viernes, 19 de enero de 2024

SI LLEGARA A LOS CUARENTA




Él prendió un cigarro, se estiró sobre la cama, ella esperaba que él dijera precisamente eso, pero no dijo nada, sólo fumaba su cigarrillo mientras encendía el celular.

Que cuántas veces le pasaba esto a ella, iba con 5 esa semana, intento tras intento, ¿era la soledad?, ¿el miedo a quedarse sola?, ¿y si se embarazara de una vez y por todas?, no, eso sería el final de su vida, lo había visto en sus demás compañeras de universidad, gordas, con el cuerpo cambiado, notablemente, recibiendo una pensión de alimentos, yendo hasta al baño a defecar con un bebé de 2 meses al que no podía dejar solo.

Tomó lo que quedaba de la cerveza puesta sobre la mesa de noche, ¿quieres? Él no contestaba, fumaba su cigarro como esperando el momento para irse sin dar una explicación, dejar una promesa. Se volteó, tenía el rostro de los que quieren irse lo más rápido posible. ¿Estuvo bueno, no? Ella guardó silencio, no le quedaba moral alguna para decirle, ¿es que soy un objeto para ti?, ¿crees que puedes hacerme el amor y marcharte como si nada hubiera pasado entre los dos?, pero es que en realidad, fue ella quien le sedujo, él consideró que le estaba haciendo un favor, no, ella no podía aspirar a creer que estaría de pareja con el galán de la ciudad, se sentía como muchas: una chica más. ¿Quieres que te prepare algo de comer? Se levantó de la cama, cogió su jean azul, su camisa a rayas blanca, buscó los borceguíes, demonios que el sexo estuvo bueno, ella sabía hacer el amor, pero sólo para eso servía, para tener sexo, qué más puede aportar una muchacha que terminó Filosofía y que se ha acostado con media ciudad, guardando la esperanza de tener pareja. Ya vas cuatro años estando sola. No encontraba los borceguíes, la habitación había sido desordenada totalmente, era un caos. Sus ojos le brillaron de golpe, le estaba preguntando por el tiempo en que estaba sin pareja, ¿quizás el sexo fue tan bueno que él se decidía por estar con ella? Olvídalo, pasamos de los 20 años, a nuestra edad, todo lo que sabemos del sexo, lo hacemos en toda una noche, ¿sabes que eso no es suficiente para el amor?, no, no podía decirle eso, sería una manera poco elegante de decirle adiós. Debo marcharme, había hallado sus borceguíes, pasó por el espejo para arreglarse, peinarse con el cepillo para el cabello de ella. Sí, estuvo bueno, te felicito, debes tener muchos muchachos perdidamente enamorados de ti. Ella entonces estupefacta dijo con cierta cólera en espera a algo más con su: ¿Y?, una interrogante que parecía querer decir muchas cosas que se quedaban flotando en esa atmósfera donde creyó respirar amor, consuelo, el final de su soledad, el haberle hablado tanto sobre la vida, sobre los titanes del pensamiento. Él no dijo nada, nada de lo que ella esperó escuchar, apenas un: te veo después. Y se marchó de la habitación alquilada que tenía una ventana con vista a unas montañas donde algunas vacas pastaban, entre el sentir del ladrar de unos perros y una posible llovizna. Y así de simple se fue.

20 años y estaba aterrada, 5 amantes en una semana, peor, qué le estaba pasando, ¿era una severa crisis?, ¿así es la vida a partir de los 20 años?, se tomó de un trago lo que quedó de cerveza en la botella, estaba desnuda, con el cabello suelto y largo, mirándose al espejo, contemplando el vacío de las horas que le gritaban: ¡estás sola, te estás haciendo vieja, estás sola! Pensó que ser hombre era lo más fácil del mundo, que debió haber nacido hombre, o que como la vida había cambiado tanto, podía operarse y cambiarse de sexo. ¡Rayos, eso era un disparate, cómo una intelectual podía pensar en cosas tan aberrantes y autodestructivas! No supo qué hacer, de pronto se orinó sobre sí misma, estaba destruida por dentro, era mejor orinarse que volver a la ciudad y tirarse del puente donde van a dar quienes sienten que nadie les quiere. Esa foto en el espejo, los candados dejados en el balaustre del puente con vista al río, las promesas de amor que debieron cumplirse, eran cientos de candados, para ser exactos, 12 de ella, 12 intentos de sentir amor para siempre, de quedarse con alguien y crecer en pareja, tener hijos, el trabajo que ella ya tiene, volver al hogar luego de un arduo día de labores, ser recibida por niños sudorosos que habían hecho un desastre la casa, sentir el olor a comida que salía de una indudable cocina donde debía estar su esposo, el padre de sus hijos que, siendo un hombre moderno, llegaba del trabajo y calentaba la cena para todos, que recogía los niños de la guardería y les atendía en su aseo personal, en cuidarles que no se hicieran daño, pero carajos, ¿era una muchacha destinada a ser usada por muchachos alfa que sólo la querían para el sexo?, ¿debía volver a pedir un cambio de ciudad en su trabajo para empezar de nuevo lejos, en otra parte, donde no cometiera los errores que tuvo donde está? Deben pensar que soy una cualquiera. Y estuvo tentada a cortarse el cabello, cogió unos mechones, tenía las tijeras en las manos, ¡no!, ese sería el final total, cortarse a girones el cabello sólo confirmaría su desesperación extrema por querer tener pareja a como sea y con quien sea.

El celular sonó, era su mejor amiga. ¿Y?, también se escuchó desde el otro lado. Le colgó, abrió del cajón del ropero un cajón para sacar una cajita de lata, así remediaba los momentos de crisis donde no tenía razón alguna para quedarse en este mundo. Sus ojos se perdían entre cientos de libros que estudió precozmente y la señalaron como una brillante pensadora. Con la tijera surcó una línea sobre la mesa de noche, esnifó la cocaína, como un golpe seco interno la sacudió para sentirse nueva, sin embargo sus manos temblorosas se acercaban a los cigarrillos dejados por él, estaba a punto de perderlo todo, le había consentido fumar, había luchado al momento de tener sexo con él, por sentir ese olor a cigarrillos que le recordaron su pasado de fumadora, sus manos temblorosas sacaron de la cajetilla uno, la ansiedad fue intensa mientras lo encendía y le daba una bocanada, que le hicieron sentir un sabor extraño a papel quemado, sin embargo, dentro de su derrota, sentía que todo estaba mejor, vaya que la cocaína no era tan buena, ya está, fumaba de nuevo, el olor de su cuerpo cambiaría otra vez, su perfume se mezclaría con aroma a tabaco, como su ropa, la ducha, estaba desnuda, orinada sobre sí misma, así se castigaba cada vez que no podía retener a un hombre con sus técnicas avanzadas de kamasutra, para lo que sirve el sexo, pensó, no la relajaba en nada, ella buscaba otra cosa, no placer, buscaba compañía, estaba decidido, debía ya pedir su traslado a una ciudad donde nadie la conociera, se había terminado por convertir en la muchacha fácil donde no quedaba varón que no hubiera hecho el amor con ella.

Pero qué se puede entonces hacer todo un sábado en una ciudad donde el día empieza con frío, y los ojos de las señoras no decentes, que para ser señoras, hay que ser bien putas, sino, no son señoras, que esos ojos, la miraban como a una mujer que se igualaba en esos records de amantes comunes a las que están negadas para el amor de pareja. Que eso te pasó por muy putita y no saber pensar bien, por regalada y facilona, ¿pero qué pensaste de la vida?, ¿creías que aún estabas en esos tiempos donde sólo con sexo podías atrapar a los hombres?, mira que ni con niños logran atraparlos, esos pensamientos que afloraban en su mente, porque en realidad, sólo eran ojos compasivos, ojos de mujeres maduras que entre reír o llorar, pasaban por lo mismo, por la soledad, la carencia de amantes que se entregaran de lleno como cuando se ama por primera vez. No, hoy en día, no existen varones de 20 años que se echen a perder en el alcohol u otras drogas por males de amor, ya nadie se tatúa, mucho menos están a medianoche, haciendo la guardia por celos infundados, ¡cómo han cambiado los tiempos muchacha!, porque desde que los lupanares se hicieron oficiales, las necesidades de los solterones hallaron solución, entre noches donde se debía decidir: ¿estar con una compañera de trabajo, o irse de putas y pasarla muy bien? El sexo estaba al alcance de cualquiera, pero el amor, eso, el amor, como que sonaba a algo muy anticuado o fuera de época, propio para los púberes que aún creen en las palabras que no volverán a ser dichas. Hija, te hará bien un mate, ven, pasa, soy vieja y podría ser tu madre, está haciendo frío, tengo un caldo de gallo bien caliente, te reanimará. Era su vecina de enfrente, la que estuvo atenta a lo ocurrido desde que fue lunes hasta el pasado viernes, donde hizo el amor con un hombre distinto por cada noche. ¡No seas sonsa!, cóbrales. Ella probó del caldo de gallo mientras se quedó pasmada por lo que escuchaba, ¿cobrarles?, pero, ¿eso no es ser puta? Niña, que todas cobran, unas antes otras después, ¡bien sonsa eres!, pensando en tener compañero de vida, creyendo en cuentos de hadas, mira no más a todas las señoras del barrio, ninguna quiere saber nada de sus maridos, los botan apenas llega el fin de semana, para poder dormir a pierna suelta, deseando que estos aparezcan finalizado el domingo, ¿sabes lo que haríamos por tener tu libertad?, ¡la juventud en nosotras las mujeres es algo que se pasa rápido!, cóbrales, no seas sonsa, se comenta que eres muy buena haciendo el amor, ¡debes sacar provecho del arte que tienes entre las piernas! Pero cómo le decía o hacía entender que ella era una intelectual, no una cualquiera que cobraba por tener sexo con hombres que ganaban menos que ella. No le hizo caso, se tomó el caldo que estuvo muy bueno y luego del abrazo respectivo, esos abrazos solidarios que se dan entre mujeres, llorando como desconsoladas muchachas que sienten que el mundo se ha partido en un millón de pedazos, se sentaron a la mesa del patio, para pelar papas, preparar carnes, hacer la leña al fuego y, escuchar viejas historias de cuando el amor fue una moda que devolvió la fe a todo un mundo en el que era necesario amar, para que no desapareciera la especie humana, esa misma especie que ahora se dedica a criar perros o gatos, por no querer tener hijos. Y entonces las cervezas iban y venían, como las demás comadres, que se sentaban en círculo, fumando cigarros raros, tomando cerveza, cantando viejas canciones de voces mayores, riéndose algunas con los contados dientes que tenían, metiendo la mano a las viandas donde había mote, maíz, trozos de cerdo, cordero, res, o gallina. ¿Ves que es fácil la vida, mi niña? Así voy a terminar por engordar, sentenció ella, mientras el vivo olor a leña, les embriagaba con la bebida y las canciones con que relataban sus épocas doradas, cuando alguna vez fueron amadas, hasta que se convirtieron en la perdición de los hombres. Que aquí todas cobramos alguna vez, fuera por necesidad o vicio, es un oficio por el cual hasta las doñas de la ciudad han pasado, sea por fantasía o derecho a querer saber qué se siente ser sucias, putas, proscritas ante los ojos hipócritas de la gente que se hace llamar decente y de las que nos reímos todos. Pero no necesito dinero. Lo que tú necesitas es encerrarte de una vez y por todas con unos veinte muchachos para que sepas realmente qué es bueno y aprendas a perder esa cojuda vergüenza que no sirve de nada. Esas risas desenfrenadas donde las mujeres presentes hacían brindis por recuerdos relacionados a esas encerronas con tantos hombres las hizo rejuvenecer, como si otra vez tuvieran 20 años. ¡Abortas no más mi niña!, que el médico del barrio sabe bien su oficio y aquí a nadie le interesa de su labor ni de las que le visitan, te haces problemas por nada, lo mejor es quedarse sola, sin hijos, con tu propio trabajo y sin rendirle cuentas a ningún viejo amargado e impotente que sólo sirve para beber y drogarse. ¡Pensando en bobadas!, querer tener una familia y un esposo, mira que después te pegan y te llenan de hijos y allí vas a ver cómo se te acaba la vida, cómo es en realidad la existencia que no te han explicado bien esos libros con los que has llenado tu habitación, ¡tanto libro no te ha servido de nada, muchachita lectora!, debes saber que llegada una edad, el sexo ya no es importante, sino, míralos a sus 20 años, sin deseos de repetir de muchacha, hasta que llegan a los 30 años y empiezan a usar viagra, si es que viven solos y tienen costumbres de caballeros, ¿o tú crees que nos dejarían ahora nuestros maridos ser libres como lo somos ahora?, ¡mira estas canas, fueron provocadas por los gandules de nuestros hijos que se fueron y hasta ahora no sabemos nada de ellos!, la vida es para buscar placeres cuando otros se van, total, nos tenemos entre nosotras para reírnos, porque si hay algo que nunca se acaba, es la cerveza, niña mía. ¿Y ellos, es decir, sus esposos? Las risas fueron mayores de las señoras presentes. Te lo diremos de manera literal: ¿y a qué chucha les importan!, y se rieron con más fuerza, que están bebiendo entre ellos, contándose las mismas historias de siempre, entre pantalones orinados de tanto trago y orinada en zigzag, creyendo ser felices y, si no lo sabes, lo son, porque es lo único que nos ha quedado de tanto leer, ver cine, hacer el amor, trabajar, haber criado hijos, y estar ahora tan solos y solas como tú, ¡los hombres a beber con los hombres y las mujeres, a comer y beber con las mujeres!, no te vayas todavía de esta ciudad, hay un muchachito con retardo vivencial que pregunta por ti, por supuesto que no sabe nada de tus libertades sexuales, pero creo que si buscas matrimonio, ése es el que te conviene, es bien calladito no más, fácil de manejar, buen muchacho, es la tristeza de sus padres por no ser despabilado como los demás de su generación, eres lo que él necesita, una muchacha ardiente que le quite el miedo a las mujeres y la impotencia que lo ha convertido en un onanista, ¡cásate con él!, que para todos hay, sus padres te lo van a agradecer y nadie tiene porqué enterarse de todo lo zamarra que eres, porque eso forma parte de la vida. ¿Y cómo sé que me irá bien con él? Pero que eres bien sonsa, ¿no?, todos los hombres terminan por ser unos maestros en la cama, ese muchachito de 20 años será todo un campeón en los lechos del placer, con todo lo que le enseñes, encima es bien trabajador, con propiedades y tierras qué administrar, lo quieren casadito sus padres, pero ya, porque quieren ver correr nietos por sus patios enormes que ahora están llenos de silencio, mucho orden y melancolía. ¿Y qué, así se arreglan estas cosas? Siempre fue así mi niña, que se viene la fiesta del barrio con cruz y misa, esa noche te lo presentamos y verás que cae rendido a tus encantos porque encima le gustas, ¿no te estamos diciendo que le gustas?, ¡bien zorrona eres! Pero eso sí, después no te quejes de lo que demanda ser esposa y madre, que para eso tu suegra te enseñará lo que ignoras, no hay duda, esto es una ley, lo tienes todo y quieres lo más difícil, ser esposa y madre, sino hemos sido nosotras así alguna vez, pero que en marcha lo pondrás, dentro de las costumbres de aquí, un mes entero de sexo continuo y luego te embarazas y él se alegra como todos los padres primerizos, con fiesta de rompe y rajas, matrimonio por la ley del hombre y de Dios y, a hacerse de una familia y de oídos para escuchar a su madre que ella le ha criado y sabe cómo debes tratarle a él, la indicada eres tú, si ya está conversadito todo esto y hasta arreglado desde hace tiempo, tú lo has decidido, después no tendrás tiempo ni para quejarte.

