sábado, 7 de diciembre de 2019

EL ESCRITOR QUE SE SIENTA A ESCRIBIR






No, no me van a entender. La gente porfía en decir que es desdichada. Solo pedí escribir dentro de las pocas cosas que se me concedieron. Quizá mi vida pudo ser diferente, nada interesante para otras personas y tal vez así lo sea. Qué sé, tal vez la vida de un aventurero o un buscavidas, no la de un escritor que recibe visitas de muchachas para hacer el amor y el salir pocas veces para internarse en la ciudad donde hay mucho turismo. De lo que he aprendido es que las personas tienen la mala costumbre de meterse en problemas, que de eso me he librado. Otras personas dicen que soy un ermitaño que disfruta solo del sexo y que lleva una vida sin muchas responsabilidades, que no quiso casarse ni tener hijos y se abocó enteramente a escribir, como si solo de eso se tratara la vida. Tomo un poco de café mientras calo mi cigarro mentolado mientras sé que, a esta hora, hay gentes que probablemente no la estén pasando bien, no sé, tal vez en esta ciudad o en otras ciudades de otros países, en pueblos donde las novedades se acabaron hace siglos o, en las soledades de aquellas personas quienes no tienen con quien conversar y han visto pasar sus sueños sin que se concreten. Esos apartados dentro de los que me incluyo, para dedicarnos a este oficio de la literatura, sin tener la necesidad de recorrer el mundo y saber de las ciudades donde no hay sol, o en aquellas donde abrasa demasiado, frente a mares cuyos horizontes ignoro, como el olor de sus calles, los orgasmos en el Mediterráneo o los Budas recostados en algunas rutas de oriente.
Sé que, en este momento, hay un hombre triste que espera otro de mis escritos para volver a tener esperanzas, a creer en lo que se ha dado por perdido. Es curioso, desde que la tecnología revolucionó nuestras vidas, lo que bien escribo, llega a Polonia como a Islas del África que desconozco. Esas muchachas que leen mis escritos sobre el amor, se desesperan entre tardes donde no hay nada más qué hacer, como si fuera fácil decir te amo o sentarse a la puerta de sus casas y ver aparecer al hombre diferente que no existe, para así no morir de sueños atormentadores donde nunca nadie supo qué era el amor. A lo que yo propongo otra visión, no tan lejana de realidades desde las que los diálogos podrían ser diferentes, distintos a los que tengo con las muchachas del amor, bajo circunstancias que nada tienen que ver con las emociones que conozco en los orgasmos. Por ello, no es difícil entender las canciones de amor cuando se ama, a pesar de que éstas parten de experiencias diferentes, con historias muy increíbles que hablan de intentos continuos de aferrarse a idealizaciones con el amor, errores propios y comunes, cuando nadie les ha dicho aún a mis lectores que tarde o temprano amarán, como experiencia inevitable, con todos los dramas posibles de haber en esos primerizos aprendizajes donde los psicólogos se rompen la cabeza para tratar de entender si acaso, cuando amamos, la pareja viene a ser la culpable de todo los que nos pasó antes de conocerle.
Pero es que escribir sobre el amor es una tarea tan vana y propia de ociosos, desde poetas a novelistas, que en sus esfuerzos, sin poder librarse de los azares de las horas, no lograrán nunca proponer manuales para saber amar si acaso en las entregas, siempre alguien perderá y alguien, habrá ganado la fama de los malditos, de los que vamos de muchacha en muchacha, muy alejados de los sentimientos normales en los que dicen las personas de bien, el amor es otra cosa, todo, menos lo que yo propongo desde mis escritos. Y así he escrito bastante y es bien seguro que lo siga haciendo, mientras mis lectores piensen en la muchacha que no será de ellos o, la muchacha que no se casó, anhele alguien para que le acompañe en sus días de tristeza, antes de enterarse de todo lo que encierran mis escritos donde me es difícil amar a una mujer por más de un día.
Y así, no me entienden esos hombres que beben por una mujer, mucho menos las mujeres que me ven como a un hombre sin sentimientos que disfruta de una y otra y, podría pasarse toda su vida haciendo el amor, sin tener la mínima intención de a sus 48 años, formalizar su vida y quedarse con una sola.
De mi tiempo puedo decir que en estos horarios que no me impongo, sé sentarme frente al ordenador, para escribir la historia que se quedó sin terminar para muchos amantes, porque no sé cómo decirles a mis lectores que se amen un poquito. Considero que es una tarea sin sentido, entiendo por ello que las labores psiquiátricas abocadas al estudio de las voces de los enfermos mentales, no puede solucionarse con oficios como la literatura, porque si bien nunca escuché voces, en este transcurrir con mis escritos, fluye el ser que hay en mí y que  lleno de experiencias mundanas, rechaza la ciudad y sus gentes, apropiado de una soledad ideal para dedicarse a lo que diariamente realizo a dicha plena, en el ejercicio de una libertad que se conquistó y que es ajena o extraña para aquellas personas que aún no encontraron su norte definido o que, desde los bares o discotecas o esos frívolos clubes, todo resulta tan vacío y sin sentido, entra las innumerables penas comunes, donde estoy como espectador de sucesos donde veo la paz a punto de quebrarse, entre fragilidades que sostienen la vida de muchas personas a quienes acompaño con mis escritos, con el tono suave de los que estamos llenos de paz y entendemos la responsabilidad de nuestra obra cuando niego que nada en mí es dejado a lo que se resuelve sobre la marcha en lo que escriba, si es que hablo de tener las ideas claras, las experiencias entendidas y, el conocimiento personal alcanzado para saber sobre qué voy a escribir, cada vez que me siento frente al ordenador, en este oficio de escritor que sé, pudo ser el de cualquiera, o quizás el sueño de muchos que no logró concretarse.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco



ESCRITOS PARA UN JOVEN SOLITARIO





Calma niño, ya llegará el día en que todo cambie
Calma y no llores, el miedo a veces le da sentido a nuestras vidas
Dime por dónde quedan tus sueños para decirte que todo es efímero
Que cuando tu nombre resuene por todas partes
Y descubras que te han dado voz
Los mareos de no tener respuestas serán cosa de todos los días
¿Sabes que llegar a ser Profeta es más fácil de lo que piensas?
Entonces, para qué apurar la marcha
Total, todos sabemos que nuestras propuestas serán tarde o temprano condenadas
¿Sabes que la gente con nada se contenta?
Mejor persevera en tu afán hasta que te desengañes
Y esperes la noche con la quietud de los que cumplieron
No hay nada como un corazón calmo que lo entregó todo
No todos pueden testimoniar así
Salvo los locos y los que ahora son solo olvido
¿Es así el destino de los que fueron demasiado lejos?
Cosa común cuando al caminar solo por la calle una noche cualquiera
Un ebrio te confunda con otra persona y te preguntes, ¿ya no existo?
Así unos nos desentendimos del compromiso cuando hemos hallado el placer
¿No nos evaden las muchachas cuando creemos que nada tiene sentido?
Hay un saber que les es extraño a los impotentes
Esos que se afanan en buscar nuevas verdades para este mundo
Porque en las tardes de soledad, verás sin miedo la ropa de ella regada por la pieza
Y dirás que esa creatura respondió a todo
Y fueron tantos libros, sean leídos o escritos
Para finalmente estar ya más allá de lo que los hombres piden
Mientras suena un blues en la casa de playa
Y en el horizonte la ves desnuda bañándose
Y no te interesa más nada
Dirás que estará poco tiempo en tu vida
¿Pero esto no siempre es así?
Qué muchacha bella fue destinada para un solo hombre
Mejor dejar que te haga el amor hasta que el blues deje de ser mágico
En los momentos de los orgasmos permanentes
Deja de ser egoísta, deja que ellas prueben también de otros hombres
Como lo haces tú con otras muchachas
Que si bien, en la arena su cuerpo es pertenece al mar
Así somos nosotros, creaturas libres que amamos el placer
Que sin cadenas hemos llegado a tiempo a la vida
Como sin duda pasará con todos
En los años de la felicidad, esos textos que los autores perseveran en decir
Que ésta no existe, en medio de todos sus fantasmas y traumas
Que los psicoanalistas aún no han resuelto.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


