viernes, 18 de octubre de 2024

2,500 SQUIRTS EN 5 DÍAS



 

 

Te pagué siempre para que te vayas. Lo dejaste bien en claro: “no necesito a nadie a mi lado”; ¿cuántas veces tuviste squirts conmigo?, ¿eso me hace sentir especial?, todas tienen orgasmos cuando les hago el amor, sinceramente no te entiendo, sabes que soy escritor y que no vivo de la literatura, me dices que estás dispuesta a trabajar para mantenerme, está bien que tenga mi apartamento con todas las comodidades y viva solo, pero, ese es mi estilo de vida, ser un solitario que se sienta a tomar sol a la puerta de donde vive, se saluda con gente que no conoce y, recibe respetos  y cariños, no precisamente por tener algún poder, sólo aprendí a tratar bien a las personas, ¿es eso lo que te agrada de mí?, que sea un buen ciudadano que se lleve bien con todas las personas, no me hace diferente, todos queremos ser así, a veces los valientes lo somos, porque hemos notado que todos son valientes, que dar el primer paso en una situación donde habría que tener miedo, despierta el coraje de quienes no aguantan un sistema en el que, inevitablemente se debe trabajar para poder alimentarse, sí, la tengo fácil, al menos tengo donde vivir, esto no es España llena de okupas, esto es Perú y, debes entender, soy consecuencia de lo aprendido aquí, sea esa la razón de tu decisión: estar en un lugar donde hay paz y se duerme tranquilo, sin temor a nada, donde hay seguridad ciudadana y, cuando llamas a la Policía, ellos siempre vienen, entonces, ¿me amas a mí, o amas el lugar donde vivo?, ¿porque esa idea tuya de querer trabajar para mantenerme cuando sólo hemos pasado 5 días, o es la amabilidad de las personas de mi barrio?, ah, los precios de los alimentos estando al alcance de cualquiera, bodegueras rebajando los precios o dando yapa, comida barata por las noches como salchipapas, chinchules y caparinas, ¿es bien barato preparar un caldo de gallina aquí, no?, con S/10 alcanza suficiente para todo el día, ¿es eso?, ¿el temor a ser mujer y tener miedo a el ataque de delincuentes ante tu estado indefenso?, tengo otros deberes, no está dentro de mis planes, tener una relación de pareja, mucho menos tener hijos, debes haber observado que cuido de mi padre que es adulto mayor, por ello, no es buena idea tu deseo de quedarte, buenos orgasmos has tenido, ¿cuántos?, más de 2,500 en 5 días, tal vez, no suelo contar la cantidad de orgasmos en mis mujeres y, si te he dado dinero por cada día, es para tus gastos, no significa nada, no te trato como a una puta, es una vieja costumbre hasta en parejas de casados, pero no creo en los apegos, menos en los sentimientos, hemos dialogado tanto en estos días y hasta creo conocerte de toda una vida, como seguramente debes pensar o sentir tú, es tan sencillo amar cuando las mujeres se dejan amar, es tan peligroso acostarse con un varón que no recuerda a cuántas mujeres ha tenido desde la número 2,000, en serio, no te convengo, llegará el día donde no podremos soportarnos, donde la cama a compartir sea un campo de batalla, ¿sabes de mis vivencias, no?, apenas tienes 22 años y yo 53, la cantidad de ex que tengo supera ampliamente a los tuyos, es bueno decir adiós a tiempo y, creo, éste es el momento de decirlo.

Ella prendió un cigarrillo mentolado ante mi advertencia de no hacerlo, por temor a la adicción a éstos. Sus senos ya no eran como los de una muchacha de 13 años, duros como melones a los cuales, al momento de apretarlos, te queda esa impresión excitante, sus senos eran sin embargo agradables a buen ver, tocar, apretar y maltratar. Desnuda sobre la cama no sabía si llorar o guardar silencio, un silencio muy intenso, mirando al vacío, a esas expectativas de vida, donde las muchachas se esperanzan en encontrar a un buen hombre, si a mis 53 años tengo ese privilegio, tratar con muchachas veinteañeras como ella, de todas las razas y condición social, por ser reconocido como El Puto Amo, el übermensh, superhombre, ultrahombre, suprahombre, el de la eyaculación tardía, el experto en los lechos donde se es feliz o, ella, aprendió a ser feliz.

¿En serio es eso?, es decir, ¿no sientes nada por mí? Su cabellera castaña larga estaba despeinada por el sexo tenido hacía minutos. ¿Puede existir un cincuentón como tú, dándose el lujo de ser un solitario, rechazando a una veinteañera fiel y con intenciones de mantenerlo? Eres el hombre número mil, sólo hay uno entre mil como tú, con tanta suerte, con tanta estima y confianza, ¿me vas a dejar ir así no más como así?

Le contesté: tú has hecho lo mismo con muchos jóvenes, tampoco eres virgen, tienes muchas vivencias para tus 22 años, a tu edad, las muchachas se jactan de haber vivido bien la vida, sin haberse perdido de nada.

¿No te convence el hecho si te dijese, a mi lado, serías el hombre más feliz del mundo? Ella empezó a jugar con mi miembro viril, se empezó a erectar. Es inútil, hacerte el amor otra vez es para mí algo muy parecido a la rutina.

Hicimos el amor como 60 veces en 5 días, ¿a eso le llamas rutina, Julio Mauricio?

Pues sí, sólo hay una rutina a la cual sobrellevo bien: mi soledad.

¿Y cuando necesites de afecto?

Hay cientos de muchachas para la higiene sexual en la ciudad, nunca te prometí nada, empezamos jugando y dejamos en claro sería así.

¿Fui un juego para ti?

Tú fuiste quien quiso jugar, recuerdo haberte dicho, el amor no está en mis planes.

Ella se despeinó, en ese momento entró en el trance cuando las muchachas pierden la razón, conozco bien esos delirios cuando lo han entregado todo y se sienten muy destruidas por adentro.

¡Por favor, permíteme estar unos días más contigo!, será para aprender a olvidarte.

¿Olvidarme?, pero si sólo hemos convivido 5 días. Si gustas te puedo presentar amigos necesitados, estarán felices de estar contigo.

¡Me tratas como a un objeto!, te has complacido conmigo a tus anchas, todo lo hemos hecho en esta habitación, no hay nada del sexo obviado entre tú y yo.

A eso le llamo: gastarse, digamos, unas 2,500 poses para el amor y centenas de miles de squirts.

¿Y si lo hacemos por última vez? Ella agarraba con fuerza mi miembro viril muy erecto, grueso y muy grande, lo miraba, observaba, le daba besos apasionados, se lo metía a la boca una y otra vez, lo pasaba por su rostro, recorría su cuello, orejas y pechos con él, sabía cómo terminaría esto: un embarazo, la manera más sabida para atrapar a un hombre.

Ya no te deseo, me conociste así, libre, free, ¿deseas retener a un hombre sin deseos hacia ti?

¡Sí me deseas, estás erecto!

Erecto como lo estoy con todas las mujeres, sabías de mi fama, puedo con todas las mujeres, sólo soy tu trofeo en medio de guerras de amor, no te convengo, en serio, te haré sufrir, ¿recuerdas como fueron tus anteriores convivencias?, ¿no terminaron siendo un infierno?

Julio Mauricio, contigo no pasará eso, lo juro, seré tu esclava, sumisa, amorosa, cumpliré todos tus deseos, haremos siempre el ritual del Mauricio Nuestro, ese donde le rezo a tu inmenso miembro viril, al cual lo siento como a mi Dios.

Toma las cosas con calma, mereces un muchacho inexperto con quien puedas entenderte, no siempre tenemos todo lo anhelado.

¡No quiero irme! Sentenció con dolor e impotencia, mientras reposó su rostro sobre mi miembro viril.

Guardé silencio mientras la veía derrotada, sus ojos se volvieron claros, casi de un color turquesa, esos significados del amor donde se ve el alma.

5 días no son el amor. 5 días apenas son un choque y fuga. 5 días no son el lazo de unir a dos personas para siempre. 5 días son suficientes cuando ya no hay deseo. Es cierto, estoy erecto, pero es una reacción mía ante cualquier mujer, no es ante ti, es ante tu representación como hembra en celo.

Eres cruel, Julio Mauricio, muy cruel, y ahora, ¿cómo te olvido?

