jueves, 28 de diciembre de 2023

LAS MUCHACHAS SIN NOMBRE Y LOS ORGASMOS



 

Creo que perdí mis sentimientos en relación al amor, cuando empecé a disfrutar de cada una de las muchachas que me lo dan todo sin que las enamore. Porque te van a decir: el que la sigue la consigue. Nunca fue bueno el sexo luego de una noche de alcohol y drogas. Sentir el placer sólo por sentirlo, forma parte de mi filosofía de vida. Y así escribo.

No soy de los varones que cometen excesos ominosos para al día siguiente decir: “no recuerdo nada”, lo que en Perú es dicho como: “borré cinta”, en alusión a los casetes con los que escuchamos música en los ochentas. Cada quien sabe de sus secretos inconfesables, si es que ahora, la IA puede crear películas donde uno esté, sea con voz propia, como recreación para videos donde podemos hacer cosas que en la vida real no haríamos jamás.

Algunas personas dicen que me admiran porque soy de los varones que se aventura a conocer nuevas muchachas y les hace el amor de inmediato. No entiendo a aquellas parejas que se besan por decenas de minutos, como si en los labios hubiera placer, si el verdadero placer se dé en el coito, es decir: penetrar, penetrar y penetrar, si al hacerles el amor a estas muchachas, todo se nos sea permitido, en el tiempo donde uno diga basta o hasta cuando ellas se hayan laxado tanto que, no deseen tener más orgasmos.

Sería tan sencillo dominarlas de inmediato, estimulando sus clítoris y el punto G, como para enloquecerlas y adueñarse de sus sensaciones con totalidad, pero eso sería darles más placer a ellas y, no pago por hacerlas felices completamente, diré que soy egoísta, que les pago para saciar mi sed animal de sentirme una bestia en lechos donde se debe asegurar, mis 100 kg de peso, no rompan lo que es herramienta de trabajo para ellas: las camas.

Algunas te piden cierta cantidad de dinero para quitarse el sostén, otras simplemente se recuestan sobre los lechos con las piernas abiertas como si lo que ofrecieran fuera sexo frío, es decir, sin sensaciones cercanas al orgasmo. ¿Es sexo sin deseos? Diré que más puede la testosterona, que más puede el deseo de penetrar, que los varones como yo, sabemos, a ellas les gusta ser penetradas, domeñadas y el que las haga sentir mujeres, más que mías, recordarles que su oficio está en complacerme.

Que sean madres solteras y sepan de todas las mañas para no tener más hijos, es una garantía al momento de tener un accidente y se rompa el preservativo. Ellas me dicen que tener un hijo más sería la quiebra para sus economías, una locura que no piensan repetir, sobre todo cuando con cada cliente, tienen orgasmos, adicción al sexo, algo de lo cual nunca se retorna.

No me atraen las muchachas decentes, si tenga oportunidad con ellas. No quiero simplemente perder mis horas para la escritura ni que me rompan la puerta de mi apartamento sea por celos o alguna extraña idea que se les cruce por sus mentes.

¿Tú puedes estar erecto de inmediato con alguien a quien nunca has visto ni sabes quién es, salvo que esté sana y libre de las enfermedades del amor?

Ya no tiene importancia si es que les haga cosas que ni siquiera los pornostar hacen desde los videos que se ven en internet, creo que el instinto es superior, entre la soledad de noches como ésta, donde si alguna muchacha fuera valiente ante mí y, deseara pasar toda la noche haciendo el amor, comprendería que no hablo sobre aspectos personales al momento de amar, que lo mío es coito hasta que dé mi esperma dentro del preservativo, sea según el tiempo demandado. ¿Conversar?, la pregunta es, de qué, ¿de libros o temas interesantes donde llevo décadas adelante por mis encierros, estudiando y enterándome a veces, a destiempo, quiénes fueron ciertos personajes en la historia.

Diré que no propongo nada a nadie, que no revelo ni aporto algo que influencie el estilo de vida de las personas, que esto es mi literatura y, hace años dejé de dialogar con quienes supuestamente crearon todo este universo por considerarlo inútil, ¿qué puedo proponer con mis 52 años ante guardianes milenarios que lo han visto todo y nos conocen a la perfección?

Escribiré que estos escritos son sólo para entretenimiento neto de lectores aburridos que necesitan pensar en otras cosas, antes de enfrentar un nuevo día, con todos los rigores y obligaciones, dentro de los cuales, hay un espacio para leer alguno de mis textos entre los miles que tengo, para variar en algo sus pensamientos, que tanto mundo sin recorrerlo, baste con muchachas con las que no se habla, salvo sean frases sucias o cercanas a rituales donde se juega a amar, sin que se tema perder, porque después de acabado el placer, uno toma su propio camino y vuelve como yo, a esa rutina donde nadie nos pide explicaciones y nuestros únicos deberes son ante nosotros mismos.

¿Es fácil ser como yo? Hay mucho camino entre aquellos lectores que no me comprenden al leerme y mis experiencias. Es cierto, hay días donde necesito de mucho dinero, porque después de una, quiero a otra y luego a otra, sin tener ningún ánimo de repetir de muchacha en la cama, sólo por el placer de conocer nuevos cuerpos, nuevas formas para hacer el amor, nuevas poses espontáneas con las muchachas que son de todos, si yo fuera de todas, sin que nadie se atreva a reclamarme como suyo, por haberme ganado el derecho a ser libre o free, en estos territorios donde fracasaría con una muchacha decente, porque me aburriría de hacerle el amor luego de intensas horas, donde me lo han entregado todo, desde el cuerpo al alma, para meditar la mejor manera en cómo terminar en algo que por sus mentes significa, una relación de pareja que no deseo tener.

Para ser exacto, no quiero estar toda mi vida con una sola mujer para siempre, tampoco quiero perder mis horarios ni privacidad, no quiero ser un varón que renuncie a su libertad para ser un señor serio y responsable que sabe, a las mujeres nadie las puede dominar, si el trato para mí con ellas sea de esta manera: de acuerdo, tarde o temprano te aburrirás de mí, si es que me aburrí de ti desde la primera noche, extrañando al resto de muchachas por conocer, hasta que decidas hacer de las tuyas, tomando decisiones por ti misma, sin que nada pueda hacer, si sea o forme parte de un ganado donde tenga que aceptar, crees tener derecho a tener 4 o 5 amantes. Prefiero las putas a secas que las muchachas que andan de puterío constante y me impongan condiciones que no estoy dispuesto a aceptar.