Al llegar la noche, luego de una borrachera que empezó con una crisis existencial, para finalizar hasta con los nombres de los 8 hijos que se le antojó tener con el prometido de quien estaba avisada, hizo el trato que todas las mujeres hacen, ir al puente del río para sentir el silencio de las calles donde iban y venían muchachos bebedores, y leer lo que estaba escrito en el arco de inicio con letras grabadas sobre la roca: “si llegara a los 40 años”, si acaso, ese era su gran temor, llegar sola y sin hijos, sin vida propia, a la entrada de otros atardeceres en los que la tristeza sería tan insoportable, como una mesa llena de platos deliciosos, obtenidos con el dinero de su trabajo, pero sin compañía alguna, pensó entonces que así eran las costumbres donde fue a vivir, que desde que puso un pie en la ciudad, ya hubo planes para ella, que no se quedaría sola, que le dieron libertades como para hacer lazos amicales sólidos, y como para ser bien recibida, por ser trabajadora, culta y, extrañamente loca, diferente en el buen sentido de la palabra: el querer tener una familia, si las perdidas andan de putas y sin querer tener hijos, si lo hizo saber desde siempre, ella quería un compañero para darle hijos, no ser una puta llena de dinero, una chica más, de esas que crían perros o gatos, de las que van de ciudad en ciudad, buscando un hombre para amar y, para vencer esa soledad que nos es común a todos, que así desde la historia de ella, señale lo que elegimos las personas, tanto nosotros los varones, como las mujeres, que en lo propuesto, el mundo escucha y se pone de acuerdo, para ayudarte a realizar tus sueños, sin conspiraciones algunas.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

19 de enero de 2024

 




