viernes, 29 de diciembre de 2023

TAL VEZ PUDO SER MEJOR




 

Pienso que es normal sentir y olvidar.

-        ¿Existe realmente el homo sapiens?

-        Mejor pregunto: ¿cuánto se tarda para ser sabio?

-        ¿Alcanzaron todos, la sabiduría?

Las personas tratan de comprenderse. Buscan un libro para saber por qué tienen esa forma de ser, lo cierran, han percatado que un libro comunica con todos los libros escritos, todas las ciencias, ¡ah, el saber es infinito!

Recostarse en la cama por última vez. Ella sabe que ya no la deseo como antes. Después de más de 500 sesiones de sexo, percatamos que nunca nos conocimos, que apenas entraba a mi cuarto, los segundos apremiantes demandaban sexo de inmediato hasta intentar alcanzar el orgasmo.

-        Te duele saber que muchos se fueron siendo incompletos, sin haber alcanzado el entendimiento de sí mismos.

-        Pienso que son interesantes las personas complejas que saben describir la existencia de manera simple.

-        Tomas tu Coca Cola helada a medianoche, Mauricio, fumas tu cigarrillo mentolado, sabes que estás escribiendo hasta el amanecer. Esos viejos tiempos que te sorprenden frente al ordenador, escribiendo a voluntad. Tienes muchas palabras que, sin compartirlas, retornan a ti para plasmarlas en un blogger que, no pretende nada, sólo hacer literatura, es decir, escribir historias que parecen extrañas.

-        Prefiero no voltear la mirada hacia atrás. Tanto ha cambiado todo, volver la mirada es como caer en un abismo, ¡los pasos firmes escucharon a las personas en quejas hondas: no queremos aprender más!

-        Vi a un muchacho con una canasta llena de chocolates y un globo en forma de corazón donde estaba escrito: Te Amo. Suele ser la vida así, también me pasó de igual manera, pero he olvidado con quien y cuando.

Por un momento, estuve cercano al que lo sabe todo, estuve tentado a hacerle las preguntas necesarias, pero sé que no le iba a entender, por más simples que fueran sus enseñanzas.

El proyecto de hombre. Las personas se preguntan qué es ser un hombre. ¿Un activista?, ¿un mujeriego?, ¿un pacifista?, ¿un gran guerrero?, o el que cumple con un rol en sociedad porque dice que es la ley de la vida.

-        Pero las personas mayores, las que se embriagan para evadirse a sí mismas, ¿no merecían la respuesta que los resolviera?

-        Sé de un hombre que aguantó más que yo y no bebió ni en el momento más duro. Su silencio es hermético, sólo quiere tomar sol y cuidar de la paz sagrada y otorgada a los benditos.

-        ¿Con qué nos complicamos la vida?

-        Hay gente que sólo sabe hablar de enfermedades, ¿es morbo o realmente están enfermas? -sólo sé escribir de experiencias vitales, no tengo palabras para recordar lo que no tiene solución- ¿Has visto el amanecer de nuevo? –cuando digo de nuevo, quiero decir, como si fuera una primera vez- para cada mañana hay una nueva primera vez, nuestro ver no se cansa de buscar maneras para tener pensamientos felices – si no estás de acuerdo conmigo, no te culpo, la vida no fue fácil para nadie, ni para mí, pero aquí estoy en medio de sorderas que evitan a quienes no aceptan sus formas de ser.

-        Aprendí a existir y entenderme cuando el mundo se hizo pedazos, creo que envejecí de golpe, sin dejar de ser joven, pero qué, ¿se puede ser joven a los 52 años?, son otros tiempos, así tenga el cabello cano. Mucha energía dirás. Mi bandera es la esperanza consumada. Los límites de mis fronteras se elevan donde los saberes inservibles no contribuyen hacia el sentirse bien.

-        ¿La palabra tiene poder? Claro que sí, sólo depende de quien la enuncie. Allí hay una historia muy profunda desde la que se puede sonreír. Se vencieron muchas experiencias negativas. Entonces, ¿hay tiempo para ser infeliz?

-        La única opción que tenemos es ser felices, las demás no sirven.

-        ¿Cómo ser feliz? Sé cómo ser feliz, pero es mi obra, lo que no sé es, cómo debas ser feliz tú.

Al carajo con todo, sintámonos eternos, nada pasará, nada malo nos asecha, no hay algo qué temer.

-        Cuidando de mis palabras, enuncio aquellas que despiertan emociones fuertes y alegres. Esto es sabiduría, como saber guiar un diálogo hacia tópicos donde despierte el brillo en la mirada de quienes recuerdan que alguna vez creyeron.

-        Ya no escribo contra nadie, tampoco voy contracorriente ni quiero cambiar al mundo, mucho menos salvarlo. Así nos hacemos sabios, así nos hacemos cautelosos, sin dejar las verdaderas aventuras.

Qué puede ser más engañoso, ¿el cariño de quien aún no se ama?, o esas teorías que intentan decirnos como es el todo, sin dejar de ser teorías.

Creo en algo, en los niños, en los adolescentes, en los jóvenes, ellos van por primera vez, por esos caminos que ya conozco y, dentro de mis conquistas, sé que irán más lejos que yo.

-        Me siento a tomar sol, a la puerta de mi apartamento. De vez en cuando alguien me llama para comentarme cosas simples. Y disfruto el broncearme más, mientras contemplo el cielo de esta temporada: nubes que ocultan al sol, resolanas, brisas, temperaturas agradables. Otras personas buscan afanosamente lo que he hallado. Largos son los caminos para los que tomaron mis decisiones. La fortuna fue mía hasta en el momento que estuve rendido. Qué es el aliento de los que te llaman para que les escribas lo que en su momento les agradó.

Desde otras partes del mundo, todo se contempla de maneras diferentes, ellas quisieron amarme a pesar de saber que me negaba a esos errores, es mejor componer una melodía en vivo para Facebook live desde el teclado. No compongo algo extraordinario, pero al menos no compongo melodías tristes.

-        Están sentados leyendo estos textos, sean desde un bus o sus asientos de sala, no sé si sienten frío y si echaron carbón o leña a sus chimeneas para sentir algo de calor. Me entero que hay guerra en varias partes del mundo. No son mis asuntos. Estoy muy lejos para alzar banderas blancas donde sólo estorbaré o tal vez, empeore las circunstancias.