Así, las cosas están muy bien y, para ustedes también. Porque no soy progresista, es decir, esos intelectuales tolerantes, que nunca tienen celos y, dejan que sus esposas se vayan a tomar a bares con amigos y amigas, en el ejercicio de sus derechos a ser dueñas de sus vidas. No, para eso no existo, que las mujeres sienten igual que nosotros y dura poco la magia del andar unidos de la mano por la ciudad o, el que de pronto lo que fue convivencia, se termine por convertir en una esclavitud donde jamás seré feliz.

Y es cierto, cientos de orgasmos con muchas muchachas de quienes no sé nada, a quienes llamo para con breves palabras, citarlas, o bien a mi apartamento de soltero o, ir a sus apartamentos, sabiendo, no seré el único varón del día, sin que ello me importe en lo más mínimo.

¿Hablar con ellas?, eso es para los que no entienden nada del sexo, a las mujeres no les gusta hablar cuando se trata de intimar, piden sexo de inmediato si se sabe para qué se cita uno con ellas. Desvestirse y estar erecto, penetrar, penetrar, penetrar, ser feliz, segregar las hormonas que compensan mi organismo, dejar unos billetes que otros lo gastan en drogas como el alcohol por ejemplo, para luego retirarme y sentirme satisfecho, porque dentro de mis preferencias están las veinteañeras, si es que sean un universo interesante a explorar, donde sus cuerpos son distintos, como el color de sus ojos o piel, nunca con orgasmos de olores desagradables, tan finas en sus artes como para no oler a ellas después de hacerles el amor, tan libres como yo, como para hacer de sus vidas lo que quieran, si así igualmente me sucede a mí, para regresar a mi apartamento, ducharme, abrir la Coca Cola helada, prender un cigarrillo y, recostarme en mi cama, mientras siento que algo bueno ocurre en mi organismo mientras sigo erecto y con ganas de seguir haciendo el amor, porque además, nunca alcanzo mi orgasmo, entre vaginas complacidas a mi voluntad, si el recuerdo sea eso: tener muchas muchachas, sin saber nada de ellas, sin conversar sentados a un café para saber qué piensan o sienten conmigo, porque esas tertulias las tuve hasta decir basta, sea en la universidad o cuando estuve de pareja.

Sinceramente, no creo que soporten mis discursos de intelectual, ni las decentes, ni las trabajadoras sexuales, hablo demasiado y digo cosas muy interesantes, pero sólo puedo ser entendido por mujeres que han estudiado por décadas y, ellas, no están dentro de mis preferencias sexuales, porque encima, prefiero a las que tienen la vagina estrecha, no a las que quieren que les escuche sus historias, las de sus ex parejas, las de sus amantes, comentarios triviales y fuera de lugar para un escritor que vuelve tras sus estudios y escritos, alguien que es difícil de comprender, un misterio para quienes me ven siempre sonreír si deba reiterar, ésta literatura no es una propuesta, no todos pensamos igual, no todos llevamos el mismo estilo de vida y, éste no es un aporte o un manual didáctico para aprender a tener sexo o cómo amar, son sólo las experiencias de un escritor y pensador libre que escribe para que mis lectores, entren en mi universo y sepan que cada persona tiene su propia manera de vivir, si con esto quiera decirles, para nada estoy entregando una respuesta que sane vidas, sólo es mi testimonio, que sin un día tuvieras tiempo, sé, también harías lo mismo: escribir la historia de tu vida, si ese privilegio se me ha otorgado o he luchado por él, en estos tiempos donde todo ha cambiado y, la gente ha hecho como si nada hubiera ocurrido.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

29 de diciembre de 2023

LAS PESADAS PÁGINAS DE LA HISTORIA



 

Sé de días que han sido arrebatados de mi memoria, por voluntad propia, para no saber de todo lo oscuro que puede ser, ocurrir, cuando todo es silencio y no se tiene a quién acudir para pedir auxilio. Sé de días de encierro obligado donde busqué en el pasado del ser humano, la explicación a lo que somos, todo lo que nos puede pasar. Sé de todas las fuerzas en contra y de cuán humano soy, cuando tuve que ser fuerte a la fuerza, cuando recordé todos mis escritos, viéndoles con extrañeza, como si me parecieran recuerdos muy lejanos, propios de otras existencias, entre horas donde el cielo rojo hermoso, fue adverso y enemigo, locuras reales donde aprendí a convivir con mis daimones interiores, esas voces que, como todo el mundo, era una confusión infernal, creo que escribí alrededor de 140 libros, ¿es eso desmayar?, porque te he visto cara a cara y te he despreciado, mientras renunciaba a escribir escritos que sabía, en tiempos pasados, habrían sido inmejorables para mi literatura, pero dentro de todas las causas perdidas, pensé erradamente que ya eran vanas las palabras, que mi decisión de no integrarme al mundo era, porque nada de lo que ocurría me parecía bien. Aún hay muchas cosas que marchan mal, ¿puedo hacer algo yo?, si ante mis imposibilidades, comprendí que mi derecho a escribir había sido arrebatado, ¿puede un escritor que escribe tanto, soportar todo el peso impuesto del silencio? Y en discursos desalentadores para quienes esperaron palabras más fuertes, renunciaba a aquello que me instó por décadas a sentarme frente a las máquinas de escribir y, luego, teclados de ordenadores, para relatar historias diferentes, donde lo vital triunfara, en medio de testimonios donde todos perdíamos siempre, si diga todos como seres humanos, como hombres a los cuales se nos reconoce como sabios sin serlo, creo, por la cantidad de errores que cometemos constantemente, por saber que por más fuertes que sean nuestras palabras, nada es más fuerte que el mundo mismo, que de pronto nos toman por sorpresa  y sin aviso alguno y, empezamos a sentir que nos hemos ido al carajo, que las luchas más intensas se hacen reales desde extremos donde conocemos nuestros límites. ¿Puede existir algo más duro que arrebatar lo que más se quiere?, porque de pérdidas todos podemos hablar sin detenernos y, a mis 52 años, sé, es difícil precisar dónde empieza el final y cuándo el renacer. Los rostros de muchas personas no volverán a ser los mismos, ¿puedo hacer algo ante ello?, creo que no puedo ni nadie puede, hay preguntas que jamás podrán ser resueltas, encrucijadas que nos cambian por completo, en realidad creo que luchamos todos contra algo que no se sabe qué es, tal vez sepa bien contra qué lucho yo, pero estoy hecho de una sonrisa de piedra que respira el corazón de las demás personas, ¿tú puedes sentir lo mismo que yo?, porque por más que celebre hacer el amor como los olímpicos, en los años anteriores, algo se quebró de manera definitiva y no tengo palabras para ello. ¿No era hermoso decir que lo más bello que vi en mi existencia, el que mi miembro viril entrara en una vagina?, pero dentro de mis apetitos banales y las urgencias del mundo, sucedían hechos que me otorgaron dimensiones apartes, donde a mi alrededor, todo se caía a pedazos y, porfiando en seguir siendo feliz, sólo supe escribir de lo que nos exalta, de lo que nos recuerda por qué algunos seguimos aquí, pero, ¿supe de las consecuencias del sexo y sus delicias?, ya que a esta hora, muchos dejaron otros planes y caminos, para hacerse responsables y de mentalidades serias, ¿cómo pues me ubico dentro de un mundo donde nos hemos convertido en personas que hablamos con delicadeza? Y no es que al mundo se le acuse de tener amos, sinceramente todo se descontrola llegado el momento y nadie sabe dónde termina esa gran vorágine que nos atrapa a todos. ¿Retornaron a mí los gigantes del pensamiento humano para aguantar lo que ellos aguantaron? Porque pensé en todos y todo y, respuestas no tuve, si en las verdades terribles, sólo sentí impotencia, la misma sentida por la humanidad entera, si al girar nuestros ojos a los cielos, sólo encontráramos las mismas respuestas: ¿si éste es El Paraíso, por qué hemos de sufrirlo?

