jueves, 6 de octubre de 2022

MAURICIO QUIERE HACERLES LA HISTERECTOMÍA A TODAS



Lo primero que hago para reanimarme es tomar mi Coca Cola, encender mi cigarrillo mentolado y, sumergirme en el único universo donde mi voluntad existe: la literatura. Con el pasar de los años cualquier palabra es peligro -la primera muchacha paseaba de noche a su perro blanco- -la segunda muchacha, para mí lo es, a pesar de tener mi edad, solo parecía pedir un poco de paz para la noche- -muchos autos, gente en silencio en los paraderos, días largos, relaciones de pareja que siempre empiezan bien, ¡esas esperanzas, el amor, la felicidad!, dura tan poco el existirUno billetes, el celular, saber que me quedé con pocas mujeres, preferir ir de compras a un supermercado y escoger algunas pastas para las horas de la madrugada, cuando sé, lo mejor que pueda tener de compañía es un sereno y dulce silencio. -sé que esto no es igual para con las demás personas, y también sé que les da igual lo pasado y lo que tenga que pasar- -llorando una hora se soluciona todo y se olvida más pronto de aquello que fue mucho tiempoHasta la lectura de un poema puede desatar la revolución. Un poema recitado por alguien que tiene mucho poder, no un muchacho ignorante de cómo va el mundo, por ejemplo: -no es lo mismo una queja en forma de poema por un CEO que atrae la atención de mucha gente en un momento crítico- -no es la misma voz en el poema si el que recita es un presidente y pueda desatar una guerra- -las palabras de Winston Churchill suenan a poesía, pero fueron reales y decisivas en la segunda guerra mundialEn otros años podía hacer el amor sin repetir de muchacha Igual podría ser ahora, pero tengo lo necesario para subsistir -los billetes quiera o no, son necesariosDejo a un lado el celular, no llamo a las pocas mujeres que me quedan, salgo erecto de mi apartamento, iré a realizar compras. -el sexo me deja siempre en un estado propio de experiencias místicas, me suele durar muchas horas este necesario trance, me evade de todo, hasta que vuelvo a la realidad, a esta dimensión, y me siento a escribir, porque me gusta más el mundo que propongo en mis escritos al que me otorgan las comodidades de un escritor burgués que es amado por muchas gentes y siente impotencia ante lo que ocurre en el mundoCalo de mi cigarrillo mentolado y pruebo de mi Coca Cola, las muchachas decentes tienen sexo con sus amistades, pero son decentes, pueden reclamarme algo, como lo hacen con sus amistades. No quiero eso. Quiero pagar por sexo y no otorgar ningún derecho. ¿Son tóxicas las mujeres? Mis lectores pueden decirme que hay muchas muchachas solitarias que quieren un poco de amor. Creo que lo tóxico es dejarse seducirse por la dependencia. -en mis fantasías me aman, cuando les hago el amor, y lo entregan todo- -les gusta el sexo sea con quien sea, pueden amarme a mí como a cualquier otro varón- -dejo en claro que no quiero pertenecer a nadie, ser dependido o depender- -mi mundo a mis 50 años es muy diferente al resto de personas- -comentan sobre esos escritores como personas extrañas que nunca encajan en ningún lugar o tiempo- -en mi caso es diferente, en cajo en mi tiempo y espacio, y me expando y soy feliz- ¿He madurado como para solo retener mi paz y tranquilidad? -por las horas, por las alegrías, por los silencios y sus culpas, por la quietud y la fuerza que impongo para sentirme seguroSupongo que algunos de mis lectores quisieran no entenderme sino, estar en mi lugar. Alguien a medianoche quiere escribir estas palabras solo para saber que su existencia tiene sentido. El muchacho que lee esto desde Amazon quisiera también ser escritor. La muchacha ve mi rostro que está en la portada del libro y quiere saber cómo son mis sentimientos. -ser transparente, franco, correcto, es algo que se aprende tarde o tempranoSe fijarán mis lectores que cuando me leen no ven la hora, no se explican mi virtud de detener al tiempo. Las recompensas de la vida, el placer, el amor, las amistades a las cuales no se les puede herir, las palabras que solo entre viejos conocidos tienen mucho sentido, las palabras amables que son precisas y no se extienden, la paz otra vez. -o pasarme toda la noche escribiendo para dominar a mi mente y leer lo que quiero pensar y no pensar lo que espontáneamente se me ocurraEscucho los temas que elija para escribir estos poemas desde You Tube. Contemplo mi habitación, pienso que esto es el siglo XXI, desecho los demás pensamientos, no puedo intervenir en la vida de las demás personas. Se cierra el corazón, se marchitan muchos girasoles ante mis ojos que ven arder al sol con todo su esfuerzo. -por más que se nos otorgue todo lo necesitado, hasta los girasoles se descontentanEntender el arte de preparar mate de manzanilla, con sacarina, sentarse a tomar el fresco desde temprano, recibir el respeto que gente que nunca he visto, guardar silencio, broncear más mi piel, contemplar los tonos de color del cielo, reír de recuerdos discretamente, tocar con mis dedos la memoria del placer, saber que desde los ojos he visto todas las almas. -sueño ligero de la tarde para sentirme descansado, prepararme algo para alimentarme, estudiar, leer, repasar solo las buenas noticias, querer creer que estoy realmente informado de lo que ocurre en otras partes del mundo- -apagar el celular, no ceder a los ataques de verborrea que padezco que solo pueden ser compensados mientras escribo- -saberme lleno de vida, mirar al cielo, preguntarme sobre lo definitivo por breves segundos, luego enfocarme en lo vital, ver a las muchachas pasar sonrientes, ser feliz, tal vez alguna de ellas, medito, tal vez, tiempo al tiempo, solo tengo 50 años, quizá cuando tenga 80 años y sea un veterano sabio con muchas más respuestas, no las que creí tener antes, sino las que deba tener para el futuro, con el vigor que se potencia cada día más en mí- -recuerdo a la muchacha rubia tomada de la mano del pianista de 85 años, había amor en ese trato, diré, placer, pero, a quién le importa la vida de los demás, apenas se tiene tiempo para uno- -en un par de años probablemente tenga todo el cabello blanco, recuerdo a un amigo que cree que la felicidad radica en amar a una sola persona, recuerdo que ese error lo ha cometido muchas veces, persevera, aprendo de mí, de él, de todas las personas, lo bueno es que no se me olvida, las horas pasan siempre, nada se detendrá con el mejor de los orgasmos, salvo