Me superarás, no tienes 40 años, tienes 22, a tu edad, aún te falta conocer a mejores maestros quienes te conducirán por derroteros del placer más intensos.

Ya los he conocido.

¿Y dónde están ahora?

Están destruidos. Se repuso mientras empezó a arreglarse el cabello para hacerse un moño, se levantó y cogió lo único de prendas traídas, fue una cita por el Facebook, de verdad no pensamos duraríamos 5 días de largo.

¿Destruidos?

Sí, se enamoraron.

Entonces era eso, querías mi amor.

Sí.

Y terminaste siendo la enamorada tú.

Me marcho, Julio Mauricio, me marcho, la pasé de la putamadre contigo, siempre estaré dispuesta para ti, eres duro de domar, pero, sólo por curiosidad, ¿me extrañarás?

No, sólo escribiré sobre ti.

¿Sólo eso quisiste conmigo?, vaya, tener una historia más para escribir.

Escribo sobre mis vivencias y, éstas son sólo con mujeres.

Vas llenando otra biblia más, has escrito dos biblias antes, ésta es tu tercera biblia. Me hubiera gustado tener un hijo tuyo, bien perro, incapaz de enamorarse, ni siquiera llevas tatuajes en tu cuerpo, no pensé encontrar a un cincuentón como tú, encima, solterón.

Escribí una novela sobre ello, ¿recuerdas?: Un hombre soltero.

Nunca perderás tus costumbres, tienes los remedios para seguir haciendo el amor hasta los 100 años, Julio Mauricio, si viviera mucho, tanto como estás destinado a vivir tú, te dejaré una rosa en tu tumba y, sólo para cerciorarme de tu vitalidad y vigor con tus nuevas conquistas, si ves colillas de cigarrillos o rosas en la puerta de tu apartamento, cuando salgas a tomar sol, como acostumbras, es sólo para recordarte lo muy feliz o dichosa de haberme hecho sentir, contigo no temí ser hembra, mujer, puta, diosa, deseada, sucia, perra, yegua en celo.

Ella sonrió y me dio un beso en los labios, para añadir riéndose: ¡soy una hija de puta!, felicitaciones Julio Mauricio, sólo seguía jugando como desde el inicio, celebro tu estar, todos los hombres deberían ser como tú, vine siendo libre para conocer un hombre libre y, me voy siendo libre, dejando a un hombre libre, amante de su soledad, te haré más fama eh, eres el tipo de macho buscado por nosotras, las veinteañeras.

Y se marchó, nadie lloró, nadie sufrió, no hubo dramas. Me recosté sobre mi cama desnudo, prendí otro cigarrillo mentolado, era cierto, fueron 5 días memorables de sexo continuo, acabé el cigarrillo, tomé algo de agua de la jarra e hice algo muy bueno: sentarme a escribir.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

18 de octubre de 2024

 

martes, 15 de octubre de 2024

BOMBA DE VACÍO O, SECRETOS QUE ERAN DE MANDINGO


 




Sepan mis lectores que, cuando la muchacha de la vida alegre, me confesó que yo era el hombre número 50 del día, no me quedara sorprendido sino, pensara, aquí pasa algo, fue que ella me confesara: “es a voluntad, tomo una taza de té con unas gotas de Yumbina de USA y, eso hace que tenga deseos de hacer el amor todo el día, indiscriminadamente sea el varón que me toque, así muchas hacemos dinero, mi estimado ingenuo escritor, porque una mujer en condiciones normales, no aguantan a 50 hombres por día, más aún si es con orgasmos o una maratón de sexo de tal envergadura”.

Al salir del hotel, caminé plácidamente por las calles de la ciudad, era ya noche, era el día del hombre, estaba enterado que ellas estaban predispuestas ese día a tener orgasmos con más facilidad, por el alcaloide que ingerían, es decir, estaría yo muy excitado y, ellas, tendrían orgasmos, placer o, sentirían con más intensidad la sesión de sexo conmigo, si es que apurase por dos horas más con una muchacha que había ingerido Yumbina.

Tomé dos cuadras hacia la Plaza de Armas, para darme una pausa y en un café concurrido por tertuliadores, desde los altos, para ver todo el panorama de la Plaza, ordenara una Coca Cola de a litro, con cubos de hielo y, un cenicero, para meditar en lo que se me había confesado, si es que en su momento, escribí mucho sobre mujeres multiorgásmicas, algo que mis lectoras no creían, por ser o bien frígidas, estar sometidas a mucho estrés o, atravesar la menopausia, sea según el caso, cuando ya sentado sobre la mesa, saludé a un conocido de unos ochenta años, rubio, de ojos celestes y aún agraciado señor que, suele ir siempre a ese café, para reunirse con sus amigotes, para tomar unas cervezas y tertuliar sobre sus propios asuntos.

Lo menciono, porque tiene relación con lo que debo revelarles a ustedes mis lectores y lectoras que, siendo el día del hombre, como reitero, él señor demostró ser otro cacherito ochentón que conservaba siempre en base a mañas o remedios, su compartida afición por las mujeres, como la de tantos octagenarios y nonagenarios de la ciudad, si lean mis lectores que no hablo de vigorosos muchachos en busca de sexo, sino de adultos muy mayores que disfrutan de los placeres de la carne, como si fueran muchachos de 14 años.

Y es que sentados a la mesa con este señor, mientras yo veía en mi agenda, a qué muchacha elegiría por ser mi día, el día del hombre, para hacer el amor, sabiendo que ellas, estaban bajo el efecto de la Yumbina, percaté que este señor estaba con dos muchachas de algo de 16 años cada una y, otro muchacho de unos 18 años, riéndose como quienes hacen la previa, para el trío que se daría este buen parroquiano, con estas dos menores de edad que, ya se conocían todas las mañas de las que llevan vida de señoras y, optaron por el camino más fácil para hacer dinero, ante estos buenos pagadores que, siempre prefieren a las muy menores.

De pronto me llegó un mensaje a mi WhatsApp y vi un artefacto extraño llamado: Bomba de Vacío, decía: “impresiona a la mejor muchacha de la ciudad con un miembro viril de 35cm de largo y 15cm de grosor”. Pensé que era una broma de mal gusto de alguna de las muchachas que, querían sacarme dinero o hacerme pasar un mal rato, vi el precio y un pequeño video donde estaban las indicaciones sobre el cómo usarlo y una nota final: “¡sé el más macho en el día del hombre, esta noche!”.

Probé de mi Coca Cola con hielos, tomé unos cubos de hielo para sentirla más helada, el calor o la calentura hacía que demandara mi cuerpo, fuertes ráfagas de viento gélido o bebidas refrescantes bien heladas, para calmar la testosterona que expelía por todas partes que, si bien, sé, cuando una mujer entra a una casa donde viven otras mujeres, su olfato les hace reconocer si hay ahí mujeres con hongos vaginales, también sé por confesión de las mismas mujeres, ellas tienen la capacidad de oler la testosterona que emanamos sin que nosotros los hombres, nos demos cuenta.

Bueno, pasé el rato pensando en esos africanos a los que los blancos, cada vez que los sorprenden con sus aventajados miembros, la exclamación sea: ¡esto es cosa de Mandingo!, si ellos se llevaron la fama de tener miembros viriles enormes, sólo, hasta ahora, que cuando termine de leer este escrito mis lectores, estemos por fin todos parejos que, ya no es por fin una exclusividad de los africanos tener tan grandes miembros viriles sino, esto, era sabiduría de pocas personas y, cuando el escritor comparte sus experiencias, es porque aporta lo que anteriormente no se ha escrito, sepan que el señor ochentón de quien hablé, empezó a apurar la única cerveza sobre la mesa, lo cual me hizo pensar que estaba apurado, porque se levantó de la mesa con su morral para ir al baño, para luego regresar sin que le diera importancia, porque más concentrado estaba en elegir una muchacha para durar por lo menos un par de horas, si sé que, cuando una mujer está excitada, no está apurada para terminar la sesión de sexo pagada y, puedo hacer el amor todo el tiempo que desee, cuando de pronto, las muchachas menores de edad que, habían elegido el camino más fácil para ganarse la vida, con buenos pagadores, empezaron a cantar una canción de un programa de niños, para ser exacto, de Las Dalinas: “ya es la hora, ya es la hora, ya es la hora de jugar, brinca, brinca, brinca, salta…”, ante mi atención, siendo mi asombro mayor cuando este señor ochentón de ojos claros y cabello rubio, dejara al muchacho bebiendo sólo, con una suma de billetes impresionante, siendo mayor mi impresión que al verlo erguido, la proporción de su miembro viril debajo de su pantalón de tela era inmensa, propia como se diría, de Mandingo.

