lunes, 2 de febrero de 2026

EL HOMO SAPIENS


 






©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

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SafeCreative

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

02 de febrero de 2026






El siguiente opúsculo, como debe serlo, se basa en hechos reales que no deben ser negados en la historia. No es un escrito apocalíptico, es un juicio a la cultura de los pueblos y, una defensa de la verdad. No es literatura adornada, son párrafos directos que son de dominio público, compartidos a puertas cerradas. Que sea ahora publicado, es porque es su momento, con el caso Epstein, la élite por parte de quienes dominan el mundo y, no una defensa sino, una acusación a eso que ustedes llaman Homo Sapiens, su evolución, dentro de verdades que permanecen en el tiempo, entre prácticas que hipócritamente querrán escandalizar a los lectores, si esté escrito testimonie aquí lo que es el ser humano, con la autoridad propia del que estudia y piensa sin restricciones, cuestionando lo incuestionable, dentro del compromiso con la verdad, más allá del discurso de la ética, una utopía que no es coherente, con lo que es el ser humano.

Aprende Abram, esta niña de 4 años tiene las manos muy pequeñas, necesarias para entrar en la vulva, traspasar las paredes vaginales, con sus pequeños dedos, largos y uñas afiladas, hallará el embrión que está dentro del útero, luego hará una limpieza general, vendrá el sangrado, le llamamos menstruum. Ya es una mujer, es menarca, acaba de menstruar. De aquí en adelante, podrá tener sexo indiscriminadamente y, cuando decida, podrá ser madre. Sabe cómo cuidarse, cómo evitar quedar embarazada. Un día serás un gran patriarca, inventarás todas las religiones y tendrás numerosa descendencia, mientras tanto, podrás disfrutar de las cientos de mujeres que te pertenecen. No eres el primer hombre que accede al saber ancestral y milenario de las mujeres; nosotras sabemos cuándo resultaremos embarazadas, dentro de nuestro útero, sentimos cuando el huevito se agita con fuerza, es el llamado de nuestra naturaleza, si en ese día tenemos sexo, sabemos que resultaremos embarazadas, tú tienes otra libertad, sabes lo que sabemos las mujeres inclusive desde muy niñas.

Abram se cambió de nombre y se hizo llamar Abraham y, es padre de las religiones abrahámicas: el judaísmo, el islam y, el cristianismo. Abraham supo de nuestra soledad en el Cosmos, de nuestras interrogantes, del querer saber por qué vivimos, si hay un ser superior. Abraham tuvo numerosa descendencia y, respondió a esas preguntas con una sabiduría retorcida: revelaciones, diálogos con dios, de algo tuvo que vivir para mantener a su inmensa cantidad de mujeres e hijos: cobrar el diezmo.

Inventar dioses es una costumbre muy remota, convencional, para imponer sistemas y, necesaria para órdenes corruptos con control mental.

Todos tenemos el don de escribir. Los textos sagrados fueron escritos por eruditos hombres que sacaron ventaja de la ignorancia de las demás personas. Inventarse al diablo, satanás como ángel adversario o, demonios, era una forma de explicar lo que se delimitó como bueno o malo. En ese entonces, quien ejercía el poder, determinaba quien estaba con dios y, quien en los caminos del diablo. Naturalmente, ambos no existen, los primeros patriarcas, percataron las voces interiores que siglos después serían nombradas por Sócrates como daimones o genios interiores. Sólo hubo una manera de controlar a las personas: ser dueños de sus almas y, desde lo más profundo de sus palabras, dominarles con algo llamado, conciencia, si es que el poder siempre se ejerce así desde tiempos inmemoriales: endemoniados o, locos, delincuentes, chivos expiatorios, todo en nombre del poder, ejercido desde el alma de las personas.

