jueves, 24 de mayo de 2018

JÚPITER, EL UNICORNIO Y, ¿A QUIÉN LE IMPORTA SI AMSTRONG LLEGÓ A LA LUNA?






Que por qué me dicen Júpiter, pues es una larga historia que a lo mucho, arrastra a mi leyenda para el caso el que la veinteañera en mención en vez de recordar mi nombre, Mauricio, pronunciara: Júpiter.
A los pocos minutos, la puse en cuatro sobre la cama. Era una mujer excepcional, una mujer que disfrutaba al máximo con el sexo, una mujer sobre la cual al montarla, apoyé mi mano que sujetaba su larga cabellera, sobre la cama, para que descansaran mis 100 kilos de peso, mientras entraba y salía de ella por ambos lados. Ella solo gemía de placer, era una muchacha que superaba a todas las mujeres que conozco, una mujer que apenas era penetrada ya sentía orgasmos constantes, alguien a quien golpeaba con mi miembro viril en la vejiga para rematar en velocidades impredecibles martillazos furiosos contra ese útero que la declaraba mujer, hembra, alguien que me hizo entender que me importa un carajo si es que el hombre ha llegado a la Luna o si la Tierra es Plana.
Una hora de sexo con ella era pedirle poco a la vida y, la vida es ella, así no se dé cuenta.
¿Un unicornio?, no te entiendo, que soy bisexual, ya, no veo nada de malo en que una mujer sea bisexual, me parece saludable si es que lo disfrutas bien. Esas veces en que hice el amor con dos veinteañeras a la vez me hizo evocarla haciendo el amor con otra muchacha y su pareja. Lo decía con mucha naturalidad: ¿dónde conoces ese tipo de mujeres?, Mauricio, que son raras, escasas, por no decir que en este universo de personas que cohabitan en esta ciudad, las mujeres o son frígidas o vomitan cuando hacen un felatio. Así que eso significa “unicornio”, es decir, otra muchacha para tener relaciones en la intimidad con un hombre.
¿Sabes que a tus 20 años de edad les llevas una ventaja considerable a las demás mujeres de esta ciudad?, por qué, me preguntó ella, porque hace unos años atrás, una mujer muy bella, de 38 años me confesó que recién a esa edad lo había hecho, es decir, que con su esposo nunca se atrevió a succionársela, que cuando se separó de él, recién empezó a hacerlo con todos los hombres que conocía y que para ella el sexo era un goce donde ya todo estaba permitido. Y así son la mayoría de mujeres no solo en esta ciudad, sino en buena parte del mundo. Ésa es tu diferencia y excepcionalidad, no le temes a nada, eres multiorgásmica y te dá igual si soy yo u otro hombre el que te posea. Contemplaba ese derrier demasiado poderoso, sus senos en las plazas feministas habrían enloquecido a cualquier machista que habría caído rendido ante sus reclamos sin poder pensar algo siquiera.
No, lo pensé, no puedo presentarle a mis amigas para que una de ellas sea su unicornio, a no ser que ella quisiera hacer el amor conmigo y conmigo se estableciera esa relación que a mis 46 años donde ya había hecho tríos con muchas veinteañeras, recién me enteraba del significado de lo que canta Pablo Milanés: “Mi unicornio azul”
Le pedí que pusiera desde el celular los temas de Roberto Carlos para cantarle Cama y Mesa, Cóncavo y Convexo. Hacer el amor con ella es una experiencia propia de los que hemos llegado a otras latitudes donde podemos afirmar que eso es sabiduría, la Filosofía verdadera que los sodomitas tercamente porfían en erradamente enseñar cuando hablamos del conocimiento.
Yo que sé de cientos de mujeres, yo que las he tenido a mi regalada gana, no he conocido a mujer tan sexy, capaz de hacerme olvidar esos pensamientos malsanos donde dude de si el hombre llegó a la Luna o si acaso Dios hizo esta Tierra Plana. Hay algo que rescatar en todo esto: Júpiter era derrotado por una veinteañera a la cual mordía con locura, hundiéndole mis uñas en sus brazos, tratando de medirme en el daño que le podría ocasionar, perdiendo el control cuando comprendía que eso ella pedía al gemir como el placer demanda. Porque mis manos se estrellaban contra esas nalgas donde triunfaba, no sé si yo, o ella, o tal vez el amor, o lo que dure el amor, que aquí nada tienen que ver los sentimientos infantiles de los celos, que cuando ella reía porque le comentaba que de pura cólera, al hacer el amor con otra muchacha que no era sexy, eyaculé en 15  minutos  porque en realidad deseaba hacer el amor con ella, si acaso, el paraíso es hacerle el amor años de años sin cesar, sin nunca eyacular, sintiendo sus infinitos orgasmos mientras la hago mía.
No, no recibo nada de nadie, ni tabacos, ni bebidas, así sea agua, mucho menos comidas, así sea de alguna reina o princesa o la miss universo, lo siento, no puedo compartir contigo la botella de agua que pruebas. Volveré y lo sabes de la misma manera en que yo sé lo inútil que es preguntarse si Amstrong  pisó la Luna.
¿Me presentarás a una de tus amigas para que sea el unicornio de mi pareja y yo?
Ella sabía que lo escribiría. Que para el amor, las historias nunca acaban.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

