domingo, 9 de junio de 2024

EL HOMBRE QUE HALLÓ LA VIDA



 

No puede ser completo el pensador, si no ha disfrutado de los placeres de la carne y, en el deleite del goce común de todas las personas, las pasiones humanas, dentro de su erudición, no le sean ajenas. Por eso, haber entregado toda una existencia al estudio, sin haber conocido el sexo, o digamos, haber tenido intimidad intensa, con más de dos mil mujeres, habiendo superado el ritual del amor y su convivencia, como los demás rituales donde uno se enfrenta ante vicios igual de adictivos, todos inclinados a derrotar al ser humano, en la evasión de una realidad donde, por más que algunas personas quieran afirmar: atraemos lo que pensamos, si fueran muy nobles nuestros pensamientos o, desde la palabra clara, se proponga la virtud del bien o la bondad, deben entender mis lectores, las mentes más despiertas y claras, han de encontrar en su camino a personas de inteligencia inferior quienes, conscientes de su condición, han de maldecir sus destinos, entre errores irreparables, cuando se siente la presencia de un intelectual libre, un varón que tiene experiencia de mundo, alguien que está muy por encima de los mediocres, los que le detestan por instintos narcisistas, narcisismos mínimos, en la comparación del: por qué son inferiores, si al ver a un intelectual, comprenda horriblemente sus limitaciones, en el desprecio de la vida que lleve. Y esto no atrae alguien que piensa siempre bien de las demás personas. Lo sorprendente de la diferencia entre un hombre superior y uno que no fue favorecido por su genética es, el odio espontáneo hacia quien se le ve como alguien que está por sobre los demás y, no pudo ser derrotado, si acaso, las biografías de los hombres notables, aquellos que superaron rigores no antes superados o, martirios que marcan diferencias, en la comprobación de ver en el intelectual, alguien que es incapaz de odiar, verifique quien escribe: una gran mayoría de personas se odian a sí mismas, si deseen que el resto de personas se allanen a condiciones similares, dentro de contextos donde sólo se puede ser infeliz, si en su criterio crean, ésa es la norma para todos.

Ya escarmentado, hablando ahora de mi experiencia universitaria, donde dejado llevar por la fiebre propia de los años mozos, cuando creemos que lo podemos todo, sin percatar, a cada uno de nosotros se nos da, la oportunidad para dar a conocer lo que propongamos a la sociedad, sea esto más bien un show o un circo infame, con el que se divierten los flojos de talento, ante órdenes establecidos, desde donde intelectuales que ejercen el poder, advierten en los castigos ejecutados con los idealistas, qué no se debe hacer, si así, es el ejercicio del poder, ante el silencio de los que sólo les toca reírse de los héroes, para luego, volver a condiciones de acatadores, personas de decisión esclava y, sin fuerza para decir no, ante lo que están en contra.

Así, a bien o a mal, llámese, experiencia, resistirse a ser un alcohólico o drogadicto, un corrupto o alguien que ame el dinero, ser totalmente saludable y dedicado al estudio a consciencia, implique ser un contracorriente, en la forma más admirable posible, dentro de entornos donde se reniega de todo lo mencionado y, sin poder liberarse de vicios esclavizantes, contemplen en la derrota de los fuertes, la obligada esperanza con la cual, negamos el fin del mundo, esperamos con fe dolorosa, alguien más fuerte que, pueda derrotar a mercados mundiales que, los mantienen cautivos, en contra de su voluntad, si unidos en la causa del que ignore su destino, cada uno de nosotros es una promesa e intentos, desde que se borró de la historia, la sentencia de Dante Alighieri, en su obra: La Divina Comedia, cuando en el último infierno que recorrió el personaje principal, leyera una leyenda donde estuviera escrito: “todo aquel que entre aquí, pierda toda esperanza”, si pocos siglos después, el vigor y afortunado legado de Immanuel Kant fuera claro: “la esperanza es una obligación nuestra ante la vida”, dejando en claro que, los escritos malvados, siempre son derrotados por otros héroes del pensamiento, en nombre de eso llamado existencia y, el derecho a ser feliz, sin hacer daño a nadie.

Dentro de esta experiencia, queda claro que los defensores de los derechos humanos, nada pueden hacer cuando se impone el poder, ante la decisión de ser libre en este mundo y, esto corresponde a intereses muy mayores, donde fortunas inmensas no toleran, hombres de 27 años que, demuestre, la vida es buena, sin tener que necesitar de lo que la sociedad impone a las generaciones de cada época.

Modelos referentes así, pagan caro su derecho a vivir, dentro de un mundo donde se lucra con el daño hecho al ser humano, sin que nada se pueda hacer. No existe titán fuerte y bondadoso que, dentro de su enfrentamiento ante realidades arrastradas por centurias, hayan logrado alcanzar la liberación del ser humano, ante los males que les hacen daño.

Sólo somos hombres, falibles, llenos de buenas intenciones que, vemos delante de nosotros, el mismo infierno, como enseñanza de la cautela, el ser prudentes y aceptar lo que no se puede cambiar.

Es cierto que hay momentos en nuestras vidas, en esas etapas de deslumbramiento, cuando creemos que la muerte no existe o, seremos eternos sin duda alguna, si ésa es la impronta con la que, en occidente, se educó a los niños, desde libros sagrados donde se afirma, hay un árbol que es de la ciencia del bien y del mal y, otro, que es un lugar común y de inquietud constante en cada generación: el árbol de la vida, que pertenece a los que se hacen llamar dioses, cuando en realidad, ni hemos visto a Dios, ni sabemos cómo es él, si fuera una imposición de la Iglesia Católica, desde El Renacimiento, declarar que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, como si éste fuera como nosotros, cuando nada de lo anteriormente escrito, está demostrado.

¿Para qué se quiere tener fortunas inmensas en este mundo? ¿Puede resistirse el ser humano, a estar tentado a ser un tirano? Porque contra ello se luchó después de la Revolución Francesa: La República donde los hombres y mujeres sean iguales, merezcan respeto y fuesen libres de la esclavitud como explotación, si en ese momento de la historia, los reyes que gobernaban por mandato divino, aduciendo que podían dialogar con Dios y, toda palabra suya que fuera Ley, debía acatarse. Ése fue el éxito de Napoleón ante muchedumbres que se le unieran bajo esa causa. No fue un hombre extraordinario, fue sólo alguien que pensó en sus inicios, como todo hombre que es intelectual y cree en los libros, debía hacer caso a sus ideales, si lo que el mundo no perdona es la traición, como lo fuera en el caso de Napoleón que, envilecido en su gloria, perdió la razón y quiso ser el emperador de Europa Continental, negando el ideal de La República, en el propósito de desaparecer las monarquías absolutistas, para que el mundo fuera mejor, a lo que siglos anteriores fue.

De pensadores y hombres de batalla, de intelectuales con cualidad de hombres de mundo, la historia está llena y, seguimos avanzando, entre cambios inciertos, desde donde hace casi 250 años atrás, Kant, afirmara que el fin del mundo es una creación religiosa y, debe ser desechada con el uso de la razón. Naturalmente, estos alcances, sólo están otorgados a quienes estudiamos constantemente, para esclarecer qué somos y hacia dónde vamos, si ese saber hacia dónde, está determinado por ultra ricos que anteponen sus riquezas, a una humanidad atrapada en visiones del mundo que arrastran generacionalmente, si es que en su despertar a la realidad, entendemos porque me incluyo, nada se puede hacer sin dinero y, son los amos del mundo, los que otorgan ese dinero que, es necesario para poder tener lo mínimo, sea el peor de los casos, para poder subsistir.

El mundo, en este momento de la historia, postpandémico, ve con asombro la Alemania feliz, antes de la segunda guerra mundial, donde los germanos fueron tan felices que, las familias tuvieron hasta 8 hijos por cada pareja de esposos, si ahora, los jóvenes se nieguen a tener hijos, dentro de sus relaciones de pareja, por observar una realidad espantosa: sin dinero, no se puede comprar una casa, un auto, etc., que siendo más claro, no se puede hacer realidad el amor que se siente, si dentro de la madurez de la pareja, el sexo pase a un segundo plano, cuando se tiene hijos y, se comprende, las responsabilidades son mayores y, los ideales, un remoto recuerdo, desde la ingenuidad e ignorancia.

¿Se imagina usted que, siendo Presidente de un país, le reclame cada habitante, por lo que siente, es injusto?, porque si el Presidente expusiera su número de celular a todo el país que gobierna, enloquecería con sólo escucharlo timbrar a cada segundo, ante los reclamos de cada uno de los habitantes, digamos, de un estado que incluya a 33 millones de habitantes. Imaginar que los 33 millones de habitantes le llamen a cada momento, para que les resuelvan sus problemas que sienten, son graves, hace tomar consciencia que es imposible resolver la vida de todos, si en la experiencia de pareja, los pensadores que tuvieron mucha intimidad y dejaron la inocencia, digamos que tuvo, Kant, quien nunca se casó, pero expresó que la práctica del bien y el mal, son decisiones personales, de seguro le habría venido a bien, para su sabiduría, conocer el esfuerzo que se hace, para ganar el dinero que se requiere, para comprar un pan y, llevarlos a la mesa de su familia.