sean las penas, solo por unos momentos u horas, hasta recordar que la realidad existe y no nos agrada, y nos queda sonreír y ser más fuertes que éstaVeo que en Facebook todos comparten los libros que diariamente publican en Amazon, no es raro que en el 2022 todos seamos tan fecundos, es tan normal integrar una generación de escritores que buscamos mucho y, terminamos de encontrarlo todo en nuestros escritos. -la ternura son unos ojos que me dicen: te amo, lo siento en mi mente, siento su voz que lo repite constantemente; sus ojos me dicen eso siempre, pero no son los únicos ojos que lo dicen y retumban en mi mente, quizá Dios quiere decirme mucho a través de todas las personas, y eso me duele, porque yo no puedo retribuirle todo lo que se me otorgaEn otras partes de la ciudad las palabras son como fragancias muy agradables o balas que hieren. Detrás de cada puerta existen otras preocupaciones, miedos al futuro, temores al pasado, los ojos viendo el presente y otra vez los billetes; largos son los pasos para retornar a casa y volver a creer en la felicidad como si se fuera joven siempre. -a veces creo que nada hago bien por más que me empeñe en el bien- -luego percato que es la mejor manera por ahora que tengo para hallar soluciones- -estoy pensando lo mismo que mis lectores piensan al leer este escrito, no es extraño, en algo sí nos parecemos o tenemos como común: el porfiar en la fe para no ceder a la ira y luego a los gritos de lo absurdoNací en una tierra donde se reciben historias de guerras del pasado y de otras partes del mundo. Una tierra donde por temporadas nos quejamos, hasta que nos cansamos, miramos hacia adelante y eso es todo, porque sabemos que no hay otra forma de ver la existencia. -y de pronto alguien dijo: un mundo ideal- -creo que ese mundo ideal solo existe dentro de los libros que buscan ese mundo- - ¿importa si son historias de amor con drama o pasión? – Llenamos nuestra mente de los pensamientos que deseamos. -elijo qué pensar, qué escribir, ser normal es saber que nada podemos hacer ante los sucesos de la vidaPienso como piensan todos los varones de mi edad en alguna de las muchachas del pasado, bueno pues, ya fue, qué más da, ¿no hubo mejor remedio?, uno no puede estar en todas partes del mundo para rescatar a todas las muchachas que ahora son mujeres y me necesitan o nos necesitan. - ¿y si asumía todos los riesgos por alguna de ellas? – Ya antes que partiera, sé ahora, ellas decidían partir, eso me quita toda responsabilidad. -es más fácil ser varón que mujer, medito en ello, y no porque las mujeres antes de quitarse el útero con la histerectomía, quieran tener un hijo, para luego tener sexo sin temor alguno, creo que ser varón es más fácil porque en algún tramo de nuestras existencias nos damos cuenta que nuestra testosterona nos da otras formas de percibir la realidadMauricio siempre parece ser feliz, luego comentan, siempre es feliz, concluyen, es feliz, algunas de mis mujeres en pleno sexo me dijeron: quiero ser Mauricio Pacheco. -pero no, suelo quebrarme hasta sentir que no soy realmente esa persona que arrostro, pero la razón es que temo ser heridoVeo a los niños correr, libres de consciencia y miedo, fui alguna vez así. Ahora soy el hombre de 50 años que puede correr, pero con consciencia, salvo que sea dueño de mi mente y carezca de miedo. -el hombre de medio siglo de vida conversa con personas que me llevan casi dos décadas y cree que tienen la misma edad que él- -esa costumbre de atraer diálogos llenos de sabiduría- -es la fama del poeta que quiso ser sabioMis manos a través del dibujo buscaron lo que ahora con mis dedos y el teclado sigo buscando, si en la búsqueda lo logre. -muchachas hermosas, muy bellas, mujeres muy sexys que son amadas o desean ser amadas; mi mente es prodigiosa en ello, en el derecho por el que luché para recibir las recompensas de la adultezEspero que esos niños un día lo entiendan, que sepan vencer como lo supe hacer yo, como lo supieron hacer los que tienen el cabello totalmente blanco o no tienen cabello y, sonríen en paz, o simplemente disfrutan de sus sagrados silencios. -es el sexo la respuesta después que la mujer se haya extirpado el útero, la respuesta a la vida, a los orgasmos sin miedosPero esto lo saben pocas personas, llega tarde este conocimiento a sus existencias. Se ignora tanto, o se escucha tan poco por falta de experiencia. He recordado las noches cuando me pasaba escribiendo hasta que fuera un nuevo día y estuviera tan claro como todo lo que se observa con calma. Han pasado cosas que no quiero mencionar, soy como todos, una enciclopedia de errores que un día serán mis culpas, si algo en todo esto me salve, sea que solo fui sincero. -no puedo contentar a todas las mujeres, pero sí quiero hacerles el amor; no es que sea lujurioso, esto siempre me ha pasado; llámenle forma de ser, amor o placer, de algo estoy seguro, me agrada mucho la gracia de los ojos enamoradores, y mis ojos se estrellan así con las muchachas y mujeres, creo que es la forma de amar que tenemos los adultos, cuando sabemos, algunas son libres y otras no, cuando los problemas son los más evitados cuando se ha bregado mucho por conquistar esta paz, mientras sonría ahora escribiendo- -fuera echado en la cama, aún hay mucho por avanzar, sean los sueños a voluntad como una ficción tan intensa como el escalar montañas, que sé, no es necesario recorrer el mundo para decir que estuve vivo, estoy vivo ahora escribiendo, y eso para mí es suficiente, no quiero el desencanto de las decepciones cuando lo ideal se desvanece, ante lo que cada quien pide para el amor- -y yo no tengo todo lo que ellas puedan pedir, solo tengo energía, y eso duele cuando sabemos, es rara en este mundo- -me extrañan así, pasos rápidos para el que fue bendecido con el privilegio de le severa bondad, hablo de mí- -tus ojos tristes están cansados de decirme que me amasMi terapeuta me lee en este instante y no haya la manera de que sus demás pacientes hagan lo mismo que yo, escribir y escribir, como todos los que publican en Amazon sus libros diariamente. -en esta generación hay más escritores que lectores, somos la generación fecunda que solo quiere publicar a la cual no le importa tener asistencia cuando presentan libros, así sea desde Facebook live- Complacido, termino el escrito de este momento, sé que en unas horas escribiré otro poemario. La literatura es el mejor de los vicios.

