domingo, 3 de diciembre de 2017

DIÁLOGO DESPUÉS DE HACER EL AMOR









Préstame tu baño fue lo primero que me dijo, nos reímos, le contesté que también estaba excitado, que pasara ella primero señalándole dónde estaban las toallas para limpiarse, luego, mientras ocupaba el baño, le cité lo escrito por el escritor peruano Sofocleto a propósito de lo que significaba cagarse por alguien: “el muchacho sentado al lado de esa monumental mujer, en el consultorio de espera, estaba muy incómodo a la vez que conversaba con ella, hasta que no pudo más y se levantó apresurado para ir al baño ante la pregunta de ella, quien parecía entender qué ocurría: “es que me cago por ti”, y sonoras fueron sus meconadas desde el baño que causó risa entre todos los presentes de la sala de espera; al salir ella entonces le pidió que si quería ser su pareja, tanta pasión solo puede ser explicada se esa forma”, como las mariposas que todos hemos sentido cuando estamos frente a la muchacha que tanto nos gusta, esas mariposas que son cuescos que nos hacen pasar aprietos y en esa etapa inocente causaban gracia a las que se enamoraba. Sentado desde el wáter mientras ella se contemplaba en el espejo y yo meconaba, comprendí que ella quería saber si estaba hermosa: “estás muy linda”, fue lo primero que dije. ¿Sabes qué es lo bueno de consumir cola negra?, pues que te limpia el estómago, puedes liberar cuescos o excretar como lo hago ahora y como verás, no hay mal olor, ¿cuál consumes, Coca Cola?, no, consumo KR, ¿la negra, no?, sí, la negra.
Si no has destrozado todo lo que está a tu alrededor al momento de hacer el amor, si no la has levantado en peso y arrinconado contra la pared para penetrarla, si los vecinos no han sentido los gemidos y las risas o el rechinar del somier de una cama que ha triunfado en el silencio de un barrio donde las mujeres pendientes del amor, desde sus ventanas, están fumando ansiosamente sus tabacos, si no  han escuchado los gritos furiosos, los reclamos para el sexo, las veces fuertes y constantes en que ella te pide que la penetres con cuidado, que le duele, que teme porque se haya salido el preservativo cuando el miembro viril está muy grueso y el tamaño superior al normal y tema que se haya roto, es porque no has conocido a una mujer que sea capaz de enloquecerte, una mujer que vocifere con ansiedad: “¡dame tu leche, dame tu leche!”.
Sentados en la silla, la vi afanosa y desesperada para que alcanzase el orgasmo, como cuando la hice sentar en la cama sobre mí y sentir que golpeaba su útero entrando a la derecha o izquierda de sus trompas, mientras se quejaba de dolor y me inspiraba para hacer el amor de otras maneras que en ese momento improvisé solo para hacerla más mía.
Extenuada y ofuscaba por no haber conseguido que eyaculara yo, se sentó a mis pies mientras le decía que solo había visto unos pezones parecidos, es decir, sin color alguno, en una alemana que fue mía. Ella estaba feliz sin embargo, se recostó sobre la cama mientras seguíamos escuchando los temas de una radio limeña que pasaban rock de los ochentas. ¿Sabes que el poder de la mujer está en el trasero?, una mujer con buen trasero tiene poder dentro de este mundo, más aún si es blanca, las blancas son las que más se excitan por ser las más deseadas, seré puntual, son las elegidas para hacer raza. Su rostro era sumamente agradable, siempre estás de buen humor, eso me gusta de ti, porque era cierto, nos reíamos de todo a cada momento y a pesar que la noche era fría, nuestros cuerpos tenían una temperatura bastante elevada. La vez pasada te dije que para esto había sobrevivido, pero parece que no me habías entendido: sobreviví para hacerle el amor a las muchachas más bellas de esta ciudad, valió la pena, porque fui castigado, me quitaron lo que más quiero durante 10 años, es decir, el afecto de las muchachas como tú. Ella me miraba complacida, no sabía mucho de mi pasado rebelde, de las veces en que fui internado en psiquiátricos por rebelarme contra la Dictadura, contra la corrupción y contra una probable guerra mundial en el 2003 que provocara que yo estuviera en estado vegetal durante dos semanas luego que me hicieran una cura de sueño que me hizo perder la memoria por tres largos meses, cosa que después le relaté. Me inyectaban una ampolleta de Haldol Decanoas de 100 ml que me ocasionó una dislalia y desesperación que me impedía hablar y me instaba a recorrer todas las calles de esta ciudad sin cansarme nunca, pero aquí me tienes, invencible, sonriente, testimoniando mi victoria sobre un mundo que no pude cambiar. ¿Qué edad tienes Mauricio?, 46, ¿y nunca te has enamorado?, pues digamos que lloré por amor unas 40 o 50 veces, pero eran amores inocentes, alguna vez creí amar, pero si hubiera sido así, hasta ahora seguiría amando, ¿no crees?, creo que nunca me he enamorado, tengo el carácter rígido, es decir, nunca me entrego, por qué tendría que entregarme si todas ustedes se entregan ante mí, eso me hace muy feliz; mi afán no es tener orgasmos con todas ustedes, es poseerlas, hacerlas felices y saber que son mías, ése es mi placer. Como puedes ver, no me gustan las drogas ni el alcohol, solo las mujeres, porque pienso todo el tiempo en ustedes y no hay espacio más en mi mente para otro tipo de pensamiento. ¿Entonces, no piensas casarte ni tener hijos?, no, decidí quedarme con todas ustedes. Entonces, ¿por qué me miras así?, ah, es porque me gusta admirar la belleza en las mujeres, por eso te miro así.
La noche transcurrió hasta que llegó el taxi que tenía que recogerla. La acompañé hasta la puerta mientras veía ese cuerpo de monumento acercarse hasta el taxi. Era una mujer muy bella y yo, alguien destinado a escribir sobre ellas, para certeza de los que supieron de las experiencias extremas y aún no saben de lo mejor de la vida.
Al entrar a mi habitación contemplé los destrozos que habíamos ocasionado al hacer el amor. Valió la pena tanta furia.


Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

miércoles, 29 de noviembre de 2017

HISTORIAS QUE NO SE CUENTAN








No, nunca te dirán cómo lo lograron. Tampoco te darán una oportunidad a menos que les des lo que ellos te pidan, normalmente es como en los tratos con la mafia: pedirte sacrificar a alguien que quieres mucho para que les demuestres su lealtad. No te fíes de las personas que son muy educadas e ilustres, un rostro que inspira confianza es el rostro necesario para estafar y, una persona muy educada e ilustre te brinda tranquilidad, crees estar tratando con alguien con valores y principios morales, lo que no sabes es que los ladrones de verdad son los más educados y atentos. Si quieres algo, te va a costar muy caro, más de lo que crees y, no vas a tener tiempo para disfrutar de lo que ganes, porque tu libertad la vas a perder y serás un esclavo de quien pensaste, te daría una oportunidad para poder ser feliz.
¿Me dices que estás harto o harta de tus padres, que todo el tiempo te están dando órdenes?, ¿me dices que quieres ser libre?, pues ve entonces a estudiar y trabaja a la vez para que pagues tus alimentos, educación, habitación, salud y tanto jodido rollo que existe y que tus padres pagan, porque seamos sinceros, tú quieres ser libre para emborracharte todos los días, para drogarte y hacer lo que se te dé la gana, si acaso tus padres te pagaron los últimos abortos que hiciste. Y vaya primero si es que logras estudiar en una buena universidad, vaya si la defiendes a capa y espada si ya dentro de ésta te das cuenta que no serás el mejor en tu carrera, que lo que te enseñan no te va a servir para nada, a pesar de estar en una buena universidad. Olvídate de los institutos, esos son para los que no pudieron ingresar a esas universidades donde se supone, están los más inteligentes. Ah, además tienes que trabajar pero dime, ¿quién te va a dar ese trabajo para que puedas valerte por ti mismo o misma?, ya, supongamos que consigues uno sin que sepas que serás el hazme reír de tus compañeros, porque al jefe le hace falta unir al grupo de trabajadores para que se diviertan con alguien que ignora lo que le van a hacer pasar antes que abandone su trabajo sin que sepa qué ocurrió, mejor digamos que eres muy listo o lista y por allí supiste ganarte un favor para que te debieran y sea pagado con un trabajo que podrá cubrir tus gastos, ¿pensaste que iba a ser fácil?, ¡nada!, serás un asalariado que no querrá soltar ni una sola de las monedas que gane, porque te harán la vida imposible en el trabajo solo porque estás ocupando el puesto que debió ser para otro favorecido y, si te digo que querrán enloquecerte es poco, total, los psicólogos se prestan para cualquier cosa, ¿cómo crees que viven?, un diagnóstico y pastillas para sobrevivir, porque si te vas de concierto en concierto, bebiendo hasta más no poder y, teniendo sexo con muchachas promiscuas, te va a salir más caro de lo que crees, tal vez tan caro que ni con toda tu vida te alcance para pagar tus errores. Pero ya, digamos que además eres hábil y puedes con el trabajo, además te queda la universidad sin considerar que nadie te ha asegurado que terminada ésta ejerzas tus profesión, mejor dicho, nadie te ha asegurado que acabes ni siquiera el primer semestre. Hay tanto revolucionario por esas razones, revolucionarios que están en las bibliotecas leyendo por su cuenta, luego de haber abandonado la universidad, si es que no te metes a microcomercializar drogas para empezar a tener dinero, porque te has dado cuenta que