundo, sólo significaría el final de estos, como el del resto de humanos, si el temor sea un gran cataclismo en el que los mejores se aíslen, para no cargar culpas por hechos donde se desboca la humanidad, hasta enloquecerse y dejarse llevar por sus instintos más primarios, más salvajes que, sólo conllevarían a un desastre mayúsculo al cual, los harían responsables, si se deja bien en claro, las personas están constantemente buscando líderes de inteligencias muy brillantes como lúcidas, para que les guíen, si se explique esto como una muchedumbre de personas que teme espantosamente qué hacer con ellos mismos y la realidad, si escriba con claridad: no nos gusta este sistema, pero nos aterra vivir sin un sistema, si en la mirada hacia el pasado, el sólo pensar en  volver a la edad de piedra sea el mayor de los temores del ser humano, si así pasó con Europa después de la primera y segunda guerra mundial, cuando los hicieron volver a los alemanes a la edad de piedra, donde no tuvieron los suministros básicos de agua, luz, calefacción, ciudades estructuradas con calles, hospitales, mercados, planes económicos para tener trabajo y un etc., que representa un sistema que, extrañamente premió a la familia, a los valores conservadores, al trabajo honrado, al conocimiento, a la instrucción, al ser productivo, al ideal de una civilización que alcanzó la felicidad, luego de una humillante experiencia dejada por su derrota en la primera gran guerra mundial, si así fue el fascismo propuesto por Benito Mussolini o, el comunismo propuesto por Lenin, cuando habló del Paraíso terrenal, donde todos eran hermanos y, todo pertenecía a todos, sin que existiera la propiedad privada, la clase obrera explotada por los capitalistas, si con estas premisas, todo pertenecía a todos, desapareciendo por esta razón, el derecho a la pertenencia de grandes territorios a contadas personas y, en donde, la prostitución desapareciera, dígase esto, en nombre de la decencia de las mujeres, siendo la realidad muy diferente a los ideales que empujaron a su revolución y toma del poder con su lema: comunismo, algo que aterró a germanos e italianos, como al resto del mundo, porque ello implicaba la negación del sistema establecido, para imponer uno que nunca existió y se desconocía, qué consecuencias acarrearía a la humanidad, si se terminara por convertir en una era de terror, donde el mundo se polarizara entre derecha e izquierda, una guerra fría con amenazas de bombas nucleares y un Armagedón donde reitere, volviéramos todos otra vez a la edad de piedra, si desde estos repasos por la historia, a vista de pájaro, comprendamos que más allá de lo que propongan los genios que deciden entrar a formar parte de los derroteros de la humanidad, en el actual siglo XXI, donde las mentes más claras, se retraigan para vivir en paz y sin compromiso alguno con las demás personas, por ser conscientes desde su entendimiento, como mentes muy lúcidas, las consecuencias serían calamitosas, como lo testimonia el pasado, cada vez que los genios que lograron entenderse y desarrollar su personalidad, quisieron proponer un mundo diferente, si esto explique a los sabios en lo más alto de la montaña, en su negación a ser amos del mundo, verbos totalitarios que enseñen a vivir a las personas para ser felices, si el afán de estos genios, sea la paz, su propia tranquilidad y, su amor al conocimiento, en sus diálogos interiores con sus daimones, si para ellos el cielo o paraíso terrenal sea una experiencia constante, en cuerpo y alma, desde lo alto de sus montañas y, su no intervencionismo, en el destino de los seres humanos, por el bien común.

 

 ©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

30 de diciembre de 2023

viernes, 29 de diciembre de 2023

SOBRE LA LIBERTAD DE ELECCIÓN PARA ESCOGER QUÉ SER QUEREMOS TENER



 



Es algo que nos pasa a todos y no ha sido explicado con claridad, para lo cual, usaré las palabras más simples, por ser necesario para el entendimiento de lo que somos. Otras interpretaciones del texto en el área legal no me competen, estos alcances son meramente filosóficos.