Se fue de las manos con las dos muchachas, festejando el día del hombre, si es que tuviera en ese instante el deseo de volver a ver el mensaje en el celular, del WhatsApp, donde la Bomba de Vacío prometía lo que había visto, un miembro viril enorme debajo del pantalón del ochentón que les daría duro a esas vaginas que, serían maltratadas por alguien que por algo era viejo y sabio.

Vi el video, era un tutorial de YouTube, repasé una y otra vez las indicaciones y vi el número de quien me había enviado ese mensaje, llamé de inmediato, “¿aló, soy Afrodita?, ¿deseas ser el más macho de todos en el día del hombre, señor escritor?, tengo la Bomba de Vacío, te enseñaré a usarla y te daré todo el placer que desees, quiero terminar bien el día, sé que eres el único que dura muchas horas en la cama, quiero que me dejes bien abierta, ¿vienes bebé?”.

Vi la dirección, estaba a dos cuadras del café en donde tomaba mi Coca Cola. Me sonreí como todo un campeón. Jugaba Perú contra Brasil, era un partido por las eliminatorias; Brasil era famoso por sus macumbas o brujerías hechas antes de empezar un partido de su seleccionado, me olvidé del partido, pagué la cuenta, apuré el paso, llegué a la dirección indicada, la puerta sola se abrió luego de haber apretado el intercomunicador, una voz desde allí me dijo: “ciérrala papito”.

Es que era impresionante, si bien, de por sí, mi miembro viril en grados de excitación, llegaba a los 19cm, lo que Afrodita hizo, fue algo que nunca creí, podía ser posible, había pericia y conocimiento en la manera en cómo bombeaba mi miembro viril dentro de la Bomba de Vacío, hasta que llegué a llenar todo el artefacto, para colocarme un anillo que retendría la cantidad de sangre en mi pene enorme y, luego, ponerme un preservativo amazing, esos que sólo usan los africanos.

Está demás decir que, desde entonces, el sexo es otra experiencia para mí.

Mayor es mi fama como escritor, mayor como cachero, a mis 53 años, si vuelva a afirmar, algunos hombres a mi edad, están pensando que ya están por retirarse de la carrera de las mujeres o, otros como el desaparecido, Andrés García, se hizo colocar unas bombitas para tener erecciones, extrayéndose las paredes cavernosas que se llenan con sangre y oxígeno en el falo, con tal de seguir disfrutando de sus mujeres o, recordase las memorias de Julio Iglesias cuando declarara: “ya viví demasiado, a las justas puedo mover este brazo derecho, con lo que he vivido basta y me siento agradecido”, si aquí, en mi entorno, con las personas que me relaciono, desde una ciudad revolucionaria, donde hay muchos poetas y escribidores que fungen de querer ser escritores, me di una encerrona con la diosa Afrodita, hasta dejarla patuleca, es decir, escaldada o con las piernas arqueadas.

Tuvo razón: me hizo sentir el más macho de todos, en el día del hombre.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

15 de octubre de 2024

 

 

 

domingo, 13 de octubre de 2024

EL ESCRITOR QUE SÓLO TIENE PRESUPUESTO PARA 9 DIFERENTES MUCHACHAS POR MES



 

Soy un convencido que moriré haciendo el amor, claro está, con muchachas veinteañeras, si es que he logrado entrar al Club de nonagenarios cacheros que, conociendo los remedios que tengo yo, para tener erecciones de inmediato, al sólo cruzar el umbral de la puerta de la habitación del hotel, celebre la sorpresa de hallar a una muchacha que, ansía alborozarse con la sabiduría de este cincuentón que nunca ve la hora en su celular, que sabe, a las muchachas de la vida alegre les encanta en demasía el sexo, que el servicio de 20 minutos puede durar una hora, si sus entrañas adquieran la temperatura de los hornos donde se cosen desde pizzas hasta cerdo o pavos, si en mis mañas, descubra rápido cuáles son sus zonas erógenas más sensibles y las haga desear que la sesión conmigo no acabe nunca.

La pregunta es: ¿llevas a muchachas que recién conoces en segundos, a orgasmos inolvidables?, porque esto me confesó una muchacha de 17 años en un lupanar, rubia, blanca, de cuerpo de certamen de belleza que, cuando hizo el amor conmigo, me pidió si podía hacer shows con ella para todos los presentes que, se calentaban viendo hacer el amor a sementales como yo, con 1,84m de estatura, 100kg de peso, cuerpo de complexión atlética y, ágil para todas las poses del amor si mi fama es de durar horas sin eyacular en esos deliciosos trances donde se adquiere la mejor resistencia física y se es sumamente feliz.

Sin embargo, porque siempre hay un sin embargo, sólo tengo presupuesto para 9 muchachas en un mes, 9 muchachas nuevas que me tarifan a S/50 la sesión, algo de 13 dólares al cambio, es decir, lo que cuesta un plato de chicharrón de chancho.

Y entonces, por qué mi afán de no repetir de muchacha, quizá sea por la misma razón de que ellas, quieran saber de nuevos machotes en sus habitaciones de hotel, no de esos que se enamoran de ellas, algo que no está dentro de sus reglas, si me esté expresando en el término de los FREE, seamos varones o mujeres, porque no todos los hombres pueden no enamorarse de muchachas tan bellas ni, ellas pueden sentir codependencia con un varón que las hostigue y echen lazos sentimentales hacia ellas.

Es su trabajo y se debe respetar, nunca confundir la realidad.

¿Que si soy feliz así?, pues sí, tengo todo el tiempo del mundo para estar con las que desee, si el dinero fuera sólo un imán para las mujeres que quieran tener hijos, muchos hijos y, un varón que tenga el don de ser protector nato y, para eso, hay que tener mucho dinero, entre pagar a las mejores institutrices que además de ser eruditas, sean políglotas y, mientras la mujer bien casada con un hombre millonario, se dedique a ver crecer digamos a, sus 10 niños, mientras el varón esté trabajando y en plena confianza que su mujer, nunca le será infiel, porque la ha llenado de hijos, si es que los niños sean la razón para amar a la mujer que los parió.

Apenas tengo 53 años recién cumplidos hace dos días y vivo feliz, con planes y metas a concretar, con pocos amigos, pero tesoros que pueden convertirme en un hombre pudiente que consiga todo en la vida.

Creo que ya es tiempo de despegar, de empezar a buscar una técnica en enfermería para que cuide de mi padre de 82 años, que tenga prohibido hablarle de enfermedades y, le masturbe y haga el sexo oral, para que reaccione de esa languidez donde él cree, el sexo forma parte del pasado, cuando sé, hay nonagenarios que siguen disfrutando de las muchachas veinteañeras.

No me hago problemas si es que pusiera una cadena de restaurantes y para recibir protección, tuviera que pagarla a la mafia. En Perú todo es mafia, esas son las reglas y, creo, la mafia es más efectiva que las fuerzas del orden en estos casos.

Así, tendría una mano derecha con la Ley y, otra con Los Padrinos que cumplen con su función, hasta cuando pueda ser posible, es decir, hasta cuando la fortuna a concretarse, termine. En este mundo, las reglas siempre fueron así y se deben respetar que, cuando hay bonanza, para todos alcanza, porque El Padrino, lo único que pide es: respeto.

¿Si soy dichoso?, pues lo soy, dentro de mis luchas internas entre el bien y el mal, creo, esa es una de las razones del por qué, se reconoce a los escritores, no por su fecunda obra, conozco muchos escritores igual de fecundos que yo, mas no trascendieron, porque en ellos venció la maldad.

