martes, 28 de enero de 2020

EL ESCRITOR QUE NO CONOCIÓ A LA DIFERENTE






Conmigo romperás tus reglas de ley
No te esperances mucho en un sueño hecho realidad
Puedo ser muy bueno pero otras noches me hicieron ser imperdonable
Si no sabes entender mis silencios entonces no mereces mi mundo
Si te aburre que escriba todo el tiempo, no soy para ti
El sexo es algo que me encanta bastante pero no serás la única que me lo dé
Podría recorrer el mundo desde ahora, pero no le hallo diferencia a ello
Sé que donde vaya hay un infierno por recorrer y aquí estoy feliz
No pretendas que te complazca en todo, no lo merece nadie, salvo Dios
¿Me dices que eres una princesa?, no soy príncipe, solo un escritor
Si te va, lo aceptas, sino, puedo seguir mi camino, no eres la primera princesa que dejo
Mi corazón es intocable a fuerza de querer ser feliz
Solo puedo amarme a mí y a nadie más salvo sea a Dios
¿Me dices que debo respetar a la mujer?, pero tú no respetas a la Virgen María
Aprendí bien o mal que si deseo disfrutar de este mundo, debo seguir viviendo así
No me atraen las joyas de oro o diamantes
Mucho menos las riquezas ni los honores
Soy un varón que disfruta su soledad y dice no a las muchachas que no significan nada para mí
No he conocido a la diferente
Un rostro bonito no convierte a la mujer en diferente
Mira que ya tengo 48 años y nunca la vi pasar por el mundo
Creo que nunca conoceré a la diferente
Es algo con lo cual puedo vivir tranquilo
No me inquieta ni atemoriza morir en soledad
Hay una abadía donde pasaré mis últimos días cuando sean los años del final
Es de una orden franciscana donde los hombres solo nos dedicamos a orar
Y oraré a mi Dios hasta entender todos sus misterios
Tal vez se me permita seguir escribiendo
O tal vez solo pueda orar
Mas no tendré tiempo para pensar en la diferente
Ni para conversar con personas con quienes no deseo conversar
Mi soledad será tierna y dulce al lado de Mi Señor
Y así he escrito sobre la diferente
La que no existe.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco

viernes, 17 de enero de 2020

TARDE DE LLUVIA SIN CIGARRILLOS






Y en segundos llovió y recordé mis años veinteañeros cuando esperaba ello
Para salir con mis borceguíes y mi sobre todo
Para prender un cigarrillo y caminar bajo el aguacero.
Llovió torrencialmente en segundos mientras sonreí
En plena ciudad, entre el correr de los hombres y mujeres
Pensando lo peor porque en esta ciudad cuando llueve, llueve de verdad
Y recordé que esperaba siempre las lluvias para salir a mojarme
Prender un cigarro
Y caminar así entre las calles
Pero no sé cuántos días estoy sin fumar cigarros
Solo sé que llovía de manera hermosa en la ciudad
Y yo caminaba entre la multitud de personas
Y fui feliz.
No llevaba cigarrillos en mi casaca de lluvia
Hace tiempo que salgo a la calle sin cigarrillos
Y si lo escribo, es porque fueron 30 años de fumar constantemente
Hasta aquella noche en que fui auscultado por el médico
En el estómago y los pulmones
Y me dijera: no tiene nada
¿Persiste aún en dejar de fumar?
Sí, quiero estar 5 horas seguidas en un cine sin tener que levantarme para salir
Y tener que fumar un cigarrillo fuera del Mall
No quiero tener humor a cigarro
No quiero salir de los restaurantes para fumar cigarrillos
No quiero al momento de hacer el amor ser criticado por el olor al cigarrillo
Y llovía
Y sonreí de retorno a casa.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco


LA MUCHACHA ABURRIDA






Antes de llegar a la ciudad ya había conseguido un par de amigos a quienes complacía con sexo de vez en cuando sin que supieran que lo que ella quería era tener vida nocturna, no le interesaba para nada el amor ni tener hijos. Le era indiferente quien fuera su pareja, con tal que le llevara a recorrer toda la ciudad de cabo a rabo por las noches ella accedía a los reclamos de amor que los tontos le pedían, creyendo que tenían una relación de pareja con ella, que habían sentimientos de por medio y todo eso que se planifica cuando se está enamorado.
Ella sabía elegir tipos que no trabajaran, a los cuales desanimaba apenas querían buscar un trabajo para pasar a la siguiente fase de la relación, es decir, no solo irse de fiesta en fiesta por toda la ciudad en cuanto evento cultural hubiera, sea patronal o de aniversario de distrito. El sexo fue algo que dejó de gustarle desde que le dijeron que no servía para el amor por tener una vagina malograda e inútil para concebir hijos. La vida no podía ser tan aburrida pensó antes de salir de su ciudad cuando decidida quiso saber cómo era el mundo para enterarse de las personas, de las cosas que tenían para decir entre los que están locos y los que se juegan la vida en cada fiesta porque tienen mucho qué defender a nombre o mujeres ganadas. Ello le atrajo de inmediato, el querer saber cómo eran las personas que nunca imaginó, las vivencias diferentes, las anécdotas que debían ser vistas, la ausencia del miedo al recorrer calles desconocidas en compañía de los tontos que jugaban a ser héroes, llevándolas por donde el capricho de sus piernas le instaran a querer conocer, entre los secretos de cada barrio, donde entrar implicaba darse a conocer para conocer a los que viven en ciertas zonas donde no se deja entrar a nadie.
Para estos casos, debía estar con un tonto a buen recaudo, es decir, alguien que padeciera de retraso mental y fuera de buena familia, un caso de esos que hay en las familias numerosas y es muy común, para así poder preguntar por las personas que le inquietaban el ojo que descubría un mundo jamás imaginado.
Todos sabemos que los tontos conocen mucha gente por ser carismáticos, simpáticos y carentes de malicia como entendimiento. Al ubicar a un par de ellos, no perdía el tiempo en provocar celos para no perder al hombre que le hacía conocer hasta los extramuros de la ciudad, con la ignorancia propia de los que desconocen el peligro o la muerte, característica de los inmaduros o historias clínicas psiquiátricas destinadas a recetas que solo servían para malgastar sedantes o ansiolíticos ante alguien que estaba loco pero no padecía de nada, solo de inmadurez, vuelto a decir, locura propia de los que aún no sientan cabeza, es decir, no se dan cuenta cómo es la vida o el mundo y están siempre ensimismados en reflexiones que humillan a Dios por ser literalmente tontas o carentes de valor alguno, sin talento para algo que procurara un Don protector o alguien que protegiera.
Es que la vida es eso que se marcha rápido entre el aburrimiento y las renuncias. Sin deseos sexuales e imposibilitada de ser madre, había hallado el placer en saber de las novedades de extraños y ajenos donde nutría su sabiduría con aprendizajes superiores a las novelas escritas por los mejores novelistas. Concluyó que el sexo no era necesario para ella, como si fuera esto novedad para algunas mujeres y, que no ser madre tenía sus ventajas y beneficios, era una mujer libre que aún no cumplía 30 años y, feliz, sin depender del alcohol u otra droga. Lo suyo era la novedad, adicción que padecen los viajeros y gentes de mundo cuando se han cansado de leer y desde su desbordante inteligencia, han perdido el miedo a la noche y las ciudades peligrosas.
Tiempo después, lo encontré solo por las calles buscándola, tratando de saber con quién estaba, hablando mal de ella, sufriendo de celos e impotencia de no saber dónde estaba ella, imaginándose lo peor que un hombre enamorado pueda pensar. Al verlo supe que había conocido el miedo, por fin tenía miedo luego de haber sido el rey de las calles, alguien respetado fuera donde fuera y, no por su gallardía o coraje, sino por ser un hombre que no había madurado, alguien que no era consciente de los sufrimientos que ocasiona el amor, en otros términos, un tipo bueno y con alma aún, virtudes que le concedieron un perdón ante los ojos de los que ya nada tenían qué perder en la vida.
Supe que ella estaba con otro hombre entonces y sin culpa alguna por el daño que él padecía, veía en el nuevo hombre más ciudad y más mundo, repitiendo el patrón de conducta que empezó a perfeccionar antes de llegar a la capital, donde ahora está con otro hombre, recorriendo la ciudad desde los barrios de clase alta hasta los que tienen el ingreso prohibido la policía.
Que si bien el beber y el sexo eran cosas aburridas, la vida lo era más, pero si el mundo tiene 7,000 millones de personas, debía enterarse de la mayor cantidad de historias posibles para vencer las horas del tedio donde perdía la razón.
Los hombres solo eran cosas a utilizar para este fin, antes de renunciar por completo a los privilegios de la juventud, esa gracia que se va y que ella asociaba con la soledad y los hombres que dejó en el camino, porque también se tomaba la molestia de mantenerlos en contacto para revivir la llama del amor y tener compañía en los años de la vejez, cuando tuviera muchas historias qué contar antes de rendirse a una sola calle, una sola casa y, un solo hombre para todos los días, en medio de evocaciones donde todo lo aprendido la convirtiera en una mujer que riera y fuera feliz, entre las arrugas y malos olores, las enfermedades y los tontos que no la olvidaron nunca y ante su sabiduría desestimaba entender por qué la amaban aún.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Escritor
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Julio Mauricio Pacheco Polanco