Acomodados pensadores que desde condiciones privilegiadas, especularon apenas sobre el hombre, como en el caso de, Marx, quien habló de El Capital y, la lucha de clases, como la realidad obrera, sin nunca haber trabajado como obrero o, haber tenido un oficio, desde el que hubiera sentido los malestares en el cuerpo de, quienes trabajan duramente y, saben del cansancio de jornadas largas. ¿Tuvo razón? El comunismo es el ideal propuesto de El Paraíso en este mundo, donde todos comparten lo que tienen, donde no existe la propiedad privada, porque todos son hermanos entre sí y, se desprecia al dinero, siendo las personas sociables entre sí, como iguales de condición e intelecto, pero esto es una utopía dentro de este mundo, Lenin, quien tomó el poder a la caída del Zar, Nicolás II, jamás pensó que en ese mundo que esperaba la felicidad, Rusia fuera asolada por una helada tan fuerte que, los eslavos se quedaran sin sus cosechas para comer, en la desesperación de no saber qué hacer para sustentar a sus familias, siendo la ironía de esto en la decisión de Lenin, se usara el modelo capitalista para poder salir de la calamidad no esperada por el clima: vendan lo que tengan y, con ese dinero, compren alimentos para ustedes, si es que eso era el final del comunismo y el triunfo del capitalismo ante los bolcheviques, porque todo resulta irónico, el lema de, Hitler, fue: “el trabajo libera”, tratando de enmendar los errores de la República de Weimar, donde el honor de la raza germana fue destruido, entre hombres travestidos en cabarets nocturnos y, mujeres embarazadas que se prostituían, siendo su tarifa mayor a más meses de embarazo. Todo es propio de una interrogante que quiso ser resuelta por el filósofo, Leibniz, quien, en el siglo XVIII, aprobara desde su influencia como pensador y hombre de diplomacia que, el progresismo era bueno y, la vida tenía sentido, pese a las guerras y la peste de la cual aún no salían, siendo todo propio de un Plan Divino para una Gran Obra, donde la voluntad de Dios era buena, si es que en ese entonces, para males mayores de Europa, hubo un terremoto en Portugal, donde murieran cerca de noventa mil personas, ante lo cual, los europeos pensaron: ¡es un castigo divino!, ¡más castigos!, si es que al día siguiente, fueran centenas de personas a rescatar a los sobrevivientes de ese terremoto y, murieran con un maremoto, dilapidando la fama de, Leibniz, y llenando de incertidumbre a un Europa que desde todos sus errores, jamás imaginó el destino venidero siglos después.

Si, Leibniz, sin embargo, afirmara que a pesar de ello, éste es el mejor de los mundos posibles, nos queda aún el recuerdo del Mesías, Jesús El Cristo, quien anunció de manera terrorista, el fin del mundo, quedando como culpa por su muerte en la cruz, a la humanidad, el temor a que en cualquier momento, sea realidad su juicio final, si a mis casi 53 años, he vivido muchos fines del mundo, algunos que fueron psicosociales y, otros, donde sentí ese lugar común que sienten las personas antes de morir e, instintivamente, necesitan de un Dios, ante el miedo de lo desconocido, la muerte.

En la consigna generacional de: “salvar al mundo”, a tiempo comprendí, si en una relación de pareja, veo que estoy con una mujer inmadura que, no puede cambiar por el bien de la relación, es decir, madurar, ¿cómo carajos pueden las personas creer que se puede salvar a más de ocho mil millones de habitantes, si no se pudo con alguien a quien el vínculo era más fuerte, porque se trató de amor?

Es insensato creer que lo podemos todo. Es necio pensar que los amos del mundo un día pensarán en el bien de la humanidad. Repartir la riqueza que tiene El Vaticano entre todos los pobres del mundo, sólo ocasionaría una orgía o un despilfarro grosero, porque como escribí en las primeras páginas de este opúsculo, las personas están muy enganchadas con sus vicios, que el hambre puede esperar cuando hay dinero para beber o consumir otras drogas, que en términos más claros, es necesario que las personas entiendan, un solo hombre, jamás podrá salvar a la humanidad, porque no todos pensamos igual, a no todos las respuestas les satisfacen y, no todos quieren lo mismo, si esto explique los totalitarismos, los dogmas, las doctrinas o ideologías, como la imposición del poder para que todos estén dentro del mismo llano, eso que es llamado como: “rebaño de ovejas”.

Me contento con la austeridad que llevo, con haber vivido a mis anchas, más allá de los rituales de mártir que sobrellevé, más por razones que no fueron mías, sino, de los libros que leí, dentro de la idea de querer alcanzar la gloria o, ser un gran hombre dentro de la historia, cuando sé, dentro del ejemplo que he dado del Presidente que debe responder a su celular, treinta y tres millones de llamadas a su celular a la vez, de una población que pide a gritos, les resuelvan sus vidas.

Sé que existen personas hiperinteligentes en el mundo y, en cualquier momento de la historia, sé que soy consecuencia del pensamiento occidental, con el cual he sido formado y, sé que las personas a las cuales no les agrado, odian que siga estudiando, que haya superado la experiencia del amor y, haya tenido más de dos mil mujeres y, como intelectual, no desee o ambicione riquezas. La paz es eso que todos buscamos y, la paz es eso que otras personas observan en otros, con odio gratuito, si es que ese odio no se puede resolver con la palabra, porque existe mucha gente que lleva pesares desde muchas generaciones anteriores a las suyas, sin que se pueda resolver la vida de todos, si la literatura comprometida, mal interpretada como comunista, sea ante uno mismo, porque el resto de personas, apenas tienen consciencia de algo claro: no se comprenden, así tengan más de ochenta años.

Todo lo escrito, niega la ley de atracción. ¿Crees que tienes buena vibración o emanas cierta energía que atrae hacia ti, gente semejante? Ignoras que esperan pacientemente tu derrota, porque a todos nos dejan ser, nos hacen creer que lo podemos todo, que podemos ser como titanes fuertes y bondadosos que, pueden proponer un mejor mundo, cuando en realidad, la vida de las personas es una rutina insoportable y, necesitan de personas que les den un show, ante sus aburridas vidas, porque el amarse a uno mismo son sólo palabras bonitas que, en la realidad, no se verifica, más aún, cuando el descontento es generalizado, bajo el temor de un orden establecido que puede ser muy cruel, como lo fue conmigo y mis seres queridos, sólo por querer haber hecho mi vida, a mi manera.

 

 

 

 

martes, 4 de junio de 2024

EL ESCRITOR QUE RECHAZA LA OFERTA DEL DIABLO




AREQUIPA, PERÚ

 

04 de junio de 2024

 

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

04 de junio de 2024

 

 

 

Winston Churchill no paraba de tomar whisky escocés, el discurso del nunca rendirse, que se escuchó en el viejo mundo, contra la Alemania de Adolfo Hitler, lo dio ebrio. Stalin no paró nunca de tomar vodka. Roosevelt seguía la tradición de cuando se promulgó la Ley seca en USA: bebía dentro de la Casa Blanca. En las imágenes donde éstos se encuentran, cuando Alemania fue derrotada, estaban ebrios, pero nadie percató ello, eran buenos bebedores, tenían cabeza para aguantar fuertes licores.

En plena revolución mexicana, los sacerdotes bebían vino sin querer resistirse. Las aduanas traficaban con La Ley, el coñac y el vino; la cerveza no era tan buena como para aliviar el miedo que sentían antes de estar frente al paredón.

Jesús probó de la sangre del demonio, del vino, ¿es que nadie puede vivir en este mundo sin depender de ninguna droga?

A mis 27 años estaba yendo contra todos los mercados del mundo: no consumía cigarrillos, no bebía, ni necesitaba hacerlo, no estaba obligado a tomar drogas legales, estaba destruyendo mercados sin saberlo, por ser el referente de alguien que, demostraba, la vida es otra cuando no se está atrapado dentro del influjo de las drogas.

Recuerdo que despertaba a las 04:30 a.m. y salía a trotar, haciendo correr a los perros bravos que encontraba en mi camino, para tener una ruta ganada por donde correr todas las madrugadas. Al regresar, aseaba toda la casa donde vivía, sin tener cansancio alguno, luego, compraba 4 periódicos, para leerlos de principio a fin, con mucha lucidez, para descansar un momento, sin poder conciliar el sueño y, luego lavar diariamente la ropa que llevaba y, regresar, para encerar otra vez el piso de mi habitación hasta dejarlo como un espejo. Ese vigor, esa fuerza, era producto de un hombre virgen que, por condición innata, sin necesidad de drogas, revelaba qué es un ser humano sin cigarros, alcohol o drogas legales recetadas por un psiquiatra, drogas que consumiría en contra de mi voluntad, meses después  si es que fui internado 5 veces, en medio de un contexto donde hubo un complot ante mi persona, por ser el ejemplo de quien iba contra el sistema, mientras en el entorno, todos se drogaban, todos bebían y, la mayoría consumía drogas legales para no tener miedo, siendo ya conocido como poeta.

