lunes, 12 de octubre de 2020

CUANDO EL SEÑOR DEL UNIVERSO HABLA



 

Nuestro Señor fue así que le dijo a la Madre Naturaleza

Te he dado algunos meses para que me expongas todo lo que tienes que decirme

Mi reinado es en todos los tiempos

Y en todas las eras

El tuyo apenas es solo por meses pequeños

En todo lo largo de todos los tiempos que existan y existieron

¿fuiste feliz?

Ahora sabes que conmigo ninguna diosa a podido

Mucho menos tú, Madre Naturaleza

Porque soy el que siempre hace y deshace todo en esta existencia

Y el que enseña a sus creaturas a ser felices

¿lograste algo con todo el dolor y sufrimiento que has causado?

Apenas solo enojos e iras desatas en tus arrebatos cuando entras en caprichos

Te he concedido unos cuantos cientos de días

Y mira lo que les has hecho a mis creaturas

Saber espantoso que solo infelices los ha hecho

Más de lo que antes fueron

Si acaso, tú, Madre Naturaleza

Que funges de sabia

Solo tragedias sabes dar al ser humano

¿estás contenta con haber matado a todos sus dioses?

Qué saber para más infame es ése

Solo yo puedo determinar qué es bueno y qué es malo

Espero hayas aprendido la lección

Porque sin Mí, el ser humano es desgraciado y triste

Inclinado al suicidio y la oscuridad

Y allí no hay sabiduría

Solo gritos, llantos y lamentos propios de avernos

Que he dejado a mis mejores hombres para recordarte

Que mi poder es superior a todo

Al amor que crees poseer

Y a tus arrebatos cuando crees tener la razón

Que yo cree este universo

Ver a mis creaturas ser felices

¡Y ése es mi mandato en todos los para siempre!

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 

 

EL HOMBRE QUE DESCUBRIÓ EL SENTIDO DE SU EXISTIR



 

 

Dice el hombre que lo vivió todo ante la pregunta: dónde queda

Levantó la mirada hacia donde las estrellas se mueven para él

Y terminó la pregunta que siempre le hacen todos los desfallecidos desventurados

¿Busca la dicha, es cierto?

¡Oh, mi riqueza y poder enteros por ello!

Exclamó así el multimillonario

¡Oh, mi santidad y misterios esquizofrénicos por ese saber!

Oró el santo que no hallaba paz en su interior

¡Oh, mis sueños y mis encantos por lo más preciado que desconozco!

Gritó el joven perdido en un planeta donde no halló nada.

El hombre que vivió todo y que camina hacia la montaña que está detrás del sol

Se detuvo antes estos 3 personajes

Y sin querer detener su marcha

Detúvose por un momento para increparles su falta de respeto

¿No ven que voy donde queda el cielo en lo alto de las montañas detrás del sol?

Y alzando su mano apuntó a lo lejos

Avivando en su verbo lo que ellos querían conocer

Para darle sentidos a sus vidas

¡Voy donde las mujeres sienten placer al hacer el amor!

¡Tontos!

Cuando aprendan a disfrutar del sexo

Dejarán de buscar maestros

Porque lo que ustedes buscan está en este mundo

Y está en el cuerpo de las mujeres bien satisfechas

Y sin decir más nada

Se fue a su cielo

Donde las mujeres disfrutan haciendo el amor

Sin sentir celos

Y sin querer pertenecer a nadie

Como así es con él.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

EL HACEDOR DE MELODÍAS CUANDO SE ACABARON LAS PALABRAS



 

Le preguntaron al hombre sabio que lo resistió todo

Y que había escrito miles de páginas

Por qué tocaba melodías tan bellas

Cuando los días eran tristes y desoladores

El hombre que usó todas las palabras de su lengua nativa

Habló con propiedad

He conocido la felicidad

Y eso es algo que está sellado en mi alma

Pero en estas horas donde todo es incierto

Me he quedado sin palabras

Y nada tiene definición cercana a lo que vivimos

Así, esta música que nace de mí

Son las palabras que no puedo escribir

Las notas infinitas que se van por el viento

Diciendo lo que todas las palabras existentes

Ya no pueden decir

¿No es esto un lugar común en la historia de los hombres sabios como yo?