Me remito a la historia y a los gigantes del pensamiento humano, dentro del proceso de entendimiento que tuvieran de ellos mismos para explicarse, sean desde juicios o, experiencias que les llevaron hasta límites donde, la lucidez se manifestó de forma inminente, lo cual hable de una Gran Obra inconclusa, como si formáramos parte de un plan que está a unos cuantos siglos de nosotros hacia adelante, posicionándonos como mártires de una causa que no hemos pedido.

Hace más o menos, en el siglo IV a de C. Sócrates es derrotado por un consejo de ancianos que, en un juicio que daban por descontado, perderían, hecho con el propósito de entender nuestra mente, dentro de todas las ironías del destino y, los límites de nuestras capacidades verbales para explicar lo que forma parte de nuestro intelecto y debe ser expresado con palabras entendibles para todos, Sócrates habló en ese momento de la historia sobre el daimón o voz interior, ante la pregunta del consejo de sabios que, quisieron saber de esa voz interior que le instó a cuestionarlo todo, con todos los integrantes de esa Grecia, donde la filosofía dio el paso más grande de nuestra historia universal: esclarecer lo que para los especialistas de la salud mental es reconocido como el: escuchar voces.  Está demás agregar que Sócrates no pudo ir más allá de su defensa y se venga de esta existencia al beber la cicuta y declarar que no quiso seguir siendo preso de un cuerpo que deshonraba no sólo a él, sino a todos en general.

Algunos escritores ya escribieron: “una cosa lleva a otra”, si así intente trascribir siempre en el mismo sentido de la idea del texto, lo que en una entrevista hecha por Jaime Bayly al cantautor Pedro Suárez Vértiz, dentro del cuestionamiento: qué es la inspiración, si Bayly, a manera de broma sin perder el tono serio, declarara que su mente era como un edificio que contenía 15 habitaciones, dentro de las cuales vivía una persona que hablaba, es decir, escuchaba las voces de 15 personas y, esa era la razón del por qué escribía tanto, si de esa manera dejaba salir a esas voces que la psiquiatría denomina como síntoma de la esquizofrenia, algo que no fue mencionado, siendo apoyado en el esclarecimiento de la inspiración por el cantautor Pedro, quien confesara que se sentaba a escribir las letras de las canciones, dejando fluir desde su mano y el bolígrafo, lo primero que se le ocurriera, siendo así el origen de las letras de las canciones que luego serían éxitos, llegando a afirmar que éramos como especies de médiums, a lo que en su momento llamé como interlocutores de un fenómeno que fue estudiado por Hegel a inicios del siglo XIX, dentro del Imperio Prusiano, si debía explicar por qué los monarcas absolutos gobernaron por mandato divino, siendo ésta la defensa a la explicación del cómo los reyes podían conversar con Dios y así desde el absolutismo, gobernar imperios.

Expresiones de discursos muy reveladores o de aporte valioso, recibieron siempre comentarios como, por ejemplo: estuviste muy inspirado, iluminado, sea el caso para los músicos, poetas, o políticos que dieron la pauta en el cambio de la historia, de manera drástica, llevados por la pasión de ideas, convicciones donde dominan la mayor de las veces el instinto animal, por sobre la razón, lo que es propio de las mesuras ante el poder y las consecuencias sean de libros escritos, hasta arengas propias de Benito Mussolini, Adolfo Hitler o Stalin. Nadie puede precisar a ciencia cierta, en qué momento, esos daimones o voces interiores, llegan a dominar a las personas, a tal manera que ocasionen grandes guerras mundiales, si los delirios propios de aquellos que están en manicomios, al afirmar que son Jesús El Cristo o La Virgen María, correspondan a consciencias vulneradas por inteligencias vivientes que perduran a través de su palabra, en todo lo largo del tiempo, si al hallárseles de nuevo, sean desde textos sagrados hasta memorias de biografías, donde los hombres de la historia, dejaran impresas, sus impresiones sobre sus acciones en total resolución a ejecutar, revele que se ha perdido la fuerza de la voz original interior, para haber cedido a los daimones o genios, muchas veces del mal, instándoles a realizar actos, en el total dominio de sus personalidades.