Era alguien genuino y sin miedo. Una fama que me mostraba como el hombre de 27 años que iba contra todo, por el derecho a llevar una vida sana. Caminaba a una velocidad increíble y en mi marcha, me cedían el paso las personas, conocedoras de mis sanas costumbres. Estaba destruyendo mercados inmensos, alguien no dependía de nada, alguien de un metro ochenta, con 65 kg de peso, alguien que no había transado con la corrupción, el poeta, el que lanzaba gritos tan fuertes, que llegaban a silenciar a toda una ciudad, por llegar mi voz hasta los rincones más alejados de ésta, en el acuerdo de un silencio, donde se quería escuchar con respeto, qué decía un hombre rebelde, alguien que estando solo contra el mundo, se revelaba ante un destino impuesto a las demás personas, no sólo en Arequipa, sino, en todo el mundo.

Ahora, a mis 52 años, luego de haber probado después de más de 10 años, una botella de vino, percaté que ésto, combinado con el amor, si es que hay mujeres muy bellas que pueden derrotar a uno, era la peor de las desgracias ante las cuales podía caer, de manera definitiva. Pero todo es mejorado con el tiempo, como la cerveza. Quítale al hombre los placeres de la carne, las mujeres, las putas, ¿qué ilusión ha de tener para seguir vivo?

De ser un hombre lujurioso, que despreció la masturbación y fue de conducta sibarita, adicto a las mujeres, al percatarme que éstas, dentro de sus mañas más viejas, usaban la fosfodiesterasa para inhibir mis erecciones, negado por enésima vez al trato con ellas, en un contexto donde el feminismo está en contra de nosotros los varones, donde la Ley está del lado de las mujeres y, de cualquier cosa lo pueden denunciar a uno, si es que tener una relación estable implica tratar con muchachas con trastornos mentales o, tóxicas que creen que todo en el amor, se resume a sus vaginas, si además debería trabajar, si es que no tengo otro oficio que el de escribir, si estén muy de moda las infidelidades, si las relaciones de pareja para mí, sean una causa perdida, si tenga ya 52 años y pocas oportunidades laborales, sin saber cómo hace la gente para vivir, tener autos del año, dinero, mucho dinero, como para pagar carísimas universidades donde sólo se está por tener dinero y, donde las relaciones se basen en quién tiene más dinero, sin importar si sean personas ilustradas o no, en pleno fracaso de las universidades, donde es suficiente con asistir a clases y pagar la mensualidad, para pasar de semestre y llegar a terminar una carrera, donde las muchachas se dedicaron a aprender cómo evitar embarazos no deseados, si es que el sexo sin condón, es más agradable para mujeres como para nosotros, los varones, si la ciudad sea tan grande, que es bien probable, hasta las muchachas ignoren, de qué varón estén embarazadas. Porque acabas las profesiones, ya saben cómo transar con la corrupción y hallar de dónde hacer dinero fácil, sin tener que trabajar.

En este medio, el trabajo es sólo para los tontos. Y así se miran entre las personas, mientras se hacen derroches de dinero cuantiosos, sin que pueda precisar cómo es que puedan gastar tanto, si nunca trabajan.

Sea el cigarrillo y las drogas legales que debo tomar, porque así lo impone el mercado, porque puedo dejar el cigarrillo mentolado o las drogas legales que me receta el doctor, sería otra vez esa amenaza para los traficantes de drogas legales o ilegales que, me verían como el hombre feliz que, no depende de nada y conoce qué es la vida.

Por consenso pues, debo aceptar lo inaceptable, si es que se me prive de tener sexo, una aberración, porque las muchachas buscan hombres con dinero, algo que rechazo, por las razones que expondré de inmediato.

Soy el escritor que se niega a tener dinero o vivir de la literatura, al hecho que éste sea mi libro u opúsculo número 166, por saber que, con dinero, tendré afectos falsos, si sé, las mujeres sólo buscan varones con dinero, sin que les importe las cualidades genéticas, moral o procedencia, ¿les dice mucho que el sexo que he tenido casi toda mi vida fue con putas? Si el amor dentro de la claridad de mi visión, no existe, deba expresar además que, teniendo mucho dinero o, llegando a vivir de la literatura, estaría expuesto a consumir diariamente, un six pack de cerveza, algo que se siente desde el despertar hasta antes de dormir, si es que sea más poderoso que un viagra ante el apetito sexual y la potencia de sus orgasmos, pero eso sería la perdición para mí, la perdición que fue de Jesús, Winston Churchill, Stalin o Roosevelt.

No conozco persona alguna que no dependa de alguna droga. Dejar el cigarrillo y las pastillas para dormir, sería declararle en solitario, la tercera guerra mundial a los grandes mercados que mueven estas drogas.

Alguna vez, alguien me dijo que jamás bebiera un vaso de licor, que era la sangre del demonio del cual nunca se salía. Que hubo gente que nunca bebió en su vida y, al probar un vaso de licor, sintió el efecto rotundo de la droga que, no paró nunca más. La advertencia es mayor: con el alcohol, se empieza con las demás drogas. Alguien me confesó: consumo alcohol y marihuana, cocaína, pero ya no me hacen efecto, necesito de una droga más fuerte. Algunos tienen sexo con estas drogas y sí, al principio en sus confesiones, las sensaciones son fulminantes, generando una adicción donde los sentidos explotan en pleno orgasmo. Que las putas se prostituyen para tener dinero y comprar drogas, eso es algo que todos sabemos, no lo hacen por necesidad, lo hacen porque necesitan de las drogas para no morir del espanto que provoca la realidad, un espanto que observo diariamente y afirmo, es imaginario, como la mayoría de creencias que tienen las personas desde que las educan en sus hogares y en erradas enseñanzas, sólo aportan enfermos mentales a la sociedad.

Soy pues el hombre que vuelve a enfrentarse contra el Diablo, Demonio, Satanás, Lucifer, o como quieran llamarle, si es que, a esta hora, los sacerdotes estén dando misas ebrios o, haya revelado que Lucifer es la diosa de la fertilidad, sea Venus o Afrodita, si recién entienda el por qué en todas las fiestas, siempre hay que beber algo, porque eso despierta el deseo, si muchos matrimonios se basen en la unión de parejas que se amaron en borracheras sin darse cuenta de las consecuencias: un embarazo y la Ley de por medio, para casar al hombre y la mujer, a la fuerza.

¿Quién impone como condición el licor en las reuniones sociales? ¿Pueden las personas socializar sin bebidas alcohólicas? Bastante enfermo está el ser humano como para huir de los olores de cocina y creer que proviene de su recto, en deformaciones sociales donde al varón lo obligan a casarse, porque las mujeres a los 30 años ya están viejas y no sirven para ser madres, si sea corta la vida sexual fértil de la mujer, a diferencia de nosotros los varones.

Así, dentro de todas las guerras que libro, estoy frente a la más fuerte: rechazar toda la fortuna del mundo, por saber que en vez de hacer grandes obras, mandaría todo al carajo y, me dedicaría a beber mañana, tarde y noche, sin importarme con lo que ocurra en el mundo, si es que tenga sexo o jarana con todas las mujeres que quisiera, si he visto con mis ojos, la desdicha de los alcohólicos, sus ataques de pánico, su desesperación por beber, llegando a vender todo lo que tuvieran a su alcance, para seguir consumiendo cerveza, si recuerde a un conocido que me comentó: botó a su padre a la calle, porque al no tener más dinero para consumir cerveza, vendió los muebles que estaban en la sala y, siguió tomando.

Esto es tarde o temprano. Estas drogas hacen efecto en las personas en cualquier momento. Puedes decir que no es contigo, pero llegada la hora en que surta efecto la adicción, no habrá más retorno de por vida. Si ya en mi juventud, en una reunión entre ex compañeros de clases, al verme fumar compulsivamente en cigarrillo, el que bebía cerveza y fumaba marihuana, para luego esnifar cocaína afirmara: no eres drogadicto sólo porque no tienes para comprar las drogas que consumo, mientras fumaba yo compulsivamente cigarrillo tras cigarrillo, y no comprendía lo que éste conocido me decía.

Ésta fue la tentación que no pudo rechazar Jesús del Diablo y, la derrota del ser humano ante las drogas, porque los primeros patriarcas, los que formaron pueblos, tuvieron intelectos enfermos y, no supieron enseñar a sus descendientes, cómo ser felices sin tener que consumir drogas, como el alcohol y todas las que ahora existen. El problema está en cómo se educa y premia a las personas, en cómo se les consuela, en el no saber cómo reaccionar ante momentos cruciales y difíciles, antes de declarar: “ya no me importa nada”, o el: “ya lo perdí todo”, porque encima, en esas borracheras, se cruzan todas las fronteras y se conoce de las desviaciones sexuales y demás depravaciones.