Siento que fui lanzado a la arena donde los gladiadores judíos divirtieron a los romanos desde sus coliseos. Si maté a todas las bestias o, mis bestias interiores, nada hay que celebrar, tampoco sabidurías para proponer. Santos y demonios ahora descansan donde el recuerdo es inmenso y doloroso y, hasta allí mis palabras son inútiles, vamos, con palabras no reparamos tanto daño, ¿puede un texto hacer viajar en el tiempo para que se evite los errores tan caros cometidos?

Dime estimado lector que ves el vacío, esperando que fluya alguna magia extraordinaria que nos evada a ti y a mí. El artesano de los textos apenas acude con expresiones vagas e inservibles. ¿Podré escribir de otra manera la historia de los que guardan silencios sagrados? Porque cruzamos fronteras no deseadas y, los que hemos quedado, sabemos, hay fuerzas superiores ante las cuales sólo algunos podemos enfrentarles y detenerles, pero no puedo hablar de manera general o universal. Tomaré de mi Coca Cola helada, prenderé un cigarrillo mentolado y apreciaré el cielo que ha retornado calmo, sin sed de sangre o humanos, mas nunca haré como que nada ha ocurrido, así tampoco diga más nada, soy como cada uno de ustedes, un solitario que intenta armar un rompecabezas llamado mundo, del cual, he de borrar de manera forzada, por ser mi mejor alternativa, los años del terror, donde estuvimos solos los seres humanos y cambió todo, justo cuando aprendíamos a ser felices, cuando todo marchaba bien, si precise, estuve en lo más profundo para hacer luz en medio de lo más siniestro, sin que pueda afirmar gloria alguna en medio de mis peleas, porque cuando derroté todo lo que dañó a los seres humanos, al salir de esos avernos llenos de lamentos y quejas, no encontré de igual manera al mundo a como lo fue antes, si no me queden ganas de retar ni desafiar a nadie, porque esta vez no fue literatura, fue real y, esto quedará por siempre en la memoria de esta generación, los que asistimos al fin del mundo y a veces guardamos silencio, mientras veo pasar a niños inocentes que buscan una razón para sonreír, dentro de todo lo fuerte que deba ser, para recordarles que aún hay muchos caminos por descubrir y, será inevitable que cometamos nuevos errores y paguemos por ellos, por saber que no tiene la vida nuevas formas de proseguir, si esto siempre ha sido así, dentro de todas las explicaciones que hemos entregado a la humanidad que descontenta sabe cómo ser feliz, si también sabemos qué es el extremo donde lo insoportable debe ser enfrentado, si de algo sirvan estas palabras que no han de cesar, para las siguientes generaciones, donde entender hondamente estos escritos, no les demande mucha sensibilidad, sino sucesos que no les deseo, que para aprender a practicar el bien, duros escarmientos recibimos, si aceptar no es una forma de derrota sino de ser conscientes, sólo podemos ser héroes para que la Gran Obra continúe, así no sepamos para qué, así no todos lleguemos al espacio para conquistar nuevos mundos, ni mucho menos lo hallamos recorrido a éste y sea como en mi caso, un escritor que no sale de su apartamento y, cuando está a punto de perder la razón, tiene sexo con una muchacha trabajadora sexual, si al vernos a los ojos sepamos qué es el amor, el placer y los fracasos.

Cuando deje de costarme entender lo que nos ha pasado, daré vuelta a la página de peso insostenible de este libro llamado vida, si así es cada página de la historia del ser humano, a todo lo largo desde que estamos aquí, sin saber precisar su por qué.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

28 de diciembre de 2023

ESCRIBIR Y LEER PARA NO PENSAR



 

