Si no hubiera hecho caso a las consignas generacionales, mi vida sería mucho mejor de la que ahora llevo, si es que llevo una vida ideal, dedicado sólo a escribir. -la generación a la que pertenezco debe salvar el mundo -el mundo no me dio nada, fue mi familia quien me construyó el apartamento que tengo -es la pensión del Magisterio de mi padre la que me permite escribir con libertad -no vivo de la literatura, al hecho de ser leído en diferentes partes del mundo -sobrepasé toda expectativa, más de 180 libros, algunos de más de 1,000 páginas No me quiso dar esta ciudad mujeres para amar, pues bien, le hice el amor a 4,200 veinteañeras de la vida alegre y, cuando amé en otra ciudad, no aguanté el carácter de ella y la última vez que me llamó a medianoche, la mandé a la mierda -leí todo lo que quise y sigo estudiando a mis anchas -no hay nada de qué arrepentirse, eso fue lo que me tocó vivir y lo hice con coraje y sin miedo -¿estuvo en su momento toda la ciudad...