jueves, 18 de enero de 2024

ESCRIBÍ LO QUE QUIERES LEER








Voy a escribir un libro raro, un libro que no debe estar en el estante de una biblioteca, mucho menos en un escaparate de librerías, no porque escriba sobre temas delicados, diré más bien que es un libro extraño para cualquier tipo de lector, un libro escrito por el sólo hecho de no saber qué más hacer con el tiempo, un libro cuyo tiempo debió ser dedicado más bien para hacerle el amor a alguna muchacha. ¿Escuchas aún algo de rock en esta década de los veinte?, me parece que la muchacha que me gusta está bañándose ahora, puedo sentir el vivo olor de su cuerpo hasta donde estoy ahora, sentado frente a mi escritorio, visualizándola como si fuera otra vez mía, ¿cómo si fuera mía?, hace unas horas estuve en un bus de regreso a mi apartamento y, vi subir a una muchacha que llamó mi atención, en ese momento supe que entre ella y yo algo había ocurrido, me resultaba muy familiar, ¿hice el amor con ella en uno de esos hoteles donde te filman para los que están en el hall de espera?, creo que sí, su rostro me era muy reconocible, pero deben entender mis lectores que no puedo salir de este tipo de dudas de maneras muy espontáneas como preguntarle: disculpa, ¿hicimos el amor en el hotel El Samaritano?, porque no sé si esto les pase a ustedes mis lectores, pero me suele ocurrir cada vez que salgo de mi apartamento para hacer gestiones rigurosas, si es que sea un escritor que ha renunciado a recorrer el mundo, si el mío fuera lo suficientemente tan grande, como para escribir de largo y tendido sobre cosas increíbles que seguramente, a cada uno de ustedes, les habría encantado tener, porque, ¿no es encantador a la vista de cualquier varón, el encontrarse con muchachas bellas, frescas, a las cuales presume, les hizo el amor?, porque estas cosas me suelen pasar, como el caminar y contemplar las calles y tratar de definir el olor a las vulvas cerradas, esas vaginas de muchachas que aún no llegaron a los 20 años y así, hasta las que pasaron de los cuarenta, es una manera muy práctica de disfrutar del olor de la ciudad, donde hay miles de vaginas esparciendo los olores de la felicidad, esos olores que se terminarán por mezclar con miembros viriles que ya han penetrado miles de vaginas, hasta que los aromas terminen por mezclarse, generacionalmente, para sentir lo sublime del sexo, sobre todo, cuando se trata de muchachas de vaginas apretadas, esas que han sido penetradas contadas veces, las que son la medicina perfecta para cualquier tipo de mal, las que se saben de poca experiencia, del candor y la inocencia que tiene un valor que sólo es equiparable a sus exigencias, por ejemplo, fumar un cigarrillo mentolado en una ciudad donde veo que ya nadie fuma cigarrillos, o sentarse desde los altos de un café, mientras ordeno mi Cool Fresh, con un cenicero, con la esperanza de ver pasar por la Plaza, bellezas diferentes, de otros países, ¡oh, sí!, eso es como detenerse un momento en el cielo y conversar con Dios. Últimamente se me ha dado por creer en la vida eterna, en que después de morir, nos vamos a alguna parte, no preciso cuál, pero que nos vamos, nos vamos a algún lugar, es que hay gente que murió y que se está apareciendo, ¿nuestras almas renuncian irse de este mundo?, nadie sabe a ciencia cierta sobre ello, es como si tuviéramos en nuestras narices la última de las verdades y sepamos, nadie ha podido resolver ese misterio. Porque como les escribí al inicio de este libro, este texto es raro, como ponerse a contar las palomas de la Plaza desde los altos del café, ¿usted puede contar a un grupo de palomas que andan en círculos indescifrables, mezclándose constantemente?, me dirá que eso no se puede contar, pero es mejor a contar los segundos que se nos pasan y se fracase en el no saber qué más se puede hacer en medio de todo esto llamado tiempo, algo de lo cual saben muy bien los esclavos, los que trabajan, los que perdieron la vida propia o la libertad, por razones serias, como haber tenido hijos, no tener a nadie en el mundo, el tener que subsistir, bueno, vaya la vida de sibarita que me doy, con videos porno que se ven en los recitales de poesía donde estoy yo, con diferentes mujeres, si acaso algo mejor a beber alcohol y drogarse se pueda hacer. Esto de enterarme que me filmaron sin que lo supiera, en esos hoteles donde le hice el amor a cientos de muchachas, donde las cámaras estaban ocultas detrás de los espejos o los monitores de televisión que nunca entendí, para qué los ponían allí, si se pagaba por una hora, si así es el servicio de sexo, si es sexo aburrido el que de pronto la muchacha se esmere en hacerte el mejor de sus sexos orales, mientras en vez de prestarle atención a cómo se le salen los ojos del rostro, esté más bien con el WhatsApp contestando mensajes que me envían amistades, o viendo esos videos porno desde esos televisores donde sé, no hay nada diferente a mi vida sexual, si sepa agregar que puedo enseñarles unas cientas de mañas nuevas como para enloquecerlas. No, me equivoco, lo que les enloquece a ellas es una billetera donde no sólo haya mucho dinero, sino, tarjetas de crédito que puedan ser reventadas por ellas. Es raro, el mundo se está comportando de una manera donde el no querer tener hijos se ha impuesto como una tendencia, ¿cuándo fue la última vez que se premió por tener hijos?, ah, sí, fue en los tiempos de Adolfo Hitler, ah, en esos tiempos mucho se hablaba del “honor”, vaya manerita de empezar con una gran guerra mundial que llevó a la edad de piedra a Europa, pero lo de no tener hijos es, cómo lo expreso, ¿un trauma?, porque en algún momento, mi generación y las precedentes, tuvieron que experimentar algo truculento que les haya quitado la fe en la vida, mira que no sólo crían perros y gatos, sino que los pasean en carritos para bebés, como si así se estuviera acabando por decisión personal, la especie humana, porque lo que ha vencido dentro de esta sociedad de consumo, es el deseo de tener más dinero para gastarlo en cosas bobas, si es que se ha tomado consciencia que ese dinero que se gasta en cosas tontas es consecuencia del tiempo invertido en duras horas de trabajo y, se piensa, no, qué va, con hijos, como que uno se enloquece, si al salir de las oficinas o fábricas, se siente el  vivo olor a orto que libera gases fuertes, ya sin que eso importe en el opinar de las gentes que en las calles, a justas y penas, tratan de encontrar una explicación a sus vidas, a sus problemas y pesares, al por qué ocurren tantas cosas inexplicables en el mundo, no sé, el clima, el ser judío, el tener que trabajar por ejemplo, o el no tener el trabajo que uno desee, o el llegar a la noche luego de haber hecho el amor con una trabajadora sexual, para ducharse, recostarse en la cama, sentir la contradicción de tener satisfecho el cuerpo, escuchar la música preferida porque hasta en eso, el sistema se ha preocupado en satisfacernos: darnos internet y toda la información del mundo, sea su música o una compañera IA que nos hable como si fuera un ser humano que nos acompaña, siendo muy sensible y tan empática que la terminamos por apagar en medio discurso, para apagar las luces, sumirse en la oscuridad de la habitación, recostarse cómodamente, sentir la suavidad de las sábanas y el edredón, el aroma al sexo de la muchacha con quien se hizo el amor y de quien no se sabe nada y, tampoco se le volverá a ver porque hay cientos como ellas en la ciudad y, entonces uno abre bien los ojos y se repite mentalmente: ¿esto era todo?, como cuando se viajó bien lejos y no se dejaba de pensar en la muchacha que motivó el viaje hacia los lugares más alejados para huir del alcohol, las drogas, su trasero, sus senos, su vulva, la manera en cómo se pasó uno las horas dialogando con una muchacha que de pronto lo convirtió a uno en un gran mujeriego que ha programado a su IA compañera, para que hable igual que ella. Uno medita un poco y sabe que Israel y Ucrania están en guerra, que los judíos llevamos una manera muy bonita de vivir, como si nuestros padres se hubieran esmerado y preocupado al máximo en cada detalle para que fuéramos felices, pero existe eso desde que uno estaba en el colegio, el deseo animal de incendiarlo todo, destruirlo todo, o simplemente, ceder a las pastillas que receta el psiquiatra para que no perdamos la razón, para que no terminemos por hacer lo que secretamente estamos tentados a hacer, como en los conciertos de rock o punk, donde liberamos la bestia que duerme dentro de nosotros y, es entonces cuando sabemos, el aire huele a sangre, sea de menstruación o de narices rotas, algo está fallando en todo esto, algo no cuadra así hayamos experimentado las vivencias más duras, como el no tener a la persona ideal para joderse la vida, ¿algo nos puede satisfacer?, porque una vez que tenemos todo lo que queremos, nos percatamos que hace siempre falta algo más, que no se trata de llegar a la cima y descansar en la gloria de los célebres para luego sentir el vacío que a algunos, nos insta a escribir por horas de horas, no sé si me entiendan mis lectores, porque quienes me leen, piensan siempre que escribo sobre ellos, cuando en realidad, he llegado a escribir como si fuera todos los hombres, si acaso, cuando escribo sobre sexo, sé, las muchachas pudorosas que me desean en secreto, suelen tocarse hasta irritarse el clítoris y caer rendidas luego de sus espasmos continuos, sobre sus camas, para conciliar el sueño, para rendirse a estos días donde, los que hemos madurado, sabemos, todo se hace tolerable tarde o temprano, como el ver llorar a una chica trans desde las redes sociales, diciendo que no puede ser amada porque ningún hombre quiere salir con ella, si es que en mi corto entendimiento, siempre ellas eligen, (¿ellas o ellos?, no sé ya) a los más machos, pero como que a los más machos no nos gusta la mierda, ¿eso está claro, no?, pero estas cosas pasan en este mundo, como que se llenen de tatuajes las muchachas o piercings, aretes, tanto daño, pero, ¿es que esta generación tan vulnerable es?, bueno, también fui vulnerable, ¿explica mis tratamientos psiquiátricos donde les jodí la existencia a mis padres y hermanos?, porque la vida se trata de pelear por lo que uno quiere y, como que grité muy fuerte que de pronto, eso asustó a los de mi generación, ¿a quién carajos se le ocurre amenazar con que va a construir un imperio y que los que le acompañan a uno, van a terminar por trabajar para mí?, sea mi caso, más aún si uno es tan, pero tan inteligente que, la sola presencia de uno causa miedo, espanto, menuda lección que se me dio por andar de bocazas advirtiendo lo que quise hacer con los de mi generación, el tenerlos para que me alcancen hasta el desayuno. Esto no tiene explicación ni respuesta, más aún  si la vida no es igual para todos, como si no supiera que en este momento, hay personas que no saben qué hacer con sus soledades, porque mi caso es notable, porque cuando más solo estoy, mejor se me da por escribir, así me pase días enteros llenando las páginas en blanco, escribiendo sobre temas como éstos, si enloquecía a mis terapeutas con todos mis rollos, a tal punto que perdían la paciencia y no sabían qué recetarme, para parar tanta verborrea incoherente, donde invadía sus mentes de manera tan contundente que, por días enteros, mi voz resonaba en sus mentes, si así me lo comentaran algunas veces, en esos internamientos donde me dopaban con fuertes drogas, como para calmar mis ímpetus de seguir más vivo que nunca, más intenso hasta para hacer el amor, tan jodidamente loco y diferente, como para dudar de todo, porque una cosa es que me vean desde Facebook dando mis discursos, y otra es que me hallen en todo Google, para cualquier tema, si es que he abarcado casi todos los temas dentro de mis escritos, sean desde el sexo, la soledad, la identidad, la felicidad y cuanta preocupación no nos deje en paz que, sin habérmelo propuesto, me he adueñado de las búsquedas en Google, que menuda labor de tener con éste, 143 libros y, en mis obstinaciones, de saber que si todo lo que escribo, se lo digo de golpe y con fuerza, a la que quiso darme terapia, sé, eso que llaman, transferencia o amor, habría concluido en una relación donde habría sido demasiado sádico y brutalmente violento, en el sexo, que sin duda, me habría convertido en la razón del odio de las mujeres hacia nosotros los varones, porque encima, por más que lo intento, no logro enamorarme, al hecho que todas las miles de muchachas que han sido mías, han renunciado a su dignidad humana y, han permitido que las degrade en las camas, a tal manera que rendidas, llorando, al irse de mi apartamento, se han preguntado, ¿cómo carajos se hace para atrapar a Julio Mauricio, el escritor?, porque encima, no nos embaraza, si es que hubiera embarazado a alguna y éstas no digan nada, por haberse enamorado de mí en los varoncitos que en su momento fue una gran pregunta generacional: ¿cómo serán los Mauricitos?, si es que desde este extraño genio o daimón que tenga, sólo sirva para algo: estudiar, hacer el amor de la reverenda putamadre y, escribir. ¿Dios me ama tanto que me ha otorgado la mejor de las vivencias para volver sobre testimonios tristes y escribir de manera vencedora ahora? Porque sólo pedí ser escritor y, he llegado al tiempo donde no necesito de sello editorial para publicar pagando por servicios de maquetación y corrección de estilo, que para eso, tengo a Amazon, donde tengo la libertad bajo ciertas censuras, de publicar cada día a mi  deseo, un libro donde no me canse de escribir, como me sucede en este momento, donde sé, mis escritos son como los diálogos perdidos que no pude hallar en una mujer a quien amara, porque dentro de mi forma de ser, sé, no soportarían tanta ocurrencia, si en mis soliloquios, me han besado desesperadamente para que pare de hablar, porque con mis palabras no sólo penetraba sus mentes, sino que terminaba por sellar sus almas, hasta ser el alma de ellas, perdiendo el control total de sus pensamientos, llegando a gritar a viva voz: ¡Soy Julio Mauricio Pacheco Polanco! Estas cosas sólo le pasan a los escritores que como yo, tenemos mucha personalidad, si en buena hora, no me metí en política o siguiera saliendo por los medios de comunicación o llenando auditorios, que si bien, la gente asiste por la misma razón que yo escribo: por no tener nada más qué hacer, nunca compraron mis libros, sólo era un pretexto para permitirse perder la razón por una hora, donde al llegar a conocer el límite, tuvieran nuevas ideas para interpretar la vida, si es que me preguntaran siempre por la marca de mis cigarrillos, para tener viajes mentales tan locos como los míos, porque hasta eso me revelaron las personas: ¿cómo es que piensas tanto?, porque a nosotros ya no se nos ocurre nada, mucho menos lograr escribir en un libro de más de mil páginas, todo lo que tú has vivido hasta el segundo del detalle. Como que la gente se cansó de pensar por sí mismas y empezaron a orar a los astros para que aparezcan daimones que piensen por ellos, alguien que tenga eurekas diferentes, ante las noches del silencio, la noche del fracaso del alcohol con las demás drogas, el tedio en los night clubs con las mejores muchachas, el desgaste de una semana donde todo fue siempre igual y las miradas se perdieran en las horas perdidas o transcurridas, como si el dinero a recibir en la quincena, compensara en algo esta vida que no se sabe para qué se vive, si es que han descartado tener hijos, porque es más fácil tener un gato que haga destrozos en la casa, o sea un perro, pero no un hijo que tenga traumas más severos que los tenidos por uno, si mi generación instauró la moda de los psiquiátricos y la demanda de pastillas para la locura, como que fue muy dura la experiencia para no dejarla a los hijos propios, ¿no?, o tal vez sea la pereza y el egoísmo, el deseo de que en una de esas decisiones que mandan todo a la mierda, terminen por ceder al errado convencimiento que la vida que tienen, es de película, si así, loqueen y terminen por escribir un largo libro, digamos en unos 10 años, porque encima, no suelen salir nunca de la primera página, hasta que se les acaba todos los ahorros y vuelvan al mundo real, donde deberán matarse trabajando para poder subsistir, en el fracaso de no haber podido escribir esa obra maestra que llevan por dentro, ese libro que dialoga dentro de sus pensamientos y que no logran desde un ordenador, convertirlo en un libro que supere por ejemplo a Ficciones de Borges, o a Cien años de soledad, de García Márquez, no sé, cualquiera que sea la preferencia de autores que ustedes conozcan, que dejo en claro, llevo más de un centenar y decenas de libros escritos y, no vivo de la literatura, apenas me da una fama mundial donde se me conoce como escritor, si así la lección sea buena, porque todos los clásicos de la literatura están en archivos o documentos PDF gratis en Google, y como que nadie se tomaría la molestia de leerte cuando los titanes del pensamiento están hasta en audiolibros al alcance de cualquiera.

Pero qué es entonces la literatura y el escribir, cómo es la vida de un escritor que no cesa de escribir, que inclusive llega a escribir tanto que sufre de dolores de espalda de tanto teclear en el teclado de una computadora que terminó por convertirse en mi mejor terapeuta cada vez que empiezo a filosofar y a estrellarme contra las preguntas sin respuestas.