Sano y sin enfermedades del amor o de Venus, hallo sabiduría y lucidez luego de haberle hecho el amor a esas veinteañeras que están en la edad del goce y el ser liberales, es la condición humana, eso es lo que somos, o pensó mi estimado lector que, sólo a nosotros los varones nos gusta en demasía el sexo, no, a las muchachas también les encanta los excesos del sexo y, en esta generación, todo ha cambiado, el despertar sexual desde el 2020 fue muy acelerado y, estamos todos nivelados y, es un derecho el aborto como el que las muchachas sean líderes en la universidad y además, no tengan pudor al sentirse putas.

Lograr eso con una veinteañera, que sea feliz siendo puta, es cosa de maestros, porque los años pasan velozmente y, se arrepienten las jovencitas de no haber disfrutado al máximo de su sexualidad, si lo pensaran así a los ochenta años, que el sexo, es el elixir de la eterna juventud y de la salud, así que si estimado lector, quiere salir de su depresión y enfrentar el mundo como pez en el agua, le sugiero que tome Vicerex y, entienda, la vida no se acaba a los 30 años, como les pasa a algunos hombres que son impotentes a esa edad, porque doy fe por allegados míos que, disfrutan del sexo siendo nonagenarios y, ríen de la vida, como los que sabemos, de qué trata ésta, si el propósito es ser feliz y entrar en otro estadio de mentalidad, donde la tolerancia sea mayor, que si el muchacho empezó siendo gay, los padres de familia no deben preocuparse, es una Ley en nosotros los varones, sin distinción alguna, ser mujeriegos tarde o temprano, si así surgiera la jocosa frase: ¡viejo lesbiano!

¿Experiencias?, o será que entré a la edad madura donde me he humanizado y conozco más la condición humana, diré, con profundidad, dentro de todas sus complejidades, si es que ya no estoy peleado con el mundo y sé, que mi miembro viril de 18cm y un diámetro de 10cm, puede con otras mañas, alcanzar los 35cm y el grosor de 15cm, aún teniendo noventa años y, esto es conocimiento y sabiduría.

¿Qué el sexo alarga la vida?, pues sí, la alarga, otorga un mejor sistema inmunológico y da un aliento vital donde sólo se ansía vivir más.

Perú terminó por convertirse en una sociedad muy madura después de la pandemia y, lo revelo desde mis escritos, al hecho que hayan personas que no logren adaptarse al ritmo veloz que lleva esta sociedad.

Si dentro de mis escritos está la memoria de los 29 millones de muertos por la pandemia en todo el mundo, quede ese legado sobre la resiliencia y el cómo afrontar lo desconocido, particularmente, no hablo de enfermedades sino de sexo victorioso y óptimas experiencias y, esto parte desde alguien que no tiene dinero, apenas el presupuesto para tener sexo con 9 muchachas al mes, 9 muchachas nuevas siempre, algo que no pasa de los S/450, si el presupuesto sólo para el almuerzo de un mes para un trabajador que gana el sueldo mínimo sea de S/600, si así entienda mi lector, bajo qué condiciones promuevo el amor que dura horas y hace felices a ambas partes, porque no hago diferencias entre rubias de ojos claros o, mujeres de piel de ébano, morenas, mestizas y un largo etc., donde les comparta esta sabiduría que me costó tanto alcanzar, como escritor y pensador libre, ultraviril por antonomasia e impoluto e incorruptible.

Muchacho lector, toma las cosas con calma, que si bien el amor al principio, es una bella sorpresa, luego aprenderás sobre tu responsabilidad individual: casarte con el primer amor de tu vida o, ser liberal como yo, porque es lo mismo, casados o no casados, este estilo de vida se termina por consentir seamos varones o sean mujeres que, la infidelidad, no es para tomarla en serio, siempre y cuando, los hijos a tener sean de uno que, tampoco uno se revuelca en los lechos con la primera persona que aparezca, lo que más cuidamos nosotros los varones, es la salud de nuestro miembro viril, tan igual como las mujeres y su aparato sexual que es más complejo que, si logra hallar un joven con bastante testosterona, no te extrañe lector que pierda las arrugas una sesentona que luzca como una muchacha de 20 años, mostrando su sonrisa, porque esos prodigios hace el amor.

Entonces, volviendo a como empecé, ¿es legítimo que mi padre recupere su confianza con muchachas que le acompañen en el día, para luego ir tras el amor de su vida, mi madre, con quien se va para los 54 años de matrimonio y ambos vuelvan a rejuvenecer y ser felices, porque no se podrá caminar inclusive, pero el sexo es misterioso, para eso sí uno se olvida de todos los males y el organismo reacciona como el de un púber de 13 años.

No sé si otros escritores les han hablado sobre esto, no sé de las tristezas y penas que arrastren adultos mayores, hastiados de la vida y aburridos de rutinas donde se añora con nostalgia los años felices.

Pertenecemos a una generación que está destinada a tener sexo hasta los 122 años, porque los científicos han reparado eso en nuestro código genético, si para ese entonces, la medicina natural y de la ciencia, haya logrado alcances impresionantes, porque en mi agradecimiento, les comparto el número de celular de Perú, al cual deben agregar el +51, porque si bien, me creí sexólogo y mujeriólogo, hay maestros de saber superior al mío y, seguiré conociendo a muchos más en todo lo largo de vida placentera que tenga, para seguir escribiendo como lo hago ahora, con testimonios donde el paraíso está donde vayamos, si el sexo permite tener una mente sana y un cuerpo sano.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

13 de octubre de 2024

 

viernes, 11 de octubre de 2024

PRIAPISMO A LOS 53 AÑOS



 

Creo que para nadie es cómodo, estar erecto todo el día, desde que amanece, hasta la hora de dormir, bueno fuera que, haciendo el amor con las muchachas de la vida alegre, calmasen mis apetitos sexuales o demandas, ante tamaña lujuria.

Apenas llevo dos días tomando Vicerex y, no es que sea que en este lado del mundo sea primavera y por tanto ande como un burro, pasa que además, tengo la eyaculación tardía y las horas de sexo continuas, con todas las poses acrobáticas posibles para meter el miembro viril hasta donde acaba el útero, dentro de las paredes del endometrio, superando el cuello uterino, volviendo al uso saludable de los preservativos, requisito para tener una sana vida sexual, sin temor a contagios o, embarazos no deseados, si haya escrito muchos libros sobre el cómo provocar la menstruación y, extraer el embrión de las paredes internas del útero, deba precisar que he rejuvenecido, si hasta hace unos días atrás, creí, la cerveza le daba razón a mi existencia, si fue entiendo, por razones de soledad y, por creerme impotente, ante experiencias penosas donde llegué a terminar sentado en las bancas de la Catedral, temblando, asustado, por haber creído que mi carrera con las mujeres acababa de la manera menos pensada si, soy precisamente el escritor que escribe sobre sus experiencias con las veinteañeras, pudiendo elegir a la que desee, como otrora años fueran mis costumbres.

¿Qué es plácido estar horas de horas haciendo el amor con muchachas de vaginas estrechas? La respuesta es afirmativa. ¿Qué los don juanes requerimos de libertad completa para poder estar con todas? Es real, no otorgas derechos a ninguna y hay tiempo para escribir, después de las memorables horas en los lechos, donde uno es feliz.

Es como cuando el miembro viril está muy grueso, con el glande demasiado crecido y, la erección es notable, mayor y, entra por sí solo dentro de la vulva de la muchacha, para que ésta de inmediato, sienta el fierro que le maltratará su sexo hasta hacerla gritar de placer.

Lástima que sólo me enamore por horas y, luego, en breve, esté pensando en quién será la nueva muchacha a amar, hacerla mía, a quien deba poseer.

Y no es que carezca de sentimientos, es muy superficial aquel que diga que sólo se puede amar a una mujer en la vida. Cuando has profundizado en las artes amatorias, sabes que sólo necesitas de unas horas para, llegar a conectar de alma a alma, todo lo que se puede vivir en una convivencia, si al hacer todas las poses, habidas y por haber, quede sólo el recuerdo de quien es feliz y se dedica sólo a ello: hacer el amor y escribir.

Que pueden resultar embarazadas en un descuido. No soy un buen partido, no soy adinerado y, sé, si hubiera algún accidente o rotura del preservativo, ya el padrote se encarga cada mes de hacerlas abortar, para él mismo no tener problemas por juicios de alimentos si, para una trabajadora sexual, no es un negocio resultar embarazada, por privarle de su trabajo y la creatura a tener sea una carga en vez de una bendición, si así de claro está para mis lectores mis vivencias.

