lunes, 31 de agosto de 2020

EL PLAN DE MARTÍN ALBERTO VIZCARRA CORNEJO SÍ FUNCIONÓ, FUE EL PUEBLO PERUANO EL QUE SE TRAICIONÓ

Hicimos caso a todas las medidas que dio el Presidente de la República del Perú para cuidar nuestra salud y no nos contagiarnos con el virus, mi familia y yo, la prueba está que desde que nos confinamos, el 16 de marzo, hasta la fecha, estamos bien de salud. Fue el pueblo peruano el que se traicionó así mismo. Los que desacataron el confinamiento, decían que no tenían opción "o morir con el virus o de hambre", pero en Perú, la gente lavó dinero y, quienes repetían la frase entre comillas, salieron a beber y tener sexo indiscriminado. ¿Quién tuvo pues la culpa de lo que pasó en Perú?

domingo, 30 de agosto de 2020

LA SUERTE ECHADA DE CHINA, MIL MILLONES DE CHINOS PREFIEREN A USA SI HUBIERA GUERRA

Como lo leen, los chinos no quieren al régimen comunista de Xi Jinping. 1,000 millones de chinos, en caso de que hubiera guerra, recibirían a USA con los brazos abiertos, en nombre de la libertad, los derechos humanos, la libertad de credo y, la libertad de expresión como la Democracia. Si bien en plena crisis de la pandemia, desde las redes sociales, China hacía circular imágenes donde decía que había ganado la Tercera Guerra Mundial sin lanzar una sola bala, ahora, la población china clama por un Salvador y, si hubiera guerra entre China y USA, 1,000 millones de chinos alzarían los brazos, celebrando su ingreso a tierras orientales a Norte América, sin que USA dispare ahora una sola bala.

viernes, 28 de agosto de 2020

TODAS MIS NOVELAS EN AMAZON, PUEDEN SER LEÍDAS GRATIS

Los más de mis 20 libros que están en Amazon, pueden ser leídos gratuitamente desde una computadora, laptop, celular, Tablet o Kindle, sin bajar ninguna aplicación, de manera gratuita, en todo el planeta. Les invito a seguir guardando confinamiento y cuidando de su salud, puntualizando que varios de esos libros fueron escritos desde pleno confinamiento, aquí, en Arequipa, Perú.

EL ESCRITOR Y PENSADOR LIBRE QUE ACATÓ LA CUARENTENA

Guardé confinamiento desde el 16 de marzo del presente año. Hoy el Ejecutivo dio la orden de que se levantara la cuarentena en la ciudad donde radico. Escribí en mi Blogger y publiqué 8 libros en Amazon. Acaté a La Ley y en mi familia nadie se enfermó. El planteamiento dado por el Gobierno Peruano pudo funcionar, si todos hubiéramos acatado a La Ley. 28 de agosto del 2020.

CHINA NUNCA FUE UNA POTENCIA MUNDIAL: EL ULTIMÁTUM A XI JINPING

China nunca fue una potencia mundial, cuenta con 600 millones de chinos que viven solo con 142 dólares mensuales, Xi Jinping tiene un ultimátum desde China, resolver esa promesa en los 2 meses que le queda de gestión. El clima en China es insoportable, no se puede vivir allí, su tierra es solo utilizada para la extracción de "tierras raras" que están llenas de minerales usados para nuestra tecnología. Hasta hace un año se pensaba que el modelo chino era ideal porque se fusilaban a los corruptos, hoy sabemos que uno de los más grandes narcotraficantes en el planeta es chino y, que no hay Derechos Humanos ni Libertad de Expresión o Libertad de Culto y, que los mismos chinos, no son felices, dentro de su régimen opresor

martes, 25 de agosto de 2020

¿HIPERVIGILANCIA O EL MUNDO IDEAL?



Se cuestiona mucho sobre la hipervigilancia, desde la que se dice que se tendrá un supuesto control total sobre las personas en el planeta, lo que no dicen es que al hacerse esto, se podrá identificar a los delincuentes o trasgresores de La Ley que violan a señoritas o niños, a los que venden drogas o atentan contra el orden establecido y hacen peligrar la seguridad ciudadana. Por el contrario a lo que se piensa, de estar vigilados desde nuestras llamadas, whatsapp o redes sociales, o se pongan paneles en las calles donde se visualicen a los que son un peligro para la sociedad, desde cámaras en todas las ciudades, dará una nueva Libertad, para las personas que se sienten inseguras y puedan sentir por fin, que La Ley les ampara, en bien de una mejor convivencia social. Ese será el primer gran cambio, después de esta pandemia.







lunes, 24 de agosto de 2020

LAS PANDEMIAS Y LOS APOCALÍPSIS CONSTANTES EN LA HISTORIA HUMANA

Confinado desde el 16 de marzo, yo que había planificado superar mi récord de 700 muchachas veinteañeras para llegar a las 1,000, este año, acaté La Ley y demostré, que siendo un adicto al sexo, paré responsablemente desde que el Presidente, Martín Alberto Vizcarra Cornejo, dio la orden, consumiendo solo limonadas sin azúcar y abocado a escribir sobre lo que ocurre en el planeta, si es que algún medio de comunicación es creíble, teniendo un celular que es usado rara vez, sin necesitar de nadie, ya que en plena pandemia, la gente persevera en los mismos errores que yo corregí en mi persona. Los alcances que doy son duros y merecen ser escuchados , en este breve discurso.


LOS 40 DÍAS Y 40 NOCHES CUANDO JESÚS REVELÓ NO AMARNOS





Así de esta formación que se me dio, se me dijo que a quien se le llamó El Hijo del Hombre y que explicaré, al final de este saber no revelado aún, por qué los judíos lo consideran un Hereje, alguien que negó sus propios dogmas para crear los suyos, no es Dios.
Debo decir con total autoridad, que no hay diferencia entre un noble y un hombre sin ilustración ni moral, sea el peor de los hombres, el criminal o el más repudiado, de igual naturaleza de un rey, con ilustración, educación y poder, sea varón o mujer para estos casos, si es que, para todos, los placeres abyectos han de ser un lugar común donde no hay diferencia entre raza o clase social. Así lo registra la historia y estos tiempos en el 2020 donde se ha revelado la lujuria y sodomía de los católicos, su ambición de riqueza desmedida y faltos de credo en lo que ellos llaman: La Ira de Dios.
Así, en la era que acabó, cuando de este lado del mundo, se impuso la creencia en un falso dios, que es la base de toda la Iglesia Católica, descrita en plena pandemia del 2020, debo señalar lo que no está escrito siendo mi deber ante el Dios que nadie ha visto y que, a consciencia de los hombres del Renacimiento, quienes experimentaron una peste tan mortal como el virus que ahora asola al planeta,  lo retrataron como un ser humano, exaltando más el placer, librándose de culpa alguna de una naturaleza humana despreciable donde el planeta entero ve ahora lo que somos.
Este llamado Hijo del Hombre según los textos de sus creyentes de doble moral desde que se impuso su credo, estuvo 40 días y 40 noches en un monte frente al diablo, a sabiendas que éste es el que domina con el pecado en este mundo.
De toda esa palabrería escrita que atormenta hasta ahora a los humanos que nada pueden hacer ante el conocimiento del placer, por ser una Ley para nuestra procreación, relacionándole ello con algo llamado Amor que, en pleno siglo XXI nadie lo ha hallado, salvo sea a través del sexo, pasión que no dura mucho tiempo y hace que tanto varones como mujeres se desvíen sexualmente o, se corrompan, haciendo de este mundo una gran tragedia, por ser el sexo una fuente de descontrol que domina tanto a hombres como mujeres, sin dejar en paz a aquel que le conoce, con el fin de procrearnos y, es motivo de condena para los católicos y el Hijo del Hombre que, vino a condenar y castigar, señalando un infierno para sus pecadores, conocedor que el pecado al cual acusa, viene del mismo diablo, representado fundamentalmente en los apetitos desmedidos de la carne, se puso a dialogar con el diablo, sabiendo que es él el que tienta a tanto varones y mujeres con los placeres, en vez de MATARLE, apenas dijo que venció sus tentaciones, sin hacer justicia al ser humano que, liberado del diablo, hoy estaríamos libres de maldad y lujuria y, limpios ante la mirada de Dios, seríamos sin pecado y dignos de volver al Cielo, donde somos  dignos de una vida eterna en la que no hay bajas pasiones y otra es la sabiduría del hombre y su forma de vida.
Jesús no MATÓ al diablo, cuando bien pudo hacerlo, y en consecuencia, dejó a éste libre en este mundo hasta hoy, generando todo el mal con el cual se acusa a Dios, cuando Jesús, nunca le representó, sino fue un plan para crear otra religión, en la que humanos inocentes, presos de los placeres de la carne, inevitables para que la especie humana no desaparezca, si nos basamos en sus enseñanzas, falsas totalmente, condenó en vida al ser humano a estar a merced del diablo, dueño del hombre y la mujer, relacionando el sexo como pecado y perdición.
Su DEBER FUE MATARLO SI ES QUE TANTO NOS AMÓ. Pero no era hijo de Dios, sino un simple hombre que era correteado en los templos cuando predicaba, ridiculizando para los que le adoran la naturaleza de su dios, cuando el verdadero Dios, no es de carne ni de nuestra naturaleza. De ser cierto este pasaje de sus libros llamados Biblia, donde Jesús es tentado durante 40 días y 40 noches, revela que nunca amó al ser humano, porque de haber matado al diablo, hoy todos estaríamos libres de pecado y en un Cielo que estaría en este planeta, donde no tendríamos la maldad. Porque una cosa es el Libre Albedrío, y otra, un organismo destinado a la procreación y el sexo, si es que eso es atribuido a su satanás.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
El varón que testimonia haber visto La Estrella de David
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viernes, 21 de agosto de 2020