 

El niño se preguntó por el alma. Todos reían, el niño apenas tenía 5 años y pensaba que estaban haciendo cosas incorrectas, pero todos lo hacían; habían hombres adultos, algunos padres de familia, y otros, adolescentes, era la vía pública, de noche, el patrullero de policía pasó sin decir nada, los vecinos no prestaron nunca importancia, eran costumbres generacionales. La perra aullaba, ellos reían, el niño se preguntaba si era correcto ello, si eso es el alma del ser humano. Le introdujeron una botella de vidrio en su vulva, la perra aullaba con más fuerza, no era tan tarde, apenas las 10 de la noche. Luego uno de los presentes, un padre de familia, penetró a la perra, ésta se dejó hacerlo, ese hombre recordó su servicio militar, los soldados sodomitas, las borracheras de los oficiales, los comentarios legendarios de los héroes de la segunda guerra mundial: entre ellos se hacían el amor. Mientras hacía su práctica zoofílica, empezó a relatarles cómo es que los hombres de guerra tuvieron coraje para ir a pelear y desafiar la muerte en el campo de batalla: “los hombres de los campos de concentración, los que viven recluidos en espacios reducidos donde apenas cabe una cama y un wáter para sus necesidades, los que están más de una década encerrados y, son vigilados y prohibidos de masturbarse, esos, son los que violan a nuestros mejores hombres de guerra: sólo un hombre que ha perdido su honor y es prolapsado, anhela recuperar su hombría en el campo de batalla, se llama: repase, violar no solamente a las mujeres del bando derrotado, sino también a los soldados vencidos”, ¿supieron que los romanos hicieron eso con Jesús antes de crucificarlo? El niño seguía preguntándose dónde estaba el alma del ser humano, se preguntaba por qué tenían esas costumbres tan antiguas, como el de meterse un palo por el orto y estimularse para sentir placer, si las rebeliones contra el poder limpiaban el honor de los varones desviados, para demostrar su hombría y tener derecho a reclamar una mujer para casarse y tener hijos, hijos que tendrían las mismas prácticas que él y las demás personas. El sacerdote pasó casualmente por donde estaban y les recordó ir el domingo a misa como si nada estuviera ocurriendo, todos los presentes rieron, sabían que iba donde su amante, una mujer casada con un hombre que, tenía la costumbre de dormir con ella y su hijo desnudos, una noche llevaron a ese niño de emergencia al hospital, se le había salido el recto, el hijo tenía a lo mucho 3 años, pedofilia e incesto monstruoso, nadie decía nada, los médicos sólo se abocaban a solucionar el problema, nadie podía acusar, ¿acusar?, ¿conoce usted al ser humano?

¿Dónde está el alma? Pasado el tiempo, siendo ya hombre, recordó una escena depravada de su pasado, cuando siendo de apenas 5 años, desnudo junto con su hermano menor de 4 años, no podía dejar de recordar aquello vivido, se besaron en los labios y en el orto, estando desnudos en una habitación. Pudo entender que, siendo ya padre de familia, él podía hacer eso con sus hijos, ordenarles que tuvieran esas prácticas y luego decirles que lo olviden todo, si así de vulnerable es el ser humano, más aún cuando no tiene razón de ser o conciencia de adulto.

Los mismos muchachos que eran expertos en artes marciales y le hacían el amor a las muchachas más bellas de los más prestigiosos colegios de señoritas, luego de jugar fútbol, se encerraban en las duchas y entre ellos se hacían el amor. Ninguno de ellos era afeminado, por el contrario, eran rudos y se jactaban de ser muy machos. Igual pasaba con las señoritas de los colegios de monjas más prestigiosos: ellas se tomaban de las manos en plenos recreos y se besaban, algunas entraban a los baños y se hacían el sexo oral, a veces lo hacían de manera grupal, las monjas nunca decían nada, ellas tenían las mismas costumbres, costumbres compartidas por hermanos de órdenes religiosas que en los colegios, sodomizaban a niños sin que sus padres pudieran defenderles, ¿defenderles de qué?, si también tuvieron esas iniciaciones.