ya puedes acabar la carrera que estudias, pero sabes que lo único que sacarás de esa universidad es un título profesional, nada más, lo cual no quiera decir que podrás competir con el resto de profesionales, porque además pelearás junto a tus demás compañeros de salón por el primer puesto para acceder a las becas y beneficios que tu universidad brinde, sean puestos de trabajo y felicitaciones públicas o posgrados en el extranjero que solo servirán para sacarte todos tus ahorros y perder la razón en una ciudad donde siempre serás un extranjero, alguien que ha llegado a un país donde saben, estás ocupando el lugar que debió ocupar alguien de la tierra de ellos. No, no serás feliz, por más que quieras convencerte. Pero si te metes a microcomercializar drogas y, crees que estarás blindado por la mafia, te aseguro que en un par de meses no querrás hablar más de ello en prisión donde sí valorarás tu libertad, una libertad que la habrás perdido para siempre, porque por más buena conducta que tengas, siempre serás un expresidiario en cualquier parte del mundo y, eso nadie entiende ni perdona. Y de pronto una noche, al caminar por las calles, te preguntas cuánto cuesta un ladrillo, cuánto cuesta 100 ladrillos para un metro cuadrado, mejor dicho, cuánto cuesta hacer una habitación o cuánto cuesta el área para una habitación, el agua a instalar, la luz, los impuestos al municipio, reitero algo más, cuánto te va a costar ser aceptado por tus vecinos si es que no te enteras de lo que ocurre en esa zona, si es que eres decente y no tienes pasado, si es que no terminas llorando en el mejor de los casos dentro de tu habitación de 6 metros cuadrados que es lo único que tienes, mientras ves desde tu ventana, edificios lujosos, autos del año, hombres serios con mujeres silentes, paseando a sus hijos que son niños blancos y bien parecidos, porque te preguntarás por qué ellos tuvieron oportunidades y no tú, si es que no tienes vicios que solventar, si es que tienes algo de dinero para tener sexo y sabes que eso se desea varias veces al día, porque la castidad es también razón de locura y, buscas entonces en la web, y no hallas nada, solo estafas tras estafas, porque no te van a tocar la puerta, no te van a decir: “ven hermano mío, hijo de Nuestro Señor, ven que tienes derecho a ser feliz, tendrás trabajo”. No, eso nunca va  a ocurrir, y el estómago suena, y tu ropa está muy vieja, y no tienes wáter decente para meconar y hueles como huele todo tu barrio porque viven al lado de una fábrica que apesta toda la zona y piensas en irte al extranjero, pero para eso necesitas dinero…
En fin, te diré estimado y estimada lector y lectora que son tipos con suerte, porque la vida puede ser bien mierda, pero eso no lo sabes, mientras retornas a la casa de tus padres, con la muchacha que has preñado, esperando a ser recibido por quienes despreciaste para ser una carga más, un par de platos a servir a la mesa, ropa de otras personas que has de usar y, un silencio desde donde una noche te escaparás para siempre abandonando a todos, ya que no aguantas más, mientras encañonas con una pistola a un buena gente que te mira sonriente, a la par que la policía te captura y ves pasar toda tu vida como una película en ese correr y correr donde las balas te alcanzan.
Porque son historias que no se cuentan, historias de a diario que nadie escucha, entre ladridos de perros en la noche, cuando todos tratan de hallar el error de sus vidas, para saber dónde empezó mal todo.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