Escribir y leer para no pensar. Hacer el amor con furia y suicidamente. Tomar café cargado para flotar, fumando un cigarrillo mentolado. Evitar pensar en política o religión. Escribir y leer para no pensar. Evadirse como cuando eras niño y creías ser Superman, con súper poderes. Las muchachas que quisieron que las bese y no besé, las muchachas que no sabían que las iba a besar, tampoco yo y, las besé inesperadamente, como cuando sales a sumergirte en la ciudad a tus 18 años y no sabes qué pasará, hasta que ves creaturas con mucho magnetismo, rostros bellos, muchachas moviéndose dentro de las calles, ¿amor, deseo, atracción, curiosidad?, besos simplemente, besos para resistir, sin saber a qué, sin saber hasta cuando, sin saber por qué. Entonces juegas con sus dedos, juegas con sus largas cabelleras, no sabes lo que dices, no sabes lo que haces, ellas están vulnerables, no hay tiempo para pensar en otras cosas, faltar a la universidad, no ir a esa cita que acabas de romper sin que lo sepas, llegar demasiado tarde a casa, contemplar el atardecer sin haberlo previsto, escuchar poesía, el muchacho de las poesías, el que quiere ser escritor, el que un día será escritor, las muchachas que deberían darle muchas historias para que las escriba a sus 18 años, pero él es sólo besos, erecciones que desconocen cómo profanar esas vulvas hasta llegar a lo más profundo de su útero, erecciones peligrosas, esperma, embarazos no deseados o sí deseados, es el deseo, es el amor, son los días precedentes de tristeza, no la volviste a ver, llamaste al número que te dio y no es de ella, contesta otra persona, un extraño, alguien que rompe el sueño, la ilusión, eso que se aproximaba demasiado al amor, algo que te gustó, como para dominar las calles, como para querer saber de una y otra, en los cafés, en las discotecas, en las bibliotecas, en el bus, caminando hacia los centros culturales, presintiendo sin saber, el poder que tiene la juventud, pasos rápidos, alguien busca el amor entre personas desconocidas, alguien quiere saber de aquello que le hizo feliz, alguien es tan afortunado que cada día es complacido siempre, testarudez, terquedad de los inocentes, no sabe que son encuentros definitivos, como las hojas de las flores arrancadas que llevan nombres que no existen, entre relatos y poemas que fluyen como derrame de imágenes donde estar loco es lo más lindo que les puede pasar, a dos extraños, quienes intuyen que todo pasa rápido, que el muchacho de las poesías tiene razón, entonces el bus termina en un lugar diferente para cada una de ellas, sin saber dónde termina la aventura, la hora, el día, la noche, el querer que eso nunca acabe, como si el “me amas” fuera cierto, como si el poeta ignorara que nunca más las volvería a ver, que fueron sólo ángeles encarnados en muchachas, tiernos labios que se dejaron llevar por lo más tierno, dulces aromas a cuerpos sin experiencia, tiempo a favor, tiempo en contra, siempre el atardecer, una historia extraída de un libro para relatar como si fuera de uno, las manos jugaban con dedos largos, dedos tibios que empezaban a calentarse sin que el muchacho de los poemas supiera qué significaba eso, manos apretadas, la Luna para ser testigo de historias donde lo presenciable era distinto a todo lo acontecido: guerras mundiales, dictaduras, terrorismo, contratos sociales, revoluciones, años de silencios tensos, días llenos de rutinas agobiantes, noticias siempre falsas que estropeaban el inicio de cada día, apagar la televisión, no volver a prender la radio, heavy metal en inglés, de cuya letra no se sabe nada porque el poeta sólo habla español, pero el corazón late como los tambores, como la batería que se destroza a golpes furiosos, como las interrogantes que exigen ser resueltas, nadie sabe cómo será el futuro, nadie quiere saberlo tampoco, alguien ha detenido el tiempo, alguien sabe cómo romper las manijas del reloj, alguien ha propuesto un diálogo aparte, diferente a los muchachos serios que no huelen a masturbaciones afiebradas y, son tan solemnes como su impotencia, una canción para cantarla abrazados por las avenidas principales, ¿sabes que el rock en esos entonces, dio razones para enamorar?, y los poemas hablaban de reinos extraños y atrayentes, sus lectoras preguntaron en qué momento aparecerían, mas no aparecían, otros mundos, otras visiones,  locura inédita, ¡carajo que este huevón escribe de lo más lindo!, exclaman las muchachas, no sabe él que un día será un guerrero, ignora las causas que defenderá, son tardes que terminan en frases como: “no sabes lo que dices, ¿cómo puedes amarme sin no me conoces?”, 100,000 amores para resistir, para regresar satisfecho y sentarse frente a los libros en las bibliotecas y, hallarlas confundidas entre los personajes de las novelas, ceder a la derrota de buscarlas en las cientos de páginas escritas, donde las palabras no las nombraban, tomar una taza con café, bien dulce, fumar un cigarrillo, recostarse cansado sobre la cama, escuchar algo de música en el programa radial donde ponen temas en inglés que suenan bien, creer en el mañana, el día siguiente debería llamarla, dormir, ducharse bien temprano, ponerse el jean nuevo, la polera bien lavada, las zapatillas puma por estrenar, no hay barba en el rostro, oler a champú y bastante jabón para adolescentes, tomar unos rines o monedas para llamarla desde un teléfono público: “lo siento, número equivocado- volver a marcar- le dije que es número equivocado”, sentir que algo se quiebra dentro de uno, dirigir los pasos hacia la biblioteca, buscarla en los libros, buscarlas a una por una, páginas tras páginas, no entiende el muchacho de las poesías las historias, sólo busca personajes reales que deben hablar como ellas le hablaron. Escribir para no pensar, leer para no pensar. Han pasado más de 3 décadas desde esos entonces, ahora las mujeres me dan sexo por horas y el cuerpo de uno se siente bien, pero esas frases, esas palabras, ¿dónde están?, dónde están los atardeceres de la inocencia, el tiempo ha dejado un rastro con merecidos recuerdos. No hay nada de qué arrepentirse, sólo celebrar los cojones que se tuvo en una década donde, amar estaba prohibido, amar era un pecado, amores de un solo día, amores sin coito, amores verdaderos, muchachas cuyos nombres no fueron reales, muchachas a las cuales nunca más volvió a ver, estancias en los ciertos cielos. Escribir y leer para no pensar, sólo eso. Nada más.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

28 de diciembre de 2023

lunes, 26 de junio de 2023

LAS MUCHACHAS LANZARON MILES DE BOTELLAS DE S.O.S. Y ESTÁN EN MI ORILLA PARA LEERLAS






Los editores recomiendan, (me vale un carajo lo que recomienden los editores, si siempre cambian cada vez que se les antoja, todo un libro entero si les da la gana, por esas razones de que un libro debe venderse) y, así, los editores recomiendan a uno, no escribir cuando está lleno de furia, (váyanse al carajo, que puedo defender lo que escribo y acusar si es que algo cambien de mis escritos), que de pronto, sentimos en una hora dura del día que bien, o estamos diciendo verdades muy duras, o hemos perdido la razón como toda persona cuerda que sabe, debe contenerse antes de decir algo que, destruya lo poco de esperanza que puedan tener algunas personas, no todas, porque la mayoría vive sin esperanza.

-         Hace tiempo que me acostumbré a estar rodeado de personas que se niegan a pensar por esas sanas razones que los artistas no aprendemos jamás.

-         Dime muchacha que ahora tienes tu vida hecha, ¿cómo debo agradecerte que te fueras de mi vida para que sea tan feliz ahora?

-         Las mujeres dicen que prefieren hombres simples, no tan intensos u diferentes como yo, creo entender que soy alguien a quien no podrán dominar nunca, sea tal vez porque domino la palabra o, porque practico el sexo fuerte y me olvido al poco momento de lo que es el amor, ¿eso explica el por qué prefiera estar solo?

-         En esa avenida larga alguna vez fui muy feliz pero no recuerdo si fue haciendo el amor, armando un escándalo ante una muchacha quien, feliz, contemplaba el pasar de personas, porque a ellas les encantan las escenas de celos, ¿alguien me puede ayudar en este tema en relación a las mujeres?, porque mientras a uno se le revienta todo por dentro, ellas memorizan todo detalle, para relatarlo como su gran historia de amor, por supuesto que no existen los finales felices.