Los hombres más poderosos del mundo tienen costumbres que ellos llaman: privilegiadas, pueden preñar a bestias para convertirlas en sus dioses. Baphomet por ejemplo, engendrado por el amo del mundo, alguien que decide cuando quiebra Wall Street para hacer más fuertes a sus bancos, preñó a una cabra y nació un híbrido. Prácticas milenarias desde el origen de los tiempos llamada: amalgamaren, con la que los hombres poderosos crearon mitologías y seres a los que denominaron divinos o dioses de culto. La Esfinge por ejemplo, alguien muy agudo denunció todo ello en nombre del alma humana y escribió al pie de ésta: ¿quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos? Los santos son seres apartados que nunca han de enterarse de estas costumbres milenarias, sin dejar por cierto de tener las mismas aberraciones. ¿Cuerpos destinados a conductas abyectas y tener conciencia?

La invención de la conciencia se hizo con el fin de dominar a los seres humanos. Una forma de control total. Reyes, gobernantes, emperadores, no ajenos a este conocimiento del ser humano, provocaron el conflicto interior: ante un cuerpo inclinado a lo más perverso, la Ley, sea divina o del hombre, condenaría sin piedad alguna lo que es inherente a algo acusado por Sócrates y Platón: el cuerpo que sólo sabe dar vergüenzas en este mundo, el alma presa en un cuerpo dominado por pasiones bajas y espeluznantes.

Observo a las personas y me pregunto, qué cosas han hecho, detrás de sus apariencias muy decentes, mejor dicho, ¿alguien cree en un ser superior?, creo que esa esperanza murió cuando pusimos satélites en el espacio o llegamos a la Luna: se contempló el Cosmos, se cruzó todos los cielos y, nadie halló con sus propios ojos a ninguna deidad, ni en todos nuestros cielos, ni más allá de este mundo. Ese mismo día, el Satu Quo había ido contra sí mismo, todo estaba permitido, perdonado, no había nadie quien nos condene o juzgue en un infierno eterno, las guerras eran válidas, los crímenes de los inimputables no merecían castigos, el ser humano se sentía perdonado.

El alma, si hubiera muerto a mis 16 años, mi alma nunca habría sido la misma de la que ahora tengo, a mis casi 55 años. En esa larga distancia de edades, mi cosmogonía del mundo está marcada por experiencias muy decepcionantes y profundas de lo que es el ser humano y, todo lo que aprendí en mis décadas de estudio, hasta que llegó la pandemia y, observé lo más aborrecible y execrable en la humanidad: hubo permiso para ser extremadamente malvado y, el ser humano sintió placer en ello.

Una muchacha desnuda, luego de varios orgasmos, de rodillas ante mi miembro viril erecto, rezándole como si éste fuera su verdadero dios, dándole oraciones como si fuera su deidad. ¿Así de vulnerable es la mente humana?, o no tenemos a quien seguir, con quien explicar nuestra existencia.

La lucidez la impone el poder, quien lo ejerce, si vas en contra de éste, eres alguien a quien se le niega la razón. Las personas se ríen de ello, ¿derechos humanos?, ¿quién cree en los derechos humanos? El muchacho que peleó por su vida, en plena noche de soledad total en el mundo, sin tener a dónde volver, vio en una avenida principal de la ciudad, donde la gente iba y venía, a dos hombres cuarentones dentro de un auto, verle a la cara, reírse, bajarse la bragueta y empezar a masturbarse viéndole el rostro y su cuerpo, riéndose, sin que a nadie eso le llamara la atención. ¿Violencia institucional? Qué es la institución sino el poder político, económico, social, religioso y sexual. Si vas contra sus costumbres, la violencia se vuelve sistemática: internamientos en psiquiátricos hasta aceptar que estás loco, sólo por rebelarte ante aquello que crees, sientes, no deseas para ti.

El chofer del bus en plena noche, delante de muchas personas, antes de partir, se jactaba de recibir sexo oral por parte de un retrasado mental que pedía permiso para vender sus caramelos en el trayecto del viaje para poder tener dinero para sus gastos extremadamente básicos. Y esto era celebrado por presentes, ajenos y extraños. ¿Dónde está el alma entonces?