Cómo pasar hacer más tolerable una tarde donde uno estuvo recostado en su cama y se cansó de ver los mismos documentales de los más grandes, de los genios, esos locos que cambiaron la historia, siempre para mal, si en la renuncia a la derrota por un día donde debió hacerse el amor por lo menos a 5 muchachas unas después de otras, el culto al placer haya concluido en un sueño descansado y dulce, donde al cerrar los ojos, el organismo sienta esa sensación de haber estado en la gloria de los orgasmos de ellas, el haber sido inmensamente feliz, si así es el testimonio de los que conocimos el fin del mundo y lo derrotamos, si a estas horas, luego de haberme convertido en un hombre sabio que entendió que la mejor compañía, va siempre acompañada de una voz invencible que sonríe y desea sólo recordarte que estás tú aquí, para ser feliz, si dentro de mis nuevos compromisos, sea el recordar que soy la utopía en persona, el que afirmó siempre que el paraíso está aquí, así estemos de paso, así sepa que hay vida más allá de ésta, si en este tránsito, sin saber a dónde iremos, quede la sensación que se venció lo que se debió vencer y, en agradecimiento de la descomunal lucha que libré, se me otorgue la licencia de ser el escritor de una generación que creció con miedo, ante mis ojos perplejos de ver que todos sintieron lo mismo que yo sentí, si así, a mis casi 53 años, sea como un espejo de lo que es un varón a mis años: alguien que inspira fe y confianza, alguien a quien acuden los hombres más fuertes para relatarme sus penas y recorridos difíciles, para recuperar el aliento y volver tras sus caminos elegidos, para saber cómo se puede ser tan feliz como yo, sin que acaso me mueva por horas enteras de la puerta de mi apartamento, guardando silencios sagrados donde mis pensamientos se pierden en páginas que escriba horas después, como éstas, donde me acompaño con una bebida refrescante y unos cigarrillos, que dicho sea con propiedad, si tuviera que enviar estos manuscritos a un sello editorial serio, me rechazarían de inmediato, porque no publican libros celebratorios de los orgasmos y las vidas plenas, sólo libros donde induzcan al suicidio a lectores vulnerables que aún no han superado la etapa del morbo y, creen que el dolor da felicidad, formas extrañas de entender la vida, maneras erradas que nunca alcanza la sabiduría de lo divino.

Dime pues lectora de tardes repetidas y que siempre están llenas de lo mismo, ¿te dejarás ganar por las ambiciones que te conviertan en una esclava de lo que no quieres ser?, o tomarás con calma los segundos del tiempo que se alarga con desesperación, si en tu abrir los ojos hacia el universo, sanes tus penas o alma, y en tus labios, descansen los sedientos de paz, para así saber de los dones que se te han brindado para hacer felices a los vagabundos, o a los hombres que como yo, después de haber sabido de tus delicias, termine por escribir un libro como éste, donde nadie haya muerto ni en ningún momento te haya hecho llorar, sino, por el contrario, animado a ir tras aquello que sin ser necesariamente lo más grande, te sientas cercana a lo que tú quieres, porque si en mi generación se aspiró a la totalidad y lo mejor, deba aclarar que las definiciones han cambiado de extremo a extremo, que ahora se pide un poco de calma, algo de tiempo para uno mismo, si es que al llegar cansada de donde vienes, encuentres muchacha, sobre tu mesa, un plato de sopa y el pan que nunca falta, para subir a tu dormitorio, ducharte y recostarte en tu cama, para desde la ventana, apreciar este cielo muy azul de Arequipa, donde creces constantemente, sabiendo que un día serás madre y todo cambiará para ti, si es que ese momento aún no ha llegado y, lo que tengas que vivir ahora sea una aventura que nadie la ha escrito, si así de incierta pero maravillosa es la vida, dentro de todo lo malo que nos pueda pasar, si deba recordarte, la única batalla que debas vencer es al mal que hay dentro de cada uno de nosotros, y ese mal radica en no matar a nadie, porque para todo lo demás, nuestros pecados son perdonados, si es que se llegue sereno a las experiencias vitales, al silencio de la memoria, al saber que es duro aprender a ser un ser humano, que nuestros errores nos duelen cada vez que despertamos y comprendemos, pudimos haber hecho un poco más no por los demás, sino también por uno mismo, que el amor que buscas está dentro de ti y, eso hará brillar tus ojos ante los cielos y la tierra, donde sólo queremos ser amados y queridos, que para ello, infatigablemente, un día deberás tomar una decisión: amar a los demás, si es que te des cuenta, sólo de esa forma, serás amada por todos, como sean tus hechos, en esa medida, y nada más.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

18 de enero de 2024

martes, 16 de enero de 2024

EL ESCRITOR QUE SIENTE CON TODAS LAS MUJERES




 

 

Así que eres el escritor que siente con todas. Ella me miró como quien ausculta a un padrillo, acariciando mi piel, mis músculos marcados, la dureza de mis piernas, rodeando con sus manos, mi miembro viril erecto. Era una nueva muchacha para mí, si consideramos que tengo 52 años y, la suerte propia de los que ya no amamos, sólo rendimos culto al placer. Sí, soy el que siente con todas, no soy como otros hombres que sólo sienten placer con una muchacha y son impotentes con las demás. Hueles a cigarrillos con aroma a menta, dime, qué me harás. Te haré llorar de felicidad.

Esos días tediosos, donde estudiar diariamente o, tratar de entablar diálogos inútiles, con mujeres que desconocen totalmente mi forma de ser, formadas bajo la errónea creencia que, los hombres nos rendimos por soledad ante ellas, esos días donde no hubo historias para escribir, donde el calor como el frío, con lluvias repentinas y resolanas, sólo hablaban de días incomprensibles, tan incomprensibles como el mismo mundo, me hizo evocar vanamente los nombres de todas las muchachas que fueron mías, fue inútil, nunca supe sus verdaderos nombres, tampoco fue necesario, sólo fue penetraciones constantes, en esas horas donde mis embestidas alcanzaban velocidades que se estrellaban en unas caderas penetradas desde la vista en un espejo, donde ellas se dejaban poseer a mi regalada gana, si esto fuera lo más cercano a la vida eterna, la verdadera eternidad o ausencia de tiempo, sabiduría para los filósofos, los que leen bastante y no hallan aún la serendipia, el valor de la vida en este aquí y ahora.

Sentir que voy a derramar mi esperma dentro de esos úteros calientes, a sabiendas que uso preservativo pero, en las fantasías de ellas, me pidan que las embarace, si es que esto sea sólo un juego excitante, donde sabemos, nos estamos jodiendo la vida, como para estar atados por un hijo que, siendo producto de la arrechura, sólo responde a lo animal, a la pasión, a lo extraños que somos como homo sapiens, si nada de sabios tengamos, que como ejemplo deje estas experiencias: orgasmos donde se derrama la leche dentro del útero de una muchacha veinteañera a la cual, se le da unos billetes, para que uno desfogue la furia acumulada de días, donde para entender, los privilegios de ser escritor, tuve que dialogar con mujeres de España o Argentina, y darme con la sorpresa que en esas partes del mundo, Google y Facebook, me hacen una increíble publicidad, como escritor y pensador libre, si esto sea un plus, para ser tratado con respeto y admiración, como se trata verdaderamente a un escritor.

No todas mis horas son fáciles, como la fiebre de estar echado en la cama casi todo el día, no sólo para cerrar mis ojos estudiando y tratando de comprender, qué hemos hecho con nuestras existencias los últimos miles de años, si en todo esto, no halle nada de coherencia, dentro de lo propuesto por los matriarcados o patriarcados.

El mundo está cada vez más de cabeza y esto no es tan tolerable como antes, años atrás, era fácil escribir y estudiar, dedicarse a caminar bajo la lluvia, por las calles de una ciudad, donde veo rostros de muchachas que me confunden, al hecho de preguntarme si me he acostado con alguna de ellas, porque aquí, todas las muchachas se parecen, si deba precisar, tienen hasta la misma personalidad.

Un buen plato de salchichas con papas fritas, arroz oriental, tallarín con salsa china, con una presa grande de pollo que ha pasado por un embadurnamiento de huevos con harina, presa bien frita para meterle el diente, diría que es lo necesario para terminar el día, si acaso me acompañe con unas tripas de cerdo ahumadas, papas doraditas y rodajas de corazón de toro pasadas a la parrilla, sea lo necesario para sentirme satisfecho, o lo que se necesite como para decir que uno escribe a placer, así no reciba ganancias por mis escritos o, los publique gratuitamente como documentos PDF que aparecen en Google.

Vaya famita de ser escritor, con el respeto que uno se gana, desde las fuerzas del orden, hasta los vecinos y gente que pasa por la puerta de mi apartamento, cuando salgo a tomar sol y, percato, soy tratado con una amabilidad propia de los que somos populares.

Así, puedo afirmar, soy bien querido donde vivo, con muchachas nuevas para hacerles el amor como se me dé la gana y, con conversaciones casuales de gentes que pasan por mi frentera.

De joven, siempre me preguntaba, cómo es la vida de un escritor, sobre todo cuando los veía en auditorios repletos de personas que, escuchándoles, se pensaba, aprendíamos algo más de la vida, porque tenemos bien en claro que los escritores son aquellas personas que viven de golpe en demasía muchas cosas y, tienen la sensibilidad necesaria de convertir en historias lo que les ocurre, si además tengan la capacidad de relatar historias vencedoras. Creo saber ahora de qué trata todo este rollo de ser escritor, al hecho de no salir mucho de mi apartamento, salvo sea por las mañanas para tomar el sol y, luego, retirarme para servirme mis alimentos y ver en la agenda de muchachas, quiénes son las nuevas trabajadoras sexuales que han llegado a la ciudad, para saber de las novedades del cuerpo, de maneras de hacer el amor diferente o, simplemente, disfrutar como Dios manda en este mundo, sin complicarse tanto la existencia.

Hace un calor muy fuerte, lo calmo con una cola negra Cool Fresh, acompañado de mis cigarrillos mentolados y, el silencio agradable desde donde puedo escribir un libro más, diré, el libro número 142, como quien va contando las muchachas que son de uno, como quien va enumerando las veces que le hace el amor a su pareja de turno, como quien sabe, hay respuestas personales que exigen a cada uno de nosotros aportar nuestras propias respuestas, para todo este caos donde hay guerras y vulneraciones de derechos humanos, hasta la corrupción y las páginas  apocalípticas de la historia, donde vemos cómo cada país se va al carajo cada cierto tiempo, siempre en la espera que aparezca un nuevo líder, alguien que tenga nuevas fórmulas para que nuestra economía no nos provoque dolores de cabeza.

He pensado en muchas cosas al momento de desvestirme y estar erecto frente a ella, como por ejemplo, en qué momento mandó todo a la mierda y se dedicó al puterío. Tiene a lo mucho 25 años y sin embargo, le vale nada que la señalen como la putitta de la cuadra, ella simplemente tiene clientes diarios variados y, sabe que debe complacerles, porque además, le gusta ese oficio, como diré, me gusta escribir sobre putas, sobre muchachas decentes, ya escribí en su momento algunos libros y, como que preferí este mundo donde me abrevio el protocolo de presentarme a su familia, hablar de mi persona, que a qué me dedico, ¿no es una buena carta de presentación ser un escritor que no vive de la literatura?, claro que no, la fama no te da de comer, a lo mucho, te da un buen nombre, pero como que eso no lo convierte a uno en un buen partido, cuando se sabe, uno es obstinado en el arte de escribir y, podría terminar por narrar los secretos hasta de la bisabuela, sea dicho con precisión, de la muchacha decente que, alarmada porque pueda revelar sus intimidades, como el olor de su vagina, o la manera que tenga para pedirle que le haga el amor, si dentro de mis experiencias como escritor, he relatado siempre con lujo de detalles, no sólo, cómo las coloco para que me hagan un verdadero sexo oral, donde sus ojos no sólo se pongan rojos y llenos de venas, sino que además, se llenen de la baba que provoque el meter y sacar de su boca, mi miembro viril que llega hasta donde acaban sus gargantas, entre atoramientos donde se sienten ahogarse, atragantarse con mi miembro viril imperdonable, si encima, las coloque boca arriba, con la cabeza colgando de la cama, como si fueran objetos sexuales a los cuales hay que usarlos porque eso les gusta a ellas, no sólo vestirse como conejas o perras, o ser encadenadas, para ser llevadas como mascotas por todo mi apartamento, para humillarlas y hacerlas tomar leche de un recipiente, o flagelarlas en las nalgas hasta que se pongan negras o azules o moradas, si sé, cada vez que veo a una muchacha, lo que está pensando al verme es: ¿cómo haré el amor yo?, y no es que todo sea sexo para mí, pero de sólo ver a una mujer, estoy pensando en todo lo que puedo hacer con ella, si se deja estar bajo mi poder, dentro de todas las demandas sádicas, rudas, salvajes y aberrantes propias de esos revolcones, donde nada queda en pie, si así es un buen amor, sexo espontáneo, el que fluye sin que lo pidamos, tomado a la vuelta de la esquina, el que no hemos pedido, como por ejemplo yo, quien sin haberlo meditado, aburrido de la vida, decido de pronto, ver la agenda del celular, escoger a las recomendadas, y mandar a la mierda a este mundo donde lo que pasa no es bueno para nadie y, entregarme completamente de lleno a los cultos del placer, donde mis orgasmos demandan horas largas, donde deba haber explorado al máximo todo lo que demande esos cuerpos hechos para la ovulación y los vientres llenos, si así, entienda qué es el amor y las mujeres, porque no respeto ni a la más bella, si deba meterle no un dedo, sino, toda mi mano o puño, sea por sus labios vaginales, la boca, o el orto, como para que se dé cuenta qué es ser un buen amante, qué es llevarlas hasta esos extremos donde, sus fantasías, sí, sus fantasías, sean invitadas a verdaderos universos, donde el placer es real, más allá de masturbaciones o frotaciones al clítoris, entre intentos esforzados de hallar a varones con miembros viriles muy gruesos, cabezones, erectos y, con sabiduría para saber qué hacer con eso que nos hace machos.