Tenemos voces interiores que, para muchos, pueden significar el convivir en conflictos internos donde la paz sería no pensar, si esto explique las evasiones con drogas, como si se tratara de huir de algo que insistentemente está martillando en las mentes de las personas.

El que sirvieran de algo las religiones o los totalitarismos, responda con lógica contundente al rompecabezas de no poder entender a la existencia, el cosmos, si en nuestro alcance, tuviéramos todos los verdaderos libros del pasado del ser humano y, nos diéramos con el asombro de percatar que no hay respuestas contundentes, que es necesario tener un dios que nos diga qué es lo bueno y lo malo para con las personas, si en la ausencia de dioses, sean los hombres más fuertes en su momento de la historia, los que guiaran a sus pueblos con poderes plenipotenciarios o totales, para enseñarles a vivir, dentro del miedo a asumir un pueblo mismo su destino, su libertad y el tener una fórmula para saber amar, si a esto se le defina como un pueblo que aún no ha alcanzado su propia edad de la razón y, adueñado del dominio de la voluntad para elegir qué ser deseen tener.

Es totalmente cierto que quienes leen bastante, llevan dentro de sí, los pensamientos, aprendizajes y creencias, compartidas o no, de esos titanes del pensamiento que intentaron explicar nuestra mente o condición humana.

Una base fundamental dentro de las creencias de los pueblos semitas, entre ellos, el de los judíos es: dominar la mente, los pensamientos, siendo de tal manera que si uno eligiera las palabras a utilizar, inclinadas hacia el bien común y, durante 24 horas, se empeñara en esforzarse por expresarse amablemente, siendo ésta la fórmula a aplicar por el resto de días de vida, podría entender que El Paraíso está aquí y, el origen de su percepción sea nuestra mente, nuestros pensamientos conquistados, si precise, esto es algo muy negado por muchas personas que he conocido, en la afirmación para mí, errónea que, no se pueden controlar los pensamientos o imágenes que fluyen en nuestra mente, si a esto se le pueda llamar como: pesadillas o pérdida de la razón.

Puedo afirmar desde mis libros publicados en Amazon, en los tiempos de la pandemia pasada, cuando el ser humano fue malvado de extremo a extremo que, no cedí como las mayorías cedieron, a la práctica del mal, si en representación de lo que reconocemos como Las Fuerzas del Bien, me diera con la sorpresa que, era el único ser humano, dentro del mundo e internet, que habló y escribió sobre Las Fuerzas del Bien, elección inverosímil de un bien que me instó a apartarme de lo aceptado como normal, dentro de un total de ocho mil millones de habitantes, siendo ésta la base para explicar las elecciones personales: ser alguien que practique el bien, contrariamente a lo impuesto en el mundo, o entrar en esa gran masa que disfrutó practicando el mal, si dentro de las elecciones personales, se me concediera conocer qué era el mal y, en rechazo o desprecio a sentir que cediera a una fuerza superior que dominara a la humanidad, en tiempos de opresión y tiranía, donde la gente optó por conductas muy malvadas, desde los medios de comunicación, las redes sociales y el ejercicio del poder, ante la ausencia de los derechos humanos de las personas, en pleno uso de mi razón, estoy vivo para testimoniar lo que aconteció al ser humano con la pandemia del 2020, en el reinado de la muerte y el terror, experiencia que ha marcado por completo a muchas personas, si acaso las expresiones sean: “¿qué harán después con nosotros?”, dentro de esas voces impotentes que han visto cambiar al mundo entre el bien y el mal como experiencia humana.