© Julio Mauricio Pacheco Polanco 
Todos los Derechos Reservados 

Escritor y Pensador Libre 17 de septiembre de 2022
 Arequipa, Perú

ESCRITOS LUNARES




Provisto de mi Coca Cola, mis cigarrillos mentolados y un jean oscuro como la noche donde vuelve a iluminar la estrella que anuncia la primavera, siento el trance de escribir por posesión lunar, como si estas palabras que ahora digito no fueran mías, apenas mis manos sean interlocutoras de lo que ni la misma Luna puede resolver en mí. Escribo por una necesidad instintiva, de saber que de este mundo no podré salir jamás, que aquí no solo los seres humanos estamos destinados a declararnos la guerra por nada, que donde un hombre fuerte proponga con su voluntad, jamás alcanzará a todo el universo, si bien, donde estoy, soy amado y sé, las reglas las conozco bien, siendo esto razón de edades que sucedan donde sonría con más fuerza, entiendo desde mi humildad, las fortalezas con las que nací, el genio que me protege contra todo y que dure hasta décadas en darme cuenta del daño que se me hiciera sin lograr afectarme, a mis casi 51 años, no deje de seguir fascinado por las conexiones que tengo con las mujeres, si elija quien entre en mi mundo o quien sea un bonito recuerdo, si las horas de horas de sexo solo sean eso, bioquímica que me evada de lo que a estas horas no pueda dejar de retornar en este encuentro con los pensamientos que nos son comunes, como es la palabra en el habla hispana, como es lo que podamos pensar todos, como es el rostro lunar y todos los intentos que el ser humano ha tenido para salir de aquí, si desde lo más lejano de nuestra atmósfera, el cielo sea distinto, diferente y, la única salida nadie la haya cruzado, sabiendo los que hemos llegado a lo más profundo del alma del lugar en donde existimos, me refiera a La Luna, quien atenta, como un muro infranqueable, sea el ojo desde donde un ser nos contemple, sin que sepamos quién es, si más allá del umbral lunar exista otra realidad, tal vez sin tiempo, con características que no podemos imaginar, cuyas habilidades del ser o seres que allí habiten, puedan entrar en la frecuencia de nuestras mentes y, de vez en cuando, como ahora en mi caso, en esta conexión, escriba como si fuera un dictado, si en el repasar de mis escritos, me pregunte, qué genio es ese que está en mis versos o libros. Pero soy tan frágil en mi temperamento, tan coincidente con otras voluntades que puedan provocar terremotos o arrancar gritos a varones que al cruzarme por las plazas, no soporten las vibraciones que he desarrollado, si todos inspiramos algo y, en lo que inspire, mi entorno se haya dado cuenta que aún se es posible ser feliz, a pesar de ser un loco de mierda que lo malinterpreta todo, pero que insiste a pesar de mis limitaciones en querer recordarles a las personas que esta alegría se siente, por másfrágil que sea en mí, si el diálogo no será hallado, salvo sea con el espectro, el lente desde donde seres que desconozco, nos observan y ustedes llaman Luna y sé, se volverá otra vez a manifestarse ante mí en la madrugada, para sentir una presencia femenina que me reclama amor, siendo un simple mortal yo, alguien que repudia la muerte de las demás personas, alguien que llora cada vez que alguien se va a ultratumba, si sepa, es solo un sueño eterno como lo entienden los sabios en los milenios, de donde entramos a nuestra propia dimensión o vesania, si eso he vivido y sentido en plenitud, dentro de todo lo que se me ha revelado, en exclamaciones sin saber a qué Dios, si sea bueno o malo, que extraño esta noche, como se extraña a la muchacha a la cual se le desea amar sin desmayo, como si la existencia tratara solo de hacer el amor, donde se practica la verdadera sabiduría, eso que ustedes aún no logran entender y se llama: filosofía, si en mis anhelos consumados, sean recuperar las eternidades conocidas en los orgasmos, donde he sentido el alma de las mujeres que he poseído y no solo la belleza de su ser he hallado sino, las otras palabras que se escuchan una sola vez, pero desde lo original de cada una de ellas, para mi gloria y agradecimiento, en lo que bien llamo, haber venido a este mundo, si fui el hedor de la muerte en una ciudad donde fui anunciado como el que se descomponía, con el rostro lleno de un acné tan severo que algunas muchachas aseguraron que me estaba pudriendo en vida, si en todos los rituales que no son comunes a la mayoría de personas, escriba lo que es necesario leer para que las gentes entiendan, cada quien es un libro, y no todo lo que hemos dicho, expresado o sentido en nuestros reclamos a la Luna o a los golpes iracundos a la tierra donde estamos, han sido experimentados antes por otras personas, si en esto me remita a la esencia, sin menospreciar los testimonios de otras personas, donde sé, las palabras, esas grafías como se les llama, se unan en este escrito, para ser unas solas, sin alteraciones en las interpretaciones ceñidas a las vivencias que nos alejan del entendimiento entre unos y otros y, nos hagan creer en la soledad, cuando en este retrato de lo que somos, reniegue de la guerra, de las penas, de las noches donde no hay risas de amantes, risas en pleno acto de amor, donde no haya silencio tenso entre los diálogos mientras se hace el amor, donde los ojos revelen hasta el blanco del iris donde se resume la pureza de lo reflejado en esa Luna desde donde esos seres lo han visto todo y quizás aún no nos entiendan, siendo el último que quede en el intento en esta generación por querer con mis pocas palabras, decirle que podemos ser mejores personas, que nuestros corazones siguen latiendo, que nos hemos quedado sin maestros para que nos guíen, que aquí la gente sigue confundiendo el amor, y creo, esa definición no resuelta es la que tanto nos hace falta, para no seguir haciéndonos daño los unos a los otros, si al ver el ojo desde la noche del cielo, en esta invocación a los cercanos días donde en la noche que ella ha prometido manifestarse cada año, me siente en estado poseso como ahora, para escribir lo que haya aprendido de tanto observarnos en todos estos milenios, y sin pretender saber quiénes somos, nos alcance esa respuesta que yo conozco y nadie está dispuesta a aceptar, si en esto me refiera a las mujeres, si, sé, somos bioquímica, como el efecto de esta Coca Cola y el cigarrillo mentolado sin los cuales no podría escribir, para poder comunicarme con las luminarias del cielo y dejar de ser interrogante para ser respuesta, porque veo humanos por todas partes sin la formación debida para que su entendimiento esté preparado para lo que se me ha permitido conocer, si como varón tenga otras hormonas indicadas para escuchar lo que solo un ser femenino me pueda comunicar y en constante conflicto con las demás mujeres, a ellas no les llegue el mensaje que a mí me llega cuando en este momento, reitero, el mundo entero ansía amar, pero no sabe cómo, y eso les desespera, como solo puede desesperar querer decirle a la persona que amas: te amo, y esto no sea suficiente, si antes dijeron, eso es lo único que entienden las mujeres de nosotros los varones, más allá del sexo, sin haber conocido el umbral de la eternidad en el acto, cuando se ha creído desde centurias que el amor es algo que pasa rápido, si así sea la sabiduría de los felices, más no de los amantes que hallaron la dimensión donde los dolores desaparecen, los apegos, las frustraciones, las enfermedades, las penas, y toda revancha que será siempre incomprendida en este pasar por este mundo, porque bien sé, en algún momento tendré que tomar una decisión, traspasar ese lente que ustedes llaman Luna y dejarles solos, si eso me cause más dolor, al ver una humanidad que seguirá condenada a los mismos registros de la historia, entre reyes sabios, gobernantes muy inteligentes, ultrarricos que renunciaron a lo desconocido para ser poderosos, al precio de décadas momentáneas donde todo transcurra rápidamente, sin haberse dado cuenta qué era la existencia. No, no afirmes que a lo largo de este tiempo donde lo abarco todo, no hubo señales, no digas que las palabras fueron conjuros extraños que hicieron efecto, ni reniegues de inspiraciones donde ahora el que lea sienta que fue vano tanto, para luego decir, nada, nada. ¿Recuerdas la centenaria afirmación?: ¡No somos nada!, ¿has entendido la negación de la nada?, porque esta exclamación es instintiva y afirma que somos algo, pero hasta ahora nadie retornó para explicarnos qué es lo que somos. Unos besos, unos abrazos, clímax que se convierten en rutinarios y tediosos, hijos que crecen, trabajos para los afortunados, horas rápidas en las labores de los que se contentan con un plato de comida que se lleva a casa, silencios secretos en los mendigos que transitan por la noche, ojos que no se cierran debajo de los párpados cuando se entra al sueño eterno, locura desbocada de enterrar vivas a las personas, tumbas donde otros hicieron fortunas, momentos que se quedan para recuerdos de nadie, reinicios constantes de nuestra historia entre hallazgos de ruinas arquitectónicas que sabemos, fueron construcciones recientes de no hace muy poco tiempo, como si solo existiéramos desde libros de dudosa veracidad, con un carbono 14 que bien puede ser alterado para hacernos creer que hace miles de años todo esto siempre ha existido, o quizás apenas estemos algunos cientos o menos de años, en este mundo, donde se nos hubiera borrado la memoria y lleguemos a creer que tuvimos pasado, historia, si, sé, los prodigios de los que escriben, son capaces de demostrar hasta lo imposible en los libros, si tal vez éstos hayan sido inspiraciones de otros seres, para que fueran escritos y, nos confundan en un tiempo que es tan corto y dudo, el pasado sea real, como todas las teorías que intentan explicarnos desde los neandertales u homínidos, si los textos sagrados sean literatura reciente, si en cada generación de las pocas que seamos, se imponga en base de estados de confusión o guerras, verdades que fueron aceptadas a pesares de no tener más explicaciones a nuestro estar aquí, si seamos tal vez los mismos seres que estén detrás del lente lunar y hallamos buscado un mejor mundo en donde volver a empezarlo todo, y aquí, en nuestra atmósfera, haya algo que nos enloquezca y nos haya degenerado tan totalmente que, se nos prohíba retornar hacia detrás de La Luna, desde donde las oraciones fueron las mismas, buscar otro mundo, otro cielo, otra oportunidad dentro de las esperanzas de saber que se puede ser feliz, sin tener que matarnos los unos a los otros, porque si esto es igual más allá del lente lunar donde habiten seres que podrían ser de nuestra misma naturaleza, nada podría hacer para hacerles entender a las personas que están en este mundo, que es vano tanto esfuerzo de pelear entre unos y otros, que quizá nos estamos equivocando de pregunta, si ésta fuera: ¿si esta atmósfera nos enloquece, por qué en vez de matarnos, no la curamos? Así son estos escritos lunares, es todo lo que pueda decirles, no es necesario escribir libros de 1,000 páginas, cuando lo básico se expresa en pocas palabras, cuando es la respuesta ante la pregunta que ocultan los científicos, en una humanidad enloquecida que está bajo el poder de genios malvados quienes quieren el poder, así sea por pocas décadas, porque en vez de unirse a La Luna, le lanzaron misiles como lo muestra su rostro en dirección a nosotros, perpendicularmente, si es que alguna vez, en el inicio de un reciente todo, hubo una gran guerra por querer adueñarse de este mundo y, cuando los seres que nos observan detrás del espectro lunar decidieron dejarnos a la suerte de genios malvados, renunciaron a toda causa humana, a pesar de todos los iluminados que en literatura han intentado dejar enseñanzas que no concuerdan con nuestra bioquímica, si quizás en el mundo donde ellos están sí funcionen y, otras hayan sido las razones para querer hallar un mundo para supervivir de un mundo, donde desconozco, otras luchas se libran y sea yo tal vez, en esta generación, la última esperanza, para que desde este escrito, se entienda, la causa de todos nuestros males, es la atmósfera que respiramos, y hace que nos comportemos como los animales que aquí cohabitan con nosotros, matándose los unos a los otros, cuando en estados de reflexión sabemos: las guerras son tontas, enterrar vivas a las personas es locura y, el sueño eterno, es nuestro castigo, por no haber asumido el propósito: curar este mundo, limpiar esta atmósfera, para volver a nuestra esencia original que como se me ha enseñado: todos quieren vivir en paz.