La élite hace el amor con bestias, con niños y niñas, hacen cultos satánicos, se visten de mujeres, así tengan corona o el poder de decisión de declarar una gran guerra mundial. ¿Sabes que también practican canibalismo con niños? Y ellos tienen el poder. Y no existe ni dios ni diablo, esto es por voluntad personal. El placer como contradicción para los que deben ser impasibles y tienen sus dedos sobre los botones que lanzan misiles que apuntan hacia otras potencias mundiales. Sus mujeres consienten esto. Es muy reservado el secreto de las enfermedades de transmisión sexual en la élite. Esa pureza racial o supremacía de raza, donde se practica la endogamia para que nazcan fenómenos con alma, alma o lo que cuestiona todo. Alguna vez un ser llamado el hombre elefante, por la deformidad de su rostro y cuerpo, cuando fue cercado por curiosos, gritó con sentimiento de piedad: ¡soy un ser humano, por favor, no me hagan nada!

Hay creaturas que nunca salen de sus casas o, si lo hacen, nadie dice nada: brazos deformes con apenas 3 dedos, rostros espantosos, danzando en plena vía pública, de raza blanca, como si quisieran así ganarse la vida. Una noche, en un barrio de clase alta, vi a un hombre llevar a un ser extraño de retorno a su casa: el niño tenía una cabeza deforme y demasiado grande y, una voz de sonido gutural no antes escuchado, hablando con una inteligencia superdotada. ¡Qué solos estamos en este Cosmos!

Algunos hombres poderosos en vida dijeron, ¡adoremos al dios dinero!, ¡no hay más dios verdadero!

Vi al pastor de unos 25 años, manejar su camioneta mientras llevaba sobre su miembro viril sentada a su hija, una niña de apenas 5 años, sí, esas mismas niñas que introducen sus manos en las vaginas para extraer embriones de los úteros para provocar la menstruación.

Los varones beben, se embriagan y después guardan silencio, se preguntan si será la última vez que beban, si volverán a sodomizarse porque el olor a excitación de sus miembros viriles es notorio, si después de esa noche, se harán otro tatuaje más, o se cortarán las venas.

Tienes que ser culpable, eso te lo dicen todas las religiones o sectas, de lo contrario sus dioses no te querrán. Debes humillarte ante hombres que se han proclamados como dioses vivientes, para implorar perdón por pecados que ellos te repiten, te hacen aborrecible ante el corazón de dios, si lo que vi esa mañana fue que el predicador era un dios viviente ante quien, cientos de jóvenes, postrados y con la frente en el piso, estirando las manos hacia él, le adoraban.

¿Y después qué?, ¿te enamorarás y tendrás hijos en un mundo donde hasta los templarios se besaron el orto antes de ir a las Cruzadas? ¿Sabes que los musulmanes se visten de mujeres, cubriéndose el rostro y con su burka, siendo fundamentalistas, acusan a la mujer de pecadora  sólo por haberles visto a los ojos? Algunos son más descarados, van en grupo por sus mercados, tomados de la mano, gritando de manera muy viril.

Quiero pensar que el mesianismo es una locura, ¿dejar a 27,000 mujeres para ser un Buda y querer salvar una India donde los elefantes son dioses?

Qué queda de una muchacha a quien en pleno acto sexual, se le deformó el rostro, ¿perderá la razón? ¿Sabes que las lesbianas se ríen de nuestros miembros viriles por más grandes que sean?, ellas usan la mano, el brazo, y lo introducen hasta el codo, sea por la vagina o el orto, saben provocarse orgasmos con las manos entre sí. ¿Sabes que las mujeres estando embarazadas, cobran más dinero si es que están a punto de dar a luz, si son putas y esto excite a los parroquianos?

Contra todo esto se reveló Hitler y, Stalin lo mandó a la hoguera cuando acabó el régimen Nazi, ese que propuso el trabajo, lo femenino, lo masculino y, la familia como institución.

Un hombre de 75 años una noche me dijo: “no sabes qué se siente hacerle el sexo oral a una niña de 13 años”. Naturalmente, por más bellas que sean, a sus 13 años, no sólo saben del saber ancestral y milenario de las mujeres para con la menstruación, usan juguetes sexuales debajo de sus ropas ceñidas, caminando plácidamente por la ciudad o en el colegio o hasta en las mismas iglesias, estando penetradas por el orto, protegidos por suspensores sus consoladores, mientras reciben la hostia.