Porque dentro de las voluntades superiores, está la fuerza interior que permanece fiel a la esencia que uno elige para con su propia forma de ser. No se trata sólo de decir que las voces interiores o daimones que uno tiene, son genios malvados que, por mala suerte, uno tiene desde que vino al mundo, la búsqueda de respuestas personales radica en querer saber qué pensaron otros hombres, en momentos cruciales que les tocara vivir, para no rendirse. Si bien, en un tiempo se afirmó que todos teníamos un angelito y un diablito que se peleaban por decirnos qué debíamos hacer o, las personas buscaban el silencio para en su diálogo interior, hallar la solución a sus problemas o, para algunas personas esto fuera reconocido como el maestro interior, a mi entender, la sabiduría es reconocida no por la cantidad de riqueza que pueda tener una persona, sea poder o patrimonios, sino en una buena salud y la fama de ser buena persona, dentro del ser consecuente con sus actos, en fiel reflejo a lo que piense y actúe.

Un libro más, un libro menos, los libros que no llegaron a tus manos para manipular las palabras en el discurso, el cómo atacar y dejar en ridículo al que toma la palabra y dice cosas diferentes e importantes, la psicología de la manipulación, el arte de la oratoria y la retórica para defender lo indefendible, si vuelva a escribir: un libro más y un libro menos es lo que separa a unas personas de otras, dentro de toda la experiencia que se pueda tener, si en esto no importe la veracidad o discurso honesto, sino la maña para humillar a los dignos y de valor, por mediocres y ridículos personajes que nada bueno puedan otorgar como legado si ése fuera su interés, entienda, uno elige con quien compartir sus pensamientos o palabras y, esto implique el saber poner límites a aquellas personas que no corresponden a lo que se les propone en el diálogo, si dentro de sus apreciaciones, esté el ánimo de sólo generar desorden y caos, de manera destructiva, si he contemplado a muchas personas repetir las frases que hace siglos, otros hombres en la historia dijeron, sin que se tenga uso de razón para medir la consecuencia de los actos en relación a lo que se reclama o pide del mundo, me hace entender que así se escriban mil libros sobre este tema importante del daimon o genio interior, las personas no se darán nunca cuenta que las voces que les dominan e instan a algunos actos, dentro de sus pasiones o decisiones, no es atendida por ellas por ignorancia, falta de ilustración o, si la razón principal sea el miedo a conocerse profundamente, si en este proceso de profundo conocimiento, se deba derrotar no sólo a lo que se entiende por locura, sino también a todas las creencias con las que crecimos y nos sirven para interpretar la existencia y el cosmos, si esta actitud de plena libertad sea la mayor de las conquistas, al momento de elegir, qué ser, quiere uno tener, si deba precisar, no existe derrotero conocido para seguirlo, aún, en este siglo XXI y, el ser humano, tema por antonomasia a ir solo, ante lo que le es desconocido,  siendo a mi entender, a mis 52 años,  inútil, toda labor de concientización de este fenómeno relacionado con el daimon o las voces interiores,  que es propio del estudio de la filosofía y la religión, en un mundo donde apenas se tiene tiempo para asegurarse el pan de cada día, si se compita entre unos y otros, para supervivir, sin reparar en lo primordial, la esencia del alma, del ser que elegimos tener, para ser felices, dentro de todas las prisas obligadas para ser servil ante quien otorgue estos privilegios para poder casarse, tener hijos o, satisfacer consumos personales, a quienes puedo definir como personas u hombres inconclusos, los que nunca lograron  y llegaron a tener el ser que quisieron elegir, para alcanzarse o definir su esencia, la que contiene el alma o los sentimientos, dicho sea con propiedad, si para lo único que pueda servir el hombre mediocre es para atacar al que haya descubierto algo nuevo y les haga sombra con sus hallazgos o, para la burla y las palabrerías, por saberse irremediablemente esclavos de un sistema donde saben, sólo tuvieron una vida para hacer de ella algo grande y, por circunstancias donde eligieron la riqueza y algunas comodidades, perdieron su libertad hasta de pensamiento, me haga creer que es inútil toda obra donde se aclare el tema de los genios que se manifiestan no por exclusividad en los artistas o personas de poder en el mundo, sino en todos los que siendo humanos, u optan por declararse locos, ser drogadictos o trasgresores, en un mundo donde los buenos raramente triunfan, si el triunfo fuera también usado en contra de todo aquel que logre algo, en contextos donde todos se atacan a todos, por practicar el insano placer de hacer mierda la vida de aquellos que están haciendo, lo que a ellos alguna vez les hubiera gustado hacer.