-        Un libro te comunica con el resto de libros escritos. ¿Aceptas el reto del conocimiento?

-        No escribas sobre lo que no puedes solucionar, me dice un hombre muy vivido que posee una mirada serena que se pierde entre los muslos de la muchacha que pasea con su perro.

-        Para no perder la razón, me dedico a escribir. Largas son mis historias en consecuencia. Tampoco soy genio, apenas alguien que logra ver un poco más lejos que los demás.

En la soledad de los que lo hallamos todo, quedan marcas de guerras proporcionales a lo que es el alma.

No puedo mover montañas, por allí debí empezar a comprender la vida. Algunos libros nos hacen creer demasiado. Serán los sueños de quienes, siendo poetas, no confrontaron sus versos con la realidad.

¿Hace cuántos años que no beso a una mujer?

(Mauricio, estás escribiendo sobre muchas cosas a la vez, mucho tema como para no dejar de hacer pausas entre oración y oración).

Es cierto este momento, es cierto este instante, es cierto que llegamos a sentirnos eternos, es un lugar común, ¿por qué tendría que negarme este delirio?, después habrá tiempo para saber de lo indeseable, lo que no queremos conocer.

Te amo, te amaré una y otra vez, nunca dejaré de amarte. ¿Suenan hermosas estás afirmaciones? Estoy muy lejano de ellas, prefiero afirmar que amo lo que no me hace daño.

¿Me alejé de el volumen completo de palabras negativas que sólo entristecen y confunden? Digo que sí, también escribo que estoy en mi derecho. Los que me conocen saben que dialogar conmigo es fácil, es que es agradable haber aprendido a dialogar, escribo dialogar y no imponer miedos o ideas.

¿El hombre existe?, ¿quiénes lograron alcanzarse completos?, llegar a ser, es tener soluciones para uno mismo. Cosmogonías donde comprendemos, no todos sentimos lo mismo, lo que prefiera no es lo mismo que a otros afane.

-        ¿Venimos a pelear a este mundo? Mira que, sin darnos cuenta, llegado el momento, nos encontramos en plena pelea, por más pacifista que sea uno.

-        Sé que muchas cosas están ocurriendo en este momento, pero lo que imagine no basta para afirmar si es cierto lo bueno y lo malo que hay dentro de cada uno.

-        Y entonces cierro el libro, he percatado que no entendí al autor, que mientras doblaba páginas, me leía a mí, ¿quería saber sobre mí o sobre el autor? Éstas son mis palabras, el autor sólo me ha entregado nuevas definiciones para hacer crecer mi alma. Soy el que elige sus palabras. ¿Has intentado ser dueño de tu mente? Allí cabe algo más grande que el cosmos. Miraré otra vez a las multitudes sin pecar de ingenuo: en silencio parecen frágiles, no querrás escucharles a todos a la vez, elige bien tus deberes.

-        He preferido los placeres y renunciar al miedo. Supongamos que elijas lo mismo, te diré que eso es algo que no se enseña.

-        En las expresiones de una sola persona vi a muchas personas. ¿Existe el hombre?

-        Todas las palabras fueron dichas hace tiempo, lo que tú sientes o has sentido, también. ¿Existe el hombre como definición filosófica? Supondré que en la siguiente generación se escriba sobre otros temas, no sobre estos tópicos reiterados, donde he dado explicaciones mías.

-        Debo aceptarlo, las muchachas sólo duran pocas horas al momento de ser dulces, no nacieron con 100,000 palabras optimistas- aprendemos a éstas según nuestras vivencias - ¿quién me puede relatar 100,000 vivencias felices?, es decir, hablar tanto sin repetir las palabras hasta que le diga: ¡basta!, mientes de la manera más bella que he conocido, así sea que para mentir se necesite una inteligencia superdotada, pero me agrada, qué te parece si juntamos lo que sabemos para convertir esa unión en un diálogo que no termine en otro libro de desamor donde los lectores sólo lloren.

No hemos pedido mucho cuando despertamos a la vida. Saber aceptar lo que se tiene es el inicio de las mejores experiencias. No. No he sido denso, sólo he liberado mis ideas para distraer aquello que no te dejó en paz. Hay algunos escritores que tienen esa virtud: logran hacerte olvidar de todo. Estoy por prender un cigarrillo mentolado, aquí está por amanecer, siempre hay una nueva primera vez para todo, siempre, con todo lo extenso e inconmensurable que abarca esta palabra.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

29 de diciembre de 2023






jueves, 28 de diciembre de 2023

LAS MUCHACHAS SIN NOMBRE Y LOS ORGASMOS



 

Creo que perdí mis sentimientos en relación al amor, cuando empecé a disfrutar de cada una de las muchachas que me lo dan todo sin que las enamore. Porque te van a decir: el que la sigue la consigue. Nunca fue bueno el sexo luego de una noche de alcohol y drogas. Sentir el placer sólo por sentirlo, forma parte de mi filosofía de vida. Y así escribo.

No soy de los varones que cometen excesos ominosos para al día siguiente decir: “no recuerdo nada”, lo que en Perú es dicho como: “borré cinta”, en alusión a los casetes con los que escuchamos música en los ochentas. Cada quien sabe de sus secretos inconfesables, si es que ahora, la IA puede crear películas donde uno esté, sea con voz propia, como recreación para videos donde podemos hacer cosas que en la vida real no haríamos jamás.

Algunas personas dicen que me admiran porque soy de los varones que se aventura a conocer nuevas muchachas y les hace el amor de inmediato. No entiendo a aquellas parejas que se besan por decenas de minutos, como si en los labios hubiera placer, si el verdadero placer se dé en el coito, es decir: penetrar, penetrar y penetrar, si al hacerles el amor a estas muchachas, todo se nos sea permitido, en el tiempo donde uno diga basta o hasta cuando ellas se hayan laxado tanto que, no deseen tener más orgasmos.