© Julio Mauricio Pacheco Polanco 
Todos los Derechos Reservados
 21 de septiembre de 2022

 Escritor y Pensador Libre Arequipa, Perú 


LA RUTINA Y LOS DÍAS FELICES



 

Y si nadie quiere una solución para sus vidas, y si la gente está enferma y solo quiere sufrir. Recuerdo esos paseos por los pasillos de los psiquiátricos, había gente que dijeron cosas más interesantes a las halladas en mis lecturas. En ese momento medité si todos repetimos las mismas palabras, si todos hemos hecho las mismas cosas, por ejemplo, tomar de la mano a una muchacha desconocida y arrancarle un beso, si tienes 15 años ello podría estar permitido, pero a mis casi 51 años el amor no es tan fácil, diré que las mujeres de mi generación son más fáciles y siguen soñando con encontrar un amor propio de telenovelas. En otros tiempos no muy lejanos, digamos, unas décadas atrás, las cartas de amor, antes que apareciera internet, eran declaraciones llenas de coraje, valentía y sentimientos donde la palabra quería decirlo todo. Ahora es bobo eso, ahora lo que miran las muchachas es si uno es millonario y puedan así, asegurarse sus vidas, sin tener que trabajar, siendo mantenidas por un hombre adinerado, mientras hacen de sus existencias lo que les da la gana. Digamos que es normal en esta década que las muchachas tengan muchos novios con derecho y, que solo los muchachos o varones que tienen mucho dinero, pueden tener todas las mujeres que quieran sin que en esto haya problema alguno.

Diré que las mujeres se jactaron siempre de tener una sabiduría eterna, pero hasta ahora no la he hallado, es como si de pronto hubieran crecido estafadas, con la consigna de hallar dentro de ellas un saber que no existe. La mayoría de mujeres se repiten unas tras de otras en sus mismas palabras. Esto es aburrido para quienes hemos inventado nuevas poses para hacer el amor y sabemos, el sexo no es suficiente en una relación de pareja. Siguen existiendo mujeres infieles como varones también. ¿Es una cárcel el matrimonio? Mira que muchas se fueron a buscar un mejor destino a otros países y hasta ahora se siguen arrepintiendo. ¿El trabajo les soluciona algo sus vidas? Porque llegado el momento cuestionan si el estilo de vida que llevan es el que querían. Una mañana frente al mar, una caminata en París, estar frente a las pirámides de Egipto y, recorrer el mundo en soledad sin haber encontrado lo prometido.

Esas poetizas que llegan a la vejez son las que más daño les han hecho a las nuevas generaciones, creo que les han enseñado formas de victimización desde donde los culpables de todo seamos nosotros los varones.

¿Ya te has casado, tenido hijos y triunfado en el mundo y sientes que eso no era todo? Si fuera el caso de las que tuvieron más suerte. Hay otras que ahora están barriendo calles o trabajando en fábricas. Otras se prostituyen porque un día se cansaron de lavar ropa, que la vida fácil de abrir las piernas y tener sexo a cambio de dinero, ahorra muchos sacrificios, esfuerzos donde tampoco se es feliz.

Mis lectores me dirán como es que tuve cerca de 2,000 mujeres sin haber cedido a este mundo. A tiempo fui aconsejado y advertido que las muchachas con las que hice el amor, abortaban una vez por mes para poder seguir trabajando, una puta con hijos es una meretriz que ya no sirve para trabajadora sexual, de todas maneras, el preservativo solo me sirvió para evitar contagios o el no contraer las enfermedades del amor. Sentarse a escribir sin preocupaciones es el anhelo de muchos varones o mujeres que a mi edad, querrían escribir con plena libertad, no tener vicios también es una bendición, solo consumo mi Coca Cola, fumo un cigarrillo mentolado y, al hecho que también sienta por momentos el aburrimiento, sé que todo podría ser una pesadilla, como lo es con muchas personas, resignadas, obligadas a asumir responsabilidades de las cuales me desentiendo por no tenerlas, solo escribir, con el tiempo necesario para hacerlo a la hora que se me plazca y sin tener que consultar mis horarios con nadie. Como lo escribiera en una de mis novelas: “escribir para mí es un permanente orgasmo”, que, si tuve años duros, los tuve como todos y no los olvido, he sabido sacarles la mierda a quienes se lo han merecido, y también largado a quienes son personas tóxicas en mi vida, esto es lo que en mis veinte años llamé como el derecho a tener un espacio propio, un espacio desde donde pudiera dedicarme a lo que me apasiona y quiero siempre hacer.

Soy el hombre que es un sueño hecho realidad, sin necesidad de buscar amor, eligiendo a la muchacha que desee para el sexo, o simplemente sentarme a escribir sin tener que pasar apuros propios de los que están atrapados dentro del mundo.

En ningún momento he querido detener el tiempo, en ningún instante he dudado de mí, apenas solo he logrado alcanzarme lo suficiente como para saber que soy dueño de mi mente, que controlo mis pensamientos a voluntad y si deseo, me visualizo donde quiera con quien quiera, sin ningún temor.

Cuando tomas consciencia que no serás inmortal, no te apresuras en nada, no anhelas un lugar dentro de la historia, rompes con los compromisos generacionales, con lo que se nos impone desde niños en los magisterios donde nos vulneran la consciencia. Si Dios existe o no, carece ello también de importancia, llegado el momento comprendemos que estamos aquí sin saber por qué, y eso deja de inquietarnos, comenzamos a ignorar los propósitos de la existencia porque sabemos que eso solo produce perturbaciones mentales sin retorno.

¿Una respuesta para los problemas de las demás personas? ¿Eso es lo que debe proponer un escritor? Estoy muy viejo como para meterme en las vidas ajenas y entender que eso no soluciona nada, solo contrae problemas innecesarios, así acepte que alguna vez quise salvar el mundo, o al país, o hubiese rechazado la propuesta corrupta de ser el nuevo presidente de Perú, que si me pasó de todo, puedo decir que sí y decir también que las personas tarde o temprano, llegan a afirmar lo mismo.

Recuerdo las horas inacabables en el mundo de las fábricas, mientras me preguntaba si así sería mi existencia hasta que fuera un hombre viejo, sin fuerzas para nada e inútil para una sociedad donde educan a las personas para trabajar para el bien de otras personas. Es decir, pasarse horas de días largos en las fábricas y no tener tiempo para ver niños crecer o estar cansado para hacer el amor, no, no podía eso cambiar por lo que ahora hago, si en mi familia, se preocuparon por asegurar hasta la quinta generación, normalmente el que pertenece a esa última generación termina por convertirse en el escritor de la familia, soy yo ese escritor que se dedicó a estudiar sin desmayo, a disfrutar de los placeres de la carne, a tocar fondo una y otra vez, para desarrollar el intelecto, para haber vencido el miedo a la soledad y querer, ansiar ser amado por una mujer. Prefiero escribir y saber que lo peor siempre termina por pasar, que hasta los fines del mundo suelen ser breves, que no soy inmortal, que por fin tengo en claro que cuando muera mi paz será mayor a la que ahora disfruto. ¡Qué insensatez esa de querer ser inmortal!, si nadie aprendió a ser feliz en este mundo, o nadie entiende mi felicidad, para qué tener vida eterna entonces.

Y he retomado un camino donde en noches pasadas se me reclamara: ¿no eras el escritor que escribía todas las noches?, ¿no eras el que relataba historias felices? Pues bien, al hecho de haber sido censurado, he vuelto a escribir sin necesidad de hacerme publicidad desde las redes sociales, publicidad con derecho gratuito como ha sido con todos los escritores de mi generación, sigo escribiendo mientras siento que dentro de mí fluye algo muy parecido a la felicidad, la satisfacción o el sentir que esto tiene sentido, así sea solo para mí, cosa que no es necesario explicar ni detallar. Si todos tienen destinos diferentes, no lo niego, al menos hay alguien que se dedica a hacer lo que quiere, este es mi testimonio, en medio de esos reconocimientos donde la gente saben, nadie merece los pergaminos otorgados por un mundo, donde siempre estaremos todos de acuerdo en algo, el mundo no es justo con nadie, que ni los reyes se han librado de las tragedias, si deba puntualizar, hacer las paces con la vida es haber salido de la tragedia y recuperado un norte que se me fue arrebatado y he logrado recuperar, que, ¿a esto se le llame sabiduría?, prefiero llamar sabiduría al coraje de no haber cedido al miedo a estar solo y haberme casado con alguna muchacha que ahora solo sabría hacerme infeliz, en un momento donde los matrimonios comunitarios abundaron, cuando los varones tuvieron miedo a quedarse solos y, hasta las menos agraciadas o con muy mala reputación, lograron su objetico, casarse. ¿Estoy lleno de tanto mundo que preferí quedarme solo a estar ahora aguantando a una mujer que me haría desdichado? Tener casi 51 años creo que me da esa autoridad.