Que dentro de toda la claridad dada y posible, he escrito sobre temas sensibles y profundos, dentro de todo discurso que se base en la ética afirme que no hay genio malvado que domine la mente de las personas, ni daimones que impidan al ser humano ser feliz, que dentro del abanico de elecciones para dar forma a nuestra esencia, está ante todo la libertad de escoger cómo quiere uno que sea su mundo interior, si ahora internet y la IA ofrece todo el conocimiento del mundo desde todas sus ciencias y, no haya excusa para que el ser humano diga: no tuve opción, no lo entenderían, si mi testimonio parte precisamente desde una era de terror, donde fui una voz fuerte de Las Fuerzas del Bien, en medio de un consenso aceptado, donde reinó la muerte y el mal.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

29 de diciembre de 2023

TAL VEZ PUDO SER MEJOR




 

Pienso que es normal sentir y olvidar.

-        ¿Existe realmente el homo sapiens?

-        Mejor pregunto: ¿cuánto se tarda para ser sabio?

-        ¿Alcanzaron todos, la sabiduría?

Las personas tratan de comprenderse. Buscan un libro para saber por qué tienen esa forma de ser, lo cierran, han percatado que un libro comunica con todos los libros escritos, todas las ciencias, ¡ah, el saber es infinito!

Recostarse en la cama por última vez. Ella sabe que ya no la deseo como antes. Después de más de 500 sesiones de sexo, percatamos que nunca nos conocimos, que apenas entraba a mi cuarto, los segundos apremiantes demandaban sexo de inmediato hasta intentar alcanzar el orgasmo.

-        Te duele saber que muchos se fueron siendo incompletos, sin haber alcanzado el entendimiento de sí mismos.

-        Pienso que son interesantes las personas complejas que saben describir la existencia de manera simple.

-        Tomas tu Coca Cola helada a medianoche, Mauricio, fumas tu cigarrillo mentolado, sabes que estás escribiendo hasta el amanecer. Esos viejos tiempos que te sorprenden frente al ordenador, escribiendo a voluntad. Tienes muchas palabras que, sin compartirlas, retornan a ti para plasmarlas en un blogger que, no pretende nada, sólo hacer literatura, es decir, escribir historias que parecen extrañas.

-        Prefiero no voltear la mirada hacia atrás. Tanto ha cambiado todo, volver la mirada es como caer en un abismo, ¡los pasos firmes escucharon a las personas en quejas hondas: no queremos aprender más!

-        Vi a un muchacho con una canasta llena de chocolates y un globo en forma de corazón donde estaba escrito: Te Amo. Suele ser la vida así, también me pasó de igual manera, pero he olvidado con quien y cuando.

Por un momento, estuve cercano al que lo sabe todo, estuve tentado a hacerle las preguntas necesarias, pero sé que no le iba a entender, por más simples que fueran sus enseñanzas.

El proyecto de hombre. Las personas se preguntan qué es ser un hombre. ¿Un activista?, ¿un mujeriego?, ¿un pacifista?, ¿un gran guerrero?, o el que cumple con un rol en sociedad porque dice que es la ley de la vida.

-        Pero las personas mayores, las que se embriagan para evadirse a sí mismas, ¿no merecían la respuesta que los resolviera?

-        Sé de un hombre que aguantó más que yo y no bebió ni en el momento más duro. Su silencio es hermético, sólo quiere tomar sol y cuidar de la paz sagrada y otorgada a los benditos.

-        ¿Con qué nos complicamos la vida?