Recordar por ejemplo los condones semáforos y preservativos inteligentes, esos que cambian de color y según éste, revele si es que el parroquiano tenga alguna enfermedad de transmisión sexual, era algo que olvidé, si las muchachas dentro de sus precauciones a tomar, los coloquen en nuestros penes erectos, para verificar si uno está sano, como es mi caso, ante el asombro de conocidos que me preguntan: ¿más de dos mil mujeres y no se te pegó ninguna enfermedad de Venus?

No hay muchacha de la vida alegre que permita, su reputación profesional sea mancillada, por levantar rumores que sea ya inservibles para el amor, así, sé por dónde me desplazo, si hoy, he cumplido apoteósicamente mis 53 años y, los he disfrutado como todo un sabio: haciendo el amor con una veinteañera que bien puede ser mi hija, porque no sé, ¿cómo festejan las demás personas sus cumpleaños?, ¿bebiendo sin parar con amistades que al beber, sienten que les nace su mujer interior?, vaya definición esa de: mujer interior, salvada por el consumo de alcohol que se supone, perdona cualquier ridículo, si se diga al día siguiente: no recuerdo nada, me van a disculpar, pero es la verdad, otra frase hecha para estar libre de todo acto vergonzoso y humillante.

¿Me arrepiento de no haberme casado? Al contrario, celebro el no haberlo hecho, sino, estaría ahora, en vez de escribir, trabajando de lugar en lugar, mandando dinero a una mujer que se supone, pide dinero para la creatura, mientras hace uso indiscriminado de su sexualidad con cuanto hombre pueda, por saber de mañas para no volver a resultar embarazadas, si de ello seguramente me he librado, en un entorno donde sólo sé escribir y puedo, dentro de mis privilegios, dedicarme a ello.

Y lo reitero como lo escribí hace años: no he venido a escribir sobre penas y tristezas, estoy en este mundo para rendir culto al Dios Priapo, de donde deriva este escrito, el priapismo o erección permanente, si dentro de estos plus, además de no eyacular nunca, por retener la simiente, energía que me permite tener sexo continuo, sea además alguien que disfruta del silencio o el escuchar música instrumental o heavy metal, alguien que no se enamora por más de 4 horas de la misma mujer y, alguien que testimonia para sus lectores, no soy de beber ni consumir drogas, como lo hiciera un escritor al cual se me relaciona y, tiene muchos seguidores que, en el disparate de los casos, terminaron casándose con muchachas de la vida alegre, si sepa dejar a todas, por saber que siempre se renueva el grupo de muchachas que dedicadas a los cultos del placer, están un tiempo en esta ciudad y luego, viajan en busca de más aventura o goce, a otras ciudades, para saber de otros hombres, desde los de verga muy grande, hasta los que recién empiezan a hacer el amor y se les reconoce por tener el miembro viril pequeño, si todos los grandes cacheros sabemos, a más sexo, mayor es el tamaño del pene, si el Dios Priapo era quien padecía una condena no sé si ignominiosa o gloriosa, ser el dios de la fertilidad y, el que tiene el miembro viril que no deja de crecer.

Sepan mis lectores que, dentro de todas mis verdades, en experiencia y conocimiento, nada hay que temer si uno decide seguir el camino que he tomado yo, siempre se tendrá sexo hasta los últimos años de vida, por estar enterado por estudios y consultas, qué remedios usar para cuando los anteriores no sirvan, si así, el sexo sea una constante en nosotros los varones, una vivencia que sólo termina, cuando te unes a una sola mujer, para volverte impotente y amargado, si sabemos, los hombres de mundo, la variedad de mujeres en los lechos, son las que nos revitalizan e incrementan el vigor sexual, siendo la mejor manera para evitar la impotencia, si antes de relacionarse con una mujer, se pregunte: ¿vive el padre?, ¿qué enfermedades padece?, ¿murió?, o si fuera el caso de las muchachas de la vida alegre, el preguntar sobre si tiene la reputación de ser de las que vuelven impotentes a los varones, provocando bloqueos mentales, sólo por caprichos o por querer sacar a uno, de la carrera de las mujeres, pero, por qué las anteriores preguntas en relación a quien sea elegida para ser pareja de uno: porque es muy probable que esa sea la sabiduría de las mujeres de esa familia, donde extrañamente, padezcas las enfermedades del suegro y, hasta mueras por las mismas causas con las que muriera el padre de la muchacha con quien quieras unirte.

No exagero ni tampoco promuevo la promiscuidad, sólo sé esta forma de ser feliz. ¿Crees que puedes ser feliz de otra manera, no sé, casándote?, si lo crees así, pues hazlo, aunque dentro de mis 53 años de edad, he visto a pocos varones casarse por voluntad propia, la mayoría de veces los han casado por haber embarazado a una muchacha que apenas conoció en una noche de borrachera, quien precisamente no era una santa y, ya era hora que se casara con el más borracho de los borrachos.

Decir que uno no se casa con ninguna, es expresar buena salud mental, como física y, deseos de estar con todas las muchachas posibles por placer, no por competencia ni por vanidosas demostraciones fálicas, el sexo es la mejor evasión para todo mal, si se afirma que el amor es el remedio para todo, pero que éste no tiene remedio, en mi caso, el no enamorarme al hecho de elegir las muchachas veinteañeras más bellas, sea la mejor medicina para afirmar la existencia, sin tener miedo alguno a mis arrugas o cabello casi blanco, detalles que hacen insufribles la vida de otros varones que, llegan a llorar, por sentirse rechazados por veinteañeras al hecho de increparles que están viejos, que ellas podrían ser sus hijas, si esto termine por destruir la poca autoestima que pueda tener un cuarentón.

El tiempo se pasa volando  y en 7 años seré un sesentón y, por tanto, estaré más de moda, si sé, las mujeres treintonas prefieren hombres de esa edad, por haber superado todos los rituales propios de quienes pueden haber llegado a esa edad y ser potentes en los lechos del amor, si hay mujeres que teniendo dinero, prefieran a los varones fogosos, a esos millonarios que sólo supieron hacer dinero y, se les niegan secretos como los que poseo, esos remedios para ser alguien que pueda hacer más de 100 poses para el amor, con cualquier muchacha que lo consienta, si así, escribiendo erecto sobre lo que me toca, es decir, lo que vivo, dé alcances a mis lectores que el amor no pasará nunca de moda, así sea desde las habitaciones de luces rojas, donde están las mujeres que tienen la visión clara de la vida: no tener hijos ni mascotas y, entregarse de lleno a los placeres de la carne, sin rubores o arrepentimientos, si es que no hay nada mejor que el sexo en este mundo, en medio de guerras y tristezas, de personas que aún no han definido para sí, qué es la vida, si Dios existe o no, si la verdadera filosofía sea la del sexo o sexualidad, esa que nadie te enseña, que está muy alejada de los manuales de autoayuda o, los que te pretenden enseñar a vivir, si escribo desde mi testimonio, no desde la verdad, que ésta, siempre puede ser diferente según cada persona, si así sea mi literatura: un solaz que relaja e insta a hacer el amor, en tiempos confusos, donde parecemos más cercanos a detonamientos de bombas o misiles nucleares, en medio de vesanias, donde no se ha logrado ser feliz.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

11 de octubre de 2024

jueves, 10 de octubre de 2024

EL ESCRITOR QUE LO DERROTA TODO



 

Diré que mis días no son fáciles, debo lidiar con mi padre a quien cuido las 24 horas del día, porque tiene artrosis en una cadera y, soy el único que puede hacerse cargo de él, quien mide un metro ochenta, pesa unos 110kg y, eventualmente se caga en los pantalones, tiene 82 años y, al igual que yo, no creemos en las enfermedades.

Además, no dialogo con nadie, llevo años sin conversar con las mujeres, es inútil insistir en los chats, allí sólo recibo el odio por parte de arpías que nos odian por ser varones. Debo agregar que el chat de Perú está lleno de transexuales y demás fenómenos, lo cual nos convierte en una vergüenza internacional.

Mis costumbres eran, antes de la pandemia, el no repetir de muchacha, en las horas del placer; era toda una aventura ir a esas casas de citas para disfrutar de la vida.

