EL HOMBRE QUE NEGÓ SU MISIÓN Y DECIDIÓ SER UN SER LIMINAR



 

Me dan fuertes calmantes porque llevo dentro de mí alguien que puede dominar la ciudad

Lo hice muchas veces

Pero tomo los muy fuertes calmantes

Porque sé, este mundo no tiene remedio

Cualquier intento de enseñar a vivir a las personas

Será tachado de dictadura o totalitarismo

Y estoy al margen de eso

No soy ni dios ni titán, soy un ser liminar que ha renunciado al mundo

Alguien que conoce muy bien al Homo Sapiens y que se vende por unas cuantas monedas de oro

Los dejo a ustedes sin sus dioses

Los dejo en sus miserias, penas y dolores

Sé cómo han de acabar

Sucumbiendo en su propio mal

Echándose mierdas en sus tumbas

No puedo salvar un mundo que ama su autodestrucción y encima la celebra

Sólo hallo personas enfermas

Festejando el dolor ajeno

Dolor inmerecido porque a los malvados no se les llora, se les celebra sus maldades

Éste es el ser humano

Alguien que no quiere arrepentirse de nada

Alguien que desea la muerte de los demás

Con mucho odio y de manera gratuita

¿Merece así el mundo un predicador?

Porque he visto sus ojos hipócritas

Y desvío mi mirada

Todo acto bueno es ignorado

No es que sea como ellos

Simplemente decidí no cambiar mi esencia

No ser como los demás

Cruzar el umbral liminar que ellos temen

Estar fuera de las costumbres de los humanos

Por ser alguien que no puede ser sostenido por nadie

Por qué entonces tendría que sostenerles

¡Que se jodan!, si eso fue lo que desearon aquí

A los que porfiamos ser buenos

¡Vayan a leer entonces a Poetas que nada supieron de la vida!

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