Sería tan sencillo dominarlas de inmediato, estimulando sus clítoris y el punto G, como para enloquecerlas y adueñarse de sus sensaciones con totalidad, pero eso sería darles más placer a ellas y, no pago por hacerlas felices completamente, diré que soy egoísta, que les pago para saciar mi sed animal de sentirme una bestia en lechos donde se debe asegurar, mis 100 kg de peso, no rompan lo que es herramienta de trabajo para ellas: las camas.

Algunas te piden cierta cantidad de dinero para quitarse el sostén, otras simplemente se recuestan sobre los lechos con las piernas abiertas como si lo que ofrecieran fuera sexo frío, es decir, sin sensaciones cercanas al orgasmo. ¿Es sexo sin deseos? Diré que más puede la testosterona, que más puede el deseo de penetrar, que los varones como yo, sabemos, a ellas les gusta ser penetradas, domeñadas y el que las haga sentir mujeres, más que mías, recordarles que su oficio está en complacerme.

Que sean madres solteras y sepan de todas las mañas para no tener más hijos, es una garantía al momento de tener un accidente y se rompa el preservativo. Ellas me dicen que tener un hijo más sería la quiebra para sus economías, una locura que no piensan repetir, sobre todo cuando con cada cliente, tienen orgasmos, adicción al sexo, algo de lo cual nunca se retorna.

No me atraen las muchachas decentes, si tenga oportunidad con ellas. No quiero simplemente perder mis horas para la escritura ni que me rompan la puerta de mi apartamento sea por celos o alguna extraña idea que se les cruce por sus mentes.

¿Tú puedes estar erecto de inmediato con alguien a quien nunca has visto ni sabes quién es, salvo que esté sana y libre de las enfermedades del amor?

Ya no tiene importancia si es que les haga cosas que ni siquiera los pornostar hacen desde los videos que se ven en internet, creo que el instinto es superior, entre la soledad de noches como ésta, donde si alguna muchacha fuera valiente ante mí y, deseara pasar toda la noche haciendo el amor, comprendería que no hablo sobre aspectos personales al momento de amar, que lo mío es coito hasta que dé mi esperma dentro del preservativo, sea según el tiempo demandado. ¿Conversar?, la pregunta es, de qué, ¿de libros o temas interesantes donde llevo décadas adelante por mis encierros, estudiando y enterándome a veces, a destiempo, quiénes fueron ciertos personajes en la historia.

Diré que no propongo nada a nadie, que no revelo ni aporto algo que influencie el estilo de vida de las personas, que esto es mi literatura y, hace años dejé de dialogar con quienes supuestamente crearon todo este universo por considerarlo inútil, ¿qué puedo proponer con mis 52 años ante guardianes milenarios que lo han visto todo y nos conocen a la perfección?

Escribiré que estos escritos son sólo para entretenimiento neto de lectores aburridos que necesitan pensar en otras cosas, antes de enfrentar un nuevo día, con todos los rigores y obligaciones, dentro de los cuales, hay un espacio para leer alguno de mis textos entre los miles que tengo, para variar en algo sus pensamientos, que tanto mundo sin recorrerlo, baste con muchachas con las que no se habla, salvo sean frases sucias o cercanas a rituales donde se juega a amar, sin que se tema perder, porque después de acabado el placer, uno toma su propio camino y vuelve como yo, a esa rutina donde nadie nos pide explicaciones y nuestros únicos deberes son ante nosotros mismos.

¿Es fácil ser como yo? Hay mucho camino entre aquellos lectores que no me comprenden al leerme y mis experiencias. Es cierto, hay días donde necesito de mucho dinero, porque después de una, quiero a otra y luego a otra, sin tener ningún ánimo de repetir de muchacha en la cama, sólo por el placer de conocer nuevos cuerpos, nuevas formas para hacer el amor, nuevas poses espontáneas con las muchachas que son de todos, si yo fuera de todas, sin que nadie se atreva a reclamarme como suyo, por haberme ganado el derecho a ser libre o free, en estos territorios donde fracasaría con una muchacha decente, porque me aburriría de hacerle el amor luego de intensas horas, donde me lo han entregado todo, desde el cuerpo al alma, para meditar la mejor manera en cómo terminar en algo que por sus mentes significa, una relación de pareja que no deseo tener.

Para ser exacto, no quiero estar toda mi vida con una sola mujer para siempre, tampoco quiero perder mis horarios ni privacidad, no quiero ser un varón que renuncie a su libertad para ser un señor serio y responsable que sabe, a las mujeres nadie las puede dominar, si el trato para mí con ellas sea de esta manera: de acuerdo, tarde o temprano te aburrirás de mí, si es que me aburrí de ti desde la primera noche, extrañando al resto de muchachas por conocer, hasta que decidas hacer de las tuyas, tomando decisiones por ti misma, sin que nada pueda hacer, si sea o forme parte de un ganado donde tenga que aceptar, crees tener derecho a tener 4 o 5 amantes. Prefiero las putas a secas que las muchachas que andan de puterío constante y me impongan condiciones que no estoy dispuesto a aceptar.

Así, las cosas están muy bien y, para ustedes también. Porque no soy progresista, es decir, esos intelectuales tolerantes, que nunca tienen celos y, dejan que sus esposas se vayan a tomar a bares con amigos y amigas, en el ejercicio de sus derechos a ser dueñas de sus vidas. No, para eso no existo, que las mujeres sienten igual que nosotros y dura poco la magia del andar unidos de la mano por la ciudad o, el que de pronto lo que fue convivencia, se termine por convertir en una esclavitud donde jamás seré feliz.

Y es cierto, cientos de orgasmos con muchas muchachas de quienes no sé nada, a quienes llamo para con breves palabras, citarlas, o bien a mi apartamento de soltero o, ir a sus apartamentos, sabiendo, no seré el único varón del día, sin que ello me importe en lo más mínimo.