Calo de mi cigarrillo mentolado, pruebo de mi Cool Fresh, bebida refrescante sin alcohol y, medito sobre el cómo renuncio a toda la riqueza del mundo, para no estar bebiendo todo el día y la noche, para no ser una lacra social, para no evadirme de la muerte o el miedo, si sepa, el Diablo me acompaña a todas partes, y fracase ante mí, por no tener dinero para comprar un six pack, si es que pueda decirle No a la cerveza, algo que muchos seres humanos no pueden, sin que me atreva a juzgarles, porque el ser humano está expuesto, sin que exista nadie que se libre de estas drogas, si así, derrote al Diablo y, toda su fortuna que quiera ofrecerme, si alguien me dijo antes: cuando se aparece el Diablo, es para darte fortuna, si así mis brazos venzan a este zopenco, por darle mucho valor a mi libertad, así sea una vez más, desde la soledad en el mundo, dentro de un ostracismo sin mujeres, en días intensos donde no pare de hablar, sin  tener esa sed que tienen los que beben, los que fueron derrotados por Lucifer, los que no entendieron por qué Jesús convirtió el agua en vino, en las célebres Bodas de Canaán, de las que debían salir más casados, si con el vino ingerido, hasta la más fea, se le vio como a una diosa.

No seré eterno como este cosmos, pero te he vuelto a matar, Satanás.

 

Lectura apta para todos, muy al hecho del título, en la encrucijada del que es tentado por el Diablo, con toda la fortuna del mundo, a cambio de estar perdido, en un mundo donde nadie tiene la voluntad de poder elegir, entre lo que es bueno o malo para uno. ¿Dónde empieza el infierno y dónde acaba el cielo? ¿Conoces la sangre del demonio que has de beber, para no tener escapatoria? Un opúsculo fundamental, desde la condición de impoluto e incorruptibilidad más genuina, en defensa de quien escribe y, los que lean lo que se omite de nuestras sociedades, sin que el autor tenga miedo a la libertad, a la vida y, sea éste escrito, un canto de triunfo ante el peor de los males que ha vencido a la humanidad y, les impide ver cómo es el mundo en su verdadera magnitud, si en esta obra el Diablo le ofrezca a Julio Mauricio Pacheco Polanco, todo el dinero del mundo, a cambio de su perdición, dentro de la exaltación de lo humano, de la victoria de los superhombres, los que hemos ido más allá de cualquier tipo de experiencia, desde lo más extremo, en la inspiración más fuerte que existe.


martes, 28 de mayo de 2024

EXPUESTOS

 

 

 


 

 

Así lo testimonio, como una hermosa verdad, porque quizá sea el único escritor que, no ansía vivir de la literatura, por razones muy cautelosas y reñidas a la buena salud. Es probable que mis lectores no entiendan esta decisión de, escribir sólo por placer y, no por el deseo de ser millonario, si me pase horas de horas estudiando y, sea más sabio que un ginecólogo en los temas relacionados con las mujeres, si en este exceso, llegué a hartarme, porque el sexo entre dos personas que no dialogan sobre temas comunes, dejó de interesarme, si conviví un buen tiempo, donde aprendí todo lo que debía saber del amor, sin haber tenido hijos. Acabo de servirme un trozo de lechón de chancho con una papa dorada, bien preparado, como el bistec de carne muy blanda y bien dorada a la sartén, unas costillas de cordero que me dejaron extasiado el paladar satisfecho, con un huevo duro y un generoso trozo de pastel de tallarín, si es que el plato de entrada fuera un caldo blanco, con papas, yuca, chuño y una presa de pollo tierno. Curiosamente no manejo dinero, ni tengo eso que llaman: Yape, ni cuenta de ahorros en banco alguno, tampoco bitcoins o acciones en La Bolsa de Valores. Dedicado así a escribir, dormir plácidamente, sin preocuparme por la necesidad de tener una muchacha para que me ame y, dialogue de los temas que más me agradan, soy un pensador libre muy genuino que, no recibe la influencia de nadie, cercano a los 53 años, sosegado en la paz de un apartamento propio, acostumbrado a fumar cigarrillos mentolados, acompañados de una bebida gaseosa helada y una dulce soledad, desde la que contemplo la existencia, desde un lugar donde se puede vivir en paz, sobrellevando las buenas y malas intenciones, sin hacer caso a las palabras de buenas y malas personas que, al pasar por la puerta de mi apartamento, donde suelo salir desde muy temprano, para tomar rayos de sol, comprendo que el ser humano está muy expuesto, como es con el sexo y las putas, las que obedecen en los lechos a todo lo requerido por uno, pero a cambio de dinero, placeres complacidos y falsos, donde el alma está perdida y es irrescatable, si en las humillaciones y degradaciones, tema por las muchachas que contemple pasar por donde vivo, de saber que a cualquiera de ellas, les podría suceder el mismo destino de las que fueron mis mujeres, más de dos mil putas que lidiaron con las enfermedades de transmisión sexual y, los abortos, entre encerronas donde pudieron perder la vida, sea con capos de la mafia o, estilos de vida que nadie querría para sus hijas, si algunas se vuelven putas por placer o, por no querer estudiar ni trabajar y, tenerlo todo al alcance de sus manos, haciendo un uso desmedido de su sexualidad. Debo ser claro en declarar que los orgasmos con más intensos con drogas, puede ser alcohol, marihuana, cocaína, éxtasis y algunas más fuertes como el LSD, haciendo del sexo, una adicción sin retorno, sean para varones o mujeres, sin importar la edad.

Bastante tengo ya con tener que consumir cigarrillos a diario, dependencia que llevo décadas y de la cual sé, nunca lograré salir, pero, estoy hablando sólo de cigarrillos mentolados, no estoy hablando de otro tipo de drogas más adictivas.

No soy pues un varón que deba tener dinero, casarme no quiero, estoy muy cómodo en este estilo de vida, mucho menos tener un hijo, me conozco y particularmente, no me agrado, sin que tenga culpas en el aceptarme, hay aspectos de mi forma de ser que rechazo o niego, al hecho de haber vencido para ser soberano absoluto de mi consciencia, pero mis apellidos arrastran una larga tradición, somos varones de guerra, de cambios, de buenas intenciones pero beligerantes, con ambiciones notables en relación al poder. Bastante he aprendido de mis errores como para saber que los genes que deje, expondrían a quienes fueran mis hijos a, querer adueñarse de todo, hasta sentirse como lo sentí yo, el ser los reyes de un mundo, donde apenas toma uno la corona, te decapitan.

De mi soledad y mi edad con la cual me llevo bien, no temo a la muerte, sé que ésta es inevitable, a lo mucho, espero el amanecer de cada día, para maravillarme con días claros, temperaturas agradables y cálidos diálogos con personas de bien, sin importarme el hecho que sea alguien que tiene resuelto lo básico, lo necesario, sin tener que pedir prestado dinero a nadie, sin pasar apuros, sin tener problemas con la ley, ni mucho menos, esperar los fines de semana, para irme de discotecas o amigos, para compartir unas cervezas u otros licores, esos tiempos tal vez sí fueron muy intensos en mi juventud, la universidad por ejemplo, donde vi que era tierra de nadie y afirmé y demostré ser el más fuerte, pero por pocos años, luego de saber que los años pasan y, uno termina por renunciar a muchas cosas, como yo, en esta agradable soledad, donde cuido de mi padre que s adulto mayor, con 82 años de edad, sin haberlo abandonado en un asilo, como lo hacen muchas personas y, por haberme dado cuenta, a cierta edad, las enfermedades desaparecen cuando los ancianos se sienten protegidos y cuidados. No sé cuántos años dura la vida, no sé cuánto tiempo se está en este mundo, o si hay otro a dónde ir, porque hemos salido al espacio y, nadie halló dios alguno, mucho menos, desde nuestros mejores telescopios que, han llegado a los confines del cosmos, se halló deidad alguna, es triste afirmarlo, mi fe radica en este momento, en este instante que existe, no en lo escrito por profetas o mesías, sino, en el ahora, donde como en este momento, expongo un tema relevante y de advertencia para mis jóvenes lectores, que si hable de sexo, deban saber, si lo practican con putas, llega un día en el que te quedas sin dinero y, estás muy lleno de testosterona, con unas ganas fuertes de reventar las paredes de tu habitación, con tu miembro viril que está más duro que un hierro y, es en ese entonces donde te puedes desgraciar, porque querrás hallar mujeres que quieran sexo gratis, cosa que no existe, porque hasta las mujeres que no son putas, quiere algo a cambio, si es que el sexo nunca fue gratis en este mundo, sépanlo bien, siempre se debe dejar algo a cambio, si en tu desesperación por penetrar, en esas páginas donde se busca sexo, halles anuncios donde esté escrito: sexo gratis, con un número de celular al cual de inmediato marcarás y percatarás que has cruzado esa delicada línea, porque quien te conteste, será un gay que estará dispuesto a hacer todo lo que pidas, si esa es la suerte de esos pobres tipos que, tienen que pagar para que les den sexo o, ofrecerse a esos que no le hallan gusto a la masturbación con videos porno de muchachas muy lindas, porque cuando se tiene mucho sexo continuo, no se encuentra placer en la masturbación, sólo se quiere sentir el fuego de las paredes vaginales y el útero, hasta derrotar a la puta que empieza a venirse en orgasmos que sabrás reconocerlos cuando seas un hombre, si es normal, luego de una relación amorosa o de convivencia, donde llegarás a tener hasta 13 veces sexo por día, comprendas que necesitarás de muchas putas para satisfacer tus deseos carnales y, para eso, se requiere dinero, mucho dinero, si las putas así te complacen en todo, pero sólo a condición que les pagues muy, pero muy bien. Acabo de hablarte como si fuera tu padre, en caso seas varón o mujer, sobre el sexo, más allá de los abortos o embarazos no deseados, o las enfermedades de transmisión sexual, temas delicados que no se abordan muy seguidos entre padres e hijos, para no perturbarles en sus pensamientos o sano crecimiento, si la palabra se hace consciencia y descubrimiento, ante lo que era desconocido, dentro de todo lo curioso que podemos ser. Así, ésta es una de las primeras etapas para decir, cómo empezamos con los peligros ante los que estamos expuestos.