A un día de cumplir 53 años, luego de haber entendido que el viagra o el cialis, no me servían de nada para alcanzar mis vigorosas erecciones que, me permitieron tener sexo con muchachas de la vida alegre, por horas de horas, dentro de mis investigaciones entendí que estas pastillas tienen vigencia generacional sólo por algunos años, si así, con la ayuda de éstas, pude pasar de las dos mil muchachas de la vida alegre.

Sin nada que contente mi existencia, vi sólo el esperar la muerte sin una razón para estar vivo, fumando mis cigarrillos mentolados de siempre y, bebiendo compulsivamente cerveza, para calmar la carencia de mujeres o mi impotencia eréctil. ¿Qué más podía hacer para aferrarme a la vida? Puesto que hice campaña buena parte de mi existencia, en contra del alcohol, hasta que pude comprender, por qué la gente bebe tanto: ¿quién gasta dinero en alcohol, cuando puede gastarlo en mujeres?

Me sentí perdido, entre latas de cervezas bebidas en soledad, buscando reemplazar la felicidad que sentí cuando hice mías a todas las muchachas que quise. Debo decir que entendí la vida de algunos adultos mayores, aquellos que se resignaron a ser impotentes y no gozar nunca más de una muchacha que gime de placer y, le encanta tener sexo con muchos veteranos como yo.

Viagras de marca que no me permitían funcionar como hombre en la cama. Dosis de 150ml de la pastilla azul que apenas me daban erecciones de un minuto. Tristezas con el Cialis que me era inservible ante muchachas que quieren ser penetradas constantemente. ¿Así sería el resto de mi vida?, es decir, conformarme a no poder disfrutar de ninguna de ellas, dedicarme a beber y convertirme en un alcohólico más de los que hay en el mundo, por ser impotentes.

-No puede ser que éste sea el final de mi vida sexual-, le dije a una trabajadora sexual-. Dame el remedio, tú debes saber cuál es el remedio-. Naturalmente no me quiso compartir el secreto una mujer a quien le hice el amor por años-.  Entonces qué hago, ¿me inyecto testosterona? Ella no dijo nada, lo que no sabía era que quería que fuera sólo de ella y de nadie más, hasta que me quejé con una química farmacéutica de una farmacia muy famosa en Perú: ¿por qué ya no funciona el Viagra ni el Cialis?, antes podía hacer el amor hasta 4 horas seguidas, ahora no funciono como hombre en la cama. La química farmacéutica me confesó: ya no están usando la misma fórmula, el Viagra y el Cialis ya no son los de antes, no es cierto lo que le han dicho que, usted, está haciendo resistencia al Viagra, eso se lo debe haber dicho una lesbiana, le reitero, no es la misma fórmula, ni siquiera tiene el mismo color de antes, ahora parecen pastillas casi blancas, usted no es el problema, el problema son los laboratorios que, quieren sacar del mercado estos afrodisiacos que tuvieron mucho éxito, para introducir otros de aquí a unos años, tómelo con calma, hay remedios muy buenos, otra cosa es que no podamos venderlos en esta farmacia ni en las demás existentes y, usted que dice haber superado las dos mil mujeres, está destinado a las 5,000 por lo menos, tiene todo el genotipo de un semental.

Bebo de una bebida refrescante mientras escribo desnudo en mi habitación, fumando un cigarrillo mentolado y escuchando heavy metal. Debo deberle un gran favor a alguien seguramente, porque al entrar a Facebook, me llegó una sugerencia de una tienda de Sex Shop, donde ofrecían un afrodisiaco superior al Viagra o Cialis, al menos así me lo dijo Renzo, el dueño del local.

No tenía ya nada que perder, solo tener en mente que no deseaba ser un alcohólico impotente que se pasaría las noches bebiendo para evadirme de otra manera y, buscar otras formas de felicidad.

Le pedí la dirección, era cuestión para mí de vida o de muerte, no me importaba ya pasar vergüenzas y humillaciones ante las muchachas de la vida alegre, era o todo o nada.

Apresuré la marcha hacia el local, mientras contemplaba a las bellas muchachas que nunca dejarán de existir y, pensaba en esos alcohólicos que malgastan su dinero sin entender el paraíso que hallé con cada muchacha, cuando fueron mujeres conmigo, cuando las penetraba y sentía sus gemidos de gata en celo, gemidos de mujer, mujeres complacidas por ser penetradas, por ser consideradas como culto o veneración propia de diosas que sólo saben entregar felicidad.

Al llegar al edificio que queda en el centro de la ciudad, subí unas gradas para luego dar con el que atendía, Renzo, quien me escuchó con atención y, de manera amable y seguro de lo que vende, me dijo: descuide usted, esto es mejor que el Viagra o Cialis, si ha tenido problemas con esas pastillas, no las tendrá con las que le estoy ofreciendo, tengo buenas referencias de mis clientes, les dura de 3 a 4 horas las erecciones y se sienten llenos de dicha, usted merece ser feliz y, recuperar los lechos donde ha demostrado, sólo los varones hallamos sentido a la existencia. Compré el Vicerex de 20 cápsulas, al precio de S/90 y llamé a un padrote de confianza, alguien en quien confío mucho. Mañana es mi cumpleaños, estimado, deseo una muchacha veinteañera para celebrarlo como se debe celebrar realmente 53 años, no con alcohol o drogas, sino haciendo el amor.

Me dio la dirección y a paso lleno de suspenso, sin saber si el Vicerex daría resultados, llegué a un hotel, donde al pasar, me dijeron que esperara en el hall del tercer piso, cosa que hice, para luego sentir la excitación, por escuchar cómo disfrutaban las muchachas del sexo, recordando esas sesiones donde era yo el semental que maltrataba sus vaginas hasta que alcanzaran sus orgasmos.

Y fue entonces que estuve erecto y con muchas ganas de hacerle el amor a la muchacha que se arreglaba para mí, desde su habitación, para ser mía. Son mujeres a las cuales les encanta el miembro viril, recordé, pagaré por una hora de sexo, en desprecio para no comprar cervezas que jamás se compararían con el placer de hacerles el amor a las muchachas de la vida alegre.

Que al abrir la puerta de su habitación, posó sus ojos sobre mi miembro viril erecto, debajo del jean negro, mientras que observaba a una muchacha extremadamente bella, de cintura ideal para ponerla en 4 y con un derrier que era propio de esculturas. Su cabello largo y castaño me hizo recordar a mi psiquiatra, porque además usaba gafas propias de una fantasía donde estaría haciéndole el amor a mi doctora.

Y me hizo un sexo oral con pasión, como si me amara de mucho tiempo antes, diré no años sino décadas, y fui feliz, porque al ir recuperando la confianza de esos meses que perdí por la impotencia, cuando pensé que el alcohol podría suplirlas a ellas, la penetré hasta sentir sus flujos vaginales y sus entrañas ardientes, para empezar a golpearle las nalgas y, con mis uñas crecidas, surcar por esa espalda que dominaba mientras ella gemía de placer.

Ambos disfrutábamos del momento mientras empecé a darle a toda velocidad, dándome cuenta que quería que todo mi grueso y duro miembro viril entrara en sus paredes vaginales, porque apretaba su pelvis a mi falo si a la par volteaba su rostro para verse reflejada en un espejo desde donde veía mis dientes de león en una expresión sádica o de sometimiento donde era ella totalmente mía, para estar así por decenas de minutos entre sacudidas de cadera de ellas y movimientos donde mi fama de eyaculador tardío la enloqueció más para pedirme otras poses, para colocarla en la postura de cucharita, donde la penetré de golpe y con violencia, para luego de un solo jalón, tenerla pegada a mi pecho, para apretar con furia sus senos, hasta querer destrozarlos y ahorcarla en el acto, diciéndole que quería matarla de placer en esa eternidad que sólo conocemos los bien cacheros, en pleno orgasmo, si en ese momento recordé qué es la felicidad para mí y, por qué, estas muchachas no sólo dan placer, sino, son terapeutas sexuales que saben cómo revivir a nosotros los hombres, asediados entre hienas y arpías, mujeres que quieren dominarnos y darnos destinos desgraciados e infelices.

