MI PROPIO COSMOS
Hay una realidad que inventé donde sólo yo gobierno Ahí no hay dios malo o bueno Tampoco mitos creados por malvados intelectuales Se trata de un lugar donde sólo habitan los que hemos desarrollado la imaginación Si en los años sesenta del siglo pasado, afirmaron los jóvenes: “¡la imaginación al poder!”, pues he tomado el poder sobre mis pensamientos Así, ordeno mi propio Cosmos y dispongo qué deseo ocurra y quiénes deben y no estar Dirán que eso no es posible Que nadie es dueño de sus pensamientos Que es imposible evadir malos recuerdos Que existen culpas que no condenan Que no existe alguien tan libre que tenga tiempo o ninguna obligación, para poder disfrutar de su mente Si mis lectores se preguntasen cómo logro tal soberanía absoluta de pensamiento Se deba entender que todo debe ser resteado Cualquier evocación dolora, evadida en su necesidad Sólo somos homo sapiens Apenas algunas personas llegaron a conocerse y entenderse Quizá la verdader...