martes, 14 de enero de 2020

LA MANO QUE ESCRIBE SIN QUE LE TIEMBLE EL PULSO SOBRE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL Y PIDE PAZ






Ah, conozco del demonio de las armas
De las iras donde se siente la sangre del guerrero
De las furias cuando ha sido derrotada la razón
Y el miedo a la muerte es un viejo recuerdo desde cuando se le conoció.
Dime pues Mi Señor cuya mano equilibra la balanza
Qué criaturas son éstas que ríen y lloran y no son felices en vida
Qué rasgos definen a quien no se repite y honra lo original
Qué placeres son necesarios para calmar las víboras del mal que corroyendo el alma están
Oh, codicia, avaricia y poder
Cielo e infierno en plena guerra
Un soldado corre entre misiles que sin duda le darán una gloria sin nombre
Apenas un monumento que engloba centenas de miles de soldados más
Y sin embargo las banderas flamean y los que están en el frente no conocen el miedo
Oh, Mi Señor, qué quedara debajo del polvo putrefacto y lamentador de la muerte
Cuando el dolor que provoca esta es apenas una burla para los hombres de mirada fija
Y en pulso sereno esperando una orden están para la locura del combate
No hay canción más amarga que la entonada entre victorias y cabezas rodando por el piso
Así pues, Señor Mío, tus manos se limpian del polvo de tu creación
Debe ser porque en ti está el origen de estas exaltaciones propias de Lucifer
Porque los misiles reventarán cuerpos y lo peor está por ocurrir
Que la gente pierda el respeto por la muerte
Y espectemos el final de tus días cansados, cuando nada coherente en nosotros has hallado.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco
(poema escrito con una sola mano en el teclado del ordenador)





EL GENIO Y LAS PERSONAS





Los talentosos y virtuosos no necesariamente son superiores a las personas normales
Un genio puede haber escrito toda su vida cientos de libros llenos de sabiduría y
Parecer un idiota en una simple conversación.
Los genios son aquellos que pueden componer melodías de Dios
Y vivir su propio mundo sin darse cuenta qué ocurre en su entorno
Y esto asombra a las personas comunes y corrientes al verlos tan expuestos
Y reconocer en los genios rasgos humanos donde éstos no son ni dioses ni seres superiores.
Siempre, los genios, fueron personas hábiles para algún oficio
Y torpes, muy torpes como todos, en oficios de a diario,
Por eso, no es de extrañar que al momento de conocer a los genios
El asombro se convierta en decepción
Porque lo que una inteligencia brillante, por su buena fama logre
Al momento de rodearse de las personas comunes,
Revelará su misterio ignorado por él
Que no es más ni menos ni tan extraordinario
Que unos hacen bien su papel en cualquier oficio a tener
Mientras los genios desarrollan su labor, tocados por Dios
Para expresar en su verbo o creación
Los chispazos que nos quiere decir a través del arte de estos genios
De QI muy elevado, sin dejar de ser idiotas o muy reservados
Imposibles para realidades comunes, diálogos aburridos
O conversaciones triviales, porque otras realidades les seducen
Si es que están imbuidos todo el tiempo en sus meditaciones
Para crear como no lo pueden hacer las personas normales.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco






NO NOS ESTÁN PREGUNTANDO SI EL PLANETA QUIERE GUERRA






No están entendiendo ni USA ni Irán
No queremos una tercera guerra mundial
Y lo digo a nombre de los 7,000 millones de habitantes del planeta
No queremos que se siga lucrando con las guerras y las vidas humanas
No queremos más bombas nucleares
Ni más armas que sirvan para enfrentar a un hombre contra otro hombre
No queremos guerra
¿No se entiende eso?
EL MUNDO ES DE TODOS, NO DE UNOS CUANTOS
Dejen de lucrar con el negocio del armamentismo
No es un juego de guerritas de niños
¿Se puede saber qué pasa por la cabeza de los líderes mundiales?
¿Estamos en un planeta donde los hombres más fuertes no dan señales de madurez?
No están pensando en los demás miles de millones de personas del planeta
Solo en sus negocios, el petróleo y el billete que debe comprarlo
¿Es esa su razón de ser, para eso viven?
No sé desde cuándo el poder vale más que las vidas humanas
Tercer milenio, y nada hemos evolucionado, nada.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco





miércoles, 8 de enero de 2020

LA EDAD DEL HOMBRE FELIZ






Mira tú a saber esto, de los rostros de la mujer, bendito seas si te toca contemplar
La belleza total que ella reserva para el que debe amar.
Dos miradas que se encuentran, más allá del sexo, se quedan para siempre en nuestra memoria
Y así como escribo en este poema, suele suceder que ellas a pocos varones se dan a conocer.
He visto tantos rostros felices en plenos orgasmos
Me he llenado de tanta dicha al saber de lo mejor de ellas
En la penetración y el clímax, cuando las he visto disfrutar felices
Reconociéndome como el escritor que escribiría como ellas
Que quizá un poeta no tenga la fortuna para mantenerlas
Tiene el don de hacer de cada una de ellas un espacio entre el tiempo y la historia
Si es que los biógrafos se preocupen por saber de quienes fueron sus mujeres
Dónde el escritor halló la paz y se fue sonriente por las calles silbando una melodía inédita
¡Ah, mis lectores deben saber que de estos placeres no se deben privar!
Desde el ver sus ojos cuando te hacen los orales
Hasta los gemidos previos a sus orgasmos donde no dudaron nunca en entregarme sus almas
Si es que mi costumbre es hacer conjuros donde arrebato el alma de ellas
Por toda la eternidad, como si fuéramos amantes de toda una vida
A pesar de solo conocerlas segundos antes
Cuando elijo a la muchacha que debe saber de mi simiente o manera de amar
Cuando les recuerdo que fui el muchacho que peleó toda su vida por esas horas de placer
Y quizá sea eso lo que más les excite, el que sea el hombre al fin y al cabo que
No se suicidó cuando tuvo todo en su contra
Para finalmente ahora gozar de lo que sus cuerpos en entrega total
Me inspiren a escribir poemas hedonistas o sensuales
Desde donde hablo del amor de otra manera.
Y tú mi estimado lector, ¿ya vives lo que yo vivo cuando pruebo de cada una de ellas?
¿Ya estás en la edad de los felices?

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco



martes, 7 de enero de 2020

EL SONIDO DEL SILENCIO DEL SIGLO XXI






Nadie dice nada, eso es el silencio
Los misiles están cayendo y nadie dice nada
Cuando los misiles empiecen a caer en tu ciudad, ¿empezarás de quebrar el silencio?
En este momento el silencio domina a la ONU
Los hombres van a la guerra y quieren ser héroes
Las banderas se alzan una y otra vez
Nadie sabe quién tiene la razón
¿Es el petróleo la explicación de todo esto?
O es que las guerras son un negocio multimillonario
¿Quiénes se hacen más ricos con las guerras?
¿Te importa si un niño muere despedazado por un misil?
Los escritores de todo el mundo ahora no escriben nada
Todo es silencio, desde la OTAN hasta la Comunidad Europea
Las noticias hablan de una probable Tercera Guerra Mundial
Y parece que Einstein tuvo razón, habrá una Cuarta Guerra Mundial a palos y piedras
Y nadie dice nada
El silencio vence una vez más
Y los más ricos hacen cálculos con la fortuna que amasarán con esta guerra
No han pensado en que podría ser una guerra mundial
En que podrían desaparecer millones de personas
¿Somos inocentes o culpables ante todo esto?
Solo miramos y no decimos nada
Nadie escribe en nombre de la Paz
Tanta civilización en pleno siglo XXI para volver a la barbarie
Ya es inútil que El Papa diga algo
Ya es inútil que tú como padre le digas a tu hijo qué hiciste para evitar esta guerra
Quizá no estés vivo para relatar tu indiferencia
Lloverán bombas nucleares sobre el mundo
Y Dios nos dará la espalda porque lo merecemos
El botón ha sido apretado
Y no hacemos nada
El silencio apenas es perturbado por el explotar de misiles
París, Madrid, Berlín, Moscú, Roma, Londres, New York o Teherán
O cualquier otra ciudad
Esto es lo que somos
Lo que siempre fuimos
Hombres contra hombres
Donde imperan las fortunas en base a guerras
Como lo fue siempre desde que la historia la hizo el ser humano
Para quitarle al otro a la fuerza lo que tiene
Sin importarle matar sus mujeres e hijos
¡Qué poco sirve la Historia para contemplar nuestros errores!
Este es el sonido del silencio del siglo XXI

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco




domingo, 5 de enero de 2020

¿CÓMO SALVO EL PLANETA SI TENGO UNA BOLSA DE PLÁSTICO Y UNA BOMBA NUCLEAR SOBRE MI CABEZA?





5 de enero del 2020, Arequipa-Perú

Quién tiene razón cuando empiezan a lanzarse los misiles
No será solo por el cielo de Jerusalén por donde se vean caer las bombas
-las bolsas de plástico han inundado los océanos-
-ya no se puede hacer el amor sin dejar de ver las noticias-
Desde el origen de los tiempos los grandes guerreros fueron leyendas
¿Por qué no dicen las razones de la fama imperecedera que la historia les ha dado?
Saqueos, tesoros a robar sea en tierra o mar, castillos a repartirse, esclavos a gobernar
Cómo salvo al planeta si las bombas nucleares no fueron detenidas en Hiroshima y Nagasaki
Las ciudades del Primer Mundo no son las únicas que están en sobresaltos
-¿nacerán más niños en un planeta lleno de rastros de bombas químicas?-
Los billetes se imprimen a esta hora con una violencia increíble
Los minerales que estuvieron en reservas ahora sirven para hacer armas
-oí decir de un conferencista ante un auditorio para adolescentes que las guerras son un gran negocio-
No hay más pacifistas frente a La Casa Blanca
Teherán no tiene activistas feministas pidiendo la Paz Mundial
Los platos servidos sobre la mesa recuerdan la ausencia del soldado que no sabe por qué pelea
-los nacionalismos solo fueron pretextos como las dictaduras o los imperios-
La ONU está indecisa una vez más y parece haber olvidado su razón de ser
-no me pidas que limpie las playas del litoral del mundo que están llenas de bolsas de plástico-
-¿de qué sirve el planeta limpio de materias no biodegradables si aún no sabemos resolver las guerras?-
Las zanahorias son transgénicas e inyectan hormonas a las carnes que comemos
-hay cientos de iglesias cristianas en la ciudad y en todas las ciudades pero nada cambia-
-hay cientos de mezquitas en París y nada cambia-
-El Papa aún no ha dicho nada sobre algo que sabía desde antes de ser Papa-
No solo será Jerusalén o Siria la que vea misiles sobre sus cielos
Hay un hombre que pertenece al Estado Islámico y quiere llegar a su Paraíso
¿Donald Trump, recuerdas que Corea del Norte está buscando un pretexto?
China ve esto como una oportunidad, Rusia también
Pero no nos están preguntando a los 7,000 millones de habitantes si queremos esto
¿Cómo salvo pues el planeta si tengo una bolsa de plástico y una bomba nuclear sobre mi cabeza?