Porque cuando las palabras ya no alcancen para expresarnos

Siempre habrá algo qué decir

Sea a través de la música que ahora toco

Para decir que alguna vez este lugar fue el cielo descubierto

Donde nada faltó ante mis sentidos

Y agradecido a Mi Señor

No solo poemas y novelas escribí

Entre miles de relatos que fue necesario escribir

Para recordar qué me hizo vivo

Ahora que todos parecen estar muertos

Entonces, si ya no hay más palabras

¿No es el momento para hacer la música que nos avive

Cuando ningún dios ha quedado en pie?

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 

 

 

 

 

EL HOMBRE QUE SEÑALA LA FELICIDAD



Brioso e invencible va el hombre soltero que no desea casarse

El que anhela a una y otra

Y si recibe un no, sabe que recibirá 1,000 sí a cambio

El que sabe dónde puede elegir a las que le plazca

Sin temor a hacer daño

Solo por un deseo inconmensurable

Ser dueño de almas solitarias que en tristeza

Quieren ser felices como lo es el que a piso firme

Conoce otro camino para llegar al cielo

Lejos de la política y asuntos tan banales como hacer dinero

¿Qué destino favorece entonces a esta hora este hermoso estar?

Que a esta hora me recuerda los pasos por donde mi reino es luminoso

Bajo la luz azul del cielo

Donde las oraciones su unen con todas sus fuerzas

Para decirnos de un saber milenario

Que va más allá de los desórdenes y el caos

Que impuesto en las civilizaciones

Negaron a los seres humanos la dicha que ser jóvenes y felices

Prestos solo a goces que Nuestro Señor no entregó

Para que tanto el varón como la mujer

Se amasen los unos a los otros

En las horas de los lechos

Donde solo el verdadero amor triunfa

Sin embarazos no deseados

Ni problemas económicos

Donde falte un pan o solo haya días negros

Para niños que niños que no se merecen trágicas existencias

Me dirá pues buenos lectores que esto no puede ser posible

Ah, lamento decirles que hay una respuesta ante el dolor de la vida

Y es el placer de los que vencen a los días

De las ciudades donde es necesario hacerle el amor a las felices

A sabiendas que esto es efímero

Que no viviremos 1,000 años

Ni tampoco somos dioses

Solo hombres y mujeres

Que reclamamos a gritos nuestros derechos ganados:

¡Ser felices aquí!

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 

PARA EL DÍA EN QUE VUELVA A SER FELIZ




 

Qué lee el lector sino la historia del Poeta

Qué escucha en sus voces secretas sino lo que el escritor propuso para sí

Cuando dejó bien en claro que no es profeta

Ni vidente, ni un oráculo para lo que suceda

Apenas horas dedicadas para tener sexo

Y compartirles cómo fue su alegría

¿Había que seguir al pie de la letra sus confesiones?

No, para nada, solo sonreír

Sonreír como espera el Poeta volver a hacerlo

Cuando sea dueño de los lechos donde fue el dios del amor

En la ausencia de dolores, penas y desdichas

Cuando nada parece tener sentido

Cuando todo remedio anticonceptivo

Estuvo bajo manos de mujeres malvadas

Que ye teniendo hijos

Acusaron a las señoritas de aborteras

Cuando ellas mismas lo hacen sin revelar sus remedios

(ese cinismo y doble moral que no deja vivir a nadie)

Y así, escribo para las que quieren ser felices

Que si quieren llegar de blanco al altar

Que todo el mundo vea sus hímenes intactos

Si acaso alguna lo tuviera

Porque en donde está la felicidad

Está el sentido de la vida

Como aquellas tardes cuando caminé por las calles

Hasta no saber si cada muchacha que veía

Ya había sido mía o no

O si las nuevas muchachas a conocer

Serían los nuevos escritos

Si es que he recordado ahora con más virilidad

Que la imagen más hermosa que he visto en mi vida

Es mi miembro viril, entrando, en la vagina de una mujer.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 PARA EL DÍA EN QUE VUELVA A SER FELIZ

 

Qué lee el lector sino la historia del Poeta

Qué escucha en sus voces secretas sino lo que el escritor propuso para sí

Cuando dejó bien en claro que no es profeta

Ni vidente, ni un oráculo para lo que suceda

Apenas horas dedicadas para tener sexo

Y compartirles cómo fue su alegría

¿Había que seguir al pie de la letra sus confesiones?