Seguramente, te advirtieron que después del primer bate de marihuana, o porro, o como se le llame, no podrás salir de ésta, porque intensifica, el orgasmo, los sentidos, en eso que se llama, alucinaciones, evasiones de una realidad que, debemos aceptarlo, por algunos adultos que no valen la pena, se les hace duro aceptarla a los jóvenes. De igual manera, debes aceptar que si eres una persona muy tímida y miedosa, la cocaína te hará sentir fuerte, invencible y, en hechos demostrados, comprobarás porqué muchas personas consumen cocaína, si es que hay serios problemas de socialización o mentales, donde se requiere de esta droga, para estar okey. En contraposición están las drogas legales recetadas por especialistas en la salud mental, pero sólo tienen un efecto relajante, no el que producen las drogas, donde las sensaciones son muy fuertes y agradables, porque le pierdes no sólo el temor a todo, sino, te sientes tan bien que empiezas a sentir la necesidad de consumirlas todo el tiempo, como en el caso de la cerveza, oro líquido puro, desde el que no se sale nunca más, que, habiendo conocido personas que nunca tomaron, al probar el primer vaso de cerveza, se vieron asombradas bajo el efecto de éstas, tomando no sólo una semana sin parar, sino meses enteros, si es que estar ebrio por consumir cervezas, se relacione con la alegría y un éxtasis del cual ya no quieres salir, porque se siente muy bien uno en ese estado, si deba precisar, en el no retorno, los bebedores han llegado a vender sus muebles, empeñar todo aquello que tenga valor, para seguir consumiendo cerveza, si son largos los testimonios en Alcohólicos Anónimos, donde detallaron que el sexo con cerveza es muy potente, si a las muchachas les agrade la cerveza, antes de tener sexo, para sentirse sensualizadas y listas para el amor, si es que estos caminos no tienen retorno sino, conducen hacia la mezcla de drogas más fuertes, donde el placer se potencia hacia emociones insospechadas, desde umbrales donde los sentidos se agudizan en proporciones no conocidas ni imaginadas, siendo ésta la razón del éxito de estas drogas, ante las cuales, están expuestos cada uno de ustedes y quien escribe.

Si esa sea la razón del por qué renuncie a vivir de la literatura, sea porque, teniendo todo lo que se requiere para estudiar, escribir y vivir, sé que, si fuera millonario por la venta de mis libros, tendría a esta hora de la noche, un six pack de cervezas heladas sobre mi escritorio, fumando cigarrillos mentolados, pensando que la vida es de la puta madre y, que en ese estado de ebriedad podría estar hasta que muriera.

¿Es mi negación a tener dinero?, ¿o es mi derecho a estar a salvo de todo aquello ante lo cual estoy expuesto, como ustedes también?

Así, en mi afán sincero de escritor y pensador libre, fumo mi cigarrillo mentolado, bebo de mi gaseosa helada y testimonio sobre todo lo que expone al ser humano, entre peligros adictivos, donde no hay retorno, sólo presagios de vidas destruidas como familias, donde se concluye en finales trágicos, si es que recuerde de hace décadas a un vecino, de otra zona donde viví, de quien se consentía que bebiera mucho, porque ahí se decía que los hombres que beben son felices, una madrugada repentina, terminó ahorcado de las escaleras que dan a la calle de su casa, porque no tuvo dinero para comprar alcohol, si es que sus familiares se lo negaran y, este hombre que parecía recio, rudo y fuerte, no pudiera soportar el no beber, dentro de una bioquímica alterada que necesitaba de cerveza, para sentirse feliz, si las costumbres en los bares de New York, en los dorados años cincuenta, fueran pedir a los bebedores sin dinero, hacer piruetas como payasos, para recibir unas monedas que les alcanzara para poder consumir una copa de licor.

Qué quieres para tu vida, qué has elegido como destino ante este mundo que está lleno de personas que te relato aquí en este testimonio, porque un día serás padre de familia y tendrás hijos rebeldes que le harán más caso a sus amistades que a ti, qué harás cuando se sientan solos, totalmente solos en el mundo y escuchen la famosa frase: si quieres juntarte con nosotros, debes tomar cerveza con nosotros, si es que cuando intenten dejarla, les digan: ese tipo, desde que dejó de tomar, se quedó solo y sin amigos, porque es fácil ser escritor y pensador libre, con muchas décadas de estudio y bastante moral, como para saber decirle no a todo aquello que me haga daño, si sepa desde ahora, a qué me expongo si es que tenga fuertes cantidades de dinero, si sé, el amor se compra, el amor se vende, teniendo favores de las muchachas más bellas, si el mayor temor de los padres de familia sea el ver a sus hijos adolescentes, expuestos a males que testimonio aquí, si las putas se vendan para tener dinero para sus vicios o, si los varones se humillen o denigren para tener acceso a sus drogas, si es que deba recordarles, si tienes mucho sexo continuo y te has quedado sin dinero, comprenderás que las putas no fían su trabajo y, queriendo penetrar las paredes de tu habitación con tu miembro viril, desesperado por penetrar, marques desde tu celular, el número de alguien desviado que dé sexo gratis.

Piénsalo. Estamos más expuestos de lo que creemos.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

28 de mayo de 2024

jueves, 9 de mayo de 2024

LOS DADOS HAN SALIDO A MI FAVOR



 

 

Como si fuera esta noche la última, déjame decirte lo que reitero siempre, presintiendo que la eternidad tiene medida y, lo más hermoso, un final, tú dirás, por qué me empeño tanto en ti, porque quiero que esto no acabe, porque te hablo tanto del tiempo de ambos, es que no has conocido tanto las calles de la soledad o, las noches donde desperté solo, sin tener a quien abrazar para contemplar las madrugadas.

Tomemos las cosas con calma, pero a veces tengo miedo y, sabes bien a qué me refiero, es un miedo desconocido y angustiante, es como si de pronto mis brazos ya no pudieran dominarte o, el acento de tu voz se pierda en el olvido y no recuerde ni este momento ni todos los compartidos,

Déjame enloquecer otra vez esta noche, déjame en mis delirios mientras te robo violentamente esos besos que quiero sólo para mí, como si fuera un enamorado adolescente que siente por vez primera estas sensaciones que siento por ti. ¿Sabes que dentro de todo lo que he vivido, siempre estarás tú como testimonio de lo más intenso? ¡Qué importa si lo salvaje se repita en otras muchachas en otras noches!, he vivido tanto como para poder diferenciar entre lo que es verdad y lo que es mentira, mira, sólo siento el mundo como necesidad y, a tu lado, siento que es mío, es como volver a tener 25 años y sentirme el rey del mundo, pero no sé, no sé si entiendas el largo alcance de mis palabras, de lo que significa para mí ser feliz, o lo que puedas entender, para esas noches cuando recuerdes, naturalmente, de manera mejorada, estas palabras que lo tuvieron todo contigo, entre el silencio de los que se aman después de muchos años de guerras perdidas y, los que abren los ojos y contemplan un firmamento donde alguien debe decirnos qué hacer, porque ahora, en este momento, tengo las palabras para lo que se debe hacer, pero sé que nadie las necesita, ¿tú me escuchas?, o sólo ves mis ojos que reflejan tu rostro, mientras dejas que te hipnotice con el poder vigoroso de estos alientos donde sólo somos tú y yo, en medio de todo este cosmos, donde somos una razón para vivir.