¿Hablar con ellas?, eso es para los que no entienden nada del sexo, a las mujeres no les gusta hablar cuando se trata de intimar, piden sexo de inmediato si se sabe para qué se cita uno con ellas. Desvestirse y estar erecto, penetrar, penetrar, penetrar, ser feliz, segregar las hormonas que compensan mi organismo, dejar unos billetes que otros lo gastan en drogas como el alcohol por ejemplo, para luego retirarme y sentirme satisfecho, porque dentro de mis preferencias están las veinteañeras, si es que sean un universo interesante a explorar, donde sus cuerpos son distintos, como el color de sus ojos o piel, nunca con orgasmos de olores desagradables, tan finas en sus artes como para no oler a ellas después de hacerles el amor, tan libres como yo, como para hacer de sus vidas lo que quieran, si así igualmente me sucede a mí, para regresar a mi apartamento, ducharme, abrir la Coca Cola helada, prender un cigarrillo y, recostarme en mi cama, mientras siento que algo bueno ocurre en mi organismo mientras sigo erecto y con ganas de seguir haciendo el amor, porque además, nunca alcanzo mi orgasmo, entre vaginas complacidas a mi voluntad, si el recuerdo sea eso: tener muchas muchachas, sin saber nada de ellas, sin conversar sentados a un café para saber qué piensan o sienten conmigo, porque esas tertulias las tuve hasta decir basta, sea en la universidad o cuando estuve de pareja.

Sinceramente, no creo que soporten mis discursos de intelectual, ni las decentes, ni las trabajadoras sexuales, hablo demasiado y digo cosas muy interesantes, pero sólo puedo ser entendido por mujeres que han estudiado por décadas y, ellas, no están dentro de mis preferencias sexuales, porque encima, prefiero a las que tienen la vagina estrecha, no a las que quieren que les escuche sus historias, las de sus ex parejas, las de sus amantes, comentarios triviales y fuera de lugar para un escritor que vuelve tras sus estudios y escritos, alguien que es difícil de comprender, un misterio para quienes me ven siempre sonreír si deba reiterar, ésta literatura no es una propuesta, no todos pensamos igual, no todos llevamos el mismo estilo de vida y, éste no es un aporte o un manual didáctico para aprender a tener sexo o cómo amar, son sólo las experiencias de un escritor y pensador libre que escribe para que mis lectores, entren en mi universo y sepan que cada persona tiene su propia manera de vivir, si con esto quiera decirles, para nada estoy entregando una respuesta que sane vidas, sólo es mi testimonio, que sin un día tuvieras tiempo, sé, también harías lo mismo: escribir la historia de tu vida, si ese privilegio se me ha otorgado o he luchado por él, en estos tiempos donde todo ha cambiado y, la gente ha hecho como si nada hubiera ocurrido.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

29 de diciembre de 2023

LAS PESADAS PÁGINAS DE LA HISTORIA



 

Sé de días que han sido arrebatados de mi memoria, por voluntad propia, para no saber de todo lo oscuro que puede ser, ocurrir, cuando todo es silencio y no se tiene a quién acudir para pedir auxilio. Sé de días de encierro obligado donde busqué en el pasado del ser humano, la explicación a lo que somos, todo lo que nos puede pasar. Sé de todas las fuerzas en contra y de cuán humano soy, cuando tuve que ser fuerte a la fuerza, cuando recordé todos mis escritos, viéndoles con extrañeza, como si me parecieran recuerdos muy lejanos, propios de otras existencias, entre horas donde el cielo rojo hermoso, fue adverso y enemigo, locuras reales donde aprendí a convivir con mis daimones interiores, esas voces que, como todo el mundo, era una confusión infernal, creo que escribí alrededor de 140 libros, ¿es eso desmayar?, porque te he visto cara a cara y te he despreciado, mientras renunciaba a escribir escritos que sabía, en tiempos pasados, habrían sido inmejorables para mi literatura, pero dentro de todas las causas perdidas, pensé erradamente que ya eran vanas las palabras, que mi decisión de no integrarme al mundo era, porque nada de lo que ocurría me parecía bien. Aún hay muchas cosas que marchan mal, ¿puedo hacer algo yo?, si ante mis imposibilidades, comprendí que mi derecho a escribir había sido arrebatado, ¿puede un escritor que escribe tanto, soportar todo el peso impuesto del silencio? Y en discursos desalentadores para quienes esperaron palabras más fuertes, renunciaba a aquello que me instó por décadas a sentarme frente a las máquinas de escribir y, luego, teclados de ordenadores, para relatar historias diferentes, donde lo vital triunfara, en medio de testimonios donde todos perdíamos siempre, si diga todos como seres humanos, como hombres a los cuales se nos reconoce como sabios sin serlo, creo, por la cantidad de errores que cometemos constantemente, por saber que por más fuertes que sean nuestras palabras, nada es más fuerte que el mundo mismo, que de pronto nos toman por sorpresa  y sin aviso alguno y, empezamos a sentir que nos hemos ido al carajo, que las luchas más intensas se hacen reales desde extremos donde conocemos nuestros límites. ¿Puede existir algo más duro que arrebatar lo que más se quiere?, porque de pérdidas todos podemos hablar sin detenernos y, a mis 52 años, sé, es difícil precisar dónde empieza el final y cuándo el renacer. Los rostros de muchas personas no volverán a ser los mismos, ¿puedo hacer algo ante ello?, creo que no puedo ni nadie puede, hay preguntas que jamás podrán ser resueltas, encrucijadas que nos cambian por completo, en realidad creo que luchamos todos contra algo que no se sabe qué es, tal vez sepa bien contra qué lucho yo, pero estoy hecho de una sonrisa de piedra que respira el corazón de las demás personas, ¿tú puedes sentir lo mismo que yo?, porque por más que celebre hacer el amor como los olímpicos, en los años anteriores, algo se quebró de manera definitiva y no tengo palabras para ello. ¿No era hermoso decir que lo más bello que vi en mi existencia, el que mi miembro viril entrara en una vagina?, pero dentro de mis apetitos banales y las urgencias del mundo, sucedían hechos que me otorgaron dimensiones apartes, donde a mi alrededor, todo se caía a pedazos y, porfiando en seguir siendo feliz, sólo supe escribir de lo que nos exalta, de lo que nos recuerda por qué algunos seguimos aquí, pero, ¿supe de las consecuencias del sexo y sus delicias?, ya que a esta hora, muchos dejaron otros planes y caminos, para hacerse responsables y de mentalidades serias, ¿cómo pues me ubico dentro de un mundo donde nos hemos convertido en personas que hablamos con delicadeza? Y no es que al mundo se le acuse de tener amos, sinceramente todo se descontrola llegado el momento y nadie sabe dónde termina esa gran vorágine que nos atrapa a todos. ¿Retornaron a mí los gigantes del pensamiento humano para aguantar lo que ellos aguantaron? Porque pensé en todos y todo y, respuestas no tuve, si en las verdades terribles, sólo sentí impotencia, la misma sentida por la humanidad entera, si al girar nuestros ojos a los cielos, sólo encontráramos las mismas respuestas: ¿si éste es El Paraíso, por qué hemos de sufrirlo?