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco





EL ESCRITOR QUE ESCRIBIÓ SOBRE EL AMOR PARA SIEMPRE






Y en la noche donde el mundo se apura para las honras a la vida
Cuando la novedad es perdida y se espera una nueva historia
Los que observan morir el bien preciado se agitan ante el inevitable devenir
Mientras que el escritor le reclama a la muchacha por su don perdido
-en las calles se suceden también las furias desatadas en los lechos-
¿Dónde está mi don para escribir?, le pregunta el escritor a la dama temblorosa
Los rostros voltean con miedo ante la posibilidad que el escritor deje de escribir
¿No era santa su palabra?, ¿por qué entonces tuvo que hacerse un común hombre?
Los profetas han muerto así cuando han abdicado a sus credos
Lo que era tuyo ahora es mío y en mi celo no será de nadie más dijo la malvada dama
¿Qué aliento podría resucitar al verbo cuando derrotado el hombre guardó silencio?
¿No era su voz la de todos, por qué entonces se le concedió ser como nosotros?
¡Ah, mira cómo la libertad tiene sus embustes para hacernos errar!
¿Será posible que pueda volver a escribir ahora que es humano?
Corre la voz de boca en boca hasta la media noche
Asustados los que leían con júbilo sus poemas temieron perderlo definitivamente
¿No he escrito en nombre del ser humano?
¿Por qué entonces debo padecer lo que los desgraciados disfrutan en su dolor?
¡Sálveme quien me escuche que mis palabras estarán llenas de desdicha!
¿Que no es lo escrito el saber del hombre en todas sus reiteraciones?
Porque esos ojos contemplaron una calle llena de muchachas que le llamaban
¡Amor, amor, amor, venid aquí donde el amor reina!
Y en la sed de los lujuriosos los pasos le ganaron hasta caer rendido entre los lechos de ellas
Y dicen los hombres sabios, así este escritor volvió a escribir con nuevas sentencias
¿No es esto común a todos los mundanos?, repetían las muchachas que idealizan el amor,
Y en esto las mujeres sabias ordenaron el silencio
“No debe ser callada la voz de un profeta cuando debe entendernos”
Y así, lo que quedó en poder de la dama que intentó arrebatar el verbo de los que escriben
Fueron dedos acusadores que juzgaron hasta hacerla huir
Así comentan los maestros que enseñan sobre la vida
Lo que debe ser será, y nadie podrá impedir destinos cuyo mandato es señalado
Si es que esto fue ya previsto, como la calle de las muchachas donde solo reina el amor.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco



LOS BRAZOS QUE PARALIZARON AL TIEMPO PARA POSEER A SU AMADA






Te he escrito tanto que si el planeta fueran hojas a llenar no quedarían espacios en blanco
-piensa el buen amante mientras siente cómo la inspiración le domina-
¿Sentirás el calor de mis dedos cuando toque tu rostro que está más allá de lo que conozco?
-esa noche conocí el rostro más perfecto en la mujer y supe que nadie podría ser mejor que ella-
-los ojos de ella siguen en mi memoria, grises para la noche intensa, así es su alma, pensé-
En la oscuridad es donde conocemos los secretos de las muchachas tras ver sus ojos
-¡Ah, tercas pasiones que no terminan jamás!-
Su cuerpo desnudo está bajo mi poder y ella goza en esa entrega
Sabe bien que eso me hace feliz y ya no tengo prisas para el sexo
Apenas abro con mis brazos vigorosos el tiempo para saber que nada impedirá que sea mía ella
Los labios recorren los secretos donde ella más siente y su cuerpo está servido a mi voluntad
¿Quién podría contradecirme en las venturosas noches de los que son un solo ser?
¡Ah, qué noches serán proferidas con maldiciones cuando todo acabe!
Y así, cuando llegue la hora de marcharse, no habrá sensatez para estar calmo
Cuando el corazón se entrega solo se conoce un camino de retorno propio del infierno
Y entonces el amante rodará de mujer en mujer para saber otra vez de la dicha
Y pronunciará muchos nombres hasta olvidar a quien fue motivo de su alegría
Hasta que se perpetúe la palabra amor en cientos de lechos
De esas noches donde las muchachas le busquen para querer saber de su misterio
De las artes para amar entre la experiencia y que solo tiene voz para pedir insaciablemente más
Que los días se consumirán entre citas de hotel y horas robadas a la vida
El muchacho sigue escribiendo y sabe que nada puede detener lo que lleva adentro
-hace mucho tiempo se aproximó a los 50 años y parece no darse cuenta-
Detenido el tiempo en su pecho, ama como los jóvenes libertinos
Sabe que las mujeres le han dado el don de escribir
Que una y otra son mucha sabiduría que otros llaman numen
Que así como el músico halla goce en sus mejores composiciones
El muchacho poseído por el embrujo del amor hace tiempo  escribe
Hasta que llegue la nueva tierna muchacha que se le entregue
Para en la penetración contemplar el perfil que es negado a los demás hombres
-dicen, los que han escrito bastante, solo así se sacian los apetitos de poder en el hombre-
-que antes de la mujer todo será guerra y después de ésta, todo serán placeres-
Y así, el lecho será la superficie variable y necesariamente variable
Ante el amor del cual se sabe, no acaba, entre una y otra muchacha.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco



CUANDO LOS SOLITARIOS CIERRAN LOS OJOS EN LA NOCHE






De pronto me di cuenta que estoy escribiendo para personas especiales
Donde el sol es ajeno la mayor parte del día
Y las horas del día son largas y tediosas
Hasta la llegada de la noche donde se ansía amor, un poco de amor.
Mis labios son besos soñados para las muchachas y mujeres que quieren un despertar latino
Unos brazos rodeándolas justo cuando el cielo empieza a aclarar
Entre dos cuerpos muy calientes después de haber hecho el amor
O haberse despertado haciendo el amor
Para estar rodeados del silencio de las ciudades donde se busca felicidad
Entre días de trabajo arduos y esperanzas que necesitan ser reforzadas.
Aún en la noche cuando el día se despide
Esperamos un mejor mañana, para tener los brazos bien bronceados
El cuello de la camisa bien planchado
Y el sabor de los platos servidos para el desayuno.
De esas largas horas apenas hay tiempo en las noches para leer un poema
Para leerlo en pareja, juntos, antes de celebrar el buen amor
Como debe ser, cuando las cuentas con la sociedad han sido saldadas.
Se pregunta la muchacha que espera el amor dónde está el día de sol pleno
La soledad del muchacho es como cientos de libros en compañía
Puede ser una taza con café y azúcar, los ojos contemplando desde la ventana el paisaje
La concentración para el sueño entre pensamientos contentos
O las penas que afligen y deben ser evitadas para poder dormir
Dirán que la amargura puede ser curada
O que la angustia en la oscuridad no es propia de unos cuantos
Mas son pocos los pasos en las solitarias calles donde hay frío
Los buenos amantes prefieren los lechos y la luz encendida para apreciarse
En los cuerpos que siempre son perfectos ante el ojo que ama
Dicen que toda mujer es perfecta cuando se está enamorado
Debe ser así sino, no habría amor o atracción
Y los diálogos se alargan hasta pasada la media noche
Porque siempre hay algo qué decirse o contar
Así sea de nuevo, por enésima vez, cuando el pasado es una buena historia para compartir
Y entonces los labios se buscan con desesperación
Unas manos recorriendo el cuerpo de la amada
Unas brazos sujetando con fuerza la espalda del amado
Los orgasmos anhelados por las muchachas que quieren sonreírles a sus hombres
Esos mismos juramentos cuando repetimos lo que se dijo siempre
Cuando se descubre en las pupilas de la amada lo que tanto se buscó
Hasta que venza en el sueño la derrota de dos cuerpos rendidos de tanto placer
Porque al día que prosiga habrá algo más que comunicar entre palabras cada vez más suyas
Formas de expresión propias del entendimiento que se da cuando se ama mucho
Frases que solo los amantes entienden
Hasta no querer saber de más nadie.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco




EL ESCRITOR AL CUAL SE LE ENCOMENDÓ ESCRIBIR SOBRE DIOS






¡Y se renovarán las voces antes que la esperanza muera!
Volverán los poetas para escribir sobre gestas y dichas imperecederas
El hombre volverá a poner su pie donde otros han temblado
Certeras las palabras de otras preguntas alguien tendrá otra visión
Los ánimos para no repetir las tragedias de la historia se mantendrán firmes
Cuando la muchacha se reconcilie con su madre, madre será ahora ella
¡Oh, los ojos se llenarán de emociones intensas y duraderas!
Al probar de los frutos el sabor será agradable y el hombre dará las gracias
El pan que esté en la mesa será acompañado de una oración
Y en las reuniones de los hombres fuertes se apelará por la paz.
Todas las voluntades que pasaron las pruebas de los sacrificios estarán llenas de sabiduría
Y al esperar las horas del silencio, alguien cantará la canción que es sublime
En versos nuevos donde el Paraíso sea reconocido.
¿No nos preguntamos que debiera ser así?
¿Si el hombre es feliz, por qué darle guerras y muertes?
¿Qué trozo de pan sobra en tu mesa que no puedas compartirlo?
Nos hemos multiplicado hasta poblar este planeta
Por qué entonces las enemistades deben permanecer
¿No fuimos el sueño de un ser que se sentía muy solo que quería amor y nos dio vida?
Qué iras y decepciones le hemos entregado para desatar su enojo
He visto los pasos de un ángel antes de marcharse luego de haberme dicho:
Toda voluntad debe partir de las decisiones personales, Él no obliga a nada
Y en los arenales he visto el dolor de los amantes antes de decirse adiós
¿Debe durar poco el amor cuando las monedas no tienen brillo y nada valen?
Los amantes se marcharon donde no hubieran otros hombres
Y al izar una bandera con sus nombres poblaron patrias para ser felices
El ángel me dice que así debe ser siempre y que nuestro destino es estar en gracia
Y que los placeres no son malos si es que nacen del corazón
¡Erradicados entones la maldad de vuestros corazones!
Que no alcanza el tiempo para decidir entre ser dichosos y viles
Y así vi sus pasos partir antes de dejarme un espejo desde donde se ve todo el universo
Y decirme: escribe para los que aún siguen dudando
Y para los que siguen temiendo, para las solitarias y afligidas
Para quienes se cansaron de orar al amanecer
Las eternidades son decisiones donde el hombre debe saber qué le espera
¡Erradica pues desde tus escritos la ignorancia!
¡Diles que Él existe y que cada quien tiene ese propósito!
Cuál, fue mi pregunta inmediata a lo que el ángel me contestó:
El conocerle en esta vida, para estar en su gloria en los tiempos que no terminan.
Y así he escrito.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco




LA ESTANCIA DE LOS SEÑEROS






Conocerás personas que te inspiren proezas y voluntades llenas de grandezas
Muchachas cuyos amores se conviertan en la literatura de los prolíficos
Sabidurías donde las respuestas sean simples pero esperadas y llena de resolución
Conocerás la tristeza en la soledad del anciano o la ternura en la mujer de 100 años
Los campos abiertos donde desees ser un hombre que no cese de caminar
Los caballos que violentos te insten a querer dominar sus rebeldías
Los ojos de la muerte cuando el momento se crucial
La noche cuando las palabras se conviertan en un Discurso que despierte a la ciudad
Las melodías que apacigüen los dolores del alma
El corazón que te muestre sin miedo los caminos a recorrer y sepas que es tu corazón que late
Conocerás la montaña donde sabrás de los rituales para llegar a Dios
Y la inmensidad en el mar que se mantiene con movimiento propio para las interrogantes
Conocerás también el libro que no desearás nunca acabar
Y a autores que hayan escrito lo que tú has pensado y decidas leerlos con más interés
Cuando sean los días, gobernarás en las noches para triunfar con el alba
Y si notaras que las estrellas tienen algo qué comunicarte en su movimiento
Y dieras en las revelaciones para saber que esta vida sí tiene sentido
Que Dios está presente a cada momento en todo mientras obramos dentro del mundo
El universo que contemples será la totalidad de lo que debas saber
Antes de entregarte a las causas donde los hombres más preclaros supieron para qué vivían
Y no te importará si estemos aquí por la voluntad de un solo Dios
Porque hallarás la misión que fue negada a millones
Y bendito en tu estar en el mundo, escribirás para los que tienen Fe sin haber visto
Y agradecerás luego de hacer el amor con risas y diálogos gratificantes
A esas muchachas que van de ciudad en ciudad buscando a los amantes insaciables
Y te servirás del tiempo en el que eres un privilegiado
Para relatar todo lo que en tu mente existe para compañía de los desolados
Y la tristeza de las muchachas que esperan el amor.
Que quien escribe así tiene muchas verdades y mansos días que precedieron a las luchas
Y en calmas horas de aprecio sentirás el golpe de los tambores cuando se fue guerrero
Para descalzo por tu habitación al abrir la ventana lo inmarcesible vuelva a ti
Y relates los poemas que otros esperaron leer hace centurias
Por la gracia que se te fue concedida para escribirlos
Cuando llegue el momento y conozcas lo suficiente
Desde las maldiciones hasta este estar donde la vida es un grimorio novísimo
De cuyo conocimiento era necesario leer.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco







LA MUCHACHA Y EL ESCRITOR QUE ESCRIBE ERECTO





La muchacha quiere saber cómo es el manantial de donde fluyen mis escritos
Cómo fue la búsqueda del saber en mi primera juventud cuando leía cientos de libros
En qué noches amé con frenesí hasta decidir quedarme con todas y no renunciar a ninguna
La muchacha está inquieta cada vez que me siento a escribir
Quiere ser amada como si fueran mis escritos para ser su piel mi nuevo libro
Que al momento de penetrarla ella sea una vivencia inolvidable
Quiere saber de esas pasiones que están en los libros y abren surcos en la historia
-me sirvo de los huevos pasados a la sartén con un par de panes, café y bistec-
Al despertar he notado que el día es mucho mejor que el pasado
Que mis deberes se han limitado a realizar las compras para los alimentos del día
Papas con zanahoria, repollo, brócoli y carne de primera en corte fino con arroz blanco.
La muchacha añoraría que le lleve con ese mismo encanto el desayuno a la cama
Y le repita una y otra vez que solo deseo amarle a ella
A pesar de saber que le estoy mintiendo, que no soy el tipo de hombres que se quedan con una sola
Que pasados los días febriles del amor, no esperaré su retorno
Que haré el amor con otras muchachas y de mí, no saldrán palabras de reclamo u odio
-un grato recuerdo libre de celos y la posibilidad que pueda volver para hacer el amor-
Sabe que detesto el vino como otros licores y que de mis labios solo saldrán besos
Dientes mordiendo su carne, palabras donde digo verdades que deben ser honradas
Y orgasmos que sean ofrendados a Dios.
La muchacha quiere estar en mis escritos a pesar de saber que no escribiré solo sobre ella
Apenas quiere un libro extenso de sabidurías que le pertenezcan
Mientras enloquece de saber que mis días son placenteros de esta manera
Y en su desesperación está quebrantando sus reglas más rígidas
Que el territorio donde reinaba está desmoronándose y ya no puede más estar sin mí.
Mis dedos teclean con frenesí y ella quiere que así mis manos dominen su cuerpo
Que mis uñas recorran dejando surcos rojos como si fueran el papel blanco para llenarlo
Y así en mi misterio no he forzado nada, mientras escribo erecto
Como es rutinario en mí cuando escribo.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
Todos los Derechos Reservados para
Julio Mauricio Pacheco Polanco




EL ESCRITOR QUE NO CESA DE ESCRIBIR






Esperar que la noche venza al día para ver mi estrella favorita
Mientras pruebo del café y mi cigarrillo mentolado
Leyendo un poema que escribí exactamente hace 10 años
Y ver que he cambiado mucho, que ya no escribo sobre los infames y viles
Que el amor no es un misterio para mí como lo fue cada 31 de diciembre
Cuando llegaba la medianoche y veía películas donde el protagonista era virgen.
Tratar de alcanzar con mis ojos la magnitud del cielo que la fuerza azul derrota
Despedir una vez más al sol y su esencia masculina
Para recibir a la luna que me habla de muchachas ansiosas de placer
Para volver sobre esos poemas donde creía que podía cambiar al mundo
Quizá fue posible ello, así era mi determinación
Tanto que quise impedir una guerra mundial a voluntad personal
¡Ah, me dirán que tanta locura junta solo puede ser sagrada y divina!
Ver entonces que hay miles de escritos desde entonces donde persevero en lo mismo
¿No es así la pasión del Escritor que se expresa cuando su corazón está lleno de vida?
Para luego voltear hacia otros años y meditar en las compensaciones
De hecho me convertí en un hombre libre
-la libertad no es un obsequio ni un regalo, es una conquista por la que se pelea-
Dirán mis lectoras que tengo el corazón duro y eso impide que me enamore
Pero aquel que ha descubierto el amor en todas las muchachas tiene otra forma de amar
Para qué obstinarme en quien solo significará algunas noches de placer
Si sé que la pasión ha de durar poco y largo ha de ser el infierno de la convivencia
No soy precisamente un hombre que controle o retenga a sus mujeres
Las dejo ir porque sé que otras aparecerán en medio de días de escritura
Y así los días benditos me dicen que la belleza es reiterativa en diferentes muchachas
Si acaso 10 años fuera mucho tiempo para derrotar lo imposible
-yo rogué por las noches un amor para que me acompañara-
-y en creces recibí el amor de cientos de muchachas-
Y así, mientras espero la estrella favorita, leo los poemas del ayer
Porque la noche será silente hasta escuchar mis pensamientos a voz viva
Mientras lata mi pecho y sienta que lo mejor ahora es perdurable.

Julio Mauricio Pacheco Polanco
Poeta
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Julio Mauricio Pacheco Polanco



EL HOMO SAPIENS

  ©Julio Mauricio Pacheco Polanco Todos los Derechos Reservados 2602034443907 SafeCreative Escritor y Pensador Libre Arequipa, Perú 02 de fe...