REVELACIONES FINALES EN LA PANDEMIA DEL 2020




Toda sociedad basada en la ignorancia, está destinada al fracaso y el sufrimiento. El hombre tuvo inteligencia para desarrollar la tecnología, crear naves que dominaran el mar y el espacio como la tierra. Su ciencia y su medicina evidenció su rotundo fracaso en pleno siglo XXI de la Era del Eterno Femenino que acabó, en lo que fue la era de muchos dioses en todo el planeta y fueron derrotadas por un virus invisible que asoló a la humanidad, obligándole a confinarse y usar barbijos, bajo requerimientos extremos, propios de un campo de concentración, donde se conoció el terror de la muerte, siendo el Juicio Final señalado por los Profetas y, los que hemos sobrevivido, como el que escribe, da testimonio en Nombre del Escudo de Dios, símbolo que se manifestó desde siempre en muchas religiones de oriente, siendo usado para fines malvados y perversos, bajo la mano de hombres que escribieron Génesis llenos de incoherencias, producto de largos aprendizajes de maestros que pertenecieron a la era del sedentarismo, cuya base es la corrupción y las ciudades y, el silencio de las mujeres que, nunca revelaron abiertamente a nosotros los varones, lo que es la menstruación.
No se puede por tanto implantar un orden establecido justo, si todo parte de la ignorancia. Y el hombre, en el inicio de la era del sedentarismo, no relacionó nunca el sexo con el embarazo, por un periodo de 20,000 años, en la era del matriarcado, lo que llamábamos, El Eterno Femenino, donde los mejores varones eran sacrificados, para que su sangre fuera ofrendada a dioses inexistentes, solo para que la mujer impusiera su Autocracia sobre la humanidad, cuya sabiduría se basó en la menstruación, la agricultura y el conocimiento del clima, para fundar ciudades y luego civilizaciones. Por tanto, toda Ley fue errada y, todo dios al cual se le siguió, no fue el verdadero. Así, hay hasta el momento solo religiones muertas y credos donde, un simple virus invisible, demostró que la sabiduría del hombre es errada, si es que nos remontamos en la historia y, verificamos que las pandemias fueron una constante en el transcurrir del tiempo, ante lo cual, nada se pudo hacer.
Toda sabiduría y Ley que conoce el hombre hasta ahora, no es la verdadera, pertenece a la era del sedentarismo, no a la primigenia, la anterior al matriarcado, que como podemos ver, ésta está relacionada con la corrupción y por tanto, carente de justicia y misterios hoy recién resueltos, que arrastrados hasta este día, dan paso al final de las  religiones existentes y por ende, los dioses en quienes se creyeron, si todos fueron sacrificados, con el fin de hacernos creer que ello representó la resurrección y la vida eterna, cuando en realidad, la muerte, es la unión con Dios y, la negación de uno mismo, de una identidad que no existe y  es producto de un entendimiento sujetado a un sentido común que no es propio para todas las civilizaciones. Así, la consciencia de un judío, o de un católico, no es la misma a la de un musulmán o un hindú, o un chino o un ateo, por citar solo ejemplos puntuales. La consciencia de la persona es formada por La Ley, sea del hombre y del dios creado y aceptado en su civilización, cuyos textos sagrados mintieron, y nos hicieron creer que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, cuando a lo mucho, hemos visto de Él, su hexagrama, mas nunca su rostro, si es que su pureza se simboliza en el color blanco, que es la purificación de nuestra consciencia, donde está todo El Bien y El Mal que estuvo en conflicto desde que apareció el sedentarismo y de cuya era, recogemos este saber que ha finalizado.  Nunca sabremos el origen del hombre en el planeta, mas sí sabremos que al morir, nos uniremos a Él, a Dios, para dejar de existir y volver al origen que es Él, donde hay santidad, paz, y eternidad. Y así es el Eterno Masculino, cuyo saber se remonta a dos solos seres, un varón y una mujer, separados y diferentes, sin encontrarse por milenios en la era cuando el hombre fue cazador, recolector y nómade y, la mujer, sedentaria, dueña de otra sabiduría, relacionada con la agricultura y observación de los astros, origen de la medicina que vemos, fracasó hasta este año 2020, donde ocurrió lo que tenía que ocurrir tarde o temprano, el final de una era que no duraría mucho tiempo.
En el origen, la relación del hombre en soledad, el primer hombre, fue con Dios, y en ignorancia de su contrario, la mujer, que no fue creada a partir de él, tuvo sabiduría para recorrer el planeta y cazar bestias mayores y más fuertes, a quienes sometió para comerlas, siendo su fuerza y temperamento superior a las bestias, al clima que conoció para evitar morir ante las inclemencias propias de éste, como de los virus que siempre existieron y no pudieron exterminarlo, conociendo del peligro de los alucinógenos y las bebidas, por hacerlo vulnerable ante una naturaleza agreste y dura que debía enfrentar, por su instinto de supervivencia, así, no es propio del hombre las drogas ni el alcohol, ya que éste se dio cuenta que ebrio o drogado, no podría derrotar a un toro que le superaba en dimensiones y superaría en fuerza. Mas el hombre durante el tiempo que tuvo que durar en esta era mencionada, recorrió el planeta y le conoció bien, desde las montañas más elevadas hasta los mares, pasando por selvas, desiertos y todo lo que existe en este planeta, para con sus ojos, conocer todo aquello propio de nuestra naturaleza primigenia, ser errante, nómade, cazador y recolector, en un estado de naturaleza de total libertad, donde no conoció el miedo, y su relación fue solo con Dios, con quien vivió por milenios, hasta antes de conocer a la mujer, que ya había desarrollado sus conocimientos, solo desde el sedentarismo, con una inteligencia orientada hacia la construcción de ciudades, la agricultura y, un estudio diferente al del hombre sobre los astros, ya que si el primer hombre vio los astros donde reina la noche, en soledad, sin ningún temor, por ser dominador de todo lo que le rodeaba, lo hizo con el fin de protegerse del clima, sean desde tormentas, cataclismos,  temperaturas muy bajas o altas, desde diferentes latitudes, desde donde está el mar y más allá, donde hay nuevas tierras que él, como colonizador, conoció, en total soledad, hasta el día en que conoció a la mujer, siendo ésta dueña de un saber que hasta ahora fue ocultado, siendo sus primeras creaturas, mitad bestias y mitad humanas, de manera inevitable, en su total soledad, explicando el por qué en algunas civilizaciones se adoraran a dioses mitad humanos y mitad bestias, hasta tener dominio total sobre lo que fue el saber hasta el día de hoy, en agosto 21 del 2020, cuando el hombre ignoró todo lo relacionado a la menstruación y la mujer calló, siendo un misterio resuelto para la sabiduría de esta nueva era, donde el ser humano está destinado a hacer uso del conocimiento que tiene para viajar a otros planetas, si es que el universo es infinito y así, cada hombre deberá vivir en un planeta aparte, en total soledad, para empezar una nueva historia, porque el sedentarismo solo nos trajo enfrentamientos entre hombres, guerras crueles, en nombre de los dioses sacrificados, sin que nunca hubiésemos convivido en paz.
En esta secuencia de la historia del ser humano en el tiempo, donde la ciencia insistió en querer demostrar en base a rigores científicos, con teorías, el origen del hombre, siendo demostrado que ese saber es falso, porque su base fundamental, hasta ahora no puede derrotar a un virus invisible, que no ha de ser el único, sino, una constante también de virus que han asolado  desde antes del sedentarismo a la humanidad que no debió procrearse, porque la sabiduría del primer hombre, eliminada de la historia, ya convivió con estos virus, sin que le exterminara, cuando fue cazador, recolector, nómade y, devorador de bestias a las cuales dominó para su subsistencia.
El silencio del hombre por milenios, desde su soledad, le permitió tener una sabiduría visual, sin la necesidad de la palabra o El Verbo, que es creación de la mujer y, por tanto, utilizada por ésta para domesticar a las bestias con las cuales vivió en soledad también, dejando una descendencia que poblaba el mundo, a la cual el hombre derrotó, sin temor alguno y, que con el tiempo sería motivo de adoración para cultos y sectas, dándoles el nombre de demonios o diablos.
Hay un solo principio desde siempre y es Dios, y es todo el universo, y su naturaleza nadie le ha visto, a pesar de ser todo lo existente, mas Él convive dentro de nuestros pensamientos. Así, si para cada animal, hay hembra y macho, tuvo que ser varón y mujer, antes del final de esta era, donde por milenios, el ser humano desconoció su origen y, el final de El Paraíso vino cuando el hombre y la mujer llegaron a conocerse y descubrieron el placer y, por tanto, la degeneración de El Eterno Masculino, sobre el cual hemos retornado los que damos testimonio que solo hay una forma de subsistir como especie: colonizar otros planetas, en soledad, sea para el varón y la mujer, en un universo infinito, donde cada quien ha de poblar un planeta para que su única relación sea con Dios y, el hombre nunca más esté contra el hombre, si es que solo existe un auténtico Amor, y  es el del hombre ante Dios y, la corrección de la naturaleza femenina, para que no menstrúe más, y en santidad, disfrutemos de otro entendimiento que hemos tenido que conocer, para corregir lo que Dios planifica en lo largo del  tiempo que es uno solo y, que tiene alteraciones, hasta encontrar el modelo ideal de convivencia, donde recuperemos la felicidad, distinta a la que da el sexo, pasión que dura poco tiempo, hasta desaparecer y hacer que el hombre se enfrente a la mujer. Así es la dura lección que Dios nos ha dado, para comprender que el verdadero Amor es hacia Él y, que el sexo y la procreación, solo ocasionó todas las tragedias y desgracias que registra la historia hasta el momento.
Así ha de ser nuestra naturaleza. Así es El Eterno Masculino. Así es el inicio de esta nueva era, donde murieron todos los falsos dioses, ante un virus invisible, que derrotó naturalmente la fe de quienes sucumbieron ante éste, para hacernos entender en esta Tribulación Final que, la soledad es santificada y, el sexo, algo a corregir por El Bien del varón y la mujer, cuya sabiduría ahora es completa y anhela la paz, y su encuentro con Dios, a quien solo debemos amar,  sin tener que necesitar de la procreación, por ser ésta el origen del Ego o del Yo, donde varón contra varón y, mujer contra mujer y, varón contra mujer, nada bueno nos trajo, tan solo desdichas e infelicidades.
Por ello tuvo que ser esta Tribulación Final, para que entendamos que Dios nos ama y nos está dando una nueva oportunidad, para que no volvamos a corrompernos, y así, darnos dominio y libertad donde existamos en soledad, con la cualidad para la cual Él nos preparó desde antes de la noche de los tiempos, cuando apareció el sedentarismo, y hacernos ver por qué es un error la convivencia entre hombres y mujeres, habiéndonos dado un universo infinito, donde conociendo lo que es el sexo, para los que somos adultos, y para los inocentes desde su protección, cada quien en su propio planeta, hallamos comprendido recién la naturaleza de sus ángeles, quienes siendo asexuados, carecen de pasiones y depravaciones y, bajo el rigor de este aprendizaje, no necesitan del sexo, por tener la sabiduría que ahora poseemos.
Éste es mi testimonio, mas no la interpretación de la voluntad de Dios, por tanto, no es Su Palabra la que está en este escrito, sino la reflexión de un varón que reveló el misterio de la menstruación de la mujer, ocultado desde la época del anterior Eterno Masculino, en la era cuando fue el varón: cazador, recolector y nómade, antes de conocer a la mujer, dueña de otra sabiduría, la del sedentarismo, y el placer común entre varón y mujer, con la atribución de querer igualarse a Dios, para ser dadora de vida, sin culpa alguna, por formar parte de una naturaleza ante la cual no pudo nunca evadirse y ahora, está preparada, para renunciar también al placer y la procreación, para volver al Paraíso, donde la felicidad existe, hasta que la voluntad de Dios se manifieste, en este largo aprendizaje, donde todos terminamos uniéndonos a Él, siendo Él, el origen y también el destino final, si es que respondemos, a las preguntas dejadas al ser humano en la esfinge:  ¿Quién somos?, ¿De dónde venimos?, ¿Adónde vamos?, preguntas que no pudieron ser vencidas en el tiempo por la bestia, siendo nosotros, creación de Dios, de donde venimos y adonde vamos, en un largo proceso de purificación, para ser merecedores de su Santidad, si es que así ha sido a lo largo del estar del ser humano en el planeta, para aprender a ser dignos de su gracia y felicidad, si así es la muerte para todos, la unión indistinta de buenos y malos a Él, que nunca castigó a buenos y malos, solo nos enseñó el camino para purificarnos y unirnos a Él, en toda esta sabiduría que fue necesaria, para comprender todos nuestros errores, a lo largo del tiempo y nuestra historia.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
El varón que da testimonio de haber visto El Escudo de Dios
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jueves, 20 de agosto de 2020