Siento que fui lanzado a la arena donde los gladiadores judíos divirtieron a los romanos desde sus coliseos. Si maté a todas las bestias o, mis bestias interiores, nada hay que celebrar, tampoco sabidurías para proponer. Santos y demonios ahora descansan donde el recuerdo es inmenso y doloroso y, hasta allí mis palabras son inútiles, vamos, con palabras no reparamos tanto daño, ¿puede un texto hacer viajar en el tiempo para que se evite los errores tan caros cometidos?

Dime estimado lector que ves el vacío, esperando que fluya alguna magia extraordinaria que nos evada a ti y a mí. El artesano de los textos apenas acude con expresiones vagas e inservibles. ¿Podré escribir de otra manera la historia de los que guardan silencios sagrados? Porque cruzamos fronteras no deseadas y, los que hemos quedado, sabemos, hay fuerzas superiores ante las cuales sólo algunos podemos enfrentarles y detenerles, pero no puedo hablar de manera general o universal. Tomaré de mi Coca Cola helada, prenderé un cigarrillo mentolado y apreciaré el cielo que ha retornado calmo, sin sed de sangre o humanos, mas nunca haré como que nada ha ocurrido, así tampoco diga más nada, soy como cada uno de ustedes, un solitario que intenta armar un rompecabezas llamado mundo, del cual, he de borrar de manera forzada, por ser mi mejor alternativa, los años del terror, donde estuvimos solos los seres humanos y cambió todo, justo cuando aprendíamos a ser felices, cuando todo marchaba bien, si precise, estuve en lo más profundo para hacer luz en medio de lo más siniestro, sin que pueda afirmar gloria alguna en medio de mis peleas, porque cuando derroté todo lo que dañó a los seres humanos, al salir de esos avernos llenos de lamentos y quejas, no encontré de igual manera al mundo a como lo fue antes, si no me queden ganas de retar ni desafiar a nadie, porque esta vez no fue literatura, fue real y, esto quedará por siempre en la memoria de esta generación, los que asistimos al fin del mundo y a veces guardamos silencio, mientras veo pasar a niños inocentes que buscan una razón para sonreír, dentro de todo lo fuerte que deba ser, para recordarles que aún hay muchos caminos por descubrir y, será inevitable que cometamos nuevos errores y paguemos por ellos, por saber que no tiene la vida nuevas formas de proseguir, si esto siempre ha sido así, dentro de todas las explicaciones que hemos entregado a la humanidad que descontenta sabe cómo ser feliz, si también sabemos qué es el extremo donde lo insoportable debe ser enfrentado, si de algo sirvan estas palabras que no han de cesar, para las siguientes generaciones, donde entender hondamente estos escritos, no les demande mucha sensibilidad, sino sucesos que no les deseo, que para aprender a practicar el bien, duros escarmientos recibimos, si aceptar no es una forma de derrota sino de ser conscientes, sólo podemos ser héroes para que la Gran Obra continúe, así no sepamos para qué, así no todos lleguemos al espacio para conquistar nuevos mundos, ni mucho menos lo hallamos recorrido a éste y sea como en mi caso, un escritor que no sale de su apartamento y, cuando está a punto de perder la razón, tiene sexo con una muchacha trabajadora sexual, si al vernos a los ojos sepamos qué es el amor, el placer y los fracasos.

Cuando deje de costarme entender lo que nos ha pasado, daré vuelta a la página de peso insostenible de este libro llamado vida, si así es cada página de la historia del ser humano, a todo lo largo desde que estamos aquí, sin saber precisar su por qué.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

28 de diciembre de 2023

ESCRIBIR Y LEER PARA NO PENSAR



 