Dicen que el amor fue algo tan fácil de tenerlo a cada momento, era un fresco decir te amo y luego comentarlo con todos los amigos, en esas noches donde uno era joven y podía beber, cuando en los noventas, las muchachas se cuidaban de no usar nitrato de plata, para no malograr sus labios, cuando las mujeres casadas no hacían sexo oral, espera, ¿fue el poeta Cisneros el que se percató aquí en Arequipa, a inicios del dos mil que ninguno de los presentes supo qué era una maroca?

-         (Es en estos momentos cuando más necesito a la literatura como si fuera la sensación que dejé de sentir cuando las muchachas no lograban que alcanzara mis orgasmos), es que ellas eran las rápidas, carajo, que ellas se chorrearan una y otra vez y yo tuviera que inventar poses violentas para recordar qué se siente expulsar chorros de esperma antes de caer rendido sobre ellas y sentir que la vida es buena.

-         Supongamos que un buen café o una Coca Cola me extraviará de esos caminos conocidos por todos, donde solo saben hablar de los temas de siempre, porque a esta edad, la que tengo, mis amigos están empezando a confesar, qué sería lo último por hacer antes de morir, pero, ¿tener casi 52 años es mucho camino recorrido?, y entonces, ¿quién explica mis erecciones que buscan una vulva para profanar?, porque eso es lo más saludable entre todos los remedios.

-         Que no me enamore no quiera decir que no sienta al amor.

-         Siguen hablando de enfermedades, ¿lo hacen porque están enfermos?, o porque están haciendo publicidad de a gratis a los medicamentos que toman porque no supieron saber decir qué sienten donde su médico.

-         Prender un cigarrillo, esta noche no habrá Luna y la oscuridad de mi habitación estará poblada de muchachas que solían querer saber qué era el amor en una cama con resortes que terminé por destrozar, (duró 50 años), ¿es la duración del amor?, porque si he de ser sincero, uno quiere seguir haciendo el amor toda la existencia, hasta morir de bien viejo, digamos, como Matusalén, pero nos sacan del camino a la fuerza, mira que tenga que gastarme la mitad del dinero que tengo para el mes con una cortesana me hacía sentir como un criminal.

¿Y si riego el jardín como todo buen ciudadano para aparentar que todo marcha bien en esta ciudad tan normal, donde debemos controlar nuestras emociones, porque si no, todos terminamos asustados, porque nadie quiere salir en un TikTok de esos que te hacen famoso sin consultarte?

Dime anochecer, qué debo decirles a las horas donde lo mejor debería estar ocurriendo, precisamente en mi lecho, con varias muchachas, ahora que sé cómo hacerles el amor a 4 muchachas a la vez, con decenas de orgasmos continuos de ellas.

-         Esta es la sabiduría de los que solo servíamos para hacer el amor cuando tenía un precio para no hacer llamadas tontas a media noche, con mujeres de mi generación, donde solo se escuchan palabras que producen sueños intensos, sin entender bien de qué se quejan tanto, porque nadie pone una pistola en la cabeza de las personas al momento de elegir pareja.

-         ¿Tú amas a la mujer que está a tu lado ahora?, perdón, la pregunta es, ¿podrías escribir como yo, si estuvieras de pareja?, la pregunta es: sobre qué vas a escribir sino puedes escribir sobre sexo, porque de inmediato las amistades comentarían sobre el olor del sexo de ella, su manera de hacerme el sexo oral, cómo entro dentro de su garganta, digamos de otra manera, si se baña después de hacer el amor, o se sigue haciendo el amor sin ducharse, por días enteros, como quien en vez de usar un aroma agradable, huele a sexo contra natura u orgasmos vaginales. No, sobre esos temas no puedes escribir, porque los escritores que tienen pareja solo tienen un tema a desarrollar, sexo, sexo, y más sexo, nunca los amantes escribieron libros que fueran expresiones de dulces conversaciones donde se hace todo lo posible para salvar una relación.

-         El amor era simple, como el tener las manos sudorosas, ganas de hacerse gases, ignorar el olor al sexo de las muchachas que, siendo muy bellas, se les encontraba en ese fluir mágico de la juventud donde se perdona y se vuelve a perdonar, hasta que llegamos a pasar los 51 años y percatamos, ¿por qué preferí quedarme solo?, ¿o fue porque nunca dejé el cigarrillo que tanto me pidieron dejar?, o porque porfíe en ser escritor y no trabajar en asuntos serios que ofrecieran un futuro seguro, no fama, que de esta no se come.

-         Oye, espera, me gustas, ¿vamos a dar una vuelta por la ciudad y nos tomamos un vinito?, ¿había frase más espontánea que esa en los noventas?, creo que todas las noches prometieron para muchos algo más que un solo enamoramiento, pero ahora no puedo decirle lo mismo a las muchachas, tengo el cabello gris y arrugas propias de un soldado de guerra que retornó de la peor de las guerras y, encima, sin una Diner’s Club, ¿sería diferente que estuviera con la billetera llena de dólares?, no lo creo, me siento como un abuelo de la nada que públicamente se le sabe, perdió la cuenta de mujeres que fueron suyas a partir de la número dos mil cincuenta, como que eso me hace muy interesante y además complicado, ¿cómo lograr que yo me enamore con un récord donde hasta las muchachas peligrosas perdieron sus coronas?

-         Que estoy bien para hacerla de semental y luego ellas desaparecer e irse con un hijo  varón mío, porque dentro de todo lo incomprensible, las mujeres aman eso en nosotros los varones: tener el corazón sin sentimientos. Hace falta una nueva psicología para entender este 2023.

Anochecer y contemplar el cielo azul donde algunas estrellas donde está la mía, empiezan a dominar los territorios donde antes salía decidido a hacer el amor. Toda muchacha que aceptaba beber conmigo sabía a qué se atenía. ¿Les gustaba ese tipo de acción?, total, fui elegido para ser amado y odiado por las mujeres en esta ciudad, en algo tienen que entretenerse supongo, lo malo sería no relatar que alguna vez supieran de mí, así sea para decirme un no que saben bien, me fue indolente, porque después de una, seguía otra, y hasta ahora me pregunto si el amor tiene edad para los que no bebemos ni bailamos en discotecas y solo queremos sesiones de sexo de 12 horas continuas, como para decirle a Dios: ¿me has escuchado o era inevitable?