No, para nada, solo sonreír

Sonreír como espera el Poeta volver a hacerlo

Cuando sea dueño de los lechos donde fue el dios del amor

En la ausencia de dolores, penas y desdichas

Cuando nada parece tener sentido

Cuando todo remedio anticonceptivo

Estuvo bajo manos de mujeres malvadas

Que ye teniendo hijos

Acusaron a las señoritas de aborteras

Cuando ellas mismas lo hacen sin revelar sus remedios

(ese cinismo y doble moral que no deja vivir a nadie)

Y así, escribo para las que quieren ser felices

Que si quieren llegar de blanco al altar

Que todo el mundo vea sus hímenes intactos

Si acaso alguna lo tuviera

Porque en donde está la felicidad

Está el sentido de la vida

Como aquellas tardes cuando caminé por las calles

Hasta no saber si cada muchacha que veía

Ya había sido mía o no

O si las nuevas muchachas a conocer

Serían los nuevos escritos

Si es que he recordado ahora con más virilidad

Que la imagen más hermosa que he visto en mi vida

Es mi miembro viril, entrando, en la vagina de una mujer.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 N QUE VUELVA A SER FELIZ 

Qué lee el lector sino la historia del Poeta

Qué escucha en sus voces secretas sino lo que el escritor propuso para sí

Cuando dejó bien en claro que no es profeta

Ni vidente, ni un oráculo para lo que suceda

Apenas horas dedicadas para tener sexo

Y compartirles cómo fue su alegría

¿Había que seguir al pie de la letra sus confesiones?

No, para nada, solo sonreír

Sonreír como espera el Poeta volver a hacerlo

Cuando sea dueño de los lechos donde fue el dios del amor

En la ausencia de dolores, penas y desdichas

Cuando nada parece tener sentido

Cuando todo remedio anticonceptivo

Estuvo bajo manos de mujeres malvadas

Que ye teniendo hijos

Acusaron a las señoritas de aborteras

Cuando ellas mismas lo hacen sin revelar sus remedios

(ese cinismo y doble moral que no deja vivir a nadie)

Y así, escribo para las que quieren ser felices

Que si quieren llegar de blanco al altar

Que todo el mundo vea sus hímenes intactos

Si acaso alguna lo tuviera

Porque en donde está la felicidad

Está el sentido de la vida

Como aquellas tardes cuando caminé por las calles

Hasta no saber si cada muchacha que veía

Ya había sido mía o no

O si las nuevas muchachas a conocer

Serían los nuevos escritos

Si es que he recordado ahora con más virilidad

Que la imagen más hermosa que he visto en mi vida

Es mi miembro viril, entrando, en la vagina de una mujer.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 

EL DÍA EN QUE RENACÍ



 

Y así, por qué tendría que haber escrito sobre todo lo malo que pasamos con este virus. No, me negué a ello, no podía dejar para la memoria del pueblo humano, un registro de lo que ocurrió en este momento de la historia, donde ya no fui el único que experimentó la soledad total en el mundo, la experiencia extrema, la carencia de respuestas que carecieron, cuando sentimos que todos eran nuestros potenciales enemigos, por enfrentarnos a algo invisible, un nuevo coronavirus, superior a la fe en todo dios, en los meses oscuros del tiempo, de este tiempo, donde por las noches, el silencio era sepulcral y, los llantos eran constantes, entre aullidos de perros y el desprecio a una vida que fue bella, hermosa, desde las noches en que lloré por recordar a todas las muchachas que me enseñaron lo que es el amor y, en mi habitación, bregaba entre las crisis de los que luchan por existir, por seguir vivos, con el miedo propio de los que están cercanos a la muerte, meditando en todo lo que fue nuestro pasado, entre pastillas recetadas por mi psiquiatra, tomadas por voluntad personal, para estar en un cielo que era ajeno a la humanidad, en medio del terror que no aceptábamos. Es cierto, pensé muchas veces en lo peor, llegué a pensar que tardaría mucho tiempo, si es que ello sería posible, en volver a ver las calles de la ciudad donde radico, otra vez con personas tranquilas, caminando por ellas, en plena mañana, recordando mis vivencias urbanas, los lugares que recorrí, la frescura de estar otra vez con la gente.