Que recuerdas mis primeros libros, que te agradaron, sinceramente no sé si los hayas entendido, creo que nadie ha entendido todo lo que escribí, lo que busqué, lo que torpemente quise dar al mundo de mí. ¿Mis errores fueron garrafales?, quién puede acusarme de ello, en entornos donde sólo hay desesperanzas y temores, mira que mientras tomo de tu caliente mano, que se estremece con la fuerza de mis dedos presionándote, si sepas tal vez diferenciar entre lo que es sentir hasta lo que va más allá del tiempo y, lo que serán en otros días para ti, amores de unas pocas horas.

Las tardecitas de hoteles con amantes desconocidos nos son comunes a muchas personas, pero no te esperaba, no creía que volvería mi pecho a latir con tanta fuerza ni volver, a eso que todos niegan, creer, en quien de pronto se muestra frágil ante mí, como si no supiera de las guerras del amor, cuando todo lo que tuvo que nombrarse se nombró, para los desdichados, los que se han visto varados en esas orillas del adiós y los finales donde sin pasión, no hay nada más qué entregarse entre dos cuerpos que, todo lo han compartido, si me lleve lo mejor de ti, sólo para recordar que mis tantas maldiciones a Dios, fueron compensadas con lo que me das de ti, algo que creí, no existía ya.

Supongo que antes de mí, hubo sólo ensueños y esperanzas, rebeldías de la piel cuando se quiere sentirse amada, entrañas desesperadas por querer saber qué es el amor, labios no profanados que se llevan mis mejores besos, marcas en tu piel por la fuerza de mis manos cuando pierdo el control y me siento otro dios, otro ser, alguien que seguramente nació para disfrutar de estos placeres que me brindas.

Alguna noche de éstas explotaremos de placer y, entonces no querremos decirnos más nada, seremos las baladas más sentidas y el terror de saber que cuando tomemos consciencia que no podemos estar el uno sin la otra, será ese espanto donde no querremos saber de nadie, sólo de ambos, para encerrarnos de todo y entregarnos a lo que tú y yo sabemos mejor hacer: el amor.

Y entonces, nuestros ojos volverán sobre el tiempo y querremos saber dónde estuvimos antes, para saber por las horas perdidas, entre hechizos mal hechos de amantes que sólo buscaron la carne, no el contacto que va más allá, donde nada parece acabar y, donde lo único que importa es tener una habitación para que nos amemos, sin que nadie nos perturbe, en este estado paradisiaco, orgasmos y locura que no cesa, risas y alegrías bien recibidas, que debes saber, pocas personas en este mundo, tuvieron tantos privilegios, que, la carne y otros apetitos, unieron a los amantes y no lo esencial, lo que corresponde a consentimientos compartidos, a lo que es de mi voluntad como la tuya.

He dejado atrás las guerras para los que ven a las mujeres como rivales, a las mujeres que nos ven a nosotros, como verdugos.

Deja de una vez que arrebate tu ropa con agresión perfecta, hasta tenerte desnuda bajo mi poder, hasta sentir que estoy dentro de ti una vez más, dentro de lo más caliente que hay en tu piel, tu cuerpo, tus ojos adormecidos, llenos de ensoñaciones hechas realidad, deja que sea violento, sin que te pida permiso en nada de lo que haga, porque ahora soy el demonio que te ha de poseer, en el punto preciso de tus delirios y temores vencidos, para que vuelvas a saber por qué me amas, porque hemos detenido el tiempo, ante el asombro de los dioses que nos celebran con extrañeza, porque tú y yo, les hemos entendido.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

09 de mayo de 2024

viernes, 3 de mayo de 2024

EL LIBRO DORADO






 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

28 de abril de 2024

 

 

 

 

 

I PARTE

 

La lectura de los libros, me hacían sentir culpable y, no porque no los entendiera, a mis 17 años, los autores sólo sabían relatar historias muy deprimentes, demasiado confusas. ¿No se suponía que, leyendo, sería una mejor persona? Sin embargo, no hallé los textos buscados, los dejaba a las pocas páginas del libro que sentía, no merecía ser terminado de leer.  La costumbre era: tienes que terminar el libro que lees, pero, cómo iba a terminar de leer un libro que, sin ser de terror, me arrojaba con violencia a una realidad de la cual huía.

Me sentía culpable de demostrar que, los grandes maestros de la literatura, sólo servían para enloquecer a los jóvenes lectores.

Era uno de ellos.

Porfíe por décadas como es hasta entonces, en hallar los libros que me hablaran de un mundo diferente y posible. Tengo ahora casi 53 años y he dejado de leer, me dedico a ver documentales desde YouTube, sin confiar plenamente en lo que estos revelan, por saber que la información no es imparcial, que todo lo que vea, no tiene la visión panorámica de 360 grados o, mejor dicho, son imágenes y relatos inducidos por sus creadores. Sin embargo, no tengo más opciones a mi alcance. No fui educado para aprender otros idiomas, tampoco tuve la ventaja de aprender latín o, conjugar verbos en inglés desde niño, como otras personas en mi país pueden hacerlo. Sólo tenía la obstinación de ser el perseguidor de los libros que dijeran las verdades que todos necesitamos. Con el ir madurando y quemando etapas en mi vida, mientras el mundo a la par cambiaba con una locura inaudita para mi asombro, comprendí que estaba empezando a escribir los libros que me hubiera gustado leer y, vaya que llevo ya 161 libros escritos, sin que viva de la literatura, siendo éste quizá mi único privilegio, poder escribir y estudiar sin apremio alguno, como ahora, en que espontáneamente, me he sentado frente a mi escritorio, para escribir lo que pienso, merece ser escrito.

Preciso que, a las personas en su mayoría, les agrada el morbo, aquello que es enfermo y hace daño. Dejé o, mejor dicho, me aparté de todo texto que contamine estos pensamientos donde elijo qué pensar y qué escribir, si considerara mi lector que, no soy editado ni comparto mis textos, antes que los publique. No soy pues un autor al cual le escriben libros excepcionales, frustrados personajes que alguna vez quisieron también ser escritores, pero, no pueden sostener lo que escriben o, para ser exacto, le escriben a quien se maraville por un texto que lleve sus nombres y crea, es un excelente autor.

Pero mencioné el morbo, como algo corrosivo y que hace daño a la salud mental de algunos lectores. Cada libro cerrado, me evocó la experiencia de una sala de audiovisuales, a la cual acudía todas las noches, para tratar también de ver una buena película. Naturalmente a los pocos minutos de empezada la película, me levantaba de mi asiento, para luego retirarme y caminar por las calles de una ciudad a la cual, contemplaba con los ojos llenos de miserias, propios de los autores a quienes dejaba de leer o, las películas que dejaba de ver.

Tardé muchos años en deliberar si ser ignorante era una solución para quienes, quieren estar dentro del mundo, sin tener miedo a fantasmagorías hechas consciencia y, sólo servían para aterrarme ante un mundo, donde las personas iban y venían, sin temor a nada.

Los libros me llenaban de terror. Algo estaba fracasando en la literatura, filosofía, historia y demás disciplinas abocadas al estudio del ser humano. A mis 30 años, lleno de guerras internas por lecturas de libros recomendados que, sólo me atormentaron más, respondí que los verdaderos libros, eran los de derecho, que esos textos eran los que se debían leer, si mi lector se dé cuenta, leer textos de derecho es estar a la defensiva, si hable de leyes para que uno se sienta protegido ante inminentes enemigos que debían estar en todas partes.

Qué debía hacer entonces, si mi apetito por el conocimiento, me encaminaba por las tragedias, las desgracias, las penas, guerras, enfermedades y vesanias de autores que, nunca fueron felices y, desde sus testimonios, parecían querer convencerme que nada valía la pena.

Para esos años, a mis 32, cuando fuera publicado en la ciudad donde radico, en un reportaje que se me hizo para un programa cultural, declaré que había abandonado las bibliotecas para leer otra realidad, si fueron muchos años los que día a día, perseveraba en encontrar el libro dorado, el que fuera como un tesoro y del cual, nunca me apartaría, siendo mis palabras ante el entrevistador: he decidido leer la realidad, dejar los libros a un lado y, ver qué ocurre en mi entorno, para sacar de allí, mi propia literatura.

Maduraría así luego de muchos años de ostracismo, décadas después, en escribir lo que realmente pensé, era lo mejor para mí y mis lectores, si es que vanamente, creía, viviría de la literatura, es decir, me podría comprar, con la venta de mis libros, una casa, un auto, tener una familia, viajar por el mundo, ser alguien que fuera reconocido como un intelectual, alguien a quien se le considerara sus opiniones y, estuviera dentro de la élite, como invitado especial, al lado de personas interesantes y, atractivas mujeres famosas.

Nada de eso ocurrió.