EL HOMBRE QUE QUISO LLEGAR A LAS 1,000 MUCHACHAS ANTES DE LA PANDEMIA





No entiendo a qué juegas nena
Mira que eso que tú llamas amor
Son unos billetes menos para mí
A toda mi voluntad
El jardín está lleno de flores
Y cada estación nacen nuevas para las que ya están muertas
Por qué tendría que cuidar una que se marchitará
Si cada estación la vida fluye donde hay muchachas felices
No sé a qué juegas
Cuando no tengo tiempo ni deseos de estar con una sola
Mira que no me perdí en este confinamiento
Entiendo que muchos no lo soportaron
Pero yo no doy paso sobre el mismo camino
Un día podré salir de casa para volver a ser feliz
¿Alguien puede obligarme a quedarme con una sola?
El amor, eso que ustedes llaman amor
Es algo que me aburre
El placer, eso que las muchachas felices dan
Es eso en lo que creo
Mira que son 5 meses donde no he hablado con mujeres
Apenas un hola y un adiós
Qué es un varón libre que sonríe
Así esté encerrado en su apartamento
¿No conozco los lechos donde habrá vida otra vez?
Pruebo de mi limonada mientras escribo
Quizás alguien esté dispuesto a aguantarte
Las paredes de mi habitación han sido perforadas
Por la soledad y erecciones muy duras y calientes
Y en ningún momento he pedido amor
Solo he extrañado el sexo continuo
Y los deseos de hacer el amor con todas
Sin repetir de ninguna
¿No es mejor hacer el amor con la mujer de quien nada sabes?
Segundos apenas para desvestirme y penetrar
No me interesan historias de ex
Ni cómo fue tu vida
Solo quiero orgasmos tras orgasmos
Donde los rostros de ellas lo dicen todo
Úteros que botan fuego
Y horas de horas sin parar
Sin querer tener hijos
Sin querer perpetuar mis apellidos
Otro será el día cuando pueda salir de mi apartamento
Estoy esperando ese día
Porque lo único que extraño son las vaginas
Nada más tiene importancia
Nada.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
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Julio Mauricio Pacheco Polanco