-         Un libro sobre ello sería notable para los que hacen ferias de libros y se llenan de dinero sin que uno se entere, porque hasta mejoran el libro y lo convierten en una Obra Maestra, mientras apenas tengo para una Coca Cola y unos cigarrillos mentolados, todo ocurre en nuestras ausencias, y deben ser cosas muy buenas, porque nunca nos enteramos.

-         Prefiero las muchachas de ojos claros y cabello bien rubio, las rubias son las que advierten que exigen sexo del bueno, las de ojos claros están prometiendo cielos abiertos donde se reflejen mi rostro mientras las posea, ¿poseer es como robarse el alma?, en realidad en el amor, o ganas o pierdes el alma, pero nunca se pierde, salvo sea si otros hombres se pregunten por mi nombre tatuado en las caderas de las muchachas cuando les hagan el amor.

-         ¡Qué bien hablo de mí!, de tanto hablar tan bien de mí, se la están creyendo más allá de que todo lo que escribo es verdad.

-         No es fácil escribir con el miembro viril erecto, no lo recomiendo, tampoco escribir haciendo el amor a la vez, ¿ya lo hicieron los lectores de ese escritor que hablaba mucho de sexo y putas y alcohol y era virgen?

Me encerré de pronto hace años en mi apartamento solo para recibir el Sol y no saber nada del resto de la ciudad. Hay muchachas de mi talla, llegando a pocos centímetros del metro noventa, pienso que ellas si se dejaran, serían material para nuevas maneras de amar, pero no saben español, menos yo inglés, que dirán, en el amor, el idioma es el mismo en los lechos, pero ustedes no han visto llorar a muchachas extranjeras cuando después de haberlas hecho mías, nunca supe qué me reclamaban.

Lo mejor es llegar con este récord de mujeres sin una sola enfermedad del amor, ¿puedes decir lo mismo tú?

Pruebo de mi Coca Cola mientras sé que me leen en New York, alguna ciudad de Rusia o Suiza, como Alemania, bueno, en esta altura de mi vida, creo que leen más bien editores que hacen extensos libros con mis escritos y debo ser más famoso de todo lo que pueda imaginar, más aún cuando este mundo está de cabeza y no hay hombres y, también, mujeres, como que el sexo mío es muy romántico.

-         Espera, cómo que romántico si las que estuvieron en tu lecho sabían que podían morir en mis brazos por mis prácticas sexuales.

-         Es cierto, no siento celos de nadie, esa vieja costumbre de compartir números de celulares ante conocidos impotentes que querían superarme, haciendo el amor mejor que yo, se llama: bloqueo mental.

-         Es mejor estar tranquilo a tener el miembro viril tan grande que se vea su prominencia salir como una creatura que se asoma en los vientres de las muchachas, como que el útero me quedó muy pequeño para mis erecciones, sí, huelo a esperma, mi aroma es el esperma y mi miembro viril huele a miles de vaginas.

-         Amar es convivir. Vaya tontería. Amar es no repetir de muchacha. Las mujeres también piensan lo mismo. Deberían hacer preservativos más resistentes, los forte que exijo en tamaño extra grande los he superado.

Dime muchacha que me ves con asombro, ¿por qué me preguntas a razón de qué en mis escritos nunca mato a nadie? Amor, amor, amor, ¿puede el amor inspirar algo más superlativo que la reafirmación de la existencia?, allí tienes mi mejor respuesta.

-         Es como cuando compongo melodías en vivo para Facebook Live, solo quiero destrozar el teclado hasta sentir la energía en todo mi organismo, ¿te pasa lo mismo con el sexo?, porque sientes como grandes descargas eléctricas dentro de tu cuerpo y entonces sabes que en el orgasmo tu cuerpo entero está bien duro como una fuerte erección que rompe pantalones Levi’s.

Aromas a púberes masturbadas, deditos que se tocan sus partes fantasías donde me pregunto, el alma sin deseos, ¿qué es?, ya, supongamos una consciencia donde nunca se supo de testosterona para nosotros los varones, una consciencia donde las muchachas desconocieron las calenturas, las ovulaciones, los estrógenos, la progesterona, el deseo de tener en sus manos un miembro  viril enorme, grueso, para metérselo a la boca que apenas dio besos apasionados y no fue más allá, donde termina por tragar leche con unos ojitos donde no sé si se vea el alma o a una creatura cuyos pensamientos nunca más serán los mismos cuando vean a un varón.

-         Ella me ve mi erección con el jean puesto. Yo huelo su vagina sin desnudarla. Y luego cómo le hago entender que me aburriré de ella luego de haber hecho con ella todo lo que haya yo querido. ¿Habrá leído por décadas una muchacha de apenas 20 años que se complica con todo?

-         Prohibido para el amor, pareciera que llevara ese rótulo en la cabeza. Pero si lo vengo repitiendo hace tiempo, nos retiran de los lechos dejándonos los cojones llenos de leche y el falo muy crecido y erecto.

-         Otros deben ahora ocupar el lugar que fue mío. Lo mismo les pasará a algunos afortunados, es decir, terminar libres como yo, otros, a cambiar pañales y a trabajar.

-         Esta vida de escritor, dirán las mujeres que me leen. ¡Bendito Julio Mauricio que a buen gusto se pasa horas escribiendo de algo extinto, el sexo, el amor, en un medio donde las muchachas están desesperadas en ir detrás de aquellos que desconocen la variedad de vulvas como vaginas existen!

-         Espera, alto, estos escritos parecen invocaciones. Alerta, peligro. Estoy respondiendo el mensaje lanzado desde alguna parte del mundo. Hay muchachas que quieren saber de mis artes. (Esto no es intencional, acabo de percatarlo)

País Latino, tierra donde los varones siempre queremos hacer el amor todo el tiempo y, dormir con nuestro miembro viril erecto dentro de las vaginas de nuestras mujeres.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

26 de junio de 2023

 

sábado, 24 de junio de 2023

RETRATOS ANTES DE LAS EVASIONES





Ama sin miedos, miedo ten de no amar más bien

-         Son días vacíos donde no se le hizo el amor a una muchacha-

-         Días perdidos donde se dejó de ser feliz-

-         Tiene un color casi perfecto cuando antes de alcanzar el clímax, el techo que puede ser el cielo o unos ojos cerrados que lo sienten todo-

No sabemos dónde queda la ciudad de la felicidad

Solo sabemos que ésta puede caber dentro de una sola habitación

-         Donde dos amantes se encuentran, todo vuelve a empezar, ¿has escuchado las palabras que sanan totalmente?