Sigo en la misma labor, estudiando diariamente, ciertamente, a la hora que deseé, con comodidades que me permitan, por ejemplo, haber escrito la astronómica cantidad de libros que mencioné: 161, algunos con varios miles de páginas, sin haber recorrido el mundo, convencido que los medios de comunicación donde fui entrevistado innumerables veces, nadie los ve ni hace caso, sea alguien que sólo exista para pocas personas desde mi Blogger o, las redes sociales, en un panorama que no imaginé cuando tuve 17 años y, en la orilla de un mar bravo, gris, con fuertes olas reventando, escribiera con genuina fuerza, lo que me definiera como un escritor en ciernes, alguien que para los entendidos, tendría indudablemente el destino que ahora tengo, si en ese entonces, sólo tenía máquinas de escribir portátiles, a las cuales paseaba por la ciudad, sólo para que las personas que me observaran con ellas, pensaran que era yo un escritor. En realidad, no supe nunca qué era ser un escritor o un poeta. La verdad es que si mi lector, desea ser escritor o poeta, pero de los verdaderos, debe saber que la vida, le dará enseñanzas muy duras y de golpe, como para que aprenda día a día lo que se necesita, para escribir, libros de miles de páginas, con historias reales o verosímiles, en un largo vivir demasiado, sin que uno tenga tregua de descanso, o la garantía de haber triunfado dentro del mundo. Tal vez mis contados triunfos sean que, escribo los libros que quiero escribir, sin que nadie escriba usando mis nombres, novelas donde las palabras puestas, hayan sido cambiadas una y otra vez, hasta hallar un texto muy diferente a originales que, se pensó, serían grandes obras maestras. Tal vez mi éxito sea que siga escribiendo sin haberme vendido o, que mantenga mi discurso sin afanes de fama o riquezas, si enterado estoy, la literatura no ha hecho rico a ninguno de los maestros de la literatura, si recibieran becas o gastos pagados, para recorrer el mundo, si tuvieran un protector o mecenas, eso es diferente en mi caso, escribo por voluntad propia, sin creerme lo que digan de un autor o de sus libros que, para comprarse un libro, si es que este texto esté en modo de lectura gratuito en Amazon, las personas prefieren invertir o gastar su dinero en aficiones menos pesadas como, leer un libro, cuando bien, puede encontrar a los clásicos en internet y, gratis, o en modo de audiolibro, desde YouTube, si acaso, una página llena de palabras, nunca podrá superar, así sean imágenes sesgadas, a documentales que contienen hechos remitidos a su momento histórico.

¿Un escritor comprometido?, pues sé de fábricas, minas, sé de trabajos rudos y muy duros, como el tener consciencia cuánto esfuerzo se requiere, no para ganar unos billetes por un trabajo sino, aguantar mes a mes, día a día, un trabajo, en un contexto donde hay personas que nacieron recomendadas a hacer realidad sus sueños, si fuera necesario decirlo así: con protectores, preocupados en inculcarles talentos donde sólo hay ambiciosos padres que, esperan, hacerse ricos, con un hijo cineasta o artistas plásticos, o un escritor que sea un best sellers, si eso diera renombre a los apellidos o, permita a los padres afirmar en sociedad: mi hijo es un intelectual, pertenece a la inteligencia, es un notable, alguien muy influyente en temas delicadamente serios, si acaso sepa, los que nacieron con esa protección, fueron formados con otros fines: obedecer dogmas, doctrinas, ideologías, esclavitudes mentales diré, donde sólo se posa para la fotografía de recuerdos donde las noches son vacías, como los presentes en esos eventos, donde se les rinde homenajes o reconocimientos, sin que dejen de sentirse estafados, porque a cierta edad, sabemos, todo eso es falso, como cuando el catedrático les dice a sus alumnos: a los que asistan a la presentación de mi reciente libro y, lo compren, les daré una nota aprobatoria válida como un examen, si mentiras mayores fueran el comprar un libro descontado desde las planillas y, se asista a un auditorio lleno, para recoger en una larga cola de espera, el texto con el autógrafo y dedicatoria, por parte de alguien que sabe, todo es mentira. Pero, ¿escritor comprometido? ¿Y quién estuvo conmigo en los momentos donde estuve en total desamparo?, hablo de desamparos extremos, donde estuve cercano a perder la vida, junto con la de mis familiares. ¿Ser un mártir para la causa de quiénes? Los beodos que hablan solos entre sí, saben mucho sobre estas cosas, hay noches muy oscuras y tristes, donde duele la verdad y se escribe, como lo hicieron esos autores, con los maestros de la literatura, por puro morbo, con insana actitud, en contextos donde se promueve la lectura y se afirma que nadie lee, que los muchachos no quieren leer libros. Éste es mi testimonio, llevo décadas estudiando, tampoco he hallado yo el libro de oro y, quizá, los muchachos que tomaron un libro por vez primera, al dejarlo, se dieran cuenta muchas cosas, por ejemplo: leer una página de cualquier libro, es como una invitación a un universo que sabemos existe, pero debemos comprender. Todos vemos ese universo, otra cosa es explicarlo y entenderlo, si así, una página mencione todo el conocimiento acumulado por el ser humano por siglos, si hasta allí llegue la comprensión del joven que toma un libro por vez primera y renuncie al conocimiento, por saber que un libro abarca la totalidad de saberes y, eso es demasiado para alguien que tiene digamos, 13 años, si pueda ser consciente que, a mi edad, entienda en un 50% los documentales que estudie, pausadamente, por horas de horas, porque les recuerdo, llevo décadas estudiando y esto, me permite entender lo que otras personas de mi edad, supongamos, abandonarían en dos minutos algo que les interesa saber, pero comprenden, se requiere ser un erudito, para entender lo que se ve.

He sido superficial y profundo a la vez, sin haber mencionado a nadie como tampoco, un momento específico de la historia, si de esta manera, he escrito sobre el libro que nunca hallé y, por ello, me dedique a escribir constantemente, porque a pesar que éste sea mi libro número 162, aún no he hallado el libro dorado, ni siquiera dentro de mis libros escritos.

 

II PARTE

 

Ah, pero no olvidas las tardes del silencio, donde las muchachas te ignoraron y, las putas querían sólo hacerte creer que eras impotente. ¿Recuerdas tus 17 años?, ¿no caminabas todo el día porque sentías la desesperación?, ¿hubo muchacha que se apiadara de ti?, no hubo, ¿recuerdas?, y claro, los amigos sólo sabían beber mucho y andaban con las mismas derrotas. Peor aún, temías oler mal, ignorando que a las mujeres les apesta su sexo cuando tienen intimidad, ¿pero es que no te pudo hablar con claridad alguien cercano a ti? Y te masturbabas 7 veces al día y, olías a esperma y, no sabías qué hacer, porque todo era silencio, ausencia de muchachas, muchachas que resultaron embarazadas y abandonadas por quienes ellas creyeron, eran buenos partidos. ¿Escogiste como todos los muchachos de esa generación, también los libros, mientras te preguntabas, quiénes son los que tienen derecho a ser feliz?, es decir, a tener pareja, sexo en grandes cantidades, sentirse con buena autoestima, seguros de sí mismos, muy plenos a los 18 años, pero no, no sabías o no te hablaron de lo que significa embarazar a una muchacha, alguien te hizo creer que tener niños era una Ley de vida, que eso formaba parte de nuestra condición humana, pero luego mirabas a quienes criaban gatos y perros, ¿no eran mujeres las que criaron animales desde entonces?, ¿tan difícil es confiar y entregar los sentimientos? Y luego ibas donde la muchacha que te gustaba y, no sabías que no eras el único, que la visitaban muchos muchachos a los que complacía, pero menos a ti, porque tú eras el elegido para creerle que ella era virgen. Así de ignorante creciste, en medio de tardes solitarias, donde las muchachas te negaban el habla, porque la prometida estaba haciendo mientras tanto el amor con cuanto muchacho quería, haciéndote pasar soledades insoportables, donde al final terminarías rindiéndote y quedándote con la muchacha que fue de todos. Pero te saliste de la norma, no te quedaste con ella, la mandaste al carajo cuando te enteraste de las cosas que ella creyó, jamás te enterarías, y avanzaste tus pasos hacia la dureza de la soledad, mientras ella se quedaba sola también, pero por haber abusado de derechos que jamás debieron otorgárseles.