Así, mis pasos vigorosos y decididos, recuperaron la moral al ver pasar por mi costado, un contingente de más de 30 policías motorizados a toda marcha, estaba otra vez en la Arequipa que creí, no volvería a ver, estaba dando vuelta a la página, y así, volví y vuelvo a escribir, sin haber renunciado a lo que se ha propuesto para mi generación: salvar al mundo, algo que comprendí, fue asimilado por todo el planeta, entre la mirada llena de lágrimas de los médicos, los soldados, los policías, los héroes que dieron su vida por todos nosotros, con un Presidente que no se quitó la vida ni huyó a una isla que no figura en el mapamundi, con todo nuestro tesoro público, viviendo en carne propia la realidad que todos los que nos gobernaron, entre aquellos que fueron amenazados por personajes desconocidos que les dijeron antes de residir en El Palacio de Gobierno: “o plomo a plata”.

Recuerdo las palabras de Ricardo Belmont: “podrán tener poder y riqueza, pero jamás libertad”, y así, en esa breve frase, sentenció la historia del hombre, la historia universal, lo que no puede ser editado, entre los buenos propósitos de los que manejan la economía mundial y todos sus desaciertos, esos errores que todos cargamos, como Bill Gates queriendo hacer de médico, sin serlo, solo por haberse dado cuenta de algo: las pandemias serán siempre una constantes en nuestro devenir, si es que nos preguntamos: ¿qué sucedió en la historia?

Si somos animales a los que se nos enseñó a hablar por un Ser Superior, solo puedo dar testimonio de Su Escudo, Estrella de David, que hasta ahora me permite estar vivo, si es que estoy consagrado a su poder, para testimoniar de nuestro triste estar en el planeta, entre guerra y breves momentos de felicidad, donde cada pueblo luchó por su libertad, desde diferentes contextos, para luego no saber qué hacer luego de que se consumaran sus revoluciones.

¡Oh, Mi Señor!, solo puedo elevar mi plegaria y esperar tu sabiduría para los que no puedan entender, si es que en quedo acento, solo podría conversar, dialogar, con adultos mayores, por estar llenos de mucha vida, una vida que peligró para los sabios que aún creen en el ser humano, en medio de todos nuestros errores, y los suyos también.

¡Ah, las muchachas!, las que me brindan placer, las que deberán esperar hasta que todo se normal, para poder cantar con victoria sobre los verdaderos conocimientos del placer y la vida, los propósitos para ser felices.

Porque supe que el placer nos comunica a otra dimensión, desde donde vemos a la vida de la manera óptima, si es que todos pudieran entender lo que ahora escribo, ya que tantos meses de abstinencia hasta cuando sea necesario, me hacen creer que la vida está aquí, no en otra parte, sino ante nuestros sentidos, cuando hacemos el amor con las muchachas felices, aquellas que nadie entiende y todos juzgan, y que, en su momento, salvaron mi pelea cara y frontal con la realidad.

Otro mañana nos espera, y creo que solo será mejor, en la medida que en cada uno de nosotros, este aprendizaje nos haya hecho crecer, para entender que la existencia es maravillosa y, que merecemos una oportunidad más, para dar gracias a Nuestro Señor, por este don que menospreciamos y tenemos dentro de cada uno de nosotros, cuando cobra importancia El Bien, o lo que dicta La Ley en cada parte del país, para así saber qué es lo mejor para cada quien, si es que queremos vivir bajo un orden, donde la tranquilidad nos permita decir: ¡esta existencia vale la pena!