Entre melodías desde su celular y el éxtasis de saber que retornaba a mis aposentos donde doy señorío, la hora de maltrato a la vagina alegre acabó entre abrazos llenos de afecto, porque le confesé que ella era mi regalo de cumpleaños y que cumplía 53, ante lo que se emocionó, mostrándose complaciente y agradecida de haber sido la elegida, si es que me repitió lo que siempre me han dicho todas las muchachas de la vida alegre: ustedes los hombres, no tienen fecha de caducidad, avísame por favor para cuando triunfes como escritor, quiero ser tu adorno dentro de todas las muchachas adorno que tengas.

Laxado luego de salir del hotel, fumé un cigarrillo mentolado y supe qué es lo mejor de la vida una vez más, pensando en esos hombres que se dedican a beber todo el tiempo, teniendo al alcohol como única forma de aferrarse a la existencia, si es que había retornado a donde pertenezco: a esos lechos donde entendí otras razones para estar agradecido y ser feliz, como sólo un hombre sabe serlo, si deba ser claro, con muchachas que, sólo quieren sementales en sus camas, para sentir lo mejor de la vida para ellas: un miembro viril dentro de ellas, duro, grueso, con el peso de un kilogramo.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los Derechos Reservados

Escritor y Pensador Libre

10 de octubre de 2024

Arequipa, Perú

martes, 1 de octubre de 2024

UNA VIDA IDEAL



 

Tengo esa costumbre, sentarme frente a mi ordenador que está sobre mi escritorio y, con unos cigarrillos mentolados, rock desde YouTube y, unas latas de cerveza alemana helada, escribir, desnudo, diré a placer, sin que nadie me moleste a mis casi 53 años, libre de deudas con La Ley y la sociedad, alguien que bien puede definirse como libre. Bueno, en favor de la literatura, puedo decir que llevo toda mi vida abocada a escribir, es cierto, vi a muchos quedarse en el camino, algunos por tener que trabajar para mantener a un hogar, o porque debían valerse por sí mismos, entonces no todos cuentan con mis privilegios, alguien que ha quedado finalista en dos categorías del Premio Nacional de Literatura, con dos novelas testimoniales, siendo una de 1033 páginas y, la otra, de 1268 páginas, ¿qué nadie ha escrito tanto en Sur América?, pues puedo decir que sí, si es que sigo escribiendo, con voz propia, es decir, sin tener que recibir órdenes de alguien que me edite o influencie, escribo a voluntad personal y diré, el camino no ha sido nada fácil, si ahora que me he llenado de mundo y, le he hecho el amor a miles de mujeres sin enamorarme, no necesite a nadie, por saber de locuras sin remedio, personas que buscan más bien un psicólogo para poder desahogar sus problemas, si siempre recibo llamadas de amistades que, me relatan sus problemas, escuchando con atención para luego felicitarme por mis buenas decisiones, el no haberme casado ni, haber vendido mi alma al diablo o a dios, es curioso ahora que menciono a estos daimones, pues a veces creo haber hecho un pacto con ambos que, de una u otra forma, así es mi sabiduría, un triunfo sobre la existencia, un canto que no pudo ser callado, si sea la celebración de estar vivo y seguir estando libre, no atado a una mujer que me hubiese hecho renunciar a la literatura, para llevar una vida miserable, donde debiera estar más preocupado por los gastos del mes, con entendida transa con la corrupción, si esa es la manera falsa de vida de casi todas las personas, en todas partes. Más original no puedo ser, genuino desde mis palabras hasta mis hechos, en un entorno donde soy respetado y querido, atrayendo la bendición del afecto y el cariño de quienes me ven cuidando de mi padre, adulto mayor de 82 años quien, no pudiendo caminar con normalidad, es atendido por mi persona, las 24 horas del día, por haber entendido a tiempo que, la vida es más larga de lo que uno piensa y, en mi familia, creemos en eso, en la atención a mi madre y padre, por ser conscientes que pasamos por momentos muy difíciles y, ahora, que ellos están necesitados de nuestra protección, les atendemos en todo lo posible, porque sabemos que provenimos de familias longevas, donde prima por sobre todo, la unión, más allá del interés por las herencias, frivolidades ante el saber que nuestros padres están vivos y, podemos disfrutar de sus presencias, siendo este mi mayor legado, más aún que el de ser escritor, el demostrar que la vida es más larga que una centuria, si a eso se le llame: amor filial, algo bien raro en una realidad materialista, donde los adultos mayores son abandonados y, despojados de sus bienes o riquezas, para que los hijos, despilfarren lo que costó toda una vida hacer, si sé de quienes cedieron a la tentación del mal y, siendo adultos mayores, aún lloren a sus padres, reclamándoles a sus casi ochenta años o más, si dentro de mis diálogos, he eliminado todo aquello que esté relacionado con la muerte o las enfermedades, así, mi familia puede decir que, nuestros padres, son nuestras bendiciones.

Tranquila la noche, evito a las personas que sólo llevan malas intenciones dentro de sí, al poner límites a sus conversaciones de manera amable o severa, sin que por ello, sea odiado, porque dentro de mis dones, está el practicar el bien y la virtud, si puedo afirmar, he recuperado el genio del que escribe constantemente, como fue hasta antes de la pandemia, cuando en mi Blogger, recibía 300 visitas diarias, de diferentes partes del mundo y, sepa, lo que menos necesita ahora el mundo es que se le juzgue, en medio de guerras y pérdidas definitivas de la esperanza, creo, alguien debe escribir en nombre de las experiencias buenas de la vida, como compartir los silencios dulces con mi padre o, el escuchar la voz dulce de mi madre, llena de amor, quien sólo sabe decir palabras amables, orgullosa de quienes en su momento, libramos peleas imposibles en la pandemia y, al salir victoriosos, agradecemos a la vida y al Dios existente, por estar aquí, si sepa bien, este mundo está rodeado por un domo del cual no podemos salir y, el firmamento que contemplamos, son las puertas hacia el reino de los cielos, por más que los de la NASA o China, se empeñen en hacernos creer que salieron de nuestra atmósfera, si sé, el cielo está de día y de noche ante nuestros ojos y, hacia allí iremos un día, cuando dejemos este mundo, ya preparados para otra forma de vida, donde no imagino qué tan buena sea la vida, si aquí no es fácil para cualquiera y, es la fe, el cielo sea mucho mejor, a razón de merecerlo, dentro de los aprendizajes comunes, donde anhelamos paz y felicidad y creemos, en el cielo, hallaremos ello, como recompensa por todo el sufrimiento que padecemos aquí, que si mis lectores estén o no de acuerdo, deban saber que esto sólo puede ser explicado mediante la fe y, las evidencias claras en este siglo XXI, donde hemos logrado entender, el universo es el umbral hacia un mundo mejor, que nuestra estancia en este mundo es sólo para aprender a ser mejores personas, siendo esto escrito por un varón que ha tenido miles de mujeres y, ha pasado décadas estudiando hasta hoy, para haber entendido lo que muchos no lograron esclarecer, dentro de todas sus interrogantes. Así, bebo de mi cerveza y celebro que exista internet, como los ordenadores, como toda la información de la humanidad, acompañado por la música que me inspire a escribir mejor, si pueda decir, los que hemos supervivido, estamos llenos de otras verdades, dispuestos solamente a disfrutar de cada instante, como si se tratara de un regalo otorgado por un ser superior o seres superiores, al hecho que hay guerra al otro lado del mundo y, en Perú, la democracia nunca marche bien. ¿Puedo hacer algo yo solo contra China?, lo más sensato es no meterme en más problemas, que tiene bases militares aquí en Perú, pues eso no es novedad, la Unión Soviética también tuvo bases militares en los años setenta del siglo pasado y, USA tuvo el HAARP, en una zona cercana a la capital de mi país, algo que es capaz de generar desde maremotos a cataclismos entre otras cosas, que esto es normal en Perú, una constante donde las potencias del mundo, siempre han querido estar presentes en mi país, porque ya no estoy en la edad de rebelarme contra todo aquello que atente contra mi patria, si deba recordarle, mi vida está llena de rituales desde los que expuse mi vida, por defender los derechos de mi persona y de mi nación, para luego percatar que a lo mucho, fui noticia de primera plana, mientras la vida ha continuado siempre para los demás.