miércoles, 19 de agosto de 2020

EL DÍA MÁS DURO DE LA PANDEMIA PARA MÍ






Era abril y el mundo temblaba de miedo. Me costó mucho adaptarme al confinamiento. Trotaba todos los días en el pasadizo de mi apartamento muy angosto, de apenas 6 metros y medio de largo por menos de 2 metros de ancho, lo justo para que trotara una persona, y así, trotaba horas de horas como pueden verse en los videos donde necesitaba tomar control sobre lo que nos pasaba a todos: el miedo a morir. A veces dialogué con mi padre en plenos videos mientras él me relataba anécdotas de cuando fue alumno o profesor, como Director de algunos colegios. Vencimos tanto mi padre junto con mi persona. Él su hipocondría y yo, el sinceramiento de mis convicciones. Creía que podía hacer algo como escritor y Pensador Libre desde mi confinamiento. Un día apagamos la televisión y la radio y decidimos escuchar solo música, la música que nos agradaba. Sin embargo, no era fácil. A mi padre le costaba conciliar el sueño, lo cual motivaba que le acompañara a media noche o madrugada. Dejé dos veces el cigarrillo por un mes cada vez y es cierto, tuve muchas contradicciones con mi padre, hasta que entendí que él tiene su propia forma de ser y yo la mía, que él siempre respetaba mis ideas y que de manera silente me pedía que respetara las suyas. Hablábamos mucho de mujeres, de las mujeres que fueron mías antes del confinamiento y, él, me hablaba de sus experiencias con las mujeres que tuvo antes de casarse con mi madre, con quien solo podía hablar por celular o verla desde lejos desde la lavandería que daba a su apartamento. Fue duro verla llorar a veces y su extrañar el salir a caminar, fue duro entender que mis padres siendo adultos mayores, no querían aceptar el confinamiento sin tomar sol. Fue duro ver el rostro de mis hermanos cuando veía el estrés en sus rostros y es cierto, tuve mucha rabia contra China y por lo que ocasionó en el planeta. Escribí un libro sobre ello, entre otros opúsculos, creo que fueron 10, publicados en Amazon, que, dentro de mi experiencia del confinamiento, me ayudaron a sobrellevar la tensión que vivimos creo todos en el planeta. Era duro ver al Presidente dar noticias desalentadoras todos los días por televisión. Me desconecté de las redes sociales y solo las usaba para hacer mis catarsis, creo que todo el planeta hizo ello. Todos buscábamos responsables a lo que nos pasaba. Si fue de terror, lo fue. No daba crédito a lo que pasaba en el mundo y con el ser humano. Me di cuenta que soy una persona extremadamente desconfiada y que mi homofobia aún no había sido superada, qué culpa tenían ellos de lo que pasara con ese fin del mundo que sentíamos vivir. Apelaba a todos los más fuertes del planeta para buscar una solución y no había respuestas, creo que nadie las tuvo a su alcance. Un día dejé de creer en los más serios canales informativos de You Tube y empecé solo a usarlo para escuchar música. Es cierto, me acerqué mucho a Dios y me autodefiní en el momento de la verdad como escritor judío-peruano, y fue en el momento más crítico, creo que eso me dio mucha fuerza. Había días en que cantaba en nombre de la Libertad y, había días en que mis hazañas me recordaban todo lo que había tenido que vencer para estar preparado para lo que todos enfrentamos. Entiendo que hay gente que aún no supera esta experiencia. Sigo en el confinamiento y en Perú, bien o mal, quien tiene la última palabra, es el Presidente. No pienso romper mi confinamiento, creo que me acostumbré a la paz de las noches, sí, escribo paz, porque poco a poco, empecé a sentir paz, en comparación a aquellas noches donde pensé que moriría y me entregaba a Dios, para luego despertar y tener que asear el apartamento por el hecho de no poder caminar como lo hice antes, tenía que mantener mi mente ocupada en otras cosas. Fue duro aprender a concentrarme cuando hacía las labores en mi apartamento. La confusión fue tan atroz que por momentos sentí que estaba en un campo de concentración y eso explique mis discursos en las redes sociales. No creo haber sido el único que sintió ello en el planeta. Me di cuenta que gradualmente empezaba mi forma de ser a cambiar, a convertirme en una persona de confianza para mi familia, alguien que aprendía a ser responsable, que podía decirles no a las muchachas que me llamaban por celular para querer hacer el amor en mi apartamento. Llegado el momento, todos eran sospechosos de tener el virus y, cuando hacía las compras de la quincena, los distanciamientos con las personas que hacían las compras, eran exigidos por mi persona apelando a lo que La Ley dijo y dice hasta ahora. Salir esos días cada quincena era todo un estrés que no solo me afectó a mí. Me dolía ver ello en mis seres queridos. No di crédito a lo que pasaba por momentos. Sin embargo, había noches en que creía que había pasado a mejor vida y que estaba en el cielo con mi padre, para luego sentir que caía en el infierno. Si eso me hizo entender que esto es constante con o sin pandemia y que se relaciona con la culpa ante pequeños pecados, convencido que eran castigos de Dios, intenté ser perfecto hasta alcanzar la santidad, pero luego recordaba que la paz que siento ahora solo puede ser superada por el placer que brindan las mujeres, que el instinto en nosotros los hombres es muy fuerte, a pesar de haber visto pocas veces videos porno, porque me aburrían. No le hallaba sentido ver hacer el amor a dos extraños cuando en realidad era yo el que estaba acostumbrado a hacerlo continuamente antes de la pandemia. Hasta que llegó la noche en que terminé llorando porque extrañé hace el amor con las mujeres que nunca amé pero que me dieron placer y, por ende, felicidad, siendo por ello que escribiera tanto antes de la pandemia. Es que van ya 5 meses y días de castidad, entre todo lo que significó esto para la humanidad. No estoy diciendo que los confinamientos han acabado en Perú o que ya hemos vuelto a la normalidad, entiendo que aún falta mucho, solo estoy de algo seguro, mis oraciones fueron oídas y de ello doy testimonio y, sin ser judío ni creer en lo que creen los judíos, La Estrella de David respondió a mis llamados, dándome cuenta que no sabía cómo nombrar a Dios, solo cerrando mis ojos y visualizando el hexagrama que en su momento vi en el cielo nocturno de la ciudad donde radico. Eso me mantuvo en pie como hasta ahora y, si bien, exclamé que lo vivido por el ser humano no tenía nombre ni perdón, que era muy cruel la vivencia, siento que he sanado y he vuelto a sonreír, he recuperado la fe en que el mundo se ha salvado y, me he aceptado y perdonado. Sé que para la mayoría no fue fácil, que el virus parecía haber derrotado la fe en todos los dioses que hay en las religiones del planeta. Un simple virus invisible nos hizo entender que toda la tecnología con la que contamos que es asombrosa, toda la ciencia y los avances de la medicina que dieron alcances prometedores de alargar la vida de los adultos mayores, todo ello, se desvanecía ante algo que no veíamos. ¿Era la Tercera Guerra Mundial? Lo cierto es que los denunciantes de esto solo lograban perturbarme más, me llenaban de conflictos y sentimientos encontrados. Como nunca antes, todo cabía dentro de lo posible y a la vez, no se podía creer en nada de lo que relataban los noticieros. Ya en el mes de abril, me di cuenta que podía escribir mi biografía en Wikipedia, cosa que no hago hasta ahora, algo que haré en el otoño de mi vida, cuando mi aprendizaje sea completo, para poder entender mejor al ser humano donde me incluyo, si es que asumí desde mi soledad la consigna de salvar al mundo, sin saber a quién más acudir, hasta darme cuenta que era una labor inútil. Esto aún no ha acabado para el planeta, pero siento que ya pasó lo peor, lo siento, como así lo escribo, en memoria de los que pasaron a mejor vida, si es que entiendo a ello con un unirse con Dios, porque así fue mi revelación y di un paso atrás por temor, para ser más franco, por no sentirme preparado para unirme no a la luz azul que es la de la noche, sino, a la luz blanca, que es la pureza total de Dios, el Dios que, en vida, ningún hombre verá, ni cuando nos unamos a Él.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
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martes, 18 de agosto de 2020