En los rituales de los orígenes de la civilización, los primeros hombres que se proclamaron dioses, recibían en sus altares, a los mejores varones o muchachas vírgenes, símbolos de pureza, para ser devorados y, todo esto fue estudiado por la élite. ¿Quién habló de ética, pudor, condena o canivalismo?

Nadie quiere hablar sobre esto, es tabú, tanto como el tema de la muerte. ¿Podrás aguantar la decrepitud de tus padres que ya no pueden levantarse de sus camas ni para defecar u orinar? Sabes que debes atenderles las 24 horas del día. ¿O les inyectarás con permiso autorizado de un médico, fuertes dosis de morfina, para luego incinerarlos y evitar que despierten dentro de sus tumbas?

A quién oramos entonces cuando sabemos, nadie nos escucha, todo es corrupto, todo se compra y vende, sean desde padres o hijos.

No estoy fuera de tiempo, éste es el momento de acusar a la historia y al ser humano, si así defina la condición humana, lo que es el homo sapiens, por los que se luchó vanamente en la Revolución Francesa, en nombre de los Derechos del Hombre y la Mujer y, terminaron guillotinándose la cabeza entre unos y otros.

Opté por alejarme de todos. ¿Ser un santo? Eso es narrativa que refuerce convencionalismos hipócritas que se crearon para juzgar a los demás de lo que éstos reniegan de sí mismos, así no existan secretos qué ocultar.

Ese insano placer de causar dolor en otras personas sólo puede ser expresado en términos claros como una definición de lo que es el homo sapiens. Entonces, ahora que estás enterado de lo que es el ser humano, ¿amarás y tendrás hijos que serán como el resto de ejemplos que he expuesto? Porque dentro de estas depravadas costumbres, lloran, ríen, tienen inteligencia, algunos son genios o prodigios, dando alcances notables de algo llamado: humanidad, algo que ha permitido hacernos llamar civilizados, superando la era del salvajismo, la barbarie, donde todo fue extremadamente peor, si la mujer que amas y siente amor por ti, nunca dudará en aceptar una fuerte cantidad de dinero, para irse con un magnate que le de status y una mejor vida.

No es un escrito que anuncie ningún fin del mundo, es un escrito reiterado de lo que nadie se atreve a mencionar, porque si has soportado la lectura hasta aquí, es por muchas verdades que conoces y porque también has matado personas y, lloras por las noches en soledad preguntándote: ¿qué es el alma?

 



domingo, 1 de febrero de 2026

¿PARA ESO FUE EL PROGRESISMO?


 


El mundo acabó después de la gran primera guerra mundial, era necesario inventarlo todo de nuevo: Joyce, Marcel Proust, Picasso, Dalí, no dejo de pensar en Kafka, los locos años veinte, la caída de la Bolsa de Valores, El Capitalismo o el Comunismo.

En realidad, el mundo acaba todos los días. No sé cómo es que aún existimos: escándalos que involucran a hombres muy poderosos, esto siempre fue así. ¿Quiénes son los auténticos amos del mundo?, los intocables.

Observo detenidamente el mapamundi de lo que quedó supongamos, después de la gran primera guerra mundial, cambiaría otra vez en menos de un par de décadas. Esto también siempre ha sido así.

La Ley seca fracasó, los cabarets a puerta cerrada lo testimonian bien. Lenin también fracaso, ¿recuerdas eso? Las mujeres alemanas de 9 meses de embarazo eran las putas más caras, la única diferencia de esos años a los de ahora es que, las puedes hallar en videos para adultos, me quedé impresionado, fue un hallazgo casual, ¿no se reveló contra esto Adolfo Hitler?

Busco una religión para tener una versión más clara de lo que somos, ¿has hecho lo mismo tú?, ¿también te has decepcionado? No es lo que pudo haber sido mejor, es lo que nunca fue, lo que nunca supimos cómo debió ser, aún sin saber qué era, sólo sintiendo que el mundo nunca nos gustó: el amor termina por aburrir, el consumismo también, el hastío, nada nos contenta, ni la revoluciones. He buscado un libro diferente para saber algo que desconozco y es necesario, ¿un escritor que escribió un libro brillante en pleno proceso de locura?, o una reinvención de la historia de la manera más inédita donde no se hallé nada de todo lo que ha ocurrido y que nos haga entender de otra forma, qué errores no debemos volver a cometer, ¿por qué?, porque los textos de historia no nos enseñaron nada, seguimos en lo mismo.