Escribir y leer para no pensar. Hacer el amor con furia y suicidamente. Tomar café cargado para flotar, fumando un cigarrillo mentolado. Evitar pensar en política o religión. Escribir y leer para no pensar. Evadirse como cuando eras niño y creías ser Superman, con súper poderes. Las muchachas que quisieron que las bese y no besé, las muchachas que no sabían que las iba a besar, tampoco yo y, las besé inesperadamente, como cuando sales a sumergirte en la ciudad a tus 18 años y no sabes qué pasará, hasta que ves creaturas con mucho magnetismo, rostros bellos, muchachas moviéndose dentro de las calles, ¿amor, deseo, atracción, curiosidad?, besos simplemente, besos para resistir, sin saber a qué, sin saber hasta cuando, sin saber por qué. Entonces juegas con sus dedos, juegas con sus largas cabelleras, no sabes lo que dices, no sabes lo que haces, ellas están vulnerables, no hay tiempo para pensar en otras cosas, faltar a la universidad, no ir a esa cita que acabas de romper sin que lo sepas, llegar demasiado tarde a casa, contemplar el atardecer sin haberlo previsto, escuchar poesía, el muchacho de las poesías, el que quiere ser escritor, el que un día será escritor, las muchachas que deberían darle muchas historias para que las escriba a sus 18 años, pero él es sólo besos, erecciones que desconocen cómo profanar esas vulvas hasta llegar a lo más profundo de su útero, erecciones peligrosas, esperma, embarazos no deseados o sí deseados, es el deseo, es el amor, son los días precedentes de tristeza, no la volviste a ver, llamaste al número que te dio y no es de ella, contesta otra persona, un extraño, alguien que rompe el sueño, la ilusión, eso que se aproximaba demasiado al amor, algo que te gustó, como para dominar las calles, como para querer saber de una y otra, en los cafés, en las discotecas, en las bibliotecas, en el bus, caminando hacia los centros culturales, presintiendo sin saber, el poder que tiene la juventud, pasos rápidos, alguien busca el amor entre personas desconocidas, alguien quiere saber de aquello que le hizo feliz, alguien es tan afortunado que cada día es complacido siempre, testarudez, terquedad de los inocentes, no sabe que son encuentros definitivos, como las hojas de las flores arrancadas que llevan nombres que no existen, entre relatos y poemas que fluyen como derrame de imágenes donde estar loco es lo más lindo que les puede pasar, a dos extraños, quienes intuyen que todo pasa rápido, que el muchacho de las poesías tiene razón, entonces el bus termina en un lugar diferente para cada una de ellas, sin saber dónde termina la aventura, la hora, el día, la noche, el querer que eso nunca acabe, como si el “me amas” fuera cierto, como si el poeta ignorara que nunca más las volvería a ver, que fueron sólo ángeles encarnados en muchachas, tiernos labios que se dejaron llevar por lo más tierno, dulces aromas a cuerpos sin experiencia, tiempo a favor, tiempo en contra, siempre el atardecer, una historia extraída de un libro para relatar como si fuera de uno, las manos jugaban con dedos largos, dedos tibios que empezaban a calentarse sin que el muchacho de los poemas supiera qué significaba eso, manos apretadas, la Luna para ser testigo de historias donde lo presenciable era distinto a todo lo acontecido: guerras mundiales, dictaduras, terrorismo, contratos sociales, revoluciones, años de silencios tensos, días llenos de rutinas agobiantes, noticias siempre falsas que estropeaban el inicio de cada día, apagar la televisión, no volver a prender la radio, heavy metal en inglés, de cuya letra no se sabe nada porque el poeta sólo habla español, pero el corazón late como los tambores, como la batería que se destroza a golpes furiosos, como las interrogantes que exigen ser resueltas, nadie sabe cómo será el futuro, nadie quiere saberlo tampoco, alguien ha detenido el tiempo, alguien sabe cómo romper las manijas del reloj, alguien ha propuesto un diálogo aparte, diferente a los muchachos serios que no huelen a masturbaciones afiebradas y, son tan solemnes como su impotencia, una canción para cantarla abrazados por las avenidas principales, ¿sabes que el rock en esos entonces, dio razones para enamorar?, y los poemas hablaban de reinos extraños y atrayentes, sus lectoras preguntaron en qué momento aparecerían, mas no aparecían, otros mundos, otras visiones,  locura inédita, ¡carajo que este huevón escribe de lo más lindo!, exclaman las muchachas, no sabe él que un día será un guerrero, ignora las causas que defenderá, son tardes que terminan en frases como: “no sabes lo que dices, ¿cómo puedes amarme sin no me conoces?”, 100,000 amores para resistir, para regresar satisfecho y sentarse frente a los libros en las bibliotecas y, hallarlas confundidas entre los personajes de las novelas, ceder a la derrota de buscarlas en las cientos de páginas escritas, donde las palabras no las nombraban, tomar una taza con café, bien dulce, fumar un cigarrillo, recostarse cansado sobre la cama, escuchar algo de música en el programa radial donde ponen temas en inglés que suenan bien, creer en el mañana, el día siguiente debería llamarla, dormir, ducharse bien temprano, ponerse el jean nuevo, la polera bien lavada, las zapatillas puma por estrenar, no hay barba en el rostro, oler a champú y bastante jabón para adolescentes, tomar unos rines o monedas para llamarla desde un teléfono público: “lo siento, número equivocado- volver a marcar- le dije que es número equivocado”, sentir que algo se quiebra dentro de uno, dirigir los pasos hacia la biblioteca, buscarla en los libros, buscarlas a una por una, páginas tras páginas, no entiende el muchacho de las poesías las historias, sólo busca personajes reales que deben hablar como ellas le hablaron. Escribir para no pensar, leer para no pensar. Han pasado más de 3 décadas desde esos entonces, ahora las mujeres me dan sexo por horas y el cuerpo de uno se siente bien, pero esas frases, esas palabras, ¿dónde están?, dónde están los atardeceres de la inocencia, el tiempo ha dejado un rastro con merecidos recuerdos. No hay nada de qué arrepentirse, sólo celebrar los cojones que se tuvo en una década donde, amar estaba prohibido, amar era un pecado, amores de un solo día, amores sin coito, amores verdaderos, muchachas cuyos nombres no fueron reales, muchachas a las cuales nunca más volvió a ver, estancias en los ciertos cielos. Escribir y leer para no pensar, sólo eso. Nada más.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

28 de diciembre de 2023

lunes, 26 de junio de 2023

LAS MUCHACHAS LANZARON MILES DE BOTELLAS DE S.O.S. Y ESTÁN EN MI ORILLA PARA LEERLAS






Los editores recomiendan, (me vale un carajo lo que recomienden los editores, si siempre cambian cada vez que se les antoja, todo un libro entero si les da la gana, por esas razones de que un libro debe venderse) y, así, los editores recomiendan a uno, no escribir cuando está lleno de furia, (váyanse al carajo, que puedo defender lo que escribo y acusar si es que algo cambien de mis escritos), que de pronto, sentimos en una hora dura del día que bien, o estamos diciendo verdades muy duras, o hemos perdido la razón como toda persona cuerda que sabe, debe contenerse antes de decir algo que, destruya lo poco de esperanza que puedan tener algunas personas, no todas, porque la mayoría vive sin esperanza.

-         Hace tiempo que me acostumbré a estar rodeado de personas que se niegan a pensar por esas sanas razones que los artistas no aprendemos jamás.

-         Dime muchacha que ahora tienes tu vida hecha, ¿cómo debo agradecerte que te fueras de mi vida para que sea tan feliz ahora?

-         Las mujeres dicen que prefieren hombres simples, no tan intensos u diferentes como yo, creo entender que soy alguien a quien no podrán dominar nunca, sea tal vez porque domino la palabra o, porque practico el sexo fuerte y me olvido al poco momento de lo que es el amor, ¿eso explica el por qué prefiera estar solo?

-         En esa avenida larga alguna vez fui muy feliz pero no recuerdo si fue haciendo el amor, armando un escándalo ante una muchacha quien, feliz, contemplaba el pasar de personas, porque a ellas les encantan las escenas de celos, ¿alguien me puede ayudar en este tema en relación a las mujeres?, porque mientras a uno se le revienta todo por dentro, ellas memorizan todo detalle, para relatarlo como su gran historia de amor, por supuesto que no existen los finales felices.