EL ESCRITOR QUE MADURÓ

La Literatura como Verbo Testimonial. El discurso sobre La Libertad y La Ley


MI DESCREIMIENTO EN EL SER HUMANO, ESCRITOS DE ALGUIEN QUE QUISO SALVAR AL MUNDO





Era el 28 de julio aquí en Arequipa, y en un local céntrico del cercado de la ciudad, a todo volumen se hacía una fiesta donde nadie usaba barbijos y se bebía alcohol. No creas en lo que la gente te diga, cree en lo que veas. A cerca de las 8 de la noche, vi dos puestos donde vendían comidas chatarras y adultos mayores sin barbijos. En los días más críticos de la pandemia, cuando el oxígeno era muy puro y se podía sentir el olor a la carne a 20 metros de distancia cuando salía cada 15 días para hacer las compras especuladas en el precio, no entendía que la gente en otra parte de la ciudad hacía su vida de manera normal. Antes de la pandemia, dos efectivos policiales me dijeron bien claro: mire señor escritor, pensábamos que había pobreza en las zonas periféricas del distrito, porque las casas que interveníamos, tenían fachadas de bloques de sillar montados unos sobre otros y pensamos que allí vivía gente muy pobre, pero al ingresar a los interiores, nos dimos con la sorpresa que esas casas de fachadas muy precarias, tenían paredes interiores marmoleadas, acabados en enchape de la mejor madera, la más cara, con televisores que solo la clase alta puede comprar y, como puede imaginar, todas las comodidades propias de quienes viven en bonanza, le informo esto para que lo escriba. Y así evoco la supuesta pobreza de Arequipa, que es el referente de la economía en Perú por ser la segunda ciudad más importante de mi país.
Mi vida no ha cambiado, sigo saliendo como de costumbre a tomar sol, dos horas diarias, si es que mantuve encierro voluntario porque La Ley lo ordenó para todo el país, y fueron largos días hasta el discurso del Presidente a fines de junio. Largos días donde no me llevaba bien con mi padre y los medios de comunicación llenaban de terror a cada momento. Desde entonces, cuando salimos por breves minutos, parecía que  se celebraban Fiestas Patrias en la ciudad. Arequipa siempre se ha caracterizado por tener un caos vehicular imposible de ser controlado. Eso es igual ahora, en plena crisis sanitaria y estado de emergencia. ¿Quién conspiró contra el ser humano?, pues el mismo ser humano. He visto adultos mayores sin barbijo y también a personas que postean sus videos desde las redes sociales, mostrando la soledad de la ciudad donde no hay gente, y esto ha sido hecho a propósito, con el fin de generar miedo y hacer creer a los que hasta ahora creen que esto es el fin del mundo, que la ciudad está desierta. Y eso no es así. Y los escritores se prestaron para esta gran mentira mientras posteaban fotos bebiendo cuando el confinamiento era obligado por Ley. Nadie te dice nada, si te mueres, te mueres y a nadie le importa y, si pueden, te meten miedo diciendo que la ciudad está vacía, que quienes están robando al pueblo son los más ricos, pero enterarme que por donde vivo, han abierto una tienda de comida para mascotas es pensar que la gente tiene dinero para gastarlo en algo superfluo: dar de comer a sus perros. Entonces hay dinero, no hay crisis económica y, todos mienten.
Cómo puedo así salvar a un mundo que me mintió todo este tiempo.
¿La gente tiene terror del virus?, ¿o aprovecha este para meter terror a la gente con fines políticos? Ya el 29 de julio grabé un video donde la gente en la avenida principal de la ciudad era de tránsito normal como vehicular. Sabía que había gente que hacía su vida diciendo: prefiero morir del virus que de hambre y, no murieron. No creo en la resistencia de los que enuncian ese discurso.
Mi vida no va a cambiar, siempre fue así, salía a tomar sol a medio día a la puerta de mi apartamento, salvo que ya no contrataré servicios de trabajadoras sexuales.
Me canso de ver cómo critican duro al Gobernador o al Presidente y le echan la culpa. Esto es, entiendo bien, por razones políticas, por esa repartijas propia de quienes se meten en política solo para robar, desde los llamados líderes, hasta los que están dentro de los partidos políticos, esperando vivir a expensas del Estado, con trabajos donde no hacen nada, solo sentarse frente a sus escritorios y llenar crucigramas, como lo viera una vez en el Gobierno Regional hace años ante mi asombro: para eso apoyaron a un candidato, para no hacer nada y vivir de nuestros impuestos que pagamos todos los contribuyentes.
Joven lector: nunca confíes en los hombres mayores, ellos ya fueron destruidos moralmente y están convencidos que el dinero fácil es la manera correcta de vivir, por supuesto que te querrán dar consejo de cómo es la vida, pero te están mintiendo, porque llegado el momento te odiarán si es que eres Impoluto, porque pocas personas son Impolutas en este planeta.
El silencio es algo agradable, sobre todo cuando eres un Pensador Libre que no recibió una sola moneda del Gobierno en esta pandemia y, no escribe por consigna alguna. Uno mismo se desengaña. Así es la pandemia en Perú, así es el terror, para las personas que aún siguen encerradas en sus casas pensando que es el fin del mundo, si es que son pocas, si es que fui el último, en darme cuenta de ello, ante mis narices, sin que nadie me dijera nada.
Mi vida solo cambió en algo: el liberarme de las trabajadoras sexuales y el vicio del placer, porque para ser más sincero, hace tiempo que no voy al cercado de la ciudad, si es que hablo desde antes de la pandemia, cuando no querían que viera, lo que allí ocurre, si es que ocultaban algo, cuando en realidad, más presté atención a mis escritos, que a sus mafias.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
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SI DEL AMOR HABLAS