CUANDO TOMAS CAFÉ






Para la noche, es necesario tener una amante
Saber esperarla como quien se sabe seguro que ella vendrá
Sin desesperación o duda alguna
También es necesario tener una o dos o tres o cuatro muchachas a quienes más llamar
En caso que una no venga
Puedes sentarte mientras tanto frente a tu ordenador, tomar café
Y escuchar algunos temas de amor victorioso
Por ejemplo, escuchar a Roberto Carlos
Rociar con aromas a praderas la habitación
Calar un tabaco mentolado con comodidad
Celebrar con espíritu feliz la llegada de la muchacha para el amor
Leer unos versos que tú mismo has escrito y retratan tus momentos dichosos
Felicitarse por ser leído en buena parte del mundo
De haber encontrado buenos amigos
Vivir en una zona de la ciudad donde se puede ser feliz
Hacer de cada poema una oración
Como son las oraciones al momento de tener sexo
Cuando las muchachas reiteran el ritual del amor, en el momento del amor
Como si la vida se tratara solo de eso, si es que de eso se trata
Volver a tomar un poco más de café
Recordar los amores que no pudieron ser
Esas muchachas que pasaron por la vida de uno
Las que se quedaron para siempre
Las que son solo recuerdos
Las que dejaron una marca definitiva
Y las que llegarán sin duda para saber de las delicias de sus cuerpos
¿Entiende el lector la plenitud de lo que escribo?
Debe hacerlo, porque no todas mis noches fueron así
En algunas horas lloré de soledad y temí hallarme perdido
Sin las atenciones de las muchachas del amor
Y las calles fueron un retrato de mi soledad
De mis carencias de amores o de lo terrible de no tener a quien hacerle el amor
Pero vencedor a mis 48 años
Yo que ahora escribo de otra manera
Como cuando has llegado a una meta que creías nunca ocurriría
Como en las tardes de las interrogantes
Cuando me preguntaba si alguna vez sería amado por una mujer
Ahora que tengo a cientas a mi mano
Sin duda alguna otra es mi manera de escribir sobre la vida
Mejor dicho, como debió ser siempre.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

jueves, 5 de diciembre de 2019

POEMA A LA MADRE






Mamá, ¿es cierto que mi padre Julio planificó mi sexo, es decir, que naciera varón?
Hijo, tu padre antes de casarse conmigo, sabía mucho de mujeres
Era ya un hombre de mundo a sus 12 años cuando apenas yo atendía los negocios de tu abuela
Cuando lo vi por primera vez, alto, imponente, pensé:
“Con este hombre alcanzaré la paz”
Y si bien tu papá siempre fue un loco celoso
Que no permitía que nadie me saludara
Y tuve que renunciar a todas  mis amistades al conocerlo
Pensé: ¿cómo será un hijo varón de ese hombre tan alto y fuerte?
Y lo vi bien parecido como lo sigue siendo hasta ahora
Y le pregunté si era cierto eso que daba charlas de planificación familiar
Si tenía el secreto para elegir el sexo de los hijos a nacer
Y una mañana de un día de octubre naciste tú
Y tenías el ceño muy fruncido y una voz tan fuerte como la de tu padre Julio
Y en ese momento supe que serías muy feliz
Que podrías elegir la muchacha que desearas
Que estabas destinado para grandes hazañas y proezas
Y serías el celebrador de la vida cuando fuera tu momento
Porque si bien, en mi condición de burguesa
Tuve oportunidad de conocer muchos pretendientes
De diferentes países del mundo, entre oficiales de la marina de Europa
Y masones, como judíos y gente de mucho poder
Pero las madres queremos siempre al más fuerte para tener hijos varones
Y no sé si un día entiendas tu destino
Del cómo te planificamos para que seas Escritor
Pero te veo feliz, y es como dice tu padre: el haber alcanzado tu destino
El haberte alcanzado para escribir lo que otros autores no han escrito
Cuando se trata de esa felicidad que los escritores se empeñan en decir que no existe
Cuando tú naciste para lo contrario
Si es que debas anotar con firmeza: naciste para ser feliz como nadie lo es.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco




TÚ QUE ME PREGUNTAS DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD






La muchacha cantaba mientras le  hacía el amor
Era Lady Red y era su punto de locura
Llegado el momento empezó a gemir como una loba
Ansiosa de seguir siendo penetrada
De sentir el placer que no es de todos los días
El placer que otorgo cuando penetro a una de mis mujeres
Que si bien, le encontré más hermosa que antes
Me hizo recordar el mejor de mis orgasmos el pasado San Valentín
Porque cuando tienes a una mujer de cabello rojo en tu territorio
Y sabes que te complacerá en todo
Que hará todo lo posible para meterse la verga de uno y no podrá
Y solo podrás ver sus ojos rojos, lagrimeantes, esforzados y sumisos de placer
Sabrás por dónde queda la vida
Porque otra cosa es ver unas caderas enormes que terminan en la cintura anhelada de coger
De donde ves entrar y salir el miembro viril con fuerza, con arremetidas veloces
Para deleitarse viendo tal panorama ideal
Y colocarla en todas las poses que uno desee
Ante su sumisa obediencia, como una gatita acorralada y sin escapatoria
Anhelosa de ser la mujer de uno sin poner objeción alguna
Teniendo una temperatura superior a la que da las gripes
En su cuerpo que en su totalidad has sido mío
Como un cariño antes de las fiestas navideñas
Para luego desear cantar de dicha
Disfrutando el acto tanto como yo
Inspirada en el momento que la poseo
Me hace pensar que en esa hora de sexo continuo
Otras tardes me esperan
Para escribir esos cantos de celebración para la vida
Cuando se testimonia que se ha sido feliz.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco


HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...