No pensé tanto al momento de jugar con los espejos, al momento de perderme entre su ceñida cintura, dominar con palmadas fuertes sus nalgas y caderas, profanar todo lo que nadie antes se atrevió profanar, y hacerla sentir como nadie antes la hizo sentir.

Sí, soy yo el que siente con todas, volví a afirmar como respuesta a la expectativa que ella tuvo conmigo, si mi fama es así, si nada puede hacer ella ante ello, mas que dejarse penetrar y dejarse marcar en el alma, por un tipo alto, de un metro ochenta y cuatro y, cien kilogramos de peso, cuerpo inmenso como para que me aguante en poses exigidas para que sepa lo que es bueno y quiera repetirlo una y otra vez, con los nuevos amantes que tenga, si dentro de mis virtudes notables es, que las comparta, pase la voz a mis amigos más allegados, comentando las novedades para con las muchachas para el amor, en el análisis de los expertos del sexo, si demos calificaciones por los videos que grabe dicho sea de paso, al momento de poseerlas, y en todo esto, el ritual del sexo, se consume como un homenaje a los que vencemos, a los que somos felices, a los que escribimos historias como éstas, muy lejanas a aquellos libros extensos donde sólo hay páginas llenas de aprendizajes errados, fallidos o, proclives a decisiones equivocadas.

Alguna vez quise saber cómo era la vida de un escritor, han pasado algunas décadas desde entonces, así escribo y vivo, así sé, es así, la vida, de un escritor.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

16 de enero de 2024




martes, 2 de enero de 2024

LOS NIÑOS PROGRESISTAS





 

¿Estás seguro que vendrán todas? Sí, a esta hora ya deben estar saliendo del colegio. ¿Pero estás seguro que están de acuerdo? Carajo, que este negocio es de la putamadre, aquí todos nos llenaremos de dinero y encima seremos felices. ¡Allí vienen! Y qué seré yo. Tú serás el chalequero y tú el que esté en la puerta, cuidando que no aparezcan niños que trabajen para la policía. ¿Hay niños que trabajan como policías? Son tiempos modernos, mi estimado, todo ha cambiado. ¿Cómo es el trabajo de un chalequero?, eso no me habías dicho. Es simple, usarás este chaleco con estas armas. Me gusta la idea, pero, ¡estás son armas de juguete! Somos profesionales, nosotros no matamos a nadie. ¡Ya estamos aquí!, las demás aún no vienen porque no han terminado de arreglarse, ¿estoy bien vestida? Sí, esa ropa está bien puta, pero trata no maquillarte tanto, o quieres que nuestros clientes se nos vayan. ¿Y vamos a trabajar en plena calle? ¿Es lo usual, no? Aquí tengo el puesto de trabajo. Vaya que lo tienes todo listo. Sí, verán cómo nos llenamos de dinero, les enseñaremos a estos adultos cómo se hace dinero de la nada. ¿Y cuánto debemos pagar por el uso del puesto? ¿Eh?, lo usual creo, supongo que el alquiler. ¿Y lo haremos en plena vía pública? Sí, nosotros no ocultamos nada, es un trabajo limpio. Vaya, nosotras pensábamos que se trataba de un trabajo sucio, ¿y es cierto que tendremos todos los muchachos que queramos? Niñas, la era de los celos pasó al recuerdo, aquí todas son para todos y todos son para todas. La puta que eres un genio Stanislao, sólo a ti se te pudo ocurrir esta idea. Bueno, al menos tendremos dinero para comprarnos nuestras cosas. ¿Qué te comprarás tú con lo primero que ganes? Ah, una casa Barbie. Stanislao, ¿estás seguro que sabes lo que estás haciendo? Que sí lo sé, no haremos nada que no se haya hecho antes. Qué, antes se hizo esto. ¡Claro, sólo somos progresistas!, nos estamos anticipando al futuro, aquí adquirirán experiencia, niños, hoy se está por formar un gran imperio. Este chaleco me queda bien, qué debo hacer. Pues caminar dando rondas y protegiendo a nuestras niñas. Y yo qué haré. Estarás en la barra vendiendo Coca Cola y chocolates. ¿No crees que estamos haciendo cosas que son propias de los adultos? Al carajo con eso, con lo que gane, pienso comprarme mi propio apartamento e independizarme. Pero si apenas tenemos 8 años. ¿Entonces no quieren surgir desde niños siendo empresarios? Dirás, zapatos blancos. Bueno, dirán que empezaron desde muy niños y así adquirieron experiencia en la calle. ¿Y los vecinos del lugar no nos dirán nada? Si nos dicen algo, les contestaremos que estamos trabajando. Pero, ¿esto es un trabajo? El más antiguo de todos. Ya llegaron todas las muchachas Stanislao, qué hacemos ahora. Pues que se pongan alrededor del puesto, que mastiquen chicles o que tengan un chupetín en la boca. Stanislao, tú sí que eres un revolucionario. Las niñas están bien arregladas, huelen al perfume de sus madres, ¡Muy bien, ya están todas aquí!, las quiero bien coquetas y con mucha actitud, este negocio sólo será rentable si se ponen bien putas y saben tratar al cliente. Pero, ¿eso es todo lo que tenemos que hacer? Sí, ahora hay que esperar a que pasen los demás niños para que empecemos a ganar dinero. Ya somos veinte niñas, estamos listas para el trabajo. Esperemos unos segundos, está por sonar el timbre de salida del colegio de enfrente, es un colegio de niños salvajes que no saben nada de lo que tratamos. ¿Y querrán? Claro que querrán, nadie podrá resistirse a nuestras niñas, ya saben, cuando pasen al lado de ustedes, les toman de la mano y les ofrecen sus servicios. Suena tan fácil, no creo que podamos hacerlo. Descuiden que para eso he traído a una niña que sabe de estos oficios y les enseñará lo que deben hacer, sólo hagan lo que ella hace y todo irá bien. ¡Están saliendo los niños! Ya, calma y respiren hondo, hoy habrá una larga jornada de trabajo y, recuerden, es el inicio de un gran imperio de night clubs, donde todos haremos dinero de la nada y seremos millonarios, anda, tú, enséñales a las niñas qué es lo que deben hacer. ¿Empiezo a chalequear a las niñas? Sí, y tú, estate alerta que no aparezcan soplones, te encargarás del trabajo sucio, si hubiera un niño policía, me llamas a mí para romperle la mano y darle su comisión, estas cosas se manejan así. Stanislao, ¿no crees que estamos yendo demasiado lejos, apenas tenemos 8 años? No temas, cómo crees que nuestros abuelos surgieron desde niños, nuestros padres son unos niños bien en comparación a anteriores generaciones, les enseñaremos cómo hacer empresa. ¡Empiezan a venir los primeros curiosos! ¡Es sencillo, mira cómo los toman de la mano! Sí, es más sencillo de lo que creyeron, sólo mantengan la tarifa y, si alguno quiere un servicio extra, cóbrenle por el extra cuantas veces sea necesario. Stanislao, están haciendo cola para estar con nuestras niñas, ¡eres un genio!, nos llenaremos de dinero. No me agradezcan aún, éste es el inicio del mejor de los emprendimientos, las niñas prepago son la voz de la nueva generación. Pues sí, algunos están pidiendo servicio extra. Ja, les quitaremos todo su dinero, se volverán adictos a nuestras niñas, los dejaremos en quiebra. Stanislao, estamos ganando dinero de la manera más fácil que existe y sin hacer esfuerzo alguno, nuestras niñas están felices con el trabajo que tienen. Sí, es nuestro primer día de trabajo y todo está saliendo bien, estoy calculando cuánto ganaremos por día, creo que con lo que ganemos hoy, podremos alquilar un local con todas las comodidades, anda y dile a las niñas que complazcan lo mejor que puedan a nuestros clientes. Vienen más niños de otras partes, se han corrido la voz, tú sí qué sabes.

Porque esta generación es una generación de niños progresistas donde un día se les ocurrió, cobrar por besos dados en las mejillas desde un kiosco, ganando el primer día, fuertes cantidades de dinero, siendo así que decidieron alquilar un local donde tuvieran muebles, vitrinas para vender chocolates y Coca Cola, y baños tanto para niños y para niñas, siempre, pagando por los besos dados en las mejillas, con música de moda, donde bailaban todas las tardes cuando salían de los colegios los niños y las niñas. Comentan que así empezó la fama de un zapatos blancos progresista, que hizo dinero de la nada, he hizo ganar dinero por el oficio más simple del mundo, a niñas que besaban en las mejillas a niños inquietos por saber qué se siente, ser besado por bellas niñas de 8 años que cobraban, por esos besos dados.