Si quieres amar, está bien, ama, nadie te obliga a no amar, no todos los aprendizajes son iguales. A algunos les fue bien en el amor y, a otros, nos dejaron una enseñanza definitiva, pero eso no quiere decir que mi experiencia es absoluta. Hay gente que necesita dialogar con otra persona para sentirse acompañada. Tantos errores se cometen en el planeta. Me dirás que todo está mal, y en ello te doy razón, pero hay gente que, en un rato de mal humor, te hace daño, y al momento te trata bien, ¿difícil de entender?, no, somos así, y esa es una de mis razones para escribir que no somos perfectos, que somos humanos. Que se miente mucho, sabe Dios qué razones poderosas hay para mentir, a pesar que me empeño en no hacerlo y a sabiendas que en cualquier momento me pueden meter en problemas personas que ni conozco. A esto le llamo el derecho a estar vivo y a ser un Pensador Libre, es decir, a elegir qué pensar y escribir, sin imponer nada de mis escritos a las demás personas, bastante tiene cada quien con lo suyo y lo menos que quiere como lector, es hallar a un escritor que le confunda en un contexto de pandemia donde el planeta anda muy confundido.
Esa actitud que partió de aquellas personas que porfiaron en hacer creer al ser humano que Dios castiga y que estuvimos bajo la Ira de Dios en esta pandemia. Dios no es malo, solo nos da libertad para desde nuestra naturaleza que es diferente a la suya, aprendamos a entender por qué es importante practicar El Bien y la prudencia. ¿Hubo castigos porque el ser humano fue muy malo a lo largo de la historia? Otra cosa es que se atribuya a lo inevitable relacionándolo con el castigo de Dios. No conocemos a Dios, no sabemos cómo es su naturaleza ni qué propósito tiene para con nosotros, al menos, me dio el privilegio de ser un Pensador Libre y testimoniar así desde esta pandemia donde estoy confinado desde el 16 de marzo y solo he salido algo de no más de 5 veces para lo esencial, dándome con la sorpresa que la gente hacía su vida. ¿Perdieron temor al virus?, ¿eran asintomáticos? No lo sé. Entiendo que hemos perdido el temor a la muerte con esta experiencia, y también, que nuestro gran temor era morir, negar que somos mortales, algo que es imposible de evitar.
Miremos a los muchachos que celebraron la semana pasada en Wuhan. Esa fue la normalidad por la cual no solo pelearon ellos, sino, el planeta entero pelea. Curiosamente no vi en los videos muchachos bebiendo, ni fumando cigarros. ¿Cambió algo en la actitud de ellos? No pueden negarme que la alegría es parte inherente al ser humano, y eso es algo que sucederá en todo el planeta tarde o temprano cuando el virus esté controlado. La juventud es así, también fui joven y quise estar en discotecas y con muchachas de mi edad. Que si me tomé en serio el hecho de querer cambiar el entorno que encontré, no fueron por convicciones legítimas, fue porque reclamé algo que me parece fue bien injusto, porque amé siempre el conocimiento y fui muy apegado a los libros como hasta ahora. Se preguntarán mis lectores que yo, como escritor, que guardo confinamiento desde el 16 de marzo, cómo es posible que ahora escriba sin usar cigarros y solo haya consumido limonadas sin azúcar y, cuando haya estado muy feliz, me comprara Socosani Black para escuchar canciones que hablaban de cambiar al mundo. Cómo me costó entender que el niño que viene a este mundo no tiene ninguna obligación al momento de ser considerado dentro de una generación que nace con consignas. Somos libres y, por tanto, unos optamos por El Bien y, otros, por el mal, y solo Dios sabe por qué razón ocurre ello.
Los confinamientos me hicieron entender a los presos, hacinados en celdas, enfrentados en espacios reducidos donde era imposible no hacerse daño unos a otros, porque eso se vivió en los confinamientos en todo el planeta: agresiones entre personas que estaban encerradas en espacios reducidos, enfrentándose ante la angustia de la muerte. Si convivir no es fácil y las personas sienten que se asfixian y necesitan de su espacio propio, por más que se amen, tuvimos que ser todos los hombres para entendernos más y a los demás.
Y no fui un transgresor de La Ley a pesar que denuncié al Presidente a todo momento cuando en un principio fui su seguidor, pero no fue solo con él, fue con todos los hombres más poderosos del mundo y, fue por razones asumidas de convicciones que asumí: salvar al mundo. Pero las personas no querrían llevar mi estilo de vida ni tampoco están obligadas a ello. Ya he vivido mucho en relación a las mujeres y fui amado como si fuera de verdad así el sexo haya sido pagado. Que si las trabajadoras sexuales son un misterio que muchos condenan, llegado el momento las entenderán, pero no disculpo ni condeno a nadie, entiendo, el criterio para impartir justicia en este planeta no es totalmente sabio. ¿Los amos del mundo nos quisieron dar una lección? ¿Facebook fue censurado en contra de su voluntad? ¿Google evitó desde su criterio, información que pudiera confundir más al planeta si es que perdimos muchos la razón, pero nos recuperamos? Amazon ¿se aprovechó o de la pandemia, o fue el único que asumió el riesgo de atender hasta donde pudo cuando nadie quería hacerlo con sus productos en línea?
Porque yo no vi bebiendo ni fumando cigarrillos a los muchachos de Wuhan que por fin celebraban la libertad después de 5 meses de confinamiento y eso, entiendo, es lo que el planeta espera. Es así la naturaleza del ser humano. Que yo haya tomado otra decisión, deben entender, tengo casi 49 años y ya soy un hombre vivido. No es pues válido que habiendo tenido momentos de mundo en mi aprendizaje, exija a los jóvenes la compostura que es propia de mi madurez y experiencia. ¿Condenar por los momentos donde hubo guerras y saqueos o desquicios dentro de nuestra historia universal? Millones de muertos por fanatismos ideológicos, cada quien creyendo tener la razón. Meditemos bien cómo es nuestra naturaleza. Ya estoy convencido, pero no impongo mi manera de pensar, que mis escritos no influyan tu propia manera de pensar, el ser humano no cambiará, así aparezcan pandemias mucho peores, que las existieron, pero nunca aprendimos de nuestro pasado.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Pensador Libre
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ESOS ESCRITORES QUE SE DESENGAÑARON DE TODO






Le daría mi mano, pero podría significar problemas por querer hacer algo bueno. Todo acto bueno o malo siempre ocasiona problemas. Le daría mi ayuda, pero eso alteraría el curso de mi vida. Es mejor tener el celular para lo necesario. Llamar a alguien podría significar perder mi tranquilidad. Conversar con alguien también puede ser problemático. ¿De qué conversan dos personas cuando quieren decir algo? ¿Lo que dialogue podría desencadenar una Tercera Guerra Mundial? Este silencio desde donde es mejor no hacer nada. Era bueno pagar por sexo para liberar el estrés, pero el mundo ya cambió, no quiero una relación con ninguna mujer, es más tranquilo estar solo sin hablar con nadie, en silencio, dejando fluir mis reflexiones, sin cuestionar por qué las tengo. Toda mi vida me pasé cuestionando ocasionando con ello romper esquemas podridos. El celular está allí y no lo uso ya ni para las redes sociales. Cuando suena un número desconocido, no contesto, es perder el tiempo ante estafadores. Una sola palabra puede ocasionar tantos males. Las buenas maneras, los buenos modales, y nada más, sin tomar partido tan solo por uno mismo. No es necesario el afecto de nadie. Solo los que ignoran ello, terminan dañados. Sentarse frente al escritorio y escribir, sin fumar un cigarrillo mentolado ya no es un deber, es economizar el dinero que me puede servir para necesidades que son verdaderas. Si quiere fumar un cigarro, no te diré nada, mi sensatez me dice que no puedo darme ese lujo de gastar mi dinero en cigarros. Esta pandemia y mis jarras con limonada sin azúcar. Ver las facturas de la luz que no cuadran y mis reclamos ante el servidor. Sacar las cuentas para los alimentos y los gastos inesperados. No botar el dinero en trabajadoras sexuales cuando ya no es necesario. No enamorar a ninguna mujer, eso lo hago hace casi 10 años, sé qué significa eso, no, eso es perder mi paz, mi tranquilidad. El sexo solo ocasiona dolores de cabeza cuando la evasión del placer se acaba. Tomar sol y solo eso, no me interesa lo que esté ocurriendo en la ciudad. La causa por la que peleas debe ser interesante, yo prefiero escribir sin que nadie me diga qué debo escribir. Tengo esa libertad. Si me censuran, no me quejo, estoy usando un servicio que es gratuito y ellos son los que me permiten dar a conocer mis escritos, es como si entrara a la casa de alguien y le dijera cómo debe vivir dentro de su casa. Igual, sigo escribiendo. Dejé de pensar en menos de 48 horas en un mundo mejor, mira que solo haría algo por contadas personas sin arrepentirme, pero por el resto, apenas el saludo y una sonrisa que es franca, no tengo la culpa de lo que ignore de los demás, ¡cada persona es un mundo con su propia historia! Y la historia de cada persona está más llenas de derrotas que de hazañas. Ya tuve bastante con las mías, mejor me callo y no digo nada, ya me lo dijeron, no es fácil ser Impoluto. En este momento pienso en mi familia, en todos los privilegios que me dieron para seguir a ms 48 años siendo Impoluto, en mi madre que no quiso que me hiciera hombre a pesar de tener 40 años. Solo las mujeres cuando son madres, saben cómo son las demás mujeres en el amor. Mi padre una vez me dijo algo sabio cuando le dije que me iba de casa y que me casaba con la primera que se me cruzara en el camino: “¡Es peor!”.
Mira que escribo aguantándome las ganas de fumar, pero no tengo otra opción, creo que a eso se le llama ser sensato o maduro: discernir en lo que es esencial o no para con la vida. Si bien no bebo y los demás beben, ya no es mi problema, si no fume y los demás fumen, ya no es mi problema. Más esencial es los alimentos, los gastos para medicamentos, los pagos de servicios, y los gastos impensados. Tampoco estoy escribiendo para recriminar nada a las demás personas. He entrado en esa edad en la que no me atrevo a juzgar a nadie, cada quien sabe cómo soporta sus días en secreto, y eso es muy duro. Porque podría de manera amable decir palabras buenas, y eso, aunque no lo crean, también causa dolor a las personas. Es tan raro hallar personas que practiquen El Bien. Es tan raro hallar a alguien que no quiera dañar con el amor. Una muchacha abortó, no, fueron 23 millones de muchachas que abortaron en plena pandemia, y murieron. ¿Quién fue el responsable? ¿Ella porque su organismo solo responde a sus hormonas? ¿Su pareja porque creía que podía con el mundo y le hizo promesas imposibles que ella le creyó? ¡Todo es hormonas!, y por hormonas se hace de todo, el placer es un vicio que termina en hijos o, en abortos que causan la muerte. ¿Condenar el aborto?, no lo creo, hay que ser bien ignorante como para no saber por qué razones se hace ello. Que pasen una feliz noche o buen día. Lo mío es escribir, como Pensador Libre.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
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POR QUÉ NADIE VIO A DIOS