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 

 

domingo, 11 de octubre de 2020

CÓMO HACER MÚSICA SIN SABER TOCAR NINGÚN INSTRUMENTO

EL TECLADO QUE ME COMPRÉ, CREO FUE, HACE 3 SEMANAS ATRÁS, PARA SER MÁS FRANCO, NO SÉ LEER PARTITURAS NI NADIE ME ENSEÑÓ A TOCAR EL TECLADO, TOCO SOLAMENTE LO QUE NACE DE MI ALMA, ASÍ QUE SI DESEAS HACER COVERS, VAS A PERDER MUCHO TIEMPO, TE SUGIERO QUE TOQUES LO QUE SE TE DE LA GANA, ÉSA ES TU PROPIA MÚSICA, TE QUEDARÁS IMPRESIONADO O IMPRESIONADA, CON SABER, QUÉ MÚSICA PROPIA HAY DENTRO DE TI, TE LO DICE ALGUIEN QUE TIENE 49 AÑOS, DICEN, UNA EDAD MUY TARDÍA, PARA TOCAR, EL TECLADO.


SOLO DE TECLADO PARA MIS 49 AÑOS

CELEBRAR EN SOLEDAD MIS 49 AÑOS, HOY 11 DE OCTUBRE, EN PLENA PANDEMIA 2020, CONSUMIENDO SOLO LIMONADA SIN AZÚCAR, GUARDANDO LOS PROTOCOLOS DE BIOSEGURIDAD RECOMENDADOS PARA PERÚ, MANIFIESTO EL SENTIR DE MI ALMA, A TRAVÉS DE MI PROPIA MÚSICA.


viernes, 9 de octubre de 2020

LA NOCHE QUE VOLVÍ A ESCRIBIR



 

El muchacho y la muchacha que buscaban la vida

Caminaban por la ciudad con su perro a cada lado

No se encontraron aún

Y tenían como amigo único

Fiel amigo, a un perro

Una noche algo ocurrió

Y el Amor venció

Y desde entonces la muchacha dejó de llevar de su mano a un perro

Y el joven dejó de llevar de su mano a un perro

Para llevar de sus manos a quien ahora les da Amor

Y así entiendo yo

Cada historia de amor es diferente

No hay un libro que enseñe cómo debe ser éste

Porque en la noche

Donde reina lo oscuro y la ignorancia

Se supieron valientes por fin

Tomados de la mano

Para conocer la vida en su plenitud

Mientras que los perros cumplieron su destino

Como ángeles que les cuidaron

Hasta que él y ella se dieron cuenta

Que el amor es invencible.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Poeta

Todos los Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor Peruano y Pensador Libre

 

 

EL AÑO DONDE EL HOMBRE SUPO QUÉ ERA


 


Fue un año muy difícil para todos, nadie quería ganar el Premio Nobel, nadie quería ser Presidente de ningún país, los escritores guardaban silencio y no querían escribir, la desorientación fue total para muchas personas, creo sin duda, salimos del mundo de la imaginación, para entrar a la realidad.

Así, la mayoría de personas no quisimos tener hijos, tampoco tener sexo.  Entre el terror concientizado que se halló en los medios de comunicación, decidimos apagar las radios, dejar de ver la televisión y leer los diarios. Entendimos quién era digno de tener credibilidad y quien no; entendimos también quiénes eran obedientes y quiénes eran libres. No era momento para dar discursos cuando la palabra se prestaba para interpretaciones que podían generar caos, cuando no hubo respuestas en el momento inmediato.

Creo que el ser humano se deshizo de todo tipo de ideología, ninguna respondía a lo que ocurrió en el planeta. Eran horas donde se meditaba mucho en lo que se escribía, por ser responsables al momento de hacer literatura.

Se dio un quiebre en la historia del ser humano y, todo lo que habíamos aprendido en cualquier disciplina, vimos, necesitaba un replanteamiento, ignorando mucho más de lo que se ignoró antes de lo que ocurrió a la humanidad.