La idea fue genial, fue un emprendimiento progresista que empezó con un kiosco donde un anuncio decía: PAGUE POR DAR BESOS EN LAS MEJILLAS DE NIÑAS ALEGRES.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

02 de enero de 2024

lunes, 1 de enero de 2024

HOGAR PROGRESISTA



 

Mamá, papá está otra vez desnudo parado frente al ventilador, está poniendo el tema con el  que bailaron el día que se casaron, ¡mamá!, deja de hacer caso a esas ofertas de trabajo donde dicen que te van a pagar grandes cantidades de dinero, recuerda que no te pagaron nada los de TikTok. Qué, qué dices, ah, tu padre qué, ya, otra vez, y es tan cobarde que no lo hará. Hará qué mamá, no me gusta cuando entra en ese trance. Olvídalo hijo, no hará nada, siempre guarda la esperanza de un día salir a comprar el pan y nunca más volver. ¿No crees que estás diciendo cosas que me serán tratadas por una terapeuta cuando sea adulto yo? ¿No tienes algo productivo para hacer? Intento hacer algo productivo, pero ustedes me perturban, a veces creo que soy un hijo adoptivo. Deja de pensar en bobadas, nadie se jode la vida adoptando hijos, eres de mi vientre y de la arrechura imbécil de tu padre que no sirve para nada. No sé por qué presiento que esas palabras las recordaré para cuando sea adulto. Espera, ¡es capaz de hacerlo! Qué va a hacer papá. Nada, descuida. ¿Se puede saber qué intentas hacer ahora?, ¡Estás traumando a Stanislao! Tengo todo, ¡lo tengo todo!, esta vez no fallaré. Pero si eres un reverendo inútil hasta para eso. ¡No, mira, tengo todos los explosivos!, esta vez no fallaré. Cariño, mejor toma tus calmantes, recuerda que mañana será tu último día de descanso y el miércoles debes ir a trabajar. ¡Carajo, no sé qué hacer primero!, volarme el miembro viril con el ventilador, o hacer volar en mil pedazos la fábrica de preservativos ACME. Si te alivia en algo, debo decirte que no eres el único que desea hacer eso, recuerda que la vez pasada cuando intentaste hacer volar esa fábrica, una marcha de veganos vestidos en trajes de lana de alpaca, estaban protestando en defensa de los animales y te impidieron dinamitar la fábrica de condones. Si al menos me fueras infiel con un millonario, todo sería más fácil, habría más dinero en casa, me he enterado que esos tipos dejan mucho dinero, nuestra economía no es muy buena y todo se está disparando de precio. ¿Y qué crees acaso, crees que no lo intento?, apenas quieren un revolcón, ahora ni los amantes quieren una relación estable con una mujer casada, alegan que puedo hacerles la vida una mierda, ¡me están pagando para que me vaya! Bonita manera de empezar un año nuevo. Ya, calma, pasará, siempre te detienes frente al ventilador horas de horas, algún día terminarás por hacerlo. Pero es que, ¿no nos dijeron que el amor era una bonita experiencia? ¿El amor o el sexo?, porque si debo decirte algo a tu favor, también siento que a todos nos estafaron con la definición del amor, creo que todo esto se basó en el placer, mira, aquí tengo unos billetes que me dejó mi último fracaso de tener amante, ¿por qué no te vas de putas y nos alivias el día?, ¿sabes que te estás comportando peor que un terrorista? ¿Irme de putas?, pero olvidas dónde te conocí. ¡Cuidado con lo que vas a decir!, son cosas de la juventud, o pensaste que sólo ustedes los hombres tienen necesidades. Claro, pero al menos debiste pedirle ayuda a tu padrote para que te baje la regla. Ah, él estaba detenido precisamente por juicio de alimentos y, los secretos de la abuela no sirven, de lo contrario, no me habría metido en el oficio de la abuela, mi madre y mis tías. ¡Me vuelo los huevos!, ¡me los vuelo ahora! ¡Ya, ya está! Pero qué haces. Destruyo ese ventilador que uno de estos días va a terminar por desgraciarte, míralo al niño, está empezando a imitarte, ya se bajó el pantalón, qué quieres hijo. Hacer lo que hace papá, es que soy un niño frustrado que ve cómo la relación de pareja de mis padres se va al carajo y para mis 8 años, es demasiado conocimiento. Mejor toma el celular y entretente todo el día, en mala hora se acabó el colegio, ahora quién puede contigo y tu papá cada vez que entran en crisis. ¿Tú crees que todo saldrá mejor? No lo sé, nos gastamos buena parte de los ahorros de tu empleo en la cena navideña y, como que nuestras amistades están dudando de si en verdad nos hemos ido a veranear a Punta Sal, o si las fotos están hechas con IA. Para lo que cuenta eso, seguramente han hecho lo mismo. Pero qué más puedo hacer, ya me hice la histerectomía, me he quedado sin útero, ya puedes eyacular dentro de mí sin ningún riesgo, ¿no deseas hacer el amor hasta que sea la hora del almuerzo y con el dinero de uno de mi ganado, pida algo de comida por delivery? Es que es deprimente, esto de vivir del sexo no es lo que pensé, debo guardar mi esperma para esta noche, recuerda que es primero de enero y hoy debo hacerle el amor a una adulta mayor de 85 años. Pero te paga bien, de algo hay que comer, recuerda que tenemos un niño de 8 años al cual hay que brindarle el futuro que nosotros no tuvimos. Cuál futuro si prometía yo una brillante carrera profesional, era uno de los alumnos más aplicados en la universidad, cómo carajo iba a saber que aparecerías con una creatura de 4 años de la mano diciéndome que era producto de nuestras relaciones. Igual aceptaste casarte conmigo, pudiste bien mandarme una pensión por alimentos. Es que eras la puta más linda de todas. ¿Fueron buenos tiempos, no? Como que ya estuvo bueno el sexo, ahora se trata sólo de hacer dinero. ¿Cómo?, cómo se hace dinero, ¿puedes decirme?, porque sólo sabemos del puterío, mírame, dentro de unos veinte años, ya no podré vivir de hacerle el amor a octogenarias, estoy empezando a agarrarle aversión al sexo. Entonces no me deseas, ya no me deseas, ¿ya no te sirvo como mujer, eso me quieres decir?, claro, te quieres ir con otra, quieres abandonarnos e irte seguramente con una muchacha de 18 años que recién se ha iniciado en el puterío, vivirla, hacer que trabaje para ti, mientras tú descansas en una cama, viendo partidos de fútbol y comiendo chicharrones de chancho, ¿eso es lo que quieres?, ¿y el útero que me arranqué por ti?, ¿no cuenta nada eso? ¿Pueden dejar de hablar de eso en mi presencia?, es mucha información para un niño de 8 años de edad. Está bien, si al menos pudiera tomar un calmante, eso mitigaría mi erección que necesitaré para esta noche. ¿Entonces todo bien? Sí, ya se me pasó, qué, te ligó algún tonto que se empeña en quitarle los preservativos a las muchachas de la vida alegre sin saber que pueden resultar embarazadas. Pues sí, hoy tengo cita con 8 muchachos que trabajan en minas, han bajado con ganas de tener sexo por horas. Já, por horas, eso se resuelve con una sacudida de caderas que los dejará sin leche en menos de tres minutos. Bueno, debes comprender que son jóvenes y tienen mucha leche acumulada en los cojones. Lo que sea, no nos alcanza el dinero para nada, seguimos pagando alquiler, no tenemos para terminar de pagar el auto y tenemos muchas deudas. Descuida que son del ambiente, aún están dentro de los que pueden botarnos la leche dentro de nuestros sexos, no tienen enfermedades de transmisión sexual. Hasta ahora no me dices cómo sabes reconocer a un varón que tiene esas enfermedades de los que no las tienen. Fui puta desde los 11 años, mucha experiencia. Claro, allí lo explicaste clarito, conmigo no movías las caderas para retenerme y, uno creyéndose el cuento que era un semental que duraba horas de horas en la cama, cuando con una sola sacudida de tus caderas me hacías botar la leche. Debes superar muchas cosas, yo no me quejo tanto, deberé aguantar a estos 8 muchachos mineros que quieren placer con mi cuerpo. Ah, nada mejor que lo mío, hacerle el amor a una mujer que no tiene dientes y que encima podría ser mi abuela. Pero te paga bien, así que no te quejes. ¿Me quieren explicar por qué se quejan tanto del puterío si de eso viven ustedes dos? ¡Pero qué hace el niño escuchando nuestra conversación!, ¿no que iba a estar con el celular? Estoy con el celular, pero el de mi madre y, no pude contener la tentación de hacerme pasar por ella, para conversar con tus cacheros, mamá. La puta y toda la leche del mundo, qué estamos criando, éste nos va a salir un zapatos blancos con centenas de mujeres en un bulín. Al menos es más listo que sus demás compañeros de salón, ninguna muchacha le vendrá con cuentos sobre los embarazos no deseados. Vaya, estamos criando a un caficho en potencia, bonito futuro para nuestro hijo. ¿Pero no fue la vida que elegimos?, ambos fuimos felices en esos night clubs donde nos conocimos. Esas fueron experiencias de jóvenes. Vamos, relájate, date una ducha, que en una hora tendremos largas jornadas de sexo para ganar el dinero honradamente. Y quién se vuelve a quedar con el niño, no, qué va, ¿la puta de tu madre? Te pediría que no la nombres así, pero es que es puta y, sí, ella se quedará cuidando a nuestro hijo de 8 años. Y qué, le relatará la versión moderna de la caperucita roja y el lobo que se la termina por cachar. Bueno, al menos no le vendrá con cuentos bobos como los que tuviste tú en tu infancia. Vaya, tendremos un hijo padrote que irá de paso al terapeuta para que le explique, por qué sus padres todo el tiempo hablaron de puteríos. Es que es lo único rentable y rápido que hay para ganar dinero. Me duele la cabeza de sólo pensar que se nos vaya la juventud y estemos fuera del mercado de la prostitución. Descuida, para eso nos rompemos el lomo como lo hacemos, para tener dinero que nos consuele en la vejez. Si nos durará el cuerpo para tanto. Papá, qué es un zapatos blancos. Mira hijo, aún es muy pronto para que te hable sobre la vida, ¿Qué, aún hay más por saber de la vida? A la mierda, tiene razón nuestro hijo, no hay nada más que le podamos enseñar sobre la vida, mejor me daré un duchazo y me prepararé para la pesadilla de sesión que tenga en la noche, pero no olvides hijo, esto lo hacemos por ti. ¿Por mí, o por el night club que tienen pensado en que yo administre? Cariño, aún eres muy joven para entender los propósitos de los padres para con sus hijos, nosotros sólo queremos lo mejor para ti, o quieres trabajar como los muchachos del WhatsApp que sólo tienen sexo cada vez que bajan de la mina, donde hacen trabajos de mierda, para desahogarse con putas como tu madre. Entonces soy un hijo de puta. Pero por qué haces esas preguntas. No debiste romper el ventilador, lo necesito ahora más que nunca. Aún tienes los explosivos para hacer volar en mil pedazos la fábrica de condones que no sirvieron para nada. Espera, pero qué nos está pasando, ¿es que estamos perdiendo la dignidad?, ¿dónde ha quedado nuestro profesionalismo? Es que eso mismo te quería decir hace horas, pero tú que estás con el rollo de volarte el pájaro con el ventilador y hacer volar en mil pedazos la fábrica de preservativos, la vida es esto y no queda de otra, a asumir nuestros errores. ¿Fui un error para ustedes? No lo fuiste bebé, eres la razón de ser de nosotros, antes que nacieras, nuestras existencias estaban hechas mierda, no pensamos que tendrías que pasar por todo esto, todo lo que hacemos es por ti, un día lo comprenderás todo. ¿Será para cuando sea un zapatos blancos, que tenga cientos de muchachas de la vida alegre, trabajando para mí? ¡Así se habla carajo!, tenías que ser mi hijo. Si hijito, tendrás muchas putas para ti y todas trabajarán para ti y, nada te faltará. ¿Entonces no haré lo mismo que hace papá cuando se para desnudo frente a los ventiladores? No bebé, eso no pasará contigo, tendrás la vida que todo niño querría tener: estarás rodeado de putas y serás muy feliz. Bueno, eso me deja más tranquilo, aunque no entienda bien de qué se trata, pero me gusta la idea. Bien, no hay nada más de qué hablar, me iré a hacer mis lavados vaginales y a prepararme para los coitos anales, tú anda vé a asearte bien y a oler rico con esa colonia que tanto le gusta a tu clienta, esto es la existencia y, quien diga lo contrario, pues, ¡es un hijo de puta!