De mis amistades sé que siempre hablan de lo mismo y a veces, el silencio es lo más dulce que la vida nos puede entregar. ¿Te agobia o quejas de la rutina? Pues te diré lector que hemos retornado a la rutina, esa misma que ustedes afirmaron en su momento de mayor claridad o lucidez: los tiempos cuando éramos felices y no lo sabíamos, pues sí, hemos vuelto a esos tiempos  felices, a esa rutina desde donde parece que nada cambia, cuando sabemos, el mundo cambia constantemente y aprendemos, es necesario guardar dinero para no enloquecer llenos de testosterona, para hacerles el amor a las prostitutas que nunca mueren ni con pandemias y, están dispuestas a hacer el amor, porque necesitan dinero para su vicios u horas de placer cuando nada es coherente en medio de días, donde lo que verdaderamente importa es cerrar los ojos y en plenos orgasmos ser felices.

Cerraré estos escritos de estas horas de la mañana para salir a la puerta de mi apartamento para tomar sol y saber que el tiempo me pertenece, que nadie me molesta, que soy plenamente dueño de mi vida, que estoy libre de dar explicaciones a la gente que se acerca a conversar conmigo, porque mi fama es así: cada vez que me presento, demoro horas en decir quién soy, y es mejor no hablar de mí, porque no todos tuvieron tanta suerte en este mundo.

 

Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

martes, 4 de octubre de 2022

SOLO QUEREMOS ESPERAR, JAMÁS ENCONTRAR



 

En otra parte hace mucho frío, en otra parte caen bombas, en otra parte hay hombres en el frente de batalla, en otra parte hay ciudades destruidas, en otra parte nadie puede hacer nada, en otra parte el cielo es indiferente y la Luna absurda.

En otra parte venció el dios de la guerra y el amor se diluyó, se fue bien lejos.

Bancos que quiebran, hombres y mujeres que observan todo de lejos, bancos que quiebran, somos civilizados, ¿homo sapiens? Ve y busca a los sabios, no hallarás a nadie, ya estoy muy viejo para creer en eso que ustedes los intelectuales llaman: la inteligencia.

No es mi voluntad ni la de todos, quizá nunca sepamos quiénes deciden por nosotros. Hay años donde perdemos la razón, años donde después de recapacitar, volvemos sobre la misma reflexión: ¿qué hemos hecho?

Un discurso no hace nada, una bandera de la paz tampoco.

El carbón llena las chimeneas y la niebla invade las ciudades, hace frío en otra parte, la gente se ahoga, no hay opción. Desde donde estoy todo es rutina, los días se repiten. Las muchachas se preguntan: ¿de qué se queja tanto el escritor si está muriendo gente en otra parte a cada instante?

¿Me quejo porque aquí tampoco hay amor? O porque veo muchachas que no podrán ser mías, no porque no quiera, sino porque sé en qué termina todo. ¿Vale la pena perder la paz por el amor? ¿Valen la pena las guerras?

Los poetas han escrito tanto para nada. Creí saber la respuesta para que la sociedad fuera mejor. ¿No es normal para todos fracasar en este intento?

Para despertar, Coca Cola, panes con queso y unos cuantos cigarrillos mentolados. Detrás de mis silencios hay bastante rock en un idioma que desconozco, por qué debería aprender inglés si mi lengua es el español y a pesar de haber escrito tanto, siento que no lo domino como un maestro.

Antes de entrar a los sueños incoherentes que ni Freud pudo resolver, dejo prendida la computadora para tratar de robarle las horas a la noche, estudiando desde documentales que relatan sucesos pasados de la historia.

Esto siempre ha sido así. Y nos hacemos llamar una especie inteligente. Creo que solo somos una especie a la deriva buscando héroes generacionales que no resuelven nada. Alguna vez intenté todo y conocí todo el peso del poder sobre mí. Los escritos, los escritos no sirven de nada, tampoco una voz en solitario.

Las calles vacías a esta hora de la noche. Nadie camina por la ciudad. Algunas parejas hacen el amor como si descubrieran un nuevo mundo, otras solo duermen en camas separadas, otras no duermen porque mañana será un largo día donde el dinero no volverá a alcanzar.

Rostros felices que a fuerza de no poder llorar solo sonríen.

A esta hora, dentro de todos los vacíos posibles, la desesperación es beber sin detenerse, rodeado de muchachas en bragas que también se preguntan si para eso han venido a este mundo. Los hombres beben porque les han enseñado que solo de esa manera se puede ser feliz. Las muchachas en bragas ya no se excitan con el olor a orgasmos. ¿Algo anda mal con todos nosotros? Ellas se sientan en los muslos de los ebrios parroquianos que fueron en busca de placer y se quedaron dormidos sin haber hecho el amor, ellas se marchan en tacones rojos altos sin haber hallado algo que alivie a sus corazones derrotados. El día que dentro de todas sus guerras dejen de creer en un volver a empezar, ese día, el desencanto será mayor, como su odio.

¿Odian la mayoría de personas? Creo que nadie está contento aquí. Y sin embargo la paz que es tan dulce está tan cercana, pero su aprendizaje es duro y nadie quiere asumirlo.

Evasión con drogas y risas falsas.

Me senté para siempre desde donde nada nuevo ocurrirá, sin embargo, sé que es lo mejor.

Diálogos vencidos por la desesperanza. ¿Apología al mal y la corrupción? ¿Qué les puedo decir a los muchachos intelectuales que no soportaron las duras noches en soledad? Me dirán que un líder enseña cómo enfrentar la existencia, lo verdadero es que los jóvenes buscan sus propios líderes, nunca estuve dentro de sus expectativas por aburrido. Los libros densos son excusas para no aprender nada. La juventud es algo tan fugaz, como el voltear página tras página y saber que nadie pudo hacer nada cuando estuvimos en crisis.

La ciudad es como un desierto llena de locos que gritan incoherencias y a los cuales nadie hace caso. Se sientan a las mesas a comer bien, el día siguiente carece de importancia, todo es incierto, mientras se pueda, mientras haya dientes, se podrá morder carne a medio cocer. Una crema caliente para el frío o los que no tienen muelas. Los diarios que nadie quiere leer. La televisión que nadie usa. El cine en el que nadie ve ya nada nuevo. ¿Ir al mar para reventarse la cabeza tratando de entenderlo? En las celdas los presos no tienen opción para luchar por el bien y este mundo parece una celda inmensa.

Estas cosas no las entienden los niños. Es duro tener consciencia, es duro ser reflexivo, es duro alcanzar la madurez, es duro pensar, es más fácil el vacío de la evasión, así ya no resulte, así se muera de a pocos a cada hora. La soledad es eso que recuerda a las personas que hay algo en ellas que no les agrada. ¿Alguien que no soporta su soledad, puede amar?

Las muchachas cada día son más hermosas y fáciles de echar a perder. A los 40 años recién empiezan a querer amar de verdad, después de tantos errores. Lo peor es que no saben cómo amar y de qué manera amar. Algunas se vuelven expertas en el Kama Sutra, otras en el arte culinario, algunas leyeron todos los libros para ser buenas conversadoras, hablo de las que tienen suerte, porque a partir de los 40, ya se tiene una vida hecha, con hijos y pasado, tristezas y renuncias, fue fugaz la juventud, llena de errores, diré, descontrol de hormonas. Anda y proclama la paz mundial mientras las muchachas arden en deseos de placer sin poder controlarse.

Dirás que en los jóvenes todo es perdonable, porque no escuchan lo que se les dice, porque escuchan lo que se les dice, pero sus hormonas les dominan, porque no les da la gana de hacer caso, porque aún no han escarmentado, porque es muy aburrido ser buena persona.

¿No habría sido mejor hacer el amor hasta el amanecer en vez de escribir? Estoy seguro que sí, pero mientras en otra parte la gente se está matando, aquí las muchachas no tienen consciencia de ello, solo quieren pasar el rato, así sean cuarentonas aburridas de todo.