-        Hay gente que sólo sabe hablar de enfermedades, ¿es morbo o realmente están enfermas? -sólo sé escribir de experiencias vitales, no tengo palabras para recordar lo que no tiene solución- ¿Has visto el amanecer de nuevo? –cuando digo de nuevo, quiero decir, como si fuera una primera vez- para cada mañana hay una nueva primera vez, nuestro ver no se cansa de buscar maneras para tener pensamientos felices – si no estás de acuerdo conmigo, no te culpo, la vida no fue fácil para nadie, ni para mí, pero aquí estoy en medio de sorderas que evitan a quienes no aceptan sus formas de ser.

-        Aprendí a existir y entenderme cuando el mundo se hizo pedazos, creo que envejecí de golpe, sin dejar de ser joven, pero qué, ¿se puede ser joven a los 52 años?, son otros tiempos, así tenga el cabello cano. Mucha energía dirás. Mi bandera es la esperanza consumada. Los límites de mis fronteras se elevan donde los saberes inservibles no contribuyen hacia el sentirse bien.

-        ¿La palabra tiene poder? Claro que sí, sólo depende de quien la enuncie. Allí hay una historia muy profunda desde la que se puede sonreír. Se vencieron muchas experiencias negativas. Entonces, ¿hay tiempo para ser infeliz?

-        La única opción que tenemos es ser felices, las demás no sirven.

-        ¿Cómo ser feliz? Sé cómo ser feliz, pero es mi obra, lo que no sé es, cómo debas ser feliz tú.

Al carajo con todo, sintámonos eternos, nada pasará, nada malo nos asecha, no hay algo qué temer.

-        Cuidando de mis palabras, enuncio aquellas que despiertan emociones fuertes y alegres. Esto es sabiduría, como saber guiar un diálogo hacia tópicos donde despierte el brillo en la mirada de quienes recuerdan que alguna vez creyeron.

-        Ya no escribo contra nadie, tampoco voy contracorriente ni quiero cambiar al mundo, mucho menos salvarlo. Así nos hacemos sabios, así nos hacemos cautelosos, sin dejar las verdaderas aventuras.

Qué puede ser más engañoso, ¿el cariño de quien aún no se ama?, o esas teorías que intentan decirnos como es el todo, sin dejar de ser teorías.

Creo en algo, en los niños, en los adolescentes, en los jóvenes, ellos van por primera vez, por esos caminos que ya conozco y, dentro de mis conquistas, sé que irán más lejos que yo.

-        Me siento a tomar sol, a la puerta de mi apartamento. De vez en cuando alguien me llama para comentarme cosas simples. Y disfruto el broncearme más, mientras contemplo el cielo de esta temporada: nubes que ocultan al sol, resolanas, brisas, temperaturas agradables. Otras personas buscan afanosamente lo que he hallado. Largos son los caminos para los que tomaron mis decisiones. La fortuna fue mía hasta en el momento que estuve rendido. Qué es el aliento de los que te llaman para que les escribas lo que en su momento les agradó.

Desde otras partes del mundo, todo se contempla de maneras diferentes, ellas quisieron amarme a pesar de saber que me negaba a esos errores, es mejor componer una melodía en vivo para Facebook live desde el teclado. No compongo algo extraordinario, pero al menos no compongo melodías tristes.

-        Están sentados leyendo estos textos, sean desde un bus o sus asientos de sala, no sé si sienten frío y si echaron carbón o leña a sus chimeneas para sentir algo de calor. Me entero que hay guerra en varias partes del mundo. No son mis asuntos. Estoy muy lejos para alzar banderas blancas donde sólo estorbaré o tal vez, empeore las circunstancias.

-        Un libro te comunica con el resto de libros escritos. ¿Aceptas el reto del conocimiento?

-        No escribas sobre lo que no puedes solucionar, me dice un hombre muy vivido que posee una mirada serena que se pierde entre los muslos de la muchacha que pasea con su perro.

-        Para no perder la razón, me dedico a escribir. Largas son mis historias en consecuencia. Tampoco soy genio, apenas alguien que logra ver un poco más lejos que los demás.

En la soledad de los que lo hallamos todo, quedan marcas de guerras proporcionales a lo que es el alma.