Dicen que el amor fue algo tan fácil de tenerlo a cada momento, era un fresco decir te amo y luego comentarlo con todos los amigos, en esas noches donde uno era joven y podía beber, cuando en los noventas, las muchachas se cuidaban de no usar nitrato de plata, para no malograr sus labios, cuando las mujeres casadas no hacían sexo oral, espera, ¿fue el poeta Cisneros el que se percató aquí en Arequipa, a inicios del dos mil que ninguno de los presentes supo qué era una maroca?

-         (Es en estos momentos cuando más necesito a la literatura como si fuera la sensación que dejé de sentir cuando las muchachas no lograban que alcanzara mis orgasmos), es que ellas eran las rápidas, carajo, que ellas se chorrearan una y otra vez y yo tuviera que inventar poses violentas para recordar qué se siente expulsar chorros de esperma antes de caer rendido sobre ellas y sentir que la vida es buena.

-         Supongamos que un buen café o una Coca Cola me extraviará de esos caminos conocidos por todos, donde solo saben hablar de los temas de siempre, porque a esta edad, la que tengo, mis amigos están empezando a confesar, qué sería lo último por hacer antes de morir, pero, ¿tener casi 52 años es mucho camino recorrido?, y entonces, ¿quién explica mis erecciones que buscan una vulva para profanar?, porque eso es lo más saludable entre todos los remedios.

-         Que no me enamore no quiera decir que no sienta al amor.

-         Siguen hablando de enfermedades, ¿lo hacen porque están enfermos?, o porque están haciendo publicidad de a gratis a los medicamentos que toman porque no supieron saber decir qué sienten donde su médico.

-         Prender un cigarrillo, esta noche no habrá Luna y la oscuridad de mi habitación estará poblada de muchachas que solían querer saber qué era el amor en una cama con resortes que terminé por destrozar, (duró 50 años), ¿es la duración del amor?, porque si he de ser sincero, uno quiere seguir haciendo el amor toda la existencia, hasta morir de bien viejo, digamos, como Matusalén, pero nos sacan del camino a la fuerza, mira que tenga que gastarme la mitad del dinero que tengo para el mes con una cortesana me hacía sentir como un criminal.

¿Y si riego el jardín como todo buen ciudadano para aparentar que todo marcha bien en esta ciudad tan normal, donde debemos controlar nuestras emociones, porque si no, todos terminamos asustados, porque nadie quiere salir en un TikTok de esos que te hacen famoso sin consultarte?

Dime anochecer, qué debo decirles a las horas donde lo mejor debería estar ocurriendo, precisamente en mi lecho, con varias muchachas, ahora que sé cómo hacerles el amor a 4 muchachas a la vez, con decenas de orgasmos continuos de ellas.

-         Esta es la sabiduría de los que solo servíamos para hacer el amor cuando tenía un precio para no hacer llamadas tontas a media noche, con mujeres de mi generación, donde solo se escuchan palabras que producen sueños intensos, sin entender bien de qué se quejan tanto, porque nadie pone una pistola en la cabeza de las personas al momento de elegir pareja.

-         ¿Tú amas a la mujer que está a tu lado ahora?, perdón, la pregunta es, ¿podrías escribir como yo, si estuvieras de pareja?, la pregunta es: sobre qué vas a escribir sino puedes escribir sobre sexo, porque de inmediato las amistades comentarían sobre el olor del sexo de ella, su manera de hacerme el sexo oral, cómo entro dentro de su garganta, digamos de otra manera, si se baña después de hacer el amor, o se sigue haciendo el amor sin ducharse, por días enteros, como quien en vez de usar un aroma agradable, huele a sexo contra natura u orgasmos vaginales. No, sobre esos temas no puedes escribir, porque los escritores que tienen pareja solo tienen un tema a desarrollar, sexo, sexo, y más sexo, nunca los amantes escribieron libros que fueran expresiones de dulces conversaciones donde se hace todo lo posible para salvar una relación.

-         El amor era simple, como el tener las manos sudorosas, ganas de hacerse gases, ignorar el olor al sexo de las muchachas que, siendo muy bellas, se les encontraba en ese fluir mágico de la juventud donde se perdona y se vuelve a perdonar, hasta que llegamos a pasar los 51 años y percatamos, ¿por qué preferí quedarme solo?, ¿o fue porque nunca dejé el cigarrillo que tanto me pidieron dejar?, o porque porfíe en ser escritor y no trabajar en asuntos serios que ofrecieran un futuro seguro, no fama, que de esta no se come.

-         Oye, espera, me gustas, ¿vamos a dar una vuelta por la ciudad y nos tomamos un vinito?, ¿había frase más espontánea que esa en los noventas?, creo que todas las noches prometieron para muchos algo más que un solo enamoramiento, pero ahora no puedo decirle lo mismo a las muchachas, tengo el cabello gris y arrugas propias de un soldado de guerra que retornó de la peor de las guerras y, encima, sin una Diner’s Club, ¿sería diferente que estuviera con la billetera llena de dólares?, no lo creo, me siento como un abuelo de la nada que públicamente se le sabe, perdió la cuenta de mujeres que fueron suyas a partir de la número dos mil cincuenta, como que eso me hace muy interesante y además complicado, ¿cómo lograr que yo me enamore con un récord donde hasta las muchachas peligrosas perdieron sus coronas?

-         Que estoy bien para hacerla de semental y luego ellas desaparecer e irse con un hijo  varón mío, porque dentro de todo lo incomprensible, las mujeres aman eso en nosotros los varones: tener el corazón sin sentimientos. Hace falta una nueva psicología para entender este 2023.

Anochecer y contemplar el cielo azul donde algunas estrellas donde está la mía, empiezan a dominar los territorios donde antes salía decidido a hacer el amor. Toda muchacha que aceptaba beber conmigo sabía a qué se atenía. ¿Les gustaba ese tipo de acción?, total, fui elegido para ser amado y odiado por las mujeres en esta ciudad, en algo tienen que entretenerse supongo, lo malo sería no relatar que alguna vez supieran de mí, así sea para decirme un no que saben bien, me fue indolente, porque después de una, seguía otra, y hasta ahora me pregunto si el amor tiene edad para los que no bebemos ni bailamos en discotecas y solo queremos sesiones de sexo de 12 horas continuas, como para decirle a Dios: ¿me has escuchado o era inevitable?