¿Contra qué se han peleado para estar en constante conflicto? ¿Quién les vulneró la mente para llenarlas de ideas que las volvió viejas y llenas de miedo?

Los bebedores sedientos buscan otros bebedores para poder hablar. Los sexistas siguen compitiendo entre ellos y se han olvidado de disfrutar del placer.

Un hombre culto compró un telescopio de largo alcance, era un hombre muy escrupuloso y pegado a las normas, instaló su telescopio y al contemplar el universo mandó todo a la mierda y transó con la corrupción.

En los psiquiátricos están los verdaderos hombres sabios que guardan silencio, toman pastillas igual que yo para no meditar en todo lo que saben. (Puedo dar mi opinión como escritor y pensador libre, pero la gente quiere primero dinero, con una opinión no se resuelve nada).

He borrado de mis pensamientos a los pensadores que escribieron en otros idiomas, aprendí a no confiar en las traducciones. Casi 51 años y solo necesitar escribir. No ha sido fácil para los demás, tampoco para mí. ¿Me llené de mundo para convencerme?, o preferí escribir para evadirme de todo lo que no puedo resolver. (Fui silenciado en mi sueño, pero esto es común para cada quien en lo suyo).

Unos años estudiando agudamente me convencieron que nadie quiere respuestas, mucho menos preguntas que son consideradas tontas, por más elementales e inevitables que sean. La gente sana evita esas preguntas lo más pronto posible. ¿Puedes armar un rompecabezas donde nadie retornó lúdico en el intento? Solo puedo decir que nadie eligió pelearse con el mundo. Y sin embargo aún hay locos a esta hora gritando en las calles sin que nadie les haga caso, a pesar que estén diciendo cosas muy reales. La indiferencia no es un pecado, es una seria advertencia de saber, nada podemos hacer para resolver este estar presentes. Junta cien personas y puede ser un caos, el final de tu credibilidad o más vidrios rotos que desencadenen una gran guerra.

Hubiera preferido hacer el amor toda la noche a escribir, pero a mis casi 51 años cuesta mucho presentarse ante una mujer que enloquecerá con todo lo que responda ante sus preguntas. Tampoco es sencillo hacer el amor como si se fueran dos desconocidos, eso está bien para con las putas, pero lo que menos quieren ellas es conversar, o quizá me aburra de lo que digan ellas y por eso me exprese de esta manera.

¿Ya sabes que los niños hablan solos sin que les enseñes tus palabras? Puedes orientarles en algo, pero, ¿debo recordarte que los jóvenes nunca escuchan a los adultos?

Las flores siguen allí en la ventana hasta en noche de Luna, con botellas llenas de agua, brujería tú dirás, porque sean muchachas o mujeres con vidas hechas, aún sueñan con el amor.

Hoy no tuvo coraje el muchacho de la moto para pasear por la ciudad que es inmensa, a pesar que es solitaria a esta hora. Otros se cansan apenas amanece un nuevo día. Es media noche y en mi circunstancia es distinto, suelo escribir hasta que los dedos de mis manos dejan de obedecerme, en ese momento me siento muy frustrado, porque es cuando he alcanzado el grado de inspiración donde todo lo contemplo con más claridad y sé, serán escritos olvidados, porque mañana escribiré sobre otras cosas. Calo de mi cigarrillo mentolado y quiero creer que hay una razón para todo esto, que por alguna razón tenemos consciencia de todo lo que nos ocurre y que no somos vanos. ¿Entienden mis lectores por qué se evaden las personas del tener consciencia que existen? Pero con algo tenemos que llenar nuestros pensamientos para no enloquecer, es extraño, esto es adictivo e igual de nocivo, qué es peor, ¿ceder a nuestros pensamientos?, o mantener la mente ocupada en los escritos de algún escritor que sabemos, nos hará daño.

Salí a ver la Luna, fueron solo segundos, es inútil, no sé qué representa, no llegaré nunca a ella, es otra renuncia más, es un satélite que gira alrededor de este mundo, no sabré qué hay más allá de ella, no sabré dónde acaba este universo, nunca sabré hasta dónde llegó mi mirada cada vez que veo el firmamento.

Y sé que, en alguna calle de la ciudad, están las muchachas bebiendo con los muchachos, están hablando de temas que no recordarán al día siguiente. Hoy acaba de embarazarse una muchacha y otra acaba de abortar. Desde algún café solitario, alguien se ha quedado dormido sin terminar su bebida, al amanecer será despertado porque debe ir a trabajar, mientras que otros duermen en sus autos en campamentos, duermen con un arma sujetada en la mano, el dedo en el gatillo, no es fácil el dormir para algunas personas. Mira que es descabellado caminar a estas horas por las carreteras, ¿ya llegaste a subir la montaña más elevada en este mundo?, ¿qué viste que yo no sepa? Te diría que te sientes a mi lado para que me comentes todo lo que sabes, pero es bien probable que no sepas hablar español y yo, menos tu idioma. Sabemos tanto y no podemos comunicarnos. ¿Viste los ojos del león?, yo vi su temor, pero no su cobardía, miran a los ojos con miedo, sin embargo, no es fácil sostener la mirada de terror de un león.

Y los poetas escriben y vuelven sus poemas que serán publicados dentro de 10 años. Tanto tiempo para unos poemas que nadie hallará y, cuando sean hallados, no serán terminados de leer. Raza incomprendida de intelectuales, o inservibles personas que han porfiado en lo innecesario, porque en otra parte, siguen cayendo misiles, siguen muriendo soldados en el frente, siguen las fábricas produciendo armamento, siguen las chimeneas emanando niebla que ahoga, asfixia, y en otra parte, los platos de comida son baratos pero no hay quien los compre a pesar de ser deliciosos, allí hay ajustes de cuentas desde la primera guerra mundial, junto con varones que nunca salen de sus casas, al hecho que el lugar es hermoso, maravilloso, pero maldito. Quiero pensar que el amor es un sueño del cual nunca se despierta, porque eso queremos pensar todo el tiempo todos. Quizás en eso nos hemos terminado por convertir, en las eternas personas que esperamos el amor y que huimos espantados cuando alguien aparece, y nos quiere malograr el sueño, porque nadie quiere amar, solo soñar con que se amará algún día, con la esperanza que ese día nunca llegue.

A esto nos resumimos en la década de los veinte en este nuevo siglo donde está pasando de todo, justo cuando creímos, éramos mejores que los del siglo pasado.

 

Todos los derechos reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

EN PRIMAVERA NO HAY AMOR





De pronto ves a todas partes y ves que nada ha cambiado, que es mejor avanzar sin rumbo fijo, fumando un cigarrillo, distrayendo la mirada con la gente que pasa, hasta detenerse en un café y saber que no hay nada qué esperar. Abrir un libro, cerrar otro, no creer en todo lo escrito, revisar bien cuántas ediciones o reescrituras tuvo, pensar en el autor que ignora todo el negocio que se ha hecho con su obra, saber que él no vive de ese libro con el cual el sello editorial se está llenando de dinero, que quizá sea un tipo solitario al cual le ocurre todo e ignora mucho. No hay muchachas para amar, esta guerra nunca acabará y, no es que uno tenga culpa en algo, creo que todo empezó cuando decidieron renunciar a ser ellas y les pareció más interesante querer imitarnos, ser como nosotros. No sé qué razones tengan, muchas aceptaron que en sus consciencias gobierne yo, y descubrieron la felicidad, para irse contentas y tener una identidad de varón, alguien que solo satisfacía sus necesidades sin amar, pero se dedicaron a tener de igual manera sexo y pasó lo que tenía que pasar: se embarazaron y, todo se les fue a la mierda. Aquí nadie se contenta con nada. Y todos quieren ser Mesías, pretenden enseñara vivir, ¿no se dan cuenta que esas poses de sabios solo sirven para el cine? Silencio por doquier y es agradable como contemplar el cielo de día o de noche y saber que nunca llegaremos a él. Entonces, ¿para eso he leído toda mi vida?, para saber que nunca podré ver el mundo desde todo lo alto o, que el universo me será esquivo siempre sabiendo que tengo consciencia de este, sin que llegue algún día a recorrerlo. Los que fueron más allá de su mar seguramente vieron realidades increíbles, solo soy de libros, con los libros no se puede conocer el mundo, mucho menos los confines del cosmos. Paso por un escaparate de libros, veo lo mismo de siempre: historias de amor escritas con otras palabras que contienen la misma trama. Veo textos que se atribuyen la verdad con solo teorías. Calo de mi cigarrillo y percato que nadie mira a ninguna parte, parecieran estar dormidos mientras avanzan por la ciudad: una mujer con dos niños de rostro serio, parece no ser feliz; un hombre de terno nuevo, pero con el rostro envejecido por el día, no por la edad o los años, ¿un día de mierda?, no sé; avisos de publicidad que pareciera ser el único que observa y no presta importancia a lo que dicen; muchos autos, mucha gente; la ciudad parece una cárcel de la cual nadie desea salir.

