martes, 4 de septiembre de 2018

EL HOMBRE QUE ES ESCUCHADO







Deja que aparte la Luna para que no vea amarnos
Yo sé cómo hacerlo y a quién pedirlo
Que entre otras cosas
A mi lado no habrá riquezas ni famas
Solo un camino del cual no querrás retornar
Y eso es muy tentador
Hasta para el que lo tiene todo.
Muchacha que buscas y me amas enloquecidamente
Dejas atrás sueños que no se concretaron
Para saber de mí y lo que propongo escribiendo
¿Qué sabes de mí que yo no sepa y los demás no sepan?
Dame placer a cada momento y estaré a tu lado siempre
Yo sé cómo derrotar la soledad más insufrible
Y si tocas mi elemento
Puedo ser poesía constante
Mientras nuestros cuerpos sin desmayo
Al amor se entreguen.
¿Dices que entiendo a la perfección tu circunstancia?
Que tengo los besos inmarcesibles que sanan
Y que en mi océano desnuda a mis ojos quieres estar
Deja que aparte el Sol para que no toque tu piel nacarada
Sé cómo hacerlo y a quién pedirlo.
En otras tardes discerní entre lo valioso y lo despreciable
Y así es mi riqueza: un alma que es dueña de lo que desee
Alguien que tiene las manos limpias
Y que ávido de vida sabe de los momentos que perdieron otros.
Sueña a mi lado como mi sueño es
Soy un ritual constante para mi gloria
Un amanecer que los eruditos no encontraron
El libro que nunca dejará de ser escrito
El contacto donde anhelarás  nunca morir
¿No sientes en todas las distancias mis agradecimientos?
Y si tanto te molesta el Sol o la Luna al momento de amarnos
Deja que con una mano he de apartarles
Que sé cómo hacerlo
Sé a quién pedirle, para mostrarte cuán hijo del universo soy.


Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco








EL HOMBRE QUE AGUANTA UN MILLÓN DE NO´S







Se preguntará sobre mi misterio, joven lector
Del cómo no bebo ni me drogo
O del porqué a mis casi 47 años
El consumo de tabacos mentolados desde los 18 años
Ninguna enfermedad en mi organismo tenga
O que en mi total soledad, me complazca para escribir.
Se preguntará de mis diálogos ausentes
En días intensos, de mis encerronas con las muchachas que no besan
Donde soy feliz a pesar de saber que eso no es amor
Y sin embargo, con eso me basta para estar tranquilo.
Hay personas que nacemos para estar solas
Personas que con el tiempo ya no dependemos de nadie
Y que al escribir, la paz retorna a nosotros
Que el silencio y la soledad es un manantial
De donde fluye el alma, a la cual retornamos siempre
Para seguir escribiendo.
Yo pienso que escribir es un acto de rebeldía
Una forma de rechazo y voluntad a lo gregario
Un estado ideal para entender la vida
Porque a esta hora, donde no hay mujer confidente
Ni besos verdaderos o placeres satisfechos
Me quedan estas páginas en blanco
Mis derrotas y mis certezas inmortales
Que me sucederán con el tiempo.
A mis 46 años, enterado que los Escritores se suicidan
Y del conocimiento de quienes me conocen
Ante lo que ignoraba de tal magnitud
Debo decirles que me gusta la vida demasiado
Que puedo prescindir de todos y todas
Que soy solo silencio y rebeldía constante
Que una sonrisa se dibuja en mi rostro
Y vencedor de lo imposible me siento
Como así esté escrito de aquí a algunas décadas
Si es que alcance a ser clonado
Y me quede para siempre en este mundo
De donde el derecho a ser feliz el testimonio soy yo.
Que habitando un espacio pequeño
A la vida he descubierto sin competir con nadie
Y sin necesidad de hacerlo,
Así de fuertes son los brazos que escriben esto
Así de indomable es mi espíritu
¡Ah, que en mis palabras retornan los juramentos de otros!
¡El recuerdo de lo perfecto y que permanece!
Mis ojos contemplan lo que escribo
Y mi voz resuena en los que me leen
Que hecho ya Hombre para la vida
Sea consciente del alcance de mis palabras
De todo lo que venzo constantemente
Para la alegría y fe de mis lectores
Y la Honra de la Estrella de David que me lo dijo todo.


Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco



JULIO MAURICIO







Yo soy el amor que las temerosas rechazan
Y con el cual las mundanas se complacen.
Soy el ángel que toca los corazones y hace llorar
La soledad de las muchachas que piensan: no puede ser
O la nostalgia de las maduras cuyos vientres no verán luz.
Soy el amor que promete y hiere
Y la felicidad que aparece y asusta.
Soy la vida que pasa veloz en la dicha
Y la tristeza en el tiempo que se detiene
Y la eternidad de los felices que se aman
O el miedo de los solitarios que no se inician.
Yo soy el amor y el origen de todas las canciones
No hay melodía que me ignore
Ni escrito de donde mi influencia no tenga rastro mío.
La inspiración me pertenece
Y Dios habita conmigo
Y la inteligencia soy además.
No hay Luna ni Sol sin mí
No hay hombre ni mujer sin mí
Soy la simiente que engendra todo
El primero y el que escribe
El que ha de retornar siempre y no se ha marchado.
Mi nombre está en los labios de las vírgenes
Y en las bocas marchitas que están secas de ausencias.
Soy el placer y la muerte
Soy El Poeta y el que ya no tiene esperanza
La sabiduría está en mí
Y mis palabras permanecen como oráculo para todos.
Mis ojos donde ven brotan fertilidad
Y donde se pose mi mano vida habrá.
Yo soy el amor que ha sido despreciado
Y soy el amor que las muchachas sueñan y buscan
Soy todo y nada para los que viven
Y por mí mueren las soñadoras
Y por mí los poemas tienen razón de ser.
Pronuncia mi nombre para tu paz o para tu guerra
Soy el que no puede ser ignorado
Y soy el que deja marcas fuertes en el alma.
Soy todo lo que la mujer debe saber antes de parir
Y soy el pecado para las fieles
Soy agua y desierto, luz y oscuridad
Destino inevitable y oraciones que serán escuchadas.
Soy tu camino antes de partir
Y tu camino cuando has llegado.
Así, he escrito con inteligencia lo que conoces
O estás llamada a conocer
Y en esto nada cambiará
Hasta el final de cada quien.


Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta

Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco





HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...