El silencio era eso, un dulce existir como un incierto no saber qué decisión tomar. De algo seguro afirmo, ocurrió para quienes crecimos como personas: aprendimos a no dejarnos llevar por lo que pensáramos, fue necesario verificarlo con nuestros 5 sentidos, cualquier otra explicación a lo que ocurrió con el ser humano, no fue válido, era solo imaginación y, ello, no sirvió para salir de la oscuridad en la que vivimos hasta antes del 2020. Debo explicar esta oscuridad como una etapa en nuestra historia, desde la que nuestra conciencia estaba en un estadio inferior. La gente había involucionado en vez de crecer, amaban más a los perros que a las personas, si así generalizo que nos habíamos deshumanizado. Las teorías fueron solo eso, teorías, inservibles en lo momento requerido, cuando todo fue incierto.

Y en esto hablo solo por mi persona, no por el resto de la humanidad. Así, a pocos días de cumplir mis 49 años, vi a la humanidad sumirse en muchas dudas, entre fantasías que ahondaron misterios que no puedo entender, si es que solo puedo entenderme a mí, no a las demás personas y, este escrito solo responsa a mis pensamientos, no al de las demás personas, si es que fuera así mi testimonio de aquellos días, cuando las verdades de las personas se me fueran expuestas, sin creer en ninguna de ellas.

Aislados e incomunicados con el resto de personas, solo nos quedó la mente para acompañarnos, y en esto se tuvo que ser muy cuidadoso, uno tuvo que aprender a elegir bien sus pensamientos, para no ceder ante la vileza de un mundo, donde nada era creíble en su totalidad. Todos los sistemas fracasaron, las artes también, las grandes fortunas no sirvieron para nada, los que tenían poder fueron expuestos en sus flaquezas y, pocas personas libres como yo, vimos con terror, lo que ocurría con el ser humano, con la duda de saber si era cierto o no, si acaso alguien muy poderoso nos estaba haciendo pasar un muy mal momento, con el único fin de divertirse, a costas del ser humano, de su dolor, sufrimiento que nadie olvidó, entre el exterminio de la familia humana y, mi desprecio a la vida por todo lo que ocurrió en el planeta. ¿Tenía que cambiar mi personalidad? Llevé muchos años aislado de la sociedad donde crecí, dedicado por ello solo a escribir, sin poder desarrollarme en ningún lugar, por ver cómo se destruían la vida unos a otros, por algo llamado dinero, algo que no sirvió para nada, cuando estuvimos a punto de desaparecer del planeta. Medité mucho en todo lo que aprendí y sobre qué certeza debía seguir vivo, solidarizándome con el ser humano, y me desengañé también. Lo que nos hicieron sentir, no era la vida, era la imposición de la vesania de algunos subnormales que, sacrificaban a sus mejores hombres para convertirlos en sus dioses, representantes de sus propias ideologías, formas de entender, cómo debía ser la existencia para cada individuo, dentro de nuestra sociedad. Ello lo entendí como un totalitarismo, si lo es cada religión, cada aporte filosófico, cada libro escrito que no aclarase de inmediato que, lo escrito, solo correspondió al aprendizaje personal, no a un conocimiento general de todas las personas. Escribo sobre lo que vi, y así fue mi testimonio de aquellos años, donde lo más vil salió a revelarse del interior de las personas, si acaso en esto debo puntualizar, es así el ser humano, un ser imperfecto que disfruta practicando el mal y, que rechaza el bien, porque esto es lo que aprendí de aquellos días, y así lo testimonio.

Fue así mi silencio y mi rechazo a cualquier consigna generacional, el no haber querido tomar la palabra en el momento requerido o, escribir lo que me negué a hacerlo, por considerarlo despreciable y aborrecible.

La sabiduría que tuvimos fue errada, y el ser humano se hizo mucho más desconfiado de todo. Si se quiso dar un cambio al ser humano, fue seguramente hecho por gente muy enferma, porque lo único que consiguió, fue solo enloquecer al ser humano, embrutecerlo y, deshumanizarlo más, envilecerlo, hacerlo ruin, mucho más malvado de lo que fue antes y, mucho menos humano de lo se fue hasta antes del 2020.