He pasado por una casa donde antes fui feliz por ser un lugar de citas con muchachas alegres. Abro mi billetera, vaya, pienso, para esto sirve ser un escritor, no poder pagar por un servicio sexual, ¿conformarme?, habría sido peor el tener que aguantar a una muchacha que aún no sabe qué es el amor ni cómo es la existencia. Siempre fui un hombre que hacía el amor sin saber con qué muchachas lo hacía, alguien a quien le repetían muchos te amo y se entregaban totalmente, solo querían que las sacara de ese mundo, hasta ahora no entiendo por qué la gente tiene la errada idea que tengo mucho dinero, ¿esa idea se tiene de los escritores que han escrito más de 70 libros?

Tengo la opción de rendirme y quedarme parado para siempre en la vereda y esperar que pasen los años sin que sea importante retornar o luchar por algo, también tengo la opción más dura: retornar a casa y creer que aún hay esperanza que, en este mundo, alguien sea más determinado que yo y, tenga la respuesta que me falta para convencerme que aún podemos salvar al mundo. Paso de largo del escaparate, tengo sed, una sed bárbara, mi paladar me pide algo dulce, busco un café, necesito una Coca Cola, sentarme desde lo alto de un café para contemplar una plaza, una plaza donde sé, hay personas contemplando al vacío. ¿El pasado son intentos fallidos para todos? Y si sus pasados solo se basaron en hacer fortunas. Busco caminos diferentes, soy un ser para el conocimiento que ha disfrutado de los placeres de la carne hasta el exceso sin haber contraído ninguna enfermedad del amor ni, haber embarazado a ninguna muchacha, la semana que viene cumplo 51 años y parezco de 30 años por mi contextura atlética, sin embargo, eso no me es importante. Subo unas gradas que comunican a los altos de un café que tienen vista a una plaza donde hay bancas y gente en silencio. Observo que está vacío el café. A la muchacha que se me acerca para la orden le pido además un cenicero y un vaso con cubos de hielo. Me he preguntado cómo será sus días, si durará mucho tiempo en ese trabajo, si en una semana o en un mes, buscará otra ciudad con mejores oportunidades, o si tal vez se rinda y se dedique al meretricio. Tantas cosas suelen pasar en un día. Lo difícil para mí es presentarme, soy todos los libros que he escrito fuera de mis 5,000 escritos en mis bloggers censurados, creo que es una empresa vana presentarme. Silencio. El silencio que solo se otorga a los que han vivido mucho. Atardece. No hay nadie a quien esperar, no hay nadie a quien buscar, a nadie por llamar, nadie a quien molestar, (lo mismo puedo decir en mi favor de manera inversa), ¿es esto un privilegio?

Después de todo, estoy en paz y eso es algo raro de hallar.

Todos nos olvidamos los nombres de las mujeres que formaron parte de nuestras vidas, nos olvidamos de sus rostros, de las conversaciones, de los momentos compartidos, de los buenos orgasmos que se sintieron, de las habitaciones de los hoteles, del color de sus ojos cuando las penetraba y dominaba, del cómo las tomada con violencia del cabello para sacudirlas con fuerza hasta que sintieran que sus cabezas iban a ser desprendidas de sus cuerpos elevados en temperaturas que solo puede aliviar en momentos de furia cuando supieron qué es el placer.

No es cierto eso que los hombres nos retiramos del sexo por impotentes, nos retiran a la fuerza por falta de dinero.

Y casi todas tienen un precio. ¿Transar con la mafia para volver a no repetir de muchacha al momento de tener sexo?, no gracias, de allí no se retorna y te exigen sumisión total, eso que ustedes mal llaman: lealtad. La verdadera lealtad es ante uno mismo.

La muchacha trajo el cenicero, el vaso con cubos de hielo, la Coca Cola y se alejó como quien se aleja sin haber sido trascendente en la vida de uno. Creo que así somos la mayoría de personas para todos. No creo que sea importante trascender, tampoco creo en el olvido o la memoria que dejamos los escritores o intelectuales, todo se vulnera y altera, hasta la biografía de los escritores, porque sé, en un tiempo cuando no esté aquí, mis escritos no serán los mismos y otros escritores buscarán la obra maestra con cada libro mío, solo para hacer negocios y dinero. ¿Debe importarme o preocuparme ello? Alguien está apretando botones en plena guerra entre Ucrania y Rusia y al mundo tampoco parece importarle y, eso sí es más relevante.

Pongo unos cubos de hielo en el vaso, acomodo una servilleta para secarme los labios, echo el agua de soda y prendo otro cigarrillo. El café donde estoy sentado comunica a todo el alto de un portal que amuralla la plaza y debe reunir unos 15 cafés en total, veo poca gente, ¿es la hora?, ¿o es la falta de ganas para perder el tiempo de esa manera? Mejor dicho, en una sociedad donde educaron a las personas para hacer dinero, nadie tiene tiempo para llevar mi estilo de vida. Veo mi celular, he borrado cerca de 10 números de mi agenda, eran de trabajadoras sexuales, están pidiendo demasiado dinero, ¿me lo piden a mí?, si es así, mala fama la mía de ser escritor para que se me cobre tanto. Observo otros números de mujeres con las cuales tuve buen sexo, pero estoy aburrido de hacerles el amor, pienso en los matrimonios, en lo cansados que deben de estar haciéndoles el amor todo el tiempo a la misma mujer. Silencio mientras renacen en mí las ganas de volver a escribir. Será un libro más que nadie leerá. Estos sin tiempos desesperados donde la gente no sabe lo que es el amor, pero sí la soledad. Soy precisamente el escritor que no se enamora, en un tiempo donde nadie se enamora, solo temen a la soledad. Quizá sea el único que prefiera una Coca Cola, un cigarrillo y, una tarde en un café, a tener que enredarme con una mujer por temor a la soledad. Si hubiera sido un inexperto, seguramente ahora estaría padeciendo lo que proponen ahora las mujeres para el amor. Son ellas las que nos espantan. Son ellas las que me hacen repensar en que no vale la pena tener una relación de pareja y, reitero, la próxima semana cumplo 51 años, peino canas, para ser más exacto, tengo pocas amistades, y mínimas posibilidades para tener pareja, a no ser que repase en todas las que he descartado para algo decente: ya están corrompidas por la vida, demasiadas mañas y astucias para querer que yo sea su pasatiempo o peor es nada. De pronto una voz suplicante está gritando sin que nadie preste atención, salvo yo, es un varón que desde su celular hace reclamos a una mujer, entiendo esto porque repite su nombre constantemente. Le ha colgado la llamada. Ha empezado a marcar su número de celular de manera compulsiva. Perdí la cuenta cuando pasó de las 50 llamadas no contestadas. El tipo lloró. El tipo es un hombre de unos 35 años. Ha ordenado una botella de cerveza para beber en solitario, una tras de otra, no va a parar de beber. Qué bonito es el amor me digo. Lo curioso de todo esto es que cuando él ya la haya olvidado, ella le llamará para pedirle que vuelvan y él que creyó haberla olvidado, volverá. Ha entrado al café una mujer atractiva, elegantemente vestida, ha sacado de su bolso 9 celulares, esta historia la conozco muy bien mientras suenan los celulares a la vez y ella atina a contestar a 5, ingeniándoselas para hablarles con el discurso que le entiendan, que están los padres de sus hijos a la vez hablándole, los varones con quienes habla, aceptan ello. Ella se queja, habla con uno por vez, a veces con los 5 a la vez, por fin ha puesto alta voz, los 6 están conversando, es demasiado fina pienso, logra que sus 5 amantes le hablen a la vez y se pongan de acuerdo con ella. De pronto los apaga y suenan los restantes 4 celulares que estuvieron en espera, se repite el mismo drama. Se cansa de hablar también en alta voz con ellos, apaga los celulares, les dice que está cansada de ellos. Ha ordenado un café, ha prendido un cigarrillo. Ha aparecido un hombre de apariencia adinerada. Percaté que estuvo parado escuchándolo todo antes de sentarse a su mesa. Se sienta con ella. Están hablando de amor.