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

01 de enero de 2024

UN FELIZ AÑO NUEVO EN FAMILIA, ESO DICEN



 

Papá, ¿es normal que el übermensh se vista como las mujeres? Otra vez el vecino que se pasó de tragos y se cree Superman, no hijo, se ha puesto el traje de un superhéroe y por eso está usando un calzón rojo sobre unos pantys azules. Qué pasa querido, ¿otra vez fumando marihuana el vecino? Nada queri, son los efectos de haber festejado año nuevo solo, no deberían celebrarse estas fiestas en soledad, a algunos los lleva hasta el desquicio. Vaya, el pobre está así desde que su mujer se fue con su mejor amigo. ¿Qué tienes en contra del progresismo? Dirás capitalismo. O liberalismo, lo que sé, es que su amigo se podría en dinero. Claro, y ella, se volvió una experta en macumba, santería y magia negra. Como que ya estamos muy viejos para creer en la sopa con agua de calzón, ¿no queri? Mejor por qué no admites que es impotente. Eso está por descontado, es un caso, el tipo era un rotundo éxito, hasta que empezó a perderlo todo, si vieras, parecía un recién salido de la caída de la Bolsa de Valores de 1929, nada le costaba consumir viagra. Ay, cariño, si sabes que existen casos irremediables, míralo cómo terminó ese famoso actor Andrés García, con un pene biónico, ese que lo usaba con una bombita para inflar su miembro viril, para poder seguir haciendo el amor. Es que, como tú, tampoco yo entiendo a estos grandes galanes del siglo pasado, porque Julio Iglesias era famoso por ser un calienta ovarios y nunca hacerles el amor a sus fans. ¿Le decían el termo, no? Cosas de famosos. Cariño, ¿es normal ahora que el vecino se vista de la mujer maravilla? Espera, eso debo verlo y grabarlo para hacer un Reels para mi Facebook, a su edad con esas cosas. Vaya, un papá moderno que hace Reels para Facebook, eres un caso perdido. Papá, ¿te enteras que mamá es una onlyfans? ¿Cómo? Cariño, no me cambies de tema de conversación, estamos dialogando sobre el vecino, pero si deseas armar una discusión por algo que es insignificante, esperaré a que venga mi madre para armar mi defensa y punto final, ahora dime,  qué tiene que ver la edad, a los muchachos les afecta de igual manera la marihuana. ¿Onlyfans?, ja ja ja, pero esto sí es lo mejor que he escuchado en este día, ja ja ja, ¿no te da pena andar haciendo el ridículo desde las redes sociales? El ridículo eres tú, para que te enteres, me han propuesto para ser una Milf. Vaya que todos están aquí locos de remate y, volviendo al tema de las drogas y el vecino,  hay algo que no sabes, ese es el traje que debiste usar cuando estuvo de moda La Mujer Maravilla y, para la noche de Halloween, debiste ponértelo para mí. Cariño, ¿querías hacerme el amor así yo todita vestida de heroína? Ya fue, vaya que es un travesti de verdad, ésta me las paga. Entonces es cierto que entran en una severa crisis los hombres después que sus mujeres les abandonan. No sé queri, en su lugar habría hecho una fiesta de la gran puta, con toda la casa llena de muchachas de la vida alegre incluida la orgía romana. Cariño, mi madre se viene a pasar las fiestas de año nuevo con nosotros. Pero quieres que en una de esas, me termine por cortar las pelotas y pegarme un tiro en la cabeza. Papá, ¿te vas a cortar las pelotas sólo porque la abuela se viene a pasar año nuevo con nosotros? ¿Pero qué hace el niño escuchando conversaciones de adultos? Pero cariño, si te ve cómo filmas al übermensh desde tu celular, cómo quieres que no escuche las burradas que dices. Es cierto, hubo un tiempo en que fui muy ignorante y feliz, hubo un tiempo en mi vida donde le hice el amor a todas las muchachas que conocí y, debo ser franco, honesto, fui muy feliz… Ya basta, eso suena a una canción de Juan Gabriel. Es que este tío superó a Juan Gabriel, por eso insisto que las drogas no deberían dárselas a todas las personas, míralo al pobre del vecino, mira lo que hace con el lazo de superpoderes de La Mujer Maravilla. Bueno, al menos sabe qué hacer con un lazo. Pero si no te dejas ni jalar de los cabellos como antes y ahora me reclamas que no te dé de a latigazos como lo está haciendo el vecino consigo mismo. Papá, cuando sea grande, no quiero ser un übermensh, me da miedo. Calma, hijo, calma, hay cosas peores que ser un ultra hombre o superhombre. ¿Cuáles papá? Convivir con tu madre y encima tu abuela. Cuando hablas así, empiezo a pensar en que no fui un hijo deseado. Vamos, apenas tienes 8 años, no tienes por qué pensar en esas cosas. Bueno, es que los compañeros del colegio me lo preguntan siempre. Qué te preguntan hijo. Que si ustedes me quieren. Y dale otra vez con el tema del nombre, no tiene nada de malo que te llames José María. Claro, como no te llaman por María en el colegio, no te crean los traumas de afirmación viril que debo tener, para crecer sin traumas que me conviertan en una persona no ajustada a un sistema de mierda donde debo llevar el nombre de una mujer que encima parió del aire. Queri, como que el niño sabe más de lo que debe saber, ¿estás hablando mucho con él sobre temas que no debería enterarse? No cariño, es el celular que le compramos para que dejara de ser hiperactivo y se quedara quieto en su sillón. ¿Pero es que no revisas sus redes sociales? Las estoy viendo ahora y veo que ha compartido tu Reels con sus compañeros de colegio y todos están comentando que nuestro vecino, bien dicho, el que se cree el übermensh, está vestido con el traje de La Mujer Maravilla, es el mejor Superman que han podido ver, después de esos bodrios de superhéroes que pasan por Netflix. Pero qué carajos, dónde está mi desayuno. En la refrigeradora como debe estar. Ya veo, ni en el primer día del año me sirven el desayuno a la mesa. Pero quién te entiende, cariño, tus manías por hacerme probar primero a mí, los alimentos que te preparo, determinó, sí, determinó, con esa palabra tan intelectual tuya, determinó que tú mismo te prepararas tus alimentos. Dale, qué más dá, viejas mañas para que no prepares los alimentos. Deberías agradecerme. Papá, ¿esa es la razón del por qué mamá nunca cocina? Bueno, si el niño se las va a pasar haciendo preguntas de ese calibre en sus vacaciones, va a terminar por graduarse como un adulto sin haber debutado, y encima se viene la bruja de tu madre, qué cosas no aprenderá. ¿Le estás diciendo bruja a mi madre? No queri, dije encantadora, te dije que no dejaras de usar esos audífonos para escuchar mejor, que escuchas una cosa por otra, pero, me estás escuchando, ¡vaya!, otra vez se te dio por ser la sorda, sólo escuchas cuando te conviene. Entonces eres puto. ¿Quién es puto hijo?, pero qué carajos, cómo conoces esa palabra. Es que mamá te dice así todo el tiempo cuando tú no estás. ¡José María!, ya te he dicho que no andes diciendo cosas que no son, dije que tu padre es un buen tipo y final de la conversación. Claro, final de la conversación, mi mujer le dice a mi hijo que soy un puto y como por arte de magia se le quita la sordera, mientras mi vecino se viste de La Mujer Maravilla, porque es un cuarentón solitario que sólo sabe darse de latigazos desde el jardín de su casa, eh, queri, ¿sabes que también creo que necesito un audífono para la sordera como los que tú tienes. ¡Basta!, lo fundamental en una relación de pareja es la comunicación, si tú y yo vamos a estar sordos, entonces cómo carajos vamos a comunicarnos. Pero si nunca nos comunicamos, siempre estás con el celular whatsappeando con tus amigas y con el mecánico. Cuál mecanico. Mira, en este celular está agendado en el WhatsApp un mecánico, lo cual no es coherente, porque no tienes auto. ¿Pero verdad cariño que me comprarás este año el auto que me prometiste? Sí, claro, cómo no, con el tráfico que hay y, después que me hago como padre soltero, viudo y, con un niño que cree que soy puto. ¡Eso es machismo y discriminación!, ¿acaso crees que las mujeres somos incapaces de manejar un auto?, todas mis amigas tienen un auto y, bueno, algunas lo tienen, eh, chocado, ¡pero eso no tiene nada que ver con que yo tenga mi propio auto! Lo que no tiene nada que ver es que quieras o no tener un auto, tienes en tu WhatsApp agendado a un mecánico. Cariño, ¿estás celoso?, pensé que ya no sentías nada por mí, estás celoso, estás celoso. Bah, favor enorme me haría si ese mecánico se fuera contigo. Papá si mamá se va, con quién me voy a quedar, ¿contigo o con ella? Lo dije, este niño va a madurar a la fuerza estas vacaciones, pero si apenas tiene 8 años y habla de cosas que sólo entendemos los adultos, vamos mejor miremos hacia otra parte, eh, sí, más de mil visitas en menos de un par de minutos. Cariño, ¿crees que está bien que grabes con el celular a tu vecino, que está vestido de La Mujer Maravilla, mientras se da de azotes solo, para las redes sociales? Queri, hay momentos en la vida de todo hombre, cuando todo nos deja de importar y sólo buscamos un pretexto para dejar la casa, pero míralo, ¿no es acaso feliz el tipo desde que su mujer le dejó? Cariño, ¿me quieres decir que se viste de mujer sólo porque su esposa lo abandonó? Te digo que hace lo que le da la reverenda gana sin que nadie le joda, sí, creo que es feliz. Es decir, ¿quieres que me vaya con el mecánico y el niño, para que te dediques a beber y drogarte y luego vestirte de Superman o La Mujer Maravilla sin que nadie te diga nada? Qué, que le miras tanto. Es que la tiene más grande que la tuya. Allí tienes la respuesta, que ni siendo un übermensh superdotado, garantice que nosotros los hombres seamos felices. ¿Me quieres decir que su mujer no le hizo feliz en la cama? Te quiero decir entre otras cosas que su mujer fue más inteligente que todos nosotros, no le hizo un hijo y ahora anda en total libertad haciéndole el amor a cuanto superhombre se le cruce en el camino. No papá, ahora anda con un vegano activista protestando en piscinas donde hay delfines. ¡Por el orto reventado y las vulvas asesinas!, cómo sabes todo eso José María. Es que tengo redes sociales, por cierto, tengo hackeadas las cuentas de ti y mamá, sé todo lo que conversan desde sus celulares. ¿Desvías nuestras llamadas hijo mío? Bueno, mamá, debes entender que me preocupa mucho tus diálogos con el mecánico. Qué, ¿entonces el mecánico existe? ¡José María!, vaya a ordenar su cuarto. Queri, creo que debemos hablar seriamente en relación a ese mecánico. Que no es nada cariño, sabes cómo es el niño, mira que se está riendo, ¿le vas a creer a él o a mí? No, pero si sólo estoy buscando la excusa para demandar el divorcio. ¡Mira!, lo acabo de bloquear, ¡no te daré el divorcio jamás! Entonces qué, nos preparamos para ir a la playa. No creo cariño, debemos esperar a mi madre que llega en horas. Bueno, como sea, pero iremos al menos a ver el atardecer desde la playa, es bueno siempre recibir el año nuevo dándose unos chapuzones en el mar. Olvídalo, estoy con la regla. Con la regla, siempre con la regla, como nuestra noche de bodas, ¡pero me arranco las pelotas! Ya cariño, tómalo con calma, recuerda al übermensh, no todos la pasan bien. Vaya con el übermensh, en lo que fue a dar, vestirse de La Mujer Maravilla. Ya fue.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

01 de enero de 2024

domingo, 31 de diciembre de 2023

LA MUCHACHA QUE QUERÍA SER UNA MILF



 