domingo, 26 de noviembre de 2017

TODO LO QUE NO SABÍAS DE LAS MUJERES MÁS BELLAS







No, si tú eres  demasiado bella, a ti no te impresiona todo lo que te diga, ya has escuchado todos los halagos y merecimiento habidos y por haber, el verbo de un poeta en este caso está demás, lo cual no quiera decir que no te haga sentir orgasmos y te posea como se me dé la gana, es que tu piel es demasiado blanca, no tienes un solo tatuaje ni un corte, nunca te han operado y no sufres ninguna enfermedad, ¿sabías que las reinas eran como tú?, qué quieres decir con eso, Mauricio, que todos los guerreros morían por la corona porque las reinas se tiraban a todos sus soldados y ellos estaban enamorados y dispuestos a dar la vida por su reina; ayer cuando te llamé, estabas con tus amigos, ¿cuántos eran, cuatro, cinco?, eran cinco, ¡pendeja!, he hiciste el amor con todos a la vez, pues sí, me encanta el sexo, disfruto mucho de él como tú, ¿sabes?, qué, agradezco mucho a mi madre por haberme parido varón, para esto sobreviví, para disfrutar de todas, sí, lo sé, eres como yo, como todos y todas, ¿no?, pero dime, ¿si hubieras nacido mujer qué habrías sido?, seguro que como yo. Nos reímos mientras que le decía que sí, por eso, cuando entró a mi apartamento, con sus botas negras, su blusa en encajes negra, y ceñido y fino pantalón rojo, le ordené que se  echara sobre mí luego que me desnudara  y sentado sobre la cama empezara a golpearle ese trasero enorme, bello, blanco, tan blanco como el de las europeas que fueron mías, me recordó a otras mujeres de esta ciudad que enloquecieron a algunos amigos míos. Seguramente has enviado a muchos al psiquiátrico para que les curen los celos. Me han propuesto matrimonio todo tipo de hombres, desde políticos hasta militares, pasando por abogados y médicos, me han querido preñar y hacerme hijos, pero yo no he querido. Los volviste alcohólicos de bares de mala muerte o drogadictos, ella se río y con su voz suave me contestó, no, a lo mucho lloraban, pero qué puedo hacer, solo tú me puedes entender, nos parecemos tanto, nunca te enamoras y disfrutas de todas las muchachas que llegan a tu vida sin retenernos. Sí, enloqueciste a muchos, ¿sabes que esta ciudad de más de un millón y medio de habitantes es un infierno cuando un hombre busca desesperadamente a su mujer en su auto, calle tras calle, por solo querer saber con quién está haciendo el amor porque no contesta su celular y nadie sabe dónde está?, tú eres de ese tipo de mujeres, a ti no hay que hablarte bonito ni cantarte ni contarte chistes, solo hay que meterte bien adentro la polla y hacerte sentir lo que eres: una mujer satisfecha. Le pegaba en esas nalgas enormes, preciosas, con sus casi intactos pliegues anales a los cuales abría y metía mis dedos, era una mujer muy limpia además, tuvo orgasmos pero su olor permanecía, es decir, el de una muchacha que estaba bien duchada, arreglada para mí. Debo decirte que tu larga cabellera negra no corresponde a la belleza que me dices es, sino simboliza a la fertilidad, a más larga la cabellera, más fértil es la mujer y tú tienes la cabellera hasta la cintura y, el trasero, mientras mejor formado esté y más grande y proporcionado sea, corresponde a la inteligencia de la mujer, una mujer que sabe que tiene buen trasero, bella y blanca como tú, con esos senos tan nacarados y la manera precisa para hacer el amor, ha tenido oportunidad para conocer a los mejores hombres y aprender lo que las tímidas y solitarias aún no conocen, pero, dime, cuando te diste cuenta que eres insaciable y te gustaba mucho el sexo, cómo lo tomaste, pues como tú señor escritor, con naturalidad, me agradas, ahora mientras me haces el sexo oral luego de haberme complacido en todo lo que he pedido, inclusive en fingir una violación, estoy pensando mientras tus ojos glaucos me miran en que el que se llevó tu