Queda claro, si es que lo que nos ocurrió en el 2020, fue dejarnos bien en claro, que solo somos hombres, hombres que quisieron ser dioses, cuando en realidad solo son animales, a los cuales les enseñaron a hablar, y muy mal, todavía.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

SÍ SE PUEDE, ¡Y SIEMPRE SE PODRÁ!

07 DE OCTUBRE DEL 2020, DESDE LA PANDEMIA QUE ASOLA AL PLANETA, SE ESCUCHA EN TODAS PARTES: ¡SÍ SE PUDEDE, Y SIEMPRE SE PODRÁ!



domingo, 4 de octubre de 2020

ANTROS Y DESIERTOS, Y, EL OJO DE LA PIRÁMIDE

EL VIEJO LIBRO DEL CUERO DE MAMUT, MI ÓPERA PRIMA, ESCRITA ENTRE MIS 17 Y 25 AÑOS, CUANDO AÚN NO ERA CONSCIENTE, DE LO QUE ESCRIBÍA.

LA LUZ AZUL

¿QUÉ SOMOS, DE DÓNDE VENIMOS, ADÓNDE VAMOS? LA ESFINGE SIN CABEZA


sábado, 3 de octubre de 2020

COMPÁS LIBRE

SALIENDO DE LA PANDEMIA, EL VIGOR ESTÁ MANIFIESTO CON MÁS FUERZA, QUE EN LO SIMPLE, ESTÁ LA EMOCIÓN CONSTANTE QUE BROTA EN NUESTROS CORAZONES, PARA DARNOS FELICIDAD.

MENSAJE

LAS PALABRAS SE ENTIENDEN MEJOR CUANDO SON EN CANCIÓN.

1988

ÈSTE FUE MI PRIMER TEMA MUSICAL COMPUESTO EN PIANO EN EL PUERTO BRAVO DE MOLLENDO, 1988. ANTERIORMENTE HABÍA COMPUESTO CERCA DE 30 CANCIONES CON MI PROPIA BANDA: APOKS RESURRECCION.

viernes, 2 de octubre de 2020

12 DEL MEDIO DÍA EN PERÚ

CUANDO PARECE TODO ESTAR PERDIDO, LA MÚSICA NOS ENTREGA EL UNIVERSO DONDE PODEMOS SOÑAR Y SER FELICES, COMO TERAPIA, PARA SOBRELLEVAR LA PANDEMIA, DE LA CUAL SALDREMOS, CON LA UNIÓN DE TODO EL PLANETA.

SUBLIME OCTUBRE

EL MUNDO ESTÁ MUY DESORIENTADO, LAS PERSONAS ESTÁN PADECIENDO UNA SEVERA DEPRESIÓN EN TODO EL PLANETA Y, NUESTROS LÍDERES MUNDIALES NO SABEN CÓMO REACCIONAR ANTE EL COVID-19. ESTAS COMPOSICIONES MUSICALES POR TANTO, NO TIENEN LETRA, PORQUE NO HAY PALABRAS PARA EXPRESAR LO QUE SENTIMOS, EN TODO EL PLANETA, MAS SÍ EXPRESAN, EL MUNDO QUE QUEREMOS RECUPERAR.

jueves, 1 de octubre de 2020

¿COVID-19 O CONFIRMACIONES SOBRE LA MENTE DEL SER HUMANO?

QUÉ ES LA ESQUIZOFRENIA, LA MENSTRUACIÓN Y POR QUÉ, EN LOS SESENTAS, CON EL LEMA: "LA IMAGINACIÓN AL PODER", SE DESTRUYÓ AL SER HUMANO.

SALSA BRAVA OCTUBRINA

SHOW PACHECO DESDE 12 DE OCTUBRE, CERRO COLORADO, EN AREQUIPA, PERÙ, ESTE 1 DE OCTUBRE, EN PLENA PANDEMIA 2020, DÁ EL COMPÁS.


HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...