Ah, pero también recuerdas los años de las putas, cuando el dinero se te iba en menos de una semana, por hacer el amor hasta 3 chicas diferentes en un día, fueron buenos tiempos, ¿no?, pero cuando se te acababa el dinero, comprendías la falsedad de esas relaciones, porque ellas sólo te darían placer y felicidad por dinero, jamás por algún derecho. Y entonces estabas erecto todo el día y no te gustaba masturbarte, porque esa etapa de la autocomplacencia, ya no te brindaba placer y, estabas tan excitado que sólo pensabas en penetrar, tan lleno de testosterona que, al mirar a las paredes, algo atávico en ti te instaba a querer destrozar las paredes de tu habitación con tu miembro viril. Estabas muy lleno de deseos, porque hasta llegaste a ofrecerte como Terapeuta Sexual, colocando anuncios en las redes sociales, porque creías que las mujeres podían pagar por tener sexo, pero sólo te llamaban viejos homosexuales o ancianas. Pensaste que no era justo que las mujeres sí pudieran cobrar por dar placer y, nosotros los hombres, a lo mucho pudiéramos pagarlo, porque una vez conocido el amor, supiste que éste era un mal que sólo te sirvió para no querer tener otra relación de pareja más. Es cierto, percataste que podías hacerle el amor a todas las muchachas que quisieras, que podías con todas, pero no previste que un día tu dinero ya no valdría para ellas, que las economías cambian con el tiempo y, que tus ahorros no te alcanzarían no para hacerle el amor a tres muchachas por día, ni a dos, ni a una, ni para durar tus 4 horas de sexo continuo, apenas para estafadoras que ya no podías elegir, porque en tus tiempos, entrabas a las casas de citas y ellas desfilaban para que escogieras con quien querías estar, pero en otros tiempos, te llevabas desagradables decepciones, por citarte con muchachas que publicaban anuncios con fotos falsas, para encontrarte con mujeres que en nada podrían despertar tu apetito sexual, si las que se quedaron para ti, fueron mujeres a quienes les hiciste el amor más de 100 veces y, estaban muy gastadas para ti, es decir, nada que despertara el deseo o entusiasmo de hacerles el amor, porque con ellas, ya nada más quedaba por conocer o satisfacer.

En suma, ¿nuevas trabajadoras sexuales? No, esa etapa en tu vida, había acabado y, tampoco está dentro de tus planes, tener una relación de pareja, conoces demasiado bien a las mujeres, hasta a las más decentes, no eras pues precisamente el hombre soltero que antes consentía compartir sus mujeres, ahora que estás disfrutando de una nueva manera de soledad, sabes bien, esas aparentes muchachas decentes que, tienen tanta experiencia sexual como la que tú tienes, si es que has pasado de las dos mil mujeres, no te dejan ánimo alguno para querer estar con quienes no piensan renunciar a sus mañas o costumbres de solteras o señoras. Tampoco piensas trabajar para mantener a ninguna de ellas. Lo tuyo es escribir y estudiar que, de tus comodidades, los que te conocemos, sabemos, eres alguien elegido para el arte, la literatura y el estudio, no para perder la vida con amargura, desempeñando oficios que sólo te harían maldecir a la existencia, si sabes bien, la pasión puede durar un tiempo, pero ningún método anticonceptivo es seguro, a no ser que la muchacha se haya hecho arrancar el útero o hecho la histerectomía, pero bueno, normalmente, eso se da, cuando las mujeres son demasiado promiscuas y, tienen que decidir entre el sexo con diferentes hombres o, tener más hijos, de los que ya se tiene. Naturalmente, las golosas se hacen arrancar el útero, porque quieren tener más hombres para biografías que son tan extensas como el libro de cinco mil novecientas páginas que has escrito, dentro de los 161 libros escritos que llevas, en relación a lo que nos hace felices a varones como mujeres, porque si te dieran a elegir, pedirías tener mucho dinero, para volver a disfrutar de los goces de la carne, con muchachas de 18 años que ya son madres solteras, con cesárea incluida, para tener aún las paredes vaginales estrechas, si deba precisar, antes que una muchacha de 18 años termine siendo madre soltera, ésta ya ha tenido un record de amantes casi como el tuyo y, en un arranque de desesperación, por saberse ya no elegible, se embarazó por alguien que le pasa una pensión por alimentos, mientras ella se hace ayudar por su madre en la crianza de la creatura, mientras sigue de fiesta en fiesta si, hoy en día, se diga: “el que se queda con ella, pierde” y, no es frase precisamente mía, es una frase tan común aquí en Perú, donde la soltería que va de la mano con las putas, a las que ahora se les llama: cariñosas, se ha hecho una costumbre para, esos muchachos que trabajan en minas informales y, ganan tanto dinero que, jamás podrías competir con ellos, con tus miserables billetes, cuando ellas, reciben cien veces más, si es que el puterío es algo que va de la mano con el dinero, algo que ya no tienes, como lo tuviste en su momento, cuando tu dinero valía para ellas, o alcanzaba para hacer el amor hasta con tres muchachas en un solo día, si es que estuviste de moda, por durar horas de horas y, cambiar de muchachas en una sola tarde, así en este momento, los muchachos eyaculen en menos de diez minutos y, no sepan llevarlas a los orgasmos a los cuales las tenías acostumbradas, pero debo dejar bien en claro, a las mujeres les place más el dinero que el buen sexo y, me refiero a las cariñosas, las de la vida alegre, si es que en este momento de la historia, lo único que pueda aportar una muchacha de menos de veinte años, en una relación de pareja, sea su vagina, mientras que el resto sea gastar, gastar y gastar, mientras no te permiten que revises sus celulares, porque saben que tu dinero se va acabar en menos de una semana y, ya tienen alguien que te reemplace, hasta que vuelvas a tener dinero, que para las mentiras, en eso sí que son unas campeonas y tú, un pobre tonto que pensó, toda su vida se resumiría a tener sexo libre, con putas que, te han dado una lección: podías llevarlas a la gloria en la cama, pero nada más glorioso es para ellas que, el dinero.

Entonces te dedicas a escribir, con el nombre de, Mauricio, mientras que ves pasar a las muchachas que no serán tuyas jamás, porque el dinero que tienes, no te va a alcanzar para mantenerlas, si acaso, hayas renunciado a trabajar para mantener a alguna, porque sabes que eso es perder la salud, por alguien que seguro demandará mucho dinero para los gastos, si es que hay alguien en el mundo que, me pueda afirmar que es hermosa la convivencia, cuando se percata uno que no todo es placer, que además hay que cubrir con gastos que van desde la electricidad, el agua, internet, alquiler o tributos si se tuviera casa propia, gasolina para el auto, si es que se tuviera auto, ropa, no sólo para ella, sino para los niños, porque además deben ir al colegio y, hay que pagar todos los gastos que demanda tener uno, dos, tres hijos, en el colegio, si es que además, debes ahorrar para el estudio universitario, si te has tomado la molestia de alimentarlos bien y sabes que los alimentos de cada día son una buena cantidad de dinero, si cuando conozcan la universidad, ésta te demande una cantidad considerable de gastos, considerando que sea pública o del estado, porque si vas a meter a tus hijos a una universidad privada, allí sí vas a tener que tener tanto dinero como un millonario, si es que tus hijos o tu mujer o tú, nunca se enfermen, o el trabajo nunca te falte, o las malas amistades no vuelvan alcohólicos o drogadictos a tus hijos, si es que tú no eres alcohólico o drogadicto, porque sabes que son vicios muy caros, como para gastarse todo un sueldo mínimo en una sola noche, como si ya has pensado no sólo en quiénes deberían ser las amistades de tus hijos, si es que tus hijos fueran populares o, cómo serán las parejas de tus hijos, si temas que te pase lo que te pasó a ti, por meterte con una mujer sabida que vivió a récords de distancia, la vida, el placer, lo que llamamos en Perú: kilometraje, si midamos a un miembro viril en centímetros y un kilómetro sean mil metros, bueno, calcula tú solo. Porque después de todo ello, si es que cayeras atrapado, extrañarás las tardes de soledad y de silencio, increíblemente, donde no hubo amigas para dialogar o besar, o sólo hubo amigos que te exigían beber para estar con ellos, si es que también se drogaban, si he dado detalles mínimos de todo lo que evitas, porque ahora fumas un cigarrillo mentolado desde tu habitación estudio y, bebes tranquilamente de tu Cool Fresh, comprendiendo que, te has librado de una mujer que te iba a joder hasta por lo que respiras, porque a ellas no sólo les da la menstruación, o la ovulación y los cambios de estados de ánimos, además, algunas se quedan calvas, otras cuando envejecen, odian a todo el mundo, o cuando les viene el cambio de vida o menopausia, entran en crisis, por saber que ya no sirven para el amor y, deben cambiar de estilo de vida obligadamente, si es que envejecer en las mujeres es para ellas el peor de los crímenes, si así evocaran cuando tuvieron trece años, cuando tuvieron más de 15 enamorados y, la vida recién empezaba para ti y para ella, tú, en tu mundo lleno de una soledad insoportable que te hizo enloquecer y, ella, haciéndose más y más abortos, hasta cuando el ginecólogo le terminó por advertir: otro más, y pierdes el útero.

Entonces, fumas de tu cigarrillo, te ves como un hombre soltero y, meditas en el libro dorado, el que siempre quisiste hallar, el que te dijera las verdades que tu padre y tu madre nunca se atrevieron a decirte, en sus putas vidas.

HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...