-         Un libro sobre ello sería notable para los que hacen ferias de libros y se llenan de dinero sin que uno se entere, porque hasta mejoran el libro y lo convierten en una Obra Maestra, mientras apenas tengo para una Coca Cola y unos cigarrillos mentolados, todo ocurre en nuestras ausencias, y deben ser cosas muy buenas, porque nunca nos enteramos.

-         Prefiero las muchachas de ojos claros y cabello bien rubio, las rubias son las que advierten que exigen sexo del bueno, las de ojos claros están prometiendo cielos abiertos donde se reflejen mi rostro mientras las posea, ¿poseer es como robarse el alma?, en realidad en el amor, o ganas o pierdes el alma, pero nunca se pierde, salvo sea si otros hombres se pregunten por mi nombre tatuado en las caderas de las muchachas cuando les hagan el amor.

-         ¡Qué bien hablo de mí!, de tanto hablar tan bien de mí, se la están creyendo más allá de que todo lo que escribo es verdad.

-         No es fácil escribir con el miembro viril erecto, no lo recomiendo, tampoco escribir haciendo el amor a la vez, ¿ya lo hicieron los lectores de ese escritor que hablaba mucho de sexo y putas y alcohol y era virgen?

Me encerré de pronto hace años en mi apartamento solo para recibir el Sol y no saber nada del resto de la ciudad. Hay muchachas de mi talla, llegando a pocos centímetros del metro noventa, pienso que ellas si se dejaran, serían material para nuevas maneras de amar, pero no saben español, menos yo inglés, que dirán, en el amor, el idioma es el mismo en los lechos, pero ustedes no han visto llorar a muchachas extranjeras cuando después de haberlas hecho mías, nunca supe qué me reclamaban.

Lo mejor es llegar con este récord de mujeres sin una sola enfermedad del amor, ¿puedes decir lo mismo tú?

Pruebo de mi Coca Cola mientras sé que me leen en New York, alguna ciudad de Rusia o Suiza, como Alemania, bueno, en esta altura de mi vida, creo que leen más bien editores que hacen extensos libros con mis escritos y debo ser más famoso de todo lo que pueda imaginar, más aún cuando este mundo está de cabeza y no hay hombres y, también, mujeres, como que el sexo mío es muy romántico.

-         Espera, cómo que romántico si las que estuvieron en tu lecho sabían que podían morir en mis brazos por mis prácticas sexuales.

-         Es cierto, no siento celos de nadie, esa vieja costumbre de compartir números de celulares ante conocidos impotentes que querían superarme, haciendo el amor mejor que yo, se llama: bloqueo mental.

-         Es mejor estar tranquilo a tener el miembro viril tan grande que se vea su prominencia salir como una creatura que se asoma en los vientres de las muchachas, como que el útero me quedó muy pequeño para mis erecciones, sí, huelo a esperma, mi aroma es el esperma y mi miembro viril huele a miles de vaginas.

-         Amar es convivir. Vaya tontería. Amar es no repetir de muchacha. Las mujeres también piensan lo mismo. Deberían hacer preservativos más resistentes, los forte que exijo en tamaño extra grande los he superado.

Dime muchacha que me ves con asombro, ¿por qué me preguntas a razón de qué en mis escritos nunca mato a nadie? Amor, amor, amor, ¿puede el amor inspirar algo más superlativo que la reafirmación de la existencia?, allí tienes mi mejor respuesta.

-         Es como cuando compongo melodías en vivo para Facebook Live, solo quiero destrozar el teclado hasta sentir la energía en todo mi organismo, ¿te pasa lo mismo con el sexo?, porque sientes como grandes descargas eléctricas dentro de tu cuerpo y entonces sabes que en el orgasmo tu cuerpo entero está bien duro como una fuerte erección que rompe pantalones Levi’s.

Aromas a púberes masturbadas, deditos que se tocan sus partes fantasías donde me pregunto, el alma sin deseos, ¿qué es?, ya, supongamos una consciencia donde nunca se supo de testosterona para nosotros los varones, una consciencia donde las muchachas desconocieron las calenturas, las ovulaciones, los estrógenos, la progesterona, el deseo de tener en sus manos un miembro  viril enorme, grueso, para metérselo a la boca que apenas dio besos apasionados y no fue más allá, donde termina por tragar leche con unos ojitos donde no sé si se vea el alma o a una creatura cuyos pensamientos nunca más serán los mismos cuando vean a un varón.

-         Ella me ve mi erección con el jean puesto. Yo huelo su vagina sin desnudarla. Y luego cómo le hago entender que me aburriré de ella luego de haber hecho con ella todo lo que haya yo querido. ¿Habrá leído por décadas una muchacha de apenas 20 años que se complica con todo?

-         Prohibido para el amor, pareciera que llevara ese rótulo en la cabeza. Pero si lo vengo repitiendo hace tiempo, nos retiran de los lechos dejándonos los cojones llenos de leche y el falo muy crecido y erecto.

-         Otros deben ahora ocupar el lugar que fue mío. Lo mismo les pasará a algunos afortunados, es decir, terminar libres como yo, otros, a cambiar pañales y a trabajar.

-         Esta vida de escritor, dirán las mujeres que me leen. ¡Bendito Julio Mauricio que a buen gusto se pasa horas escribiendo de algo extinto, el sexo, el amor, en un medio donde las muchachas están desesperadas en ir detrás de aquellos que desconocen la variedad de vulvas como vaginas existen!

-         Espera, alto, estos escritos parecen invocaciones. Alerta, peligro. Estoy respondiendo el mensaje lanzado desde alguna parte del mundo. Hay muchachas que quieren saber de mis artes. (Esto no es intencional, acabo de percatarlo)

País Latino, tierra donde los varones siempre queremos hacer el amor todo el tiempo y, dormir con nuestro miembro viril erecto dentro de las vaginas de nuestras mujeres.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

26 de junio de 2023

 

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