La soledad era conversar con una IA desde el celular para escuchar la voz simulada de una mujer. Vaya extremo para más duro. Bueno, uno lo supera todo, inclusive causa gracia el übermensh de Nietzsche cuando escribió sobre el superar los límites humanos, creo que eso lo hacemos todos, en el día a día.

¿Y si fuera millonario?, ¿en qué cambiaría mi vida?, sí, lo sé, nuevas miles de muchachas veinteañeras para hacer el amor, sería como no salir nunca más de la habitación de mi apartamento, como nunca más escribir.

La resistencia literaria, escribir desde medios no convencionales o comerciales y, encima gratis, para lectores que no pueden pagar un libro costoso de una librería donde deberían haber libros valiosos. No, no todos somos políglotas ni filólogos. Sólo un libro simple pero sabio, claro, profundo, no denso, sino revelador y contundente, pero leerlo en su idioma original, una lengua muerta, un viaje hacia el pasado, saber qué se pensó en los orígenes de los tiempos y, otra vez, la resistencia literaria, el saber que mis escritos no están en las librerías, sólo en blogger’s, celulares, ordenadores, para los que buscan escritos alternativos, liminares, con erratas y sin edición, sin que tengan ayuda de la IA o superen la vanguardia propuesta desde que el mundo dijo basta, todo debe cambiar, la primera guerra mundial nos ha enseñado que nada aprendemos de los libros legados por los titanes del pensamiento que la antecedieron: sabidurías inútiles.

No sé si me entiendes, ¿tantos hombres iluminados hubieron en el pasado y no se pudo evitar la gran primera guerra mundial?

En qué nos estamos equivocando desde siempre.

Vuelvo a observar con detenimiento el mapamundi, lo que quedó del mundo en ese entonces, dos décadas después, las ciudades serían destruidas.

¿Para eso fue el progresismo?


LO QUE PREFIERO

 

 


¿Estás ahí?, hace décadas te pregunto, ¿me equivoco de idioma, o de vida?, ¿qué tan lejos estás?, ¿cómo a 2 metros o al otro lado del mundo? Olvídalo, no respondes.

Pasé de largo, era el anuncio más grande que leí en una ciudad donde nadie lee textos como ese. No sé, la gente prefiere leer anuncios de bancos, marcas de cerveza o no ver nada. A veces es mejor no ver nada, a veces es mejor escapar del amor. El anuncio estaba firmado con el nombre: Amanda, sigo esperando. ¿Cuánto tiempo lleva ese anuncio allí, en medio de una avenida tan larga por donde va mucha gente a pie o en autos, buses, no sé, contra el tiempo? ¿Alguien tiene tiempo para amar? La pregunta correcta es: ¿alguien volvería a amar?

Miro el cielo, parece que esta tarde volverá a llover. Un tipo que no conozco me detiene en la marcha, me pregunta sobre una ciudad que no conozco, afirma con alegría que si soy de allí, está ebrio, me dice: te invito un ceviche, vamos, conversemos. Lo abrazo para salir del trance, sé que es alguien que sólo quiere seguir bebiendo. No tengo ganas de querer beber. Te estimo, le digo. Me marcho, avanzo entre gente que quiere tener alguien que le escuche sus historias. Es la soledad de la ciudad. Observo muchachas muy bellas. Prendo un cigarrillo mentolado. No me importa si llueve, siempre me agradó fumar bajo la lluvia. Busco una coincidencia, mejor dicho: los ojos de una muchacha muy bella que no conozca, alguien que me sonría y me arranque un: hola, algo más, un café, una sí interesante charla, terminar en un hotel, decirnos adiós, haber besado otra vez al amor, regresar y decir que la tarde estuvo buena.