sábado, 12 de mayo de 2018

DECÍA UN NOMBRE EN ESE LIBRO, FUE HACE TANTO TIEMPO






Estilo, ¿lo compran, lo venden?
Cuando no recuerdas a nadie
Cuando lo que escribes te pertenece
-un solo gesto, una palabra que se anticipa a lo que piensas-
No, juraron que el amor no podía ser de esa forma
-¿quiénes sabían más para decirlo todo sin esperar su aparición?-
Frente al espejo solo te puedes ver a ti y, eso no lo soportas ahora
-al principio era un sueño y dudoso no lo creías aún-
Sabías bien que los libros estarán allí para nadie
Y no es que seas tan importante
-cada línea escrita es otro autor, otro escritor, tienes que reconocerlo, fue un buen intento-
¿Y dónde está el discurso?
-tal vez nos sirva de cortina de humo en su momento-
Porque estás que te mueres de miedo
Has descubierto en ti lo que veías en los demás
Y el camino que te prometieron se acabó
-eso no te dijeron cuando te hicieron creer como a todos-
Mira que te veo en el Sky Room donde solo ladran perros
-está bien, aceptemos que también eres humano, que un día de estos ya no la cuentas-
Te espero la noche cuando en el extremo digas no a un vaso con licor
Cuando el amor no sea una ficción mal escrita
O la hora donde nadie se acuerde de tu nombre
-las bancas en esta ciudad fueron hechas para eso-
Mira que la ciudad sigue creciendo
Y esto se va llenando de autores –como en todo el mundo-
Porque el día que te odien no es importante
Es el día en que termines odiándote a ti mismo
Entonces querrás hablar de tus errores
Pero esas son las horas del silencio
-así han escrito todos aquí esperando tu mea culpa-
Dirás que las mentiras son necesarias
Vestido en traje a rayas y con muchas pastillas y todos los aplausos
-porque en ese momento algo terrible ocurrirá en el Gobierno-
Y esta vez sabrás que no es ficción
Que la manipulación es mayor
Mientras dices algo que no es cierto para lectores que lo saben bien
-afuera solo quieren beber y consumir drogas-
Naturalmente yo no estaré presente
Mis obligaciones son reales
-no sé mentirme, tampoco sé mentir a los demás-
Yo estoy en otro lado muy lejos
Escribiendo lo que te prohibieron, lo que borras renglones a renglones en tu PC
Descuida, te dejarán beber y drogarte, quizá te alcancen una muchacha para el amor
Dirás que no pudiste elegir –sentenciando así tu desechable sabiduría-
Total, las bancas te esperarán a toda hora en cualquier ciudad
-podemos evadir todo, menos lo que quisimos hacer-
Yo no borro renglones mientras escribo
Estilo, ¿se compra, se vende?
Descuida, también puedes ser un renegado, está permitido.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