Visualizamos lo que llena nuestro mundo interior y atraemos lo que sentimos, así, el ser humano tiene la libertad de corregir sus errores o empeñarse en volver a cometerlos. La pandemia lo está demostrando.
El ser humano luchó tanto por sus Derechos Humanos, porque siempre habrá gente que los vulnere, por esa razón se creó La Ley y la Justicia, para impedir a toda costa que las personas hicieran daño con premeditación a quienes nada le han hecho. Es una característica constante del ser humano el querer hacer daño a su semejante, no solo psicológicamente, sino agresiva y físicamente. De eso estoy convencido. El ser humano se ufana de decir: yo destruí a esa persona. Entiéndanlo bien, no hay esa tal Ley del Karma en el mundo, lo que existe es procederes que arrastran desgracias por no querer obrar con rectitud. El que actúa haciendo daño, atrae el daño y, el que practica El Bien, lo practica porque está en su naturaleza y no quiere corromperse con algo que no le agrada, lo cual no hace impune el daño que se le haga a otras personas sin razón alguna.
Por ello, joven lector, no permitas que la gente que ya no tiene nada que perder, vulnere tus derechos humanos. Lo primero que todo joven debe aprender es a defenderse de aquello que vulnerará sus Derechos Humanos, porque será inevitable hallar personas que se jacten de humillarte, destruirte psicológicamente o agredirte físicamente. ¡No debes consentir ello jamás! Porque los que se jacten de hacerte daño, no sienten culpa por ello, no sienten que han transgredido su consciencia o han cometido algún delito, a pesar de saber que están haciendo daño a alguien que nada les ha hecho. Debes aprender a defenderte y no permitir que nadie te quite tus derechos a hacer tu vida, no permitas que te conviertan en un chivo expiatorio, en alguien con quien todo el mundo se desquite, porque las personas lo hacen diariamente entre todos sin que La Ley haga algo.
Así entiendo, la literatura debe hacerte entender joven lector que eres una persona con deberes y derechos que nadie puede dañar, ni moral, ni físicamente.
No permitas tampoco que te utilicen para fines donde tú no has decidido comprometerte, esa es labor de La Ley, no tuya, por tanto, La Compulsión es un delito contra la persona que no elige circunstancias a las que se ve obligada realizar. Nacimos con la facultad de ser libres y, si en tu entorno hay drogadicción, alcoholismo o crímenes, solo vela por ti. Nada se puede hacer ante ello, tú solo eres una persona con derecho a ser feliz, no el que esté llamado a ser el líder que luche contra ello, esa es labor de La Ley.
Si no te agradan los homosexuales ni las lesbianas, no estás obligado a rechazarlos o convivir con ellos. Los que tienen este tipo de conducta no son reflejo de una determinada época en la historia, siempre han existido, y pierdes tu tiempo en querer cambiarles, lo más sensato es alejarte de esa gente y dejarles vivir sin permitir que entren en tu vida, es tu derecho. Tu deber es dejarles vivir. Si son felices o no lo son, no tienes ningún compromiso ante ello. Aquí nada tiene que ver Dios y lo que te exija ante ello. Dios no te pide que cambies a las personas. El cambio es personal, no lo que tú les puedas decir. Y las personas son las únicas que tienen ese derecho: a elegir cambiar o no. Si los jóvenes se drogan o se alcoholizan, no es tu deber hacer campañas en contra de ello, a no ser que seas La Ley. Los adictos al alcohol u otras drogas, son personas que no pueden ser curadas con discursos terapeutas ni con fármacos. Mientras no vulneren tus derechos, déjalos vivir en sus lugares, siempre y cuando no perturben tu paz y tranquilidad, de serlo así, La Ley tiene el deber de restituir tu paz y tranquilidad, pero tú no eres el llamado a resolver los problemas de adicción de las personas, tampoco de hacer campañas sociales, porque eso no soluciona nada, ya que nadie obliga a las personas a beber u drogarse, esa es decisión de ellas. Mientras no vulneren tus derechos humanos, o tu derecho a tu paz y tranquilidad, ignórales, porque tu labor es dedicarte a lo que te interesa, no a resolver los problemas que les competen a las autoridades.
Entiende joven lector, no estás obligado a salvar al mundo, asumir esa consigna es un crimen que viola tu derecho a elegir tu destino. Debes entender que cada quien sabe qué es lo que hace y no puedes estar todo el tiempo diciéndoles qué está bien o mal, ese no es tu deber, tu deber es solo para contigo y las personas que consideres, merecen tu atención y tiempo. Si el mundo se está matando entre sí, debes entender que tú eres solo un hombre solo, y que nunca un hombre solo pudo cambiar a una sola persona, mucho menos podrá cambiar a miles de millones de personas.
Esto no es indiferencia, es la ruptura del paradigma del fanatismo, sea religioso o ideológico. Tienes derecho a ser dueño de tus pensamientos y ser libre dentro de ellos sin sentir culpa. Si eres un transgresor, es bien probable que pagues alguna condena por ello y pierdas tu libertad. Si eres una persona correcta que entiende que no es un conflicto dominar sus pensamientos y está en paz, y vive sin hacer daño a las demás personas, sujetándote a lo que La Ley de tu país dice, no tienes nada entonces qué temer. Si el mundo no te agrada, no estás obligado a tener hijos ni hacer caso a lo que te insten otras personas, repitiéndote que es la ley de la vida, el casarse y tener hijos. No es así.
La soledad no es una enfermedad. Puedes elegir la soledad si tu entorno está lleno de gente que no se enmienda y procede de manera incorrecta. No tienes por qué perder tu identidad y estar obligado a ser igual que el resto.
Cuando conozcas el amor, sabrás que no es un juego y que te marcará de por vida, tomarás decisiones que no pensaste tomarías jamás, pero solo eso lo entenderás cuando pierdas la inocencia ante el descubrimiento del placer y te des cuenta del poder que tiene éste sobre el ser humano. Tú decides por tanto sin que nadie te obligue a ser padre o madre. Cualquier movimiento que obligue a personas que no están en capacidad de ser padres, no merece crédito ni obligación moral sobre ti. Conozco demasiado al ser humano y tarde o temprano lo conocerás. No hay santas ni santos. Y sobre el sexo, he revelado desde mis escritos todo lo que debes saber para evitar los embarazos no deseados, cualquier otro alcance lo conocerás por ti mismo en su momento. Los niños por nacer no merecen un mundo donde el ser humano siempre estuvo contra el ser humano, ésa es tu decisión, seas pobre o millonario, que, en este mundo, nadie es perdonado, ni el hijo de un rey o de un magnate.
Recuerda, no estás obligado a ser un líder ni adherirte a causas que no las sientas en carne propia. No permitas que te dogmaticen o adoctrinen con causas que no las sientes a expensas de ser un solitario, si el precio a pagar sea tu obediencia y pérdida de tu libertad de fuero interior.
Porque cuando ames, te darás cuenta que las personas no cambian, que tienen su propia forma de ser y, si no puedes cambiar a quien amas, mucho menos podrás cambiar a los casi 8 mil millones de personas que hay en el planeta, cada quien convencida que su forma de proceder es la mejor.
Por eso, está en ti creer o no creer en lo que te proponga una religión o un contexto social. Recuerda, tú solo no puedes cambiar a un país y, la política solo te corromperá, a expensas de perder tu libertad y felicidad.
Nadie ha visto a Dios, los textos sagrados aguantaron letra de hombres totalitarios que se creyeron dueños de la verdad y se atribuyeron la potestad de decirle a los seres humanos cómo debían pensar, actuar y vivir. Y eso es un crimen que solo tú decides aceptar o rechazar.
No estoy escribiendo a favor del egoísmo, estoy escribiendo a favor de tu derecho a ser libre y vivir tu vida como tú la elijas, sujetándote a lo que La Ley de tu entorno lo estipule. Es cierto, suele La Ley ser injusta, pero no podemos elegir vivir en una isla alejados de todos. Sea donde naciste, es porque naciste solo donde podías nacer. Si decides luchar por mejorarla, es tu decisión, si decides acatarla, es tu deber, pero si eres un transgresor, sabes que te esperará una condena.
Así, desde esta pandemia, he meditado sobre estos temas que es necesario comunicarles a mis lectores, porque me he arriesgado a todo por querer salvar un mundo, que convencido estoy, no merece ser salvado, para finalmente ya no denunciar sino, alcanzar a mis lectores que tengo en el planeta que, el derecho de toda persona es ser feliz, sin que nadie te diga de qué manera puedas serlo. Tú eres el único que elige cómo debe ser tu vida, yo solo te aconsejo que seas una persona que no transgreda La Ley, porque otro consejo, solo te traerá decepciones y penas, que no merecen ser sentidas.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Pensador Libre
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Julio Mauricio Pacheco Polanco