¿Qué no duramos para siempre?, creo que mejor es durar estando en paz, para contemplar el pasar del día, escuchando música agradable, contentos de saber que se puede hallar el lugar dentro de un mundo, donde muchos aún no se encuentran consigo mismos y, padecen lo que padecimos todos, antes de decir: aquí me quedo, aquí amaré a los míos y a la gente que me toque conocer, estrechando lazos, donde se sabe, todos somos humanos y, por tanto, acusar es pecar de ignorancia, por desconocer lo que cada quien lleva a cuestas, dentro de todo lo que se debe afrontar, para llegar a la noche y rendirse cansados, en la oración de quien espera, alguien en este mundo, aún dé fe de Dios, dentro de todos esos testimonios, en los que descreen las personas y, no niego, tengan mucha razón, si para nada bueno sirven las guerras, si se ha olvidado algo muy importante, antes de lanzar drones misiles o bombas, hay que apelar a un Juzgado Internacional, para hallar inocentes y culpables, porque los más fuertes y débiles ya no existen y, el mundo peligra, sin que esta vez pueda hacer nada, por haber tomado consciencia que soy sólo un escritor y pensador libre, no un salvador o Mesías, si esa es la mejor de mis libertades, dentro del registro de la memoria, ante la cual escribo, para recordarle a las nuevas generaciones, qué errores no debemos volver a cometer, por el bien de los inocentes.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

01 de octubre de 2024

Arequipa, Perú

 

 

EL ESCRITOR QUE ALCANZÓ LA VERDAD



 

 

No sé a cuántas personas vamos dejando en el camino. Algunas veces todo parece ser para siempre, otras, sólo recuerdos alterados por intenciones de querer creer fueron, buenos momentos. En realidad, no precisamos si fueron buenos o malos, imágenes borrosas de algo que aconteció, sin ser exacto en las palabras que se dijo, las emociones que se sintió, la fuerza con que se vivió. Fumar un cigarrillo y dejar pasar las horas, ¿cuántas muchachas?, en mi caso, fueron miles, aunque dude mucho haberlas conocido, al hecho de haberlas amado por horas, con la violencia de quienes retenemos el tiempo, sólo para gritarle al universo que somos felices, o fuimos muy felices, como sólo los más rebeldes sabemos hacerlo. Dime en qué calle no di la vuelta y te diré, esas cosas pasan a menudo, como los adioses que sanan, los que nos salvan de todo aquello que está errado. Prefiero las bebidas refrescantes o las cervezas, escribiendo hasta el amanecer, ¿me preguntas por las guerras del otro lado del mundo?, ¿y quién pregunta por Perú?, hay bases militares chinas en mi país y, eso a nadie parece importarle, perdón, ¿debo ahora escribir sobre política?, ¡bah!, eso es perder el tiempo, aquí todos son marionetas de la Reserva Federal o FED, ¿qué no supimos nunca contra quién escribíamos?, quizá no te agrade saber que el dinero no existe, que son sólo dígitos que van de ordenador a ordenador, de un banco a otro, que el mundo es sostenido por una gran burbuja económica que en cualquier momento puede explotar, para luego volver a inflarse. Prefiero sentarme a tomar sol de vez en cuando, escuchando los suaves arrullos de la brisa que besa mis mejillas, mientras contemplo el cielo y sé, ése es el límite y, más allá, sólo existe lo desconocido, lo inexpugnable, la morada de los que dirigen este mundo, porque al igual que tú, no creo en las imágenes de la NASA ni las de China, cuando nos quieren hacer creer que, llegaron más allá donde nadie jamás pudo llegar. Mentiras tras mentiras ya he maldecido demasiado y sé, tal vez nunca salga de donde vivo y sólo me dedique a escribir, como ahora lo hago, tratando de poner orden dentro de mis pensamientos, como cualquiera que quiere la paz mental, el control total de lo que uno piensa, entre melodías que seguramente nunca podré plasmarlas en mi teclado, escribiendo sólo para sentirme vivo. Porque cuando vi el rostro, vi todos los rostros y supe, algo muy atroz ha ocurrido en mi ausencia, como el ver a mis viejos amigos destruidos por eso llamado vida. ¿No era mejor una cerveza, escuchando algo de rock ochentero, no esperando al amor?, o fumar un cigarrillo, sin sentir los enemigos en cualquier lugar, tal vez el silencio sea más agradable que las respuestas más ingeniosas, ¿puedes entender a plenitud lo que escribo?, porque nos hemos quedado todos a mitad de camino y sabemos a fuerza de haber vivido y leído, tocando la verdad que hace girar los mercados, el sexo, la mujer que es tu pareja, los nombres de tus hijos, las esperanzas que nos enseñaron o los dioses de este lado donde, la hierba crece para ser alimento de toros o lombrices. ¿algo pudo ser mejor?, si el camino no hubiera sido muy largo, seguramente habría sido mejor, pero eso no nos consultan ni a ti ni a mí, quizá por nuestras edades o inmadureces, por no saber lo necesario para saber qué lugar estamos ocupando en el mundo.

Veo una muchacha y luego a otra y las dejo ir. Son bellas o, lo fueron antes, cuando fui inocente, antes de saber que la menstruación era maldecida en los tiempos de Moisés y, estaba prohibido menstruar y, eso no lo puedes negar.

Supongo que Dios no es compatible a nuestra naturaleza, que no existe un plan divino ni ninguna gran obra, aquí los más taimados, rufianes y rastreros son los que se llevan la gloria y todas las honras, eso que llamas tú honradez, es lo poco que te han dejado por ser tonto, pero descuida, también soy tonto y honrado como tú, no somos los únicos que tuvimos ideales y, nos tomamos en serio eso de querer un mundo mejor, carne de cañón apenas para los intereses de otros, eso hemos sido, sin que nadie nos haya dado una razón.

Es que, en realidad, todo corresponde a una gran estupidez, las guerras no cesan, como el culto a la muerte. Hay algo malsano en las personas, nunca sabes quién es el que te venderá por un plato de lentejas, nunca lograrás comprender sus ojos cuando te miren fijamente con desprecio y todo por una emoción fuerte llamada: sexo. Esa cosa bonita llamada amor que sólo sirve para tener hijos y destruir vidas, ¿tendrás trabajo de inmediato mientras tu mujer enloquece y decide serte infiel porque no eres el de antes?, pero quién puede ser feliz con trabajos explotadores donde sólo te saben humillar.

Nos hemos ido convirtiendo en una sociedad vieja que no desea tener descendencia, te digo muchacha que no me agradan tus rabietas ni tu loca idea de querer tener una historia de amor, donde seas la reina de la ciudad, sólo por vanidad o soberbia. ¿Crías perros?, es lo mejor que puedes hacer, ni tú ni yo, tenemos el derecho de traer un niño o niños a un mundo donde la felicidad es fugaz, a cambio de años de dura amargura, porque si no lo sabes, la fortuna no dura toda la vida y, no todo el tiempo, quien te protege, estará a tu lado, sea vivo o muerto. ¿Hacerse un hombre, solo?, eso sólo sirve para endurecer o perder el corazón, los sentimientos. ¿ya has visto detenidamente el rostro de los desgraciados que ansían verte muerto?

Poco a poco el mundo, gana para su causa, las desdichas y tragedias, es mejor no hacer plegarias, aquí nadie nos escucha, ¿un beso lo puede sanar todo?, y después quien te sana del amor, si fuera el caso que los besos para ti fueran novedades, mira que le he hecho el amor a miles de mujeres y no las he besado, sólo he tenido ganas de degradarlas y hacerles entender su condición: la sumisión es algo que les fascina y, secretamente anhelan, nunca un buen tipo tuvo suerte en el amor, para disfrutar de todas, debes aprender a no amar, nadie mejor te lo dice que yo.

Y es así que camino por las calles de esta ciudad, donde veo, cada quien va tras sus propias metas, ¿saben que esas metas exigen un precio a pagar? O dejarás a tus padres solos, morir en sus habitaciones, en soledad, sin que acudas a atenderlos, porque tu vida es primero, vaya mierdita de persona que eres. El doctor inyecta morfina en el paciente y éste duerme hasta perder los signos vitales, para luego despertar dentro de un nicho que sabemos, se convierte en el destino de todos ustedes, porque si eso no es maldad, qué es entonces maldad.

Y así pretendes decir que amas y quieres tener hijos.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

01 de octubre de 2024

Arequipa, Perú


HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...