EL ESCRITOR QUE NO USA IA PARA ESCRIBIR
Aquí, la mejor de las suertes, es estar solo
Tener tiempo para escuchar la música que a uno le gusta
Una cama sin ser compartida
-después de haber vivido mucho, sabes que esa es la mejor opción-
El poder tener un apartamento donde puedo fumar en él
-sabes que te dirán: fuma en la calle-
Creo que dije que es mi propio apartamento
Así, le doy el volumen a la música que me gusta a cuanto quiero
Sin horarios, puedo sentarme a escribir, estudiar, preparar mis
alimentos, soñar, dormir, creer, no creer, tener esperanzas o simplemente dejar
pasar la tarde
Ésa es la mejor de las suertes
-es cierto que no hay nadie para dialogar, pero cuando dos personas lo
hacen, terminan por discutir y, no pienso perder el tiempo así, de esa manera-
-hacer el amor era una buena idea antes, pero no quiero tener hijos, hay
cada loca que desea tener hijos, no tengo nada en contra de tener hijos, tengo
muchas razones en contra de la pobreza, en contra de perder mi libertad, para
cargar con la culpa que traje a este mundo a un ser que no querrá aceptar mi
suerte, el estar solo, porque me costó mucho acostumbrarme a eso que todos
temen: la soledad-
¿Unirme a un grupo de amistades a cambio de ser alcohólico? No soy buen
bebedor y siempre me encuentro con personas que piensan contrariamente a mí, o
pienso muy diferente, o es que a mis 54 años ya nada es lo mismo
Mujeres ansiosas por tener sexo, ¿dónde estuvieron cuando buscaba
ansiosamente hembras para someterlas?
Vientres abultados me dicen que la vida pudo ser diferente
Sólo tiempo para desentenderme de todo
Para estar desconectado de la realidad
Para escribir
Para estar tranquilo frente a mi ordenador y escribir sin
responsabilidades a cumplir
¿Y si viviera de la literatura, en algo cambiaría mi vida?
No soy pues un escritor que esté dispuesto a conceder entrevistas ni dar
conferencias, ¿muy contrario a lo que desean otros escritores?
Escribo que soy quizás el último escritor que no usa la IA para
escribir, pensar, proponer literatura
-las mujeres sólo quieren tener hijos, cuando entiendas esto, las habrás
conocido, no les importa cómo vaya el mundo, tienen una manera muy distinta de
interpretar la vida, no ven al mundo con nuestros ojos de varones-
-creen que los niños crecen como animalitos, luego van creciendo y se
rinden, dicen: “¡eres igual que tu padre!”-
Si no puedes cambiar la mentalidad de una mujer, cómo pretendes cambiar
al mundo, creo que en esto se resume toda máxima humana
Esta ciudad me hace sentir preso, como si estuviera en una cárcel, pero
no hay más, es igual en todas partes, por eso, antes de escribir, me recuesto
sobre mi cama que no es compartida con mujer alguna, fumo un cigarrillo
mentolado, recuerdo a alguna que otra muchacha a la cual le hice el amor y me
felicito, estuvo bueno en su momento, ahora el dinero no alcanza para tener
muchachas veinteañeras, apenas para lo necesario, mientras otros tienen dinero
para cervezas heladas, drogas y, el tiempo perdido donde no se recuerda de qué
se habló en las borracheras
-los bebedores siempre son los que quieren cambiar al mundo, hay que
tener cuidado con ellos, recordemos que Adolfo Hitler empezó su carrera
política en un bar donde todos se reunían para beber-
Mejor me doy un duchazo, eso calmará mi desencanto, en otra tarde habría
escrito algo mejor, quizás una ducha de agua bien helada me recuerde mi buena
suerte.
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