-         Puede ser un error entregarse, pero el error más grande es también negarse a vivir-

-         Una boca junto a otra boca supera, a todas las palabras que hay en un diccionario, de cualquier idioma, es total sabiduría-

-         Qué remedio da si luego se llora o se extraña, aprendemos a vivir con ello, a veces pecamos de olvido, a veces lo más valioso es mercancía de moneda corriente, que no se trata solo de buen sexo, hay que hacerlo con amor, ¿nadie sabe qué es el amor?, les diré que como para cada pensador hubo su propio Dios, así es con cada pareja de amantes en relación a su propia forma de amar y entender qué es el amor.

El plato servido sobre la mesa, el silencio de los que cerramos un libro, las melodías para los que escribimos, un medio día donde sabemos, seremos juzgados por todo el bien que hayamos hecho, ¿has esperado un reconocimiento por la santidad?, deja que pase todo, es mejor ser recordado en la obstinación de los días buenos, no de malas horas donde todos tengan terror.

Igual transitamos, ¿le has sonreído a la muchacha y ella ha confiado en ti?, en el saber de lo necesario, alguien ha vuelto a anotar en su agenda lo que no terminó ayer, ¿dejaste algo pendiente sin resolver?, el almanaque o la hora da pasos rápidos y apenas hay tiempo para recordar que estamos vivos.

-         Pan, queso, Bach, sosiego, sangre recorriendo por mis venas y respiro aire de árboles sanos y gigantes-

-         Donde quede un desierto sin oasis, aún pueden dos amantes sentir el milagro, los pies desnudos y fuertes, avanzan hacia el sueño, alcanzan los propósitos logros imposibles, nadie sabe cómo terminan las historias, hace tiempo se está esperando los mandamientos para el amor, para no errar, para evitar el vértigo provocado por los fracasos-

-         Los dientes blancos, frentes llenas de arrugas, manos marcadas por jornadas largas, vientres llenos y satisfechos, el músculo entre el día y la noche, el mar recordándonos que no estamos solos-

-         Somos una especie extraña, necesitamos del alimento para seguir vivos, ¿alguna vez alguien resolvió este impedimento para que no dependamos de nadie?

-         Los billetes impresos con olor a ventanillas de banco, ¿cuánto duran los años felices?, en las mesas o los aviones, cruzando fronteras, ¿ves el cielo desde lo alto de un avión?, muchas preguntas sin respuesta, ¿qué hacemos ante ellas?

-         Cerrada la puerta, se convierte en un ritual donde esto es reiterativo, adiós, hola, adiós, hola, volví, me marcho, adiós, es para siempre, estoy aquí-

-         Tender la cama al principio es un gesto de alegría compartido entre dos amantes, solo al principio. Luego pasan los años y las manos ya no encuentran billetes y hay cuentas para vencer. Sueño donde algo hermoso se convirtió en pesadilla. Y lloran los que fueron felices, contemplan irse lo más preciado en contra de sus voluntades. Tú retienes, yo retengo, pero el mundo es muy inmenso para dos personas solas. Tristeza, impotencia, ¿a quién hay que pedir permiso para ser feliz?

-         Las bestias con sus dientes arrancan de los prados el pasto y corren como creaturas salvajes a donde les plazca mejor. Sentado desde lo alto de la montaña he comprendido qué es ser libre y, otra vez las bestias salvajes corren a donde les plazca. No piden permiso a nadie, no hablan, no hacen arte, no crean tecnologías. Aquí hay algo que no está bien-

-         He provisto una hora del día para ser feliz y es sagrada, es como desaparecer para no existir y dejar de pensar-

-         ¿Pensamos lo correcto? –

Quién me enseña a huir de malas premoniciones que sé, son erradas.

Desconfío de mi voz interior. Es cuando necesito a otras personas para tener un punto de referencia y saber por dónde van las mayorías.

Dejé de ser la oveja negra del rebaño cuando percaté que nos impusieron esa creencia a una gran mayoría y, me hallé entre un rebaño de ovejas negras.

-         Cuando entiendas que no se trata de salvar este mundo tú solo, cuando aprendas que tu deber es ser solo feliz, cuando puedas doblar la esquina sin echarte responsabilidades de otros, he mirado mucho mundo en mi avanzar, no soy indolente, solo alguien que aprendió todo lo que escribe. La mano da un pan a un perro y éste te muerde.

-         Los genios malvados existen, eso no podemos taparlo con un dedo. En las horas negras, descubrirás que la ciudad puede ser como un monstruo que, con paciencia, espera devorarte. La cruz está en lo más alto y recuerda a todos lo que no debe hacerse en este mundo: no queremos más mesías-

-         El puño cae sobre el pesado cuerpo mientras el grito ha recuperado lo que fue arrebatado. Has visto en los ojos de quien es el verdugo, alguna señal de enmendarse, no, esto no es real, no sucede nunca, quien hundió la daga hasta el fondo, halló un insano placer en practicar el mal. Corrompido el aliento, sabes que orando al dios que fuera, es señal que estás a punto de anunciar el fin del mundo, en medio de risas locas donde celebrarán tu pérdida dentro de una realidad en la que nadie se quiere.

Los mandamientos del amor, otra vez el amor, ¿alguien puede escribir sobre los mandamientos del amor?

-         No hay sabiduría tan extensa como para pretender escribir sobre la piedra más preciosa e inmortal, la respuesta a la tragedia de lo que somos: veo a las bestias salvajes tan libres y no dispuestas a pensar en esto. No hablan, nosotros sí, tampoco necesitan papel higiénico-

-         En las parrillas descansan bajo la brasa las carnes que serán devoradas por nosotros, y sabemos que sus carnes nos deleitan el paladar, doradas las presas, un cuchillo antes cortó entre sangre derramada sin ver los ojos de quien dominó prados y comía de la hierba que no nos gusta-

-         No hay otra opción, en otras partes del mundo esas bestias llegaron a ser dioses de adoración, mientras las gentes famélicas oran hacia no sé dónde. Así es nuestro silencio mientras pasan las décadas. Me siento a leer algo diferente. Una hostia para sentirme en paz, pastillas tranquilizadoras. Muchas verdades hay detrás de la mirada de cualquiera, no preguntes por ellas, son verdades que esclavizan en el tiempo a quienes no dejan de pensar-

-         Los hombres robustos suelen gritar frente al mar, igual saben que nada se logra con ello. ¿A quién le gritamos o acudimos cuando todo marcha muy mal? –

En el reloj hay macabros dedos en su interior que contienen impulsos de apretar botones. Quiebran a las personas. Lo hacen a propósito. ¿Luchamos contra el no ser quebrados? El día que el bien propuesto haya sido derrotado, ese día habrá fiesta en todas partes, aquí se celebra y honra a la maldad. No digas que es tu culto personal, esas son viejas excusas que a nadie convencen. Lo único sensato que me dijo alguna vez mi voz interior fue: no vuelvas a hacer nada, deja que todo siga marchando igual, debes aprender de tus errores, a los hombres no les agrada el bien, las razones no son entendibles, deben estar relacionadas con el comer carnes de bestias salvajes que, siendo libres, en desquites de paladares exigentes, como un ritual verdadero, protestemos por tener que depender de los alimentos. Matamos bestias porque tenemos hambre. Es eso y punto.