Es decir, las mujeres no quieren hacer el amor conmigo porque creen que soy un escritor tacaño y, la mujer tiene 10 amantes que encima le pasan dinero. No tiene importancia, pensé que el útero un día no da para más y dejan de ser útiles los ovarios, porque una mujer sin útero ya no tiene orgasmos, ¿a dónde van las hormonas sino al útero para que el orgasmo concluya en concepción? Estamos parejos, pienso. Sin embargo, no pensé que esto fuera la literatura: ser un espectador que ahora pasa una mala racha por no tener toda la cantidad de muchachas que antes tuve.

La felicidad debe ser otra cosa, como el sentarme a tomar sol en la puerta de mi apartamento sin ser molestado por nadie y, saber que los cambios que nos imponen no avisan nunca, solo sirven para destruir vidas, como si fuera una pesadilla sin retorno.

Me sirvo un vaso más con mi agua de soda, pero es que a quién carajos le interesa la vida de los demás, cada quien sabe en lo que se mete y nadie obliga a nadie hacer lo que hacen. Es una gran demencia carecer de experiencia.

Volteo la mirada hacia la plaza donde los faroles y sus luminarias empiezan a encenderse. Ese color de cielo ha visto tantas cosas sin que le haya importado lo que sintamos. Estamos aquí y a nadie le importa si lloramos o reímos. ¿Qué somos?, ¿seres con consciencia que nadie escucha? Vaya manera de existir para mirar hacia todas partes y saber que nuestra suerte no tiene protección de nadie.

Me levantó de la mesa. Vuelvo a ver los números del celular de las mujeres con las que me he cansado de hacer el amor, no las llamo, pago la cuenta, camino hacia ninguna parte, es otra forma de llegar a casa.

Las personas siguen yendo y viniendo. Nadie parece saber qué camino recorrer ni qué buscar.

 

Derechos Reservados para

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

domingo, 4 de septiembre de 2022

ENTRE ANIMALES ENFERMOS


 

Traté de conversar en el confinamiento desde el chat de España

Pero me di con la sorpresa que estaba lleno de gente de la zona donde vivo

Y que me deseaban la muerte.

Entraba al chat de Perú y hallé solo homosexuales y lesbianas.

Me estoy acostumbrando al silencio

A no querer conversar con nadie

A no querer hacer nuevas amistades

A saber, que esto les pasará a todos en algún momento de sus vidas.

No me permiten publicar esto en las redes sociales

Si es que mi computadora está hackeada

Y recibo solo noticias terroristas desde las redes sociales,

Por eso no veo Facebook

Tampoco creo en los documentales donde han alterado la historia.

Veo a la gente pasar cada vez que me siento a la puerta de mi apartamento

La gente se empeña en saludar, contesto el saludo amablemente

No sé sus nombres, no sé quiénes son

Sé que no tengo deudas con nadie

Que tengo la consciencia en paz

Que luché desde el canal de You Tube que fue borrado

Por querer salvar a la humanidad

Y sé que creyeron que moriría cuando empezaron

En la zona donde vivo, a liberar gas

Y estoy vivo y o testimonio

Si es que la gente aquí en Arequipa desde las redes sociales pedía

Larga vida al coronavirus.

Solo silencio y sin necesidad de amigos

Escribiendo lo que debe saber el mundo

Lo que no debe quedar impune

Lo que debe ser condenado.

Estoy vivo para saber de quienes estoy rodeado

Estoy vivo para saber que donde vivo, solo hay animales,

No seres humanos.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

AREQUIPA, LA CIUDAD MALDITA


Caminar por la ciudad y encontrar a una cuadra de una Comisaría

A un hombre alto y robusto desnudo y muerto en plena vía pública

Una Comisaría que queda en el Cercado de la ciudad

Ante la mirada de gente indiferente.

Caminar por las calles de la ciudad, y ver ancianos de buenas familias

Pidiendo limosnas, la razón: repartieron en vida sus herencias

Y sus hijos los botaron como perros a las calles.

Caminar por la ciudad, y ver a dos adolescentes tomadas de la mano

Como si fueran enamoradas, pareja, lo que son en realidad

Esto a plena luz del día, esto no ocurría aquí.

Mucha gente que requería de oxígeno nunca supo que

Murió intoxicada al inhalarlo y que sus parientes querían eso

Matarlos para reclamar sus herencias

Aquí no existen los Derechos Humanos

Ni existe La Ley si los que gobiernan saben bien de esto y son indiferentes

Hoy domingo el sacerdote hizo misa casi al medio día

Pretendieron hacer una procesión por toda la zona donde vivo

Los piadosos no aguantaron y se dedicaron a beber en menos de dos cuadras

De procesión

No es que no tengan consciencia, aquí nadie quiere a nadie

Aquí todos están contra todos

Aquí todos saben que, entre ellos, hay un siguiente que va a morir.

No reclamo nada por gente que no vale nada

No alzo la voz por gente que se comporta como animales

No peleo más por inhumanos que mataron a sus familiares.

Escribo en silencio mientras nadie duerme

Sus pensamientos no les dejan en paz

Creo que no están en paz, que la perdieron para siempre

Desde que empezó la pandemia que pasó para mí

Porque soy el único que no usa barbijos por tener las 4 vacunas

Si aquí fue poca la gente que se vacunó

Y hasta hicieron un juicio al Estado para no vacunarse

Y lo ganaron

Pese a que en Arequipa todos se pusieron de acuerdo con la pandemia

Si deba añadir, solo estuvieron confinados un mes

Y luego, hicieron de sus vidas como si nada hubiera pasado

Deseándoles la muerte a los que seguían confinados

Los que escuchaban la radio o veían la televisión

Con todo el apoyo del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas

Que se prestó para esto

Y nadie hizo nada por nadie.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Escritor y Pensador Libre

Arequipa, Perú

 

NO TENGO NINGÚN COMPROMISO CON AREQUIPA NI EL PERÚ


 

No leo los periódicos, aquí en Perú solo desinforman

No escucho ni veo la radio ni la televisión

Desde que fueron pagados por el gobierno para hacer Terrorismo de Estado

No veo las redes sociales porque está llena de gente enferma

-lo dicen bien los judíos: si quieres ser feliz, no veas cine de Hollywood ni veas las redes sociales-

Aquí en Arequipa el amor ya no existe

Abundan los muchachos y muchachas tatuadas

Con raros cortes de cabello

-eso de que usen barbijos me hace dudar si son hombres o mujeres-

Guardo silencio y no deseo hacer nuevas amistades

La gente prometió cambiar con la pandemia que ya pasó

Pero en Perú se ha vuelto más malvada

Por tanto, rompo todo compromiso con el ser humano.

No uso barbijo porque puedo afirmar, soy el único que se puso las 4 vacunas

Aquí en Arequipa se radicalizaron con la pandemia

Pero pocas personas se vacunaron.

Sus creencias son hipócritas

Beben en nombre de su dios en sus fiestas patronales

De paso también se drogan y cometen delitos.

Aquí dejaron de creer en su dios, le tuvieron más miedo los sacerdotes al virus

Recuerdo que vendían los obispos sus trajes por las redes sociales

Recuerdo que aquí todos se vendieron a China

Puedo decir que este país está lleno de gente sin consciencia

Que están en un estado inferior al homo sapiens

Son capaces de hacer cualquier cosa por el dinero

Desde matar a un familiar

Matarse entre ellos,

No tengo ningún compromiso con Arequipa

Que no es todo el Perú, si me exprese de mejor manera

Soy el único que no usa barbijo con permiso de La Ley

Porque tengo las cuatro dosis de las vacunas

Y tengo rostro, las demás personas lo ocultan

La razón: no se vacunaron

Se prestaron solo para matar a sus familiares

Para cobrara sus herencias

Este país está desalmado.

Y nadie puede negarlo.

 

Julio Mauricio Pacheco Polanco

Arequipa, Perú

HAIKUS Y EL AZUL DEL MISTERIO

  HAIKUS Y EL AZUL DEL       MISTERIO   JULIO MAURICIO PACHECO POLANCO     01 de agosto de 2026   Arequipa, Perú      ...