No puedo mover montañas, por allí debí empezar a comprender la vida. Algunos libros nos hacen creer demasiado. Serán los sueños de quienes, siendo poetas, no confrontaron sus versos con la realidad.

¿Hace cuántos años que no beso a una mujer?

(Mauricio, estás escribiendo sobre muchas cosas a la vez, mucho tema como para no dejar de hacer pausas entre oración y oración).

Es cierto este momento, es cierto este instante, es cierto que llegamos a sentirnos eternos, es un lugar común, ¿por qué tendría que negarme este delirio?, después habrá tiempo para saber de lo indeseable, lo que no queremos conocer.

Te amo, te amaré una y otra vez, nunca dejaré de amarte. ¿Suenan hermosas estás afirmaciones? Estoy muy lejano de ellas, prefiero afirmar que amo lo que no me hace daño.

¿Me alejé de el volumen completo de palabras negativas que sólo entristecen y confunden? Digo que sí, también escribo que estoy en mi derecho. Los que me conocen saben que dialogar conmigo es fácil, es que es agradable haber aprendido a dialogar, escribo dialogar y no imponer miedos o ideas.

¿El hombre existe?, ¿quiénes lograron alcanzarse completos?, llegar a ser, es tener soluciones para uno mismo. Cosmogonías donde comprendemos, no todos sentimos lo mismo, lo que prefiera no es lo mismo que a otros afane.

-        ¿Venimos a pelear a este mundo? Mira que, sin darnos cuenta, llegado el momento, nos encontramos en plena pelea, por más pacifista que sea uno.

-        Sé que muchas cosas están ocurriendo en este momento, pero lo que imagine no basta para afirmar si es cierto lo bueno y lo malo que hay dentro de cada uno.

-        Y entonces cierro el libro, he percatado que no entendí al autor, que mientras doblaba páginas, me leía a mí, ¿quería saber sobre mí o sobre el autor? Éstas son mis palabras, el autor sólo me ha entregado nuevas definiciones para hacer crecer mi alma. Soy el que elige sus palabras. ¿Has intentado ser dueño de tu mente? Allí cabe algo más grande que el cosmos. Miraré otra vez a las multitudes sin pecar de ingenuo: en silencio parecen frágiles, no querrás escucharles a todos a la vez, elige bien tus deberes.

-        He preferido los placeres y renunciar al miedo. Supongamos que elijas lo mismo, te diré que eso es algo que no se enseña.

-        En las expresiones de una sola persona vi a muchas personas. ¿Existe el hombre?

-        Todas las palabras fueron dichas hace tiempo, lo que tú sientes o has sentido, también. ¿Existe el hombre como definición filosófica? Supondré que en la siguiente generación se escriba sobre otros temas, no sobre estos tópicos reiterados, donde he dado explicaciones mías.

-        Debo aceptarlo, las muchachas sólo duran pocas horas al momento de ser dulces, no nacieron con 100,000 palabras optimistas- aprendemos a éstas según nuestras vivencias - ¿quién me puede relatar 100,000 vivencias felices?, es decir, hablar tanto sin repetir las palabras hasta que le diga: ¡basta!, mientes de la manera más bella que he conocido, así sea que para mentir se necesite una inteligencia superdotada, pero me agrada, qué te parece si juntamos lo que sabemos para convertir esa unión en un diálogo que no termine en otro libro de desamor donde los lectores sólo lloren.

No hemos pedido mucho cuando despertamos a la vida. Saber aceptar lo que se tiene es el inicio de las mejores experiencias. No. No he sido denso, sólo he liberado mis ideas para distraer aquello que no te dejó en paz. Hay algunos escritores que tienen esa virtud: logran hacerte olvidar de todo. Estoy por prender un cigarrillo mentolado, aquí está por amanecer, siempre hay una nueva primera vez para todo, siempre, con todo lo extenso e inconmensurable que abarca esta palabra.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

29 de diciembre de 2023






EL HOMO SAPIENS

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