Oh, hablaré de las buenas intenciones cuando todos volvamos a nacer. Seré insistente cuando se corrija lo que está mal en cada uno de nosotros.

-         Si impides que el hombre mate bestias para comer, el ser humano desaparecerá de este mundo. Come vegetales todo el tiempo y échate a adorar a bestias-

-         Los filósofos han querido resolverlo todo, cuando fracasaron, se quedó esto en manos de la ciencia, poca suerte tenemos los seres humanos-

-         Volteamos la mirada hacia los santos y no queremos saber nada más de ellos, hasta que algo inevitable ocurre y volvemos a orar, allí aparece la fe como un instinto, luego del milagro o lo que tuvo que suceder. La vida continúa igual que de costumbre, solo tenemos experiencia para hacer daño a otras personas, en eso nos hemos especializado, los maestros del bien tienen sus brazos rendidos ante los humanos, los exterminios son constantes, nadie hace nada, nadie tampoco quiere hacer nada, los que intentaron hacerlo están en las cruces, la historia que leemos no es real, ¿quién haría algo por gente que se empeña en destruirlo todo? –

Los mandamientos del amor no están escritos, solo textos en los que todo está prohibido. Viejos ancianos que olvidaron sus años mozos, redactan mejores maneras para vivir. Ciudades sitiadas, silencio, los mandamientos del amor posponiéndose una y otra vez, la piedra preciosa e inmortal sigue inmaculada para un saber que nadie aún tiene, al menos en mi generación, esto siempre se ha dicho desde otras centurias, miles de años en este mundo, qué nos importa el saber por qué estamos aquí, solo queremos ser felices, hay preguntas sin respuesta, eso es algo que hemos aprendido desde muy temprano. En el espejo a cada momento algo nos recuerda que existimos. ¿Tu sombra bajo el Sol dice algo coherente más allá del dinero ganado con odios y deseos de venganza?

-         He roto facturas de cólera porque mis manos apenas saben hacer labores inútiles y muy mal pagadas-

-         Sé cómo es la realidad en otras partes de la ciudad. Dejar de ser uno, para ser otro en labores donde nos anulamos, ni pensar en creer que se puede vivir de escribir libros. ¿Qué fue del amor?, vaya pregunta cuando la realidad está gritando a voces imposibles de acallarlas que el monstruo se reirá cuando enloquezcas, el monstruo, la ciudad, todos quieren estar iguales, me pasó a mí, te debe pasar a ti, ¿por qué deberías triunfar si nadie aquí lo hizo? –

-         Para sentirme dentro de mi propio universo, he escrito estos textos como labor terapéutica, es gratis y reconfortante, no hay ojos inquisidores que jueguen a ser dios y me digan qué debo hacer. Para sentirme aparte, he cerrado un par de libros que evocan sueños perfectos y malévolos, tentaciones a escribir obras maestras. ¿Podrás con multitudes cuando la fama no te deje a donde vayas? Celulares filmando por todas partes, asechan el momento aciago donde lances maldiciones contra todo, ¡imprecaciones, imprecaciones!, que ya era hora, esto va más allá de la existencia, ¿hay algo más tangible detrás del espejo?, secretos ocultos y sepultados de historias donde otras tecnologías fueron medios para saberlo todo-

-         La casita al borde del lago es hermosa, el lago se desborda, la montaña de nieve se derrite, la casita al borde del lago desaparece. Fue tan corta la felicidad-

-         Los mejores hombres en la mezcla de minerales indestructibles, construyeron sobre el peñón una casa con vista al mar. Las olas reventaban con furia sobre el parapeto. Sensaciones extrañas de sentir la ira de las olas ante nuestros ojos. Un día de los que jamás se piensan, todo se lo tragó la tierra que hay debajo del mar, esto siempre pasa, nadie dice nada, es común mientras se come platos deliciosos para llenar vientres que solo saben producir gases y excrementos-

-         Oh, los mandamientos del amor.

¡Oh, los mandamientos del amor!

Y los mercados huelen a carnes y productos de pan llevar, los niños tocan los frutos maduros y se los llevan a la boca y ríen, son felices. Las mujeres abren finos cortes sobre las reses, quesos y manjares, novedades que son necesarias para llevar a la boca, digestiones saludables para no incomodar a nadie en casa, bebidas celebratorias para no perder la razón desagradablemente, corre el agua por canaletas donde se pierden desperdicios, aceitunas, camarones, peces grandes para freír, las papas para hacer pasteles, el dinero otra vez. Una mujer agradecida, de mejillas rosadas y de gordura sana pasea por los pasillos sonriendo, compra todo lo que sus hijos necesitan, hay dinero para gastar, sin dinero no se hace nada, sin dinero solo observamos a los demás. Son duros los días de jornadas largas, más duro es saber que se va en soledad por la ciudad. Tienes dinero y trabajo, pero no tiempo para el amor o las mujeres. Siempre hace falta algo para decir que se está bien. Se mete el diente en un pan con salchichas alemanas, pero los ojos tristes prefieren el vacío a los besos de una muchacha que ame de verdad, ilusión, ceguera, horas que no están permitidas, noches donde se trabaja y se piensa, noches donde se enloquecen las personas y siguen adelante en sus vidas, como si nada hubiera ocurrido. Estamos tan acostumbrados a que nos pase de todo.

Es costumbre, rutina, tedio experimentado en otras generaciones. Espero que no se cometan excesos y errores pasados. Llevo el pan a la boca, muerdo, ¿y los demás?, los demás seguramente hacen lo mismo. Un hombre que es sabio en su corta edad me ha dicho algo sensato: tú solo escribe, nos agrada leerte, es como si pensaras por nosotros mientras te leemos, a veces las personas solo tenemos pensamientos aburridos, a veces solo queremos llenar nuestra mente de palabras diferentes, se llama evasión, evasión.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Todos los derechos reservados

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

19 de junio del 2022

 

 

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