inocencia debió ser el más bravo de todos, espera, quiero que estés ahora sobre mí, hay algo que quiero corroborar, qué Mauricio. Al hacerlo recordé el conocimiento de los que buscaron el elixir de la eterna juventud, porque vi en el rostro de la muchacha, el rostro de una niña de 5 años mientras se lo decía: a más sexo, más salud tenemos las personas, mejor ánimo y sentido del humor, pues te creo, ¿sabes señor escritor que he servido de modelo para retratos de Vírgenes en iglesias?, sí, te creo, es más, te aseguro que alguien se aprendió de memoria tu rostro y lo pintó, pues sí, también tuve un amante que pintaba y retrató mi rostro, pero, es entonces cierto eso que dicen que nunca eyaculas, mira que nadie me hace sudar y tú lo has logrado, hemos hecho el amor como se te ha dado la gana y estamos más de una hora y no te vienes, ¿quieres que dejemos de hacer el amor?, no, no he dicho eso, solo que tu fama es cierta, ah, es que solo eyaculo sin preservativo y cuando lo hago con violencia, ¿más violencia?, si me has tratado como un bruto salvaje a tu antojo, ya, lo haremos pelado con tus senos, espera a que me acomode para estar sobre ti mientras atrapas mi miembro viril con eso senos de ensueño pero mírame a los ojos, hay algo que debes saber, pocas mujeres han sido como tú, libre de prejuicios, saludables, entregadas a sus placeres, incapaces de enamorarse, discretas, elegantes y con clase, porque nosotros nos conocemos de hace tiempo y sabíamos que llegaría este momento, ¿sabías que María Antonieta provocó la Revolución Francesa?, ¿y eso, Mauricio?, espera, no he terminado, ¿sabías que Cleopatra gozaba de los mejores hombres de su Imperio?, ¿yo soy así?, no, es vano comparar a una mujer con otra, solo eres diferente a las demás, nadie nunca podrá controlarte. ¿Cuántas mujeres ya has tenido Mauricio?, pues algo de 100, y tú, ella se rio discretamente mientras disimuló al decir, igual que tú, algo de 100 hombres, ¿y no tienes hijos Mauricio?, no, no vienen a mi casa a molestarme nunca, para eso uso mis propios preservativos, un condón pinchado me podría ocasionar problemas. ¿Y qué haces todo el día?, pues leer y escribir, ¿y no sales nunca?, sí salgo, pero solo para hacer el amor, entonces ella empezó con sus dedos a agarrar mi miembro erecto y a succionarlo con más ansias, métetelo todo le ordené mientras sujetaba con fuerza su cabeza, ¡no puedo Mauricio, no puedo tragármela toda!, pero dime, por qué me has elegido, ah, por tu tono de voz, por tu elegancia, tu presencia y educación, cuando te conocí pensé que eras una de esas muchachas de clase alta de la ciudad que sus padres no pudieron controlar y que se escapó de su casa para poder ser libre. En ese momento ella empezó a excitarse más y me preguntó otra vez si era cierto eso que me gustaba el sexo violento, a la fuerza y sin preservativo, sí, y me cuesta mucho acostumbrarme a los preservativos, y ya voy años usándolos, entonces me miró a los ojos y comprendí que quería ser penetrada sin preservativo, porque estaba pelado y ella indefensa ante mí, hasta que de un giro juntó las piernas y entonces reaccioné y le dije: hiciste bien, veo que sabes defenderte bien, de lo contrario te habría preñado, solo quise enseñarte que sé defenderme Mauricio. Nos vestimos y sentados en la cama, hablamos de las mujeres que son mías, nos parecemos tanto finalmente acotó, me interesa saber sobre qué escribes, claro, me acabas de dar una brillante idea, ustedes que son las muchachas más bellas de la ciudad y tienen a los magnates a sus pies, serán quienes vendan mis libros, pueden quedarse con las ganancias, a cambio me darán todo el sexo que yo pida. Me parece una estupenda idea. Es un trato entonces. Es un trato, señor escritor insaciable.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco



HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...