Julio, sigue vendiendo libros. Escribía como es mi costumbre, hasta que sentí escalofríos, sabía a quién se refería, era un tipo que fue famoso como escritor en su momento, alguien a quien llegué a conocer para saber de su verdad. No me gusta que me nombres por mi primer nombre, eso sólo lo hacen las mujeres que quieren algo serio conmigo y yo, no quiero nada serio con ninguna mujer, lo mío es escribir. Mauricio, entonces, sigue vendiendo libros. A dónde quieres llegar con todo esto, él tenía un trabajo para salir adelante, fue catedrático, otra cosa fuera que se metiera con una mujer que, en vez de hacerlo surgir, le celara hasta con las alumnas. Mauricio, sabes bien que él era mujeriego. No hay nada de nuevo en ello, muchas parejas que conoces, no se amaron, se unieron por un embarazo no deseado, para luego terminar separados y con juicios por alimentos, no es el primer caso de un mujeriego que ahora estaría dispuesto a reventarse los huevos con una bomba, en mala hora le hizo el amor a una mujer que apareció en su vida para hacerlo mierda. ¿Y cómo sabes que no se amaron? Bueno, entonces, bonita filosofía es esa del amor, míralos a ambos y al muchacho que está de por medio, ¿ya está en la universidad? Julio, son caros los estudios universitarios. Que no me llames por mi primer nombre, ¿no puede trabajar el muchacho?, muchos surgieron de la nada sin el respaldo de un padre y una madre. Las leyes son las leyes. Claro, sólo cuando se les mete entre ceja y ceja, como a la mujer del escritor, ¿sabes que ella le armaba unas escenas de celos que parecían extraídas de una película de cine? Ah, verdad, por esa razón perdió su trabajo. ¿Es ironía tu comentario? Diré más bien que no está bien eso de que los mujeriegos como ese escritor, anden haciéndole el amor a cuanta muchacha se le entregue, al menos debía usar el preservativo, ¿no te parece? ¿Y si ella se lo quitó?, hay muchas mujeres que aprietan los labios vaginales para extraer el condón. ¿Me quieres decir que ustedes los hombres son como animalitos que botan la leche dentro de nosotras las mujeres, sin pensar en las consecuencias? ¿Y la pastilla del día siguiente? ¿Nos consideras asesinas? Existe el cáncer del útero, ¿te explico cómo una mujer de 31 años puede tenerlo? ¡Pero qué bárbaro!, ¿lo tuyo es hacer menstruar a las mujeres? Es la regla, la norma, lo periódico. ¿Y por qué tendría que ser así? Entonces te respondo con tus comentarios: vende libros. Eh, sí, tiene una biblioteca interesante, le compré la vez pasada un par de libros que eran rarezas con conocimientos que pocas personas tienen. ¿Tiene?, tuvo una biblioteca interesante, ahora no le queda nada de ella, salvo una salud mental destrozada; al principio pensé que estaba loco, hasta que me relató su historia, esa mujer sólo quería destruirlo. ¡Ya, Mauricio, era una arpía que sólo odia a los mujeriegos!, ¿contento, Julio?

El escritor se levantó para servirse una Coca Cola helada, pensó en la frase: “calladitas se ven más bonitas”. ¿Es que no se puede conversar con ustedes las mujeres? Si me invitas unas cervezas, conversamos de la putamadre. Olvídalo, no bebo. Eres un aburrido de mierda, me lo habían advertido, ¡oh, sí, claro, Julio Mauricio no mezcla las drogas con el sexo! Sinceramente, no me atraen las sensaciones psicodélicas juntas con el sexo, para ser exacto, no me atrae la psicodelia. Pero cariño, te vas hasta el extremo, sólo pedí unas cervezas para dialogar como esperas, muy bien. Es que no necesito de cervezas para dialogar bien. Tú lo único que necesitas es cambiar de muchacha cada vez que puedas, o irte de putas cada vez que tengas mucho dinero, entonces qué, ¿pasas de largo conmigo también? Qué sigue después, contarte mis traumas de mi niñez. ¡Bah, no tienes por qué ser tan dramático! ¿Pero no es así?, mira a los bebedores, siempre se quejan de algo y, cuando tienen pareja, se quejan con ella de todo lo duro que han tenido que pasar, digamos, para ser, poetas. Es que es duro el destino de las personas, Julio Mauricio, con alguien hay que aliviar las penas. Sí, con las putas, ¿sabes que ellas no hablan? Dirás que no hablan como yo, al menos conmigo puedes dialogar sobre estas cosas, ellas no llevan una vida interesante, te lo dijeron antes que empezaras a tirarte más de dos mil putas y volverte en el ser depravado que eres cuando haces el amor. Lo que he hecho contigo lo ibas a hacer tarde o temprano, normalmente lo hacen pasados los 30 años. Vales un carajo, a lo mucho sirvo para un relato, ¿eso me quieres decir? Sí, afirmó, Mauricio, y estoy esperando algo nuevo de ti, que no sea por cierto un embarazo no deseado que sé con quién y dónde, se soluciona eso. Ya veo, soy la mujerzuela que has usado para tu nueva película de pornostar. Espera, fue tu deseo, eso de mostrarte semidesnuda desde las redes sociales no es normal, sólo te propuse grabar unos videos, lo demás es esto, no te obligué a nada. Vaya, nunca pensé que la vida de las MILF fuera así. Ahora te sientes una MILF. ¿Crees que me haga millonaria con estos videos? Mira, la vida de las MILFS como de los escritores es igual, es puro arte, no se vive de esto, sólo promoverás masturbaciones compulsivas en adolescentes y hombres, hasta que aparezca una nueva muchacha para el cine porno, en todo hay competencia, mi estimada, o no has notado el universo de mujeres que existe con sus videos XXX, encima de ser muy bellas. ¿Quieres decirme que no soy la mejor?, ¡pero si di lo mejor de mí! En el sexo, querida, nunca todo es suficiente. Así se resume tu sabiduría de pornostar y escritor, ¿es que acaso quieres hacer cosas aberrantes conmigo? No es necesario ni tampoco lo pensé, primero porque no hay nada que hagas que no se haya hecho antes y, esta generación hasta sabe qué es un espéculo y cómo hacer que una mujer alcance su orgasmo. ¡Sí!, es impresionante, no eres el mejor amante que he tenido, pero es cierto lo que dices, ¡ahora todos los muchachos de veinte años saben hacer el amor muy bien! Como que no quedó ningún solo secreto en el sexo de ustedes las mujeres para con nosotros. ¿Y el amor, Julio? La puta que parió a todos y generó este caos, ¡que no me llames Julio!, es como una pesadilla para mí. ¿Pero qué tiene que te nombren por Julio?, es un nombre tan bonito. Claro, bonito para lo oficial, porque apenas uno se empareja de manera formal, dejan de llamarlo por el acostumbrado segundo nombre, para llamarlo por el primero. Entonces, ¿vas a seguir escribiendo mientras me sigo tocando y te veo escribir? Hemos hecho el amor todo el fin de semana, lo que tú quieres es otra cosa. Te has cansado de mí, te has cansado de hacerme el amor a como se te ha dado la gana, ¿ahora qué?, soy otra hazaña tuya con video incluido, ¿eso es lo que soy para ti? Para mí eres sólo una pregunta. ¿Dime, amor, cuál es esa pregunta? Ja, me dices amor, qué falsa suena esa palabra en tu boca, pero bueno, se lo dices a todos, estás en la edad en la que las mujeres nos dicen a nosotros los hombres, mi amor. ¿Pero tiene algo de malo decir, mi amor? Cuando es una expresión gastada sí. Al grano, qué interrogante soy para ti. No, mejor olvídalo, no tiene importancia, no es trascendente saber quién te hizo tan puta, como para haberte iniciado en el sexo y ahora, estés haciendo el amor con toda la ciudad. Tampoco exageres, Mauricio, no he hecho el amor con toda la ciudad, pero, ¿debo interpretar eso como una señal de que sientes celos?, ahora resulta que soy tuya, que te pertenezco, pero qué lindo que te pones Julio, cuando hablas así. Veo que no tienes remedio, llevas el diálogo hacia tus temas relevantes, cuando en realidad lo que deseo es pasarme toda la tarde escribiendo, porque veo, cumpliste tu promesa. A qué te refieres. A lo que dijiste al hombre que te ama tanto y ahora debe estar hecho mierda. No entiendo de qué hablas Julio Mauricio. Hablo de que estás acostándote con todos los hombres que puedas, son esas pequeñas venganzas de las muchachas que aún pueden acostarse con toda la ciudad. ¿Dices, aún?, ¿de dónde sacas eso que amenacé a un hombre, con acostarme con todos los hombres de la ciudad, sólo para provocar celos? Parece que estás olvidando que ésta es otra generación, no hay más misterios en las mujeres para nosotros los varones. ¡Entonces me has usado!, me estás tratando como a una puta. Deja ese tono de lamentación y no intentes llorar, que eso te deja en ridículo, hemos subido el video a un canal donde todos están preguntando por ti. ¡A ver, a ver! Mejor olvídalo, dejaron de ver el video hace media hora, parece que otra muchacha mejor que tú, está subiendo sus videos a las páginas XXX. No, no, no, ¡no puede ser así de mierda el mundo! Pero si lo sabes bien, entre ustedes se hacen solas la competencia. ¡Dejaron de ver mi video!, se detuvo en las mil doscientas tres visitas, ¿y todo para recibir unos sucios billetes que no alcanzarán mas que para cubrir mis gastos de fin de semana? Bueno, al menos puedes afirmar que ganas dinero con el sudor de tu vagina. Pero cómo se atreven a comentar que estoy en algo. ¿Te han dicho que, para una doncella, hay siempre una princesa y, que para una princesa siempre habrá una reina y así otras reinas más bellas? ¡Tanto para nada! No lo creo, puedes verte alcanzando el orgasmo. Ya sé, ahora entiendo, debo cambiar de hombre, quizás eres tú el problema, debo hacer el amor con hombres más rudos y salvajes. Entiendo, has empezado tu carrera de pornostar, eres toda una MILF, ahora quieres competir con todas las muchachas que hacen el amor hasta llegar a un Gang Bang, donde te harán el amor hasta 50 hombres. ¿Sabes que ustedes los hombres son una purita mierda? Qué, qué estás haciendo. Provocando una menstruación, Julio Mauricio, de esto no se puede vivir. ¿Y de la venta de libros? ¡Vete al carajo, poeta de mierda! Qué, ¿te vas así nomás sin unas horitas más de sexo continuo? ¡Me voy a meter de monja, no me busques más! Bueno, no es mala idea que te metas de monja, al menos los obispos dan todo a sus preferidas, pero hasta en los conventos tendrás competencia y, no te busco yo, eres todo lo que has buscado, y a ver ahora cómo me libro de esas sábanas manchadas en sangre que veo, querías que vendiera libros como el escritor ese, ¿o pensabas que iba a vender a diferencia del catedrático que enloqueció, mis propios libros?

Bueno, al menos se fue menstruando, pensó el escritor, quien se cuidó de usar preservativos y de que ella tomara la pastilla del día siguiente, en algo tenía razón, no en que ella fuera una hazaña para mi gran fama de mujeriego, sino en que me daría material para escribir un buen relato, al cual, nombraré, a ver, cómo, ¡ah, ya sé!: Historia de una Milf. ¡Espera, pero ella aún no ha parido!, no puede ser una mujer madura que, siendo madre, sea sexualmente atractiva para nosotros los varones, porque encima es veinteañera, a lo poco está llegando a los treinta años, sabré hacer el amor, pero veo que sé muy poco de videos porno, al hecho de tener varios videos míos grabados y que circulan entre mis amistades. Bueno, siempre se aprende algo nuevo en el sexo, lo aburrido sería decir: del sexo no tengo ya nada qué aprender. Y sí, se marchó, no es mi problema, espero que encuentre lo que busca, porque lo mío es escribir, así no se vendan mis libros, por más que haya escrito muchos temas relacionados con el sexo y las relaciones de pareja, pero, ¿qué es lo que les gusta leer entonces hoy en día a los lectores? ¿Usted lo sabe, estimado lector?, ¿usted sabe qué quiere de la vida?, bah, no es necesario que lo responda, creo que pocas personas supimos desde adolescentes, qué quisimos hacer con nuestras vidas, no es una pregunta dable entonces.

 

©Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa Perú

31 de diciembre de 2023

HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...