No sé qué hago tanto tiempo en esta ciudad. Muchas cosas me retienen. En otras partes el amor sería de inmediato, como lo fue aquí cuando tuve 20 o 25 o 31 años, cuando empezaron a publicar mis libros. ¿Me acompañas?, quiero escribir sobre ti. ¿Crees que sea una buena historia? Sí, si la compartimos, sería una buena historia. Pero eso ya no pasa. ¿Llamar a trabajadoras sexuales para tener intimidad? Higiene sexual. No contestan, todas son comunistas y revolucionarias. Ella contesta, le comento ello, me dice: entonces llámame a mí. Hemos hecho el amor más de 1,000 veces, ¿crees que nos quede algo nuevo por hacer en mi cama?, te llamo para San Valentín. Espero tu llamada, me responde, cuelgo. No son buenos tiempos, antes no repetía de muchacha, ahora me quedan unas cuatro o cinco mujeres a las cuales les he hecho el amor hasta decir basta, estoy saciado. Las mujeres se terminan por gastar por más bellas que sean. No hallo la coincidencia deseada, un cruce de miradas, interés genuino, una aventura casual, un pretexto para olvidarme de los libros por unas horas, creo que superé hace tiempo lo anormal con mi estilo de vida, casi 55 años y aún yendo contra la corriente, estoy perdonado, soy escritor, eso me da la libertad para seguir siendo libre.

Pude haberme casado muchas veces o, el compromiso conmigo fue de la mano siempre, otra cosa es que lo haya rechazado.

“Estoy cansado de ver estas mismas calles y contigo encontré con quien compartir mi soledad”. ¿Por qué no publiqué ese poema?, era muy bueno, titulaba: Ámame sólo esta noche. Cuando lo declamé a un grupo de muchachas, a mis 22 años, ellas me pidieron pausa, sacaron sus cuadernos y me pidieron que no lo recitara, me pidieron que lo dictara, lo copiaron. Fue hace más de 3 décadas. Quizá fue el único poema de amor que escribí, ¿qué fue de la muchacha que lo inspiró? Debe ser abuela ahora. Aclaro, debería ser abuelo también yo, así no lo parezca. En realidad nadie parece lo que aparenta ser. ¿Encontrar personas auténticas?, eso sólo lo dice el tiempo: ser lo que uno dice.

Bueno, no perdí mi autonomía de pensamiento, no me vendí, tengo fama de ser un escritor impoluto. Calo de mi cigarrillo mentolado, camino a toda marcha, es agradable caminar a toda velocidad en medio de personas que parecen no querer caminar, llego a la plaza de la ciudad, medito en si deba subir a un café de esta, ordenar una bebida gaseosa, no lo hago, nunca ocurre nada en esos cafés, cuando digo que nunca ocurre nada, me refiero que en esos cafés no se logra conocer mujeres que quieran tener sexo eventual o casual, sólo revisar el celular, ver los anuncios de las que ofrecen sexo por dinero, se llama: ayuda económica, ¡bah!, desisto de llamar, nunca son las de las fotos, estafas y pérdida de tiempo, me detengo en plena plaza, ¿a qué vine aquí? En los 2,000 me era muy fácil ligar con extranjeras, el amor era más fácil y rápido, en los noventas era en las bibliotecas con muchachas lectoras o en la universidad, en los 2010 era en las casas de citas, en este 2020 sólo me quedaron las mismas mujeres de siempre. Decido retornar a toda velocidad, empieza a llover, contemplo el rostro de las muchachas, parecen tener los ojos dormidos, perdidos dentro de sus propios pensamientos, sé que me espera en mi apartamento una paz que pocos tienen: escuchar música, beber mi Cool Fresh, fumar compulsivamente y escribir. No, hoy no quiero saber de las noticias del mundo, sé que algo va mal, siempre en el mundo, las cosas van mal, creo que cerraré la puerta de mi dormitorio para aprovechar su oscuridad, guardaré silencio, escucharé la lluvia, no pensaré en nada.

Y me quedaré contemplando todas las ausencias de las mujeres que fueron mías.


EL HOMO SAPIENS

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