viernes, 11 de mayo de 2018

LOS ESCRITORES SOMOS LOS ÚNICOS QUE NO TENEMOS LÍMITE DE EDAD PARA TRABAJAR






Pasada la medianoche luego de darme una ducha caliente para sentarme frente a mi escritorio y escribir lo que a continuación haré, solo corresponde a la constancia desde el discurso que echa ecos para corroborarme que no soy el único que desea un mundo mejor.
Días de soledad y desamor, días llenos del calor humano y de amores victoriosos, días donde tuve que apartarme de amistades donde la bohemia me hacía pensar que en algo nos estábamos equivocando los escritores de la ciudad y, días donde entendí que si uno es correcto, La Ley estará presente y no te dejará en el desamparo cuando las causas son justas.
Porque para mí, lo normal luego de leer y escribir por las noches sobre mis vivencias, donde he perdido y ganado sin ya importar cómo sea la balanza donde me encuentre cuando he querido cada vez, en entrega total, mejorar la realidad que me rodea, digo, lo normal, es levantarme para tomar sol en la puerta de mi apartamento y pensar en qué más les puedo decir a mis lectores para que no pierdan la fe, compartiendo alegrías con los vecinos que me ven pasar, tomando mi Kola Real o, calando mis tabacos, a veces conversando con mi padre o, a veces conversando con señores de edad avanzada, hablando siempre de los valores necesarios para nuestra sociedad mientras veo pasar a las camionetas de la Policía varias veces por donde vivo como de igual manera a Serenazgo en un barrio donde la prioridad son los niños o las nuevas generaciones, porque a veces converso con personas que me dan su testimonio cuando se me acercan y me dicen que nunca beba, que nunca ceda a las garras del alcohol, que ellos darían cualquier cosa por ya no beber y que el alcoholismo es el peor de los infiernos que en sus propias palabras, no lo desean a nadie.
Porque sonreír no es malo, no es coqueterío. Nadie sabe cómo es el día de cada persona y, a veces un buenos días amable o una sonrisa cordial y respetuosa nos hace recordar que la juventud es algo que se lleva por dentro y hace que las personas empiecen bien su día, entendiendo que no todo es maldad dentro de este mundo, que hay personas que no pedimos nada, que no tenemos ningún interés y que tras la coherencia entre lo que escribimos y hacemos dentro de la ciudad, nos dice que cada quien desde su lucha diaria, entendemos que ser mejores personas es una labor constante que tiene que ver con el respeto y la armonía desde la cual sintamos la confianza propia de un orden establecido que requiere aportes y soluciones para nuestro estar.
Y por qué le puse el título al escrito de esa forma, porque a mis 46 años he recibido una grata noticia que me llena de entusiasmo a mi edad que en Perú es descartada para trabajos donde además de tener experiencia y estudios especializados para rigores donde tener 30 años ya es sentirse viejo, mucho más si es que no se tiene las relaciones públicas necesarias para enterarse dónde hay plazas de trabajo y qué oportunidades puede tener una persona de 30 años, si es que reitero, a mis 46 años, como Escritor, puedo afirmar que este oficio, sin que de pronto se vea parametrado por alguna línea editorial sugerida, es quizás el único oficio en  el que no se pregunta por la edad sino más bien, se apela a la sabiduría y el aporte que pueda brindar en este caso quien escribe.
Largas trayectorias donde las décadas han sido libros de lectura obligada hasta los escritos, como en mi caso, donde tomada la decisión de publicar gratuitamente desde mi Blogger en bien de la humanidad y de aquellos jóvenes que piensan que la literatura es una forma de lucrar con el conocimiento o la sabiduría, hasta ahora se preguntan con qué libro empezar a leer, si acaso no logran entender plenamente lo que dijo tal o cual escritor, desanimando de esa manera la espléndida y maravillosa aventura de la lectura que sirve para informar, advertir y prevenir desaciertos donde el autor ha recorrido un camino y, de manera abnegada insiste tercamente desde sus escritos en querer salvar al mundo, usando no solo la palabra desde sus escritos sino en el trajín diario donde uno se percata que la mejor moral para enunciar cualquier discurso es estar distante de la corrupción y perseverar en los valores que cada generación  necesita y algunas las pierden quizá porque este escrito como otros muchos no llegaron para ser leídos si es que lo que quiero puntualizar es que a los 46 años te pueden ofrecer trabajo y, de qué, pues de Escritor, como si fuera poco, en la convergencia de propósitos donde los que nos unimos queremos paz, sin ningún ánimo de afiliación política, o en todo caso se respete mi cualidad de librepensador, como Escritor, unido a una gran comunidad internacional que desea lo mismo que yo: un mundo mejor, desde la palabra escrita y hablada.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...