LA RAZÓN DE SER DEL ÚLTIMO HOMBRE
Del que sobrevivió a este gran desastre, he quedado yo con la espada de mi Reina, preguntándome porqué hay guerras, si la vida vale menos que el oro que protegemos que respaldó el poder de este castillo donde en mis brazos vi en los ojos la dueña de mi gloria y deber antes de morir, una furia superior a lo desconocido de la muerte, si es que en sus palabras resonó el deseo de venganza antes de hacerme entender el propósito del porqué debo seguir viviendo, no solo para relatar las leyendas de los guerreros que murieron defendiendo la corona de la más inteligente y hermosa de este lado del mundo: “en nombre del amor y lealtad de todos los hombres que han muerto peleando a mi poder, solo podré descansar en paz cuando otra vez estos territorios vuelvan a ser la honra de quienes supimos gobernar y nunca conocimos el miedo, porque debes jurarme como último hombre fiel a mis decretos que no hemos muerto en vano, que nuestra estirpe nadie podrá borrar de la historia y que aquí...