TESTIMONIOS DE LA PANDEMIA






Mientras bebo de mi jarra con limón sin azúcar, escribo este testimonio para decirles Planeta Tierra que, esta dura crisis sirvió para revelar lo que hay dentro de tus pensamientos, lo que solo se piensa y se hace en el momento de la Verdad.
He tenido mucho tiempo para meditar en lo que es el comunismo y, en que el ser humano es más despreciable de lo que se puede uno imaginar. Todos conspirando contra todos, demostrando que el ser humano es incapaz de sentir algo por su semejante.
Hice dos declaraciones donde ofrecí toda mi obra para que sea donada para la gente pobre y sin alimento, con la salvedad que el dinero a donar no sea para beber, ni drogarse ni mucho menos usarlo con trabajadoras sexuales.
Medito en este momento si acaso la cultura de las drogas y el alcohol es mundial, propia, inherente al ser humano, sin distinción de clase social.
El fin de semana pasado en Wuhan, China, vimos todo el planeta, unos a favor y otros en contra, en los comentarios, ante las reacciones de ver cómo miles de jóvenes celebraban casi desnudos en una piscina el regreso a la normalidad, en un concierto de música electrónica, sin importarles el daño que ocasionó en el planeta, daño psicológico y de muertes, entre aparentes quiebras y reales pérdidas de trabajo, el virus que salió de ellos.
Ahora voy a escribir sobre La Culpa y las religiones. Si bien, el comunismo se intenta adueñar de las conductas de las personas, cosa que no se ha visto en los videos de festejo en Wuhan del fin de semana pasado, a fecha hoy 18 de agosto del 2020, las religiones hicieron algo más atroz, adueñarse de las almas de las personas, es decir, de los pensamientos.
Donde el hombre hiciera algo condenable a lo que se le enseña desde niño, sentiría culpa y arrepentimiento, temor ante un dios que juzga y condena. Si te enseñan eso desde niño, desde que el contexto social empieza a dar formar a tu razón, tu criterio de consciencia que reitero, como lo dije en toda la pandemia, este criterio de consciencia, se sujeta a La Ley de cada país, siendo por ello que la culpa o el pecado, es diferente para cada cultura, según sea al dios que adore, así, ante el Libre Albedrío que el ser humano siempre tuvo, la religión fue un juzgador torturador para los seres humanos que fueron transgresores así sea solo con el pensamiento. Es cierto, necesitamos en el momento más cercano a la muerte de un Dios a quién pedir ayuda, pero ese Dios no es el que las religiones nos enseñan que es, ya que no estamos hechos a su imagen y semejanza, porque si así lo fuera, dios tendría ano y miembro viril,  y por tanto, sería tan humano como lo es el hombre o la mujer, y no condenaría desde su sabiduría lo que es inherente a las hormonas que tenemos tanto varones como mujeres, necesarias para nuestra procreación, experiencia inevitable, sin que en esto tenga algo que ver selección alguna de especie o evolución, porque sinceramente, el ser humano no evoluciona en nada, lo evidencia esta pandemia, donde rápidamente la gente se olvidó que solo se requiere de lo  esencial para subsistir, sea la alimentación, la salud, y una vivienda, como dinero solo para lo básico; también pude percatarme que alejados de la mujer, el varón no tiene deseos sexuales y está tranquilo, si es que el sexo es una evasión y nos muestra otra forma de felicidad, siendo esto aporte de mis constantes escritos, pero, un varón como yo, con un amplio conocimiento sobre la intimidad de la mujer y el sexo, al haber estado y estar en confinamiento hasta ahora, entiendo, hay una paz mayor que nada tiene que ver con la que “supuestamente” otorga el amor de una mujer, si es que las relaciones de pareja siempre han sido un fracaso para las personas.
El ser humano no aprende nada ni estando frente a frente a la muere. Olvida rápido lo que ha vivido, y esa fue la intención de todos los videos que grabé sobre lo experimentado desde el origen de esta pandemia y fueron públicos desde las redes sociales.
Si se acusó a los amos del mundo de ser sádicos desde su poder con la economía mundial, y los medios de comunicación, lo fue más el ser humano con su semejante, prestándose para la mentira que consiente el dolor y la angustia que fue sentida, y sin piedad alguna, aplicó de igual manera con su semejante en todas partes del planeta. ¿Y todo con qué fin? ¿Dinero, poder? Esto escapa a mi comprensión. Rompo por ello mi compromiso generacional de salvar al mundo, la consigna con la que nació el que escribe, cuando contemplo a un ser humano que no desea ser salvado y, solo desea seguir haciendo daño a las demás personas, quizás eso sea practicar El Mal, descrito con claridad en esta pandemia, donde murió mucha gente que no sé si sea inocente, o temiera en el momento de la angustia por todo lo que hizo en vida.
Es cierto, también di testimonio de haber visto La Estrella de David y en ningún momento me atribuí la arrogancia de escribir en nombre de Dios, solo doy testimonio desde mi facultad de Pensador Libre.
Tengo una viva imagen de un domingo en un restaurante que queda en el cercado de la ciudad de Arequipa, donde una mujer que pasaba de los 100 años, a paso lento, entraba al restaurante para vernos a los ojos, persona por persona, como si nos recriminara algo que le habíamos hecho. En este momento pienso que esa anciana de muy baja estatura que caminaba muy despacio, pero con la ira propia de quien fue engañada, vivió el terror de un fin del mundo que la confinó hasta esa fecha. ¿Cuántos fines del mundo he vivido a mis 48 años? Puedo decir que muchos, inclusive los que se dijeron desde pleno confinamiento.
Mientras tanto en España y Argentina la gente ha salido a protestar por su derecho a volver a la normalidad, pero a qué normalidad desean volver, ¿a la que se vivió en Wuhan el fin de semana pasado donde parecía una orgía?
¿Corrupción? ¿Deseos de hacer daño a los semejantes? ¿La derrota de La Palabra?
Rompo así de esta manera la consigna de mi generación sin haber transado con el sistema, ni haberme corrompido, mucho menos prestarme para este gran engaño mundial, mis escritos como pueden ver, son gratuitos y no lucro con ellos, este Blogger no está monetizado, sigo siendo Impoluto y, con el convencimiento que el ser humano me ha decepcionado más de lo que ya sentía antes de la pandemia.
La Mentira siempre venció ante los buenos propósitos. La gente siempre dijo una cosa, muy diferente a lo que pensó y, actuó de manera también distinta. Aquí  solo se reveló algo: que el ser humano siempre se rio de su consciencia, transgrediendo sus valores, haciendo solo su voluntad, a cualquier precio, y eso es el ser humano.
¡Bah, por la humanidad!
DIOS NO TIENE ANO

Julio Mauricio Pacheco Polanco
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EL HOMO SAPIENS

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